Ensayo sobre el Autogobierno

Es preciso mencionar que en un acto en el cual se debe tener consciencia de sí y de los demás es necesaria la manifestación del arte, pero no cualquiera, sino aquella que permite reconocer los pensamientos de los que conforman a la sociedad basados en lo que en mí concierne. Se trata de no precisamente un tipo de aceptación social, sino más bien una antelación a lo que el ser pretende con los demás. Porque somos individuos lo suficientemente dotados como para reconocer que tenemos tantos errores como virtudes, y que es necesario una interpretación de los mismos para lograr manejarlos. Porque el humano no es aquel que es intachable, sino que por el contrario es quien reconoce sus errores y se encarga de remediarlos de tal forma que se conviertan en virtudes. Pero el humano tampoco es aquel virtuoso e irremediable, sino quien es capaz de manejar tal pulcritud con sencillez, sin ningún tipo de privilegio por serlo, sino que están al servicio del ser y de la comunidad.

El individuo no es aquel que solo piensa en sí mismo, sino que tiene tanta consciencia al respecto lo que le permite reconocer los pensamientos de los demás, la llamada “conciencia de clase” lo cual se diferencia a la con(s)ciencia precisamente porque el segundo es el conocimiento del ser integrado a la ciencia, al saber, el cual tiene la capacidad fundamental de reconocer dicha clase. Esos dotes o virtudes asignados bien sea por la naturaleza o por los genes, son los que permiten desenvolver el alma apresada en un cuerpo mundano, que precisamente nos aleja cada vez de dichas virtudes, porque el cuerpo se ha encargado de dañar el de los demás, y junto con ellos al alma.

Es por esto que el arte es lo que cobra vida en función de la integración de cada uno de los individuos, porque esporádicamente reconocemos nuestra existencia y por ende la de los demás, pero no es suficiente. Si bien el arte es bella, hermosa, hábil y dichosa en sí misma, el arte de vivir implica más que situaciones esporádicas. Esto es porque se trata de comprender las funciones y el agrado de la vida, que a muchos atormenta y a otros provoca orgasmos, así que vivirla no suena tan descabellado pese a las limitaciones de la misma mente frente al desarrollo del ser.

Pero si el arte como la vida son muy complejas, imaginen el arte de vivir ¡que complicado es! Sin embargo, no es tan difícil después de todo, solo se trata de… ¿vivir? Así es, algo redundante y que es lo que principalmente se ha ido olvidando a lo largo de la “evolución” de las sociedades. Pero ¿por qué? Si es tan inherente a la libertad… Un momento… Ahora todo tiene sentido. Sí, sí, lo tiene porque aquel que es libre vive, aquel que vive es libre. ¿entonces por qué estamos esclavizados hasta por nuestros propios deseos? Es bastante gracioso decir o pensar si quiera que se es esclavo de lo que uno es ser esclavo de querer salir adelante? ¿de una casa bonita? ¿de un buen auto? Todos anhelan esto, pero ¿eso es ser libre? ¿eso es vivir? ¡Pero joven, usted si no quiere salir adelante no vivirá! ¿quién dice que salir adelante es inherente a la vida? Aquellos se preocupan tanto por salir adelante que se les olvida existir, olvidan que no se trata de ser subyugado, durante los años de su vida piensan que han sido libres, que han vivido, cuando se olvidaron de realmente de estas virtudes por lo que el mundo les ha ofrecido a lo largo de sus vidas, porque el arte de vivir si que es inherente a la libertad, ¿entonces por qué no somos libres si “vivimos”? Es porque realmente no se vive, nunca se vivió y luego de la muerte no se podrá vivir más.

Por lo tanto es necesario comenzar a desarrollar el objetivo de nuestra creación, lo que ya fue llamado redundante párrafos atrás, pero que es necesario para la propia existencia, ¡la vida! Sin embargo esto no significa que sea fácil y nunca lo será, porque la naturaleza del origen humano no es y jamás será la facilidad de existir ni de la consecución de los medios para ello, sino que por el contrario se trata del más complejo juego en el cual se debe obrar con cuidado para no perder la única vida que se tiene en él. Así que la filosofía de vida de las personas debe consistir en desarrollar cada una de las capacidades que la misma naturaleza en su dificultad le ha brindado a los individuos para subsistir dentro de ella, y esto no es un paseo simplemente al que tú vas a disfrutar, sino aquel por el cual debes luchar para gozarlo.

