El Tutor en la nueva Universidad

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La Educación Superior Contemporánea tiene como misión “la formación de profesionales competentes y comprometidos con el desarrollo social”, ello exige a las universidades centrar la atención en la formación integral del estudiante.

Coincidiendo los investigadores que deben producirse cambios revolucionarios en la concepción del proceso de Enseñanza-aprendizaje y de los roles que asumen en él, docentes y estudiantes, diferentes a los asumidos en la formación universitaria tradicional. La formación integral del estudiante universitario exige transitar de una concepción simple y limitada del docente como transmisor y del estudiante como receptor y reproductor de conocimientos científicos, hacia una concepción mucho más amplia y compleja del docente como orientador del estudiante en el proceso de construcción de conocimientos, habilidades y valores asociados a un desempeño profesional eficiente, ético y responsable, en el que el estudiante asume gradualmente la condición de sujeto de su formación profesional bajo la tutela del profesor. (1)(2)(3).

El informe elaborado por la Comisión Internacional de la UNESCO sobre la Educación para el siglo XXI, conocido comúnmente como ”El Informe Delors”, señala que la Educación ha de organizarse alrededor de cuatro aprendizajes fundamentales que serán para cada persona, los pilares del conocimiento a lo largo de la vida: aprender a conocer, es decir, adquirir los instrumentos de la comprensión; aprender a hacer, para poder influir sobre el propio entorno; aprender a vivir juntos, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades humanas y aprender a ser, como proceso fundamental que recoge elementos de los tres anteriores.(4).

Teniendo en cuenta las premisas relacionadas con anterioridad del nuevo modelo de la Universidad, la tutoría deviene en contenido esencial del ejercicio de la docencia universitaria en la actualidad. En un número cada vez más creciente de Sistemas educativos se han implementado modelos tutoriales que muestran la diversidad de estrategias de actuación del profesor- tutor y homogeneidad en los objetivos e intenciones formativas de estos profesionales. Algunos piensan en la figura del tutor como una novedad en los sistemas educativos, desconociendo toda la tradición que ha acumulado al respecto a humanidad. Puede asegurarse que los antecedentes de la figura del tutor hunden sus raíces en el siglo V y IV a.c. en la figura de Sócrates (469-399 a.c.), con su discípulo Platón y el empleo del dialogo socrático con la máxima “conócete a ti mismo” como reto al conocimiento de las virtudes humanas, a fin de poder llevar una vida igualmente correcta. Posteriormente el discípulo de este, Aristóteles fue a su vez preceptor del fututo emperador Alejandro Magno, quien le enseñó el amor al arte y a la poesía haciendo énfasis en el papel de la repetición que conduce al hábito y la imitación como instrumento por excelencia. (3)(5).

Los orígenes de la tutoría, en su acepción educativa se remontan a la antigua Grecia, en la época de Homero son contratados preceptores que dan una formación integral basada en el afecto y el ejemplo, son clásicos las figuras de Fénix, preceptor de Aquiles y mentor de Telémaco hijo de Ulises. Desde esta época, la función del preceptor con su labor de tutoría es considerada como un método que debía lograr orientar, aconsejar y la educación de niños y jóvenes.

Ya en nuestra época en las escuelas anglosajonas, los docentes ofrecen sesiones de atención personalizada, cara a cara, a las que denominan Tutoring o Supervising, según su carácter. En Estados Unidos, algunas instituciones educacionales siguen un modelo que contempla que junto a la distribución de horas de docencia frente al grupo, el docente participa en seminarios con un número reducido de alumnos. En lo que respecta a los estudiantes, sus principales actividades son: asistir a las sesiones de los cursos, estudiar en la biblioteca, participar en seminarios y discutir el trabajo con el tutor. (2)(3).

Los antecedentes más próximos a la idea de la tutoría académica son los de la universidad de Oxford, en la que el estudiante tiene un encuentro semanal con el profesor (tutor) que le es asignado. El alumno prepara un ensayo por semana para discutir oralmente con su tutor, lo que no excluye que se utilicen otros apoyos educativos como son: lecturas adicionales, clases, bibliotecas, prácticas en laboratorios, conferencias, etc.

