El rol del Bibliotecario en la era tecnológica. Ensayo

  • Otros
  • 7 minutos de lectura

El presente escrito  plantea el quehacer del bibliotecario desde los primeros vestigios que se han encontrado (2000 años a.C.). En Mesopotamia tablillas de arcilla que usaban para clasificar y catalogar indican que esta función la realizaba un bibliotecario, el papel que desempeñaba en la época griega, la edad media para concluir con el rol que desempeña en nuestra sociedad actualmente y cual es el ideal del bibliotecólogo en la  era tecnológica. El documento pretende explicar el por qué en pleno siglo XXI la actividad de un bibliotecario no es valorada, ni reconocida como parte fundamental de la formación del conocimiento de individuo.

Parabras clave: bibliotecario, biblioteca, tecnología.

Abstrac

This letter presents the work of the librarian from the first traces have been found (2000 years BC) In Mesopotamian clay tablets used to classify and catalog indicate that this function is performing a librarian, the role played in the Greek era, the middle ages to conclude with the role it plays in our society today and what is the ideal librarian in the technological age. The document aims to explain why in the XXI century the activity of a librarian is not valued or recognized as a fundamental part of the formation of knowledge of the individual.

Keywords: librarian, library, technology

En los anales de la historia (2000 a. C.) nos encontramos el conocimiento mismo, visto a través de las bibliotecas y bibliotecarios. Los primeros vestigios que se tienen fueron los encontrados en Sumeria de Lagash (Mesopotamia) en 1894. Las tablillas de arcilla encontradas revelaron el uso de estrategias de clasificación y catalogación, incluían la entrada del título de cada obra, el número de tablillas que la conformaban, la cantidad de líneas, las palabras de inicio, subdivisiones importantes y un símbolo para localizarla. En esta época también se descubrió la biblioteca del rey Asurbanipal en la ciudad sumeria de Nínive con lo que se incrementó el conocimiento de la escritura cuneiforme y fue posible descifrar importantes obras bibliográficas de aquella cultura, como el poema de Gilgames el más antiguo de la humanidad. Estos hallazgos nos indican que el encargado de resguardar y conservar las tablillas era un bibliotecario que debió haber tenido conocimientos sobre los contenidos, la ubicación, clasificación y dominar  sistemas de escritura como el jeroglífico y el cuneiforme.

En el antiguo Egipto (2400 a C.) encontramos que la función de un bibliotecario era realizada por los escribas quienes se instruían para poder desempeñarse en lo que hoy conocemos como archivos o bibliotecas. En esta época usaban como material para la conservación de los textos el papiro que son fibras vegetales. La importancia de los escribas y/o bibliotecarios radicaba en su formación, los maestros inculcaban gran respeto por los libros, idealizaban la vida y obra de escribas cultos como: Ptahtotep, Hardjedef, Imhotep y Khety, fomentando la idea de que escribir, transcribir y custodiar un libro era más importante que construir una casa o templo. Un texto y su obra perdurarían más allá de lo material. Se tiene información de escribas que tuvieron bibliotecas particulares en los que aplicaron sus conocimientos de catalogación, clasificación y que eran autores de libros, editores, críticos literarios y correctores. Pudieron haber sido los que normaban el derecho de autor.

En Grecia se encontraron vestigios de archivos y bibliotecas bien preservados. Indican que para organizar y administrar la producción literaria y los abundantes registros comerciales se requería de personal altamente instruido. Se deduce que su tarea consistía en la revisión, comparación y edición de obras de los primeros escritores. Se sabe que la biblioteca más grande y famosa de esa época (560 a.C.) aproximadamente fue la de Alejandría se conocía como museo y casa de investigación. Su primer director fue Demetrio de Phalerum y tiempo después Zenodoto de Efeso quien promovió el crecimiento del acervo y de la investigación a tal grado que fue necesario abrir otra biblioteca.

La estrategia que usaban para la adquisición de obras era que cada nave que llegaba al puerto de Alejandría tenía la obligación de prestar cualquier libro que tuviesen a bordo, para copiarlo a mano en ocasiones se tardaban tanto que no lo devolvían. Los encargados de dirigir estos centros de información eran geógrafos, astrónomos, poetas, críticos, editores  entre otras.

Es digno de mencionar a Calímaco a quien se le atribuye una obra llamada “Tablilla de aquellos tiempos que fueron notables en cada frase de la cultura y sus escritos” también se le considera autor del sistema de dividir los libros extensos en partes para poder manejarlos y almacenarlos con facilidad. La técnica de dividir sus pinakes en ocho categorías: oratoria, historia, leyes, filosofía, medicina, poesía lírica, tragedia y miscelánea. Se le ha considerado el “padre de la Bibliotecología” por sus notables trabajos de clasificación, catalogación, administración. El papel que desempeñaron los bibliotecarios de esta época fue de mucha importancia para el desarrollo y la preservación de la cultura.

