«Reciclando y cultivando nuestros sueños». Un modelo de intervención para la inclusión y el desarrollo personal

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El huerto como espacio para el aprender haciendo….

Jhon Dewey fue un pedagogo, filósofo y psicólogo crítico del sistema educativo imperante, su principal aporte es que Dewey mostró un sentido práctico para planificar y desarrollar un currículum integrado de las ocupaciones (actividades funciones ligadas al medio del niño), incluyendo previsiones de desarrollo del programa en ciclos temporales cortos.

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Citando a DEWEY:

«Una inspección cuidadosa de los métodos que han sido permanentemente  exitosos en la educación formal revelará que su eficiencia depende del hecho que ellos vuelven a la situación que causa la reflexión fuera del colegio en la vida  ordinaria. Le dan a los alumnos algo que hacer, no algo que aprender; y si el hacer  es de tal naturaleza que demanda el pensar o la toma de conciencia de las  conexiones; el aprendizaje es un resultado natural.”

De esta forma el trabajo en el huerto, el reciclaje  y el arte les da a nuestros  alumnos “algo que hacer”  una motivación extra por asistir al colegio. La experiencia educativa ya no  consiste  en solo leer libros o copiar desde la pizarra.  Como también lo planteo la maestra Montessory, “…una educación para la vida”, el huerto ofrece al alumno varias actividades optativas, siempre insistiendo en el valor del trabajo, en el compromiso y en el desarrollo del autocontrol  y la autodisciplina.

Dewey en su teoría del conocimiento destacaba la “necesidad de comprobar el pensamiento por medio de la acción si se quiere que éste se convierta en conocimiento”. Concepto aplicable al alumno del programa de integración que muchas veces por tener un aprendizaje más lento o una capacidad de abstracción más reducida  no logra aprender,  frustrándose para finalmente desertar del sistema educativo. Aprender haciendo es una opción para nuestros alumnos especiales que por condiciones individuales, personales  o familiares no logran avanzar respecto a las exigencias del currículo  escolar el que de manera reiterada exige habilidades memorísticas,  y evalúa un estilo de aprendizaje  verbal o lógico matemático.   Tratar de aprender en este sistema puede ser muy frustrante para ellos incluso dañino.  Las pruebas estandarizadas son el tiro de gracia para un alumno desventajado.

Reciclaje, Arte y Huerto escolar 

El arte desde el quehacer psicológico es un medio para la expresión emocional de nuestros pacientes, pero además es una metodología para el desarrollo  ocupacional  y vocacional de los alumnos. Si mezclamos arte y reciclaje nos encontramos con un universo infinito de posibilidades que nos dan los desperdicios y la reutilización de la basura humana. La creatividad y la innovación son desarrolladas a través de la experiencia de arte y huerto, en donde el niño/a desarrolla  la capacidad expresiva en un entorno altamente estimulante y poco estructurado.

Mural Andino adornado con especies autóctonas como, sábila,  choclo, maracuyás  y tomates plantados en neumáticos y botellas plásticas.[Ver PDF]

El arte funciona  como medio expresivo y nos permite mejorar nuestra calidad de vida cuando utilizamos la creatividad  y la innovación para hermosear nuestros entornos.  De esta forma el huerto es un espacio INTEGRADOR DE CONOCIMIENTOS. En el huerto se lleva a la práctica lo aprendido en clases, pero además es un lugar en donde se aprende valores para la sana convivencia. En el huerto actuamos con responsabilidad y disciplina  pero lo principal es UN LUGAR PARA DISFRUTAR DE APRENDER.