Uno de los modelos tutorales mas conocidos es el implantado por la Open University. Es una forma de tutoría académica y personalizada, muy difundida en el Reino Unido. Los alumnos estudian de forma autónoma los materiales preparados para cada uno de los programas y se encuentran con sus tutores en los centros de enseñanza y en las escuelas de verano para resolver problemas de aprendizaje en general y para objetivos relacionados con la tutoría en particular. Se pueden elaborar tutoriales de múltiples contenidos y propósitos educacionales, con la intención que el alumno pueda “aprender a aprender”. (3)(5).

Hasta hace poco, la tutoría en el ámbito universitario español era concebida como un espacio de tiempo dedicado aclarar dudas no resueltas en las clases. Con el paso del tiempo, esta idea ha ido modificándose hasta llegar a cambiar totalmente, como consecuencia del reconocimiento de las mismas en el espacio Europeo de Educación Superior. En la actualidad, se empieza a orientar la tutoría hacia una concepción integral e individualizada de la enseñanza. Para ello, los planes de acción tutorial son el instrumento idóneo para desarrollar de manera concreta la función de tutoría y orientación personal, académica y profesional con los alumnos. Como marco en el que se especifican los criterios y procedimientos para la organización y funcionamiento de los tutores, en él se incluyen los objetivos y líneas de actuación que habrán de desarrollar los tutores en el desarrollo de la materia. (6).

El sistema de tutorías en los programas de las instituciones de educación en Latinoamérica es de reciente aparición y surge con la finalidad de resolver problemas relacionados con la deserción, el abandono de los estudios, la reprobación, el rezago y en general con la baja eficiencia terminal. El primer programa de tutorías formal e institucional a nivel de Licenciatura se inició en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dentro del Sistema de Universidad Abierta (SUA), en dos modalidades distintas: individual y grupal. En la primera se atienden las dudas surgidas en el proceso de estudio particular del alumno y en la grupal se favorece la interacción de los estudiantes con el tutor para la solución de problemas de aprendizaje o para la construcción de conocimientos. (3)(7).

Según las experiencias mexicanas, se hace necesario que el rol que ha desempeñado el docente del nivel superior pase de ser un simple transmisor de conocimientos, a transformarse en un facilitador, tutor o asesor del alumno, a fin de que alcance una formación que le prepare para un desenvolvimiento acorde con su proyecto de vida.
En algunas universidades argentinas existen experiencias de tutoría ligado al alto número de deserciones escolares, donde se valora la responsabilidad que les corresponden a las instituciones universitarias en cuanto a prevención y tratamiento de esta problemática (ejemplo UTN Facultad Regional de Bahía Blanca). De igual forma las experiencias colombianas se dirigen fundamentalmente hacia el desarrollo académico del estudiante. (5)(7).

Las experiencias internacionales en el campo de la tutoría tienen en común, tratar de superar el concepto reduccionista de la tutoría mayoritariamente imperante (la tutoría burocrática-académica, o de resolución de dudas sobre una asignatura), para intentar una tutoría de finalidad orientadora amplia.
En la historia de la educación cubana encontramos claros ejemplos de la labor de los preceptores o tutores, tal es el caso del Padre José Agustín Caballero (1762-1835) maestro y guía de Félix Varela, José de la Luz y Caballero y José Antonio Saco, a los que trasmitió una actitud pedagógica, científica y filosófica o el maestro Rafael María de Mendive y sus vínculos con nuestro Apóstol José Martí.

Otro ejemplo de los antecedentes de la labor tutoral en Cuba se asocian a las acciones desarrolladas por los estudiantes de 3ro. Y 4to. Años de las Escuelas Normales para maestros cuando realizaban su práctica en la escuela Anexa bajo la supervisión de un Maestro Primario o de un profesor de la Escuela Normal, las que se han mantenido por más de cuarenta años en la formación de docentes, donde los estudiantes mantienen una labor pre profesional asociada a un docente en ejercicio, que los guía en los modos de actuación idóneos para ejercer el magisterio. (2)(3).

