El sentido filosófico de la educación contable en Colombia

EL SENTIDO FILOSOFICO DE LA EDUCACION CONTABLE EN COLOMBIA
“Es un error pedir a la ciencia la prueba
de la objetividad de lo real, porque esta objetividad es una concepción del mundo, una
filosofía y no puede ser un dato científico”
Antonio Gramsci
(Introducción a la filosofía de la praxis).
Resumen
El objetivo de este articulo, es plantear un nuevo debate sobre la cientificidad de la
disciplina contable, desde un punto de vista filosófico teniendo en cuenta que el
conocimiento contable, como disciplina de carácter social, y cuyos principales objetivos
son la obtención y comprobación de la información financiera. Se ha llegado a dilucidar si
este conocimiento es o no científico. Por lo tanto se puede definir a la filosofía contable
como la aplicación del pensamiento reflexivo sobre la practica contable, cuyo objeto
material de estudio es lo que se hace en contabilidad, y su objeto formal consiste en la
presentación de marcos conceptuales que sirvan de referencia, fundamento y explicación de
lo que se norma comparado con lo que se hace en la practica.
Este articulo intenta de manera tangencial, pero no por ello reflexiva, colocar en
controversia ciertas reflexiones sobre el estatus de cientificidad de la disciplina contable.
Con ocasión de las diferentes distancias conceptuales sobre el tema, se tocan puntos
sensibles al debate académico, en donde se interrogan problemáticas como la construcción
del objeto de investigación de la contabilidad, las variables metodológicas, las posturas
epistemológicas y la crítica a algunos acercamientos contables, que desde lo epistémico
pretenden hallar cierto rigor conceptual para interpretar lo normativo contable, sin develar
que la estandarización, es en últimas un proceso de racionalización del capital, que
evidencia un trabajo destinado a dilucidar los mecanismos que garantizan y legitiman el
poder de las grandes corporaciones transnacionales.
“Bien que el sujeto del conocimiento contable llegue al objeto de éste por medio de la razón
(Idealismo), bien que lo haga por medio de la experiencia (realismo), o que se sirva tanto de
la razón como de la experiencia (eclecticismo), es un hecho que el hombre tiene acceso al
conocimiento contable”1
Palabras claves:
CONTABILIDAD DISCIPLINARIA ESTATUS DE
CIENTIFICIDAD
EPISTEMOLOGÍA OBJETO MÉTODO
ECLECTICISMO IDEALISMO REALISMO
NORMA PENSAMIENTO REFLEXIVO SUJETO
1 Elizondo López Arturo. Metodología de la Investigación Contable. La contaduría a la luz de las teorías del
conocimiento. Pag.47.
INTRODUCCIÓN
En la década de los años cincuenta, sesenta, e incluso en los setenta, a la practica contable
en Colombia no se le daba la importancia y la relevancia que esta debía tener, esto debido a
que nuestros primeros profesionales de Contaduría Pública, solo se preocupaban por emitir
unos estados financieros que mostraban cifras muertas, no presentaban ningún tipo de
análisis ni recomendaciones a la gerencia de la empresa sobre lo que debía hacer para
mejorar las finanzas de la misma, e incluso algunos presentaban cifras alejadas de la
realidad económico - contable de la empresa y peor aun no daban ninguna explicación al
respecto, esto debido al llamado empirismo, ya que los primeros profesionales en
Contaduría Pública fueron unos personajes que a través de los años habían adquirido la
experiencia suficiente en el campo contable, y quisieron fundamentar sus conocimientos
mediante un titulo profesional universitario, esto fue muy bueno ya que dentro de estos
nuevos profesionales existían algunos que veían la contabilidad como el medio para
entender la actividad económica de la sociedad, y es cuando se crea la cultura de la
información, pero no información innata sino adquirida a través del conocimiento contable.
Otro grupo de profesionales veían la contabilidad como un medio para obtener su sustento
y por lo tanto no le dieron la importancia a la nueva profesión, los primeros profesionales
amaban y respetaban su profesión de contadores, personajes estos que han hecho de la
profesión algo novedoso y que se preocupan por engrandecer y darle el sitio que se merece
nuestra querida pero muy cuestionada profesión de Contadores Públicos.
Ante el desconocimiento de la nueva profesión y a los hechos narrados se presento un
relegamiento hacia los contadores por parte de los gerentes de las empresas, esto debido a
que si nos devolvemos un poco al renacer de la Contaduría Pública en Colombia, nos
encontramos que a los que practicaban esta nueva disciplina, no se les veía como parte
activa de la dirección de la empresa, y tampoco eran consultados para la toma de
decisiones, siempre ocupaban el último rincón de las oficinas de la empresa, esto unido a
que una gran mayoría de Contadores, se relegaban por iniciativa propia, cediendo espacios
y mostrando muy poco liderazgo. Pero la situación cambio, ya que a partir de la segunda
parte de la década de los setenta, se empezó a hablar de la Contaduría Pública como
ciencia, y como técnica profesional con características especiales, donde empezaron a
aparecer los grandes estudiosos de la novedosa profesión y fueron ellos los encargados de
propiciar los medios y acceder a los espacios que estaban vetados para los Contadores
Públicos, tales como las gerencias de las empresas, y los puestos públicos tales como la
Contaduría General de la Nación, las procuradurías, las gobernaciones entre otros.
Claro esta que lo anteriormente relatado parte del tipo de enseñanza que se emitía en
algunas instituciones de educación superior, donde nos enseñaron a hacer estados
financieros, sin saber el porque, el cómo y lo más importante sin saber el para que, por ello
nos catalogaban de cuadriculados, donde al menor cambio en alguna cifra nos desvirtuaba
los estados financieros, teniendo que volver a empezar. Esto se daba porque anteriormente
se impartía una enseñanza universitaria sin pedagogía, sin filosofía, y sin amor por la
profesión.
Desarrollo histórico de la Contabilidad en el Mundo.
La raíz histórica del desarrollo de la contabilidad a partir de la escuela positivista y
pragmática fundada en la doctrina anglosajona, incidió notoriamente en el pensamiento
contable, que se asumió fundamentalmente como un “saber hacer” (Know-how), es decir,
primero como una técnica, la cual se conoció a través de los años como “técnica registral”,
luego fue calificada como la “técnica de medición del valor” y finalmente se le dio el
calificativo de “técnica de la información”.
Esta circunstancia dificultó el proceso de la investigación contable, dado que, en general, se
acepta que la eficiencia de las técnicas para el caso de la contable se deben constatar en el
uso (porque una técnica es lícita, es válida en función de ser utilizada) y “la contabilidad se
encuentra perfectamente divulgada y justificada". (Aguilar, otros,1987:9).
Siendo la contabilidad tan antigua como lo es la filosofía y la misma educación, que datan
del año 470 a.c. Existen evidencias físicas y documentos que datan del siglo 470 a.c y dan
fe de ello, algunos de ellos relatan que en la construcción de las pirámides de Egipto se
llevaban las cuentas en unos papiros, donde se detallaba el nombre de las personas y los
pagos que les eran efectuados a quienes habían laborado en la construcción de los pasadizos
secretos donde debían ser enterrados los faraones, el propósito de tal registro era de
posteriormente darle muerte a estas personas, para que nunca fueran revelados los parajes
que llevaban a las cámaras fúnebres de los faraones. Como podemos apreciar los orígenes
de la contabilidad datan de mucho antes de que se hablara de ciencias sociales, e incluso
desde mucho antes de que se hablara de filosofía. Y solo hasta hace muy poco encontramos
el camino para la formación de contadores públicos que trasciendan en el conocimiento
puro y lo lleven a la realidad económica y contable de los países.
