Empresarios emprendedores y desarrollo organizacional

Posiblemente uno de los temas que más han ganado en notoriedad dentro de las distintas culturas latinoamericanas a partir de la globalización financiera y de negocios, tiene que ver fuertemente con los empresarios – emprendedores y los distintos modelos de creación / desarrollo organizacional.

En The Organization Development Institute International, Latinoamérica nos llegan muchas preguntas e inquietudes relacionadas con el tema de desarrollo de emprendedores y empresarios, que representa uno de nuestros focos principales.

Le pedimos por favor al lector que, en este punto, distinga a los empresarios y emprendedores de aquellos que se han gestado en el mundo de las empresas y los negocios como contratistas del Estado.

Una de las preguntas que nos es formulada se relaciona con: ¿A qué se debe que los datos de la “macro-economía” muestran crecimiento y mejoras mientras que los indicadores “micro-económicos” exhiben lo contrario?

¿Acaso los índices macro-económicos no reflejan la realidad, o por lo menos algunos componentes importantes de la misma?

Otra pregunta bastante común – en especial dentro de la Argentina que estaba ubicada entre los 7 países más desarrollados del mundo en la década de 1940 del siglo pasado – tiene que ver con: ¿Qué se puede hacer para desarrollar a las empresas Pymes? En los últimos 10 años los distintos organismos tanto nacionales como provinciales y municipales han hablado – y aún lo continúan haciendo – respecto de sus promesas de asistencia a las Pymes y de distintos programas con que ellos dicen que están dispuestos a apoyar a las Pymes.

Una tercera pregunta se relaciona con querer averiguar respecto del mecanismo por el cual se trasladan fondos de quienes (personas, grupos y organizaciones) generan “trabajo genuino” a (personas, grupos y organizaciones) que obtienen pagos que no se relacionan con “trabajos genuinos”.

Hace unos años atrás hemos sido los primeros en Latinoamérica en difundir los hallazgos a que ha hecho referencia el Dr. Donald W. Cole en su pionero libro: “Professional Suicide or Organizational Murder” que fuera editado en el año 1981. Una versión en español tiene como co-autor, con el Dr. Cole, a Eric Gaynor Butterfield, y fue titulado: “Suicidio Profesional o Asesinato Organizacional” (editado por The Organization Development Institute International, L. A. – 2003).

Entre otros aspectos, se hace mención al fenómeno por el cual personas capaces, creativas y altamente comprometidas con sus empresas, se encuentran, repentinamente y en contra de sus intereses, fuera de ellas.

En Jornadas de Creación y Desarrollo Organizacional llevadas a cabo durante el año 2005 muchos empresarios y emprendedores han manifestado que, para una importante mayoría de ellos, se ha reducido el monto de ventas en relación con los valores históricos.

Y que dicha reducción no ha sido más dramática debido al hecho de que algunas Pymes contendoras / competidoras habían cerrado sus puertas.

Por otro lado los ejecutivos, gerentes y profesionales que “ya no pertenecían a organizaciones corporativas” encontraban cada vez más dificultades para volver a insertarse en calidad de tales. Otro hallazgo se vinculan con el hecho que muchos jóvenes profesionales con una corta carrera laboral dentro del mundo corporativo, estaban tratando ahora de encaminarse hacia el desarrollo de sus propios negocios, empresas, emprendimientos y en mucha mayor cantidad las personas de más de 40 años que percibían aún más reducidas sus ulteriores inserciones en organizaciones.

Algunos trabajos preliminares de campo exhiben como los profesionales graduados y aquellos “por graduarse próximamente” encuentran mayores dificultades para ser reclutados y seleccionados dentro del mundo de las empresas.

Y últimamente algunas estadísticas muestran como algunas personas que usualmente trabajaban “fuera” de una empresa Pymes – ya sea desempeñándose como autónomos, dentro de la esfera pública, o dentro del mundo corporativo – estaban ingresando como última opción a la empresa Pymes aún existente.

La pregunta inicial con que nos hemos encontrado y a la que hacemos mención al principio de esta Jornada parece un contrasentido puesto que – parece razonable – que la micro y macro economía tuvieran que ir de la mano, cosa que no es cierta de ninguna manera.