En nuestro país, la figura del tutor, ha sido tradicionalmente asociada a la asistencia científico-metodológica que brinda un especialista de reconocido prestigio y tradición en determinado campo del conocimiento, bien al estudiante que como parte de su trabajo científico estudiantil debe desarrollar habilidades investigativas a través de trabajos extracurriculares, trabajos de curso y en la fase terminal de su carrera elabora su tesis de grado como profesional o al graduado universitario que realiza estudios de superación post-graduada dirigidos a la adquisición de un grado científico, sea como diplomante, maestrante o doctorante.

En todos los casos la actividad tutelar supone, por un lado orientar al aspirante en el proceso de investigación para que este resulte creativo, eficiente y con un alto grado de independencia en cuanto a la búsqueda, selección y el empleo de los métodos y medios disponibles , y por otro lado, implica la orientación del proceso de generalización, sistematización y exposición de los resultados alcanzados una vez cumplidos los objetivos de investigación.(3)(7)(8).

Dentro del conjunto de elementos que conforman la Batalla de Ideas, se encuentra la Universalización de la Educación Superior Cubana con la creación de las Sedes Universitarias Municipales (SUM), como multiplicación y enriquecimiento de este subsistema de educación. El proceso de aprendizaje en los diferentes modelos pedagógicos que funcionan en estas Sedes se desarrolla sobre la base de tres componentes principales: el estudio independiente, los servicios de información científico-técnica y el sistema de actividades presenciales, así llamadas porque transcurren en presencia y bajo la dirección de profesores; este sistema está constituido, entre otros, por la tutoría y se declara que cada estudiante será atendido por un tutor, quién de manera individualizada lo asesora, guía y ayuda en el empeño de vencer los estudios universitarios y contribuir a su formación integral.

Desarrollo

El concepto de tutoría debemos entenderlo como una finalidad concreta que parte de un seguimiento global para atender los diferentes aspectos del desarrollo, maduración, orientación y aprendizaje de los alumnos. El seguimiento se puede realizar de forma individual mediante la detección y conocimiento de posibles dificultades o problemas que el alumno pudiera presentar o dentro de su grupo natural buscando la mejoría de las relaciones y la convivencia fomentando actitudes de cooperación y tolerancia, siendo participe directo de la organización del aula y del propio centro.(22).
Pretender asumir una definición de la tutoría como actividad del tutor implica adentrarse en un tema complejo, si tenemos en cuenta la diversidad de criterios que al respecto se recogen en la bibliografía, dentro de ellos podemos mencionar:

Marchesi (1986) defina a la tutoría como “Conjunto de apoyos técnicos dirigido tanto a los alumnos como a los agentes educativos, su objeto es lograr el máximo ajuste entre las potencialidades individuales y las exigencias educativas con al fin de conseguir una mayor formación de los alumnos en su desarrollo personal como en el aprendizaje. El trabajo a realizar en todo proceso tutorial es muy complejo. La diversidad de situaciones requiere de ayuda de diferentes profesionales de la educación para intentar dar orientación y solución a los problemas”. (12)

Bavativa de González (1986) “La tutoría se considera como un conjunto de actividades que propician situaciones de aprendizaje y apoyan el buen desarrollo del proceso académico con el fin de que los estudiantes orientados y motivados desarrollen autónomamente su propio proceso”.
Álvarez-Bisquerra (1996), la tutoría se define “Como una acción sistemática, específica, concreta en tiempo y en espacio (legalmente una hora a la semana en el aula), en la que el alumno recibe una especial atención, ya sea individual o grupal, y que debe considerarse como una acción personalizada’’ porque:

a.) Contribuye a la educación integral, favoreciendo el desarrollo de todos los aspectos de la persona: la propia identidad, sistema de valores, personalidad, sociabilidad.
b.) Ajusta la respuesta educativa a las necesidades particulares, previniendo y orientando las posibles dificultades.
c.) Orienta el proceso de toma de decisiones ante los diferentes itinerarios de formación y las diferentes opciones profesionales.
d.) Favorece las relaciones en el seno del grupo como elemento fundamental del aprendizaje cooperativo, de la socialización.
e.) Contribuye a la adecuada relación e interacción de los integrantes de la comunidad educativa por ser todos ellos agentes y elementos fundamentales de este entorno (14).