Es en este punto de la vida donde se debe resaltar no jerárquicamente pero si con solvencia el gobierno propio, la autoridad sobre sí mismo, que permite el crecimiento de cada individuo y su libre desarrollo. Si bien es cierto que las manifestaciones de autoridad producen una jerarquización en la sociedad, sobre las relaciones de los individuos que la conforman, la que manifesta el propio ser sobre sí concede miles de posibilidades que permiten aclarar el papel de cada uno en la organización social en la que se encuentra. Por esto se ha visto tergiversado su buen uso y en cambio de darle su utilidad han sumido tal concepto al de gobierno, al de Estado en organizaciones políticas, lo cual aleja en definitiva a la autoridad sobre el propio ser para darle paso a una minoría que sea la que se encargue de ello, ya que se han debilitado las mentes de los individuos de tal forma que no se elogia la dificultad con la que la naturaleza nos concibió, sino que es evadida de forma que se le brinda el poder más importante de los individuos a una supuesta organización que pretende su bienestar, cuando se encarga de hacer todo lo contrario.

Este gobierno que tiene una figura de supuesta libertad, que llega como un caudillo vociferando a diestra y siniestra ¡te daré libertad, sígueme! En contraste al virtuoso autogobierno, el otro en forma de autoridad se ha encargado de designar tareas a los que llama sus “gobernados” por lo que precisamente se asigna en modo peyorativo su función, la cual es centralizar el poder en una minoría que dirige los deseos de sus gobernados. Aunque el gobernante puede decir que obra conforme a las intenciones de quienes le asignar ese poder pero sin embargo los individuos por naturaleza no pueden mantener una mayor potestad a la propia, porque no es nuestro instinto. Aún así se han encargado deliberadamente de asignarle a través de la bella democracia, pero en su concepción más baja (que es la representativa), a un solo individuo en representación de todo el grupo, lo del pueblo no es para uno solo, sino para el pueblo. Pero esto no es la dictadura del proletariado sino que por medio de la participación individual esa autoridad sea devuelta al ser, a sí mismo y a su propio gobierno, aquel que permite el desarrollo de todas la facultades humanas.

Aún así la historia se ha encargado de dar testimonio que han sido los mismos individuos con su comportamiento mezquino quienes no han sabido demostrar su propia gobernabilidad, por lo tanto su libertad. Así que para fácilitar el asunto con respecto a esta falta de autoconocimiento se decidió consensuadamente que uno de los individuos pertenecientes de una sociedad gobernara y hablara por todos, porque cada uno no tuvo la capacidad suficiente de gobernar su conducta y decidió dejarle ese poder a otro. ¿No suena incluso estúpido decir que decidieron por sí mismos y de manera consensuada dejar su capacidad de decisión en manos de alguien más? ¡Vaya lógica! Sin embargo es lo que ha sucedido, lo cual generó como consecuencia la decadencia de la moral, la ética, el autoconocimiento y el autogobierno, entre múltiples virtudes que son características de los seres humanos. Sin saberlo la misma sociedad, con dicha decisión ha asumido la voluntad de todos los individuos conformantes de una civilización.

En contraste, ha surgido una serie de grupos de individuos que por su propia cuenta han logrado demostrar con base en su conducta, la misma que ha sido mezquina y propicia para darle funcionalidad al gobierno, que no necesitan de él ni de las leyes que han inventado para darle permanencia a su “organización” de modo que son una especie de contracorriente la cual simplemente la conforman individuos que se han encargado de pensar, de buscar la libertad, la verdadera. Porque es este mismo Estado quien ha vendido una falsa liberación, pretendiendo establecer un régimen el cual aleja a los pertenecientes de la sociedad que gobierna de la libertad, de lo que ella implica junto con su dificultad de ejercerla.

