Microcrédito, género y pobreza en Perú

  • Economía
  • 25 minutos de lectura
77
77
7
Economía y Sociedad 52, CIES, julio 2004
Red de Microcrédito, Género y Pobreza:
una visión de conjunto1
Carolina Trivelli  IEP
Las actividades de la Red de Microcrédito, Género y
Pobreza se iniciaron en el año 2000, gracias a la ini-
ciativa del Consorcio de Investigación Económica y
Social (CIES) y con el auspicio de la Fundación Ford. El
principal objetivo de esta iniciativa es promover la in-
vestigación y generación de conocimiento útil, con el
propósito de ampliar el impacto del microcrédito en
el desarrollo del país y, sobre todo, de los sectores vul-
nerables, como lo estratos de menores ingresos y las
mujeres. Asimismo, este esfuerzo busca generar espa-
cios de diálogo e intercambio entre investigadores,
responsables de la formulación de políticas y promoto-
res de iniciativas microfinancieras (practitioners).
El presente artículo pretende brindar una revisión glo-
bal de los estudios llevados a cabo por la Red de Mi-
crocrédito, Género y Pobreza. En su primera etapa,
las actividades se centraron en la realización de una
suerte de estado de la cuestión sobre las microfinan-
zas y sus perspectivas de desarrollo en nuestro país2.
Sobre la base de este balance, se diseñó una agenda
de investigación cuya prioridad fue profundizar en el
análisis empírico de las microfinanzas en el nivel re-
gional. Finalmente, a partir de dicha agenda, se con-
vocó a un concurso para la realización de los estudios.
De manera complementaria, se llevó a cabo una en-
cuesta a 800 hogares en el departamento de Junín,
con el propósito de recopilar información detallada
que permitiese entender la realidad de las microfi-
nanzas y su potencial.
Este artículo se encuentra dividido en cuatro seccio-
nes. La primera busca describir la situación actual de
las microfinanzas en el país. La segunda sección pre-
senta los principales hallazgos de los estudios, así como
sus principales recomendaciones de política. En la ter-
cera sección, se muestran los resultados de los trabajos
sobre el departamento de Junín, mientras que la últi-
ma sección discute los temas relevantes que están pen-
dientes en la agenda de investigación.
El punto de partida: ¿en qué
situación se encuentran las
microfinanzas en el Perú?
La agenda de trabajo sobre las microfinanzas, su im-
pacto y potencial de desarrollo es extensa y compleja.
«El principal objetivo de esta
iniciativa es promover la
investigación y generación
de conocimiento útil, con el
propósito de ampliar el
impacto del microcrédito en
el desarrollo del país y,
sobre todo, de los sectores
vulnerables, como lo
estratos de menores
ingresos y las mujeres»
1/ Resumen del documento titulado Visión de conjunto. A manera de
introducción en Trivelli, Carolina y otros. Mercado y gestión del micro-
crédito en el Perú. Lima: CIES, pp. 19-45. Podrá descargar la versión
completa de este documento desde http://www.consorcio.org/pford.asp
2/ Los resultados de este primer esfuerzo fueron publicados en Portoca-
rrero, Felipe; Carolina Trivelli y Javier Alvarado (2002). Microcrédito en
el Perú: quiénes piden, quiénes dan. Lima: CIES.
88
88
8
Economía y Sociedad 52, CIES, julio 2004
Por el lado de la oferta, los trabajos que resumen el
estado de la cuestión no solo muestran la amplitud
de los temas por trabajar, de las evaluaciones por rea-
lizar y de las propuestas por concretar. También mues-
tran que la estructura del mercado de las microfinan-
zas es incierta, pues es difícil concluir si estamos fren-
te a una senda de desarrollo del mercado microfinan-
ciero o si, más bien, se trata del crecimiento de algu-
nas instituciones y plazas particulares.
