Ahorro Interno en el Perú

  • Economía
  • 22 minutos de lectura

1. Introducción

El Ahorro Interno proviene de la diferencia entre el ingreso nacional y el gasto de consumo. El Ahorro es importante porque representa los recursos disponibles para financiar la inversión, sin ahorro no puede haber crecimiento económico. Para que el crecimiento económico se traduzca en una creación de empleos permanentes y bien remunerados, debe ser vigoroso y sustentable. (1)

“Existen empresas que deciden arriesgar si el país ofrece o no un régimen de protección y promoción a la inversión positivo y estable en el tiempo”.

Asimismo, es interesante destacar que los inversionistas, si destinan sus capitales en los hoy llamados “países emergentes”, lo hacen en correlación al tamaño del país y su fortaleza industrial. Es por eso que México y Brasil se llevan la mayor parte de la torta. El Perú es aún un país pequeño para atraer mayores capitales. Ante eventos sistémicos de riesgo, los capitales salen y entran rápidamente, ante hechos de mucho riesgo como los ocurridos en México y Brasil, los capitales permanecen, porque el propio país sigue despertando interés en quienes aportan los billetes.

También hay que recordar que existen ciertas inversiones que no se pueden ir rápidamente, como son las de mediano y largo plazo, es imposible que una empresa se lleve la fábrica o las instalaciones. Debe soportar estos ciclos. (2)

El Perú y los países latinoamericanos tienen mucho que aprender y el impulso del agro, de la industria manufacturera y de la educación, conducen al desarrollo del país, y son algunas de ellas. Sólo con el potenciamiento de esos sectores se tendrán un desarrollo económico permanente, continuo y equitativo en sus beneficios. Sólo así seremos menos vulnerables a las crisis económicas internacionales, y de ocurrir éstas, podremos salir más rápido de ellas. (3)

2. Ahorro interno en Latinoamérica

Debido a los bajos índices de ahorro interno que presentan los países latinoamericanos (19,2% del PBI en promedio en 1994, contra 34,0% en Asia), nuestra región ha dependido históricamente del ahorro externo para financiar sus necesidades de inversión. Los capitales externos se han manifestado en nuestras economías a través de diferentes vehículos en diferentes épocas.

Primero vinieron inversiones directas de parte de grandes multinacionales del sector primario (mineras, petroleras, agrícolas, etc.) y emisiones de bonos estatales en los mercados europeos. Luego, durante la posguerra y culminando en la crisis de la deuda de los ochentas, aunados a inversiones directas de empresas industriales, llegaron los créditos de la banca multilateral y comercial. Finalmente, a partir de 1990, la región logró recuperar su acceso a los mercados de capitales, emitiendo títulos de renta fija y acciones de entidades estatales y privadas.

Las reformas económicas de los últimos años, acompañadas de una mayor estabilidad económica y política en la región, han llevado a que el universo de inversionistas y prestamistas externos con exposición a Latinoamérica sea hoy más amplio que nunca. Estos inversionistas se pueden clasificar, principalmente, en dos categorías, dependiendo de su horizonte de inversión. La primera corresponde esencialmente a inversionistas de cartera, o aquellos que adquieren títulos latinoamericanos en los mercados secundarios principalmente por motivos especulativos. Ellos buscan maximizar la rentabilidad de su inversión en el menor plazo posible y tienden a ser más oportunistas y a reaccionar intempestivamente ante los eventos que ocurren en la región.

La segunda categoría corresponde a inversionistas a largo plazo, entre los que se encuentran empresas multinacionales, bancos comerciales, fondos de inversión, empresas de seguros y fondos de pensiones. Estas entidades realizan inversiones directas en la región, otorgan créditos a mediano y largo plazo y adquieren participación en emisiones de bonos y acciones latinoamericanas con la idea de conservarlas por un período de tiempo considerable. Dichas entidades suelen dar mayor importancia a las perspectivas de crecimiento económico del país a largo plazo y a la solidez de sus instituciones y políticas macroeconómicas. Alcanzar una mayor participación de este tipo de entidades sigue constituyendo uno de los retos más grandes para nuestras naciones.

