Reforma educativa: un caos en las instituciones mexicanas

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A mediados del mes de septiembre, quizá un poco antes, inicio un movimiento magisterial que provocó un caos en las instituciones educativas. El anuncio presidencial de una “reforma educativa” ponía en alerta al sindicato magisterial que sin conocer aun lo que se publicaría en el diario oficial de la federación dejaba claro una postura inflexible y exigía, a través de un paro de labores, se le consultaran los términos exactos de la reforma y las afectaciones individuales. El ejecutivo federal, con el comportamiento de un excelente ajedrecista, manipulo las piezas del tablero y emitió la noticia solo después de haber eliminado todos los posibles obstáculos para la materialización del proyecto. Uno de los grandes retos para el recién llegado gobierno priista era conseguir la credibilidad del pueblo, no bastaba con encomiar las promesas de campaña desde las trincheras mediáticas, no, tenían que legitimizar el cambio.  Y para ello, decidieron romper años de contubernio con la depuesta y ahora presidiaria, dirigente del SNTE. Resulta hilarante el método que utilizó la procuraduría, pero es aun más absurdo que con tanto despilfarro ningún otro gobierno haya notado la malversación de fondos.

Gracias a esta detención, tuvimos acceso a cifras que la maestra dilapidaba en el país, pero mayormente en el extranjero, supimos cronológicamente cuantas modificaciones plásticas se había hecho y cuantos vestidos y joyas estrenaba por día, semana y año. Paso de ser la dirigente de un sindicato, a un personaje más de la tragicomedia mexicana que cerraba así un ciclo de denuncias televisivas. Haciendo un análisis rápido, todo inicia cuando un renombrado periodista, decide  exponer en la pantalla grande, la falta de control de la Secretaria de Educación Pública, se exhibió la falta orden y la subordinación de la misma secretaria a un sindicato que funcionaba a través de componendas; rico en recursos, pero pobre en resultados. Estos señalamientos ciertos o no, dirigieron la mirada de la clase política y encontraron en ese expuesto problema una promesa de campaña. Desarrollaron un plan que diera a conocer su preocupación y desde luego la solución para contar con el beneplácito de un país, que a pesar de saber con anterioridad los pormenores del rezago, favoreció la campaña del presidente actual. La noticia de la detención de la dirigente, anunciada con bombo y platillo en todos los medios de comunicación, no causo tanto impacto en los maestros como la certeza de que algo modificaría la estructura educativa, tanto en lo particular como en lo general.

El 11 de septiembre de 2013, la tan anunciada reforma educativa se publicó  en el Diario Oficial de la Federación, a partir de esa publicación los problemas anteriores fueron olvidados con suma facilidad. Iniciaba así la polarización de un magisterio acostumbrado a múltiples beneficios,  que su trabajo les ofrecía casi sin esfuerzo.  No intento demeritar la praxis de nadie, pero habría que preguntarnos ¿en cuántos empleos se otorgan tantos beneficios como en el magisterio? Es imperativo entender que esta noble profesión debería ser regida por una vocación y no por conveniencias económicas, en los últimos años el profesorado cumple con un programa establecido y se sienta a esperar las vacaciones, mientras la gran mayoría de  los padres de familia  se mostraban de acuerdo con la capacidad intelectual de sus hijos, y con intelecto me refiero únicamente a las calificaciones posteadas en las boletas, no a la capacidad de razonamiento, lectura y argumentación. Hoy día, comentan algunos maestros, está prohibido hacer que algún niño de primaria o secundaria vuelva a cursar algún grado, todos son aptos para el siguiente curso pues un seis en la boleta es suficiente. Este es el parámetro con el que se mide el esfuerzo de los maestros, no de los educandos. Tratemos de entender entonces el por qué de las reformas tomando como punto de referencia lo antes mencionado.  El Senado de la República argumenta y justifica esta necesidad de corrección antes de que sea demasiado tarde. Cito textual el artículo 2º. Del decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la ley general de educación; publicado el día 11 de septiembre de 2013 en el diario oficial de la federación: “Todo individuo tiene derecho a recibir educación de calidad y, por lo tanto, todos los habitantes del país tiene las mismas oportunidades de acceso al sistema educativo nacional, con solo satisfacer los requisitos que establezcan las disposiciones generales aplicables…”1. En el sistema educativo nacional deberá asegurarse la participación activa de todos los involucrados en el proceso educativo, con sentido de responsabilidad social, privilegiando la participación de los educandos, padres de familia y docentes.

