El director de grupo: un orientador

Autor: Luís Alberto Dávila Ramírez

LIDERAZGO

03-2006

Todo adulto que haya ocupado por varios años un lugar en un aula de clase, recordará por siempre aquellos docentes que influyeron positivamente en su vida personal, que dejaron huellas indelebles en el desarrollo de su personalidad o su manera particular de percibir el mundo que le rodea y en la gran mayoría de los casos ese docente ha sido el Docente Director de Grupo.

El Director de Grupo es el adulto que, después de los padres, tiene la mayor responsabilidad en la formación del estudiante ya que en sus manos tiene la misión ineludible de transmitir todos aquellos valores propios de cada comunidad educativa, definidos en el Proyecto Educativo Institucional.

 El Director de Grupo, además de su función docente propiamente dicha deberá ejercer la supervisión y control necesarios sobre el grupo de estudiantes a cargo con el propósito recurrente de crear y mantener un ambiente pedagógico óptimo (condiciones favorables para el aprendizaje).

 Que genere el máximo nivel de excelencia y eficiencia, de acuerdo a las características propias del grupo, del trabajo escolar y de la institución, no sólo en su área sino durante el desarrollo de todas las clases.
 
El trabajo de todo Docente Director de Grupo estará siempre articulado con la actividad pedagógica de todos los docentes que interactúen con los estudiantes del grupo a cargo, esto se hará realidad a través de conversatorios en los cuales se socialice la información que de cada estudiante se haya recogido y su interacción con los demás miembros del grupo, para promover un adecuado ejercicio de la actividad pedagógica, una adecuada administración del tiempo, un trabajo didáctico integrado, la optimización de los recursos disponibles y un proceso evaluativo más meritocrático, todo ello orientado a la conducción del grupo hacia la excelencia académica y el desarrollo personal del estudiante.


LA DIRECCIÓN DE GRUPO
 
El propósito de la Dirección de Grupo es el de facilitar los procesos de desarrollo de los estudiantes mediante la realización de acciones planificadas de acuerdo con las necesidades particulares del grupo, de la institución y de la comunidad a la cual pertenece.

Estará determinada por los propósitos y la Filosofía institucionales.
 
Este propósito podrá desglosarse en objetivos más específicos de acuerdo a los procesos de desarrollo del estudiante y de la Institución misma. (Campos de acción en los cuales se desarrollarán actividades claramente establecidas por el Docente Director de Grupo).

· DESARROLLO COGNITIVO

En este aspecto del desarrollo del estudiante el ejercicio de la Dirección de Grupo promoverá un mejor aprovechamiento del tiempo, un manejo adecuado de técnicas de estudio, mejoramiento continuo de los niveles de desempeño del estudiante, optimización del trabajo a realizar por parte de los estudiantes, con miras a mantener la productividad y competitividad de los mismos con altos niveles de exigencia.

· DESARROLLO PERSONAL Y SOCIAL

Claramente se ha establecido la necesidad de brindar una formación integral al estudiante en la cual prevalezcan tanto los propósitos académicos como los propósitos actitudinales y de valores.

 Una vez más hay que remitirse a la Filosofía institucional en la cual deberán estar definidos los valores específicos a desarrollar, incluyendo la definición consensuada de los mismos.

 Sin embargo existen algunos valores que son considerados primarios o básicos en todo individuo y compromiso social de la Escuela en los procesos de formación que desarrolla, estos son: la responsabilidad, la puntualidad, la honestidad, la solidaridad, la sociabilidad, amor por el conocimiento, hábitos de estudio y trabajo, autoexigencia.

· DESARROLLO INSITUCIONAL

Este campo de acción de la Dirección de Grupo es de gran importancia porque aquí es donde el docente director de grupo contribuye a relacionar los hechos particulares de la vida institucional, como se dan las relaciones, como se desarrollan los procesos, cuales son los avances en la consecución de la intencionalidad institucional.
 
Desde la Dirección de grupo se debe recolectar información de calidad acerca del desarrollo personal de cada estudiante en lo social, lo académico y lo actitudinal, a través del diligenciamiento de los diferentes registros descriptivos y valorativos de su desempeño.