Para un país en desarrollo como el Perú, con necesidades de inversión significativas y expuesto a los vaivenes del acontecer político y económico a nivel nacional e internacional, resulta fundamental atraer eficazmente capitales a largo plazo. Para alcanzar este objetivo es importante adquirir un mejor entendimiento de los mercados internacionales de capital, que serán una fuente sustantiva de recursos para América Latina y el Perú en los años venideros, para así conocer cabalmente sus beneficios, comprender mejor su funcionamiento y evitar los errores cometidos en el pasado.

 Emisión de Bonos en América Latina por país

Un primer aspecto a considerar es la cuantificación y el análisis del impacto que han tenido los mercados de capitales internacionales sobre América Latina en los últimos años. Desde 1991, entidades estatales y privadas de la región han recaudado más de 100 000 millones de dólares en estos mercados de capitales, satisfaciendo de esta manera un porcentaje significativo de sus necesidades de inversión. De este volumen total, 73% corresponde a emisiones de títulos de renta fija (bonos) y 27% a emisiones de títulos de renta variable (acciones y títulos convertibles en acciones). Las tres principales economías de la región, Brasil, México y Argentina, han representado aproximadamente el 85% del volumen total de emisiones. Adicionalmente, Chile ha participado con un nivel importante en emisiones de acciones y Colombia se ha destacado en emisiones de bonos, principalmente del sector público.

Esta concentración en los emisores también se refleja a nivel sectorial, pues sectores como el financiero, el de telecomunicaciones y el de recursos naturales (petróleo y gas, minería, productos forestales, etc.) han acaparado la mayoría de las emisiones. Sin embargo, en general, los mercados de capitales internacionales han permitido que una gran variedad de empresas privadas y entidades estatales de la región pueda obtener capital en volúmenes importantes y a largo plazo, además de optimizar sus estructuras de capital a través del uso de diferentes instrumentos financieros.

Un segundo aspecto a tomar en consideración es quiénes son los inversionistas en títulos valores latinoamericanos. En general se pueden agrupar en cinco categorías: instituciones financieras (bancos de inversión y comerciales), fondos mutuos de inversión, fondos especulativos (hedge funds, etc.), compañías de seguros y fondos de pensiones.

Tradicionalmente, las instituciones financieras, los fondos mutuos y los fondos especulativos han representado más del 90% de la demanda por títulos latinoamericanos. Estos inversionistas fueron los primeros en incursionar en la región a principios de ésta década, por lo que cuentan con un perfil de riesgo/rentabilidad más agresivo. Son ellos también los que tienden a reaccionar de manera más violenta cada vez que ocurre un acontecimiento inesperado. Hay quienes arguyen, por ejemplo, que la crisis de México fue en cierta medida acelerada por la impetuosidad con que los inversionistas de estas tres categorías decidieron desprenderse de sus posiciones en títulos mexicanos.

Por otro lado, las compañías de seguros y fondos de pensiones tienden a concentrar sus inversiones en instrumentos de largo plazo. Tradicionalmente han dirigido sus dineros hacia bonos en vez de acciones, dedicándole especial interés a emisiones realizadas por los dos países que los mercados catalogan como los mejores alumnos crediticios de la región: Chile y Colombia.

Un tercer aspecto de importancia es la comprensión de los diferentes vehículos financieros mediante los cuales se puede acceder al capital externo. Estos se pueden agrupar esencialmente en dos categorías, renta fija y renta variable, aunque existen una serie de matices intermedios, como los bonos convertibles en acciones. La decisión sobre qué tipo de instrumento se debe emitir tiene que realizarse dentro del contexto de los planes de inversión de la empresa (proyectos de corto/largo plazo), su nivel de endeudamiento y las condiciones que prevalezcan en los mercados al momento de emisión.

Para que una emisión sea bien percibida por el mercado, es fundamental entender la diferencia de criterios que utilizan los dos tipos de inversionistas. El inversionista en títulos de renta fija, por ejemplo, se interesa en cómo y cuándo se le va a pagar. Le concierne menos el potencial de crecimiento de la empresa que su estabilidad y la certeza de que pueda cumplir con sus obligaciones. El inversionista en acciones, por otro lado, no busca necesariamente recibir pagos anuales, sino más bien convencerse del potencial de crecimiento del emisor y de la apreciación que el mismo le puede brindar a su dinero.

