22 consejos para mejorar tu comunicación con los demás

Autor: Ing. Carlos Mora Vanegas

Comunicación organizacional

05-05-2009

Para entenderse con los demás, primero hay que saber escucharse uno mismo.

Es muy importante saber manejar la comunicación, expresarse con eficacia a fin de alcanzar resultado favorable cuando hacemos uso de ella. La comunicación eficaz entre dos personas se produce cuando el receptor interpreta el mensaje en el sentido que pretende el emisor.

Por tanto, no nos sorprende que se señale, que comunicar no significa hablar mucho, sino expresarnos como quienes somos, con un lenguaje entendible, sencillo, respetando nuestra personalidad, autenticidad sin imitar a nadie, saber utilizar técnicas de persuasión, entonación de la voz, gesticulación. Cuando nos comunicamos, escuchamos y emitimos una respuesta acorde a nuestros propios sentimientos y pensamientos. Esta conducta responde a nuestros estados internos.

En este escrito, hemos seleccionado algunas notas que se resugieren considere en pro de lograr una buena comunicación a saber:

• Las posturas y los gestos cobran gran importancia para reforzar la persuasión. Hay que tomar muy en cuenta y descifrar los movimientos del interlocutor y el control de los propios.

• Un buen comunicador jamás se encuentra sin palabras. Trate de evitar los silencios, de rellenar cada pausa con un incesante bla-bla.

• Las conversaciones que no crean realidad, no generan acción.

• Quien pierde el tiempo con charlas vacías queda fuera del juego y no se entera de nada.

• Evite usar palabras inútiles, aprovechar bien su energía. Utilizada con cuidado y atención la conserva y refuerza. Use entonaciones adecuadas y pausas como instrumentos de bienestar.

• Saber manejar el silencio. Sin silencio no hay comunicación. Entre dos palabras hay siempre un intervalo, que a menudo expresa más que los mensajes orales. Entrénese en modular y escuchar estas pausas para que las palabras que salgan de su boca sean muestras vibrantes, elocuentes, en sintonía con la realidad del momento que se está viviendo.

• Obsérvese. Significa centrarse en uno mismo, no en lo que pueda pensar la persona que tiene enfrente. Es un verdadero de fuera hacia dentro, una situación a la vez de distancia emocional y de presencia consiente: estar sin juzgar.

• Libérese de las tensiones, relájese, El cerebro se atormenta para encontrar las palabras justas y el cuerpo se carga de tensión, cuando está estresado.

• No haga uso de palabras inútiles.

• Cuando se habla mucho no se dice nada.

• Sepa escuchar La falta de comunicación que se sufre hoy día se debe en gran parte a que no se sabe escuchar a los demás. Se está más tiempo pendiente de las propias emisiones, y en esta necesidad propia de comunicar se pierde la esencia de la comunicación, es decir, poner en común, compartir con los demás. Existe la creencia errónea de que se escucha de forma automática, pero no es así. Escuchar requiere un esfuerzo superior al que se hace al hablar y también del que se ejerce al escuchar sin interpretar lo que se oye.

• Maneje exitosamente la escucha activa. Esta, significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla.

• Tenga bien claro la diferencia entre oír y escuchar. El oír es simplemente percibir vibraciones de sonido. Mientras que escuchar es entender, comprender o dar sentido a lo que se oye. La escucha efectiva tiene que ser necesariamente activa por encima de lo pasivo. La escucha activa se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo. Para llegar a entender a alguien se precisa asimismo cierta empatía, es decir, saber ponerse en el lugar de la otra persona.

• Escuchar activamente las emociones de los demás es tratar de "meternos en su pellejo" y entender sus motivos. Es escuchar sus sentimientos y hacerle saber que "nos hacemos cargo", intentar entender lo que siente esa persona. No se trata de mostrar alegría, si siquiera de ser simpáticos. Simplemente, que somos capaces de ponernos en su lugar. Sin embargo, no significa aceptar ni estar de acuerdo con la posición del otro.(psicología on-line.com).

• La curva de la atención se inicia en un punto muy alto, disminuye a medida que el mensaje continúa y vuelve a ascender hacia el final del mensaje, Hay que tratar de combatir esta tendencia haciendo un esfuerzo especial hacia la mitad del mensaje con objeto de que nuestra atención no decaiga.

- No interrumpir al que habla.
- No juzgar.
- No ofrecer ayuda o soluciones prematuras.
- No rechazar lo que el otro esté sintiendo, por ejemplo: "no te preocupes, eso no es nada".
- No contar "tu historia" cuando el otro necesita hablarte.
- No contraargumentar. Por ejemplo: el otro dice "me siento mal" y tú respondes "y yo también".
- Evitar el "síndrome del experto": ya tienes las respuestas al problema de la otra persona, antes incluso de que te haya contado la mitad.(psicología-on-line.com).

• Saber Parafrasear. Este concepto significa verificar o decir con las propias palabras lo que parece que el emisor acaba de decir. Es muy importante en el proceso de escucha ya que ayuda a comprender lo que el otro está diciendo y permite verificar si realmente se está entendiendo y no malinterpretando lo que se dice. Un ejemplo de parafrasear puede ser: “Entonces, según veo, lo que pasaba era que...”, “¿Quieres decir que te sentiste...?”.

• Emitir palabras de refuerzo o cumplidos. Pueden definirse como verbalizaciones que suponen un halago para la otra persona o refuerzan su discurso al transmitir que uno aprueba, está de acuerdo o comprende lo que se acaba de decir. Algunos ejemplos serían: "Esto es muy divertido"; "Me encanta hablar contigo" o "Debes ser muy bueno jugando al tenis". Otro tipo de frases menos directas sirven también para transmitir el interés por la conversación: "Bien", "umm" o "¡Estupendo!".

• Saber resumir
• No hablar del pasado
• Evitar las generalizaciones
• Ser específico.
• Cuidar la comunicación no verbal. Para ello, tendremos en cuenta lo siguiente:

- La comunicación no verbal debe de ir acorde con la verbal. Decir " ya sabes que te quiero" con cara de fastidio dejará a la otra persona peor que si no se hubiera dicho nada.

- Contacto visual. Es el porcentaje de tiempo que se está mirando a los ojos de la otra persona. El contacto visual debe ser frecuente, pero no exagerado.

- Afecto. Es el tono emocional adecuado para la situación en la que se está interactuando. Se basa en índices como el tono de voz, la expresión facial y el volumen de voz (ni muy alto ni muy bajo).

Tenga presente como se comenta, que no todos los seres humanos somos iguales, por lo tanto no respondemos de igual manera a los mismos estímulos, eso implica que no podemos tratar a todas las personas del mismo modo. Sólo si estamos atentos a las respuestas que generamos y somos lo suficientemente flexibles para modificar nuestro comportamiento cada vez que nos alejamos de la meta podremos aumentar las posibilidades de alcanzarla.

Ing. Carlos Mora Vanegas

El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela)

cmoraarrobapostgrado.uc.edu.ve

camv12arrobahotmail.com

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