Esta información debe ser valiosa para detectar dificultades, fortalezas y para la toma de decisiones oportunas.

La Dirección de Grupo requiere, por parte del docente que la ejerce, el conocimiento apropiado de cada uno de los estudiantes que conforman el grupo, el manejo de estrategias didácticas, el ejercicio adecuado de la autoridad en el aula de clase, y un alto grado de compromiso por alcanzar los propósitos institucionales y de instrucción.
 
El ejercicio de la dirección de grupo debe descansar en un buen proceso de planeación, en el establecimiento de unas excelentes relaciones entre maestro y discípulos, en la eficiente conducción del grupo y en la adecuación de ambientes escolares más meritocráticos, que promuevan el interés por aprender y la formación de individuos más autoexigentes y competentes.

 Los buenos o malos resultados escolares dependerán en gran manera de la dirección de grupo.
 
La Dirección de Grupo se enmarca en tres modelos o estilos identificables en su ejercicio.
 
En el primer caso, la autoridad está centrada exclusivamente en la normatividad vigente, en donde el orden establecido dentro o fuera de la clase prevalece, aún a costa de los procesos de instrucción.
 
Se caracteriza por estar en un constante control y vigilancia del trabajo del estudiante, previniendo las posibles faltas a la normatividad y en caso de que ocurran “castigar” de manera ejemplar a quien las comete, aislándolo (excluyéndolo del grupo) de ser posible.

Este modelo se puede caracterizar por el cúmulo de expedientes de un mal llamado “seguimiento en el cual solo se encuentran relacionados todos los aspectos negativos que del estudiante se pueda tener, suspensión de estudiantes, estudiantes sacados de clase.

Con el desarrollo del acto pedagógico, “las clases”, están relacionadas: la nota-sanción baja, las amenazas constantes, la realización de “planas” como castigo y muchas que dependen de las características propias de la zona geográfica en la que se ubica la institución en cuanto a lo social, cultural y el nivel económico.
 
La formación de valores, la generación de actitudes positivas y el autocontrol en el estudiante están en un segundo o tercer plano en el orden de prioridades en las instituciones que practican este modelo, el cual he denominado Antiformativo. El estudiante no es digno de confianza, no tiene credibilidad, se parte de la premisa de que puede estar mintiendo.
 
En un segundo modelo el Docente asume una posición complaciente con el grupo, no ejerce ningún tipo de control mínimo necesario, se hace el amigo de los estudiantes, siempre tienen la razón y los niveles de exigencia son mínimos en muchos casos el docente asume una actitud de indiferencia, ejerciendo la Dirección de Grupo o dictando sus clases sin tener en cuenta la que pasa con el estudiante.

Ocurre generalmente cuando esta responsabilidad es asignada a un docente sin la experiencia necesaria o sin la asesoría suficiente que le permita crecer en el ejercicio de la Dirección de Grupo.
 
En el tercer modelo, se puede ubicar al docente que ejerce su autoridad con un estilo Autoritativo, se convierte en el líder de sus estudiantes, como docente los conduce a través de la persuasión, el dialogo y el ejemplo.

 Procura ejercer la Dirección de Grupo comprendiendo las características individuales de cada estudiante, el respeto por su personalidad, la formación de hábitos positivos de estudio y de comportamiento que le permitan realizar por sí mismo un proceso de crecimiento personal en lo académico, emocional y social.
 
En este modelo el docente persuade, describe y enseña lo que debe ser y hacer el estudiante, mediante el ejemplo, con dedicación, con muestras claras de planeamiento conjunto con los estudiantes de actividades a corto, mediano y largo plazo, siendo autoexigente en la consecución de los logros propuestos y conocidos por sus estudiantes en la Dirección de Grupo, mostrando coherencia en su vida con el grupo, en un clima de confianza y respeto por las posibilidades de los estudiantes y orientándolos para superar sus debilidades.
 
Este modelo se le ha denominado Formativo y promueve en el estudiante la necesidad de logro, el deseo de aprender y un espíritu de mejoramiento continuo.
 