Posiblemente uno de los ataques más devastadores a la economía como ciencia desde el punto de vista de un economista, es la que provee el notable economista austríaco Ludwig von Mises (“Theory and History” – 1957): “The fundamental thesis of historicism is the proposition that, apart from the natural sciences, mathematics, and logia, there is no knolwedge but that provided by history.

There is no regularity in the concatenation and sequence of phenomena and events in the sphere of human action. Consequently the attempts to develop a science of economics and to discover economic laws are vain”.

La importancia del manejo de los datos y de la información en materia de economía, tanto en relación a aquella que surge en exceso como de la que se manifiesta en defecto, como así también el mal uso de los mismos, puede ser otro motivo por el cual los datos macro-económicos no son “vistos” por los empresarios y emprendedores micro-económicos.

El ruso Wassily Leontief lo señala claramente (“Natural resources, environmental disruption, and growth prospects of the developed and less developed countries” – 1977):

“Throughout the history of their discipline… economists have had to work with very little data and, therefore, have developed methods for reaching conclusions with a minimum of information. Economic theory is constructed in such a way as to extract the most from very little data; it is a theory that uses averages, general index numbers, and very general arguments. In the past thirty years, as many more data have become available, economists have found themselves in the situation of a man stranded on an island with nothing to eat, who, when he is rescued and given food, gests indigestion. The challenge for economics at the present time is to develop a theory that can absorb data without ruining them, and that, at the same time, will permit us to utilize detailed information instead of arguing in broad generalities.”

Una de las características típicas que se presenta en los emprendedores y empresarios es la de prestar parcial o poca atención a los datos macro-económicos, pues en los procesos de búsqueda y de exploración que son naturales en ellos (Eric Gaynor Butterfield: “El empresario”; 1999) tiende a hacer uso del método inductivo por sobre el deductivo que privilegian los economistas.

Los empresarios y emprendedores no han necesitado leer al historiador y crítico escocés Thomas Carlyle (“The nigger question” – 1904) quien manifiesta que la economía (macro) es una ciencia siniestra, dolorosa, calamitosa (“dismal”), ni tampoco a la economista Joan Robinson (“Metaphysics, morals, and science” – 1962) quien sugiere que la economía cojea y camina sobre una sola pierna donde en un pie tiene hipótesis que no se han tratado de verificar y en la otra contiene slogans no sujetos a verificación.

Es por ello que Keynes se contentaba con que los economistas pudieran alcanzar el nivel de competencia de los dentistas… (“Economic possibilities for our grandchildren” – 1930). Por lo tanto no debemos extrañarnos cuando nos encontramos que los empresarios – en momentos cruciales de su negocio – despliegan una metodología de tipo fuertemente inductiva para la creación, sostenimiento, crecimiento y transformación de su empresa (“Taller de Creatividad Empresaria”; Eric Gaynor Butterfield – 1997).

Por otro lado la “aparición – creación” de empresarios y emprendedores comienza a vislumbrar dificultades en especial con aquellos que han dedicado muchos de sus años de sus vidas en calidad de directivos, gerentes, profesionales y ejecutivos.

Las cosas que hacen estas personas en el día a día de sus actividades dentro de los ambientes corporativos, tiene poco que ver con los requerimientos, capacidades y competencias de un empresario. En el adjunto “A” se incluye una serie de aspectos en los cuales se exhiben algunas diferencias entre el comportamiento esperado para cada uno de estos dos diferentes perfiles.

Podemos tentativamente concluir que – después de muchos años como funcionario corporativo – no son muchas los ejecutivos que están en las mejores condiciones para convertirse, en muy poco tiempo, como empresarios y emprendedores.

La vida corporativa se basa en muchos “principios” que le son ajenos al empresario, como es la facultad de delegar en “otros”.

El empresario ha tomado bajo su mando desde el inicio de su negocio las áreas de producción, comercialización y administración / finanzas, y por lo general no los delega muy rápidamente.

Y son muchos los empresarios que se convierten en especialistas en materias tan puntuales como impuestos, legales, y juicios laborales; los ejecutivos corporativos por otro lado están acostumbrados a derivar estas situaciones a “su departamento Legal, Laboral o de Impuestos”.