Como se menciono anteriormente nos demoramos algo más de cuatro siglos para darle el
puesto que se merece a nuestra profesión, parte de esto es culpa del modelo educativo en
cual nos enmarcaron, pues es bien sabido que nuestro modelo de aprendizaje esta basado en
la experiencia, ya que los primeros contadores públicos fueron los conocidos como
contadores empíricos o autorizados, estos profesionales de la contaduría pública, porque así
se pueden llamar, debido a que el trabajo realizado por ellos se considera de muy buena
calidad, y lo hacían bajo el más estricto sentido de la responsabilidad y la ética, como venia
diciendo estos profesionales empezaron a ingresar a las facultades de contaduría del país,
con el fin de adquirir un diploma, que los colocara a un nivel de profesionales
universitarios, con el fin de no dejarse desplazar por los nuevos profesionales, en una
profesión que ellos manejaban de manera eficiente.
Pero accedieron a una educación, como lo mencione anteriormente sin filosofía, sin
pedagogía y sin amor por nuestra profesión.
Los grandes filósofos de la historia fueron por excelencia también los más grandes
matemáticos, esta relación directa de filosofía y matemáticas es la que me sirve de sustento
para poder plantear el siguiente argumento. Creer que el desempeño contable, económico y
social de un pueblo, una región o de una nación, está determinado exclusivamente por
factores financieros, es una falacia, ya que hay ciertos aspectos extrafinancieros y
extracontables dentro de la sociedad que determinan en parte el desarrollo económico de la
misma. Uno de estos aspectos que viene recibiendo la atención de los científicos sociales
durante las cuatro últimas décadas, es la actitud de las personas hacia el sistema normativo
que las rige, otro factor que tiene una alta influencia es el educativo, ya que como lo
manifestara Estanislao Zuleta “En Colombia se educa sin pedagogía, se enseña pedagogía
sin pedagogía.2 y se educa personas para se ocupen bajo las ordenes de otros, incluso
menos educados. Se dice que actualmente se educa para la vida, donde se considera que los
mejores profesionales son aquellos que están preparados para evadir las responsabilidades
contractuales que día a día nos son impuestas por un estado cada vez más voraz.
Pero si hacemos un análisis a la educación actual vemos una educación sin valores, aunque
constantemente vemos que estos son enunciados por parte de las instituciones educativas en
grandes vallas, y donde constantemente se escribe sobre las responsabilidades
convergentes, y con su propia lógica, tanto de la escuela como de la familia en promoción
de los valores sociales. Estas instituciones fundamentan sus reflexiones en un filósofo
excepcional, “Fernando Savater3”, quien ha articulado con sobrado éxito las cuestiones
académicas con el mundo terrenal en punto a las cuestiones éticas y políticas. Este filósofo
de la vida cotidiana y del mundo escolar ha venido tejiendo un discurso muy atractivo para
la franja juvenil, tan carente de lecturas de calidad, si bien es cierto que las interpelaciones
de la obra de Savater también están dirigidas hacia los padres y a los maestros, como
educadores de primer orden los primeros y de segundo orden los segundos, es también
claro que la situación filosófica va más allá de la simple interpretación que algunos
educadores le dan a los aspectos más importantes del suministro de una educación que
forme profesionales en el presente con una visón futurista, pues no se concibe que solo se
este pensando en el presente, cuando tenemos un futuro tan incierto que día a días nos
presenta muchas posibilidades para mejorar, pero que aún muchos profesores no ven, y por
lo tanto no pueden transmitir, y mucho menos hacer ver a sus estudiantes todas las
oportunidades que día a día nos ofrece el medio.
2 Zuleta Estanislao. Educación y Democracia
3 Savater Fernando. Etica para Amador, Editorial Ariel, 16ª Reimpresión. 1997.
La educación cuenta más de 2.400 años de historia desde que Platón, Sócrates y Aristóteles
sentaron las bases y los metódos de la misma. A lo largo de esa historia, la humanidad ha
asistido al desarrollo de la ciencia y la tecnología, y ha sido gracias a la investigación, y en
particular a la investigación desarrollada por las Universidades, que el hombre ha podido
ver el nacimiento de muchos de los grandes inventos y desarrollos de la ciencia: Cohetes,
biotecnología, genética, tecnología láser, radio, astronomía, satélites, supercomputadores,
inteligencia artificial, entre otros. Desde los años 60 se viene trabajando arduamente en la
famosa Era Espacial, donde el hombre a logrado conquistar el espacio, para ello requirió
del dominio de muchas tecnologías, ciencias y habilidades especificas y curiosamente, fue
el lanzamiento del primer cohete. Ruso el “Sputnik”, el que haría que se sentaran las bases
de lo que hoy conocemos como Internet. Han pasado más de cuarenta años desde ese
evento inicial que marcó un nuevo desarrollo, el cual se centró en las Universidades
americanas, y que hoy ha rebasado todas las barreras geográficas. Ya que actualmente más
de 200 naciones cuentan con algún tipo de conexión a la Internet, y solo faltan 37 países
por conectarse a esta red de redes. Pero muchos se preguntaran que tienen que ver todos
estos adelantos científicos y tecnológicos con la formación educativa y en especial con la
formación de contadores públicos. La respuesta es muy sencilla, pues son los profesionales
de la contaduría pública quienes dan fe pública sobre los costos y gastos invertidos por los
países para producir conocimientos, y son los llamados a evaluar la relación costo beneficio
que debe existir en cada uno de los nuevos inventos.
Por ello es tan importante la responsabilidad que tienen los programas de contaduría
pública en la formación de profesionales íntegros, y sobre todo éticos, desde un punto de
vista filosófico, entendiendo por enseñanza filosófica, aquella que nos brinde la posibilidad
de pensar las cosas, de plantear preguntas, de ver las contradicciones, asumiendo esta
enseñanza en un sentido muy amplio, en el sentido griego del amor, amor a la sabiduría, y
al conocimiento.
Dentro de este contexto cabe resaltar un nuevo género de análisis dentro de los procesos
educativos, donde es más importante que el estudiante aprenda a pensar, antes que a repetir
o mecanizar y con ello se estará inaugurando o dando paso a una veta de la escritura que
mucho enriquecerá los cuadros académicos de los programas, pues se trata de formar los
nuevos escritores del siglo XXI, personas que desde una perspectiva investigativa, sean los
llamados a escribir los nuevos caminos que deben ser recorridos por los profesionales de la
contaduría pública del país. La formación de estos profesionales debe estar basada en la
aplicación y desarrollo de teorías que potencien o dimencionen la enseñanza de la
contabilidad, buscando fortalecer la fundamentación teórica conceptual, que permita a los
discentes comprender la importancia que tiene pensar y amar la contabilidad como campo
esencial de conocimientos, porque se trata de promover una cultura de la investigación en
temas propios de la contabilidad, ya que todos los hombres por simple naturaleza desean
saber cada vez más, profundizar en sus estudios y especializarse en un campo especifico de
su saber propio. Como lo manifestó Aristóteles4. “El proceso de formación de un
profesional no termina con la culminación de los estudios universitarios”; el hombre
aprende en la medida en que indague, imagine, y cree permanentemente. (Ver Mapa
conceptual sobre las teorías y los saberes)
La historia de la contabilidad, por tanto, como campo de conocimiento, está imbricada en la
historia del capitalismo, en tanto, ésta sirve como sustrato que provee al capital, de cierta
"racionalidad científica" para dar solución a las nuevas demandas surgidas del mundo
moderno, expresadas entre otros, por la conformación de "un mercado global mundial
siempre en expansión que lo abarca todo, capaz del crecimiento más espectacular, capaz de
un despilfarro y una devastación espantosa, capaz de todo salvo de ofrecer solidez y
estabilidad"
Es en la fragmentación o ruptura del orden feudal, donde se crean nuevas necesidades
económicas y sociales de información que reclaman coetáneamente la emergencia de
innovadoras formas de conocer, al igual que herramientas técnicas para la manipulación de
los escenarios transacionales del nuevo mapa económico y empresarial.