Emisión de Acciones en América Latina por país

3. Patrón de crecimiento de la economía peruana

Patrón de Crecimiento Económico del Período: 1985 – 1990

La política de estabilización económica que inició el gobierno de Alan García estuvo marcada por dos influencias principales. La primera fue la idea de la “pirámide social”, cuyo análisis se basaba en la idea de una gran pirámide cuyos niveles representaban los distintos estratos de la sociedad peruana, y la segunda, fue la experiencia del Plan Austral, que en aquel momento estaba dándole grandes réditos políticos al presidente de Argentina Raúl Alfonsín.

Para resumir la estructura productiva del país, se puede decir que la política de reactivación se iba a basar en la articulación entre el sector informal urbano y el sector rural andino. Así pues, de acuerdo a este enfoque de la reactivación, se podía suponer que la reactivación industrial debía esperar a que el dinamismo “desde abajo” operara sobre el conjunto de la economía.

El segundo factor que configuró la política de estabilización fue la influencia de la heterodoxia. Para algunos, la heterodoxia fundamentaba un programa estabilizador “(…) que intenta una política económica consistente para disminuir la inflación a cero con neutralidad distributiva. Este último elemento es la característica central que le da a la heterodoxia su especificidad” (Espejo, 1989).

Según el neoestructuralismo los precios del sector oligopólico industrial se forman de acuerdo a los costos de insumos importados, los costos laborales y los precios controlados. De allí se concluye que el nivel de precios en el sector moderno depende del tipo de cambio, de los salarios y de los precios controlados nominales. En otras palabras, la tasa de inflación depende de la tasa de devaluación; la tasa de crecimiento de los precios controlados y la tasa de crecimiento de los salarios nominales.

De acuerdo a este contexto se aplicaron ciertas medidas económicas con el fin de superar los problemas que afectaban al país y lograr los objetivos trazados. Así el Plan de Emergencia aplicado en julio de 1985 tuvo un carácter fundamentalmente heterodoxo, pero también incluyó algunos ingredientes ortodoxos, lo cual reflejaba la existencia de una cierta cautela relativa al manejo fiscal y al sector externo.

Patrón de Crecimiento Económico en el Período: 1991-1996

Tras el fracaso del modelo heterodoxo impuesto por el gobierno pasado, el actual gobierno del Presidente Fujimori, inició un modelo económico que se ubica en el extremo monetarista de un conjunto de opciones de estrategias a las cuales los países en desarrollo podrían recurrir.

Es indiscutible que en agosto de 1990 prevalecía en el Perú, substanciales desequilibrios macroeconómicos que era indispensable corregir. Asimismo, la economía estaba sobreintervenida, con excesivos controles microeconómicos sobre empresas privadas y públicas. La magnitud de los desequilibrios y la inorganicidad del intervencionismo público facilitaron, aún sin justificación, que el enfoque monetarista ortodoxo se abriese camino.

Antes de desarrollar el modelo resulta conveniente definir los elementos básicos de este. En respuesta a la aplicación del modelo se registraron cambios substanciales en el rol desempeñado por el sector público y privado en la actividad económica:

  • El sector privado sería el principal y eventualmente el único productor. La empresa privada y la iniciativa personal constituirán el motor del crecimiento económico.
  • El Estado y las empresas públicas eran por definición ineficientes en lo económico. En consecuencia, mientras menor la participación del sector público en la actividad económica, esto implicaría un incremento de bienestar para la sociedad.

El ideal sería que el Estado se dedicara a resguardar la ley y el orden y que se abstuviera de intervenir en la cuestión económica. Es así como se impulsa el programa de privatización total de la economía y se habla de que hay que privatizar los caminos, la educación, la salud, etc.

En su comportamiento económico, el sector público tiene que someterse a dos reglas básicas:

  • Eliminación total del déficit y total autofinanciamiento de todas las empresas públicas.
  • Reducción al mínimo del endeudamiento externo. De esta manera, se eliminaría el problema de crisis de Balanza de Pagos.

