Agenda para la descentralización en Perú

  • Economía
  • 25 minutos de lectura
67Econoa y Sociedad 59, CIES, marzo 2006
El retorno a la democracia, a inicios de este siglo,
abrió las puertas para la expresión de diversas opcio-
nes y demandas de reforma, tanto en lo político como
en lo administrativo, lo económico y lo social. El país
esperaba no solamente la recuperación de las formas
y los contenidos de la democracia, sino tambiény
quizá principalmente reformas sustantivas en la ges-
tión macroecomica que impacten positivamente
en las condiciones de vida, la superación de la po-
breza, el desarrollo equitativo y la igualdad de opor-
tunidades. Asimismo, se esperaba una reforma del
Estado que involucre al Poder Ejecutivo, al Congreso
de la Reblica, a la administración de justicia, a la
seguridad ciudadana y al papel que desempeñan las
Fuerzas Armadas.
Lamentablemente, cinco años después, constatamos
la frustración de las que fueron las promesas de la
transición democtica y de las expectativas que ellas
generaron. La única excepción es la descentraliza-
ción, que se inició en el año 2001 y quecon todas
sus limitaciones es el único proceso de cambio sus-
tantivo en marcha.
El objetivo de la descentralización es generar un
modelo de desarrollo territorial que satisfaga las legí-
timas expectativas de inclusión, prosperidad y acce-
so a mejores oportunidades para el ejercicio de de-
rechos. La transferencia de capacidades y recursos
hacia las regiones y localidadesaspecto central de
la descentralización tiene, pues, el propósito de
crear condiciones apropiadas para la competitividad
y la equidad, así como el fortalecimiento de la insti-
tucionalidad democtica en cada uno de los niveles
de gobierno, superando de esta manera el centralis-
mo que ha caracterizado históricamente al Estado pe-
ruano.
Ciertamente, durante los últimos años, los indicado-
res macroecomicos del país han observado un
importante crecimiento. Este se ha debido, fundamen-
talmente, al desarrollo de la agroexportación, la in-
versión en actividades extractivas como la minea y,
en algunos casos, a la prestación de servicios. Al res-
pecto, debemos señalar que los temores que algunos
sectores expresaron al inicio del proceso de descen-
tralización, respecto de que la gestión de los gobier-
nos regionales podría afectar negativamente el creci-
miento ecomico, no han sido verificados.
A la vez, es preciso indicar que el crecimiento al
que nos referimos no ha sido el mismo en todo el
país; la mayoría de la población, principalmente
andina y rural, contia en condiciones de exclu-
Comité Operativo Grupo Propuesta Ciudadana2
La descentralización peruana:
una agenda para relanzar un proceso impostergable1
1/ El presente artículo es basado en el documento La descentra-
lización en el Perú. Un balance de lo avanzado y una propues-
ta de agenda para una reforma imprescindible realizado por
los autores en el marco del Proyecto Pe Elecciones 2006, cuyo
objetivo es elevar el nivel del debate electoral en el país y brin-
dar opciones de política para el gobierno 2006-2011. El pro-
yecto cuenta con la participación del Acuerdo Nacional, la Aso-
ciación Civil Transparencia, el CIES, el Instituto de Defensa Le-
gal, el JNE y Propuesta Ciudadana. Puede descargar la versión
completa de este estudio en http://www.consorcio.org/eleccio-
nesperu2006/
2/ El grupo de trabajo estuvo conformado por los invesigadores
Javier Azpur (Coordinador Ejecutivo), Eduardo Ballón, Epifanio
Baca, Luis Chirinos y Gerardo Távara.
«los temores [...] de que la
gestión de los gobiernos
regionales podría afectar
negativamente el crecimiento
económico no han sido
verificados»
Distribución del crecimiento. Ha sido desigual.
Foto CIES
68 Econoa y Sociedad 59, CIES, marzo 2006
sión y de pobreza, sin efectivas oportunidades para
el desarrollo. Se requieren estrategias que hagan po-
sible el disfrute equitativo de los beneficios del cre-
cimiento, para lo cual resulta fundamental fortale-
cer las capacidades de los gobiernos regionales para
participar directamente en la promoción de la com-
petitividad y la equidad.
Se trata, en consecuencia, de un proyecto de gran
envergadura que cuestiona la distribución del poder
y de la riqueza en el Perú. Por esta misma ran, es
un proceso inevitablemente complejo y conflictivo
que se proyecta en el mediano y largo plazo.