Por otra parte, es necesario recabar cómo el conocimiento contable desde su período de
gestación se comprometió menestralmente con un pensamiento netamente utilitarista y
pragmático, donde la perspectiva asumida quedó circunscrita a la dimensión técnico-
4 Mardonez, Filosofía de las ciencias sociales y humanas. Editorial Anthoropos. Barcelona 1991. Pag.22-24
instrumental de los haceres, donde se fue instalando una forma unidimensional de juzgar y
evaluar los resultados de un conocimiento cuyos vectores tenían que ver con la acción de
un mundo eficiente y práctico, sin tomar en consideración el valor fundamental del
conocimiento de, crear a la usanza Kantiana un "mundo para sí", en donde, a la par que se
transforme el mundo material, se transforme también el mundo subjetivo y autónomo del
conocer.
Cabe anotar que para que nuestros estudiantes creen, imaginen, diseñen, lo primero que
deben hacer es aprender a aprender, a desaprender y a reaprender, ya de ello depende el
desarrollo objetivo de los saberes específicos, y si son entendidos plenamente estos
saberes, se podrán entender y aplicar los saberes propios de los programas académicos, si
nos alineamos y nos sometemos a la rapidez con que el cambio se ha venido dando, no
vamos a poder ingresar en un nuevo proceso formativo que nos permita, revolucionar
nuestro sistema educativo.
Es por ello que la contabilidad desde su proceso de gestación como disciplina, escamoteó y
desarrolló posteriormente su práctica a través de la experiencia. Por ello, la reflexión
contable situó su preocupación sobre la construcción de las aplicaciones contables, antes
que en la centralidad de la reflexión epistemológica, para desde la construcción teórica
rigurosa problematizar el campo de su actuación. Considera, entonces, su quehacer como el
paso de los "hechos" de la realidad a los conocimientos y bien es conocido que el
empiroinductivismo, no reconoce un hecho en la ciencia como dependiente de las teorías y
de los sistemas de reglas metateóricas.
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DIMENSION SOCIAL
DIMENSION INDIVIDUAL
DIMENSION CULTURAL
DIMENSION PEDAGOGICA
APLICACIÓNES FILOSOFICAS Y ETICAS
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DESARROLLO DE
LOS SABERES
ESPECIFICOS
Diseño Propuesto por Abel María Cano Morales.
APLICACIONES CONCEPTUALES Y TECNOLOGICAS
SABER LEER
APLICACION DE
LOS SABERES
PROPIOS
Albores de la Contabilidad como disciplina social
La disciplina social que hoy en día conocemos como Contaduría Pública, tiene sus orígenes
primero en la contabilidad y posteriormente en la auditoria, aunque esta esfera del
conocimiento universal pudo haber surgido cuando el hombre primitivo tuvo necesidad de
llevar cuenta y razón de sus pertenencias, e incluso como se menciono anteriormente las
bases de la contabilidad pueden estar en la construcción de las pirámides de Egipto. Por lo
tanto es aventurado afirmar, que como las matemáticas, la contabilidad surge con
anterioridad a la misma escritura.
Aunque no se tiene el nombre del primer Contador Público, es muy probable que haya sido
un apto tenedor de libros al servicio de algún mercader.
Desarrollo de la Contaduría Pública como profesión futurista
Con la liberalización de la economía y el desarrollo de las telecomunicaciones a partir de
los primeros años de la década de los ochenta, las inversiones comenzaron a concentrarse
en países cuyo atractivo incluía la calidad y/o el costo de la mano de obra. Las compañías
multinacionales empezaron a diversificar sus operaciones de manera que, por ejemplo, lo
relativo a dirección, investigación y desarrollo se situó únicamente en los países ricos y
científicamente avanzados, mientras que la producción podía situarse en otra parte. Era
posible acabar rápidamente con una actividad en un lugar determinado y trasladarla a otro
país o continente (Dunning, Chesnais 1993).
Era de interés nacional, tanto en Europa como en el resto del mundo, educar a una gran
proporción de la futura mano de obra de forma que alcanzara un nivel más alto que el de
otros países. Los sistemas educativos tenían que ser competitivos a escala nacional pero
principalmente en el ámbito internacional.
A partir de esta premisa se dio inicio a una competencia global y a una cualificación
profesional sin precedentes ante la cual nos preguntamos. ¿Cuál es la medida internacional
de conocimiento, de destreza y de capacidad? Un nivel alto de aprendizaje y un
rendimiento intelectual demostrable son condiciones imprescindibles para el trabajo
cualificado en sistemas de producción complejos desde el punto de vista organizacional o
de alta tecnología.
Para todos los trabajos cualificados, en especial en el campo de la contabilidad son
fundamentales una refinada capacidad de comunicación tanto lingüística como numérica,
una aptitud para entender los procesos lógicos, y una capacidad para extraer conclusiones
de los principios científicos básicos, trasmitiéndolos de manera oportuna.
Las empresas, sean del tamaño que sean, son sistemas complejos. Para ingresar en este tipo
de trabajo es necesaria una sofisticada preparación intelectual que abarque las capacidades
de abstracción, de conexión lógica y de sistematización (Drucker 1993). Sin embargo, los
trabajadores necesitan poder aprender el sistema de trabajo de un patrón concreto más que
disponer de un conjunto de capacidades generales relacionadas con un oficio o profesión
que sean lidas para diferentes empresas. Las capacidades de aprender, de tomar
decisiones y de resolver problemas son importantes, y cuentan mucho en los requisitos de
los puestos de trabajo. Además, están los valores de la cooperación para participar en un
trabajo de equipo, la aceptación de la responsabilidad individual por el resultado del trabajo
(y, en algunos casos), la capacidad para pensar de forma distinta, la imaginación y la ética
profesional.
Aunque es bien sabido que el profesional de la Contaduría Pública, presenta mucha apatía
al trabajo en equipo, a compartir los conocimientos adquiridos en el desarrollo de su
profesión, como si estos se los hubiesen escriturado, y como si el conocimiento fuera solo
para unos pocos.