Se diseñaron tres reglas básicas para el crecimiento del sector privado:

  • Regla darwiniana. Para producir había que ser eficiente, y sólo las empresas eficientes quedarían en el mercado. Las empresas ineficientes iban a desaparecer, más aún, era bueno para la economía que quebraran las empresas ineficientes.
  • Tanto las ganancias como las pérdidas de las empresas privadas serían privadas. Esto es, bajo ninguna circunstancia el Estado iría al rescate de las empresas privadas en dificultades.
  • El sector privado podía endeudarse cuanto quisiera, ya sea en el interior o en el exterior, este era un problema de exclusiva responsabilidad del agente económico que solicitaba los créditos.

También con este modelo se hacen cambios en el sistema de mercados libres:

El sistema de mercados con precios libres es el mecanismo que asigna los recursos productivos de la manera más eficiente. Esto es efectivo, pero una asignación eficiente de los recursos no tiene nada que ver con una distribución más equitativa de los bienes o una distribución más equitativa de las oportunidades.

El objetivo de la eficiencia ha ocupado permanentemente el lugar primordial en el modelo económico aún cuando ello haya implicado un deterioro de la distribución del ingreso.

  • No existe el control de precios. Los precios tienen que determinarse por la libre interacción entre la oferta y la demanda, y esto es válido para todos los mercados de la economía.
  •  El principio de la libertad económica. La libertad económica implícita o explícita en el sistema de mercado libre plantea que los agentes económicos escogen libremente entre una amplia y variada canasta de bienes, lo cual determina lo que el sistema económico va a producir.
  •  Desde el punto de vista teórico, para que un sistema de mercados funcione de manera (competitivamente) eficiente es requisito importante la atomicidad; esto quiere decir, que haya muchos compradores y vendedores en un mismo mercado.

El sistema de Libre comercio que fue aplicado del modelo económico fueron:

  • Una economía pequeña tiene que estar abierta al comercio. El mercado interno es muy chico y el mercado externo permite un mejor aprovechamiento de las economías de escala y el pleno uso de los recursos productivos.
  •  Principio de las ventajas comparativas. Una economía abierta al exterior se va a especializar en la producción de bienes intensivos en el recurso del cual posea una mayor abundancia relativa.
  • No existe restricción alguna para las importaciones.
  • El sistema de aranceles tiene que tener tarifas bajas parejas; de esta manera, se proporciona una protección uniforme a todas las actividades económicas.
  • La existencia de un déficit en la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos no constituye un problema. Utilizando el enfoque monetario de la Balanza de Pagos, los problemas de desequilibrios del sector externo están relacionados exclusivamente a la existencia de déficit (o superávit) de la Balanza de Pagos.

El modelo económico también planteaba una apertura del sistema financiero:

  • El ideal de este modelo es que haya una perfecta movilidad de capitales financieros. Esto implica que no debiera haber controles cambiarios.
  • El modelo económico planteaba que si permite sólo al sector privado que sea quien se endeude en el exterior y se evita que el sector público lo haga, entonces no habría problemas de desequilibrio en el sector externo.
  • Mientras sea el sector privado el que solicita los créditos en el extranjero, entonces no debiera haber restricciones de ningún tipo, ya sea con respecto al monto de los créditos o al uso o destino de éstos.

Un principio fundamental para el modelo económico es que en la economía haya reglas neutras; es decir, las reglas tienen que ser iguales para todos.

El problema central estaba en el déficit fiscal y en la presión que éste ejercía sobre la emisión. Lo que explicaría las medidas iniciales que estuvieron centradas en el terreno fiscal y monetario. Las principales medidas tributarias fueron: el establecimiento de una tasa sobre el precio de los combustibles derivados del petróleo; el aumento del Impuesto General a las Ventas, se eliminaron todas las exoneraciones al pago del mismo (IGV). También en el plano fiscal se eliminaron todas las exoneraciones arancelarias, salvo las de los convenios internacionales, y se estableció un arancel mínimo. Asimismo, se redujo y racionalizó los porcentajes del CERTEX, se eliminó el FENT.