El reciclaje de botellas y neumáticos es una respuesta a la necesidad de cultivar en espacios reducidos  y reutilizar materiales altamente contaminantes y abundantes dentro de la basura urbana. [Ver PDF]

El Proceso creativo y la incorporación del arte  en el huerto escolar

En el huerto los alumnos crean vida. Se introducen en el ciclo vital de los seres vivos,  resultando una relación,  un vínculo que cada niño o niña desarrolla con sus plantas insectos y aves que frecuentan el huerto.  También se genera junto a los alumnos un vínculo a nivel terapéutico, en donde el cambio conductual y la expresión de sus emociones da como resultado  la sensación de bienestar.   El alumno se conecta con lo más sano dentro de su ser, con la capacidad de amar y de comprender que hay otro ser que depende de él. La experiencia de dar cuidados  a las lombrices, a los insectos polinizadores, colibríes  y  descomponedores, es una forma de practicar la empatía  y valorar a cada ser vivo que la naturaleza ha creado. La comprensión se desarrolla desde la experiencia concreta,  y permite que ellos como niños se sientan poseedores del poder de cuidar, proteger  y generar nuevas vidas que dependen de ellos.

Nido con Huevos de Chincol [Ver PDF]

Alumnos de  kínder adquiriendo habilidades ocupacionales. [Ver PDF]

Mosaico y mural creado por alumnos/as del huerto escolar con material reutilizado. [Ver PDF]

El currículo escolar,  comprensión de la tecnología  sustentable y ecológica

Las actividades del huerto se relacionan con muchas áreas y objetivos del currículo escolar, de esta manera la participación de los alumnos del establecimiento en el huerto es una oportunidad de aprender de manera distinta, no abstracta ni lógico matemática, sino que concreta y tangible. Los procesos de abstracción de nuestros alumnos han sido muy poco estimulados en sus hogares, por lo general están  a cargo de adultos con  estudios incompletos  y dedican muy poco tiempo al trabajo educativo en el hogar. La situación psicosocial,  el  bajo desarrollo del vocabulario y un  bajo manejo de información   afectan negativamente la  comprensión lectora lo que se refleja en los resultados de las pruebas estandarizadas como el SIMCE.

El huerto escolar mejora la capacidad comprensiva del alumno al incorporar nuevos conceptos a su vocabulario, el niño aprende a clasificar y reconocer las plantas, comprende los procesos de fotosíntesis y el ciclo de vida de las plantas, es capaz de  realizar  analogías entre la reproducción de las plantas y la humana.  Esta comprensión parte de lo explícito y palpable afianzando los aprendizajes del aula, dándoles un anclaje a partir de sus experiencias y su propia curiosidad.

Un educador estratega debe utilizar  la capacidad de sus  alumnos para sorprenderse, de fantasear  y soñar, encauzar su impulso creativo.  Estas características del niño o niña muchas veces son desvalorizadas por la educación tradicional y adulto-céntrica. En los colegios se trabaja bajo la presión del ministerio, que exige la entrega de contenidos de manera acelerada, contra el tiempo, reduciendo los espacios  del docente para generar una atmosfera de aprendizaje lúdico y sensible. Como dicen los refranes típicos, al estilo de “quien mucho abarca poco aprieta”.

Alumno mide el crecimiento de las plantas realizando una tabla de frecuencia. [Ver PDF]

LA ARTICULACION DEL HUERTO CON LOS SUBSECTORES DEL CURRICULO

Durante el año 2016  se han generado espacios para el trabajo pedagógico en el huerto, siempre con el apoyo de la dirección  y UTP,  y  el incipiente trabajo en equipo que exige este tipo de metodologías. La articulación  entre psicólogo PIE (a cargo de la actividad no lectiva “huerto escolar”)  y docentes (a cargo de  los subsectores del currículo) ha dependido de nuestras voluntades y ganas de hacer “algo distinto”, por este motivo es importante  poder sistematizar esta experiencia y poder racionalizar y planificar la actividad y sus resultados,  para poder ser replicada,  perfeccionada y utilizada como una forma distinta  de reforzar los aprendizajes durante el año 2017.

Trabajo en laboratorio, reutilización de cenizas de parrilla para la creación de jabón potásico, utilizado para eliminar de manera  orgánica a las plagas del huerto. [Ver PDF]

Trabajo junto a proyecto de conservación de las tortugas verdes TORTUMAR de la Universidad Arturo Prat [Ver PDF]

Deprivación sociocultural y ausencia de oportunidades: El huerto y el colegio como una nueva oportunidad de aprender   y adaptarse a la sociedad. 

