Estrategia de los sitios de comercio electrónico

Llama especialmente la atención el contraste en cuanto a posturas estratégicas entre las empresas que operan en Internet, y las que, por el contrario, no lo hacen con presencia propia en forma de website institucional.

Son muchas las organizaciones que no se atreven a dar el paso hacia la red, en su mayor parte debido al desconocimiento de ese “gigante”, tanto de la forma de operar en él como de los procedimientos para instalarse.

Ante esta situación, y para absorber ese riesgo, y en determinados casos por cuestión de rentabilidad, una práctica muy usual es la que llevan a cabo algunas empresas que, sin desarrollar directamente actividad comercial en Internet, llevan a cabo acuerdos con empresas que sí que operan en la misma. La meta estratégica está bien clara: Complementar su sistema comercial mediante alianzas que les permitan estar en Internet de forma indirecta pero efectiva.

Un buen ejemplo de esto lo forman las empresas que facilitan la compra de billetes por Internet a través de portales ajenos a su empresa. Por ejemplo: Los cines venden sus entradas a través de sitios dedicados exclusivamente a este proceso. Actualmente no es una práctica muy difundida ya que, estudios de organizaciones oficiales de comercio electrónico han informado que su participación ronda en torno al 6% aunque se espera un crecimiento continuado, por lo que el optimismo indica que este tipo de empresas podrán encontrarse con una posibilidad de mejora de su sistema comercial en un espacio de tiempo no muy largo.

Esta estrategia llevada a cabo es muy importante: Cuando el comercio electrónico despegue definitivamente, estas empresas (“sin estar en la red”) aumentarán sus beneficios y mejorarán sus procesos comerciales.

Esta posición contrasta enormemente con la de las empresas que únicamente operan en Internet y se dedican a prestar estos servicios. Estas empresas están preocupadas al máximo por aumentar sus ventas a través de la red y porque el crecimiento de la confianza del consumidor sea cada vez más grande. Éstas saben que los beneficios que se pueden obtener en Internet pueden ser enormes, por ello agotan toda posibilidad que aparece en este medio tan dinámico para aumentar su cuota de mercado; su actividad de marketing es frenética y es una carrera continua contra sus competidores, en la que un pinchazo puede ser letal.

Debido a esta gran oportunidad de negocio, las empresas están orientando, aunque lentamente, sus procesos hacia Internet. La gran barrera que se encuentran: LA SEGURIDAD. Son muchas las empresas que están efectuando grandes desembolsos para mentalizar al consumidor de que sus negocios virtuales son completamente seguros y así poder dotar de mayor participación a su actividad comercial en Internet, logrando que el comercio electrónico despegue. Por ello, gran parte de la estrategia de estas empresas se centra actualmente en el desarrollo de sistemas estables de comercio electrónico que permitan la seguridad en las compras y que impulsen la compra del ciberconsumidor. Si se logra llegar a ese punto, habrá una revolución entre las empresas y una oportunidad de negocio en todos los ámbitos, tanto para las empresas que construyen estos sitios, como para las empresas que “montan sus dependencias” en Internet.

Según informes de organizaciones de comercio electrónico internacionales, se ha demostrado que el consumidor mantiene cierto respeto a realizar el pago a través de Internet, y es aquí donde reside la principal desconfianza de los clientes potenciales.

Al encontrarse con un problema de elevadas dimensiones, se recurre a las tendencias internacionales de otras organizaciones, y se descubren nuevos sistemas de pagos que proporcionan mayor seguridad. Un ejemplo de estas tendencias lo constituye el mecanismo de pago que se está desarrollando en Estados Unidos, y que poco a poco se va implantando en el resto del mundo. Se trata de un sistema de verificación que consiste en la comprobación de si el sujeto que efectúa la compra es el titular de la tarjeta mediante la petición de una contraseña que se facilita al mismo conjuntamente con la mencionada tarjeta. Además este sistema también proporciona la certeza al comprador de que no se trata de ningún negocio “fantasma” que en realidad no exista y/o lleve a cabo prácticas fraudulentas, ya que el negocio donde se realiza el pago opera en convenio con la empresa que suministra la tarjeta al comprador.

Es por este motivo por el que en la actualidad conviven en el mundo de los negocios virtuales dos tipos de estrategias:

  • La de Complemento y Mejora del Sistema Comercial
  • La Seguridad en la Red

Pero entre estas dos estrategias hay una que está dotada de mayor peso en la actualidad. Hasta que la seguridad en Internet no se consiga, la red no es un negocio rentable, por ello, la estrategia de estas empresas debe estar y está centrada actualmente en conseguir ese principal objetivo. El resto… vendrá con el tiempo.

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Jiménez Rueda Jesús. (2003, mayo 11). Estrategia de los sitios de comercio electrónico. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/estrategia-sitios-comercio-electronico/
Jiménez Rueda, Jesús. "Estrategia de los sitios de comercio electrónico". GestioPolis. 11 mayo 2003. Web. <https://www.gestiopolis.com/estrategia-sitios-comercio-electronico/>.
Jiménez Rueda, Jesús. "Estrategia de los sitios de comercio electrónico". GestioPolis. mayo 11, 2003. Consultado el 22 de Noviembre de 2017. https://www.gestiopolis.com/estrategia-sitios-comercio-electronico/.
Jiménez Rueda, Jesús. Estrategia de los sitios de comercio electrónico [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/estrategia-sitios-comercio-electronico/> [Citado el 22 de Noviembre de 2017].
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