Avances tecnológicos… ¿evolución o involución?

La aparición de un nuevo invento, puede llegar a ocasionar la transformación de una sociedad y en consecuencia, modificar ciertos paradigmas bajo los cuales se ha vivido durante un largo período. El siglo que culmina, nos deja grandes muestras de esta reflexión.

Tal es el caso de inventos como el teléfono, el cual, a pesar de haber sido creado a finales de siglo XIX, tuvo su difusión durante el siglo siguiente. Este aparato que hizo posible la comunicación entre dos personas, sin necesidad de que aquella fuese presencial, causó un impacto inimaginable en los nuevos hábitos que fue adquiriendo el mundo entero, en la medida en que sus efectos se hicieron notar en cada nación. Podríamos decir que con el teléfono, se inicia una cadena en la revolución de las comunicaciones.

También resulta interesante citar la invención del automóvil, elemento que en sus inicios se considero como un juguete para ricos, pero que pronto se convirtió en un medio de transporte no solo increíblemente novedoso y útil, sino además viable económicamente en los comienzos del siglo XX, gracias a un sujeto innovador, como lo fue Henry Ford, quien hizo posible la difusión de un modelo de producción continua, denominado líneas de montaje.

Este, al Igual que el teléfono, causó grandes modificaciones en la sociedad del momento. Basta con analizar la forma como serian diseñadas las nuevas construcciones, el surgimiento de una infraestructura diferente para las ciudades, y los cambios de conducta de un pueblo que comenzó a planear sus decisiones de tiempo y recursos de una manera totalmente diferente a la forma en que la abordaron tos individuos de las generaciones anteriores; cuestión que sin duda, marcó un gran paso en la evolución industrial de la época.

Pero el mundo ha continuado con su marcha ascendente, trayendo consigo nuevos adelantos en materia de ciencia y tecnología, los cuales han hecho posible que el ser humano tienda cada día más, a buscar un acercamiento con otras culturas, otras economías y otros sistemas políticos y sociales.

En ese sentido, podríamos observar algunos aspectos que hacen favorables los avances tecnológicos.

Por ejemplo, Graham Bell, posiblemente jamás pensó que gracias a su invento, el hombre mas adelante llegaría a lugares antes inimaginables, permaneciendo sentado en un mismo lugar, o Ford que sus técnicas de producción harían posible abaratar los costo para fabricar infinidad de manufacturas, abarcando muchos más segmentos de consumidores.

Hay quienes consideran que estos sucesos representan un adelanto en la forma de relacionarnos con el otro, de volver más sencillos y eficaces los procesos organizacionales, de incrementar la calidad de vida de una población para la cual se facilitan sus actividades cotidianas, de hacer mas accesible información relevante para el desarrollo de nuevas investigaciones que conducen, en algunos casos, a la perduración de la vida humana.

No obstante, muchos consideran que el resultado de estos acontecimientos no es más que un atentado a la preservación de viejas tradiciones, de culturas mas autóctonas, de un ecosistema que se va extinguiendo velozmente, en síntesis, que no constituyen mas que un paso adelante en la extinción de nuestra especie.

En ese orden de ideas, cabria preguntamos por ejemplo, ¿Qué tan necesarios son para el hombre esos “progresos”, si en muchos casos, soto conducen a su propia destrucción?, o ¿Qué tan indispensables son, si las sociedades primitivas podían vivir perfectamente, careciendo de ellos? ¿No serán más bien trampas del mercado, que en algún momento nos hace sentir que sin ellos nuestro diario transcurrir seria inaguantable?

Y es sin duda, tal vez uno de los eventos más revolucionarios del mundo moderno, la creación, desarrollo y expansión de la informática, y por medio de ella, la generación de redes abiertas de comunicación, potencializado en lo que hoy se conoce como Internet, o la red de redes. Fenómeno que indiscutiblemente produce un cambio a nivel ideológico, económico, social, cultural y educativo, y que da origen a nuevas tendencias, las cuales irán evolucionando a lo largo del milenio.

Un efecto que inevitablemente se produce y que es conocido como aislamiento, ocasiona que los seres humanos cada vez mas acortemos distancias con gente de todo el planeta, por medio de un computador, un módem y una línea telefónica; pero que a su vez empecemos a prescindir de profesores, jefes, compañeros de clase y de trabajo, en fin, que se acabe la necesidad de interactuar directamente con un grupo social, encerrándonos en una cápsula tecnológica, la cual transformará nuestro medio actual para comunicamos, -el lenguaje oral-, para desplazamos, e inclusive para consumir.

Y es en este campo, donde surge otra consecuencia de la gran red, como lo es el comercio electrónico, el cual sin duda ocasionará un cambio en la manera de sistematizar en las empresas tos canales de distribución, de diseñar programas de servicio al cliente, de publicitar el bien o servido que se ofrece, de redistribuir el personal, de diseñar las estrategias de venta, de producción y de manejo de recursos humanos y financieros. Y además, de relacionarnos con proveedores y entablar un juego de competencia menos imperfecta, ya que se da la posibilidad de que exista un mayor acceso a la información.

Hasta el momento, los países industrializados, ya han creado sistemas organizacionales que se adapten a esta nueva manera para mercadear, al igual que los consumidores, para suplir sus demandas. Obviamente, que detrás de las grandes potencias tos países en desarrollo vamos adaptándonos al ritmo que imponen tos avances de la economía mundial.

Y como las tendencias mencionadas, muchas más vendrán con la expansión de Internet, y tos demás avances tecnológicos, que van modificando los esquemas de una sociedad cada vez mas globalizada, e inmersa en una nueva economía digital, la cual irá generando nuevas oportunidades de crear empresa, de que se dé una transición de un sistema industrializado a otro en el cual lo esencial es et manejo de información y que conducirá a caminos mortales para quienes no se dispongan a aceptar el cambio que se está avecinando.

Que si es bueno o malo que se haga ineludible la evolución de la tecnología, nadie lo puede predecir a ciencia cierta. Lo que sí no tiene vuelta de hoja, es que el estar inmersos en la sociedad de estos tiempos, nos hace cómplices de estar al tanto, sobre todo lo que suceda alrededor. En especial, cuando nuestra profesión no nos deja otra alternativa.

Sin embargo me cuestiona la rapidez con que avanzan estos procesos; el pensar cómo vivirá el hombre en este milenio. Personalmente no me gustaría observar los momentos en que todas estas innovaciones lleven al ser humano a extremos desastrosos. Amanecerá y veremos.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Giraldo María Elena. (2002, julio 13). Avances tecnológicos… ¿evolución o involución?. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/avances-tecnologicos-evolucion-o-involucion/
Giraldo, María Elena. "Avances tecnológicos… ¿evolución o involución?". GestioPolis. 13 julio 2002. Web. <https://www.gestiopolis.com/avances-tecnologicos-evolucion-o-involucion/>.
Giraldo, María Elena. "Avances tecnológicos… ¿evolución o involución?". GestioPolis. julio 13, 2002. Consultado el 22 de Junio de 2018. https://www.gestiopolis.com/avances-tecnologicos-evolucion-o-involucion/.
Giraldo, María Elena. Avances tecnológicos… ¿evolución o involución? [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/avances-tecnologicos-evolucion-o-involucion/> [Citado el 22 de Junio de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de bharathkishore en Flickr
DACJ