Negociaciones comerciales internacionales de las pequeñas economías

NEGOCIACIONES COMERCIALES INTERNACIONALES DE PAÍSES DE PEQUEÑAS
ECONOMÍAS ELEMENTOS PARA UNA ESTRATEGIA OPERATIVA DE
NEGOCIACIÓN CON ILUSTRACIÓN DE PAÍSES CENTROAMERICANOS
Indice
1. Presentación
2. Condicionantes de asimetría entre Estados Unidos y Centroamérica
3. El imperativo de la negociación activa y oportuna
4. Condicionantes y medidas comerciales de países más desarrollados (PMD)
5. Rangos y límites para la negociación: tratamiento especial y diferenciado
6. Estructura general para la negociación
7. Fases generales de la estrategia operativa
8. Consideraciones finales
1. Presentación
Esta propuesta tiene dos finalidades principales: (i) establecer elementos que ayuden a
elaborar una estrategia operativa para las negociaciones que en la actualidad desarrolla
Guatemala, conjuntamente con delegaciones de países centroamericanos, con Estados
Unidos; y (ii) identificar mecanismos de trato preferencial y diferenciado que se inserten
dentro las referidas negociaciones. Se requiere de una planificación práctica del proceso
negociador que pueda ser ejecutada con agilidad, toda vez que Washington evidencia
tener interés en concluir un acuerdo comercial con Centroamérica para noviembre de este
año.
A partir de una estrategia operativa que deberá ser establecida en su versión final con
representantes del sector privado guatemalteco y con negociadores, se podrán
determinar:
a) Contenidos de las fases negociación;
b) Rangos y límites de alianzas con otros actores y sujetos guatemaltecos;
c) Rangos y límites de alianzas con otros actores y negociadores centroamericanos;
d) Establecimiento de escenarios complementarios y contenidos en otros foros de
negociación; 1 y
1
Se incluirían en este contexto negociaciones de mayor alcance, a escala regional,
latinoamericano y caribeño en el Area del Libre Comercio de las Américas (ALCA) y con la
e) Indicadores de seguimiento, monitoreo y retroalimentación en fases secuenciales
de negociación.
Un aspecto esencial a considerar desde un inicio es que la conclusión de las
negociaciones con Centroamérica puede muy bien desembocar en un acuerdo de
“alcance parcial”. Para ello influirían dos factores básicos. Primero la extensión del
contenido de negociaciones que se considera en el Area de Libre Comercio de las
Américas (ALCA) a escala continental. Segundo, que muchos de los temas de
negociación podrían, dependiendo de la dinámica de la negociación, ser confirmados a
nivel regional latinoamericano.
En todo caso, los países centroamericanos pueden evaluar esta posibilidad para
establecer una posible secuencia de alianzas con otros actores latinoamericanos, en
particular en temas de alto interés para la subregión, tal el caso de agricultura, textiles,
normas de origen y manufacturas.2
El contenido de esta propuesta se desarrolla a manera de resumen ejecutivo. Las notas
de pié de página permiten tener una dimensión ampliada de los temas y referencias para
mayor profundización en datos y conceptos que se utilizan. Se insiste en el carácter de
borrador a partir del cual pueda ser elaborado un documento definitivo y orientador de los
aspectos concretos y operativos que deben apoyar el proceso de negociación vigente.
De manera complementaria, aunque no por ello menos importante, es evidente la
necesidad que existe para los países en desarrollo, especialmente aquellos de pequeños
mercados relativos, en diversificar la dependencia. En función de ello es importante que
los países centroamericanos puedan adelantar negociaciones con otras importantes
plazas comerciales a escala mundial, incluyendo la Unión Europea.3
Organización Mundial de Comercio (OMC). Uno de los mayores desafíos que en la actualidad
enfrentan las naciones latinoamericanas es coordinar los contenidos de rangos, límites y alianzas
que se requieren en los diferentes frentes de negociación que por otra parte, se desarrollan de
manera simultánea, algo sin precedentes para Latinoamérica en la historia de sus negociaciones
comerciales.
2 Este es un elemento a tener en cuenta dentro de los mecanismos dinámicos de presiones
secuenciales en la negociación. En algunos casos Centroamérica podría establecer tratamiento de
temas a nivel más regional, buscando como foro de debate y resolución tanto las negociaciones
ampliadas del ALCA, como la OMC. En ambos casos se tendrían otros actores con mayor poder
que aquellos que operan solamente en el ámbito subregional. Todo ello a fin de ejercer presión en
el alcance de resultados. En el ámbito regional latinoamericano, esos actores podrían ser Brasil y
Argentina. A escala mundial otros actores importantes son India, Indonesia, Tailandia, Corea del
Sur y China.
3 Aunque se trata de un tema en extremo importante, su tratamiento rebasa los alcances de este
documento. Baste señalar que esta diversidad de mercados y de dependencias comerciales y
hasta cierto punto financieras, ha sido un elemento clave en las políticas comerciales impulsadas
Es imprescindible actuar con agilidad. Normalmente a medida que se acercan las fechas
de conclusión de las negociaciones, se agotan mecanismos de presión y se producen
acercamientos a los límites de transacción de las diferentes partes. Esto adquiere mayor
complejidad al reconocerse que se trabaja con varios temas simultáneamente, lo que
requiere de un enfoque secuencial y temático en cuanto a concesiones y ventajas que se
adquieren en la negociación. Lo esperado es que se acrecienten las presiones en las
etapas finales, a partir de septiembre próximo.
A partir de inicios de junio en que este documento es formulado, quedan apenas cuatro
meses para estar ya en las postrimerías y por tanto con las mayores presiones en la mesa
de negociación. No tener una estrategia a tiempo, con la anticipación debida para
formular secuencias, fases, escenarios alternativos, así como alianzas operativas y
estratégicas, es carecer del elemento indispensable para negociar con un mínimo de
responsabilidad.
2. Condicionantes de asimetría entre Estados Unidos y Centroamérica
Respecto a Latinoamérica en general y a Centroamérica en particular, la tendencia ha
sido ir ocupando un lugar cada vez más marginal en el mercado mundial. En un sentido
cuantitativo esto puede apreciarse en la serie histórica de participación en el comercio
mundial regional en los pasados cuarenta años. La región en su totalidad pasó de
contribuir con 8% del comercio mundial en 1960 a 5% en 2000 (véase Tabla 1).
Tabla 1.
Volumen Total de Comercio Internacional:
Naciones Desarrolladas y Países de América Latina y el Caribe (ALC)
( millones de US$ y % )
Año Países de ALC
(millones de US$)
Países Desarrollados 1/
% mundial
Países de ALC
% mundial
Import. 2/ Export. 3/ Import. Export. Import. Export.
por Chile, especialmente desde 1998. Una mayor discusión en Salvatore, D. (1998) International
Economics. (New York: McGraw-Hill), especialmente el capítulo 4, dedicado a teoría del comercio
internacional, incluyendo los postulados de Heckscher-Ohlin, pp. 43-78.
1960/6
5
9 860 9 969 66 66 7 8
1965/7
0
11 723 12 653 69 69 6 7
1970/7
5
18 037 16 635 70 70 6 5
1975/8
0
53 816 44 512 68 68 6 5
1980/8
5
108 787 104 927 71 68 5 5
1985/9
0
109 916 103 258 72 70 4 5
1990/9
5
118 473 131 190 73 72 3 4
1995/0
0
192 469 165 479 74 73 4 5
Notas:
1/ Países de OECD: EEUU, Canadá, Europa Occidental, Europa Central (no se incluyen
países ex-socialistas) Israel, Japón, Austria, Nueva Zelanda, y Sudáfrica.
2/ Importaciones: CIF
3/ Exportaciones: FOB
Fuente:
United Nations Organization. International Trade Statistics Yearbook. (New York: United
Nations Publishing Division, 1964, 1966, 1967, 1974, 1978, 1981, 1992, 1993, and 1996).