A pocos meses de terminar el mandato del presiden-
te Alejandro Toledo y cumplidos más de 4 años del
inicio del proceso descentralista, el país se prepara
para elegir un nuevo gobierno nacional, pero tam-
bién nuevos gobiernos regionales y municipales. Este
es, pues, un momento propicio para hacer un balan-
ce de lo que se ha avanzado en el diseño y puesta en
práctica de la reforma descentralista.
Desde nuestra perspectiva, el proceso ha avanzado
de manera sigificativa en la definición de los princi-
pios y del marco legal general de la descentraliza-
ción, y ha dado un paso sustantivo con la elección
de las autoridades políticas regionales. Es también
importante haber introducido mecanismos y proce-
sos participativos en el diseño de los gobiernos re-
gionales y locales, así como en la elaboración de los
presupuestos anuales y los planes de desarrollo de
estas dos instancias de gobierno.
Sin duda, el diseño y la gestión de los gobiernos re-
gionales y locales y de los mecanismos y procesos
participativos reclaman mejoras sustantivas, pero
confiamos en que la participación en la toma de de-
cisiones y la vigilancia ciudadana se afirmen como
Cuadro 1
«ausencia de una real
voluntad política descentralista
en importantes sectores
responsables de su
implementación…»
Gestión de los gobiernos subnacionales. Reclama mejoras.
Foto CIES
69Econoa y Sociedad 59, CIES, marzo 2006
características permanentes del Estado y la democra-
cia en el Pe.
Es preciso, no obstante, señalar las serias dificultades
que observamos en la conducción del proceso, in-
cluyendo la ausencia de una real voluntad política
descentralista en importantes sectores responsables
de su implementación, así como deficiencias en el
diseño y gestión del Consejo Nacional de Descen-
tralización (CND). En este mismo terreno, es claro
que se ha avanzado en la descentralización política
y administrativacon la ya mencionada instalación
de los gobiernos regionales, pero falta definir es-
trategias de desarrollo territorial, regional y local, y
formas claras de articulación entre inversiónblica
e inversión privada, capaz de generar empleo y cali-
dad de vida, de manera tal que la descentralización
de los recursos y las competencias venga acompaña-
da de crecimiento y desarrollo económico en las lo-
calidades y las regiones ubicadas fuera de Lima.
Ha sido también importante iniciar el proceso de
transferencia de los proyectos especiales y los pro-
gramas sociales a los gobiernos regionales y muni-
cipalidades. Quedan aún algunos proyectos espe-
ciales por ser transferidos y está pendiente la defini-
ción de plazos y modalidades para la transferencia
de los programas nutricionales del Pronaa y otros
programas sociales. De la misma manera, es opor-
tuno evaluar la gestión de estos programas y pro-
yectos por parte de las autoridades locales y regio-
nales, y definir los reajustes que convendría intro-
ducir. Es preciso, asimismo, mejorar sustantivamente
los instrumentos del Gobierno central para interve-
nir en la lucha directa contra la pobreza, pues el
crecimiento ecomico no ha reducido los niveles
de desigualdad y exclusión.
Respecto de la transferencia de competencias, el atra-
so en la aprobación de las normas pertinentes y lo
complejo y largo del proceso establecido han provo-
cado que recién este año se es haciendo realidad
la transferencia de las competencias consideradas en
el Plan de Transferencias 2004. Queda por observar
y analizar la efectiva transferencia de competencias
del Plan 2005, así como los resultados del Plan Quin-
quenal 2005-2009 elaboradocomo sabemos sin
los necesarios consensos institucionales ni sociales.
En el caso de los recursos, se ha avanzado en la des-
centralización del Presupuesto Nacional hacia los
gobiernos regionales y las municipalidades; pero ello
se debe principalmente al funcionamiento de meca-
nismos preexistentes de reasignación automática de
determinados ingresos públicos (Canon, Foncomun),
más que a decisiones tomadas en el marco de la des-
centralización. De manera más amplia, hace falta
tomar decisiones estratégicas sobre la descentraliza-
ción fiscal y sus relaciones con la transferencia de
competencias.