El colegio Don  Bosco presenta un índice de vulnerabilidad del 96% lo que nos indica que trabajamos con una población compleja, con presencia de conflictos a nivel económico, moral y valórico que afectan el desarrollo de nuestros alumnos. La pobreza espiritual y económica genera en algunos casos un perfil de alumno emocionalmente perturbado, con tendencia al conflicto y a conductas de riesgo. También se ven deterioradas su capacidad de aprendizaje y rendimiento escolar.  Nuestros alumnos sufren de deprivacion social la que es definida como:

“Ausencia de la estimulación necesaria para el desarrollo humano a causa de un  aislamiento social, que puede provocar trastornos en la evolución de la personalidad y en el proceso de socialización” (Martí, 2003: 120)  El  psicólogo R.  Feuerstein, indica que “ese proceso ocurre fuertemente en las comunidades,  familias y personas en situación de pobreza, que se educan en los significados de  la cultura de la pobreza y se autoexcluyen (y son excluidos) de la cultura  predominante en la sociedad” (Barrantes, 2007: 54).

El huerto escolar se presenta como un método  socializador que permite que los niños y niñas  comprendan su mundo, entiendan los procesos de la vida de manera concreta y natural.  Las analogías entre la reproducción de las plantas y la humana han permitido que alumnos desde primero básico entiendan su origen como personas  y los procesos reproductivos de manera formal, lúdica  y sin distorsiones.  Mientras más información y comprensión del mundo adquiere el niño/a, menor debiese ser el impacto de la falta de oportunidades y de haber nacido en situación de pobreza.

Trabajo de Lombricultura y cuidado de los seres vivos como fuente de desarrollo de empatía en alumnos de primer  ciclo básico.  [Ver PDF]

La información  recibida en el huerto es una constante retroalimentación respecto a sus capacidades, ya que el trabajo  genera un cambio en el exterior, en su colegio que lo acoge día a día. De esta manera esa autoestima corroída por los fracasos escolares  y el maltrato familiar aumenta, el niño o niña se ve  a sí mismo como alguien útil y amoroso con otros seres vivos y sobre todo CAPAZ DE TRANSFORMAR SU PROPIO MUNDO. El muralismo, los mosaicos   y  otras técnicas utilizadas  han permitido además el aprendizaje ocupacional para la utilización de herramientas,  y materiales de albañilería, y la integración de conocimientos de matemáticas que hasta el momento eran abstractos.

El profesional a cargo del huerto  se transforma en un tercero significativo que promueve conductas pro-sociales, que incita el trabajo en equipo y el buen trato además de entregar un afecto exigente y desinteresado a los pequeños trabajadores y trabajadoras. El huerto  promueve en el alumno la capacidad para cambiar y transformar su mundo y su realidad.  Lo que fue un terreno baldío  hoy son plantas comestibles, lo que antes era basura hoy son almácigos llenos de plantas y flores. Un niño o niña empoderado será un futuro adulto que comprenderá su capacidad transformadora de la realidad,  y que será capaz de romper la cadena de la dependencia y el asistencialismo.

Un hermoso visitante de nuestro huerto que nos entrega  un mensaje de dios y de  la naturaleza: “Cuida al picaflor de Arica”  [Ver PDF]

El huerto es un espacio para el trabajo responsable y sistemático. Por este motivo el valor del trabajo y la dignidad humana son ejes del desarrollo del niño horticultor, por que el niño o niña comprende que el impacto de su trabajo en el huerto da frutos y que esta capacidad de producción se relaciona directamente con lo que él ha entregado como tiempo, esfuerzo y buena voluntad.  El desarrollo emocional se traduce en una introyección de valores y normas sociales ausentes en el entorno familiar,  brindando la oportunidad de romper con  la “acomodación” a la violencia intrafamiliar.

