A Jaime le encanta el café…..
Entre otras cosas, le encanta el café, su aroma, su esencia, su amargura, ……su sabor…
Criterio que además yo comparto, pero él además reviste al café de propiedades dinamizadoras de la profesionalidad empresarial…. Me explicaré…..
Jaime, además de un amigo, es un empresario a quien admiro personalmente por su capacidad de lucha y sobre todo de adaptación a su entorno e innovación, y que un día, en una de nuestras citas, me contó este cuento que me gustaría compartir hoy contigo……
“…fui, Jesús, a una de las reuniones de la Asociación, y me encontré con Gustavo… Gustavo solía ser de estas personas de constante queja, crítica abundante con su entorno, y ataques hacia todo lo que se movía, dado que eran siempre los demás, los culpables de TODO lo que le pasaba….
Era de los que siempre esperaba a que pasara la tormenta, en lugar de re-dirigir las velas del barco de su empresa…..
Cuando salimos en un descanso de la reunión, le pregunté si me permitía contarle un cuento sobre el café que estábamos tomando.
Le dije ….. Un empresario se me quejaba el otro día también, en la Asociación de cómo le iba la vida, y como las cosas siempre eran difíciles.
Tomando café aquí con él, nos permitimos entrar en la cocina del restaurante y le enseñé tres cosas:
- Zanahorias,
- Huevos,
- y granos de café.