Esto nos plantea un nuevo problema de cómo debe ser la educación prelaboral. Que las
instituciones educativas universitarias tienen que ofrecer, dentro de la cual se deben
configurar, una amplia preparación intelectual a cargo de las instituciones educativas
universitarias, y para la formación específica que tendrá lugar en las empresas. Es preciso
desarrollar un conjunto de capacidades teóricas convergentes, incluso aunque los profesores
y los estudiantes no tengan una idea muy clara de cómo se aplicarán específicamente esas
capacidades en la formación orientada hacia el trabajo y al desarrollo profesional. Pero
también es preciso alentar el pensamiento individualista, divergente y autosuficiente, así
como un conjunto de actitudes morales y sociales. La base intelectual del aprendizaje
necesario está clara. La superestructura de las capacidades menos normalizadas se halla
todavía envuelta en una bruma oscura.
Ante la insistencia de algunos gobernantes de turno en que se alcancen niveles más altos de
rendimiento estudiantil se convierte en reduccionista porque las graves presiones
financieras exigen resultados educativos muy palpables. Hay presiones económicas
internacionales sobre los gobiernos para que reduzcan el gasto público, a pesar del aparente
conflicto que esto entraña para la necesidad de mejorar la calidad educativa de los
profesionales de Contaduría Pública de nuestro país.
El movimiento global de las inversiones se ve afectado por los niveles comparativos de
fiscalizar tanto sobre las empresas como sobre los empleados. Si los impuestos imponen un
costo cada vez más alto en un país, se convierten en un freno al movimiento de capital.
Cómo consecuencia, los recortes impositivos prevalecen para tratar de atraer más
inversiones, y ante esto nos debemos plantear la siguiente pregunta ¿Para qué seguir
formando profesionales de la Contaduría Pública en un país con tanta normatividad y con
tan pocas oportunidades de desarrollo y crecimiento personal?
Es innegable que la globalización estimula la aparición de una cultura dicótoma. La
industrialización destruye el medio ambiente, priva al trabajo de un significado personal, su
racionalidad se nos escapa, puede conducir de forma imposible de prever a la pérdida de
puestos de trabajo, y no satisface los impulsos emotivos y espirituales como sus profetas
han admitido (Bell 1976). De forma que una vida económica que produzca los beneficios
materiales que la mayor parte de la gente desea sólo tiene una instrumentalidad racional que
no satisface los impulsos más profundos.
Entendiendo el desarrollo y la adopción de las tecnologías y su penetración a nivel de los
hogares cada vez es más acelerada. Así por ejemplo de acuerdo con un informe de la
Revista Forbes5 que estudió el tiempo que tardó en llegar al 25% de los hogares
estadounidenses los grandes inventos desde finales del siglo pasado, se encontró que el
automóvil requirió 55 años (año de invención: 1886), la electricidad 45 años (1873), el
teléfono 36 años (1876), la radio 28 años (1906), la televisión 26 años (1926) el
computador personal 17 años (1975), el celular (1983) y finalmente Internet a partir de la
aparición del www. (1991), lo ha logrado en tan solo cinco años, convirtiéndose en el
invento de más rápida difusión en toda la historia de la humanidad. Las implicaciones de
Internet sobre la vida de las personas todavía están por dilucidarse, sin embargo es un
hecho el impacto que estamos viendo sobre las comunicaciones, el comercio, el
entretenimiento, los negocios y en especial es de interés acercarse a las implicaciones sobre
la educación, especialmente al nivel universitario.
Podemos decir que si estos inventos tangibles se tardaron tanto en llegar a los hogares, y a
que las personas comprendieran, que estos le mejorarían las condiciones de vida, debemos
ser pacientes y esperar a que nuestros profesionales identifiquen, el sentido estricto de la
educación científica, basada en unas ideas pedagógicas que concatenen pensamiento, teoría,
práctica y creatividad, ya que como lo menciona José Martí6. Existen dos factores que han
incidido en el parco tratamiento del ideario pedagógico educativo en primer lugar “y en
esto se identifica con casi todos los constructores de América” el hombre de acción ocultó
al hombre de pensamiento, y cuesta trabajo no dejarse llevar por el encanto de su perfil
humano y poético, para penetrar en los vericuetos de lo meramente intelectual.
5 On Education: Articles on educational theory and pedagogy and writings for children from the “Age
of Gold. Pap.22-25. 2.001.
6 José Martí: Precursor de la UNESCO. La Habana, Comisión Nacional Cubana de
la UNESCO, 1953. (Edición y prólogo por Félix Lisazo.)
La segunda razón analizada por Martí, se relaciona con un determinado modo de
comprender “lo pedagógico” a partir de la relación que hoy se establece entre la educación
y la vida. Con este enfoque, que era ajeno a la pedagogía de antaño, sin romper la unidad
humana, todo lo que hay en él de expresión literaria o de preocupación política puede
ayudar a comprenderlo como educador y como pensador de la educación, y esto es lo que
realmente se necesita pensar la educación, amar la educación y fortalecer el conocimiento.
Poco fue lo que José Marti, escribió sobre pedagogía, pero lo bastante como para que
resulte imposible hacer un análisis exhaustivo en un perfil como este.
Lo que sí tenía muy claro era la idea de la educación pedagógica, porque entre las múltiples
definiciones que dio de la educación, esta es que la más llama la atención. “La educación
es la habilitación de los hombres para obtener con desahogo y honradez los medios
indispensables de vida en el tiempo en que existen, sin trabajar, por eso, obedeciendo a las
aspiraciones delicadas, superiores y espirituales de la mejor parte del ser humano”. Desde
este punto de vista la educación tiene un deber ineludible para con el hombre, conformarle
a su tiempo sin desviarle de la grande y final tendencia humana. Educar es depositar en el
hombre toda la obra humana que le ha antecedido; es hacer a cada hombre resumen del
mundo viviente, ponerlo al nivel de su tiempo prepararlo para la vida. “Educar es dar al
hombre las llaves del mundo, que son la Independencia y el amor, prepararle las fuerzas
para que lo recorra por sí solo, con el paso alegre de los hombres naturales y libres7
En estas definiciones se encuentran dos ideas centrales de la concepción pedagógica de la
educación como la “preparación del hombre para la vida8”, sin descuidar su espiritualidad y
es la “conformación del hombre a su tiempo”, pudiendo interpretarse que la educación
representa para el individuo la conquista de su autonomía, su naturalidad y su
espiritualidad.
7 Marti, volumen y la página de sus Obras completas en la Edición del centenario,
La Habana, Editorial Lex, 1953,2 vols.
8 Marti. Escritor Cubano. En un artículo, publicado en Patria (2 de julio de 1883),“El peligro de
educar sin filosofía y sin pedagogía”
Es claro que primero debemos distinguir entre educación e instrucción. La primera se
refiere al sentimiento, mientras que la segunda es relativa al pensamiento. Pero, a la vez,
debemos reconocer que no hay buena educación sin instrucción, ya que “las cualidades
morales suben de precio cuando están realizadas por cualidades inteligentes”. Diferencia
ésta que viene en nuestro auxilio, para captar el significado de la educación como el intento
de depositar en el hombre toda la obra humana”, de “hacer de cada hombre un resumen
del mundo viviente hasta el día en que vive”. La educación, entendida como recapitulación
no es posible sino por la instrucción. Pero, en tanto que conformación a una época y
capacidad para la libertad y la espiritualidad, la educación no se logra más que por lo que
ella es esencialmente: un cultivo integral de las facultades y habilidades humanas.