La regionalización ha sufrido un traspié, al recha-
zar la población la propuesta de integrar 16 depar-
tamentos en 5 regiones. Junto con el necesario ba-
lance respecto de las razonesltiples y com-
plejas del voto por elNo, es preciso definir la
forma y oportunidad para relanzar el proceso. Re-
afirmamos la convicción de que nuevas y más gran-
des unidades territoriales crearán mejores condicio-
nes para el desarrollo integral y para agilizar la trans-
ferencia de recursos y de competencias a las muni-
cipalidades y las regiones.
Introducir los correctivos a los aspectos aquí reseña-
dos permitirá que la reforma descentralista adquiera
un ritmo más consistente y regular, convirtiéndose
en un proceso efectivamente irreversible.
Sobre la base de este somero balance, ponemos en
debate una agenda cuyo objetivo es contribuir a dar
un nuevo impulso a la descentralización. Esperamos,
de esta manera, contribuir a que los partidos políti-
«nuevas y más grandes
unidades territoriales crean
mejores condiciones para el
desarrollo integral y para
agilizar la transferencia de
recursos y de competencias a
las municipalidades y las
regiones»
Programas y proyectos. Su evaluación está pendiente.
Foto CIES
70 Econoa y Sociedad 59, CIES, marzo 2006
cos que buscan gobernar el país y las regiones y lo-
calidades en los próximos años definan y expongan
sus propuestas respecto de los temas esenciales de la
descentralización en el Pe.
Relanzar la descentralización: una
agenda para el debate
La conducción del proceso
Para superar las limitaciones existentes en la conduc-
ción del proceso, se necesita renovar el consenso so-
cial y político por la descentralización. Para ello es
necesario instaurar un acuerdo nacional que conso-
lide y relance la descentralización como parte esen-
cial de un proyecto nacional, cuyo punto de partida
sean las políticas de Estado concertadas en el Acuer-
do Nacional y se avance hacia la redefinición de sus
principales estrategias. Sin embargo, son necesarios,
a la vez, acuerdos regionales y locales para afirmar
el papel que desempeñan los gobiernos subnaciona-
les y los agentes sociales, económicos e intelectua-
les como promotores del desarrollo regional. Un nue-
vo consenso por la descentralización supone, tam-
bién, la puesta en práctica de los conceptos básicos
que orientan el proceso: subsidiariedad, gradualidad,
permanencia e integralidad.
La renovada conducción del proceso de descentrali-
zación requiere el diseño de estrategias de desarro-
llo ecomico y productivo adecuadas a nuestros
diversos territorios. En este sentido, son necesarias
una estrategia nacional de crecimiento y desarrollo
que se sustenten y a la vez fortalezca, las potenciali-
dades de cada región; así como, estrategias de desa-
rrollo regional y local que contemplen, entre otros,
los siguientes aspectos: mapas de necesidades y po-
tencialidades, planes concertados de desarrollo re-
gional y local, programa de inversiones públicas y
privadas y mapas de competitividad.
El tercer elemento que se debe tener en cuenta, para
conducir adecuadamente el proceso, es el fortale-
cimiento de instituciones y actores sociales y políti-
cos. Así, es preciso fortalecer la capacidad de arti-
culación y representación de los agentes económi-
cos, organizaciones sociales e instituciones públi-
cas y privadas; fortalecer la institucionalidad local
y regional, sobre la base de reglas de juego claras y
firmes para todos; fortalecer los mecanismos de par-
ticipación y control ciudadanos, para desarrollar re-
laciones de corresponsabilidad y confianza entre el
Estado y la sociedad; y, ciertamente, fortalecer un
sistema de partidos que se exprese en un mayor asen-
tamiento de estos en el nivel regional y en su volun-
tad y capacidad para incluir la descentralización y
la participación en sus programas de acción.
Sin lugar a dudas, para dar un nuevo impulso a la
descentralización, se requiere contar con un CND
dotado de mayor representatividad, dinamismo y ca-
pacidad para tomar decisiones y conducir el proce-
so. El diseño de un nuevo CND ha de considerar,
entre otros aspectos, que sea encabezado por el Pre-
sidente del Consejo de Ministros y que cuente con
un Consejo Directivo, en el que se encuentren mejor
representados los gobiernos regionales, las munici-
palidades y las organizaciones de la sociedad civil y
que, al mismo tiempo, asuma funciones más relevan-
tes para la marcha del proceso. Un nuevo CND ha
de asumir también la tarea de promover y facilitar la
representación y articulación de las autoridades re-
gionales y municipales.