De acuerdo con Portocarrero3, el mercado de las mi-
crofinanzas afronta un conjunto de problemas. Algunos
se originan en las propias carencias del sistema por
ejemplo, debilidad de presiones competitivas, otros
en la debilidad de algunas instituciones como el bajo
nivel de patrimonio y otros derivados de problemas
en la regulación. Estas dificultades dan cuenta de la ne-
cesidad de una diversidad de acciones y de coordina-
ción entre los agentes encargados de implementarlas.
En este marco de referencia, el trabajo de Alvarado4
muestra que estas necesidades se pueden agrupar en
dos rubros. Por un lado están las demandas por inno-
vaciones en sus procedimientos y productos, para aten-
der mejor y a un menor costo al segmento de clientes
de las microfinanzas. Por el otro, se encuentra el pedi-
do de un papel promotor del Estado, con el fin de for-
talecer y consolidar el segmento de los demandantes
de microcréditos. Ambos puntos permiten una mayor
comprensión de los problemas fundamentales de este
sector, con miras a definir las pautas para su desarrollo.
Resulta de especial interés mencionar que el estudio
de Alvarado (2002) incluye no solo las entidades fi-
nancieras formales, sino también las ONG con espe-
cialización en el microcrédito. Ello resulta importan-
te, si se toma en cuenta que este sector, junto con el
de los intermediarios no formales, representa una
fuente significativa de fondos para el segmento de
bajos ingresos.
Desde el otro lado de la orilla, el análisis de los de-
mandantes de los microcréditos ha sido menos traba-
jado y, por ello, resulta menos concluyente y exhaus-
tivo que el de los oferentes. Los estudios realizados
en el marco de la Red de Microcrédito, Género y
Pobreza dan cuenta de las dificultades que tienen los
oferentes para identificar las características de sus
clientes. A pesar de ello, se encuentran algunas cons-
tantes en dichos clientes.
El trabajo sobre los clientes se ha basado en el análisis
de tres grandes grupos de clientes potenciales: muje-
res, microempresarios y personas pobres. En general,
se puede señalar que la probabilidad de acceder a un
crédito es menor para aquellos hogares situados por
debajo de la línea de pobreza. Por el contrario, no se
encontró un efecto significativo de la variable género
sobre la probabilidad de acceder a un crédito.
Un tema no abordado en los balances, pero que resul-
ta fundamental para repensar el objetivo de la Red, es
«...la estructura del
mercado de las
microfinanzas es incierta,
pues es difícil concluir si
estamos frente a una senda
de desarrollo del mercado
microfinanciero o si, más
bien, se trata del
crecimiento de algunas
instituciones y plazas
particulares»
3/ Portocarrero, Felipe (2002). La oferta actual de microcrédito en el
Perú, en Portocarrero, Felipe; Carolina Trivelli y Javier Alvarado. Mi-
crocrédito en el Perú: quiénes piden, quiénes dan. Lima: CIES, pp. 79-80.
4/ Alvarado, Javier (2002). El microcrédito desde la óptica de las institu-
ciones ofertantes. Lima: CIES, Red de Microcrédito, Género y Pobreza.
99
99
9
Economía y Sociedad 52, CIES, julio 2004
que el mercado microfinanciero es más amplio que el
del microcrédito. Existen espacios para trabajar otros
aspectos de las microfinanzas, tales como el microaho-
rro y la prestación de otros servicios financieros trans-
ferencias, recepción de remesas, etc., y no pensar
en las microfinanzas exclusivamente como un sistema
de entrega de dinero.
Es en este marco que se constituyó la agenda de inves-
tigación de la Red, en un esfuerzo por realizar esta
suerte de estado de la cuestión. La agenda finalmente
definida propuso dos niveles de análisis. Uno sobre
aspectos generales, que expusiera los principales ar-
gumentos teóricos con el propósito de comprender el
mercado de las microfinanzas. El segundo nivel pro-
ponía analizar el caso específico de una plaza microfi-
nanciera regional, dado el escaso conocimiento de las
dinámicas de los mercados regionales, de su potencial
y de sus limitaciones. A continuación, se discuten los
principales resultados de las investigaciones.