La deprivacion social no se trata solo de una carencia cultural, pues cada persona y grupo social crea y comparte su propia cultura; más bien, se refiere a la construcción social de la pobreza y la interiorización de ella como estado de vida frente a una cultura “superior”. Lo mismo sucede con los grupos étnicos minoritarios, los cuales se encuentran en desventaja frente a otros grupos más amplios.

El huerto como medio  para la reparación del daño psicosocial en el niño o la niña vulnerable

El daño generado a nivel psicosocial por la violencia dentro de las familias es sin duda uno de los factores más complejos de intervenir a nivel educativo.  La escuela es en este sentido   un lugar en el que el alumno maltratado no logra adaptarse fácilmente,  se lleva mal con los adultos del colegio, con compañeros/as y no tolera la frustración.  A pesar de tratar de encajar no lo logra ya que su repertorio conductual tiende a la vulgaridad y la violencia contra otros.  Para estos  alumnos el huerto es una oportunidad para desarrollar vínculos terapéuticos y productivos, en este medio se puede re-estructurar el estilo relacional, limitándolo y construyendo un nuevo entendimiento mutuo basado en el objetivo común de comunicarnos eficientemente para lograr “cuidar las plantas”. Las habilidades sociales como la empatía son conceptos que el niño comprenderá en la práctica, a la vez en que se re-estructuran sus valores de manera interna. El niño debe entender que existen personas con una moral social y adaptativa (en el colegio) y otras personas con una moral dañina y desadaptada (en el hogar o en el barrio).  De esta manera el trabajo en el huerto permite reparar  el daño sufrido por nuestros alumnos a nivel de los vínculos primarios, permite que ellos logren desarrollar valores y conocimientos que aumentan su comprensión del mundo que los rodea de manera concreta. El huerto es un lugar para “escapar” de las tensiones escolares,  para relajarse y disfrutar de la naturaleza.  Insistimos a los alumnos que la experiencia del huerto debe ser replicada en sus propios jardines y junto  a sus familias. Promovemos que el conocimiento logrado en el huerto sea aprovechado para la producción de alimentos comestibles por parte de los alumnos y sus familias.

El cambio psicológico  durante la participación en el huerto escolar

Durante el proceso de cambio psicológico llevado adelante por los alumnos  en el huerto, se presentaron diversas dinámicas y factores que facilitaron y promovieron el bienestar y la salud mental:

Desde una visión del cambio conductual es viable  utilizar el huerto como  refuerzo positivo para promover el cambio de conductas del alumno.  Participar del huerto es presentado como un beneficio en la comunidad escolar. El alumno debe ganarse la oportunidad de salir a trabajar al huerto.

El adulto a cargo del huerto funciona como terapeuta y tercero significativo de los alumnos a intervenir,  esta relación promueve la resiliencia y el desarrollo personal.  El vínculo terapéutico se desarrolla con  todos  sus tiempos  límites, roles  y responsabilidades. Se generan acuerdos y compromisos de trabajo los que exigen responsabilidad  y compromiso mutuo.  Se desarrolla la confianza en el adulto quien ofrece confidencialidad  y  un espacio para la conversación privada a través de entrevistas y la acogida incondicional frente a sus conflictos personales y familiares.

Cambios psicológicos observados en los alumnos participantes:

Aumento de la concentración  y de la capacidad de  observar e investigar: Realizar seguimientos al crecimiento de las plantas, diferenciar los tipos de plantas por sus hojas y comprender las instrucciones del trabajo cotidiano son estímulos que se presentan de manera constante en el huerto y que permiten el desarrollo de habilidades de concentración y de socialización primaria.

Desarrollo del Control de la ira y reducción de la impulsividad: El trabajo en el huerto requiere de concentración y calma, para lo que el alumno debe aprender a desarrollar autocontrol, tolerancia a la frustración y  utilizar la comunicación con el terapeuta para desahogarse de sus conflictos.  El huerto da un espacio para la distensión de los conflictos, el desahogo y la conexión emocional.

