La Psyché de un joven emprendedor anónimo

Hace unos días, me reuní con un gran amigo con quien compartí variadas clases en el bachillerato, con quien incluso comparto muchas horas en la universidad. Fue extraordinario en todos los sentidos, no por mi relación directa con él, sino por el tema que tocamos, me permitió analizarlo y comprenderlo en todos los sentidos, tanto así que me dio camino a publicar este pequeño artículo.

La psyché entendida en la lengua muerta, el latín, como “alma” lleva a muchísimas interpretaciones para quienes no la conocen. En este caso, se separará ese término de aquel conocido en teología, buscando darle un rigor científico a este artículo para lograr su objetivo, aportar conocimiento en la zona del emprendimiento y generar autoayuda a quien lo merece. Definiremos alma como la parte invisible del ser humano que lo lleva a sentir, expresarse, tener una determinada conducta, es decir, ese lugar donde se encuentran aglomeradas todos sus sentimientos y emociones. Ahora bien, una vez que se tienen las premisas de este trabajo, se conocen los términos fundamentales, se lanzará la siguiente interrogante, Qué fue lo que se habló en esa conversación de tanta importancia?.

En forma se ve muy simple, pero al entender su fondo, se ve que no fue ningún tema trivial o banal. “Soy un emprendedor” esa frase muchos lo dicen con una gran seguridad, con firmeza, esperando que las personas que lo rodean griten de emoción al oír lo que representa. Él me dijo esa frase y ya pensaba retirarme de la mesa, quería una conversación con sustancia, y menos mal que no seguí mi instinto. “No es tan fácil como se pinta” exclamó mi gran compañero y mi atención detonó con un gran entusiasmo. Resulta que, este joven emprendedor había decidido establecer un sistema de depósitos de basura completamente diferente, innovador, práctico, económico y sobretodo sustentable. Era una especie de cesta que se colocaría debajo de sillas en espacios públicos; específicamente en campos de béisbol, cines y teatros. Resolvería una problemática, solucionar los problemas de higiene, e incluso se podría aplicar en casas para guardar libros y materiales de uso diario, ya que, es a base de rejilla de aluminio. Increíble, extraordinaria idea pensé, pero surgió en mi otra interrogante,

Por qué está demostrando fragilidad y cierta tristeza hablando de su proyecto?

Traté de entenderlo, no sé si lo logre a cabalidad, pero mi conclusión en el momento fue, uno nunca se prepara para lo que ocurre en la realidad, múltiples libros te hablar sobre “Un ser emprendedor” pero muy pocos comentarán lo que en verdad trae esto, esfuerzo y dedicación son palabras muy generales, quizás ubiquemos otras palabras que de verdad sirvan de apoyo a los lectores.

La creatividad ya se pudo ver, mucho más que claro predomina en mi compañero, innata o no, es una característica que a una gran cantidad de personas se le puede presentar y no hacerla emprendedora. Segundo punto, la motivación, ese hecho inmaterial que te hace caminar hacia delante, en este caso, eliminar un problema que agrava toda su comunidad, es como Consideración Individualizada de la que habla Stephen Covey en los líderes transformacionales, donde puede ser la formación, las creencias religiosas, o algo desconocido, lo que los mueve mucho más allá. Me atrevería a decir, que la gran cantidad de jóvenes llevan en su código genético, ese deseo de enfrentar la vida, un deseo, cumplir un propósito. Uno lee esto y se planteará, pero todo va por buen camino, Qué es lo malo que sucede? Por qué detona tristeza?.