Los trabajos sobre temas
generales
Se realizaron nueve trabajos sobre temas que pueden
ser considerados como generales, toda vez que buscan
comprender, evaluar o describir actividades o segmen-
tos del mercado microfinanciero sin referirse a un con-
texto, zona, entidad o público en particular. Dentro de
estos estudios más generales, se pueden identificar tres
grandes grupos. El primero se refiere a los estudios so-
bre las prácticas y el desempeño de los oferentes de
servicios microfinancieros. El segundo está constituido
por dos estudios que analizan instrumentos creados o
que deberían crearse, en un esfuerzo por mejorar el
desempeño de las microfinanzas. Finalmente, el tercer
grupo presenta una revisión de la relación entre el
microcrédito y la situación de las mujeres.
A continuación se presentan las principales conclusio-
nes y recomendaciones de política de estos estudios,
agrupados en los temas antes señalados.
Los oferentes de servicios
microfinancieros
Portocarrero y Byrne5 estudian la estructura de los
mercados microfinancieros de Lima, Huancayo y Are-
quipa. Su trabajo parte de reconocer tres etapas en el
desarrollo de un mercado microfinanciero: (i) etapa
de la oferta concentrada en pocos intermediarios fi-
nancieros y altas tasas de interés; (ii) etapa de la con-
solidación de las empresas más antiguas, en términos
de eficiencia, que permite generar beneficios extraor-
dinarios y atraer nuevos competidores; y (iii) etapa del
mercado competitivo, caracterizada por nuevas estra-
tegias de crecimiento que fuerzan a establecer una
competencia en precios.
Los resultados de este estudio muestran que la plaza
limeña se encuentra en la primera etapa y funciona
como un mercado de competencia monopólica, en el
que existe una concentración en tres instituciones
microfinancieras (IMF) con elevadas tasas de interés.
Por el contrario, las plazas de Huancayo y Arequipa
cuentan con un intermediario líder y un conjunto de
empresas seguidoras de menor tamaño.
A pesar de las semejanzas en las condiciones de mer-
cado en Arequipa y Huancayo, las estrategias seguidas
por la empresa líder han sido distintas. Mientras que la
CMAC Huancayo optó por reducir sus tasas de interés,
la CMAC Arequipa las mantuvo elevadas para generar
beneficios extraordinarios, lo que a su vez ha posibili-
tado la supervivencia de seguidoras ineficientes. Ello
evidencia una independencia en la actuación de los
intermediarios financieros y una escasa integración ho-
rizontal y/o coordinación de políticas y estrategias.
Los determinantes de la tasa de morosidad de las IMF
son evaluados por Aguilar y Camargo6. Se realizan dos
estudios de caso para analizar las características de los
clientes morosos y la política de provisiones de dos IMF
CMAC Huancayo y Edpyme Confianza. Se encuen-
tra que los buenos resultados observados en el mante-
nimiento de los niveles de mora en sus carteras credi-
ticias están, en buena medida, basados en la recupera-
ción de créditos que realizan los analistas de crédito.
El estudio termina recomendando un análisis más de-
tallado de la productividad de dichos analistas, para
«Desde el otro lado de la
orilla, el análisis de los
demandantes de los
microcréditos ha sido
menos trabajado y, por
ello, resulta menos
concluyente y exhaustivo
que el de los oferentes»
5/ Portocarrero, Felipe y Guillermo Byrne (2004). Estructura de mercado
y competencia en el microcrédito en el Perú, en: Trivelli, Carolina y otros.
Mercado y gestión del microcrédito en el Perú. Lima: CIES, pp. 49-140.