Esperar que funcionarios del gobierno nacional, provincial o municipal tomen el rol de empresario innovador – por favor una vez más, no confundir con el de contratista del Estado – puede ser una “bella manifestación de deseos”, pero desafortunadamente, los hechos no exhiben que de esta importante categoría en cuanto a su número, emerjan muchos empresarios genuinos.

Muchas personas pueden desear ser empresarios y emprendedores como resultado de familiarizarse con los conceptos y las ideas que prevalecen respecto de éstos en la sociedad, como es el caso de los estudiantes y graduados universitarios que están expuestos a un importante grupo de profesores y académicos, algunos de ellos expertos en especializaciones. Y aquí surge la siguiente pregunta:

¿Estos expertos profesores, que incluso hablan y dictan cursos, seminario y talleres respecto de “Empresarios y emprendedores”, manejan ellos mismos alguna empresa en particular?

La evidencia muestra que este no es el caso, y por lo tanto es bastante posible que la comunidad no pueda acceder a este importante grupo de expertos que por lo general son empleados en prestigiosas Universidades y Centros de Altos Estudios, o de Post-grado.

Pero lo más desafortunado no es el hecho de que este importante cuerpo de profesores, académicos e investigadores no lleguen a transformase en empresarios y emprendedores, sino que como modelo ante los ojos de sus mejores alumnos, estos no los perciben como modelos apropiados en el rol de empresarios.

Para el caso de ese selecto grupo de altos directivos de corporaciones multinacionales compuesto por muy pocos ejecutivos que han podido llegar a la cima de una “filial de multinacional”, existen algunos aspectos que necesitamos destacar. Como nos manifestara un alto ejecutivo de una empresa multinacional líder en el mundo en el área de servicios, el sostenimiento en la cúspide de un CEO de una filial de multinacional se relaciona fuertemente con su éxito en el manejo de dos variables claves:

  1. El (mayor) giro de dividendos;
  2. La reducción en cuanto al “head count” de su personal.

Estos dos factores por lo general son incompatibles con la filosofía de dirección que debe asumir un empresario innovador, ya que si reenvía los dividendos “fuera de su empresa” en tiempos de innovación y de relanzamiento ha de tener que acceder a los costos financieros más altos a que ellos están sujetos.

Además el empresario innovador dentro de las culturas latinoamericanas no puede hacer uso del principio de dirección orientado a reducir el head-count como contrapartida de una fuerte inversión en tecnología informática y comunicaciones puesto que su propia economía de escala – en el caso de crecimiento – privilegia exactamente lo opuesto: la necesidad de aumentar el personal en lugar de reemplazarlo por las nuevas innovaciones digitales.

Un dato adicional que deseo compartir con ustedes.

Las empresas Pymes se han visto reducidas significativamente como resultado de los procesos de globalización financiera, tecnológica y comercial. Algunas fuentes sugieren que en estos momentos no existan más del 30 % de las empresas Pymes que estaban vigentes en el año 1995. No es descabellado pensar que esto es cierto; la enorme cantidad de personal desocupado y sub-ocupado, como así también el importante número de ciudadanos que viven bajo un régimen de pobreza y de indigencia, junto con los programas del Gobierno en materia de asistencia a unas 2 millones de personas, sugieren que el trabajo genuino se ha visto dramáticamente disminuido.

Cifras oficiales respecto de las personas que viajan en trenes, subterráneos y líneas de colectivo (los medios más comunes de transporte masivo en Buenos Aires) muestran que ahora viajan – y consiguientemente no van a sus trabajos – el 33 % de las personas que viajaban hace 10 años atrás. Si a esto le agregamos el hecho de que personas que se movilizaban en autos ahora lo hacen en uno de esos tres medios de transporte, la enorme caída de individuos dirigidos hacia sus trabajos alcanza el nivel más alto de la historia en el país.

Este cuadro que hemos tratado de resumir – basado en datos, información, observación y trabajos de campo – permite recapitular y poner foco nuevamente a las preguntas iniciales que nos hemos formulado.

