Desarrollo de una visión compartida para emprender

El artículo propone tres pasos para desarrollar una visión emprendedora con verdadero potencial y de excelencia y menciona el caso de PROVENTUS y META JOVEN, quienes compartieron sus visiones en pro de un objetivo común.

En mi papel de facilitador y capacitador empresarial me he topado con grandes obstáculos a la hora de desencadenar nuevas estrategias para permanecer dentro de la jugada, con respecto al feroz mundo globalizado. Siempre me encontraré con muchos expertos, que día a día ofrecen sus valiosos conocimientos en pro del desarrollo de las más grandes empresas y que desencadenan tendencias a velocidades inusitadas.

En este sentido, siempre trato de regresar a la estructura más elemental y conformar un sólido pero simple esquema de cambio.

Hace a penas un mes, me contactó el director de una compañía que se dedica a desarrollar planes de negocios para latinos que desean iniciar una empresa en Estados Unidos. El propósito de su comunicación fue la de iniciar una relación para compartir nuestra visión y por supuesto, nuestros servicios en México y Estados Unidos.

Inmediatamente percibí la propuesta como una buena perspectiva para empatar los propósitos de mi compañía con los de otra igualmente comprometida.

A partir de esta propuesta, se desencadenaron oportunidades que en un principio no se encontraban dentro de los horizontes de ninguno de nosotros, sin embargo, se inició un proceso de mutua confianza y colaboración. Hoy, la consultora Proventus y Meta Joven, “Liderazgo Inagotable” iniciarán un proyecto en común para fortalecer mercados y llevar su visión más allá de sus propias fronteras.

Considero necesario establecer un preámbulo antes de desarrollar una idea más clara de lo que la visión puede representar para el éxito o fracaso de una empresa o negocio.

Así pues, bajo este esquema, propongo tres elementos de suma importancia para desarrollar una visión compartida y con miras directas al crecimiento exponencial.

  1. Una visión jamás es demasiado pequeña para desarrollarse. Existen muchos casos de emprendedores que poseen una visión arrolladora, excelentemente bien planteada, sin embargo, limitan su campo de acción a partir de todas y cada una de las limitantes que encuentran desde la conformación del proyecto, hasta la integración e implementación de sus estrategias de negocio. Al respecto es muy importante saber delimitar con rigurosidad los procesos y separar la visión de los planes de acción y las diversas proyecciones requeridas.
  2. Una visión se debe articular y desarticular, una y otra vez hasta que estemos bien convencidos de que podremos medir los pasos necesarios para cumplirla. Con frecuencia, la visión es atribuible a sueños y expectativas personales. Esto es totalmente válido, sin embargo, dentro de nuestra visión debe existir siempre un plan de acción para que esta se lleve a cabo. En tanto más elementos se incluyan o exluyan de nuestra visión, mayor grado de precisión poseeremos a cerca de nuestro eje conductor para cumplirla.
  3. Una visión compartida se vuelve ilimitada en el momento en que como líder, se es capaz de compartirla. El proceso es largo y requiere de todas las herramientas y conocimientos empresariales, sin embargo se adquieren con base en la experiencia y la solidez de nuestras acciones.

En este punto, considero importante aclarar que la visión se hará real en tanto más pasos sólidos y certeros se den. Un buen líder siempre sabrá hacer frente a la desilusión, los retos y sobre todo a los conflictos que se vallan presentando como resultado de cada uno de los procesos. En tanto más solidez se alcance, en todos sentidos, financiera, estructural y organizacional, mayor amplitud en los resultados observaremos.

La visión del empresario o emprendedor es hoy un gran valor agregado en el desarrollo de toda organización.

Al respecto quisiera hacer patente mi reconocimiento a Raúl Fernando Rodríguez, gran visionario, que con agudeza y dedicación ha puesto en alto el nombre de México y Latinoamérica con su excelente labor y conocimientos compartidos

“Vincular, No Desacreditar” hoy, representa un valor agregado en la visión y perspectiva de éxito de muchas organizaciones.

El ideal de vida es la felicidad. Si no te mueves, no eres feliz… ¡Muévete ya!

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Ramírez Cervera Bek. (2007, julio 11). Desarrollo de una visión compartida para emprender. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/desarrollo-vision-compartida-emprender/
Ramírez Cervera, Bek. "Desarrollo de una visión compartida para emprender". GestioPolis. 11 julio 2007. Web. <https://www.gestiopolis.com/desarrollo-vision-compartida-emprender/>.
Ramírez Cervera, Bek. "Desarrollo de una visión compartida para emprender". GestioPolis. julio 11, 2007. Consultado el 18 de Agosto de 2018. https://www.gestiopolis.com/desarrollo-vision-compartida-emprender/.
Ramírez Cervera, Bek. Desarrollo de una visión compartida para emprender [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/desarrollo-vision-compartida-emprender/> [Citado el 18 de Agosto de 2018].
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