1. Resumen Ejecutivo
Con el propósito de elevar la ocupación laboral, los gobiernos tanto nacionales como locales, promueven la creación de empleos mediante ventajas fiscales a las empresas existentes y similares estímulos a aquellas que se establecen, ya sea de parte de inversores nacionales o extranjeros. De esa forma se actúa sobre un público emprendedor ya existente y acotado.
La razón de ser de este proyecto es aumentar el número de emprendedores que son los que llevan a cabo nuevos emprendimientos. Estos nuevos emprendimientos nacen como micro y pequeñas empresas, que como se sabe son las que generan más puestos de trabajo, ya que las grandes empresas hacen un uso más intensivo de capital y tecnología, que redundan proporcionalmente en menores puestos de trabajo.
Por las razones expuestas, aumentar los emprendedores, genera un mayor tipo de emprendimientos de todo tipo (comerciales, sociales, culturales, deportivos, etc.) que va a redundar en un mayor dinamismo empresarial, con todos sus beneficios, como una mejor tasa ocupacional.
Formar emprendedores no es tarea sencilla. El emprendedor es una persona con determinadas actitudes y que puede contar con algunas habilidades y competencias. Una actitud se define como: “la predisposición a responder de manera consistente, a diversos aspectos de las personas, situaciones u objetos”.
Se infiere la actitud de una persona por la forma como expresan sus creencias y sus sentimientos en base a su conducta. Las creencias son postulados basados en valores y experiencias del individuo. Se forman principalmente en razón de sus antecedentes socioeconómicos y demás experiencias durante toda su vida. Son creencias aprendidas, por ejemplo: “persevera y vencerás”.
La forma de pensar de las personas provoca emociones que son sentimientos dirigidos a otras personas, cosas o situaciones. En una persona que tenga sentimientos positivos hacia la perseverancia, cuando las cosas no salen, su sentimiento naturalmente lo conduce a un comportamiento, que siguiendo el ejemplo anterior, sería de perseverar.
Las actitudes se desarrollan como una representación de las personas y su entorno social. Se forman prototipos en la memoria de las personas que les permiten evaluar a priori individuos, situaciones u objetos y actuar en consecuencia.
Si se cambia la orientación de los jóvenes al futuro con una perspectiva proactiva de largo plazo y todo ello se da en un entorno que refuerza creencias y desarrolla emociones positivas hacia esas conductas, se estarían retroalimentando las actitudes emprendedoras.
De acuerdo con lo descripto, el Taller Plan Emprendedor Personal (P.E.P.) actúa de disparador para dar origen a una “Comunidad emprendedora” que requiere una serie de actividades posteriores para constituirla y consolidarla.
Dadas las características del sector objetivo, que son los jóvenes de 16 a 29 años, se requiere masa crítica para que la propia comunidad brinde las condiciones que se esperan para influenciar en los beneficiarios y en el sector. Se piensa en cien jóvenes por año con su plan emprendedor realizado. Éstos jóvenes luego se integrarían en un proceso de formación – capacitación – incubación que concluya en emprendimientos que pertenecerán a esta Comunidad.
También se deben realizar actividades de comunicación y consolidación de la propia “C.E”, actividades externas, así como aquellas que afecten su interior, su mundo simbólico en lo que tiene que ver con sus héroes, ritos e historias.