6/ Aguilar, Giovanna y Gonzalo Camargo (2004). Análisis de la morosi-
dad en las instituciones microfinancieras (IMF) en el Perú, en Trivelli,
Carolina y otros. Mercado y gestión del microcrédito en el Perú. Lima:
CIES, pp. 199-294.
1010
1010
10
Economía y Sociedad 52, CIES, julio 2004
encontrar el nivel de colocaciones por analista a partir
del cual se tendría un efecto negativo sobre la morosi-
dad de la cartera. Por otro lado, se recomienda la di-
versificación de las colocaciones, con el fin de elevar
la calidad de la cartera.
Por su parte, el estudio de Portocarrero y Tarazona7
ofrece un análisis de la rentabilidad de las CRAC basa-
do en un análisis de costos por producto. Los resulta-
dos señalan que la baja rentabilidad de estas entidades
se deriva de una combinación de factores: concentra-
ción de la cartera en el sector agropecuario, bajas ta-
sas de interés y productos con elevados costos. Se en-
cuentra, sin embargo, que existe espacio para mejo-
rar este resultado, si se amplía la cartera urbana de las
CRAC, se elevan las tasas de interés, se mejoran los
sistemas de información y se hace más eficiente la
gestión de las agencias.
Esta investigación abre nuevamente el debate sobre la
viabilidad de los productos agropecuarios y sugiere la
necesidad de replantear el tratamiento de las coloca-
ciones en dicho sector. Ello obliga a retomar el tema
fundamental de cómo atender a los clientes agrope-
cuarios, sin atentar contra la sostenibilidad de las insti-
tuciones prestamistas.
En la misma línea, Pérez8 explora las experiencias
más consolidadas del microcrédito agrícola CRAC
San Martín y Señor de Luren, y CMAC Sullana e Ica.
El autor concluye que existe una metodología estan-
darizada eficiente para atender a los pequeños pro-
ductores agropecuarios, mientras que los micropro-
ductores constituyen un segmento aún no atendido
debido a su nivel de pobreza. En su documento, Pé-
rez hace un breve recuento de los efectos de la in-
tervención estatal a través de los programas del Res-
cate Financiero Agrario (RFA) y Reprogramación de
Créditos Agropecuarios (RCA) en las entidades anali-
zadas. A través de dicho recuento, el autor retoma la
noción que el sector público es un activo y directo
participante de este mercado.
Finalmente, el trabajo de Venero9 aborda el tema de
la eficiencia de las tecnologías crediticias, usadas tanto
por los prestamistas formales como por los no forma-
les, a partir de información de los mismos prestatarios.
En él se encuentra una relación inversa entre la efi-
ciencia de la tecnología crediticia y el grado de forma-
lidad de los prestamistas; es decir, los prestamistas más
formales son los que registran tecnologías más inefi-
cientes, mientras que son los menos formales quienes
resultan tener una tecnología crediticia menos inefi-
ciente. Las conclusiones del estudio muestran que exis-
te un margen importante para que los intermediarios
formales puedan mejorar sus tecnologías y aproximar-
se a lo que se denomina la frontera de la eficiencia.
En suma, estos cinco trabajos: (i) dejan en claro que
hay espacio para introducir innovaciones en la tecno-
logía crediticia de los intermediarios microfinancieros
«...los buenos resultados
observados en el
mantenimiento de los
niveles de mora en sus
carteras crediticias están,
en buena medida, basados
en la recuperación de
créditos que realizan los
analistas de crédito»
7/ Portocarrero, Felipe y Álvaro Tarazona (2004). Determinantes de la
rentabilidad en las cajas rurales de ahorro y crédito, en: Trivelli, Caro-
lina y otros. Mercado y gestión del microcrédito en el Perú. Lima: CIES,
pp. 295-367.
8/ Pérez, Luis (2004). Análisis de las experiencias más consolidadas
de microcrédito agrícola. Lima: CIES. Red de Microcrédito, Género y
Pobreza.