Esta es la base de la reforma educativa y las palabras clave son: mismas oportunidades y participación activa de los involucrados en los procesos educativos. Con esta reforma el gobierno federal induce a los padres de familia a interesarse más en la educación de los hijos pero de manera integral, no únicamente asistiendo a dejarles el desayuno o acudiendo a firmar boletas, también exigiendo a las escuelas resultados concretos y avances reales de los educandos. La parte lamentable es que si hiciéramos una encuesta rápida con los padres de familia de cualquier escuela en niveles de preescolar, primaria y secundaria, más del sesenta por ciento coincidiría en que sus hijos están bien con la educación actual, esto, más por desidia que por conocimiento o investigación.

La Reforma pugna por mejorar el nivel educativo a través de una propuesta de equilibrar las tendencias,  evaluando no solo a los educandos si no también a los maestros, propone un eje rector encargado de supervisar que el acceso a la educación continúe siendo laico y gratuito,   y prohíbe la exigencia de cuotas que condicionen la prestación del servicio. De esta manera se trata de darle autonomía a la escuela, ofrece un esquema de escuelas dignas y de tiempo completo, maneja criterios de calidad, equidad y autonomía de gestión. Podríamos decir que el director de la escuela se encargara ahora de hacer rendir el presupuesto destinado para su institución. Aquí es donde los profesores informan a los padres de familia que ellos (los padres) serán los encargados de solventar los gastos extraordinarios que no se puedan completar con el presupuesto (luz, agua, etc).

1.   Artículo 2°. Ley General de Educación

Publicado en el Diario Oficial de la Federación 11/09/2013

Y aquí es también, donde los padres enjuician y toman partido sin conocer a fondo los posibles beneficios que un cambio podría traer, no al acceder con los ojos cerrados a lo que el congreso vote, si no al integrarse de manera activa en las actividades educativas y financieras que la reforma propone. Si bien, la disidencia parece estar de moda en todos los ámbitos, sería apropiado empezar a reflexionar sobre ¿cuánto tiempo más deberemos estar en la misma postura? ¿Cuántas personas más, con recursos suficientes, dejaran de llevar a sus hijos a una escuela pública e invertirán en un colegio privado? ¿Se pretenden cobrar cuotas extraordinarias en las escuelas? Seguramente sí, pero esto puede provocar un despertar en nuestras conciencias cómodas que envían a un hijo como quien envía un auto al taller, esperando que este regrese mejor de los que se fue pero sin haberle ido a supervisar el trabajo al mecánico.  La Secretaria de Educación Pública continua sin saber el padrón real de profesores afiliados, por lo tanto considera imperativo  hacer una modificación que permita el retorno del manejo de personal docente a la secretaria y menoscabar la autoridad que el sindicato ejerció durante años, para ello se publica en el diario oficial de la federación (DOF) lo siguiente: decreto por el que se expide la ley general del servicio profesional docente. Y en su artículo 1º  cito de manera textual: “La presente Ley es reglamentaria de la fracción III del artículo 3º de la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos,  rige el servicio profesional Docente y establece los criterios, los términos y condiciones para el ingreso, la Promoción, el Reconocimiento y la Permanencia en el servicio. Las disposiciones de la presente Ley son de orden público e interés social, y de observancia general y obligatoria en los Estados Unidos Mexicanos. El marco normativo aplicable en las entidades federativas se ajustara a las previsiones de esta ley. Los servicios de educación básica y media superior que, en su caso, impartan los ayuntamientos se sujetaran a la presente ley. Las autoridades educativas locales deberán realizar las acciones de coordinación necesarias con los ayuntamientos…”