Desarrollar el sentido de la responsabilidad  y la autoeficacia: El éxito en la empresa iniciada, el esfuerzo invertido por cada uno de los alumnos se refleja en un resultado, una hortaliza o una planta creada por ellos mismos.  Los cuidados, el riego, la lucha contra las plagas  se ven recompensadas cuando el alumno comprende que es capaz de modificar la realidad.

Mejorar la nutrición: Los alumnos se ven más  motivados a probar las hortalizas y verduras cuando las han visto crecer desde el principio del cultivo.

Desarrollo de habilidades sociales y trabajo en equipo: El huerto es una coconstrucción por lo que los resultados dependen del esfuerzo realizado por el equipo.  El trabajo en el huerto permite que los alumnos desarrollen habilidades comunicacionales  y para la resolución de conflictos.  El trabajo normativo  y la insistencia en los límites sociales dentro del trabajo en el taller han permitido que nuestros alumnos/as desarrollen habilidades para una futura inserción laboral, y además una orientación respecto a sus metas a futuro.  El vínculo con encargado del  huerto es una oportunidad para hacer las paces con la autoridad y con la imagen del adulto, ya que la participación es opcional y las tareas y trabajos a realizar  dentro del huerto son de carácter obligatorio. El alumno debe aceptar que se le enseñe y que se le de instrucciones, recuperando la confianza en el adulto y en sí mismo.

Los huertos escolares aumentan la conciencia ecológica: El recinto escolar contiene elementos del medio ambiente natural, el medio construido y el entorno social: tierra, plantas y árboles, insectos y vida silvestre, el sol y la sombra, el abastecimiento de agua y las instalaciones sanitarias, los espacios para el esparcimiento y el estudio, la vida social y los contactos con el mundo exterior. La concienciación de los niños sobre estos entornos  de manera en que aprendan a tratarlos les ayudará a convertirse en adultos responsables. Los proyectos que mejoran los terrenos de la escuela crean conciencia y orgullo, y refuerzan la reputación de la escuela en la comunidad. Todos los años, el plan del huerto debería incluir mejoras en el entorno, aunque sean pequeñas.

El equipo no tiene límites de edad ni de género,  trabajando juntos  el trabajo es más fácil y entretenido.

El huerto Estimula y desarrolla conceptos como la alimentación saludable:

“La Huerta Orgánica es una forma natural y económica de producir hortalizas sanas durante todo el año. Esto permite aumentar la cantidad y calidad de la alimentación, y puede ser también una alternativa para generar ingresos.”*

* Artículo: “¿Cómo hacer una Huerta Orgánica?”, en www.nutrar.com

El trabajo en el huerto escolar es un método de cultivo de alimentos que se funda en los recursos naturales de la tierra, como el suelo, el sol, el aire, la lluvia, las plantas, los animales y las personas. Usa métodos naturales para mantener la tierra fértil y sana y controlar los insectos, plagas y enfermedades. Quizás sus resultados sean más lentos que los de la agricultura convencional, que usa fertilizantes y plaguicidas artificiales, pero a largo plazo es más inocua, económica y sostenible. Los métodos orgánicos pueden ayudar a mantener limpias y libres de agentes químicos las fuentes de agua. La horticultura orgánica también es más inocua para los niños porque no utiliza productos químicos peligrosos. A nivel comercial, su rentabilidad está aumentando, pues cada vez más gente solicita productos orgánicos.

EL PROGRAMA DE  INTEGRACIÓN  Y EL HUERTO ESCOLAR.