Arrecillas Casas(2002) “La tutoría es una actividad docente que ayuda a la integración de la experiencia escolar en general, y la vida cotidiana extraescolar del alumno y/o grupal a partir de sus intereses y necesidades académicas para avanzar hacia su independencia y madurez, y actuar libremente en su propio proceso educativo’’.

Herrera Rodríguez (2006) ‘’Es una actividad orientadora propia del proceso docente educativo dentro del marco de la concepción integral de la educación. La tutoría es un elemento inherente a la función docente que cobra en la educación superior especiales características que conviene remarcar y que están relacionadas con los logros del desarrollo del estudiante y su proyección hacia el grupo y hacia el futuro, por lo que la tutoría se enmarca dentro del proceso personalizado de ayuda al educando en su progresiva realización personal y social, y en su desarrollo intelectual, para que sea capaz de descubrir sus capacidades y oportunidades académicas y sociales, en la practica de las cuales puede encontrar éxito y satisfacción.(2) (3) (15).

Estas definiciones, aunque diferentes presentan elementos comunes que nos permiten delimitar la actividad tutorial como:

1. El trabajo a realizar en toda enseñanza tutorial es muy complejo y necesita la participación armónica de: tutorados, profesor-tutor, resto del colectivo pedagógico, familia, comunidad, estructuras académicas y la institución (dirección).
2. La tutoría se considera una modalidad de la actividad docente que comprende un conjunto sistematizado de acciones educativas centradas en el aprendizaje.
3. Es distinta y a la vez complementaria a la docencia frente al grupo.
4. Constituye una opción para lograr la equidad en cuanto a las oportunidades de permanencia y culminación de estudios.
5. Permite elevar la calidad de la formación y la eficiencia terminal en las instituciones del nivel superior.
6. La tutoría se presenta centrada en la personalidad y le despierta conciencia de sus posibilidades y limitaciones (trabajo personalizado con el alumno).
7. En el método tutorial, el alumno puede hacer todo tipo de preguntas y complementar la enseñanza recibida.
8. El ejercicio de la tutoría recae en un profesor-tutor que asume como tarea el proceso formativo, en el cual el educando debe adquirir su plenitud como persona. Por lo que este profesional debe poseer un conjunto de habilidades que le permitan ser un gestor de procesos educativos en los diferentes momentos y situaciones que enfrenta junto al estudiante.
9. La tutoría es un modelo educativo desarrollador, pues se concibe como un proceso centrado en el crecimiento humano y la formación profesional, que se concreta mediante la atención personalizada y sistemática a un estudiante o a un grupo reducido, para que sean capaces de dominar los recursos de su formación; se apropien de un sistema de saberes y valores que determinen la posición vital activa y creativa en su desempeño académico, personal y social.
10. Es una actividad orientadora propia del proceso docente-educativo dentro del marco de la concepción integral de la educación.

La función tutorial es una tarea docente y sustenta la relación profesor-alumno y los contenidos objetivos de ésta, es decir, la relación enseñar-aprender. Por lo que se define, las funciones del profesor-tutor como las actividades que debe realizar para alcanzar la orientación educativa en sus estudiantes.

La Orientación Educativa, como función primordial del tutor, la podemos dividir didácticamente:

  •  Orientación personal.
  •  Orientación académica.
  •  Orientación profesional.

La orientación personal, con el fin de que el estudiante:

  •  Se conozca y consiga una idea objetiva de sí mismo, de sus posibilidades.
  •  Sea consciente de sus metas vitales, de sus intereses y aptitudes, para la construcción de su proyecto de vida.
  •  Decida adecuadamente y se responsabilice de las decisiones tomadas.
  •  Llegue a la auto-orientación.