Un aspecto central del programa fue precisamente la decisión de no devaluar y de mantener el nivel del tipo de cambio mediante la compra de divisas de parte del Banco Central, ello obedecía a la necesidad de reconstruir el nivel del RIN.

En cuanto a la política cambiaria, se decidió que el Banco Central eliminara el dólar del MUC (Mercado Único de Cambios), y se dejó que el tipo de cambio fuera determinado por el libre juego de la oferta y la demanda. Para superar la distorsión de precios relativos, se decretó una serie de aumentos de los precios controlados por el gobierno y en las tarifas de servicios públicos. El levantamiento de subsidios y controles condujo también a un enorme aumento de los precios de los alimentos, que anteriormente eran importados a un tipo de cambio subsidiado.

Parte del enfoque empleado radica en que considera la existencia de dólares fuera del circuito oficial. La prioridad durante los primeros días del programa habría sido atraer dichos dólares y recuperar cierta capacidad del manejo monetario más que generarlos mediante un impulso a la actividad exportadora.

Un objetivo central del gobierno era afirmar su autoridad frente a todos los sectores. Por un lado, la elevación de precios públicos permitía al Estado suficiente autonomía respecto del BCR, y así, la posibilidad de cumplir la regla que era condición para obtener recursos externos: no emitir inorgánicamente. Conseguir esos recursos resultaba fundamental para afirmarse ante el país. La decisión de superar las metas de pago de la deuda externa para reinsertarse financieramente en el sistema internacional era mucho más difícil si se debía pagar más por dólar comprado, cosa que sucedería en caso de devaluar y que hubiera obligado al Banco Central a emitir más.

Otro rasgo central fue la política salarial. Los reajustes planteados incluían la elevación del salario mínimo de acuerdo a la inflación que se esperaba lograr después del ajuste. En el caso de los trabajadores del sector público, el aumento sería de acuerdo al mismo criterio pero tomando en cuenta la restricción fiscal. En el caso de los salarios privados, su determinación se dejaría al acuerdo entre empresas y trabajadores, eliminándose la indexación automática donde existiera.

La reinserción financiera del Perú en la comunidad financiera internacional y el respaldo del FMI fueron desde el principio elementos indispensables del programa económico del actual gobierno. Con la regularización del pago de las obligaciones corrientes con el Banco Mundial y la continuación del pago de la deuda con el FMI, se iniciarían numerosas conversaciones con ellos, logrando que el BM y el FMI anunciaran su respaldo a dicho programa. El programa económico que el FMI aprobara en agosto de 1991, precisaba los objetivos del mismo para 1991-1992, comprometiéndonos además a consultar con el Fondo cualquier modificación.

En síntesis, el FMI para asegurarse de que cualquier país latinoamericano vaya a cumplir con el programa del FMI y en consecuencia, podrá supuestamente resolver su problema de desequilibrio externo, controla los siguientes cuatro indicadores: el nivel de reservas internacionales, la inflación interna, el volumen de expansión de crédito interno y el déficit fiscal.

4. Análisis del modelo de dos brechas

La existencia de una restricción externa o de una seria escasez de divisas, y su impacto sobre la tasa de crecimiento económico, constituyen el foco de atención del modelo de dos brechas.

El modelo de dos brechas plantea que hay dos elementos que son determinantes en el ritmo de crecimiento económico de una economía latinoamericana (o de un país desarrollado en general):

a).- La maquinaria utilizada para la inversión es casi totalmente importada; además, también se requieren de insumos importados para el proceso productivo, los cuales son muy difíciles de sustituir en el país. La existencia de un estrangulamiento de divisas, en consecuencia, frena el crecimiento, ésta es la brecha externa.

b).- El nivel de inversión está determinado y restringido por el nivel de ahorro. Luego, la existencia de un déficit de ahorro interno limita la expansión de la inversión y constriñe el crecimiento; ésta es la brecha interna.

Fundamentalmente, el modelo plantea que el flujo de crédito externo ayuda a reducir automáticamente ambas brechas; la mayor disponibilidad de divisas permite financiar las importaciones de maquinaria, y al mismo tiempo, el incremento de ahorro externo complementa el nivel de ahorro interno, y posibilita así la expansión del nivel de inversión.