Indudablemente el modelo o estilo de ejercer la Dirección de Grupo está determinado en gran parte por el modelo que haya adoptado la institución.
 
“Un Currículo puede asignarle mayor importancia a algunas de las esferas del desarrollo humano. Los aspectos valorativos pueden, por ejemplo, ser privilegiados frente a los psicomotrices. En el primer caso, la reflexión en torno a las manifestaciones afectivas, el amor, los sentimientos o la libertad, tendrán que contar con un mayor tiempo y espacio para ser abordados y vividos.

El compañerismo, la autonomía o la normatividad serán entonces aspectos más relevantes, en la práctica educativa, que el aprendizaje y el conocimiento.

 En el segundo caso, los conocimientos, la investigación, la información el pensamiento o el aprendizaje adquirirán un lugar preponderante y la escuela tendría que generar las condiciones para facilitar su desarrollo” [1]

PLANEACION DEL PROGRAMA DE DIRECCIÓN DE GRUPO
 
En este punto se plantea la necesidad de definir claramente el plan de acción a seguir durante el año lectivo, teniendo como base el hexágono pedagógico (PROPÓSITOS, CONTENIDOS, DIDÁCTICA, SECUENCIA, RECURSOS Y EVALUACIÓN), establecer cada componente antes de pasar al siguiente, teniendo en cuenta los propósitos específicos del nivel, del grado a cargo y finalmente las características propias de los integrantes del grupo.

La definición del plan de acción, su organización y su ejecución sistematizada debe reflejar intencionalidad filosófica Institucional.
 
Todo el programa ha de determinar un ambiente relacional entre padres, docentes y estudiantes, por ello la principal tarea del Director de Grupo, es la de crear un ambiente o espacio “virtual” para que los estudiantes puedan vivenciar, experimentar y reflexionar en tiempo presente las características de la sociedad ideal que los adultos de la comunidad educativa han pensado, deseado soñado para ellos, en cuanto al manejo de las relaciones afectivas, el amor, los sentimientos, las emociones, la libertad, el conocimiento, la ciencia y la tecnología.

Es decir, crear ambientes de aprehendizaje para que los estudiantes adquieran instrumentos de conocimiento que le permitan acceder al saber y al saber hacer y vivir el respeto por la dignidad humana, por sí mismos y por las demás personas que comparten con él ese espacio relacional que es la Institución Educativa.
 
Un espacio para la convivencia, la solidaridad y la reflexión activa en el cual el estudiante ve en el adulto el ejemplo claro de autoexigencia, disciplina y solidaridad como principios y características de una persona excelente, responsable espiritual, afectiva, ética, social y ecológicamente.

Un guía para su desarrollo como persona y como ser humano en relación con Dios, la Ciencia, la Naturaleza, su Cultura y las demás personas de su comunidad como individuos que comparten ese espacio de coexistencia.

FACTORES QUE CARACTERIZAN EL EJERCICIO DE LA DIRECCIÓN DE GRUPO
 
Es en este espacio donde básicamente van a convivir, compartir, coexistir padres de familia, docentes y estudiantes en el cual serán de vital importancia, factores como:
El manejo de procesos de comunicación efectivos.

El manejo de excelentes relaciones interpersonales.

El ejercicio de un estilo autoritativo para el manejo de la autoridad en el aula de clases (docentes) y en el entorno familiar (padres).

Un proceso de instrucción que garantice en el estudiante el crecimiento, desarrollo y expansión de su capacidad de acción ( Dimensiones Cognitiva y Expresiva) y su capacidad de reflexión (Dimensión Afectiva)

RECOMENDACIONES PARA EL DIRECTOR DE GRUPO

La asignación como director de grupo no es un simple cargo, sino una de las tantas herramientas con las que cuenta una Institución Escolar para el logro de su intencionalidad, definida en el componente filosófico del Proyecto Educativo.

Su misión por tanto no consiste en la ejecución simple de acciones o actividades aisladas, en el cumplimiento ciego de reglas y normas o el diligenciamiento de documentos por una simple exigencia laboral.
 