Creo que es ahí donde podría hablar de una tercera característica, la decaída, el choque con una realidad que no es lo que parece. Una vez que las emociones de alegría, felicidad, entusiasmo están presentes, convierten al ser humano en una gran ola, una ola con muchísima fuerza que se lleva todo lo que toque. Sin embargo, por razones externas, comentarios de personas o la falta de progreso en la idea hacen que esa ola choque y el mar no se mueva mucho más. Resulta que, este chico pasó por esta característica, se dio cuenta que emprender no es ningún juego. Todo era serenidad y felicidad cuando sus amigos y familiares hablaban en pro de su proyecto, cuando en las redes sociales estaban generando impacto, hasta que todo se detuvo. Hasta que pensó en registrar una marca y solo viendo el gran papeleo que se debe hacer en su país, la burocracia, se asustó. Vio todo su imperio decaerse hasta esa conversación. Uno no sabe cómo luchará hasta que se encuentra en el campo de batalla. Es posible que estén presentes no solo la tristeza, sino también, la impotencia, la rabia, el dolor, pero esto no ha de quedar aquí. Sería una desgraciada conclusión ante una historia de gran interés.

La cuarta característica es, dejar de ser un adolescente. Es aceptar que así como uno cambia los ideales, viene una transformación del cuerpo. En pocas palabras, es como esa evolución de niño a joven donde te dejan de gustar los juguetes y empieza a llamar la atención el otro sexo. Sin embargo, esto no es exactamente lo que le puedes explicar a una persona que en su encuentra en un complot emocional, por lo que aplique dos técnicas, una a la que llamo la comparación y otra la autoconfianza.

Empecé a nombrarle gente de alto rendimiento importante, Steve Jobs, Bill Gates, Jeff Bezos, Carlos Slim, y muchos otros. Establecí una línea entre los dos y exclame: “Qué tienen ellos que no tengas tú?” Seguí nombrando y luego hice la conexión con la autoconfianza. Hablamos sobre su pasado, era una persona con buena trayectoria, no tenía nada que le indicara que podía fallar, lo único era no confiar en él. A qué se debe que los jóvenes duden de sus habilidades? Por qué frenan sus ideales? Es una pregunta difícil de responder, aunque se hará fácil si entendemos el miedo. El miedo es su definición más simple, puede darse por dos cosas, sientes que atentan contra tu persona o hay algo que te impide seguir. Te podría decir que el miedo no existe, pero debes conocerte a ti mismo, y una vez que te encuentres en medio de la batalla es que se debe pensar porque si no todo quedan en ideas al aire sin ningún propósito.

La historia concluyó bastante interesante, empezó a cambiar su estado de ánimo, no sé si su conversación conmigo le ayudo, pero esa sonrisa en su cara me llenó. En resumen se dio cuatro interesantes características, se podría mencionar una quinta “el éxito” o tal vez no, porque no estoy muy seguro si es necesario tener ese elemento para ser emprendedor, es un punto que se puede dejar para otro artículo. Hace unos días me contacto mi amigo, me dijo que en Septiembre daría una charla emprendedora y participaría en una feria de proyectos, quizás sea un poco lejos, pero sin duda alguna, si uno actúa bien las cosas salen bien por más que tarden. Como dijo una vez Henry Ford “Cuando todo parezca estar en tu contra, recuerda que los aviones despegan con el aire en contra, no a favor”.

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Carlos Llorente

Estudiante Psicología en la Universidad Metropolitana de Caracas.

 

 

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Llorente Carlos. (2017, abril 8). La Psyché de un joven emprendedor anónimo. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/la-psyche-joven-emprendedor-anonimo/
Llorente, Carlos. "La Psyché de un joven emprendedor anónimo". GestioPolis. 8 abril 2017. Web. <https://www.gestiopolis.com/la-psyche-joven-emprendedor-anonimo/>.
Llorente, Carlos. "La Psyché de un joven emprendedor anónimo". GestioPolis. abril 8, 2017. Consultado el 20 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/la-psyche-joven-emprendedor-anonimo/.
Llorente, Carlos. La Psyché de un joven emprendedor anónimo [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/la-psyche-joven-emprendedor-anonimo/> [Citado el 20 de Septiembre de 2018].
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