El principal objetivo de la Política Fiscal es el de constituir el ahorro público necesario para financiar la inversión privada exigida por el desarrollo económico, influir en la tasa y estructura de la inversión y el consumo privado en forma congruente con las metas globales y sectoriales de desarrollo y, asegurar al estado los recursos necesarios para la expansión de sus gastos corrientes.

Desarrollo del Modelo

Supongamos que una economía latinoamericana importa toda la maquinaria que utiliza en su proceso productivo, supongamos además, que esta economía está en pleno uso de la capacidad instalada, pero hay desempleo de la fuerza de trabajo.

Sean *Y el incremento del nivel de producción, *K el incremento de maquinaria, y k el coeficiente técnico de incremento marginal capital-producto. Luego, cualquier expansión de la producción requerirá un incremento adicional de capital que será:

*K          =             k             *             Y

Sea A el nivel de ahorro total requerido para financiar la expansión de la producción.

A             =             k             *             Y

A             =             Ai            +             Ax

Donde:

Ai : Ahorro interno

Ax : Ahorro externo

Para simplificar el análisis se supondrá que el ahorro interno Ai es una proporción fija (ã) del ingreso total de la economía Yn; sea m el contenido de insumos importados del nivel de producto Y. Luego.

Ai            =             ã             Y             n

Yn           =             (1-m)    Y

Ai            =             ã             (1-m)    Y

Por otra parte, se supondrá que el ahorro externo Ax es una proporción constante l del nivel de producto Y; es decir, el flujo de crédito externo es una fracción constante del PBI.

Luego:

Y Ax =

La expansión del producto, *Y, está limitada por el monto de ahorro total. Luego:

Y             <             A             =             Ai            +             Ax

K                             K

1             [              ã             (1-m)    Y             +             Y           ]

K

Sea g la tasa de crecimiento económico; es decir, g = *Y/Y, entonces la tasa de crecimiento económico estará restringida por la brecha interna de ahorro:

g < ] ec. 1 1[ ã (1 – m) +

En esta expresión (ec.1) es posible observar que si aumenta el coeficiente de ahorro interno ã o si aumenta el coeficiente de ahorro externo, entonces es posible incrementar la tasa de crecimiento g.

La restricción externa proviene de la ecuación de la balanza de pagos; sean Mk y Mi las importaciones de maquinaria y de los insumos productivos. Luego, la expresión del ahorro externo será:

Ax = Mk + Mi – X

Donde:

Ax : Ahorro externo

X : Exportaciones

Mk : Importaciones de maquinarias

Mi : Importaciones de insumos

Si se supone que las exportaciones son una proporción constante del nivel de PBI (x), en que x = X/Y, se llega que:

Ax + X = Mk + Mi – *K + mY

Y+ xY = k*Y + mY

Considerando que la tasa de crecimiento es g = *Y/Y, se tiene que g estará restringida por la brecha externa de divisas:

g < ] ec.1 [ (x – m) +  2

En esta expresión (ec. 2) es posible observar que si aumenta el diferencial entre los coeficientes de exportaciones e importaciones; es decir, mientras más grande sea el superávit de la balanza comercial, mayor será la posibilidad de crecimiento económico, algo análogo sucede para mayores coeficientes de crédito externo. Por una parte, la expresión (ec. 2) permite visualizar como coeficientes negativos l; es decir, ahorro externo negativo, o transferencia de recursos al exterior, automáticamente disminuyen el nivel de crecimiento g.

Cuando la brecha externa es la dominante, un mayor flujo de divisas para el país es muy importante, por cuanto alivia a restricción externa; en este caso, la rentabilidad de una unidad extra es relativamente muy grande, por cuanto permite expandir la importación de maquinaria, que es el factor limitante del crecimiento, y permite al mismo tiempo financiar la expansión de la inversión.

Nota: Se pueden llegar a los mismos resultados utilizando una expresión más simplificada del Modelo.