Estos individuos conociendo las perversas intenciones de aquellos gobernantes han dedicado su vida a reconocer cada uno de los factores determinantes de que este permanezca en el lugar el cual se encuentra y de modo sustancial erradicar toda su funcionalidad con base en el comportamiento decoroso, lo suficiente como para anular su poder, aquel que nos pertenece a cada uno de los que integran una sociedad y que fue voluntariamente expropiado. Esto fue precisamente dado por una de las funciones del Estado en su querer mantenerse al mando, la cual se encarga de tergiversar la realidad de modo que los individuos consideren como real y verdadera la libertad que dicen proponer, que sin embargo como fue mencionado está en contra de la misma no por reconocer sus límites, porque es inherente a su completo ejercicio, sino porque lo que propone es una esclavitud en vez de libertad. Es un asunto complejo, porque pese a que existen seres quienes recuperaron el poder de sí mismos, el gobierno propio, el Estado como otra de sus funciones ha propiciado la erradicación de todos aquellos que indiquen estar en contra de su estadia en la sociedad. Porque si ha permanecido es por la voluntad de un pueblo que no es capaz de gobernarse a sí mismo, pero ello no implica que algunos de sus integrantes no hayan reconocido esta virtud como imprescindible a la hora de conseguir la liberación.

Entonces esta es una muestra de la naturaleza humana, no aquella que simplemente la rebaja a la maldad, sino aquella que está en una búsqueda constante de la libertad y de la integración de toda la sociedad para un desarrollo óptimo de la misma, todo ello en función del principio que le ha permitido evolucionar a la raza, el apoyo mutuo.

Históricamente la lucha por la existencia ha sido una teoría del porqué los seres humanos han alcanzado la evolución que se entiende al día de hoy, sin embargo no es consistente dadas nuestras características cognitivas que son las que han creado la brecha entre los animales y los seres humanos. Si bien es cierto que todo ser viviente, por lo menos animales, poseen rasgos cognitivos importantes que desarrollaron en el mismo modo que han ido evolucionando, los humanos también lo han logrado de forma multivariada e incluso exponencial.

Pero ese crecimiento cognitivo no se debe solo al ambiente, sino también a la motivación de los individuos pertenecientes a la especie para aumentar las capacidades ya descritas por el hecho de que nos han permitido subsistir pese a la gran cantidad de adversidades que fácilmente hubiesen podido erradicar a la especie totalmente, sin embargo, por ejemplo, el crecimiento cerebral permitió que las habilidades se desarrollaran con mayor exactitud como por ejemplo el lenguaje, que precisamente se convirtió en una necesidad del ser humano para sobrevivir, esto para determinar el vínculo que precisaba con su homólogo, en tanto lograban entablar una comunicación enraizaban sus objetivos más a fin, con el propósito de conseguirlos con mayor seguridad.

No solo en este aspecto el lenguaje se convirtió en una necesidad, sino también por el hecho de mantener una fuerza psicológica en lo que concierne a esta dimensión del ser humano, porque precisamente el conocer a los demás y sus pensamientos por medio de la comunicación verbal fomenta el autoconocimiento y lo que conforma el pensamiento del otro.

Es en este contexto en el cual se desarrolla una interrelación entre individuo-sociedad y a su vez individuo-especie, en la cual se posee un equilibrio constante que es lo que permite desarrollar todo aspecto biológico e interpersonal. El primero referencia la política que es utilizada para organizar la sociedad y de cómo ésta se ha de vincular a cada individuo, generando una proporción por la cual se mantiene la estabilidad emocional, interpersonal, racional, entre las distintas dimensiones que conforman a cada ser humano. El segundo precisamente comprende la función del ambiente, tanto social como ecológico, sobre el desarrollo físico, emocional, psicológico, intelectual y de todos modos cerebral que es el que nos caracteriza, para que se genere un vínculo simbiótico funcional, es decir que subsistan por y para ellas mismas generando a su vez una homeostásis en los niveles ya mencionados.