No existe duda alguna como la han manifestado las máximas autoridades de países desarrollados como los Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, Italia, España, Alemania, Francia, España entre otras que el modelo organizacional que lidera en materia de generación de empleo, es la empresa Pymes. Además cifras oficiales que no admiten discusión alguna muestran incluso que esta posición de liderazgo que tienen las Pymes respecto de cualquier otro tipo de arreglo organizacional, tiende a acrecentarse cuando realizamos análisis de tipo marginal y hacia delante.

Las evidencias muestran que más del 96 % de los “nuevos” puestos de trabajo han de ser generados por empresas Pymes y algunos se preguntan cómo esto es posible si entidades gubernamentales crecen más allá del 5%; la respuesta es muy simple, las grandes corporaciones mundiales están reduciendo su personal.

Nosotros sugerimos que en este dilema donde muchos hablan respecto de cómo se “puede ayudar a las Pymes” – pero que se hace poco en la práctica – existe una situación a la que no se le ha prestado la debida consideración: el problema no es meramente crear una empresa Pymes que permita luego gestar trabajo para “otros”.

Aquí es donde la mayor parte de las personas que se refieren retóricamente en materia de “ayudar a las Pymes” no tienen en cuenta que la mayor parte de las veces las Pymes lo que principalmente necesitan es “que no hagan cosas en contra de ellas”. Y algo más: el problema no consiste meramente en crear Pymes “jurídicamente”, es decir, como personas jurídicas.

Las personas físicas son las que dan forma luego, en una segunda etapa, a las figuras jurídicas.

Por lo tanto la variable independiente relevante no es la Pymes sino más bien es el Empresario Pymes.

Y la pregunta ahora tiene que ver con cómo se puede generar “Empresarios Pymes”, es decir, personas que tengan el perfil de Empresarios Pymes. Cuando en los Estados Unidos de Norteamérica ha sido materia de Estado y de mayor importancia para el Presidente de ese país generar negocios, no han dudado en que lo que se necesitaba eran empresarios, quienes por supuesto necesitarían generar y desarrollar puestos de trabajo para otros ya que no existe un solo empresario en este planeta que se haya hecho rico por sí solo.

Trabajando por sí solo solamente uno consigue – cuando tiene éxito – llegar a explotarse a sí mismo. Por lo tanto, y siguiendo la línea de acción en que estábamos, el Empresario Pymes lo único que necesita es que no lo obstaculicen: no necesita los entes reguladores y control pongan a funcionar la máquina de “demorar” en primera instancia, la máquina de “impedir” en segunda instancia, y, finalmente, si el Empresario Pymes es aún exitoso a pesar de ellas, entonces en última instancia estos órganos ponen en marcha el botón rojo que corresponde a la “máquina de destruir”.

Una sociedad en la cual muchas personas se encuentran desocupadas y muchas de las que están no responden a un trabajo genuino, deben dejar de hablar de que “van a incentivar y a ayudar a las empresas Pymes” y deben auto-analizarse para observar las distintas máquinas de “demorar” de “impedir” y de “destruir” que existen en los distintos rincones del país.

Hemos dicho que el empresario Pymes es sumamente inductivo y sensitivo; es capaz de percibir al enemigo de la misma manera en que una gacela sabe de la cercanía de un lobo aunque no llegue a verlo.

Ahora bien, y antes de que vayamos al break y al regreso exploremos algunos trabajos en grupos de a 6 personas, revisemos la “disponibilidad actual” de Empresarios y Emprendedores disponibles:

  1. Históricamente no existe evidencia de que los funcionarios gubernamentales tanto a nivel nacional como provincial o municipal, se erijan como Empresarios e emprendedores que generen trabajo genuino;
  2. Los directivos, ejecutivos, profesionales y gerentes de las grandes corporaciones multinacionales muestran el perfil de “desarrollo en su carrera” que contrasta dramáticamente con el perfil de personalidad, competencias, habilidades y motivacional que son característicos de la persona empresaria y emprendedora;
  3. Los profesores, académicos e investigadores en su inmensa mayoría no muestran evidencias de experiencias más allá de sus claustros y menos aún como generadores de fuerza de trabajo;
  4. Los profesionales autónomos en el ejercicio de su profesión mayormente operan funcionalmente bajo una forma que contrasta con la figura del empresario;
  5. Los órganos encargados de “promocionar a las empresas Pymes” y que actúan como mecanismos de promoción, regulación y control, incluyen perfiles profesionales donde sus competencias tienen más que ver con “lo que se hace una vez que el negocio está en marcha” que con la “propia gestión de crear y generar una empresa”, función principal indelegable de todo empresario Pymes;
  6. Nos quedan por supuesto los “profesionales de carrera” que pertenecen a distintos organismos vinculantes con el exterior, como ser aquellos que componen el cuerpo perteneciente a los Consulados y a las Embajadas. Creemos que ustedes mismos están en condiciones de dar respuesta en esta materia.