En términos cualitativos de inserción, se hace evidente que la calidad de los productos de
exportación de la región ha tendido a decaer o al menos a mantenerse en renglones
estancados, más que en exportaciones dinámicas. El Tratado de Libre Comercio de
América del Norte (TLCAN) evidencia un mejor posicionamiento. Las condiciones
centroamericanas no son las más deprimidas de la región, pero tienden a mantener
niveles relativamente bajos (véase Tabla 2).4
4 La denominación de sectores estancados y dinámicos se refiere a que en los primeros se
incluyen productos con estable o decreciente demanda internacional y que contienen poco valor
agregado (Ej.: café, azúcar, banano). Los sectores dinámicos serían aquellos que tienen una
mayor demanda internacional y con valores agregados significativos. Una mayor discusión en
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) (2002) Panorama de la Inserción
Tabla 2.
América Latina y el Caribe:
Calidad de la Inserción en el Comercio Mundial por Bloques de Integración
(índices de posicionamiento: % de exportaciones de sectores dinámicos /
% de exportaciones en sectores estancados)
Bloque de
Integración
Mundo Latinoamérica y Caribe
1990-93 1993-96 1996-
2000
1990-93 1993-96 1996-2000
TLCAN 1.01 1.05 1.47 0.73 1.13 1.37
MERCOSUR 0.45 0.71 0.29 0.64 0.83 0.65
CAN 0.20 0.31 0.11 0.30 0.62 0.37
MCCA 1.08 0.49 0.66 1.55 0.97 1.32
CARICOM 0.51 0.31 0.25 0.79 0.71 0.35
Notas:
TLCAN: Tratado de Libre Comercio de América del Norte; MERCOSUR: Mercado Común
del Sur; CAN: Comunidad Andina de Naciones; MCCA: Mercado Común
Centroamericano; CARICOM: Comunidad del Caribe.
Fuente:
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) (2002) Panorama de la
Inserción Internacional de América Latina y el Caribe, 2000-2001. (Santiago de Chile,
Chile: CEPAL), p. 94.
Mucho del comercio mundial obedece a comercio intra-industrial (intratrade). De allí que
se hayan tendido a fortalecer los mecanismos comerciales entre naciones más
desarrolladas, las que complementariamente -y sin que esto sea menos importante-
tienden a coordinar sus políticas macroeconómicas en foros tales como el G-8.
En cuanto a producto interno bruto total de las economías (PIB) la producción total anual
de Estados Unidos se ubica en aproximadamente 10.6 trillones de dólares corrientes
(millones de millones). Los cinco países centroamericanos totalizan cerca de 50,000
millones de dólares corrientes de PIB anual conjunto. Es decir que el PIB subregional
Internacional de América Latina y el Caribe, 2000-2001. (Santiago de Chile, Chile: CEPAL), en
especial Capítulos II y III, y pps. 51-53, 59-62, 87-98.
centroamericano es 0.5% el PIB de EEUU, esta última nación produce en cerca de 7
horas, lo que Centroamérica produce en un año. EEUU produciría en 3.3 horas (3 horas
con 20 minutos) lo que produce Guatemala en un año.
Las asimetrías también son evidentes en cuanto a producto interno bruto per cápita
(PIB/pc). Estados Unidos presenta un PIB/pc casi 20 veces lo que es el promedio de este
indicador de los países centroamericanos. Aún dentro de Centroamérica existen notorias
diferencias. El PIB/pc de Costa Rica es 8 veces el PIB/pc de Nicaragua, siendo este
último el más bajo de la región.5
Centroamérica presenta un área geográfica total de aproximadamente 4.3% el territorio
estadounidense, con un 12% de la población –cerca de 33 millones de centroamericanos
en comparación con 281 millones de habitantes en Estados Unidos.
En cuanto a competitividad y producto de una comparación de 80 países realizada por el
Foro Económico Mundial, Estados Unidos ocupa la posición número 1. Costa Rica se
ubica en el puesto 43, El Salvador en el 57, y luego siguen: Guatemala, 70; Nicaragua,
75; Honduras 76.6
De manera más general, y tratando de tener una visión comparativa de indicadores
económicos y sociales, existen notables diferencias en la categorización que la
Organización de Naciones Unidas hace respecto al Indice de Desarrollo Humano (IDH).
Estados Unidos es el país ubicado en el lugar número 6, Costa Rica en el 43. El resto de
países centroamericanos se ubican más allá del puesto 100, de un total de 173 países
estudiados en 2002.7
3. El imperativo de la negociación activa y oportuna
La tendencia normal es que los países con economías de pequeños mercados relativos
necesiten más de la apertura de sus economías para alcanzar mayores niveles de
crecimiento. En la práctica, la evidencia muestra que muchas de las economías más
5 Nicaragua es el país centroamericano que evidencia mayores indicadores de vulnerabilidad y de
fragilidad en su constitución económica. Dos indicadores para ello: (i) el promedio de deuda
externa de América Latina y el Caribe (ALC) en función de las exportaciones es de 200; para el
caso de Nicaragua tal indicador asciende a 743%, con base en datos para 2002; (ii) el déficit de
presupuesto de gobierno estaría llegando a 42%. Datos de la Secretaría Permanente del Sistema
Económico Latinoamericano (SELA) informes de coyuntura y bases de cuantificación
macroeconómica.
6 Véase The United States-Central America Free Trade Agreement: Opportunities and Challenges;
conference presentation 6/5/03. Además de Inforpress Centroamericana; No 1511 (Guatemala,
Guatemala: Inforpress CA, 16 de mayo de 2003, p. 8-9.
7 Véase Organización de Naciones Unidas, PNUD, (2002). Informe de Desarrollo Humano 2002.
(Nueva York: ONU).
grandes presentan bajos niveles de apertura económica: por ejemplo, tanto en Estados
Unidos como en Brasil, el sector externo de la economía tiene un peso aproximado de
12%.8
Los países con mayor “masa crítica” en cuanto a tamaño de sus economías domésticas
muestran especialmente en el consumo, gran dinamismo para su desempeño
económico.9 En contraste, las economías de mercados pequeños requieren de la
apertura externa para crecer. De allí, y reconociendo el hecho de que Centroamérica
tiene en Estados Unidos su mercado natural, lo imprescindible de establecer una efectiva
y eficaz negociación cuyos resultados sean benéficos para el país y la región.
Especialmente Centroamérica no tiene mayores alternativas. Lamentablemente se ha
llegado a esta negociación sin la fortaleza que hubiese podido dar un sistema de
integración económico centroamericano más consolidado.
Las naciones con pequeños mercados internos, aún si contaran con escasos problemas
de pobreza -situación que no es el caso de los países centroamericanos- requieren de la
apertura dado que existen limitaciones estructurales en sus mercados internos en función
del crecimiento. Las políticas económicas, por tanto, deberían privilegiar, dentro de una
secuencia de planes estables y constantes de desarrollo, el reforzamiento en la
comercialización de bienes transables. De esa manera, abriendo la posibilidad de ese
tipo de bienes hacia el exterior, también se favorece en el mediano plazo la consolidación
de bienes no transables en las economías.10
8 Brasil con casi 680 mil millones de lares de producción anual es la economía más grande de
Latinoamérica, aportando un 34% del PIB regional. Esta nación tiene, para 2003, 168 millones de
habitantes, lo que le confiere tener una “masa crítica” económica muy importante. Es en función de
la masa crítica económica que se sostienen esencialmente los poderes y la capacidad de
negociación. Si Latinoamérica y el Caribe al menos coordinaran su posición negociadora de
manera conjunta, tendrían el peso económico de Alemania: 2.1 trillones (millones de millones) de
dólares en su PIB. Más discusión al respecto en Reyes, G. (2001) Globalization and Latin
American Economies. (Pittsburgh, Pennsylvania: University of Pittsburgh).