El propósito del Director de Grupo es dirigir mejor el aprendizaje integral, del estudiante, promoviendo, la reflexión, la participación, el trabajo individual y del grupo, de acuerdo con la planeación previa contemplada en el Programa elaborado teniendo en cuanta lo tratado hasta el momento en párrafos anteriores y las recomendaciones siguientes:
 
1. Planee bien las actividades del programa de Dirección de Grupo, de acuerdo con las necesidades particulares de la Institución, del grupo y de los estudiantes.

2. Procure incluir actividades de diversos tipos, para realizar a corto, mediano y largo plazo, que requieran por parte de usted como docente y de los estudiantes paciencia, esfuerzo y pasión.

3. Realice sus intervenciones en el grupo e individualmente con propiedad, firmeza y seguridad y enfrente las situaciones que se presenten en el grupo con la mejor disposición y comprensión de las circunstancias.

4. Promueva siempre un ambiente de respeto entre todos los miembros del grupo y de estos hacia los demás miembros de la comunidad educativa.

5. Evite criticar o amonestar al estudiante en clase o frente a sus compañeros. Si es necesario, hágalo en privado.

6. Escuche atentamente los casos individuales, procure persuadir al estudiante para que comprenda través de la reflexión de lo negativo y lo positivo de sus comportamientos, para él y para el grupo.

7. Imparta instrucciones precisas y claras sobre lo que se desea que el estudiante haga, la forma como debe actuar, estas instrucciones deben ser plenamente conocidas por los estudiantes, de modo que también ellos se sientan responsables por las mismas.

8. De a conocer las normas que regirán la vida escolar y cerciórese de que todos los estudiantes las comprendieron, esto puede garantizar un mayor nivel de compromiso por parte de los estudiantes para que se cumplan.

9. No deje pasar por alto las faltas cometidas, explique la razón por la que ésta debe ser sancionada y posteriormente sanciónela.

No se debe sancionar sin explicar clara y explícitamente él por qué de la punición.

10. Nunca sancione a todo el grupo de estudiantes por causa del comportamiento de uno o varios estudiantes, a no ser que existan implicaciones generales bien evidentes, de todo el grupo.

11. Siempre esté preparado para negociar una norma o sanción en circunstancias razonables.

12. Evite utilizar el metalenguaje cuando se comunique con los estudiantes, no sea irónico.

13. Sea imparcial en el trato con los estudiantes, evite las preferencias por estudiantes en particular.

14. Asigne responsabilidades a los estudiantes del grupo garantizando la rotación periódica. Por ejemplo:

Representante del grupo, Encargado de la limpieza del tablero, Encargado de la limpieza del aula, Encargado de guardar los objetos olvidados en el aula, Encargado de la tiza o el marcador, Encargado de abrir y cerrar las ventanas, Encargado del material didáctico del aula, Encargado de encender y apagar las luces y ventiladores, Encargado de la administración del bibliobanco.

15. No realice promesas que no pueda cumplir.

16. No amenace.

17. Evite realizar comentarios negativos sobre la labor de los demás docentes.

18. Actúe siempre con prudencia. Jamás pierda el control frente a los estudiantes. No se debe actuar en momentos de descontrol y de ira.

19. No trate asuntos privados frente al grupo o en forma individual.

20. Planee todas sus actividades. No confié mucho en la improvisación.

21. Evite manifestar abiertamente, y de manera ostentosa, sus preferencias políticas y religiosas.

22. Manténgase informado de las dificultades particulares de sus estudiantes, esto le permite poder orientarlos de forma oportuna cuando sea necesario.

23. Respete la manera de ser de cada estudiante, encaminándolo, cuando se dé el caso hacia formas de aceptación social.

24. Identifique aquellos estudiantes que manifiestan características de líder dentro del grupo y canalice sus actividades para beneficio de sus compañeros.

25. Identifique los estudiantes retraídos o rechazados dentro del grupo, observe el comportamiento de los mismos,

 caracterice las posibles las causas del comportamiento, y conjuntamente con El Orientador escolar brinde la asesoría necesaria que les permita integrarse normalmente con el grupo y logren su aceptación.