El huerto es un medio para reforzar los aprendizajes  necesarios  y exigidos por el currículo escolar, pero también es un espacio motivador  en el que los alumnos disfrutan mientras aprenden. De esta manera  se logra que los alumnos del programa de  integración generen aprendizajes significativos y en base a la experiencia directa,  en oposición al conocimiento abstracto de difícil comprensión y aprendizaje para ellos. También permite el cambio conductual en los alumnos conflictivos, hiperactivos  o con dificultades en el aprendizaje otorgándoles  un espacio inclusivo que promueve el equilibro interno y reduce su ansiedad  o conductas violentas.  Frente a las NEE el huerto es un espacio de refuerzo frente a los logros en el aula.  Cuando el alumno termina sus deberes es autorizado a trabajar en el huerto por el docente, previo acuerdo con psicólogo, el que realiza un modelado conductual y un compromiso de trabajo.  Los alumnos hiperactivos requieren de espacios para el juego ya que por lo general se muestran agitados y ansiosos a nivel conductual,  en este sentido el huerto les otorga una infinidad de ocupaciones en las cuales poder quemar esa energía abundante en su cuerpo, y muchas veces molesta dentro del aula para los docentes.

El proceso de apoyo del Programa de  integración a nivel psicológico ha sido más eficiente al utilizar metodologías grupales  y asociadas al juego terapéutico, desarrollando espacios para la comunicación asertiva y la expresión emocional dentro del huerto, de esta manera el huerto es un espacio adecuado y muy estimulante para la intervención psicológica o psicoeducativa.

ACTIVIDAD EXTRAESCOLAR Y HUERTO  V/S DEPRIVACION SOCIAL

La actividad extraescolar surge como una oportunidad   para estimular, aprender  y lograr un desarrollo pleno e integral del alumno. Es un método eficiente para ampliar el mundo social, para salir de la marginalidad y resolver los conflictos y resentimientos respecto a la falta de oportunidades y la  pobreza en que hemos nacido.  La actividad extraescolar reduce los tiempos de ocio y permite que los niños y niñas disfruten de sus derechos a jugar y aprender,  que gocen de su derecho de tener un buen trato e igualdad de oportunidades.

En síntesis el huerto escolar  y  los procesos que allí viven los alumnos permiten reducir el nivel de deprivacion social, entregando oportunidades para el desarrollo personal e intelectual. Don Bosco en su SISTEMA PREVENTIVO SALESIANO  lo plantea, “…Las actividades lúdicas, recreativas, deportivas y artísticas son esenciales en la formación del joven. En este sentido Don Bosco cita a Felipe Neri:

«Haced lo que queráis, a mí me basta que no cometáis pecado», lo que traducido en términos modernos implica la educación en la libertad responsable del joven y en el apoyo a sus talentos.

Durante estos dos años de trabajo en una comunidad altamente vulnerable he observado el perfil y las características de un alumno en condiciones de deprivacion social:

Características de deprivacion social observadas en nuestros niños y niñas

1-          Falta de participación en las instituciones sociales como consecuencia de la discriminación y aislamiento social. Familias poco participativas en el proceso escolar del niño o niña.

Alumno con alimentos del huerto para una comida institucional

2-          Condiciones familiares poco adecuadas tanto en lo que se relaciona con lo material (vivienda, alimentación, vestido, espacio de estudio) como con lo relativo a las relaciones entre los miembros de la familia (desintegración y violencia intrafamiliar).  Se observa conflictos como violencia de género, consumo de alcohol y drogas, hacinamiento  y  conductas di-sociales.

Trabajo para el desarrollo de identificación y sentido de pertenencia al colegio.

3-          Conflicto entre la propia cultura (marginada) y la del resto de la sociedad (predominante). Esto genera malentendidos y consecuencias negativas muy patentes entre miembros de diferentes culturas.

4-          La notable marginalidad, la dependencia, el desamparo y el sentimiento de inferioridad frente a los otros grupos sociales.

5-          El evidente retraso de muchos niños, jóvenes, e incluso adultos, respecto a los de su edad. De acuerdo a la  teoría desarrollada por el Diccionario Enciclopédico de Educación  especial, se indica que la deprivación sociocultural tiene como preocupante punto de partida el hecho de que todos los individuos pertenecientes a las clases sociales más deprimidas económicamente “tienen quince veces más probabilidades de ser diagnosticados como retrasados mentales” (Sánchez, 1985: 598).