2.   Artículo 1°. Ley General del Servicio Profesional Docente

Publicado en el Diario Oficial de la Federación el 11/09/2013

En lo general, este decreto pretende obtener un sistema de información y gestión educativa, conocer el número de maestros, alumnos, recursos con los que cuenta las escuelas y evitar así el compadrazgo y las ventas de plazas a docentes que no tengan la capacidad necesaria para educar. Practica recurrente durante la gestión anterior. En pocas palabras, el departamento de Recursos humanos cambio de oficina. ¿Podrá la SEP conducir este pesado y complicado buque que representa el magisterio sin riesgo de naufragio? O ¿quizá a fin del sexenio se destape una nueva red de corrupción ahora dentro de una secretaria de orden gubernamental? Lo cierto es que en este punto es donde los maestros no comulgan con la reforma, los grupos que se mantienen en pie de guerra sostienen una violación sistemática de sus garantías individuales y colectivas. Han entendido que ahora para acceder a una plaza es necesaria una preparación mayor que solo obtener un título universitario, también está,  la capacitación constante y una evaluación más o menos regular en la que si se reprueba se pierde el empleo, o según se lee en la reforma, se reubica en otro departamento debemos entender la justificada preocupación de unos cuantos.  Ahora tendrán que presentar un examen de ingreso obligatorio que evalué los conocimientos adquiridos antes de ser ubicado frente a un grupo. Y los estímulos, aumentos y promociones serán otorgados únicamente por un departamento rector y no por medio del sindicato. Es cierto que durante muchos años el pensamiento de la sociedad al momento de elegir profesión obligaba a mirar con detenimiento si nuestros hijos podrían acceder a este grupo no por vocación pero si por conveniencia. Un trabajo estable, un sueldo competitivo, vacaciones constantes, una pensión decorosa y un sinfín de privilegios más,  determinaban con facilidad la elección. Hoy en día estas garantías se están escabullendo y el magisterio no está dispuesto a ceder de manera dócil. Habrá que preguntarnos si una resistencia civil no sería más efectiva que una sublevación con piedras, palos y botellas, Amén de las huelgas de hambre y los paros de labores; donde los únicos afectados son aquellos a los que en discursos pronunciados en plazas públicas defienden: los alumnos. Como hemos leído, la reforma ofrece garantías para salir del estancamiento educativo en el que hoy estamos. Seguramente no tenemos la promesa de alcanzar dentro de cinco años al modelo educativo finlandés pero, convendría hacer un alto a críticas y vituperios entre los que formamos la parte de padres de familia y el magisterio. Mejorar el dialogo y recibir la información adecuada a fin de respetar su lucha y quizá unirnos pero mirando también al niño o niña que hoy se educa con la televisión y sus maestros como protagonistas de una telenovela  tan propia de nosotros los mexicanos. Es tiempo de que nuestros respetados maestros no vacíen sus ideas en un saco roto, que eduquen e informen a los que mañana en vez de levantar la voz o las armas cambiaran los argumentos y entonces el gobierno que hemos elegido tomara en cuenta nuestras opiniones sin necesidad de cerrar carreteras ni pasar hambres.

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Pacheco May Dulce María. (2013, diciembre 6). Reforma educativa: un caos en las instituciones mexicanas. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/reforma-educativa-un-caos-en-las-instituciones-mexicanas/
Pacheco May, Dulce María. "Reforma educativa: un caos en las instituciones mexicanas". GestioPolis. 6 diciembre 2013. Web. <http://www.gestiopolis.com/reforma-educativa-un-caos-en-las-instituciones-mexicanas/>.
Pacheco May, Dulce María. "Reforma educativa: un caos en las instituciones mexicanas". GestioPolis. diciembre 6, 2013. Consultado el 3 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/reforma-educativa-un-caos-en-las-instituciones-mexicanas/.
Pacheco May, Dulce María. Reforma educativa: un caos en las instituciones mexicanas [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/reforma-educativa-un-caos-en-las-instituciones-mexicanas/> [Citado el 3 de Diciembre de 2016].
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