Finalmente, es preciso articular la labor del Consejo
Nacional de Descentralización, el Centro de Planea-
miento Estragico y el Sistema Nacional de Inver-
sión Pública, en lo que sería un Sistema Nacional de
Planeamiento Estratégico.
La participación ciudadana en la
gestión regional y local
La participación y el control ciudadanos son herra-
mientas fundamentales para una gestión pública
moderna, transparente y concertadora. En el contex-
to del actual proceso de descentralización, es nece-
sario potenciar el impacto de la participación y la
vigilancia ciudadana en la gestión pública.
En tal sentido, son necesarios esfuerzos por integrar
los consejos de coordinación, los presupuestos parti-
cipativos y las mesas de concertación; así como, para
Renovar el consenso por la descentralización. Para superar las
limitaciones en la conducción del proceso.
Foto CIES
71Econoa y Sociedad 59, CIES, marzo 2006
articular los procesos de planeamiento concertado
de los niveles distrital, provincial y regional. Asimis-
mo, es posible y necesario vincular de forma diná-
mica las experiencias de concertación territorial con
las de carácter sectorial, como las que se han creado
en educación y salud y las que surgen desde otros
sectores.
Los procesos de planeamiento y presupuesto partici-
pativo se verán fortalecidos si, además, se logra in-
corporar a los sectores del Gobierno central y pro-
mover el diálogo y la articulación con el sector pri-
vado. Es necesario también contar con mayores ga-
rantías para que los acuerdos de los procesos de pre-
supuesto participativo sean respetados por las instan-
cias de decisión y, a la vez, prestar mayor atención a
la viabilidad de los proyectos acordados.
Respecto de los Consejos de Coordinación Regio-
nal (CCR) y Local (CCL), es preciso adecuar las nor-
mas que regulan su constitución para hacer posi-
ble una mayor presencia de representantes socia-
les y la participación de organizaciones quepese
a no tener personería jurídica— son representati-
vas y dimicas. Al mismo tiempo, se requiere in-
crementar las garantías para la elección democrá-
tica de los representantes sociales ante los CCR y
CCL, impulsar instancias de coordinación perma-
nente entre estos representantes y las organizacio-
nes sociales, e implementar una estrategia de ca-
pacitación de los representantes sociales en torno
al planeamiento concertado, el presupuesto parti-
cipativo, la vigilancia ciudadana y otros temas de
su intes.
Valorando lo alcanzado hasta el momento, es nece-
sario ampliar las oportunidades para la participación
y la vigilancia ciudadana, mediante el desarrollo de
políticas que estimulen la mayor participación de las
mujeres, los indígenas, las personas con discapaci-
dad, la población rural y, en general, de quienes se
encuentran en situación de exclusión.
Las audiencias públicas y otras actividades de rendi-
ción de cuentas requieren ser ampliadas y mejora-
das con el fin de cumplir con su propósito de incre-
mentar la responsabilidad y transparencia en la ges-
tión pública. En tal sentido, es necesario modificar la
legislación municipal para precisar la obligación de
los alcaldes y alcaldesas de rendir cuentas a la po-
blación periódicamente.
El desempeño de los gobiernos
regionales y municipales
Los gobiernos regionales y municipales electos en
noviembre de 2002 e instalados en enero de 2003
enfrentan problemas comunes, pero también presen-
tan una gran heterogeneidad en cuanto a experien-
cias de gestión. Crear condiciones para el mejor de-
sempeño de los gobiernos regionales y municipales
requiere, entre otros aspectos, incrementar las con-
diciones de legitimidad en la elección de autorida-
des regionales y municipales.
Al respecto, el Congreso de la República ha de apro-
bar las modificaciones a las leyes de elecciones regio-
nales y municipales, para fijar un porcentaje de 30%
de votoslidos como requisito para la elección de
los presidentes de los gobiernos regionales y de los
alcaldes, y para establecer una segunda vuelta electo-
ral, en caso de que ninguno de los candidatos obten-
ga esa votación. Junto con ello, se propone establecer
la distribución proporcional para la conformación de
los Consejos regionales y Consejos municipales, eli-
minando elpremio de mayoría” que distorsiona la
voluntad de los electores y restringe las posibilidades
de fiscalización. En esa dirección, es necesario tam-
bién afirmar el equilibrio y la separación de los pode-
res Ejecutivo y Legislativo en los gobiernos regionales
«Incrementar las capacidades
institucionales de los gobiernos
regionales y municipales
requiere la puesta en marcha
de un efectivo Plan Nacional
de Capacitación y Asistencia
Técnica, dirigido a autoridades
y funcionarios regionales y
municipales»
Incrementar la legitimidad de las elecciones. Para mejorar el
desempeño de los gobiernos subnacionales.