Y             =             C             +             I              +             X             –              M           (1)

Y             =             C             +             A                                                                            (2)

Restando (1) – (2) Tenemos:

A = I + X – M

(M – X)  =             (I – A)    (3)

Brecha Externa                Brecha Interna

A = Ai + Ax

Ax = M – X

Reemplazamos en (3) tenemos:

Ax = I – Ai

Donde:

Y : Demanda Agregada

C : Consumo

I : Inversión

X : Exportaciones

M : Importaciones

A : Ahorro

Ai : Ahorro interno

Aip : Ahorro interno público

Aipr: Ahorro interno privado

Ax : Ahorro externo

5. Conclusiones y Recomendaciones

El crecimiento económico depende directamente del ahorro interno y del superávit comercial. Se puede observar a lo largo de los períodos analizados que las tendencias del crecimiento económico peruano han ido variando a lo largo del tiempo en función de la evolución de las dos variables mencionadas.

El modelo de dos brechas sirve para explicar el crecimiento, en función de restricciones internas y externas, por lo que es un modelo apropiado y aplicable a economías subdesarrolladas cuya desarticulación se expresa en la existencia de ambas brechas.

En la década de los ochenta el crecimiento económico peruano estuvo determinado por la vigencia de las dos brechas (brecha interna y brecha externa), que actuaban simultáneamente y de manera simétrica; es decir, que ambas brechas se agravaron y mostraban tendencias dinámicas similares. Este modelo ayuda a explicar, entonces, la crisis por la que atravesaba la economía peruana.

En la década de los noventa se aplican políticas económicas distintas, orientadas fundamentalmente al control y superación de la crisis heredada: el proceso de hiperinflación se combinaba con el estancamiento económico.

Como resultado de las medidas estructurales y de políticas aplicadas la economía peruana presenta una tendencia de crecimiento diferente; tendencias que hace prever una superación de la crisis pasada, sin embargo, las brechas manifiestan tendencias asimétricas, es decir, la brecha interna es resuelta mientras que la brecha externa tiende a incrementarse peligrosamente.

En lo que resta a la presente década, el crecimiento de la economía peruana que presenta tendencias de recuperación podría tener una limitante o una seria restricción determinada por la importancia de la brecha externa.

Aun cuando el rápido crecimiento económico explica gran parte del índice del incremento del ahorro interno, permitiendo tanto el aumento del ahorro como del consumo, el crecimiento del ingreso no siempre se traduce en mayor crecimiento del ahorro.

Recomendaciones

Sin duda alguna, el panorama electoral en los últimos meses le ha generado al inversionista extranjero una justificada reflexión de leer qué es lo que el Perú le proyecta en sus inversiones a futuro, tanto a nivel macro como a nivel técnico-económico, que es finalmente lo que le interesa.

Cuando el Perú logre un grado de estabilidad electoral, probablemente el inversionista observará si el país mantiene las premisas originales. Si es así, invertirá más, de lo contrario se retirará.

Queda claro que el riesgo político y económico son factores de incertidumbre para los inversionistas, por lo que es necesario que el próximo gobierno tome las medidas que permitan resolver problemas como el déficit recurrente en cuenta corriente que nos hace más vulnerables a los shocks externos, la baja tasa de crecimiento de las exportaciones, así como su relativa diversificación.

La importancia es alta en la mente del inversionista, pero no es el único elemento que evalúa. Son de igual importancia los instrumentos que circulan en el mercado, es por eso imprescindible que el desenvolvimiento de la economía peruana sea transparente y apunte hacia objetivos claros.

Hay que recordar que el inversionista depende del tipo de potencial que ofrece un país, observa sus actividades y decide a qué sector ingresar. De allí que los interesados determinarán el valor actual de los flujos futuros que piensen obtener en esa inversión y ese valor actual estará afectado por la tasa del descuento aplicada, la misma que si tiene una alta clasificación de riesgo será mayor. Por lo tanto, será más difícil que ese proyecto tenga un retorno atractivo.

Lo importante en este tema, es que en el Perú hay mucho que ofrecer y quienes tienen la intención de comprar barato para ganar bien en el futuro, lo han colocado entre sus opciones.