De todas maneras – afortunadamente – quedan aquellos que realmente “han sido”, “son”, y “seguirán siendo” empresarios Pymes a pesar de las máquinas de demorar, de impedir, y de la de destruir.

Esta gente ha venido a crear, a generar y lo han de hacer pues tiene un motor “generador” dentro de sí mismos y también una vocación de generar trabajo para otros. Eric Gaynor Butterfield, a la luz de estas circunstancias, sugiere desarrollar una nueva y diferente tipología organizacional de la que está habitualmente en uso como aquella que está compuesta por las empresas públicas, las empresas privadas nacionales, las empresas y corporaciones multinacionales, y las empresas sin fines de lucro – ONG.

Gaynor (“Congreso de Desarrollo Organizacional”; Buenos Aires – 1999) sugiere el uso de la siguiente taxonomía basada en la capacidad generativa de la empresa como organismo social al servicio de la comunidad: empresas generadoras (que serían las Pymes y aquellas que generan valor a través de la creación genuina de trabajo); empresas re-generadoras (que serían aquellas entidades educativas y de investigación que se orientan a desarrollar nuevas empresas generadoras) y empresas de-generadoras que se esfuerzan por contar cada día con menos personal… pero con más Clientes.

Una tipología organizacional de este tipo, que a su vez sea recompensada en base a sus diferentes contribuciones, ha de hacer en un plazo relativamente corto totalmente innecesario hablar de “ayudar a las Pymes”, puesto que el motor interno del Empresario Pymes al ser incentivado externamente y con un contexto propicio se ha de multiplicar geométricamente.

Para ello, solamente basta echar un vistazo a lo que sucedió en la Argentina a partir de la inmigración europea y hasta el año 1940 aproximadamente; y como doble verificación pero por el contrario, solamente resta reconocer las limitaciones a la creación y desarrollo de Pymes y empresarios que tuvieron lugar de allí en adelante.

Podemos señalar que afortunadamente, aún queda una 7ma. Opción: los empresarios y emprendedores Pymes aún existentes.

Si tenemos en cuenta las estadísticas de supervivencia y de cierre de Pymes que se dieron desde el año 1995 hasta el presente donde sucumbieron más del 70 % de ellas, nos encontramos con una especie en extinción.

Dentro de esta pequeña porción de supervivientes, quedan aún forjados sus preferencias, sus motivaciones, sus desafíos, y sus intereses por generar por encima de lo que ya está creado.

Y si éstos son los que tienen este enorme caudal de iniciativa e iluminación que es capaz de motorizar a toda una comunidad, debemos echar mano a ellos; las personas nos caracterizamos por ser mortales.

Muchas de estas personas Pymes han manifestado que están en el proceso de “venta de su empresa” para canjearla por liquidez financiera al estar cansados y abrumados de las 3 máquinas reguladoras existentes a través de las distinta manifestaciones por las cuales operan.

Un gran número de empresarios Pymes han cerrado sus puertas por los altos costos financieros a que han estado sujetos por los Bancos, otros lo han hecho debido a las cargas laborales que no les permiten ser competitivos en una economía globalizada y otra importante porción han dejado de operar por los juicios laborales a que estuvieron sujetos.

De no mediar acción de parte de los órganos reguladores y de control de auto-observarse en sus distintas manifestaciones (máquinas de demorar, impedir y destruir) éstos empresarios Pymes en la Argentina – como así también en otros países latinoamericanos – han de ser vistos muy pronto como dinosaurios fósiles. Pero, por supuesto, muchos contratistas del Estado, gobernantes y directivos de Corporaciones multinacionales han de elegir para sus hijos Universidades “prestigiosas” donde ellos puedan desarrollar una carrera.