La orientación académica, con el objetivo de que el estudiante:

  •  Conozca sus capacidades y destrezas en el ámbito del aprendizaje (su perfil como estudiante).
  •  Sea consciente de lo que debe reforzar según el contenido del programa de estudio (dificultades de aprendizaje).
  •  Se oriente en la elección de contenidos de estudio y tareas académicas.
  •  Tenga conciencia de la condición de ser estudiante.
  •  Utilice adecuadamente las técnicas de trabajo intelectual que mejoren su rendimiento académico.
  •  Aumente la satisfacción ante el trabajo intelectual.
  •  Se capacite para el trabajo autónomo: aprender a aprender.

La orientación profesional, con el objetivo de que el estudiante:

  •  Sea consciente de sus metas profesionales, sus expectativas reales.
  •  Conozca lo que exige el ejercicio diario de la profesión concreta elegida, no sólo lo más excelente e idílico.
  •  Analice las capacidades y cualidades en las que se debe destacar: capacidad de organización, iniciativa, constancia, responsabilidad, cooperación, comunicación, decisión, resistencia a lafrustración…… (2)(3)(6)(15).

El contenido de la orientación educativa puede concretarse en:

1. La necesidad de ayudar al individuo de conocerse a sí mismo y su medio, partiendo de la unidad dialéctica individuo-sociedad, el valor de ello radica en que la personalidad se inserte de manera activa y creadora en el medio.
2. La necesidad de que se desarrolle en el individuo la capacidad de utilizar su inteligencia para tomar decisiones y aprovechar al máximo sus potencialidades de desarrollo, de acuerdo con las oportunidades que se ofrecen; se trata de estimular su autodirección.
3. El carácter sistemático-procesal regular que debe tener el trabajo de orientación.
4. La necesidad de orientación que tiene todo individuo.

Características generales de la tutoría

En esencia, se pueden asumir como características generales de la tutoría las siguientes:

– Es un proceso de orientación educativa continuo y dirigido a todos los alumnos.

– La tutoría como proceso docente educativo debe poseer un carácter desarrollador estructurado sobre la base de un diagnóstico de las potencialidades y carencia de los estudiantes.

– Es un proceso que se estructura desde una concepción holística del desarrollo de la personalidad.

– Se concreta a partir de la labor de coordinación que realice el profesor-tutor con los diferentes agentes educativos que estructuran un sistema conformado por la escuela, la familia, la comunidad y las organizaciones a las que se le vinculan los alumnos.

– Las características de las sesiones de tutoría deben adecuarse a las necesidades y los contextos en que se dan los procesos docente-educativos en cada institución.

– Es un proceso activo, bilateral y dinámico que asegura la adecuada inserción del alumno al medio académico para propiciar su progreso satisfactorio en los estudios durantes diversos momentos y situaciones a lo largo de su formación académica y personal.

– Debe estar planificada sistemáticamente con una previsión a mediano y largo plazos, en períodos equivalentes a las correspondientes etapas educativas; supone un proceso de aprendizaje a través de las actividades académicas para se aprovechen al máximo los servicios que ofrece la institución.

– Implica una actividad que requiere la complementariedad mediante la colaboración de todos los agentes educativos involucrados: docentes, organizaciones, grupos de estudiantes, la comunidad, etc.

– El currículo debe ser el marco donde se desarrollan las actividades tutorales con un enfoque interdisciplinario e integrador en función de los perfiles de egreso deseado.

– Es un proceso que apoya, orienta y evalúa el proceso de aprendizaje del alumno al retroalimentarlo en función del diagnóstico pedagógico que debe mediar toda actividad de orientación.

– Debe propiciar la auto-preparación, al permitir que el alumno pueda identificar sus propias potencialidades y carencias, por lo que fortalece su autonomía a través de recomendaciones que apoyen sus estrategias de desarrollo y crecimiento personal, lo que se reúne y proyecta en el plan de trabajo tutoral. (2)(3)(12)(15)(16).

Profesor- Tutor:

En el marco de las actuales transformaciones de la Educación en el ámbito mundial, todo profesor es tutor, la actividad docente, en cuanto a relación profesor-alumno, no se culmina con la única relación que se puede dar en la actividad de enseñanza-aprendizaje, sino que trasciende a la formación de la personalidad.