9/ Venero, Hildegardi (2002). ¿Operan las instituciones financieras en
la frontera de tecnologías crediticias eficientes? Un análisis de transac-
ciones de crédito en los sectores de bajos ingresos. Lima: CIES.
1111
1111
11
Economía y Sociedad 52, CIES, julio 2004
y ampliar la cobertura del crédito, mejorando su soste-
nibilidad y alcanzando mayores niveles de eficiencia;
y (ii) señalan la importancia y presencia de factores
exógenos que afectan el desempeño del sector, como
el nivel de actividad local en el que operan los ofer-
tantes de crédito, los shocks climáticos o la interven-
ción del Estado. Estas consideraciones apuntan hacia
una mejora factible en el desempeño de los operado-
res microfinancieros y plantean, a su vez, el reto de
implementar medidas que permitan promover la in-
novación tecnológica y de productos, así como lidiar
con factores que afectan negativamente al sector.
Instrumentos de política: Fogapi,
Fonrepe y el ansiado seguro contra
shocks climáticos
Alvarado y Galarza10 examinan la función de dos fon-
dos de garantía el Fondo de Garantía de Préstamos a
la Pequeña Industria (Fogapi) y el Fondo de Respaldo
de la Pequeña Empresa (Fonrepe)  en el aumento del
acceso al crédito y la mejora de sus condiciones, al
reducir sus riesgos. Al analizar las entidades financie-
ras que han hecho uso de dichos fondos, los autores
encuentran que su utilización reporta mayores costos
que beneficios y, por lo mismo, no han servido para
reemplazar la carencia de garantías reales de las Pyme.
Por su parte, el trabajo de Pérez (2004) se inserta en la
investigación sobre instrumentos que permiten afron-
tar el riesgo climático inherente al sector agropecua-
rio. El objetivo del estudio es diseñar una propuesta
de seguros contra shocks climáticos y, complementa-
riamente, crear un fondo de compensación que per-
mita mitigar los efectos adversos de su ocurrencia. El
autor concluye que es el Estado quien debe asumir el
liderazgo en el tema de los seguros climáticos, convo-
cando a los agentes involucrados agricultores, institu-
ciones financieras y aseguradoras con el fin de defi-
nir una estrategia eficaz.
Es importante notar que ambos estudios marcan la exis-
tencia de un espacio para que el sector público actúe
en este mercado, para suavizar las imperfecciones in-
herentes a él.
Introducción de la variable género
El impacto de los programas de crédito en las relacio-
nes de género es poco conocido en nuestro país. Por
ello, el trabajo de Alvarado y Gallardo11 resulta inte-
resante. La hipótesis de que el acceso al microcrédi-
to empodera a las mujeres es estudiada a partir de los
resultados que arrojan cuatro programas de crédito
en el departamento de Piura (CMAC Piura, Edpyme
Edificar, Centro de Promoción del Campesinado
CIPCA y el programa al microcrédito de la ONG
Prisma). Los resultados muestran que el acceso al cré-
dito, por sí mismo, genera impactos mínimos en el
empoderamiento de las mujeres. Las autoras sugie-
ren que, junto con el crédito, es necesario brindar
servicios complementarios y de monitoreo del uso
final de los préstamos, con el fin que permitan alcan-
zar los objetivos de disminuir la exclusión de las mu-
jeres del acceso al crédito.
Otro trabajo que aborda el tema de la relación entre
microcrédito y género es el de Field y Torero12 . En
él, se examina el efecto de la distribución por género
de los derechos de propiedad sobre las limitaciones
en el acceso al crédito que tienen las mujeres en el
país. Los autores encuentran que la redistribución de
la propiedad hacia las mujeres, mediante la inclusión
de sus nombres en los documentos de propiedad, es
un mecanismo efectivo para incrementar su acceso
al crédito y, por tanto, su capacidad de tomar deci-
siones dentro del hogar.