Hay un gran debate sobre el carácter de los nuevos fenómenos del relativismo, el
sentimentalismo y el individualismo. La cuestión principal, en lo que afecta a la educación,
es si hay un rechazo de la racionalidad optimista a favor de un nihilismo hedonista y
narcisista o un regreso a los antiguos valores, a menudo locales. Sin duda, se ha sostenido
que un «hombre modular» educado y polivalente tiene unos valores sentimentales ocultos
tras la comprensión racional, tanto en Europa como en el fundamentalismo islámico
(Gellner 1994, 97-108).
Esto plantea una serie de problemas educativos. Una educación con vocación contable
económica que requiere unos niveles uniformes muy altos, y tiene que proporcionar un
cierto grado de igualdad de oportunidades que impida que algunos grupos étnicos se vean
dañados económicamente hasta el punto de que se intensifique no sólo la desigualdad, sino
en último término la destrucción social de algunos grupos, motivo éste que conduce a las
guerras civiles étnicas (incluyendo las guerras entre bandas de los desposeídos urbanos).
Por otra parte, la carencia endémica de sentido en la formación económica instrumental
requiere que se disponga de otras formas de educación. Hay interrogantes sobre si esta
educación alternativa debiese ser local, individualista o subcultural, con lo que impulsaría
la ruptura y la desintegración social; o sobre si debería derivarse de las viejas identidades
nacionales que por mismas pueden impulsar la discriminación social al asociarse con las
viejas clases dominantes e, incidentalmente, contribuir a alimentar la xenofobia.
Las opciones no están completamente abiertas. Así como algunos sistemas educativos
tienen ventajas al participar en un nuevo orden económico mundial, otras tradiciones
educativas han sido más fuertes a la hora de responder a las diferentes demandas
multiculturales, comunitarias e individualistas. A pesar de que los políticos se centren en
una educación «económica» internacionalmente competitiva, el orden del día de la
educación global también implica el examen de los puntos fuertes y débiles de las
tradiciones educativas culturales, que pueden ser tan intensas y variadas entre países como
las económicas y con desigualdades similares, pero con capacidad de ofrecer satisfacción
individual y comunal a la vez que tolerancia y acomodo intercultural.
El humanismo, el racionalismo y el naturalismo europeos pueden ser el punto de partida.
También se necesita explorar las variaciones nacionales y locales dentro de cada tradición,
sus tensiones y su capacidad de evolucionar. La herencia curricular se puede trazar a través
de escritores cuyas ideas son conocidas porque incorporan la esencia de una tradición
ampliamente aceptada, que puede ser estudiada mediante la evidencia de la práctica
curricular histórica y contemporánea. Puede que el «corpus» humanista comience con
Platón y continúe hasta Erasmo, pero contiene una amplia gama de expresiones nacionales
y locales que incluyen, por ejemplo, a Locke en Inglaterra. El punto de vista enciclopédico
racionalista tiene fuentes más diversas que también incluyen a las de la antigua Grecia.
Puede que la filosofía de Descartes haya apuntalado el racionalismo, pero su aplicación
educativa se puede estudiar de forma más completa en influyentes pensadores de la
educación como Comenio, que antecedió a Descartes. Los puntos de vista naturalistas
tienen expresión universal en las ideas de Rousseau, pero muchas propuestas posteriores
son específicas de países y de culturas concretas.
Hay una importante diferencia entre el humanismo y el racionalismo como elite, entre las
tradiciones públicas desarrolladas para educar ciudadanos y los conceptos naturalistas que
tienen en la persona o en la comunidad básica el punto de partida. Durkheim, en los dos
últimos capítulos de su obra fundamental sobre la educación, contrastó la preocupación
humanista por la «extremada diversidad de los sentimientos que han agitado el corazón
humano» con el interés racionalista por los «procedimientos con los que la razón humana
ha tomado control progresivamente del mundo» (Durkheim 1977, 339-40).
Por el contrario, los puntos de vista naturalistas rechazan la sumisión de la persona a un
cuerpo extraño de conocimiento y buscan el conocimiento en lo concreto, lo privado y lo
natural. La historia del pensamiento pedagógico occidental desde finales del siglo XVIII
puede verse como un intento de dar sentido a Platón - de quien se derivan tanto el
humanismo como el racionalismo-, y al naturalismo de Rousseau. El enfrentamiento es
todavía un elemento central en toda la educación occidental.
Los puntos de vista humanistas comienzan con el carácter humano y su potencial, en vez de
hacerlo con la estructura del universo físico. El objetivo central es desarrollar cualidades en
los jóvenes que les servirán más tarde en la vida, mediante su familiarización con los
grandes logros de los individuos de las generaciones pasadas.
La educación humanista europea puede ser rechazada por arcaica. La recomendación de
Platón de dar una educación moral a una elite política ha sido la responsable del privilegio
social y de las actitudes anti-industriales de épocas posteriores que privaron a la educación
de las masas de cualquier propósito real. Puede que el respeto por los héroes del pasado
haya conducido a un conservadurismo pasivo o a una falta de realismo.
Es necesaria una nueva evaluación. Lo que une a las grandes tradiciones de conocimiento
del mundo entero es su meta humanista. Los valores educativos confucianos, védicos e
islámicos han sido tan morales como los de Platón y, sin embargo, los de Confucio han
demostrado no estar tan alejados de la educación utilitaria de masas de finales del siglo XX
como de los de Europa. El planteamiento de Rousseau de una educación individualista,
libertaria y naturalista, culminó en un estudio humanista de la historia en la edad adulta
(Rousseau 1993, 197-208). La crítica del modernismo occidental de mediados del siglo XX
requiere que nos replanteemos la educación que lo rechazaba por tradicional.
Esto contrasta con el planteamiento alemán, en el que una educación humanista sólo se
ofrece en las universidades después de que se haya completado una minuciosa educación
cognitiva y gica en las escuelas secundarias. De esta forma, el compromiso de aprender
por aprender, incluyendo el compromiso de adquirir las bases cognitivas e intelectuales
previas y a pesar de lo poco apetecible que sea, puede ser parte de una auténtica educación
humanista.
El punto de vista racionalista de los contenidos del aprendizaje y la enseñanza está asociado
con un punto de vista sistemático del mundo físico. Para entender el sentido de este
universo y en último término para cambiarlo, habría que desarrollar las capacidades para la
lógica, la deducción y la abstracción, junto con la síntesis y la sistematización. El
procedimiento es ese grupo de asignaturas como los idiomas, las matemáticas y las
ciencias, por el que se pueden desarrollar mejor estas cualidades. Pero el conocimiento útil
es también externo y estándar, por lo que el estudiante debería abarcar el caleidoscopio
enciclopédico de todas las áreas legítimas durante el mayor tiempo posible. Lo privado y lo
irracional están rigurosamente excluidos.
Estos atributos forman una imagen casi idéntica a la del humanismo inglés de los siglos
XIX y XX. Su historia, como la del humanismo, se remonta a la antigua Grecia. Platón
creyó que el conocimiento racional era la base preliminar necesaria para la educación
filosófica y moral. Esta idea impregnó la educación medieval a través de la escolástica. Sin
embargo, sus orígenes contemporáneos son revolucionarios en el siglo XVII, en la
Ilustración del siglo XVIII, y luego en la Revolución francesa de 1789, proyectándose a
través de un paréntesis histórico en el siglo XIX, hasta las revoluciones socialistas
posteriores a 1917. Se puede considerar con certeza como el cimiento de la revolución
tecnológica de la segunda mitad del siglo XX. A pesar de ello, este racionalismo es
imperfecto y no ofrece un significado real ni una satisfacción personal. Puede que ni
siquiera siga sirviendo para las futuras necesidades económicas profesionales.