26. Rompa paradigmas y anticipe los cambios necesarios ante las situaciones difíciles.

27. Sea pródigo en estímulos y reconocimientos de todo lo bueno que hagan los estudiantes, siendo claramente meritocrático

28. Procure atender las diferencias individuales, tanto en los trabajos escolares como en las relaciones personales con los estudiantes.

29. Evite las actitudes de burla y sarcasmo, pues estas formas de reacción del profesor pueden alejarlo definitivamente del estudiante.

30. Sea sincero y franco con sus estudiantes, debatiendo con ellos las formas de comportamiento tenidas como indeseables; de libertad para que ellos se manifiesten con espontaneidad y respeto mutuo, a fin de que los equívocos desaparezcan y las actitudes impensadas sean sentidas y reflexionadas por todos.

EL DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN ESCOLAR Y EL DIRECTOR DE GRUPO.
 
La importancia y valor educativo que tiene la labor del Departamento de Orientación Escolar, desempeñada en muchos casos por Psicopedagogos, sicólogos,

Educadores Especiales o Trabajadores Sociales, en el desarrollo de los procesos de formación de los estudiantes al interior de la Escuela ha sido muy pobremente reconocida por las autoridades del sector de la educación.
 
Sin embargo, gran parte del soporte que requiere un Director de Grupo en el ejercicio de este trabajo, lo ha de recibir del Orientador escolar.
 
Este soporte lo he determinado de tres clases: Asesoría, Evaluación Sicométrica y Diagnóstico.
 
La asesoría que pueda recibir un Director de Grupo estará determinada por las circunstancias particulares del grupo, análisis de las características de los estudiantes según su edad, sexo, formación de los padres, desarrollo de la personalidad, patrones de comportamiento, actitudes, formación en valores, relaciones interpersonales, talleres a padres de familia, sociogramas, interpretación de información recogida por el director de grupo.
 
Tanto el Orientador escolar como El director de Grupo recogen información valiosa del desarrollo del estudiante durante su permanencia en la institución, esta información se deriva de las observaciones realizadas al grupo y a los estudiantes, es registrada mediante la relación de hechos o acontecimientos significativos en la vida del grupo en todos los espacios de la escuela o fuera de ella, y es consignada en los diferentes instrumentos que para tal efecto haya diseñado la Institución (registro valorativo, observador del alumno, registro de crecimiento y desarrollo personal, ficha anamnésica)
 
Esta información debe ser estudiada y analizada conjuntamente por el Director de Grupo y el Orientador Escolar, este último se apoyará si es necesario de otros instrumentos de medición sicológicas para dar una mayor validez y confiabilidad a las observaciones realizadas.
 
Una vez determinado un diagnóstico acerca de la situación del grupo o de estudiantes en particular, debe ser presentado al cuerpo docente un conjunto de sugerencias metodológicas y/o didácticas que se ajusten a las necesidades de tratamiento de las dificultades detectadas.

No está de más señalar que debe primar en el equipo de docentes la debida confidencialidad de los temas tratados.
 
Así mismo, si loa circunstancias lo exigen, la información debe ser tratada conjuntamente con los padres de familia con el propósito de integrarlos y comprometerlos en la solución de los conflictos, dificultades en las que sus hijos estén involucrados o en la realización de programas adicionales para potenciar el desarrollo de los estudiantes.
 
La realización de todo este trabajo conjunto, convenientemente estudiado y sistematizado, permitirá un crecimiento armónico de Docentes, Padres de Familia y Estudiantes que se verá reflejado en el desarrollo de la Institución Educativa como tal pues dará origen a pautas y sugerencias tendientes a redireccionar el Proyecto Educativo hacia una mejor optimización de resultados.

EL GOBIERNO ESCOLAR Y LA DIRECCIÓN DE GRUPO
 
Existe en toda institución escolar un Gobierno constituido por el Rector, el Consejo Directivo.