Foto CIES
72 Econoa y Sociedad 59, CIES, marzo 2006
y municipales. Esta propuesta necesita, por cierto, una
adecuación para el caso de las municipalidades pe-
queñas; en principio, aquellas cuyos Consejos están
integrados por solo cinco regidores.
El fortalecimiento de la gobernabilidad local requie-
re, sin lugar a dudas, la consolidación de un sistema
de partidos que afronte el ficit de legitimidad y la
fragmentación de la representación política. Ello su-
pone mejoras en la actual Ley de Partidos Políticos y,
espeficamente, en torno a los requisitos para su ins-
cripción y la presentación de candidaturas.
Incrementar las capacidades institucionales de los
gobiernos regionales y municipales requiere la pues-
ta en marcha de un efectivo Plan Nacional de Capa-
citación y Asistenciacnica, dirigido a autoridades
y funcionarios regionales y municipales.
Finalmente, el mejor desempeño de los gobiernos sub-
nacionales también ha de evaluarse, en tanto se afir-
me una cultura de la transparencia en la gestión pú-
blica regional y local. Ello supone una clara voluntad
política de las autoridades por hacer de la transparen-
cia una prioridad y una consideración clave de su ges-
tión. En concreto, es preciso adecuar la organización
institucional para responder de forma oportuna a las
demandas de información, incluir en el presupuesto
anual los recursos necesarios para atender las solicitu-
des de información y para la adecuada actualización
de los portales de transparencia, así como incentivar la
demanda de información por parte de los ciudadanos.
Los gobiernos locales en la
descentralización
Los gobiernos locales —en tanto los órganos de go-
bierno s cercanos a la poblaciónesn llama-
dos a desempeñar un papel clave en la descentrali-
zación.
Para afirmar este protagonismo es necesario adecuar
la legislación sobre municipalidades a la diversidad
de municipios existentes en el país. Sobre la base de
una Ley Marco de Municipalidades, que sustituya la
actual Ley Orgánica de Municipalidades, será posi-
ble desarrollar normas espeficas para los distintos
tipos de municipalidades. Entre otros aspectos, la
nueva legislación municipal ha de distinguir, con
mayor claridad, las competencias de las municipali-
dades provinciales de aquellas que corresponden a
las distritales.
En el marco del proceso de descentralización es opor-
tuno incluir, de manera efectiva, a las municipalida-
des en el Plan Quinquenal de Transferencias, a través
de la concertación de las modalidades y los plazos
para la transferencia de programas sociales y compe-
tencias sectoriales a las municipalidades. Este proceso
ha de comprender aspectos tales como: los planes de
fortalecimiento de capacidades y asistencia técnica,
indicadores de calidad de la gestión, incentivos y san-
ciones, criterios de acreditación y plazos para la trans-
ferencia de competencias sectoriales, según su natu-
raleza (competencias productivas, de acondiciona-
miento territorial, competencias en áreas sociales), así
como de los programas sociales. Una tarea pendiente
es definir concertadamente la transferencia del Pro-
grama Nacional de Manejo de Cuencas Hidrogficas
y Conservación de Suelos (Pronamachs) y del Instituto
Nacional de Infraestructura Educativa y de Salud (In-
fes) hacia las municipalidades.
Partiendo de las experiencias exitosas que se han
generado en el país, es fundamental apoyar y esti-
mular la conformación de asociaciones de munici-
palidades, como estrategia para mejorar el aprove-
chamiento e impacto de los recursos de las munici-
palidades alrededor de proyectos y esfuerzos com-
«es fundamental apoyar y
estimular la conformación de
asociaciones de
municipalidades, como
estrategia para mejorar el
aprovechamiento e impacto de
los recursos de las
municipalidades alrededor de
proyectos y esfuerzos
compartidos»
Gobiernos locales. Desempeñan un papel clave en la descentralización.
