Cómo mejorar el uso del tiempo libre de los estudiantes

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Suena el timbre de las 7:30 AM y se supone que todos los estudiantes se muevan a sus respectivos salones. Allí los espera un maestro (a) para tomar su primera clase. ¿Qué sucede cuando tienes 3 o 4 maestros (as) ausentes o no nombrados en la escuela? ¿A dónde se van esos estudiantes con tres o cuatro horas libres?

La mayoría de las veces se van al patio de la escuela, otros prefieren los sitios comerciales. Los que viven cerca se van a sus casas. Otros se quedan haciendo nada, hablando por sus celulares, escuchando música en sus equipos de sonido modernos con audífonos. Resultado. Problemas de disciplina escolar.

Las escuelas secundarias no tienen recursos alternos o sustitutos de los maestros (as) para cubrir este espacio de ausencias de personal cuando sea necesario. Por más que un administrador (a) tenga un plan de emergencias y corra las clases para que los estudiantes tomen todos los cursos corridos en ocasiones es imposible porque muchos de los jóvenes tienen programas únicos, con arrastres o electivas diferentes. Otro problema es el estudiante, que por naturaleza tiene por habito cortar clases o no asistir a un salón con un maestro (a) en particular.

Esto le facilita muchísimo el desgano, desinterés y apatía, que ya sentía al tener cuatro horas libres. Y aquí viene el doloroso tormento de todos los días. Situaciones de peleas, confrontaciones, daños a la propiedad, paredes escritas con grafiti, parejitas por las esquinas y contacto con merodeadores oportunistas, que no faltan en los alrededores. El policía estatal muchas veces al igual que la guardia escolar no da a basto. Y están de un lado para otro corriendo cada vez que hay un incidente en el patio o en algún lugar de la escuela.

Se intenta solucionar el problema con: vigilancia preventiva, asignaciones en la biblioteca, aunque una mayoría se resiste a llevarlas a cabo en ese lugar, juegos de baloncesto, que sin un adulto resulta difícil de controlar.

Adelantos de clases, que agravan el problema en los salones. Asimismo el ruido y desorden, que ocasionan estos jóvenes sin clases afecta los cursos de los demás porque se supone estén ocupados y no sueltos a su gusto. Aun cuando se cierren los portones de entrada y salidas, los estudiantes brincan y salen de la escuela.

¿Qué se hace con tanto ocio entre clase y clase? ¿Qué tiene que hacer un director escolar en estos casos de emergencias? Pues además de dar rondas preventivas, cuando puede el administrador (a) salir de su oficina, por tanto trabajo, habla con los estudiantes, o les llama la atención y ve lo que sucede en el patio. Lamentablemente, solo le queda resignarse a ésta realidad. Es muy triste la impotencia, la desazón el desasosiego que se siente porque al parecer no hay alternativas viables, razonables.

Cuando hay situaciones serias de disciplina por peleas, gritos y agresiones verbales o físicas a donde el policía trae los estudiantes libres es a la oficina del director (a) escolar y ahí cada caso toma cerca de una hora o dos en lo que se cumple con todo el procedimiento reglamentario. Sí esto sucede tres o cuatro veces a la semana en la solución de conflictos o crisis graves por asuntos de violencia un (a) director (a) ocupa de 10 a 15 horas semanales con estos estudiantes. Si se tiene que citar a los padres y testigos podría tomar otras 10 o 15 horas semanales por cada caso.

Al incluir la presencia del trabajador social y maestros que estén involucrados en el aspecto académico se afecta el servicio de este personal con otros estudiantes. La verdad, es bien agotador, extenuante y frustrante buscar cada día una rápida, justa y correcta solución a este problema en las escuelas secundarias. Detener esta práctica nociva y perjudicial va más allá de talleres o boletines de información. Sin duda, es más profundo que eso y tiene miles de ramificaciones, que a simple vista no se ven, ni se entienden por la población en general, que cree y dice: “No se hace nada” .Y duele, duele mucho.