9 En Estados Unidos se considera que el consumo interno, cuya limitación de demanda estaría
marcada tan sólo por 14.5% de población en condiciones de pobreza, es responsable del 66% del
dinamismo de crecimiento macroeconómico general. Más información y consideraciones teóricas
sobre este tópico en Dornbusch, R. and Fischer, S. Macroeconomics. (New York: McGraw-Hill,
1993) especialmente el capítulo 6: international links, y el capítuclo 20: international adjustment
and interdependence, pp. 175-219 y 749-773, respectivamente.
10 No se trata de tener posiciones excluyentes. Los bienes y servicios no transables tienen
la limitación de la demanda efectiva interna de los mercados. Esto puede ser un estímulo,
pero tiene limitación en el tiempo. A medida que los bienes transables van generando
aumentos en los ingresos reales de la población, por medio de mayor producción y acceso a
las rentas nacionales, se amplia también la frontera de colocación de bienes no transables.
Una discusión en el sentido del desarrollo económico y político en Torres-Rivas, E. (1993)
Interpretación del Desarrollo Social Centroamericano. (San Jose, Costa Rica: EDUCA);
Muchas veces los problemas más importantes del desarrollo se postergan. Este es uno
de los rasgos más críticos que se manifiestan en el caso de Guatemala, donde las
negociaciones comerciales actuales se desarrollan en un medio dominado por la cercanía
de las elecciones generales, previstas para noviembre próximo.
Dentro de esa condicionante general de índole política se insertan varias razones por las
cuales se posponen casi indefinidamente, importantes decisiones para muchos países en
desarrollo. Entre esas justificaciones se tiene la inmediatez que se busca en los
resultados por parte de los políticos de turno.
Eso tiende a exacerbarse a medida que se aproximan procesos de elección. Los
gobiernos están más en la perspectiva de cómo dejar el poder público, o bien reelegirse o
perpetuarse en él. En tanto que los partidos de oposición tratan de no comprometerse,
concentrando sus campañas en consignas en lugar de ideas y con juegos de
representaciones y retórica, en lugar de programas de gobierno y debates de contenido.
Las elecciones se transforman entonces en concursos de popularidad, en procesos donde
se manipula con proyecciones de espejos.
Especialmente en los casos de aplicación de los planes de ajuste macroeconómico en
Latinoamérica los diferentes sectores han tenido diferentes prioridades. Los gobiernos
han tendido a priorizar el déficit público; la población: el problema de desempleo, y se han
descuidado las dificultades de la cuenta corriente de la balanza de pagos en general, y de
la balanza comercial en particular.11
Con base en los elementos anteriores, es indispensable enfrentar el desafío de la
negociación. Convencer de esta necesidad es uno de los fines más importantes de esta
presentación. Sería mejor enfrentar ese desafío de manera coordinada a escala
subregional. En todo caso, es de reconocer que en tanto se tenga la voluntad de poder
emprender ese reto por los diferentes sectores, especialmente por aquellos que poseen
Skidmore, T. and Smith, P. (1992) Modern Latin America. (Oxford, USA.: Oxford
University Press); Stirton, F. (1994) Inside the Volcano: the History and Political
Economy of Central America. (Boulder, Colorado, USA: Westview Press).
11 Una mayor discusión en Cardoso, F. and Falleto, E. (1979) Dependency and
Development in Latin America. (Berkeley: University of California Press); Etzioni,
E. (1991) Social Change. (New York: Basic Books). Fuentes A. and Villanueva, J.
(1989) Economía Mundial e Integración de América Latina. (Buenos Aires,
Argentina: Editorial Tesis); Maitra, P. (1996) The Globalization of Capitalism in
Third World Countries. (Wesport, Connecticut: Praeger); y Todaro, M. (1995)
Economic Development in the Third World. (New York: Longman).
cuotas importantes de poder, se asegurarán las probabilidades de obtener un acuerdo
que responda a los intereses y necesidades de las sociedades en desarrollo.12
Es claro que ni estadounidenses ni europeos vendrán a negociar por nosotros. Los que
pertenecemos o estamos en los países en desarrollo somos quienes debemos asumir
esta responsabilidad. No existen negociaciones buenas ni malas. Lo que se desarrollan
son resultados importantes, convenientes, útiles para las diferentes sociedades producto
de los acuerdos. Además tómese en cuenta que las actuales negociaciones con Estados
Unidos no son un tratado de integración. Lo que pretenderían es constituir un área de
libre comercio.13
Dentro de las dificultades a solventar está la apatía, la falta de interés de integrantes de
sectores sociales y/o actores o sujetos importantes. Es mucho más fácil acostumbrarse
horriblemente al mundo, que tratar de contribuir eficazmente a la mejora del entorno.
Muchas veces la capacidad de crítica destructiva y el negativismo que se exhibe en las
personas contrasta con su capacidad de análisis y de presentar propuestas.
Esas son características del subdesarrollo que es necesario superar y que se ponen de
manifiesto especialmente cuando los desafíos se tornan significativos. Es indispensable
impedir que prevalezca el cinismo crítico, por demás estéril, y otras actitudes asociadas,
que se observan en sociedades subdesarrolladas, con su impregnación de fatalismo y
determinismo negativo. Ello está en contra de asumir las responsabilidades en las
negociaciones. Esa es una circunstancia que ahora enfrentamos.
12 La cooperación y no competencia entre los países en desarrollo puede llegar a ser determinante
para obtener resultados satisfactorios. La no coordinación productiva y comercial puede acarrear
resultados nefastos para las economías de las naciones menos desarrolladas. Uno de esos casos
se tiene en la actualidad con la entrada al mercado de importantes contingentes cafeteros de
Vietnam. Otro caso notorio es la participación de China en el comercio internacional. En 20 años,
este país ha triplicado su presencia en las exportaciones del mundo, la tendencia reflejaría que en
dos años más, puede sobrepasar a México como segundo socio comercial de Estados Unidos.
China ha quintuplicado en las pasadas dos décadas el peso de sus exportaciones manufactureras,
pasando de representar el 0.8% del total en 1980 a 4.1% en 2000. Véase Zabalo, P. (2001) La
Organización Mundial de Comercio y el Paradigma de la Globalización. Cuadernos de trabajo de
HEGOA (Bilbao, España: Instituto de Estudios Internacionales, Universidad del País Vasco), pp.
12-15.
13 Es algo generalizable al Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que promueve etapas
limitadas en el proceso de integración, pero cuyos alcances tendrán notable profundidad, como lo
muestran los resultados observados en el caso de la inserción de México en el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte (TLCAN). En ello prevalece un enfoque pragmático, con
limitaciones. No se tiene evidencia de que se desee avanzar con mayor intensidad en los procesos
de integración económica. De hacerlo se establecerían libertades no condicionadas al comercio, a
la movilización de recursos de capital y muy especialmente al movimiento de trabajadores. Este
último tema es obvio que Washington no desearía considerarlo. Véase Nation, The (2001) FTAA,
and Fast Track (New York: The Nation, Vol. 272, Issue 19, May 14, 2001); y Anderson, S. y
Cavanagh, J. (2000) Field Guide to the Global Economy (New York: The New Press).
En las condiciones actuales las negociaciones presentan alternativas, opciones, son
problemas que requieren de solución. Una vez obtenido resultados en los acuerdos de
comercio ya no se tendrán las oportunidades con que ahora se cuenta. Se tendrán
condicionantes que con mucho pueden hipotecar el futuro de los países.
Los acuerdos comerciales sin un abordaje metodológico claro y consistente, con la
flexibilidad necesaria que asegure resultados útiles en el plazo inmediato y mediato,
pueden hacer que la negociación rápidamente se transforme de ser “única” opción viable,
en la peor que puede implementar un país para su desarrollo.