El principal obstáculo para el libre acceso es la alienación del estudiante, que es la
respuesta endémica al proyecto racionalista de aprendizaje. No se trata sólo de la presión de
tener que estudiar una cantidad determinada de asignaturas. La filosofía ha sido
considerada, hasta por los mejores estudiantes, como un juego sin importancia. El
enciclopedismo racionalista, en último término, es una forma de imponer un sistema
conceptual irreal y estandarizado en un mundo real de individuos y de subculturas a
pequeña escala. La persona tiene que rendir su percepción del mundo práctico real y de sus
impulsos emocionales a este sistema.
La persona ha de ser concebida como sujeto que se debe auto-configurar responsablemente
a través del intercambio dialéctico educativo. (Freire)
Según T. W. Moore, “la filosofía de la educación consiste básicamente en formular un
comentario crítico sobre la teoría educativa, y ésta, a su vez, consiste en varias teorías de
diferentes alcances y niveles de complejidad, que van desde teorías simples sobre
enseñanza hasta teorías de gran escala aliadas o asociadas con alguna posición social,
política o religiosa” (Introducción a la filosofía de la educación, 1996). Johann Friederich
Herbart (1776-1841) es considerado el padre de la ciencia pedagógica por sus diferentes
escritos sobre ella y su dedicación. Admiró el método pestalozziano, pues observó que el
hombre ”es educado incesantemente por las circunstancias: necesita del arte que lo
fabrique, que lo construya, de modo que adquiera la forma justa”; entendió que el método
pestalozziano consistía en eso, “en que más que ningún otro método precedente comprende
que es necesario edificar el espíritu infantil, construirle una experiencia determinada y
claramente intuida; no actuar como si el niño tuviese ya experiencia, sino cuidar que
obtenga experiencia”. (Citado por N. Abbagnano y A. Visalberghi en Historia de la
Pedagogía)
Así pues, si la ética permite proyectar los fines de la vida humana (y por consiguiente los
objetivos de la educación), la psicología nos presenta la situación de la existencia humana,
de manera que el problema pedagógico se reconduce sustancialmente a un problema de
método: qué procedimientos seguir para llegar a los fines, basándose en el dato psicológico.
También la tripartición de la filosofía (típica de las escuelas postaristotélicas) en lógica,
física y metafísica manifiesta, en comparación con la clasificación aristotélica de las
ciencias en: 1) teóricas (tienen por objeto el conocimiento), 2) prácticas o normativas
(tienen por objeto la praxis) y 3) poyéticas o productivas, cuya finalidad es la producción de
objetos: las artes y oficios, que una parte de las “ciencias teóricas” (las matemáticas) han
abandonado la filosofía propiamente dicha y son propedéuticas a ella.
El cuadro de las siete artes liberales futuras se completó solamente en el siglo I a.c., aunque
el programa en su conjunto (que ponía las matemáticas del currículum platónico después de
la formación literaria sostenida por Isócrates y su escuela) se remonta al comienzo del siglo
IV. (Extraído del Diccionario de Ciencias de la Educación dirigido por Giuseppe Flores
d’Arcais, 1990)
La educación, en cuanto hecho totalmente social, se halla presente siempre y en cualquier
lugar donde haya, aún muy frágil, una organización de la sociedad. Por ello, René Hubert
(1885-1954) afirma: “como el estudio de las formas elementales de la vida religiosa se hace
resaltar algunos caracteres sociales esenciales de este fenómeno, así también el estudio de
las formas elementales de la educación pone de manifiesto su naturaleza original,
presentando su esquema simplificado y breve. La educación, en las sociedades
rudimentarias, es esencialmente una iniciación ritual progresiva a las creencias y a las
costumbres del grupo. Esta se traduce en una participación espontánea en el uso de sus
técnicas prácticas y en su tipo de vida
El helenismo abrió camino a la educación profesional, no sólo en lo referente a los vértices
del saber (con la gran articulación especializada, que se produce a nivel de escuelas de tipo
universitario, y con la tendencia de cada una de las disciplinas a establecerse en su propia
autonomía) sino también con la tendencia de la cultura de base (música, gimnasia y lectura-
literaria) aspirando a la formación del hombre integral.
Es en este contexto que podríamos hablar de las teorías (y de sus praxis correspondientes)
conservadoras o reformistas o hasta revolucionarias, de conformidad con las relaciones que
se establecen entre el presente y el pasado, incluso, pudiendo hablarse de teorías utópicas,
no sólo en el sentido de que no parecen poder encontrar su correspondencia en la praxis,
sino precisamente en cuanto se ofrecen como una propuesta carente de lugar en el tiempo y
en el espacio.
Este planteamiento se caracteriza por las siguientes formas de definiciones:
1) Filosóficas:
a. Se educa para la vida.
b. Existen verdades universales que no admiten ninguna discusión.
c. Lo cultural es lo que permanece, puede ser revalidado y por lo tanto es estático.
d. Existen ciertos postulados matemáticos (Axiomas) que no admiten discusión
sobre su razón de ser.
e. Lo esencial del hombre se repite en todos los lugares y situaciones.
2) Pedagógicas:
a. El aprendizaje se encuentra subordinado a la enseñanza.
b. Debe existir una asimilación de los fundamentos filosóficos.
c. Debe existir una relación directa entre los saberes específicos y los saberes propios
de cada profesión.
d. El esfuerzo en el dominio de los conceptos antecede a la acción.
e. La competencia como base de la superación y lección de vida.
3) Didáctico normativas:
a. La exposición es la metodología básica para la transmisión del conocimiento.
b. En la repetición de actividades físicas o mentales se encuentra la clave del
crecimiento educativo.
c. Los contenidos de la enseñanza, se ordenan lógicamente, en programas concebidos
por el docente que relacionan al educando con valores permanentes.
Entre estos puntos, que entendemos esenciales en la escuela tradicional, existe una
coherencia y unidad conceptual. Así concebida la educación, está unida al criterio de que la
acumulación de conocimientos es lo más importante a tener en cuenta y, por lo tanto, la
dirección del proceso educativo se orienta desde el exterior hacia el interior del educando.
Los contenidos de tipo intelectual son prioritarios.
Los basamentos que la constituyen, no fueron dados todos de una vez, ni para una época
determinada. Mucho menos fueron producto de la elaboración sistemática proveniente de
figuras claves de la pedagogía universal.
Por ello, es necesario precisar y diferenciar qué se entiende por tradicionalismo en la
educación, desde antes del siglo XVIII y hasta principios del 1900 y qué entendemos por
actitudes tradicionalistas en la actualidad. El tradicionalismo de hoy es producto, en unos
casos, de un acto defensivo de la escuela o del docente que no podía explicar (de manera
científica) el accionar del niño en la estructura escolar, o en otros casos, de una intención
que por la vía de un rígido control del educando, en el nivel de lo cognoscitivo, en sus
modos de relación con sus padres y sus superiores. Mediante esto se ayudara a la
perduración de estructuras económicas y sociales que comienzan a ser cuestionadas fuera
del ámbito escolar.
Concientización, finalidad última de la concepción pedagógica, a través de la cual la
persona alcanza su capacidad crítica, objetiva y consciente, a partir de su realidad pensada.