Estos nueve documentos dan cuenta de una gama de
temas y problemas que deben ser discutidos y analiza-
dos con más detalle, para proponer una agenda de tra-
bajo a favor del desarrollo de una oferta competitiva
de servicios de microcrédito.
«...hay espacio para
introducir innovaciones
en la tecnología crediticia
de los intermediarios
microfinancieros y
ampliar la cobertura del
crédito, mejorando su
sostenibilidad y
alcanzando mayores
niveles de eficiencia...»
10/ Alvarado, Javier y Francisco Galarza (2002a). Examen de FOGAPI y
FONREPE. Lima: CIES.
11/ Gallardo, Emma y Gina Alvarado (2002). Programas de microcrédi-
to rural para pequeños negocios en Piura: eficiencia y empoderamien-
to. Lima: CIES.
12/ Field, Erica y Máximo Torero (2004). Diferencias en el acceso de las
mujeres al microcrédito en el Perú y el impacto de la tenencia del título
de propiedad, en: Trivelli, Carolina y otros. Mercado y gestión del mi-
crocrédito en el Perú. Lima: CIES, pp. 141-198.
1212
1212
12
Economía y Sociedad 52, CIES, julio 2004
El estudio de caso: Huancayo
El estudio de la plaza financiera regional de Huanca-
yo, corresponde al segundo nivel de análisis propues-
to en la agenda de investigación. Dos de los trabajos
realizados hacen uso de la encuesta desarrollada por
el CIES en el año 2002, en el marco de la Red; el ter-
cero describe las características financieras de esta lo-
calidad, a partir de otras fuentes de información.
El estudio de Alvarado y Galarza13 muestra que Huan-
cayo presenta condiciones favorables para el desarro-
llo de las microfinanzas, lo que ha resultado en un
mercado maduro y competitivo14 , toda vez que cuen-
ta con la participación de varias entidades locales y
nacionales que ofrecen sus servicios a las pequeñas
empresas y microempresas. Las lecciones derivadas del
análisis de este caso permiten indicar que una política
encaminada a expandir el mercado de microcrédito,
debe apoyarse en la experiencia de los intermediarios
locales. En consecuencia, es necesario fortalecer las
instituciones microfinancieras locales para que pue-
dan competir con las de escala nacional y los bancos
comerciales en la provisión de nuevos servicios; en
especial, los referidos a la captación de ahorros.
En un nuevo estudio, y utilizando también la encuesta
realizada en el marco de la Red, los mismos autores
estudian las características y relaciones del crédito for-
mal y el no formal en la región15 . Ellos encuentran que
el sector formal es más importante, tanto en montos
transados como en número de transacciones, a dife-
rencia de otros mercados. Respecto de la relación en-
tre crédito formal y no formal, Alvarado y Galarza
(2002c) encuentran un efecto de sustitución perfecta
entre ambos tipos de oferta crediticia16 . Este hecho se
explica por el bajo acceso al crédito y por la similitud
de las condiciones para acceder a él entre fuentes for-
males y no formales.
El trabajo de Venero y Yancari17 determina la deman-
da potencial y la demanda efectiva de microcrédito
en la provincia de Huancayo, tanto para el ámbito ur-
bano como para el rural, y según el tipo de prestamis-
ta. Los resultados indican que la demanda potencial es
significativa. En la zona urbana, las razones por las que
no se solicita el crédito son las condiciones de este
último y la aversión al riesgo; mientras que en la zona
rural, la razón principal es el costo del financiamiento.
Asimismo, las autoras realizan un análisis de sensibili-
dad de la demanda potencial ante cambios en las con-
diciones de crédito, y concluyen que la forma óptima
de captar dicha demanda potencial pasa por una di-
versificación de productos, más que por una modifi-
cación de las tasas de interés o plazos.