4. Condicionantes y medidas comerciales de países más desarrollados (PMD)
Son muy diversas las normas y el comportamiento que siguen los países más
desarrollados en materia de comercio exterior. Se señalarán aquí las que se estima son
más importantes en el contexto de este escrito.
Un primer rasgo es el poder económico que tienen las naciones de mayor desarrollo en la
esfera económica internacional:
a) Controlan alrededor del 74% del comercio mundial, con tendencia creciente en
los renglones productivos de alta tecnología;14
b) Un 83 por ciento de un total de casi 2.2 trillones (millones de millones) de
dólares que se mueven cada día en los mercados bursátiles del mundo, lo hacen en las
principales plazas financieras: Tokio, Londres y Nueva York;
c) Aproximadamente 20% de la población en las naciones más desarrolladas
poseen cerca de 80% del poder económico en el mundo.15
Un segundo rasgo es que los países más desarrollados concentran por amplios márgenes
el comercio intra-industrial. Esto está correlacionado con el gran poder de las empresas
14 Como resultado de la revolución en comunicaciones, 10 corporaciones multinacionales o
transnacionales controlan cerca del 65 por ciento del mercado mundial de semiconductores, 9 de
ellas el 89 por ciento del mercado de telecomunicaciones y otras 10 son el más influyente sector en
el mercado mundial de computadores. Véase Maddison, A. Dynamic forces in capitalist
development. (Oxford: Oxford University press, 1998), pp. 118-119.
15 No obstante, aún las naciones más desarrolladas muestran patrones de concentración de la
riqueza dentro de sus condiciones internas: en los Estados Unidos la brecha de la riqueza ha
dejado en rezago especialmente a afroamericanos y latinos. En 1997 la media de riqueza de
afroamericanos fue en términos netos de US$7,400 (comparada con US$61,000 para los blancos);
la media neta de riqueza de los hogares excluyendo bienes inversiones en inmuebles fue de
US$200 para afroamericanos (comparada con US$18,000 para blancos). Casi cerca de uno en tres
hogares afroamericanos tiene cero de riqueza o bien activos en negativo. Los hogares latinos
presentan un panorama aún peor: su media de riqueza neta es de sólo US$5,000 incluyendo en
ello las inversiones en inmuebles. La mitad de la población latina en los Estados Unidos tiene más
deudas que posesiones. Véase Norris, Ch. The Wealth Gap Widens in Dollars and Sense,
Sept./Oct. 1999. (New York: Dollar and Sense, 1999).
multinacionales o transnacionales, y con los sistemas de producción a escala global. Es
por ello que, más que naciones, son empresas las que producen diferentes partes y
procesos productivos en distintas latitudes. Por ejemplo, las piezas de un vehículo
pueden haber sido producidas en diferentes países y por lo general son ensambladas
cerca de las grandes plazas de mercado.
Esta característica -y el desarrollo de la industria de maquila- son aspectos entre los que
más han favorecido la ampliación de la importante industria automovilística en México
especialmente a partir del 1 de enero de 1994, con la entrada en vigor del Tratado de
Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).16
Un tercer componente a considerar es el obstáculo que las naciones más desarrolladas
establecen por medio de subsidios a su producción especialmente agrícola, además de
aranceles extraordinarios a líneas de producción manufacturera. En marzo de 2002,
Estados Unidos de manera unilateral, aumentó los subsidios a la agricultura hasta un total
de 179,000 millones de dólares para los siguientes 10 años. De igual manera aumentó
los aranceles a las importaciones de acero en 30%. Esto último castigó el acceso al
mercado estadounidense de la competitiva industria acerera brasileña.17
Finalmente están los obstáculos de las barreras no arancelarias (BNA). Las mismas
representan una restricción mucho más importante que la proveniente de las barreras
arancelarias en los países más desarrollados. La protección basada en las BNA cobró
notable vigor desde inicios de los años setenta como parte de la reestructuración de la
economía mundial luego de la expansión de la postguerra.
Con base en el éxito que se tenía en el contexto del Acuerdo General de Aranceles y
Comercio (GATT, por sus siglas en inglés) al momento de reducir y consolidar derechos
aduaneros, los países más desarrollados se enfrentaron a dificultades económicas. Para
resolverlas decidieron proteger sus industrias nacionales recurriendo a barreras no
arancelarias.
Entre las más notorias BNA se tiene la imposición de contingentes, lo que es ampliamente
utilizado en el sector textil, además de las restricciones “voluntarias” de exportaciones
16 Para una mayor discusión sobre los impactos de las maquiladoras especialmente en zonas
economicamente deprimidas y respecto al sector mujeres, véase Gwyine, R. (ed) (1999) Latin
America Transformed: Globalization and modernity. (Nueva York: Oxford University Press), pp.
262-265.
17 Véase, Brink, L. El Peligroso Proteccionismo de Bush, en Reseña Económica, No. 59 de 27 de
marzo de 2002, y Cuadernos de Nuestra América, No. 29, Vol XV, enero-junio 2002, p. 16; además,
Raúl Alfonsín, ponencia en el seminario “O Brasil e ALCA”. Presentación en el panel de apertura
del evento el 23 de octubre de 2001; y Regueiro, L. ALCA: Expectativas y Realidades Divergen, en
Cuadernos de Nuestra América, No. 29, Vol XV, enero-junio 2002, pp.7-28.
(RVE) y los “acuerdos” para la ordenación de mercados. Por lo general, la utilización de
estas BNA se han basado en interpretaciones unilaterales de previsiones o salvaguardas
relacionadas con anti-dumping establecidas para el GATT y ahora para la Organización
Mundial de Comercio (OMC).
La utilización extralimitada de BNA contraviniendo el espíritu de los acuerdos se conoce
como “zona gris” en el conjunto de medidas comerciales de países más desarrollados.
Otras prácticas de BNA se relacionan con los requisitos técnicos y sanitarios,
formalidades aduaneras, controles de cambio de divisas, devaluaciones de moneda y
estipulaciones de compras de los sectores públicos.
Las relaciones comerciales entre los países más desarrollados y aquellos en desarrollo
han resultado en un reducción persistente de los términos de intercambio para estos
últimos. Se estima que el precio real de las materias primas no petrolíferas es ahora dos
tercios menor de lo que era a principios del siglo XX, y la mitad de los valores que se
tenían hace 20 años.
Un factor que contribuye para este deterioro de términos de intercambio es el aumento de
volumen de las exportaciones de productos manufacturados. Ese volumen es 36.4 veces
mayor en 1999 que en 1950. Ese crecimiento ha sido mayor que el de las materias
primas en que están especializadas muchas de las economías más pobres. En efecto,
las exportaciones de las industrias extractivas eran, en 1999, 8.2 veces mayores que hace
50 años, y las de los productos agrícolas sólo se han multiplicado 5.5 en el mismo
período.18
5. Rangos y límites para la negociación: tratamiento especial y diferenciado
Este apartado se divide en dos partes. La primera está dedicada a procesos que se
estima son importantes seguir a fin de determinar los aspectos principales en relación con
la formulación de contenido, respecto a solicitar trato especial y diferenciado. Esta
primera parte es imprescindible y debería ser tomada como un conjunto de lineamientos
para orientar la acción concreta y la adaptación creativa de la información con que se
cuenta. La segunda parte es una recopilación de antecedentes, datos y características
más importantes en relación con trato especial y diferenciado, que se han tenido en el
Tratado General de Aranceles y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés), la actual
18 Organización Mundial de Comercio (OMC) (2000). Estadísticas de Comercio Internacional.
(Ginebra, Suiza: OMC), y Zabalo, P. (2001) La Organización Mundial de Comercio y el
Paradigma de la Globalización. Cuadernos de trabajo de HEGOA (Bilbao, España: Instituto de
Estudios Internacionales, Universidad del País Vasco), p. 17.