(Freire)
Normalmente se recuerda a G. Stanley Hall (1844-1924) como quien supo unir el aspecto
especulativo de la filosofía del hombre con la actitud empírica estimulada por el nacimiento
de las nuevas ciencias; utilizando la concepción darwiniana de la evolución, llegó a la
conclusión que los estadios sucesivos del desarrollo de la especie humana habían
modificado progresivamente su estructura genética. La ley de la recuperación, que fue su
lógica deducción, interpretaba las fases sucesivas del desarrollo individual como
repeticiones (determinadas genéricamente) de las evoluciones biológicas de nuestra
especie; de aquí resulta el peso escaso reconocido a los factores ambientales en el proceso
evolutivo y la limitación de la intervención educativa a funciones de protección de cada una
de las fases y de las manifestaciones comportamentales, consideradas en todo caso
positivamente porque eran preparatorias de las sucesivas.
Hombre, persona en proceso de liberación, ser que no se constituye en opresor, sino que se
esfuerza por estudiar y alcanzar la tarea humanista e histórica de liberarse a mismo y
liberar a los opresores. (Freire)
Posteriormente, Laurence Viennot (1976), con estudios rigurosos, atrajo la atención sobre
el problema de la enseñanza/aprendizaje que cuestionaba la efectividad de la enseñanza allí
donde los resultados parecían muy positivos. Pues los alumnos no sólo terminaban sus
estudios sin saber resolver problemas y sin una imagen correcta del trabajo científico, sino
que la inmensa mayoría de ellos ni siquiera había logrado comprender el significado de los
conceptos científicos más básicos, a pesar de una enseñanza reiterada. Relevante fue el
hecho de que esos errores no constituían simples olvidos o equivocaciones momentáneas,
sino que se expresaban como ideas muy seguras y persistentes, afectando de forma similar
a alumnos de distintos países y niveles (incluyendo a un porcentaje significativo de
profesores).
Aunque el interés por las preconcepciones es reciente, existen precedentes que llamaron la
atención sobre la "prehistoria del aprendizaje" (Vigotsky 1973) o se refirieron al hecho de
que, a menudo, "se conoce contra un conocimiento anterior" (Bachelard 1938). Sin olvidar
los trabajos de Piaget (1971), que plantean el rastreo del origen psicológico de las nociones
hasta sus estadios precientíficos, o de Ausubel (1978), quien afirma: "si yo tuviera que
reducir toda la psicología educativa a un sólo principio, enunciaría este: averígüese lo que
el alumno ya sabe y enséñese consecuentemente".
Es por esta razón que muchos autores conciben la educación como acto puro de creación,
de sensatez, de valorar el conocimiento, y llevarlo a un estado máximo del arte, se debe
concebir la educación como un acto de amor, tanto para aquellos que la reciben como para
quienes la imparten, es por ello que para el verdadero maestro, la educación es una
constante creación y el agente principal de esa creación es el maestro, quien hará de sus
discípulos unos creadores.
Por lo tanto no se puede hablar del acto pedagógico, desconociendo su esencia filosófica,
pura llena de verdad, porque según se viene manifestando el acto pedagógico es una
relación concreta de seres humanos alimentada por el amor, creencia que justifica que
abogara por el establecimiento de ideas propias, basadas en el principio de la individualidad
como factor esencial de la educación, se presenta, precisamente, como una de las ideas
centrales del pensamiento pedagógico, unido a un desarrollo filosófico. Verdaderamente,
esa individualidad está presentada como lo que los pedagogos europeos de comienzos del
siglo XX, llamarían el elemento regulativo de la educación.
Tal cual como se ha manifestado a lo largo de estas neas si queremos formar un
profesional de la contaduría pública integro, idóneo, capaz, que no solo se remita a cumplir
con su tarea repetitiva, si no que trascienda, que sea un creador, un pensador y que
identifique plenamente su misión, que diseñe su propio proyecto de vida, es necesario
recurrir a lo que algunos autores denominan la educación científica.
En la contabilidad encontramos las estructuras en la información contable cuya mínima
expresión son los datos económicos, y cuyos propósitos son los de formar hombres y
mujeres de pensamiento libre, capaces de conocer que la educación sin filosofía, sin amor y
sin arte no esta bien concebida, y que lo mismo sucede con nuestra formación como
contadores públicos.
Porque una sociedad educada jamas será violenta, ello equivale a decir que un pueblo
educado es un pueblo libre, que tiene un alto grado de desarrollo de la inteligencia, que es
instrumento de la autonomía individual y pilar del progreso de los pueblos. Ya que existe
un divorcio evidente entre la educación y la violencia.
Es necesario tener claro que la “educación científica”, oponiéndola, o distinguiéndola, de la
educación que se denomina “clásica”, “literaria”, “formal” u “ornamental”, tema en el cual
no dejó de sufrir la influencia spenceriana9, aunque en un sentido ampliado por un amor
poético de la naturaleza. Es lo que podemos considerar como un naturalismo
espiritualizado y no biologista o materialista, más cercano a Rousseau que a Spencer.
Se trata de encontrar la verdadera y profunda confianza en la educación científica y
filosófica ya que esta explica él porque se exige constantemente una reforma radical de la
educación. “De dónde procede su aparente “¿cientificismo”? Ya hemos dicho que toda la
importancia que se atribuía a la educación científica nace de su afán por hacer hombres
útiles e independientes.
Para poder dar el calificativo de formación científica a la Contaduría Pública debemos
cambiar muchos sesgos que no dejan que la contabilidad avance por el camino de la
cientificidad, porque es importante tener en cuenta que la contabilidad sigue siendo la
misma, que aún no ha cambiado de función y mucho menos de paradigmas, sirve, se
purifica y se replantea, pero no para cambiar sino para volver sobre sus propios pasos, hoy
pasa lo mismo que hace algunos siglos atrás, donde se decía que la contabilidad
antiguamente contribuía a mantener y mejorar la posición dominante de los grandes
poderes económicos, antiguamente el de los señores feudales y de la iglesia y actualmente
el de la misma iglesia, el de los gobiernos de turno, y el de los grandes empresarios,
principalmente sigue contribuyendo a que las empresas y los gobiernos continúen en sus
posiciones así estas estén por fuera de la norma o simplemente porque los intereses de los
empresarios así lo determinan. La contabilidad sigue basando su funcionalidad en registros
de acuerdo a la partida doble, en la mecánica del debe y el haber como postulados de
igualdad económica, no toma en cuenta la visión futurista de la realidad económica, como
elemento ligeramente nuevo, su producto final, la información tanto cualitativa como
cuantitativa está orientada, en buena parte a plantear solo en el papel los objetivos y
cualidades con que debe cumplir de manera obligatoria.
9 Masó Vásquez, C. Ideas de Spencer sobre las universidades. Pedagogía y
Sociología En: Revista Mexicana de Sociología (México City), mayo agosto
Lo que pasa es que la información contable es el producto final de un proceso que se
fundamenta en unos registros económicos, que es sobre una misma realidad que encuentra
su diario quehacer, sólo que para algunas personas manipulen una parte de esa información
y desechen la más útil, porque no basan sus decisiones en esta información porque la
consideran poco confiable, esto condiciona no tanto lo que se va a producir sino más bien la
que se va a entregar a los usuarios de la información de acuerdo a sus necesidades
específicas.