Estos dos últimos trabajos enfatizan la importancia de
conocer la demanda de microcréditos, ya sea a través
del análisis de la actuación de la oferta informal o me-
diante la estimación de una demanda potencial, que
permita cerrar la brecha de insuficiencia. En tal senti-
do, el papel de las restricciones crediticias, del racio-
namiento y las opciones para el manejo del riesgo que
afrontan los demandantes, resultan piezas fundamen-
tales para el diseño de instrumentos capaces de en-
tender efectivamente la demanda.
Los temas pendientes: nuevas y
viejas agendas
El tema de las microfinanzas, y el de los servicios mi-
crofinancieros en general, sigue siendo materia de un
amplio debate. No obstante, la discusión se mantiene
activa, no solo por las experiencias exitosas y las no tan
«...la redistribución de la
propiedad hacia las mujeres,
mediante la inclusión de sus
nombres en los documentos de
propiedad, es un mecanismo
efectivo para incrementar su
acceso al crédito...»
13/ Alvarado, Javier y Francisco Galarza (2002b). Estudio del mercado
financiero de la plaza de Huancayo, en: Trivelli, Carolina y otros. Mer-
cado y gestión del microcrédito en el Perú. Lima: CIES, pp. 371-462.
14/ Es interesante notar cierta discrepancia entre esta apreciación y la
incluida en el estudio de Portocarrero y Byrne (2004), sobre el nivel de
competencia en esta plaza financiera.
15/ Alvarado, Javier y Francisco Galarza (2002c). Análisis del crédito
formal y no formal, en: Trivelli, Carolina y otros. Mercado y gestión del
microcrédito en el Pe. Lima: CIES, pp. 557-626.
16/ Ello resulta interesante, en cuanto podría reflejar una característica
de las microfinanzas urbanas. Trabajos sobre el medio rural con similar
metodología encuentran sustitución, pero imperfecta, lo que revela seg-
mentos en los cuales se mantienen relaciones de complementariedad
(véase, por ejemplo, Trivelli, Carolina (2001). Non Formal Credit for
Rural Agricultural Areas: New Evidence for an Old Problem, en Trivelli,
Carolina; Tatsuya Shimizu y Manuel Glave (2001). Economic Liberaliza-
tion and Evolution of Rural Agricultural Sector in Peru. Latin America
Studies Series Nº 2. Tokio: IDE-JETRO, pp. 11-27). Asimismo, en el
trabajo de Alvarado, Javier et al. (2001) [El financiamiento informal en el
Perú: lecciones desde tres sectores, Serie Análisis Económico 20. Lima:
IEP-COFIDE-CEPES], se encuentra que también existe sustitución entre
fuentes formales y no formales, aunque el grado de esta es menor.
17/ Venero, Hildegardi y Johanna Yancari (2002). Clientes potenciales
de microcrédito: ¿existe una demanda potencial en Huancayo?, en:
Trivelli, Carolina y otros. Mercado y gestión del microcrédito en el Perú.
Lima: CIES, pp. 463-556.
1313
1313
13
Economía y Sociedad 52, CIES, julio 2004
exitosas en esta materia, sino también por su enorme
potencial como herramienta para promover el desa-
rrollo económico.
Es en este contexto que se enmarca la agenda discuti-
da en las páginas anteriores, la cual es bastante técnica
y busca generar conocimiento y evaluaciones para
corregir algunos de los problemas de las microfinan-
zas. Sin embargo, reconociendo la necesidad de avan-
zar en esta línea, es necesario ampliar el espectro de
la agenda, al menos en dos sentidos.
En primera instancia, es necesario tener claridad so-
bre hacia dónde nos dirigimos, a dónde queremos lle-
gar y por qué. Las microfinanzas pueden ser herra-
mientas para el desarrollo, pero no nos llevarán hacia
él por sí mismas. Una herramienta útil para tener clari-
dad sobre el papel que estas desempeñan, consiste en
que sean evaluadas sobre la base de tres objetivos:
sostenibilidad financiera, cobertura del segmento aten-
dido e impacto sobre el bienestar18 .