Organización Mundial de Comercio (OMC) y de lo que se ha publicado respecto a las
negociaciones en curso del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Aspectos para determinar trato especial y diferenciado
De manera operativa es necesario tener presente que las negociaciones comerciales se
realizan manejando cinco dimensiones diferentes, aunque complementarias:
a) Diversos y complementarios temas –son nueve en total los que se aspiran a
considerar en el contexto de negociación del ALCA;
b) Secuencias de tiempo, en tanto fases o rondas de negociación;
c) Rangos y límites de negociación por tema y relaciones entre temas;
d) Diferentes foros potenciales de negociación –OMC y negociación ampliada en
ALCA a nivel regional;
e) Actores y sujetos que negocian conjuntamente –esta dimensión opera tanto para
los sectores públicos como privados a nivel centroamericano y de EEUU.19
Estas cinco dimensiones fundamentales de la negociación deben tenerse en mente al
momento de diseñar una estrategia operativa. Es esencial, por ejemplo el requerir un
trato preferencial y especializado para diferentes líneas de producción que demandarán
apoyo producto de las negociaciones. Sin embargo la petición de tratos especiales deben
estar insertos dentro del rango de negociación inicial y secuencial. Se trata de pedir en el
regateo el límite máximo del rango inicial para ir cediendo hasta el límite deseable. Esto
implica al menos dos cuestiones básicas:
a) Manejar de manera conjunta, límites máximos, mínimos y óptimos de negociación,
tanto por cada tema, como por grupo de temas;
19 Las categorías de escenarios, actores y sujetos de la política pública se utilizan aquí siguiendo la
teoría de los escenarios. La misma es aplicada en casos de análisis que corresponden a un
conjunto de variables complejas en la política pública y que además presentan un previsto
desarrollo de manera muy dinámica. El análisis y estudio general de negociaciones generalmente
implica como instrumentos conceptuales tanto la teoría de escenarios como la teoría de juegos.
Esta última enfatiza un componente más económico en el comportamiento de actores y sujetos.
Los escenarios serían las previsiones de grandes "agregados" en el comportamiento secuencial de
un conjunto de resultantes; actores serían quienes basicamente formulan y/o aprueban la política, y
sujetos quienes se encargan de las medidas fundamentales y complementarias para la puesta en
marcha de las decisiones. Para una ampliación de conceptos y aplicaciones, además de procesos
de operativización en el análisis social y de políticas públicas, véase Diesing, P. (1991) How does
Social Science Work? Reflections on Practice. (Pittsburgh, Pennsylvania: University of Pittsburgh
Press), especialmente en p. 149-151, 181-193; asi como en Myrdal, G.(1969) Objectivity in Social
Research. (Nueva York, USA: Phantheon Books), p. 14-17, 50, 63-65; y Giere, R. (1991)
Understanding Scientific Reasoning. (Chicago, USA: Holt, Rinehart and Winston), p. 23-26, 111-
113, 280-285.
b) Tener una visión secuencial y de escenarios que se pueden ir presentando durante la
negociación.
De lo que se trata es de definir la estrategia en el sentido de que de manera coherente se
pueden ir determinando los avances y las concesiones que se hacen a medida que
avanzan los debates y los resultados parciales. El trato preferencial debe estar incluido
dentro del límite máximo inicial de los rangos a negociar.
De manera específica el trato especial y diferenciado deberá tomar en cuenta:
a) Sectores que se estiman resultarán con desventajas en la negociación;
b) Sectores que se estiman son vitales para el país en función de ingreso de
divisas, impacto en el empleo, posicionamiento geográfico estratégico, y como sectores
intermedios o de apoyo a otras líneas productivas;
c) Se determinarán montos secuenciales de pérdida potencial según costos
de oportunidad que arrojen los cálculos previstos como resultado de la negociación;
d) Se deberán especificar montos de producción secuencial a ir logrando y
con base en los cuales se requerirá del apoyo de trato especial y diferenciado;
e) Establecimiento de sectores que tengan situaciones similares a nivel
centroamericano. Esto último es clave para determinar posibles alianzas operativas o
estratégicas en la negociación. Es más factible que Estados Unidos se encuentre
dispuesto a favorecer un trato especial y diferenciado a nivel de grupo de países y/o
sectores, que de manera individual para líneas de producción específica en un país
determinado.
Con base en la consideraciones anteriores se definen (i) sectores a proteger o
compensar; (ii) límites de requerimientos; y (iii) secuencia programada en el trato
diferencial y especializado.
A continuación se detallan las que podrían ser áreas específicas de trato especial y
diferenciado para sectores y productos en el contexto específico de las negociaciones que
se llevan a cabo.
a) Requerimiento de financiamientos directamente dirigidos a sectores
productivos a proteger;
b) Determinación de componentes de capacitación que promueva una mejora
competitiva de las empresas a compensar;
c) Establecimiento de componentes de capacitación que posibiliten una
inserción alternativa en líneas de producción que si serán favorecidas por los resultados
de la negociación;
d) Definición de áreas de mercado a cubrir dentro de Estados Unidos;
e) Requerimiento de tratamiento especial de pequeños mercados que
posibiliten ya sea, (i) aplicación o desgravamiento secuencial de beneficios de la Iniciativa
de la Cuenca del Caribe; o bien (ii) inserción de trato especial dentro del marco de
prioridades similares a las de la Unión Europea;
f) Determinación de complementariedad productiva dentro de canales de
producción o distribución ya sea entre países centroamericanos o bien con respecto a
procesos de Estados Unidos;
g) Desgravación arancelaria y no arancelaria mucho más paulatina para
sectores que deben reinsertarse y/o adaptarse a las condiciones producto de las
negociaciones.
Las anteriores iniciativas no limitan otras que puedan surgir en el debate de opciones. Lo
importante es establecer una agenda detallada de límites de negociación en los rangos
máximo y mínimo, coordinación con otros actores y sujetos en Centroamérica, y la
identificación de límites óptimos en que puede ir concluyendo el esfuerzo negociador.
En materia general indicativa de límites óptimos de negociación, existe un dato muy
importante para los negociadores guatemaltecos. Según presentación de Enrique Lacs,
para que las aperturas comerciales operaran con equidad, Estados Unidos debería
efectivamente abrir su mercado en un 81% y Guatemala en un 60%. Esto demuestra,
entre otras consideraciones, cómo productos guatemaltecos son más específicos y tienen
un rango de menor cobertura que los estadounidenses.20
Esos márgenes de 81% y 60% operarían como niveles óptimos generales en la
negociación. Constituirían una indispensable cota de referencia. Es a partir de allí,
aunque se requiere de precisar a nivel de subsectores y líneas de producción, cuales
serán los rangos máximos y mínimos de negociación, y cómo estos se relacionan con la
secuencia negociadora de otros temas. Es imprescindible considerar constantemente, el
diseño y dinámica de las cinco dimensiones de la negociación a que se hacía referencia al
20 Enrique Lacs (2003) Negociación Comercial entre Guatemala y Estados Unidos. Presentación
realizada en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala, 19 de mayo de 2003, notas de
Giovanni E. Reyes.
inicio de este apartado. Esto debe ser acompañado por un proceso de retroalimentación
en cuanto a monitoreo y evaluaciones del curso negociador.
Características y referencias de trato especial y diferenciado
Acceso a Mercados
Aranceles y medidas no arancelarias
A fin de tomar en cuenta las diferencias en los niveles de desarrollo y tamaño de las
economías, deberán elaborarse calendarios diferenciados de liberalización
comercial en términos del número de partidas arancelarias sujetas a liberalización y
para las obligaciones de acceso al mercado.
Los países otorgarán acceso inmediato a las exportaciones de otros países que tengan un
nivel de desarrollo similar y plazos más prolongados para la producción nacional.