Y en el caso de que se les ocurra a estos hijos eventualmente ser independientes alguna vez en su vida, su creatividad no ha de ir más allá de operar un “franchising” de carne picada o ropa femenina.

Ahora bien, es posible que ahora nos confrontemos con el hecho de que tenemos un diagnóstico bastante bueno pero no sabemos exactamente lo que tenemos que hacer para generar – valga la redundancia – “generadores” de empresas.

La pregunta que ahora nos formulamos tiene que ver con si es realmente posible desarrollar Empresarios y emprendedores.

Aquí vamos a vincularnos con la publicación editada por The Organization Development Institute en su Newsletter del mes de agosto de 2004, bajo la redacción de Terry R. Armstrong – RODC. Allí el Dr. Armstrong, en su calidad en experto en la profesión de cambio y desarrollo organizacional, se pregunta si es posible entrenar a nuevos profesionales en ésta Profesión de Desarrollo Organizacional y destaca que hace muchos años atrás la mayor parte de los actuales consultores y asesores fueron formados a través de mentoring y de miembros que desarrollaban la práctica en National Training Lab.

Armstrong destaca que hoy en día la mayor parte de las personas interesadas en la profesión de consultor en cambio y desarrollo organizacional se gradúan en programas de Masters que hacen un buen papel en cuanto a educar a los alumnos respecto de teorías y marcos conceptuales de Desarrollo Organizacional.

Pero estas instituciones no parecen estar haciendo un buen trabajo en relación con la actividad de practitioners que estos graduados deben ejercer una vez terminados sus estudios.

Pareciera que algo similar está ocurriendo dentro de las distintas culturas latinoamericanas con los empresarios y emprendedores que ya redondeando los 50 o 60 años se encaminan hacia percibir que ellos mismos son mortales, y también ven las dificultades que tienen sus hijos para continuar – con éxito – los negocios que los padres crearon y consolidaron.

Son notables los muchísimos ejemplos de los problemas que viven las empresas llamadas familiares que – desafortunadamente, y en su inmensa mayoría – colapsan a corto plazo una vez extinguida la vida del fundador.

De modo que urge la necesidad de acceder a estos empresarios y emprendedores que han sido exitosos durante muchos años de sus vidas, sosteniendo empresas que, posiblemente, muchas personas diplomadas en las mejores Universidades del planeta posiblemente no hubieran sostenido.

Y es tarea de gobernantes, académicos, investigadores, profesores, consultores, directivos y ejecutivos de empresas, profesionales, entre otros el de rescatar la necesidad de la existencia de Empresarios y Emprendedores antes de que sea demasiado tarde y nos encontremos con franquicias que vayan más allá del nivel que hoy día caracteriza a los negocios de “fast-food”, entre otros.

Los padres fundadores de empresas en muchos países latinoamericanos, en su calidad de inspiradores e iluminadores, no presagiaban la existencia de empresarios y emprendedores que – entre sus funciones – tenían la de cumplir con un Manual de Procedimientos, que fue creado en otra cultura.

Por lo tanto, exijámonos para crear y desarrollar organizaciones donde podamos generar trabajo genuino para otros, sin ser una mera réplica o copia de lo que se “hace” en otro lado.

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Gaynor Butterfield Eric. (2006, febrero 18). Empresarios emprendedores y desarrollo organizacional. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/empresarios-emprendedores-y-desarrollo-organizacional/
Gaynor Butterfield, Eric. "Empresarios emprendedores y desarrollo organizacional". GestioPolis. 18 febrero 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/empresarios-emprendedores-y-desarrollo-organizacional/>.
Gaynor Butterfield, Eric. "Empresarios emprendedores y desarrollo organizacional". GestioPolis. febrero 18, 2006. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/empresarios-emprendedores-y-desarrollo-organizacional/.
Gaynor Butterfield, Eric. Empresarios emprendedores y desarrollo organizacional [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/empresarios-emprendedores-y-desarrollo-organizacional/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
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