Al supuesto paradigma de búsqueda y registro de la verdad sólo se le ha adicionado un
elemento nuevo, que de nuevo tiene muy poco, y es la atención de los usuarios y sus
necesidades, esto en razón a que después de la crisis económica de 1929 -1930 se adquirió
conciencia de la necesidad de hacer pública la información contable, con el fin de prever y
evitar otra situación similar; aunque en esto se ha fracasado también.
En un artículo titulado Contabilidad y Desarrollo económico; un reto para el siglo XXI, Túa
Pereda afirma que una de las consecuencias del paradigma de utilidad es "la obtención de
un desarrollo económico equilibrado y adecuado", querrá decir más bien, que con la
disciplina se contribuye a perpetuar las desigualdades sociales, porque en los países del
mundo, el desarrollo económico no es más que el beneficio de unos pocos gracias a la
explotación de muchos.
Una ciencia es en esencia un objeto de conocimiento y un método para su aprehensión,
aproximación, interpretación y análisis; método que será definido por la naturaleza misma
del objeto de investigación. Esto es, todo método depende del objeto de investigación el
cual está mediado por procesos de significación, intencionalidades, simbolizaciones e
intereses de los sujetos epistémicos que los construyen. El método, se traduce, entonces, en
un conjunto de postulados, reglas, normas, institucionalizadas - por lo que Thomas Khun a
dado en denominar comunidad científica socialmente reconocida.
Ahora bien, la actividad cognoscitiva no está controlada por lo aparente, por lo obvio, por
lo visible e inmediato, ni por la observación individual directa. El hombre, en su afán
cognoscitivo tiene la capacidad de simbolizar y construir universos de representación y
formas de representar, abstrayéndose de la impresión directa y, cuando realiza este ejercicio
crítico moldea y organiza tanto la realidad extrasubjetiva como su propia subjetividad. Solo
en este estadio, se puede decir, que se ha asumido el reto de la problematizar la realidad,
que no es otra cosa que, construir objetos del conocimiento.
Esta visión instrumental, eminentemente positivista, acepta acríticamente el destino
manifiesto de la sociedad en que se vive, de donde se desprende el carácter conservador y
legitimador del orden social que ha tenido la contabilidad desde sus propios orígenes como
disciplina.
La Necesaria Revisión Conceptual del Entramado Contable
Al no existir una matriz epistemológica para el desarrollo de un plan inicial - siguiendo la
concepción Lakatosiana de programas de investigación - que diera continuidad a los
miembros de un colectivo disciplinario, la contabilidad como corpus conceptual se refugió
fatalmente en la instrumentalización de su practica, la cual fue subsumida en la
institucionalización de una normatividad compendiada en una serie de directrices
convencionales denominadas principios de contabilidad generalmente aceptados, cuya
forma de "legitimación", se ejecuta con la autorización casi coercitiva de un organismo
regulador, que por "arte de magia" adquiere la potestad omnicomprensiva de dictar
estándares pragmáticos, depredadores de cualquier inquietud valorativa de construcción
teórica. En este sentido, entonces,
El sistema de normalización contable es un rasgo del sistema económico occidental, que
adquiere carácter operativo profesional a nivel internacional mediante la IASC (Comisión
de Normas Internacionales de Contabilidad), y a nivel del continente latinoamericano a
través de la AIC (Comisión Interamericana de Contabilidad". (Aguilar, otros,1987:10).
Las transformaciones que se han producido y que con mayor velocidad se están
produciendo en el mundo contemporáneo, colocan en evidencias las notables limitaciones
de la perspectiva positivista. Las profundas mutaciones del poder mundial referidas a la
revolución tecnológica de la información, la mundialización económica, una vasta
revolución teórica, la automatización del capital, etc., son indicios suficientes para renovar
el arsenal teórico contable, que permita enfrentar el tipo de problemas planteados y las
formas de organizar las respuestas, en correspondencia con las tendencias de cambio de la
sociedad del futuro, para lo cual es un imperativo reconstruir los supuestos epistemológicos
y organizativos de la disciplina contable.
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ABEL MARIA CANO MORALES
Contador Publico Titulado, Especialista en Gerencia de Impuestos, Magíster en
Administración y Finanzas de la UNAB y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores
de Monterrey México. Diplomado en Rediseño Curricular Universidad Autónoma de
Manizales, Diplomado en Pedagogía en Proyectos, Diplomado en Didactica Curricular y
Diplomado en Conformación y Gestión de Grupos de Investigación Universidad de
Medellín. Estudios Avanzados en manejo de Stocks, Futuros y Opciones del PRICE
FUTURES GROUP. Docente Investigador de la Universidad de Medellín, Catedrático de la
Universidad de Antioquía.
Autor y Ponente de los proyectos de Investigación:
PROCESO DE FORMACIÓN DE CONTADORES PUBLICOS CON PERFIL
INTERNACIONAL QUE PUEDAN ATENDER LAS NECESIDADES DE LA
GLOBALIZACIÓN. UNIVERSIDAD DE MEDELLIN MEDELLIN 2003. En proceso de
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GOBIERNO CORPORATIVO ASOCIADO A LAS FINANZAS NACIONALES EN LAS
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LA APLICACIÓN PRAGMATICA (1975-2003)” UNIVERSIDAD DE MEDELLÍN
MEDELLIN 2003. En curso.
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¿EN EL UPAC ESTA EL PROBLEMA?, Y DISEÑO DE NUEVOS PLANES DE
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DISEÑO E IMPLEMENTACIÓN DEL SISTEMA DE CONTROL INTERNO, INCLUIDOS
LOS MANUALES DE PROCEDIMIENTOS PARA CADA UNA DE LAS ÁREAS
FUNCIONALES AUDITORIA Y CREACIÓN DE LA OFICINA, PARA LA CÁMARA DE
COMERCIO DE IBAGUÉ 1994- 1995.
TRABAJO DE AUDITORIA FINANCIERA Y DE PROCESOS APLICADOS A LA
INVESTIGACION AGRICOLA, PARA LA CORPORACION COLOMBIANA DE
INVESTIGACION AGROPECUARIA “CORPOICA” 1.998
PROYECTO PARA LA CREACION DEL COMITÉ TECNICO DE AUDITORIA DE
GESTION PARA LA CORPORACION COLOMBIANA DE INVESTIGACION
AGROPECUARIA “CORPOICA” 1.998
PROYECTO DE AUDITORIA DE ANALISIS Y GESTION AGROPECUARIA APLICADO
A PROYECTOS DE INVESTIGACION AGROPECUARIA CORPORACION
COLOMBIANA DE INVESTIGACION AGROPECUARIA “CORPOICA” 1.999
Aportado por: ABEL MARIA CANO MORALES

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Cano Morales Abel María. (2003, octubre 2). El sentido filosófico de la educación contable en Colombia. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/el-sentido-filosofico-de-la-educacion-contable-en-colombia/
Cano Morales, Abel María. "El sentido filosófico de la educación contable en Colombia". GestioPolis. 2 octubre 2003. Web. <https://www.gestiopolis.com/el-sentido-filosofico-de-la-educacion-contable-en-colombia/>.
Cano Morales, Abel María. "El sentido filosófico de la educación contable en Colombia". GestioPolis. octubre 2, 2003. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/el-sentido-filosofico-de-la-educacion-contable-en-colombia/.
Cano Morales, Abel María. El sentido filosófico de la educación contable en Colombia [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/el-sentido-filosofico-de-la-educacion-contable-en-colombia/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
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