Se proponen 5 cestas o canastas de desgravación:
a) Inmediato
b) A corto plazo
c) A mediano plazo
d) Cesta especial para una lista reducida de mercancía sensible.
e) Se considerará un período de “X” años de gracia para las Pequeñas
Economías para iniciar su reducción de aranceles en los bienes sensibles.
Por regla general, cada país tendrá dos listas de ofertas de reducción, la primera aplicaría
a las Pequeñas Economías y la segunda, a otros países. Cada país colocará en su oferta
de desgravación las fracciones arancelarias en la misma “canasta o cesta” pero tendrán
plazos diferenciados de desgravación entre las Pequeñas Economías y los demás países.
Las Pequeñas Economías aplicarán como su tasa base el arancel de Nación Más
Favorecida (NMF) vigente el año en que accedieron al ALCA.
Reglas de origen
Los procesos u operaciones mínimas que se realicen las Pequeñas Economías serán
considerados como procesos que otorgan una transformación substancial para efectos de
conferir origen a un bien.
Podrán usarse materiales no originarios en la producción de bienes, siempre que el valor
de estos materiales no originarios no exceda el porcentaje X del valor del producto final.
El porcentaje de mínimos aplicado a las Pequeñas Economías será superior en un 100%
al porcentaje máximo otorgado para el resto de economías.
Las mercancías exportadas y comercializadas a través de las zonas francas no perderán
su condición de originarias, siempre que cumplan con la regla de origen acordada.
Para el cálculo del Valor de Contenido Regional de las mercancías exportadas se utilizará
únicamente el método de valor de transacción, tomando en cuenta los diferentes métodos
de cálculo del valor en Aduanas de las Mercancías conforme a los Artículos 1 al 8 del
Acuerdo sobre valoración aduanera del GATT con excepción del párrafo 2 del Arto. 8.
Salvaguardias
No se aplicarán medidas de salvaguardia a un producto originario de las Pequeñas
Economías, cuando la participación de las importaciones provenientes de dicha
Parte en el total de las importaciones del producto considerado, no exceda del X
por ciento.
Las medidas de salvaguardias podrán aplicarse por un período máximo de X años a las
Pequeñas Economías, incluyendo el plazo en que hubieren estado vigentes las medidas
provisionales.
La medida de salvaguardia será prorrogable por un plazo igual y consecutivo de X años,
por una sola vez y por un plazo de X años para las Pequeñas Economías siempre que se
determine, de acuerdo a las disposiciones relativas a Salvaguardias, que la medida sigue
siendo necesaria para prevenir o reparar el daño grave, y que hay pruebas que la rama de
producción nacional está en proceso de reajuste.
Las Pequeñas Economías podrán aplicar medidas de salvaguardia a la importación de un
producto que haya estado sujeto a una medida de esa índole, siempre y cuando haya
transcurrido un período igual a la mitad del tiempo de la medida anteriormente impuesta.
Las Pequeñas Economías no otorgarán compensación alguna por la aplicación de una
medida de salvaguardia.
Obstáculos técnicos al comercio
Aun cuando puedan existir normas, guías o recomendaciones internacionales, las
Pequeñas Economías, dadas sus condiciones tecnológicas y socio-economías
particulares, adoptarán determinados reglamentos técnicos, normas o procedimientos de
evaluación de la conformidad que busquen preservar los métodos, tecnología y procesos
de producción autóctonos y compatibles con sus necesidades de desarrollo.
Otorgar a las Pequeñas Economías un trato diferenciado y más favorable, en lo relativo a
la elaboración, adopción y aplicación de sus medidas de normalización, particularmente
los procedimientos de evaluación de la conformidad (fortalecimiento y creación de nuevos
laboratorios, organismos de certificación), procedimientos de autorización y metrología.
Facultar al Comité de Obstáculos Técnicos al Comercio para que conceda a las Pequeñas
Economías, previa solicitud, excepciones especificadas y limitadas en el tiempo, totales o
parciales, al cumplimiento de obligaciones.
Se establecerán medidas especiales para asistir a las pequeñas Economías con respecto
a la redacción, aprobación y adopción de sus medidas de normalización, particularmente
los procedimientos de evaluación de conformidad. Las Pequeñas Economías deberán
recibir asistencia técnica para facilitar la mejora y creación de nuevos laboratorios y
entidades de certificación, procedimientos de autorización y metrología.
Agricultura
El programa de Liberación del ALCA no debería implicar retrocesos en el grado de
liberación comercial que ya se ha alcanzado en el Hemisferio y en la OMC. Sin embargo,
los calendarios y ritmos para la eliminación de los aranceles y las características y
composición de las listas que conformarán el Programa de Liberación se definirían
teniendo en cuenta las diferencias en los tamaños y los niveles de desarrollo de los
países, así como de las diferencias existentes entre las estructuras productivas de los
países y las sensibilidades por productos incluyendo plazo más prolongados,
diferenciados y un período de gracia para el inicio de la desgravación arancelaria.
Las exportaciones de las Pequeñas Economías gozarán de acceso inmediato a partir de
la entrada en vigor del Acuerdo. Se aplicaría el mismo régimen que se acuerde en el
grupo de Acceso a Mercados.
Salvaguardia especial
Los países podrían aplicar una Salvaguardia Especial Agrícola (SEA) de carácter
automático durante la vigencia del Acuerdo ALCA a las importaciones de un
producto originario de otro país comprendido en el Anexo 1 del Acuerdo sobre la
Agricultura de la OMC, que a la fecha de su aplicación esté incorporado al
Programa de Liberación. No obstante lo anterior, cada país conservará sus
derechos y obligaciones en materia de salvaguardias conforme al Artículo XIX del
GATT 1994 y el Acuerdo sobre Agricultura de la OMC. Las condiciones de
aplicación y los países a las cuales podría aplicarse la SEA podría establecerse en
el Anexo al capítulo respectivo.
Subvenciones a las exportaciones
A partir de la entrada en vigor del ALCA, ningún país introducirá subsidios a las
exportaciones de productos agropecuarios exportados al territorio de otros países. No
obstante lo anterior, las Pequeñas Economías eliminarán los subsidios a la exportación en
un plazo X (aún no definido) posteriores a la entrada en vigor del ALCA.
En caso de que un país aplique subsidios a la exportaciones para cualquier producto
destinado hacia territorio de la otro país, el país importador suspenderá las preferencias
otorgadas para el mismo producto hasta que le país exportador que aplique dichos
subsidios los elimine. Las Pequeñas Economías quedarán exceptuados de esta
disposición.
Si un país mantiene los subsidios a la exportación otorgará compensación a las Pequeñas
Economías equivalentes al valor de dicho subsidio.
Medidas y prácticas de efecto equivalente a las subvenciones a las exportaciones
Ninguno de los países aplicará medidas y prácticas que tengan efectos equivalentes a las
subvenciones a la exportación de forma que distorsionen el comercio de productos
agropecuarios entre los países. Esta disposición no aplicará a las Pequeñas Economías.
Si un país continúa aplicando medidas y prácticas de efecto equivalente a las
subvenciones otorgará a las Pequeñas Economías compensación equivalente al valor de
dichas medidas.
Medidas sanitarias y fitosanitarias
Los métodos para determinar las condiciones de equivalencia, darán mayor
importancia a los procedimientos de inspección, a la condición sanitaria o
fitosanitaria en la zona de origen del producto, y considerarán las condiciones
según el nivel de desarrollo de los países y el tamaño de sus economías.
Cuando un país solicite una evaluación de riesgo a efectos de permitir el acceso al
mercado de un producto, ésta deberá realizarse en un plazo no superior a “X” meses
calendario para las Pequeñas Economías y de “Y” meses calendario para los demás
países, contados a partir de la fecha de la solicitud del país solicitante.
