¿Exito o fracaso?. Consejos para ser exitoso

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¿A quién no le gustaría ser un triunfador? Todos deseamos el triunfo. Pero, ¿qué hacemos realmente para ser triunfadores?

Todo lo que se quiera lograr de la mejor manera y, con los menores inconvenientes posibles (objetivos), debe ser planeado. Vivimos el día a día a la espera de que ‘las oportunidades lleguen solas’. Hay quienes dicen y, de ello están convencidos, de que las oportunidades se da a diario. No nos opongamos a ese pensar y, más bien reforcemos la teoría añadiendo, el que debemos estar preparados para detectarlas y saberlas aprovechar.

Los reveses que sufrimos en la vida (personales, de amistades, de estudios, de pensamiento, de ideologías, de comportamientos, de imagen, etc), pueden enseñarnos mucho (retroalimentación). Si aprovechamos las lecciones, y aplicamos los debidos correctivos, nuestras posibilidades de triunfar se ampliarán. Es posible aprender de los fracasos; poner en claro qué los causó, y enmendarlos. Usted dispone del poder para cambiar.

Hay que analizar muy bien las derrotas; estudiar sus verdaderas causas y una vez detectadas éstas, hacerle frente con pasión, entereza, carácter y ante todo con decisión.

Cuando fracasamos en algún cometido, lo ‘normal’ es empezar a buscar culpables : ‘mala voluntad de la gente’, ‘poco entendimiento hacia mis ideas’, ‘no están de acuerdo al que yo sea diferente’, ‘mis ideas están por encima de sus pobres pensamientos’, ‘temen a mis capacidades’, ‘les enfada el que sea simpático (a)’, ‘les molesta mi introversión o extroversión’, etc., pero no pasamos la antesala de nosotros mismos para indagar que hay más allá de esas justificaciones facilistas. Si usted tiene algún conflicto de este tipo, quizá se trate en realidad de una deficiencia suya, para relacionarse con la gente.

Recuerde la frase publicitaria ‘una imagen vale más que mil palabras’, intentemos cuidar nuestra imagen ante los demás. Es difícil, pensará usted y, definitivamente tiene razón. Es bastante difícil. Pero no imposible.

Hay que trabajar por conseguir un alto grado de interacción social. No discriminar clase social, religión, color y, mucho menos aplicar el regionalismo. Ésta última es quizá, junto con la discriminación de raza, la que más popular en el medio. Si usted tiene algún conflicto de este tipo (deficiencia suya), apártela de su mente; piense en la igualdad en todo sentido, ya verá como le irá mejor.

Los hombres somos ‘animales sociales’. Algunos han salido avante en la soledad durante algún tiempo, a base de puro talento, pero la mayoría de las ocupaciones implican relacionarse permanentemente con otras personas. Se podrá tener una gran inteligencia para lo académico y, no obstante, carecer de inteligencia social: es decir saber escuchar, tener tacto, aceptar y hacer criticas en forma convincente. Las personas que gozan de gran inteligencia social reconocen sus errores, aceptan la censura justificada y siguen adelante. Además, saben granjearse el apoyo de sus colaboradores.

Quiere ser un fracasado. Adelante, la gente está dispuesta a colaborarle.

Recuerde que todo es reciproco. Da para recibir. Si no te das a ‘querer’ o a estimar de la gente, estás pidiendo a gritos que te ‘odien’, que te discriminen, que te corten el paso hacia el triunfo. Los compañeros de trabajo e incluso los subalternos, pueden contribuir a que te hundas. Todos necesitamos de todos. No ha habido en la historia un triunfador, que podamos mencionar como ‘triunfador solitario’, siempre hubo a su alrededor muchas o pocas personas que de una u otra manera le apoyaron, directa o indirectamente.

El que tiene inteligencia social, así cometa los errores más garrafales, nunca estará solo. Cuando se equivocan, sus partidarios, amigos y aun los que no lo son, estarán dispuestos a ayudarlos a recuperarse.