Foto CIES
73Econoa y Sociedad 59, CIES, marzo 2006
partidos; así como para incrementar su capacidad de
negociación y concertación en los ámbitos regional
y nacional, y para la prestación de servicios desde
las municipalidades provinciales hacia las distritales,
o bien para la organización de servicios comunes en-
tre municipalidades distritales.
Una estrategia de fortalecimiento municipal ha de
atender también el incremento de las capacidades
de las municipalidades para generar o aumentar sus
ingresos propios, de forma tal que se reduzca su de-
pendencia con respecto de las transferencias del
Gobierno central y de los recursos del canon. Al mis-
mo tiempo, se requiere desarrollar capacidades para
la mejor gestión de los recursos y para incrementar
la calidad en la prestación de los servicios municipa-
les hacia la población.
La transferencia de funciones y
competencias
Para subsanar los actuales retrasos en la transferen-
cia de funciones y competencias hacia los gobiernos
regionales y municipales, se requiere revisar y ade-
cuar el Plan Quinquenal de Transferencias, facilitar
la concertación entre los gobiernos subnacionales y
los actores locales y entre los tres niveles de gobier-
no, así como poner en marcha un Plan Nacional de
Capacitación y Asistencia Técnica.
El Plan Quinquenal de Transferencias debería consti-
tuirse en un efectivo instrumento de concertación y
proyección ordenada de las transferencias en el me-
diano plazo, así como de adecuación de las capaci-
dades y recursos institucionales necesarios para el
proceso en los tres niveles de gobierno.
Para ello, se requiere plazos prudenciales y medios
adecuados para que los gobiernos regionales, pro-
vinciales y distritales concerten con los actores so-
ciales y económicos su propuesta para los planes
quinquenales y anuales de transferencias, en función
de las necesidades y capacidades de cada localidad
y región. Al mismo tiempo, es preciso facilitar la con-
certación entre los gobiernos regionales y locales y
los sectores del Gobierno nacional en torno a los con-
tenidos de los planes de transferencia y sobre las res-
ponsabilidades que competen a cada nivel de gobier-
no para su efectiva y oportuna implementación.
Un efectivo Plan Nacional de Capacitación y Asis-
tenciacnica permiti desarrollar, en los gobier-
nos regionales y las municipalidades, las capacida-
des necesarias para la mejor gestión de las compe-
tencias a ser transferidas. La presentación de este plan
ha de corresponder al Consejo Directivo del Conse-
jo Nacional de Descentralización, renovado según
los criterios antes expuestos; su aprobación ha de pro-
ducirse al interior del Sistema Nacional de Planea-
miento Estragico y su implementación ha de com-
prometer tanto al sector público como al privado, así
como a centros académicos y organizaciones no gu-
bernamentales.
La descentralización fiscal
Un primer aspecto a atender es la revisión del regla-
mento de la Ley de Descentralización Fiscal con el
fin que esta se articule, primero, a la transferencia de
competencias y, en un segundo momento, a la inte-
gración regional. La revisión de la norma ha de com-
prender también los mecanismos para incrementar
la recaudación propia de los gobiernos subnaciona-
les y las medidas de regulación del endeudamiento.
De otro lado, es necesario revisar el sistema de trans-
ferencia de recursos hacia los gobiernos subnacio-
nales, sobre la base de un nuevo mapa tributario que
considere la tributación efectiva que se genera en
cada región e incorpore los principales impuestos
(IGV, ISC, impuesto a la renta de tercera y quinta ca-
tegoría), así como el canon y las regalías. La predicti-
bilidad y la transparencia de las transferencias de re-
cursos a los gobiernos subnacionales deben ser prin-
cipios que rijan el sistema. Asimismo, los recursos
deben ser transferidos de la mano con las competen-
cias y funciones. De esta manera, se asegura que el
sistema de transferencias es guiado por los princi-
pios de compensación, equidad y eficiencia.
Gráfico 1
Distribución por ámbito geográfico del presupuesto ‘de-
partamentalizable, 2002-2005
Fuente: Enaho 2003 y 2004
74 Econoa y Sociedad 59, CIES, marzo 2006
Al respecto, es preciso implementar de manera efec-
tiva el Fondo de Compensació Regional (Foncor) y el
Fondo Intergubernamental para el Desarrollo (Fide).