Transparencia. Los países tendrán derecho de presentar contra-notificaciones sobre
medidas sanitarias o fitosanitarios aplicadas por otro Miembro, el cual dará respuesta a
dichas contra-notificaciones en un plazo no mayor a “X” días para las Pequeñas
Economías y 14 días para los demás países.
Compras del sector público
De la OMC. Se incorpora íntegramente el Capítulo V del Acuerdo Plurilateral sobre
Contratación Pública.
Umbrales. Las Pequeñas Economías podrán establecer un valor mínimo en US$ por
debajo del cual no están obligadas a adquirir bienes en el exterior. Los demás países no
tendrán límite mínimo ni crearán obstáculos a las Pequeñas Economías para que puedan
acceder ofertar en esos países.
Acceso a mercados
Las Pequeñas Economías restringirán la cobertura de entidades a las compras del
gobierno central. En los demás países será lo más amplia posible y debe aplicar a todo
nivel de Gobierno: Gobierno central, subcentral, entidades descentralizadas, empresas
del Estado, etc.
Inversión
Trato nacional. Las Pequeñas Economías otorgarán trato nacional a la inversión no
nacional bajo ciertas condiciones a especificar en xxx y cuando la misma no tenga un
efecto desestabilizador en sus economías.
Cobertura: las inversiones realizadas antes del establecimiento del ALCA tendrán que ser
analizadas caso por caso para las Pequeñas Economías.
Aplicación de Nación Más Favorecida. No aplicará para el caso de los acuerdos
subregionales y otros acuerdos similares entre economías pequeñas.
Las Pequeñas Economías otorgarán incentivos fiscales a inversionistas que realicen
proyectos en sectores señalados por el gobierno.
Personal administrativo y técnico
En las Pequeñas Economías un porcentaje X del personal clave a los niveles ejecutivo y
directivo deberá contratarse dentro del país anfitrión siempre y cuando se cumpla con las
calificaciones necesarias. Esto no aplicará para los demás países.
Política de competencia y asistencia técnica
Las Pequeñas Economías deberán recibir asistencia técnica durante la fase de
negociación ya sea que dispongan o no de una ley de competencia. La asistencia
técnica deberá incluir: seminarios, el suministro de bibliografía especializada y
textos actualizados, pasantías en organismos competentes de los países
desarrollados y acceso a la información en casos específicos.
Deberá haber asistencia técnica en el desarrollo de una legislación para los países,
particularmente las economías pequeñas, en los siguientes ámbitos:
-leyes que prohíban acuerdos anticompetitivos entre los competidores, con
excepciones para ciertos acuerdos procompetitivos y que aumentan la eficiencia;
-leyes que prohíban las prácticas abusivas o anticompetitivas de exclusión
por monopolios o compañías dominantes;
-leyes e instituciones que promuevan la competencia en el diseño y
adopción de reglamentación y legislación gubernamental; y
-leyes que promuevan la observancia cooperativa entre las autoridades
nacionales a fin de remediar de manera eficaz las prácticas anticompetitivas que tienen
sus raíces fuera de la economía nacional.
Solución de controversias
Principios. Es fundamental que se establezca que las partes se comprometen a
prestar especial atención a los problemas e intereses particulares relativos a los
niveles de desarrollo y tamaño de los países. En este sentido, cuando en un
proceso sobre solución de controversia, una de las partes sea una Pequeña
Economía, además de considerarse medidas de plazos diferenciados para el
cumplimiento de obligaciones, se deberá proveer de asesoramiento y asistencia
jurídica adecuada a fin de asegurarle un acceso efectivo, real y en condiciones de
igualdad al sistema de solución de controversias.
Participación de las pequeñas economías
El proceso de liberalización del comercio de Servicios en el ALCA deberá incorporar
normas especiales para los países en función de su nivel de desarrollo y tamaño;
esto es importante porque algunos países tienen ventajas comparativas limitadas
en éste ámbito, por lo que la liberalización homogénea, uniforme y acelerada podría
afectar, sobre todo, los mercados de trabajo y precipitaría otros factores negativos
sobre la macroeconomía general.
El ALCA debe proveer un compromiso claro de incrementar su participación en el
comercio hemisférico en servicios y guías de cómo esto podría ocurrir. Este compromiso,
contenido en el artículo IV del GATS, ha sido hasta ahora inefectivo.
Liberación y cobertura sectorial
Deben ser considerados de manera muy cuidadosa los méritos/deméritos para las
Pequeñas Economías de pasar de un acercamiento de lista negativa versus lista positiva
hacia la liberalización. El acercamiento de lista negativa ofrece mayores desafíos para las
Pequeñas Economías y de menor desarrollo, respecto a preparación técnica y otros
aspectos.
Las Pequeñas Economías excluirán ciertos servicios gubernamentales que sean
determinantes para los objetivos de desarrollo nacional. El Acuerdo del ALCA deberá
incluir los cuatro modos de suministro, incluyendo la presencia comercial (modo 3). Se
les debe permitir a las Pequeñas Economías la flexibilidad de abrir progresivamente el
acceso al mercado, de conformidad con su desarrollo.
Derechos de propiedad intelectual
La protección que otorga el Acuerdo ADPIC en determinadas áreas (patentes, información
no divulgada, circuitos integrados, etc.) es suficiente y permite la protección efectiva y
eficaz de los derechos intelectuales.
En caso de que se pretenda en estas áreas aumentar los niveles de protección, las
pequeñas economías y los países de menor desarrollo (países que no producen
tecnología) deberán responder a posibles costos económicos y sociales resultantes de la
protección reforzada y ampliada de la propiedad intelectual. Se debe garantizar que el
resultado de las negociaciones refleje un equilibrio justo entre los intereses de los países
desarrollados con los que están en vías de serlo.
En el tema de propiedad intelectual y en especial el de las patentes, no se deberá
aumentar los niveles de protección del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de
Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (ADPIC).
Dentro del campo de las invenciones, el trato especial y diferenciado puede reducirse,
entre otros, a los siguientes temas:
-Obligación de explotar la patente en los países de menor desarrollo;
-No extender el plazo de protección que confieren las patentes, bajo ningún
supuesto y de ninguna forma;
-Exclusión de protección de las patentes de segundos usos en los países de
menor desarrollo;
-Ratificar, según lo determinado en el ADPIC el tema de las licencias
obligatorias, en especial las licencias por falta de explotación.
Asistencia técnica y cooperación
La Pequeñas Economías dispondrán de cooperación técnica y financiera, a fin de
contribuir a establecer o fortalecer las oficinas nacionales de propiedad intelectual,
inclusive capacitación del personal que labora en estas oficinas.
Las esferas específicas para la asistencia técnica durante el proceso de negociación son:
i) Derecho de autor: particularmente con respecto al desarrollo de sistemas
efectivos para supervisar manifestaciones artísticas de las Pequeñas Economías;
ii) Indicadores geográficos: a fin de proteger a aquellos productos de la región
que hayan alcanzado un nivel de “establecimiento” en el mercado mundial o en un
mercado en particular, es necesaria la protección para evitar que otros exploten el
“nombre” para la ganancia comercial;
iii) Biodiversidad: a fin de ofrecer protección a los recursos genéticos y
recaudar regalías para los mismos según sea necesario, así como tener acceso a la
tecnología que haga uso de esos recursos en términos mutuamente acordados,
incluyendo las patentes protegidas por la tecnología y otros derechos de propiedad
intelectual;
iv) Obtenciones vegetales: asistencia en el desarrollo de medidas efectivas
para proteger la amplia gama de obtenciones vegetales;
v) Desarrollo de un Sistema Regional para la Administración de Patentes y
Marcas de Fábrica: asistencia para las Pequeñas Economías en el desarrollo de un
sistema regional en colaboración con OMPI;
vi) Capacitación de examinadores de patentes;
vii) Desarrollo de una infraestructura judicial y de observancia adecuada.