6-          La débil formación de las capacidades de estructuración del pensamiento lógico, lo cual reduce la capacidad de universalidad, flexibilidad y plasticidad de

7-          El interés limitado por el estudio o cualquier faceta que tenga relación con la cultura predominante.

CONCLUSIONES

Todo niño, incluso el más díscolo, violento o indisciplinado, tiene siempre una esperanza, y dentro del Sistema Preventivo Salesiano este encontrará un espacio para cambiar, no por medio de la represión y los castigos físicos, sino del diálogo y el sentimiento de formar parte de una gran familia educativa.

Don Bosco.

Este documento representa el trabajo psicológico  en el  huerto  durante un año en el colegio tecnológico DON BOSCO,  se intervino a cerca de 60 alumnos del colegio, con un total de 24 alumnos PIE, 25 alumnos pertenecientes al ACLE “huerto escolar”, 11 alumnos incorporados por demanda espontánea o necesidad de apoyo afectivo y consejería. Ha sido un trabajo arduo y difícil, desde el inicio de nuestro trabajo hemos enfrentado el desafío con esperanzas y ganas de hacer las cosas bien.  Siempre con fe  y de la mano de dios y la virgen hoy podemos decir “misión cumplida”, hemos implementado un huerto escolar mejorando el entorno del colegio, pero sobre todo hemos cultivado sonrisas, esperanzas y sueños. Hemos cultivado el cambio social al romper el ciclo de la violencia en nuestros 60 alumnos intervenidos a través del huerto,  tal como la semilla que germina y evoluciona en un terreno  fértil, nuestros alumnos y alumnas han aprovechado el espacio entregado fértil de amor y preocupación hacia ellos.

Agradezco al colegio  a mis alumnos y apoderados la confianza depositada en mi como psicólogo y terapeuta del huerto. Este huerto está iniciándose, aún quedan muchos desafíos y proyectos que sin lugar a dudas están como semillas, pero que germinaremos junto a la institución  y está linda gente que la construye, tan humana  y sensible. Con esfuerzo y trabajo nuestras  propuestas  harán del colegio lo que los Salesianos y el sueño de don Bosco han esparcido e impulsado por el mundo:   Darles oportunidades a los niños, niñas y jóvenes que sufren y viven en la pobreza, la violencia y la marginalidad.  Enseñémosles a trabajar  y a vivir la vida con dignidad,  fuerza y mucho amor de la mano de las enseñanzas de Jesús.

“El que labra su tierra se saciará de pan, pero el que persigue lo vano carece de entendimiento.”

Proverbios 12:11

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Cisternas Bastias Juan Tomás. (2017, febrero 23). «Reciclando y cultivando nuestros sueños». Un modelo de intervención para la inclusión y el desarrollo personal. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/reciclando-cultivando-suenos-modelo-intervencion-la-inclusion-desarrollo-personal/
Cisternas Bastias, Juan Tomás. "«Reciclando y cultivando nuestros sueños». Un modelo de intervención para la inclusión y el desarrollo personal". GestioPolis. 23 febrero 2017. Web. <https://www.gestiopolis.com/reciclando-cultivando-suenos-modelo-intervencion-la-inclusion-desarrollo-personal/>.
Cisternas Bastias, Juan Tomás. "«Reciclando y cultivando nuestros sueños». Un modelo de intervención para la inclusión y el desarrollo personal". GestioPolis. febrero 23, 2017. Consultado el 21 de Noviembre de 2019. https://www.gestiopolis.com/reciclando-cultivando-suenos-modelo-intervencion-la-inclusion-desarrollo-personal/.
Cisternas Bastias, Juan Tomás. «Reciclando y cultivando nuestros sueños». Un modelo de intervención para la inclusión y el desarrollo personal [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/reciclando-cultivando-suenos-modelo-intervencion-la-inclusion-desarrollo-personal/> [Citado el 21 de Noviembre de 2019].
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