En tercer lugar, se requiere impulsar una reforma tri-
butaria que favorezca la descentralización. Esta re-
forma ha de contemplar la elevación de la presión
tributaria a 18% del PBI y la modificación de la es-
tructura tributaria, para que el impuesto a la renta de
las empresas y personas naturales aporte más que
aquellos impuestos que gravan el consumo. Es esen-
cial también lograr un nuevo pacto fiscal que com-
prometa a los actores políticos, sociales y empresa-
riales y que haga posible alcanzar un consenso en
cuanto a los gastos que se deben priorizar con res-
pecto de los ingresos adicionales; la revisión y elimi-
nación de los incentivos y exoneraciones tributarias
de carácter regional y sectorial; y la renegociación
concertada de los contratos de estabilidad tributaria
y las medidas de excepción.
Ciertamente, se requieren medidas efectivas para
optimizar el gasto público. Al respecto, se propone
fortalecer el Sistema Nacional de Inversión Pública
(SNIP), dondolo de una organización más descen-
tralizada; fortalecer las capacidades de los gobiernos
regionales y municipales para formular y evaluar pro-
yectos de inversión; implementar un sistema de eva-
luación y seguimiento de la calidad del gasto públi-
co; ampliar y consolidar los mecanismos de transpa-
rencia, acceso a la información y vigilancia ciudada-
na en todo el ciclo presupuestal, lo cual supone me-
jorar la base de información que ofrece el Sistema
Integrado de Administración Financiera (SIAF), inclu-
yendo a las principales municipalidades.
La integración regional
Las opciones que se sometieron a consulta para la
primera fase de integración regional, en buena me-
dida, se asemejan a las propuestas de demarcación
más importantes que se han formulado en el país
durante los últimos años. Esto muestra que, a pesar
de los plazos tan limitados y las deficiencias técni-
cas, existen en los actuales departamentos agentes
sociales y ecomicos que asumen el proyecto de
construir regiones.
Asumiendo las lecciones que nos dejan los resulta-
dos del refendum de octubre de 2005, es posible y
necesario concertar la elaboración de un Plan Na-
cional de Regionalización que permita la efectiva
conformación de regiones y una nueva demarcación
de provincias y distritos el año 2009.
Contar con un Plan Nacional de Regionalización su-
pone el diseño de una propuesta con sólido sustento
cnico y ampliamente analizada y debatida, en un
proceso que involucre a los gobiernos subnaciona-
les, organizaciones políticas, sociales, empresariales
y académicas.
En vistas a la conformación definitiva de regiones, es
necesario fortalecer las capacidades de las Juntas de
Coordinación Intergubernamental para gestionar po-
líticas y proyectos de inversión e incluir a los repre-
sentantes sociales de los CCR en sus órganos directi-
vos. Asimismo, adecuar el proceso de integración con
el fin que la reubicación de provincias y distritos ha-
cia nuevas circunscripciones no tenga como requisi-
to previo la conformación de regiones. De la misma
manera, realizar las modificaciones y precisiones
normativas para la oportuna y efectiva implementa-
ción del Plan Nacional de Regionalización, entre
ellas: la conformación de los nuevos Consejos Re-
gionales, la sede de los nuevos gobiernos regionales
y la desconcentración de sus direcciones, gerencias
y demás unidades administrativas.
Este plan ha de afrontar, también, el caso de la Pro-
vincia Constitucional del Callao y su articulación con
Lima Metropolitana.
Finalmente, se requiere precisar los incentivos para
la integración regional y calcular los montos de los
ingresos por canon, regalías, incentivos tributarios y
asignaciones adicionales a las regiones que se creen
como producto de la integración.
«adecuar el proceso de
integración con el fin que la
reubicación de provincias y
distritos hacia nuevas
circunscripciones no tenga
como requisito previo la
conformación de regiones»

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Económica Y Social (CIES) Consorcio de Investigación. (2006, junio 2). Agenda para la descentralización en Perú. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/agenda-descentralizacion-en-peru/
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Agenda para la descentralización en Perú". GestioPolis. 2 junio 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/agenda-descentralizacion-en-peru/>.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Agenda para la descentralización en Perú". GestioPolis. junio 2, 2006. Consultado el 19 de Noviembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/agenda-descentralizacion-en-peru/.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. Agenda para la descentralización en Perú [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/agenda-descentralizacion-en-peru/> [Citado el 19 de Noviembre de 2018].
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