Las esferas en las cuales se requiere de mayor entrenamiento comprenden: patentes,
obtenciones, vegetales, indicaciones geográficas, apelaciones de origen, diseños y
trazado de circuitos integrados y medidas de frontera.
Deberán ofrecerse oportunidades para la capacitación, especialmente para las pequeñas
economías a lo largo del proceso de negociación, tanto para a comunidad empresarial,
como para la sociedad civil, a fin de velar porque se implanten las destrezas necesarias
para facilitar la transparencia en las negociaciones relativas a los derechos de propiedad
intelectual.
Deberá haber cooperación y asistencia técnica durante la fase de adopción del Acuerdo
para los países de Pequeñas Economías.
6. Estructura general para la negociación
La Tabla 3 presenta de manera resumida la propuesta de estructura y funcionamiento
respecto a un proceso negociador. Estas consideraciones deben adaptarse
dinámicamente a las circunstancias que implican las negociaciones entre EEUU y
Centroamérica.
Tabla 3.
Estructura General de Negociación
Nivel Estructura Constitución y Funciones Básicas
Dirección General Actores Principales Ministros y directores generales de
asociaciones productivas dentro de
países. Determinan las directrices
generales y los márgenes de conducción
de la negociación. A este nivel se
desarrollan las finalidades genéricas y la
evaluación principal de los procesos.
Estratégico Coordinación General Sujetos principales de la negociación.
Su trabajo se relaciona con el diseño
inicial de la estrategia operativa, la
definición de mecanismos de
retroalimentación y monitoreo. Se
deberán conducir las negociaciones en la
perspectiva global de alcanzar las
finalidades establecidas. Este grupo
sirve de instancia intermediadora entre el
nivel operativo y el de dirección general.
Operativo Negociadores Personal que directamente interviene y
ejecuta la negociación. En los “cuartos
adjuntos” deben contar con el apoyo
directo y líneas de consenso de personal
de los sectores productivos. Este es el
nivel de la instancia particular, cuyas
líneas de negociación lograrán avances o
concesiones en función de la
actualización permanente de la
estrategia general conducida por la
Coordinación General y los actores
principales.
Más que el diseño de una estructura, lo importante es que los niveles organizativos y
funcionales, los recursos humanos que son asignados en sus diferentes instancias, sean
capaces de producir resultados. Se depende de la ejecutividad del personal y de su
compromiso en función de obtener un producto pertinente y conveniente de la
negociación a las condiciones de los países. El recurso humano, su preparación,
capacidad de trabajo y actitud son determinantes en el alcance de las finalidades que se
proponen.
7. Fases generales de la estrategia operativa
a) Fase Inicial. Comprende la definición de metas y finalidades. Debe ser
obtenida por consenso a nivel de dirección general de la negociación. Lo óptimo debe ser
una posición convergente de actores y representantes de poder real de las sociedades.
En caso de que uno de los subsectores persistentemente obstruya el trabajo de consenso
debe ser objeto de reencauzamiento. Lo peor que puede ocurrir en esta fase, con graves
repercusiones en la secuencia de implementación de la estrategia, es el conjunto de
actitudes derrotistas, deliberadamente limitativas del alcance de la negociación;
b) Fase de seguimiento y retroalimentación. Es la etapa en la que se encuentran
las negociaciones en la actualidad. Con base en ello es importante, sobre la marcha de
los acontecimientos, establecer mecanismos correctivos que subsanen la carencia total o
parcial de la fase inicial. Mecanismos de retroalimentación y de evaluación sistemática y
sistémica son indispensables en la actualización de la planificación, organización,
integración o dotación de recursos, dirección a diferentes niveles, y determinación de
mecanismos correctivos de manera oportuna;
c) Sub-fases de alianzas y coaliciones. Se enmarcan dentro de la fase de
seguimiento y permiten concretar la fase inicial en función de la fuerza negociadora y la
ejecución de presiones y contrapresiones respecto a avances y concesiones en el
proceso negociador. Se contemplarán aquí otros foros para enfrentar las dificultades y los
temas, secuencias de concesiones y alcance de metas, así como beneficios recíprocos
entre las partes;
d) Fase de culminación. Se ubica también dentro de la fase de seguimiento, pero
tiene el distintivo de que las fases finales y las inmediatamente previas a la culminación
son las decisivas. En las mismas se está arribando a los términos deseables o posibles
en la negociación, es necesario mantener las alianzas y coaliciones, y se determinarán
resultados concretos. Constituyen una etapa distintiva donde la agilidad negociadora y la
ejecutividad en la obtención de logros emergen como elementos decisivos;
8. Consideraciones finales
a) Este documento es una propuesta de elementos que deben ser adaptados de
manera particular y creativa a las condiciones concretas y los intereses de los diferentes
actores y sujetos participantes en la negociación;
b) Si bien es cierto se reconoce que de manera inmediata existe el imperativo de
una definición clara de procesos a favor del tratamiento diferencial y especializado de
productos y áreas de producción, este requerimiento debe ubicarse dentro de los límites
de la negociación. No hacerlo es, no sólo debilitar la negociación en sí misma,
condenarla de antemano a alcances limitados, sino también poner en riesgo la capacidad
de alcanzar un amplio rango de beneficios precisamente en el mismo trato especial que
se demanda;
c) Es importante que el resultado de las negociaciones incluya fases de
aplicación. Para cada fase en sus circunstancias de logros terminales, deberán
elaborarse escenarios previsibles. El avance de una fase a otra en la ejecución del
resultado de las negociaciones deberá estar condicionado a la obtención y cumplimiento
de logros específicos;
d) No se espera que el trato especial y diferenciado sea permanente. Estos
procedimientos son medios para lograr una mejor inserción en los mecanismos de
mercados. No son modalidades alternativas de convivencia. De allí que los
proteccionismos y tratos preferenciales deban considerar circunstancias de caducidad;
e) No hay estrategias generales u operativas de negociación que sean buenas o
malas. Lo que existen al final son resultados producto de la ejecutividad de las personas
o recursos humanos involucrados en los diferentes niveles de la negociación. Esa
ejecutividad está relacionada con elementos de auténtico compromiso por alcanzar fines
útiles y oportunos, con la eficiencia en el manejo de recursos, con flexibilidad creativa
para enfrentar desafíos y en general con una actitud positiva y constructiva. Sin esos
elementos será estéril cualquier planteamiento que por más consistente y serio que sea.
Al final tal propuesta pueden muy bien no concretarse en un oportuno y eficaz trabajo en
equipo.-
NEGOCIACIONES COMERCIALES INTERNACIONALES DE PAÍSES DE PEQUEÑAS
ECONOMÍAS
ELEMENTOS PARA UNA ESTRATEGIA OPERATIVA DE NEGOCIACIÓN CON
ILUSTRACIÓN DE PAÍSES CENTROAMERICANOS
Aportado por: Giovanni E. Reyes, Ph.D. - SELA

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Reyes Giovanni E.. (2004, enero 21). Negociaciones comerciales internacionales de las pequeñas economías. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/negociaciones-comerciales-internacionales-de-las-pequenas-economias/
Reyes, Giovanni E.. "Negociaciones comerciales internacionales de las pequeñas economías". GestioPolis. 21 enero 2004. Web. <http://www.gestiopolis.com/negociaciones-comerciales-internacionales-de-las-pequenas-economias/>.
Reyes, Giovanni E.. "Negociaciones comerciales internacionales de las pequeñas economías". GestioPolis. enero 21, 2004. Consultado el 4 de Septiembre de 2015. http://www.gestiopolis.com/negociaciones-comerciales-internacionales-de-las-pequenas-economias/.
Reyes, Giovanni E.. Negociaciones comerciales internacionales de las pequeñas economías [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/negociaciones-comerciales-internacionales-de-las-pequenas-economias/> [Citado el 4 de Septiembre de 2015].
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