Empieza por definir tu propia visión al crear tu propio negocio

Autor: Enrique Núñez Montenegro

Espíritu emprendedor

29-07-2011

¿Ya tienes tu propio negocio? ¿Lo has venido pensando pero sigues sin decidirte? No cabe duda, la vida de quien decide poseer dueño de su propio negocio es absolutamente diferente a la vida de quien toma la decisión de trabajar para otros. No estoy diciendo –aclaro- que una es mejor que otra. Simplemente digo que son estilos de vida diferentes.

Muchas veces, el deseo de ser dueño de tu propio negocio es algo que se trae de natural. Algunos dicen que siempre sintieron esa vocación y nunca se podrían imaginar trabajando para otros.

Otros, en cambio, tuvieron que pasar años trabajando en empresas, desarrollando habilidades, adquiriendo experiencia; y algo sucedió, en sus vidas, que les hizo cambiar de camino. Un día dejaron su empleo seguro y se convirtieron en empresarios. Otros sueñan toda la vida con serlo, pero nunca inician. Y muchos otros, ni siquiera lo piensan. Tienen claro que “no nacieron para ser empresarios”. Ah… hay otro grupo bien interesante: el de los profesionales que trabajan toda su vida por cuenta propia, no trabajan para nadie, brindan sus servicios a una cartera de clientes; pero no convierten su profesión en una empresa. Es un excelente camino para lograr la independencia financiera, pero corren el riesgo de ser auto empleados muchos años. Si siempre has querido ser empresario, yo te motivo, sin conocerte, a que tomas acción ahora mismo y busques dónde está tu pasión. Si ya tienes un negocio, muévete para llevar ese negocio llegue cada vez a niveles superiores de crecimiento. Pretendo que todos estos artículos sean útiles para ti. Nuestra misión estimular el espíritu emprendedor y acompañarte en este apasionante camino. Piensa en las siguientes preguntas por un rato y cuéntame en un comentario:

• ¿Cuándo fue la primera vez que soñaste ser dueño de tu propio negocio?

• ¿Qué fue lo que te hizo pensar en eso?

• ¿Sería el sentirte obstinado en tu trabajo o harto de tu jefe?

• ¿Sería haber visto amigos o compañeros logrando riqueza y prosperidad?

• ¿Sería que perdiste tu empleo y por tu edad o por tu currículo no tenías otra opción? • ¿Sería que tenías claro que nunca podrías trabajar para otra persona?

• ¿Sería que entendías que era ese el camino para alcanzar todos tus sueños? Quienes ya son dueños de su propio negocio y antes fueron empleados, saben que ser empresario es un estilo de vida completamente diferente a la experiencia de trabajar como empleado para otro. Cuando eres empresario tu visión del mundo cambia.

La experiencia, por sí sola, para muchos puede ser aterradora debido a razones como: la incertidumbre, el riesgo, el esfuerzo que requiere y, por supuesto, a la inversión en tiempo y dinero que debes realizar. Es cierto que enfrentas grandes riesgos e incertidumbre siendo empresario, tu tiempo es absorbido por el proyecto que tienes, el dinero que inviertes a veces propio y a veces ajeno. Si fracasas te verás en enormes dificultades. Arriesgas, incluso tu vida personal, tu vida de pareja y muchas veces tu salud.

¿Por qué lo hacen entonces?

Es una pasión. Es debido a las grandes satisfacciones derivadas de crear, construir, luchar, asumir retos y de ir hacia adelante. He conocido cientos de empresarios, muchos con resultados espectaculares. Al hablar con ellos te das cuenta de que están casi obsesionados por su negocio. Tienen éxito, alcanzan sus metas y vuelven a marcarse otras nuevas. No pueden detenerse. Llegan a acumular riqueza que no podrían gastar en sus vidas y siguen adelante. A veces parece enfermizo.

No pienses mal, no te estoy desmotivando. Te cuento lo que he visto en casi treinta años trabajando con empresarios. Muchos de ellos, toman conciencia y logran dar el paso que los lleva a equilibrar la pasión por sus negocios con su vida familiar y su vida personal. Esta semana me llamó un cliente a quien doy consultoría por épocas; me llama cuando tiene problemas o cuando los negocios se le salen de control. Dos veces en siete años me ha dicho que se va a retirar. Esta vez me dice que ha contratado una compañía especializada para vender su empresa y quiere que lo apoye en eso. Su empresa vale mucho dinero, pero te digo: si vende la empresa no me lo puedo imaginar haciendo nada más, ni tirado a la orilla de la playa tomando una piña colada. Ya te contaré, pero estoy seguro de que si él vende, invertirá en algún otro negocio.

Cuando tienes una pasión, la tienes para toda la vida. Cierto que es trabajo, pero no lo dejas porque llena tu vida. Quise escribir este artículo porque nos escriben muchas veces comentando que desean ser dueños de sus propios negocios, preguntan dónde pueden obtener financiamiento para iniciar. Piensa en esto si estás en esa situación y si estás comenzando: antes de pensar en un negocio, antes de buscar financiamiento para tu aventura, busca algo que es más importante: BUSCA CUÁL ES TU VISIÓN PERSONAL DE LA VIDA.

Cuando tienes clara tu propia visión de la vida, todo se vuelve más fácil. Si ser empresario calza con tu visión y tus valores: échale todas las ganas y comienza inmediatamente. Casi sin darte cuenta se convertirá en tu pasión; luego será la ilusión que alimenta tu creatividad, tu entusiasmo y tu energía. Nada te podrá detener, aunque fracases una vez o dos veces, lo volverás a intentar. Escríbeme ahora mismo tus comentarios, lo que piensas es valioso. Escríbeme tus dudas, tus temores, tu experiencia. Estás destinado a grandes cosas.

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Enrique Núñez Montenegro infoarrobafundapymes.com

Es consultor de empresas, lleva 30 años asesorando y acompañando empresarios en las más diversas actividades económicas. Su misión es promover el espíritu emprendedor, entrenar, asesorar y acompañar a los empresarios para que han decidido ser dueños de su propia empresa.

http://www.30errores.com/

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