En estos términos se puede definir el objetivo de la existencia y por esto mismo al autogobierno como una herramienta para conseguirlo, la felicidad que cada individuo desea, en sus propias concepciones de lo que necesita para conseguirla y por lo tanto alejándola más de lo que realmente es. Cuando esto se produce precisamente se suele generar una bilateralidad en cada interrelación por ejemplo inclinada hacía al individuo que prescinde de la sociedad e incluso de la especie, generando una desviación de intereses tanto individuales como colectivos lo que paulatinamente desequilibra la sociedad e incluso al mismo individuo.

Lo mencionado al final del párrafo correspondería a una larga serie de cuestiones sociales que han conformado la instauración de la violencia como medio de obtención de cualquier fin, con una fachada de libertad que es completamente falsa precisamente porque al dejar de lado a la sociedad que concibió al individuo y someterla a sus intereses crea una concepción condicionada de la libertad, que en efecto no corresponde a lo que nuestra especie funciona para el mundo, y la sociedad como creación de la especie en la que también ha causado desmanes que afectan la población civil.

Sin embargo para apelar a la felicidad, que debe ser para cada uno, es necesario pensar en lo que el otro concibe como ser feliz junto con lo que se concibe a sí mismo, dado este como punto de inflexión en el que se desvía del camino adecuado. No se trata de comprender la felicidad de la misma forma, sino de reconocer la incomprensión que se genera por no permitir la felicidad de los demás a causa de simplemente dejar de lado las repercusiones que las propias decisiones generan en los demás, debilitando el carácter individual y en ese mismo modo colectivo.

Bajo estas condiciones es evidente la involución de la especie humana dados por sus ambiciones y entre otros aspectos que han deteriorado el desarrollo de los humanos, por lo que es preciso mencionar el papel que el apoyo mutuo ha tenido sobre la evolución de los seres humanos en tanto por medio de pacto libre se desarrollara un avance cognitivo y tecnológico, científico, intelectual, artístico, entre otras facetas humanas las cuales bajo otro medio no se hubiesen podido presentar.

Entonces por este motivo se comprende al apoyo mutuo como factor evolutivo, el cual se debe precisar en la organización de una sociedad como un pilar determinante en el desarrollo cognitivo y social de la misma puesto que brindar ayuda al otro ha generado lazos de confianza, fraternidad y reciprocidad. Sin este factor como medio en el proceso evolutivo este será más complicado, por lo que se verá estancada la población precisamente por prescindir de un medio que ha sido útil, tanto en el crecimiento social y cognitivo, incluso a nivel científico, tecnológico, entre otros.

Su utilidad radica precisamente en la medida que una sociedad o comuna entra en un pacto con otra con el propósito de desarrollarse y de obtener lo que no poseen y necesitan y asimismo brindarle a los demás aquello que se produce y que no tienen. En este sentido se comprende el principio de reciprocidad que reivindica la libertad como derecho y como deber de modo que si es aplicado con vigorosidad la población si o sí crece en los niveles ya mencionados.

De modo que aplicado el pilar de mutuo apoyo en la sociedad, es necesario decir que a demás de ser un medio también es un fin por lo que en ambas situaciones el autogobierno es una herramienta que precisamente le permite a cada individuo vislumbrar una realidad no solo individual sino colectiva, la cual desarrolla la confianza junto con la fraternidad. Así que en este sentido el autogobierno también se transforma en un medio y en un fin, no solo útil sino imprescindible para la obtención de la libertad, la igualdad y la equidad.

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Pérez Moreno Sebastián Camilo. (2018, enero 22). Ensayo sobre el Autogobierno. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/ensayo-sobre-el-autogobierno/
Pérez Moreno, Sebastián Camilo. "Ensayo sobre el Autogobierno". GestioPolis. 22 enero 2018. Web. <https://www.gestiopolis.com/ensayo-sobre-el-autogobierno/>.
Pérez Moreno, Sebastián Camilo. "Ensayo sobre el Autogobierno". GestioPolis. enero 22, 2018. Consultado el 13 de Diciembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/ensayo-sobre-el-autogobierno/.
Pérez Moreno, Sebastián Camilo. Ensayo sobre el Autogobierno [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/ensayo-sobre-el-autogobierno/> [Citado el 13 de Diciembre de 2018].
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