Recomendaciones para Evitar el Ocio en Horas Libres

  1. Motivación o incentivos económicos o de vales para materiales a los maestros con asistencia perfecta.
  2. Motivación o incentivos de becas, programas de estudios vocacionales, vales, no solo por promedios para gastos escolares a los padres, que visitan la escuela y estudiantes con asistencia a clases y disciplina perfecta.
  3. Motivación de servicios comunitarios para los estudiantes en la escuela intermedia con recompensa académica de horas trabajadas para certificaciones de méritos o alza en las calificaciones.
  4. Mejorar las condiciones de las Bibliotecas. Tener computadoras con Internet, programas de juegos educativos, aire acondicionado, registros de asistencia electrónica con evidencias y copias para los maestros, que evidencie el trabajo realizado por estudiantes.
  5. Un centro tecnológico en la Biblioteca o adyacente para ver películas educativas, clases, cursos con horarios diferentes de repasos o tutorías en DVD, en TV o computadoras. Esto lo tienen muchas escuelas, actualmente. Solo falta implantación y coordinación.
  6. Incluir en las propuestas con Fondos Federales de las compañías privadas, que además de ofrecer talleres a maestros ofrezcan exposiciones en las escuelas en lugares como canchas, bibliotecas, lobbies, etc. en mesas con sus ofertas y programas novedosos, charlas amenas con los temas de; deportes, repostería, belleza, moda, artes visuales, baile, música, salud, sexualidad, cine etc. Pagarles por horas de exhibición. A los estudiantes esto les fascina.
  7. Coordinar, organizar y hacer alianzas con iglesias, centros sicológicos o de terapias, mercadeo o comercio cerca de la escuela para experiencias de contenido reflexivo sanador. Además de oficios y empleos, amor al trabajo, al prójimo en especial los que están en los alrededores de la escuela. Hacer el servicio a los planteles escolares un mandato en el gobierno
  8. Las universidades podrían traer practicantes a la escuela y trabajar unas horas diarias en los salones con falta de personal dando sesiones de reflexión, educación moral y ética, psicología, artesanías etc. Esto con profesiones de la salud física, mental, educación y de servicios comunitarios.
  9. Solicitar en los Restaurantes de comida rápida, que tan asiduamente visitan los estudiantes, ayudas o tareas con boletos, cupones, concursos, regalías, premios por logros académicos y disciplina. Certificar con firmas del director que corrobore la conducta positiva para que estudiantes y empresarios participen de una experiencia enriquecedora y Ganemos Todos.

Estos son solo algunas de las alternativas y sugerencias que los propios estudiantes comentan. Ayudarnos unos a los otros es un mandato y todo esto es posible con Esfuerzo y Deseo de Evitar la Violencia Escolar.

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Soto Vásquez Wanda E.. (2007, noviembre 26). Cómo mejorar el uso del tiempo libre de los estudiantes. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/como-mejorar-el-uso-del-tiempo-libre-de-los-estudiantes/
Soto Vásquez, Wanda E.. "Cómo mejorar el uso del tiempo libre de los estudiantes". GestioPolis. 26 noviembre 2007. Web. <https://www.gestiopolis.com/como-mejorar-el-uso-del-tiempo-libre-de-los-estudiantes/>.
Soto Vásquez, Wanda E.. "Cómo mejorar el uso del tiempo libre de los estudiantes". GestioPolis. noviembre 26, 2007. Consultado el 22 de Agosto de 2018. https://www.gestiopolis.com/como-mejorar-el-uso-del-tiempo-libre-de-los-estudiantes/.
Soto Vásquez, Wanda E.. Cómo mejorar el uso del tiempo libre de los estudiantes [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/como-mejorar-el-uso-del-tiempo-libre-de-los-estudiantes/> [Citado el 22 de Agosto de 2018].
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