La figura del profesor-tutor se ha redimensionado en el nuevo modelo de universidad que aspiramos a construir, se le ha asignado la honrosa misión de dirigir el proceso de formación integral y multifacético del futuro ciudadano comprometido con la sociedad donde vive. Por lo que, los profesionales implicados en las transformaciones de la Educación Superior deben tener claridad de que el profesor-tutor no es un especialista o técnico en orientación, sino un profesor que recibe un encargo social dentro de su actividad laboral: la orientación personal de determinado número de estudiantes para lograr una educación de su personalidad al más alto nivel posible.

El tutor es una figura académica cuya misión es dirigir el proceso de educación educativa, que según nuestras experiencias, es un proceso de integración y coordinación de influencias ejercidas por los docentes, los grupos de estudiantes, las organizaciones estudiantiles, la familia, la comunidad y sus propias acciones como docente. Es decir, globaliza, integra y coordina las influencias ejercidas por todos los docentes del grupo sobre los alumnos que tutora e integra las relaciones escuela-familia-comunidad en el contexto de su actuación. Es un ente aglutinador y dinamizador de la acción de las instituciones, personas y organizaciones que intervienen en el proceso docente-educativo. (2)(3)(9)(10)(12).

Como tutor, el profesor debe guiar al estudiante en su incorporación al medio social y académico; recomendarle prácticas de estudios y disciplina de trabajo que aseguren aprovechar al máximo los servicios que ofrece la institución, y aconsejarlo para sortear las dificultades que se le presenten durante sus estudios.

Lo planteado hasta aquí nos permitir definir al profesor-tutor en la Educación Superior como “Un educador responsable de integrar el sistema de influencias educativas, cuyos modos de actuación se identifican con orientar en los distintos ámbitos de la formación del estudiante, promoviendo el crecimiento personal y el desarrollo de la autodeterminación, es quién acompaña al mismo durante todo el trayecto de la educación superior, brindándole el apoyo necesario para la toma de decisiones ante los problemas, desde una acción personalizada”. (9)(10)(12)(16).

Cómo se puede apreciar la atención personalizada que debe ofrecer el tutor al estudiante que transita por los diferentes años de sus estudios universitarios, es de vital importancia. Entre las razones que lo fundamentan, se encuentran: la diversidad educativa que ingresa a este nivel de enseñanza, la existencia de un currículo que requiere de un proceso de adquisición gradual de conocimientos, actitudes, hábitos y habilidades cognoscitivas cada vez más complejas, además la adquisición de un sistema de valores que demandan los estudios de nivel superior y en general la dinámica de un nivel de enseñanza donde reciben con mayor rigor las exigencias de una ciencia para que se formen como profesionales del nivel superior.

El tutor debe realizar una labor de coordinación con los docentes, el grupo de estudiantes, las organizaciones estudiantiles, la familia, la comunidad para disponer de la información que le permita brindar las ayudas y refuerzos que necesita cada estudiante.(2)(3).

Características que debe reunir un Profesor -Tutor

Las cualidades del profesor-tutor constituyen un tema muy debatido en los contextos educativos donde se ha reclamado su presencia; ellas siempre dependerán de la concepción filosófica, sociológica, psicológica y pedagógica que se tenga del fenómeno educativo concebido. Podemos afirmar que en la literatura consultada, aparecen listas de cualidades del tutor, que consideramos inherentes a una definición de educador como autenticidad, madurez emocional, buen carácter, comprensión de sí mismo, capacidad empática, inteligencia y agilidad mental, cultura general, estabilidad emocional, etc., pero consideramos en esencia que el profesor-tutor ha de ser un modelo a imitar, por ello es necesario que tenga aptitudes para educar y ser reconocido como autoridad por los estudiantes, autoridad tanto académica, como personal, un patrón que los alumnos elijan y decidan seguir, porque vean en éste a un profesional competente.