En segunda instancia, es importante definir el papel de
la política y de los políticos. ¿Cómo hacer para que las
intervenciones del sector público respondan al objeti-
vo de largo plazo de mantener un sistema financiero
sostenible y eficiente? González-Vega19 plantea la ne-
cesidad de cerrar tres brechas: la de ineficiencia, la de
insuficiencia y la de factibilidad. La primera se refiere
al desarrollo de mejores productos y tecnologías, que
contribuyan a mejorar la eficiencia de las instituciones
financieras. La segunda se refiere al vacío entre la ofer-
ta de recursos y la demanda legítima de servicios micro-
financieros. Y la tercera hace mención a la brecha entre
lo que se puede hacer y lo que los políticos ofrecen.
Es claro que el problema es complejo y no basta con
pedir a los políticos que escuchen; hay que asegurar
que los electores estén informados, que los académi-
cos, practitioners y la cooperación internacional estén
presentes para debatir las propuestas. Para ello se ne-
cesita una comunidad articulada en torno a temas, prin-
cipios y objetivos, capaz de organizar sus diferencias y
potenciar sus acuerdos.
Finalmente, es necesario incluir dentro del debate dos
temas que son relevantes. El primero está referido a la
pobreza y la atención de los sectores de menores recur-
sos. Resulta fundamental identificar las limitaciones de
los oferentes, las demandas con capacidad de repago y
el tipo de producto que este segmento requiere, para
entender el potencial de las microfinanzas como instru-
mento promotor del desarrollo. El segundo tema se vin-
cula con la necesidad de replantear el objetivo de la
Red, desde el microcrédito hacia los servicios financie-
ros en general. Claramente, en la perspectiva de rela-
cionar microfinanzas con atención de necesidades fi-
nancieras de segmentos pobres, los servicios financie-
ros no crediticios desempeñan un papel central.
Los puntos mencionados en los párrafos anteriores dan
cuenta de lo complejo y amplio del tema, de la urgen-
cia de tomar decisiones y de articular esfuerzos, pero
también de la necesidad de considerar en el análisis
factores exógenos como la política. La tarea pen-
diente es vasta y complicada, y realizarla requerirá li-
derazgos sólidos.
«...el papel de las
restricciones crediticias, del
racionamiento y las opciones
para el manejo del riesgo
que afrontan los
demandantes, resultan
piezas fundamentales para el
diseño de instrumentos
capaces de entender
efectivamente la demanda»
18/ Zeller, Manfred (2003). Models of Rural Financial Institutions.
Documento presentado en la Conferencia Internacional Paving the Way
Forward for Rural Finance, organizada por el BASIS Collaborative Re-
search Support Program, de la Agencia para el Desarrollo Internacional
de los Estados Unidos y el World Council of Credit Unions (WOCCU),
Washington, D.C., 2-4 de junio.
19/ González-Vega, Claudio (2003). Deepening Rural Financial Mar-
kets: Macroeconomic, Policy, and Political Dimensions. Documento
presentado en la Conferencia Internacional Paving the Way Forward for
Rural Finance, organizada por el BASIS Collaborative Research Support
Program, de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados
Unidos y el World Council of Credit Unions (WOCCU), Washington,
D.C., 2-4 de junio.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Económica Y Social (CIES) Consorcio de Investigación. (2006, junio 24). Microcrédito, género y pobreza en Perú. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/microcredito-genero-pobreza-en-peru/
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Microcrédito, género y pobreza en Perú". GestioPolis. 24 junio 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/microcredito-genero-pobreza-en-peru/>.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Microcrédito, género y pobreza en Perú". GestioPolis. junio 24, 2006. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/microcredito-genero-pobreza-en-peru/.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. Microcrédito, género y pobreza en Perú [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/microcredito-genero-pobreza-en-peru/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de ametxa en Flickr
DACJ