En la Edad Media (415-1492 d. C.) la cultura, los conocimientos y la ciencia estuvieron prohibidos para el pueblo, pero la producción bibliográfica no se detuvo, los textos que se producían eran de carácter religioso, el objetivo era someter a los pueblos a través de la religión. Los monasterios bizantinos se desempeñaron como centros conservadores de las culturas griegas y romanas. Éstos se convirtieron en lugares estáticos, aislados y prohibidos para la gente común. Los monjes eran los encargados de transcribir manuscritos religiosos o relatar biografías de santos o autoridades eclesiásticas. Los textos griegos fueron prohibidos y estaban bajo la custodia de un ecónomo de libros o aprendiz por lo que se considera que un bibliotecólogo recibía una educación de acuerdo al modelo artesanal. Todos los monasterios contaban con un scriptorum, lugar donde se transcribían, se clasificaban y resguardaban los libros. En algunos monasterios la biblioteca y el scriptorum se encontraban en el mismo sitio por lo que se cree que la copia la realizaba un bibliotecario. Los castigos que les imponían cuando no realizaban correctamente la conservación de los documentos y el acomodo de los mismos, eran la expulsión o los obligaban a ingerir solo pan y agua por varios días. Otra característica de esta época es que surgen las bibliotecas universitarias cuyo objetivo era educar a los jóvenes en áreas como teología, filosofía e historia. La actividad bibliotecaria se intensificó en las funciones de acopio, resguardo traducción, transcripción, catalogación y clasificación de manuscritos. Se hicieron famosas las bibliotecas privadas quienes contrataban a bibliotecarios para el resguardo y clasificación de estos materiales; generalmente provenían de familias nobles o eran estudiantes destacados de la universidad. La cultura y el conocimiento se concentraron en la vida espiritual y religiosa.

Durante el Renacimiento (Movimiento que se origina en Italia que intenta rescatar las ideas y textos grecolatinos en literatura, ciencias naturales, medicina, arte, filosofía, etc.) el bibliotecario desempeñaba un papel importante participaba en las tareas de colección, copiado, edición, adquisición o consejero bibliográfico  de bibliotecas privadas. Otro tipo de bibliotecas que aparece en este período son las Pontificias donde la labor del bibliotecario era de suma importancia porque realizaba expediciones a diferentes monasterios con el fin de obtener nuevos textos para el acervo del pontificio. Los bibliotecarios eran personas preparadas, cultos y capaces de sugerir que obras debían adquirirse.

Con estos antecedentes comprobamos que las sociedades no son estáticas sino que tienden a cambiar en todos los aspectos. Así en el Siglo XX se intentó cambiar la denominación de bibliotecario, por la aparición de la documentación y por el surgimiento de las ciencias de la información; Pero autores como Jesse Shera opinaba: “Que él era documentalista y consideraba que no había diferencias entre las funciones del documentalista y el bibliotecario”.

Entre las décadas de 1960 – 1970, la tecnología originó un diseño diferente en el mundo bibliotecario, la aparición de los materiales audiovisuales como fuentes de información, provocó la incorporación de nuevos contenidos en las bibliotecas tradicionales hasta entonces. A mediados de los años ochenta el uso de computadoras, redes y sitios de internet produjo cambios que modificaron la estructura de las bibliotecas y el bibliotecario ha tenido que afrentar la tecnología y sus prácticas sin perder el objetivo de las bibliotecas del pasado.

El rol del bibliotecario en la era tecnológica es una tarea que implica el desarrollo de diversos aspectos: como el compromiso de ser un profesional en bibliotecología y gestión de información. Tener conocimientos en restauración, encuadernación, conservación, conocer distintas lenguas, ser hábil en el manejo de personal con capacidad de análisis, síntesis.

Debe estar actualizado, leyendo, informándose sobre aspectos sociales, económicos, políticos, religiosos, entre otros. Además dominar las herramientas computacionales, manejar bases de datos, índices de revistas y libros electrónicos, etc.

Es importante también que conozca temas básicos sobre Psicología, sociología, economía, administración, relaciones humanas. Promover la lectura y el estudio en todo tipo de fuentes de información. Necesitamos un bibliotecario integral y humanista que conozca sobre muchos temas, que  oriente acertadamente al que necesite información y que enfrente los retos de la era tecnológica.

Vivimos una época de exigencias dónde las máquinas han hecho que todo se realice con mayor rapidez y con la información ocurre lo mismo. El usuario exige pronta y eficaz atención de lo contrario dejan de asistir a los centros de información.

Se observa que el papel del bibliotecario en la sociedad no se ha podido rescatar de la marcada acción artesanal (actividad que consistía en encuadernar, organizar, administrar y preservar libros) que le fue asignada en el pasado y aun con toda la revolución tecnológica que actualmente enfrentamos el bibliotecólogo no es aceptado  en la sociedad como un elemento importante en la formación del conocimiento.  Es compromiso de quienes pertenecemos a esta rama del saber responder, no solo con aptitud sino con actitud los retos que implican ser reconocidos y valorados como intermediarios entre la información y el conocimiento en esta sociedad cibernética.

REFERENCIAS:

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

3+
Tu opinión vale, comenta aquí

Comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Samayoa Recinos Aura Dely. (2016, mayo 9). El rol del Bibliotecario en la era tecnológica. Ensayo. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/rol-del-bibliotecario-la-tecnologica-ensayo/
Samayoa Recinos, Aura Dely. "El rol del Bibliotecario en la era tecnológica. Ensayo". GestioPolis. 9 mayo 2016. Web. <https://www.gestiopolis.com/rol-del-bibliotecario-la-tecnologica-ensayo/>.
Samayoa Recinos, Aura Dely. "El rol del Bibliotecario en la era tecnológica. Ensayo". GestioPolis. mayo 9, 2016. Consultado el 20 de Noviembre de 2019. https://www.gestiopolis.com/rol-del-bibliotecario-la-tecnologica-ensayo/.
Samayoa Recinos, Aura Dely. El rol del Bibliotecario en la era tecnológica. Ensayo [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/rol-del-bibliotecario-la-tecnologica-ensayo/> [Citado el 20 de Noviembre de 2019].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de merille en Flickr