Como parte del Nuevo Modelo Formativo, es pertinente determinar las dimensiones a manera de cualidades, conocimientos y capacidades básicas que debe reunir el tutor para desempeñar su labor formativa con eficiencia.

Conclusiones

Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, podemos concluir que para el logro de un proceso tutoral desarrollador y efectivo se hace necesario la presencia de un profesor tutor profesionalmente competente e identificado con la labor que realiza.

Bibliografía

1. Piñón J: Conferencia Mundial sobre Educación Superior, UNESCO, En su Declaración sobre perspectivas y cambios en la Educación Superior Actual; Barcelona: Ediciones UNESCO: 2007, p 28-106.
2. Herrera Rodríguez J.I: El camino de la Educación Personalizada. Ángeles Editores; Tlalpan, México, D.F: 2006.
3. Herrera Rodríguez J.I: La tutoría en la Educación Superior; Centro Universitario “José Martí Pérez”, Centro de Estudios de Ciencias de la Educación: 2006.
4. Delors, J et al: La Educación encierra un Tesoro. Informe de la UNESCO de la Comisión Internacional sobre Educación para el Siglo XXI, París; Ediciones UNESCO, 1996, p 95-126.
5. Martínez Llontada, M: Nuevos caminos en la formación de profesionales de la Educación; Ediciones UNESCO, 2006.
6. Rincón Igeta B.: Tutorías personalizadas en la Universidad de Guinea. Ediciones Universidad de Castilla. La Mancha; 2006.
7. Cuba. Ministerio de Educación Superior: Conferencia Regional sobre Políticas y Estrategias para la transformación de la Educación Superior en América Latina y el Caribe. Ciudad de La Habana; 2000.
8. Morales Suárez J.C; Borroto Cruz R, Fernández Oliva B.: Políticas y Estrategias para la transformación de la Educación Superior en América Latina y el Caribe. Educ. Med. Sup. 2005;(19/1)
9. Cuba. Ministerio de Educación Superior. El tutor en las Sedes Universitarias Municipales; MES; 2005.
10. Herrera Rodríguez J.I: La preparación del profesor tutor para el proceso de Orientación Educativa. Ponencia presentada en el Taller organizado por la UNESCO, sobre las experiencias de la Universalización en Cuba. Ciudad de La Habana; Octubre 2005.
11. Castillo Arredondo S, Torres González JA, Polanco González L: Acción Tutorial en los Centros Educativos. SAFEKAT, SL; Madrid, España, 2003.
12. Bavativa de González LM; González Páez I: El sistema Tutorial en Colombia. Bogotá: Proyecto PNUD / UNESCO / ICFES.
13. Álvarez M, Bisquerra R: Manual de Orientación y Tutoría. Barcelona: Praxis; 1996.
14. Herrera Rodríguez J.I: El profesor tutor y el proceso de Orientación Educativo Sancti-Spíritus, Cuba: Centro Universitario “José Martí Pérez”, Centro de Estudios de Ciencias de la Educación, 2005.
15. Piñón J., Del Toro A: Tutor y proceso tutoral en la formación contínua del recién graduado. En nuevos caminos en la formación de profesionales de la Educación. Ediciones UNESCO; 2005, p 141-149.
16. Rosell Vega R.: Formación Tecnológica Integral. Editorial Ciencias Médicas. Ciudad de La Habana, 2004.

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Gómez Fernández Maikel. (2010, enero 28). El Tutor en la nueva Universidad. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/el-tutor-en-la-nueva-universidad/
Gómez Fernández, Maikel. "El Tutor en la nueva Universidad". GestioPolis. 28 enero 2010. Web. <https://www.gestiopolis.com/el-tutor-en-la-nueva-universidad/>.
Gómez Fernández, Maikel. "El Tutor en la nueva Universidad". GestioPolis. enero 28, 2010. Consultado el 26 de Abril de 2018. https://www.gestiopolis.com/el-tutor-en-la-nueva-universidad/.
Gómez Fernández, Maikel. El Tutor en la nueva Universidad [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/el-tutor-en-la-nueva-universidad/> [Citado el 26 de Abril de 2018].
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