Es muy importante que el Gobierno Escolar, encabezados por el rector, manifiesten claro interés y apoyo en la forma como se desarrollen los programas de Dirección de Grupo en la Institución.

 Este interés se inicia desde el conocimiento de los programas de cada director de grupo hasta la realización de evaluaciones formales e informales de los intereses, expectativas e inquietudes de los estudiantes a lo largo del año académico.

 El gobierno escolar no puede asumir posiciones de permisividad ante el atropello de los derechos del niño con la aplicación de medidas arbitrarias que no estén contempladas en el Manual de Convivencia, la violación del debido proceso, igualmente grave será también cerrar los ojos ante la posición facilista del docente que pierde el control de los estudiantes,

sacrificando la disciplina necesaria para el óptimo desarrollo de los procesos de instrucción.
 
Además de los organismos del Gobierno Escolar, existen otras instancias que deben ser involucradas por el Director de Grupo en la ejecución de su programa, estos son: El Consejo Estudiantil, el Representante de los Estudiantes ante el Consejo Directivo, El Personero Estudiantil, El Consejo de Padres de Familia y La Asociación de Padres de Familia, este último como representante de la comunidad a la cual pertenece la institución.
 
Articular el trabajo de la Dirección de Grupo en un accionar colectivo desde el mismo Gobierno Escolar y con la participación de la Comunidad Educativa permitirá trascender los muros de la Escuela y alcanzar la proyección hacia los hogares y el entorno social.

LA DIRECCIÓN DE GRUPO Y EL MANUAL DE CONVIVENCIA
 
Las normas que rigen la convivencia al interior de la comunidad Educativa deben ser consensuadas y construidas conjuntamente por todos los estamentos que la conforman.

Para ello es de vital importancia que la Dirección de Grupo permita a los estudiantes un conocimiento pleno del Manual, su intencionalidad y la operatividad a lo largo del año escolar.

Esta información será valiosa para la toma de decisiones referentes a la validación y reforma del manual de convivencia.
 
La aplicación de sanciones que no estén acordes a las faltas, que el estudiante no sea escuchado, sancionar por sancionar, puede generar consecuencias más graves que la misma falta cometida.

El comportamiento de todo ser humano, de toda comunidad o grupo humano, para convivir y desarrollarse en armonía, requiere una adecuada normatividad que recoja sus intereses y promueva el respeto de la dignidad humana.

LA DIRECCIÓN DE GRUPO Y LOS PADRES DE FAMILIA
 
Todos los estudiantes requieren una supervisión constante por parte de los docentes y de los padres, para que en un ambiente de libertad, confianza y armonía, pueda recibir la asesoría, ayuda y orientación necesarias para asimilar los fracasos y éxitos, identificar las actitudes que lo conducen a los mismos.

 De esta manera se podrá garantizar su formación para hacer uso responsable de esa libertad.
 
Tanto la Escuela como la familia deben trabajar mancomunadamente y para ello la Dirección de Grupo abrirá los canales necesarios para que se den relaciones de intercambio y unificación de acciones conjuntas para lograr el desarrollo de ambientes de respeto, tolerancia, comprensión, afecto, exigencia, solidaridad, disciplina y construcción comunitaria de normas que satisfagan las necesidades de todos sus miembros.

PONENCIA PRESENTADA EN EL I CONGRESO DE DOCENTES DIRECTORES DE GRUPO MAICAO LA GUAJIRA Abril de 2005

[1] De Zubiría Samper, Julián, Tratado de Pedagogía Conceptual4, Los Modelos Pedagógicos. Fundación Alberto Merani, Fondo de Publicaciones Bernardo Herrera Merino. Bogota DC. 2002
 

Luís Alberto Dávila Ramírez - ldavila911arrobahotmail.com 

Licenciado En Educación Especialidad en Psicopedagogía. -Diplomado en Terapia Familiar. Universidad del Norte  -Diplomado en Liderazgo Docente. Universidad Manuela Beltrán  -Diplomado en Estrategias de Pedagogía Conceptual. Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual  -Curso de Desarrollo Institucional en Educación. Universidad Pedagógica Nacional

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