A nuestro alrededor hay personas bien intencionadas que piensan en ayudarnos, pero vivimos con la guardia en alto. Las sugerencias, observaciones y/o comentarios, los tomamos como ‘criticas mal intencionadas’, y si tenemos poca habilidad social, nos resultará difícil aceptar esas criticas. Si ellas no han sido presentadas sutilmente, nos ponemos a la defensiva y desencadenamos nuestras emociones, ya que consideramos han ‘herido nuestro ego’; negamos tener alguna responsabilidad, nos enfurecemos y exteriorizamos nuestro mal humor.

‘La falta de autoestima es una causa básica de fracasos. Para comprometerse en una empresa y alcanzar el éxito es necesario creer que uno es capaz de hacerlo… Las personas que no están seguras de sí mismas, por bien que se expresen, suelen hacerlo en tono de interrogación. Es posible proyectar una imagen de seguridad, aunque no se sienta uno seguro’.

Aplicando los conceptos de Frederick Taylor y de Henri Fayol, ‘debemos ser unos especialistas en lo que hagamos’. Algunas personas hacen tantas cosas a la vez que acaban no haciendo bien ninguna. Reconozcamos nuestras propias limitaciones, fijémonos prioridades y reforcemos nuestros puntos fuertes, ya nos daremos cuenta que, más cerca estaremos del éxito.

Fracasar ni pensarlo. Ser un fracasado, menos. Pensemos sólo en triunfar. La psicóloga Annes Sheikn afirma ‘Los investigadores han comprobado que la práctica mental puede tener el mismo efecto que la práctica real’. ‘En muchos sentidos, el cerebro no distingue un evento real de uno imaginario’, afirma el Dr. Gerald Epstein, médico que trata mediante imágenes mentales los trastornos físicos y emocionales, afirmando en tal sentido que, cuando alguien se hace una representación mental del éxito, en rigor está creando recuerdos. ‘De ese modo se crea una nueva pauta de conducta’, concluye.

Imaginémonos triunfadores. Proyectemos lo que queremos lograr y trabajemos para lograrlo. ‘Una detallada representación mental del éxito es más que una fantasía. Una fantasía suele tener lagunas, pues quien fantasea salta demasiado rápido a su objetivo. En el proceso de visualización se deben imaginar las etapas que hay que ir superando, y se avanza paso a paso hacía la meta’.

Shakti Gawain, autora de Creative Visualization (Visualización Creativa) dice: ‘Lo más importante es hacer de la visualización creativa parte de nuestra vida diaria’. Te invitamos a la práctica diaria, empieza a ‘disfrutar’ de antemano lo que puede brindarte el logro de tus metas, comunícale a tu subconsciente lo que quieres hacer, ser, lograr, ella te ayudará. No esperes resultados inmediatos, pero ten la seguridad que lo que quieres lograr se te dará. (Fe).

Revisa periódicamente tu entorno. Aplica en tu persona el análisis Dofa, descubre tus fortalezas, sigue fortaleciéndolas. Trabaja permanentemente por transformar tus debilidades en fortalezas. Detecta las oportunidades que se te brindan a diario, captúralas, y por último, no descuides las amenazas, que son comunes en este mundo de competencia; conócelas y ‘destrúyelas’, convirtiéndolas en oportunidades.

Este artículo se publicó originalmente en la Revista Inesco No. 1 de Noviembre de 2001.Bogota-Colombia.

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Jiménez Lemus William. (2010, Septiembre 23). ¿Exito o fracaso?. Consejos para ser exitoso. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/exito-fracaso-consejos-para-ser-triunfador/
Jiménez Lemus, William. "¿Exito o fracaso?. Consejos para ser exitoso". GestioPolis. 23 Septiembre 2010. Web. <https://www.gestiopolis.com/exito-fracaso-consejos-para-ser-triunfador/>.
Jiménez Lemus, William. "¿Exito o fracaso?. Consejos para ser exitoso". GestioPolis. Septiembre 23, 2010. Consultado el 11 de Agosto de 2017. https://www.gestiopolis.com/exito-fracaso-consejos-para-ser-triunfador/.
Jiménez Lemus, William. ¿Exito o fracaso?. Consejos para ser exitoso [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/exito-fracaso-consejos-para-ser-triunfador/> [Citado el 11 de Agosto de 2017].
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