6. Anexos

Proyecto n° 5492

Ley que establece aporte de los afiliados al Sistema Privado de Pensiones.

Los Congresistas de la República que suscriben, de conformidad con el artículo 107° de la Constitución Política del Perú y en concordancia con el artículo 75° del Reglamento del Congreso de la República, proponen el siguiente Proyecto de Ley:

Fórmula Legal

El congreso de la república  ha dado la ley siguiente:

Ley que establece aporte de los afiliados al sistema privado de pensiones durante el año 2000.

Artículo Único.- Objeto de la Ley

A partir del 1o. de enero y hasta el 31 de diciembre del 2000, el porcentaje a que se refiere el inciso a) del artículo 30o. del Texto Único Ordenado de la Ley No 25897 – Ley del Sistema Privado de Administración de Fondos de Pensiones-, aprobado por Decreto Supremo No. 054-97-EF, será de 8%.

Exposición De Motivos

Por Decreto Ley No 25897 se crea el Sistema Privado de Pensiones (SPP) conformado por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP´s), con el propósito de fortalecer y desarrollar el sistema previsional referido a las pensiones.

Dicho dispositivo estableció como aporte obligatorio del trabajador, afiliado al sistema privado de pensiones, una tasa del 10% de la remuneración.

Mediante Ley No. 26504 se modificó, entre otros, el régimen de prestaciones al Sistema Privado de Pensiones, disponiendo en su Primera Disposición Transitoria la reducción de la tasa de aportación en 8% a partir del 1o. de agosto de 1995 y durante todo el año 1996, siendo la más reciente la Ley No 27036 que prorrogó hasta el 31 de diciembre del presente año la tasa de aportación del 8%.

El Proyecto de ley propone prorrogar la tasa de aportación durante el año 2000 en razón que no resulta conveniente ni oportuno aplicar el porcentaje original del 10% de la remuneración.

La propuesta incrementará el ahorro interno, contribuirá a dinamizar el mercado de capitales y ofrecerá el fortalecimiento del sistema privado.

Se debe tener presente que las pensiones de jubilación son determinadas como función del saldo de la cuenta individual de cada trabajador al momento del retiro. Los aportes de cada trabajador afiliado se abonan en cada cuenta individual de capitalización.

En el Sistema Nacional de Pensiones cuyos aportes no son menores al 13%, opera sobre la base de beneficios definidos y proporciona cobertura de jubilación, invalidez y sobrevivencia. Las pensiones se determinan como un porcentaje de la remuneración de referencia del asegurado, dependiendo de los períodos de aportación, y bajo un tope máximo, distinto del Sistema Privado de Pensiones que no tiene un tope máximo de pensión y el monto depende de las aportaciones de cada trabajador y de la rentabilidad de las inversiones del Fondo de Pensiones que hace la AFP.

Análisis Costo – Beneficio

La propuesta legislativa no incide gasto al erario nacional. Más aún promoverá el incremento de la tasa de ahorro interno y el desarrollo de los mercados de capitales.

Cuadros

Cuadros estadísticos

Perú: Evolución del Ahorro Interno 1987-2000, como porcentaje del PBI

En este cuadro se aprecia la evolución del ahorro interno en el Perú donde el año de mayor porcentaje es 1997 con 19.4% y el de menor porcentaje es en 1992 con 11.7%, en 1998 el ahorro bajo en 1.6% y en 1999 se incremento en 0.7%.

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Sequeiros García Marlisse. (2001, septiembre 19). Ahorro Interno en el Perú. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/ahorro-interno-en-el-peru/
Sequeiros García, Marlisse. "Ahorro Interno en el Perú". GestioPolis. 19 septiembre 2001. Web. <https://www.gestiopolis.com/ahorro-interno-en-el-peru/>.
Sequeiros García, Marlisse. "Ahorro Interno en el Perú". GestioPolis. septiembre 19, 2001. Consultado el 18 de Octubre de 2018. https://www.gestiopolis.com/ahorro-interno-en-el-peru/.
Sequeiros García, Marlisse. Ahorro Interno en el Perú [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/ahorro-interno-en-el-peru/> [Citado el 18 de Octubre de 2018].
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