La familia: el placer de vivir la felicidad

  • Otros
  • 6 minutos de lectura

De acuerdo a Martínez Zurro y J.F. Pérez (2003, pág. 132) se entiende por familia la unidad biopsicosocial, integrada por un número variable de personas, ligadas por vínculos de consanguinidad, matrimonio o unión estable y que viven en el mismo lugar.

La unión familiar es una especie de respuesta a las diferentes presiones que un ambiente dado ejerce sobre el individuo.

Cuando la organización familiar puede enfrentar las diversas presiones y demandas, el ambiente que tendrá la familia será firme y estable. A través de la armonía y firmeza mantenida dentro del núcleo familiar se obtendrá de una forma segura la presencia de la satisfacción y la felicidad.

Muchas veces podemos observar que son pocas las cosas en la vida que pueden darnos la felicidad que nos brinda nuestra familia. El amor de un padre o una madre por sus hijos es la fuerza positiva más poderosa en la vida humana, y el amor que se vive entre marido y mujer es único por la intimidad y profundidad del vínculo.

La familia, por muchas razones, ha sido en núcleo fundamental de las civilizaciones más avanzadas. Y cuando ofrece una manera positiva en su ambiente, es también nuestro mejor refugio.

Vivimos en un mundo el cual no siempre podemos lograr cosas buenas, sin embargo, nos preguntamos ¿cuándo es buena la familia?, pues la familia no siempre lo es, y es ahí donde entonces se pueden generar ciertos obstáculos para la felicidad de sus miembros.

Felicidad y vida familiar

La vida en familia es la que nos hace más felices según la Universidad de Harvard.

Según Robert Waldinger conjuntamente con la universidad de Harvard donde se han hecho estudios en relación a la familia y la felicidad. Los problemas que pueden presentar las relaciones familias y sociales no tienen una influencia negativa sobre la felicidad. En este sentido se reconoce que esas relaciones buenas no tienen que ser fáciles todo el tiempo. Algunas parejas, que están en los ochenta, pueden estar peleando todo el día. Pero siempre que sintieron que en verdad podían confiar en el otro cuando las cosas se ponían difíciles, pues las discusiones no causan daños en su memoria.

Robert Waldinger ofrece algunas recomendaciones para conseguir la felicidad como:

  • Mantener vínculos cercanos: pues se ha demostrado que las personas más felices y sanas son aquellas que se muestran más cercanas a sus familias y amigos.
  • La buena calidad de las relaciones: esto lo podemos hacer evitando las relaciones conflictivas y acercándonos a las sanas que pueden traer bienestar a nuestras vidas.
  • Se debe apoyar y ponerse en el lugar del otro: estar conectado con otra persona es beneficioso a nivel mental. Debemos escuchar los problemas de otros y esforzarnos por entenderle.

La familia: una mirada desde la psicología

El estudio de la familia ha sido abordado por diferentes ciencias a partir de las particularidades de cada una de ellas y de sus intereses específicos.

A través de la historia de la humanidad la familia ha estado condicionada e influida por las leyes sociales, económica y patrones de cada región, país y clase social. Los investigadores consideran a la familia un verdadero agente activo del desarrollo social. La familia crea y consolida la democracia, es aquella donde se solucionan o acentúan las crisis sociales, sobre todo es donde la mayoría de las personas encuentran afecto y seguridad.

La necesidad de vivir en familia que tiene el ser humano se desarrolla sobre el carácter de la psicología que tiene la relación niño-adulto durante todo el proceso en el cual crece y deviene la personalidad.  Los adultos que se ocupan del cuidado de los niños y que constituyen su familia, garantizan que se produzcan los procesos psicológicos que intervienen en el desarrollo de la personalidad, así como en la identidad, la socialización y la autonomía.

El estudio psicológico de la familia presenta un conjunto de complejidades y problemas cuya soluciones y repuestas han de alcanzarse en el camino de la investigación científica y a través de la reflexión teórica.

En la familia se encuentra la protección y la intimidad, pero para que esta provee a la persona de estas vivencias, debe ser flexible y tener habilidades para afrontar los cambios, permitiendo la libre expresión de sentimientos por parte de los miembros, características que no son esenciales al grupo, pero que deben ir aprendiendo en lograr.

El estudio de la familia como grupo social constituye una necesidad para el profesional de la salud mental, por ser este el grupo que más influye en la formación de la personalidad, en ella se adquieren las creencias, los temores y criterios de riesgo que condicionan las actitudes de las personas.

Psicología de la felicidad

De acuerdo a Christophe André en su libro el placer de vivir: psicología de la felicidad nos dice que no hay nada más importante que la felicidad. Y que desde hace poco la psicóloga intenta responder a las preguntas que siempre nos hacemos acerca de la felicidad como ¿qué es exactamente la felicidad?, ¿cómo la abordamos en la vida cotidiana?, ¿existen aptitudes de cara a la felicidad?, entre otras.

Este mismo autor nos dice que al igual que la sabiduría y la inteligencia, la felicidad no se deja definir con facilidad. En lugar de renunciar hacerlo, intentemos delimitarla, analizando los estados psicológicos agradables, cercanos a la felicidad, pero que no la contienen ni la resumen el placer, alegría o satisfacción.

Se suele hablar de felicidad para designar los momentos deliciosos o que son favorables para nosotros. Sentirse feliz es una frase que nos hace pasar por una dimensión ligeramente distinta: la felicidad no es solo externa a nosotros sino que se ha interiorizado, bajo la forma de una emoción. Una emoción es la percepción física y psicológica de una situación, y es más rápida que la inteligencia o el lenguaje. Una emoción es voluntaria, no se puede controlar su aparición, pero al contrario si se puede modular la intensidad, elegir expresarla y también de que manera hacerlo.

La felicidad está relacionada con el mundo de las emociones. La sentimos de manera voluntaria, física y a menudo se expresa a través de las palabras.

La experiencia de la felicidad es una trascendencia del bienestar, debido a que sobrepasa y se sitúa mas allá de lo que esperamos. La felicidad a diferencia del placer, desborda a la persona, va más allá de su control y de sus límites, tantos físicos como psicológicos.  Nuestra felicidad siempre es más grande que nosotros mismos, nos arrastra hacían arriba, nos llena y nos desborda. Pero sobre todo la felicidad es el único objeto de las aspiraciones humanas que se basta así misma, pues una vez que la alcanzamos no deseamos nada más.

Hoy en día, las limitaciones pertenecientes a la posibilidad de alcanzar la felicidad son de orden laico, más discretas. “el plan de la creación no incluía que el ser humano fuese feliz”, escribió Freud.

El poder de estos estereotipos culturales resulta difícil de calcular, pero no hay duda de que juegan un papel limitador en la visión de las posibles felicidades entre ciertos números de personas. Pero también es posible organizarse frente a todas estas limitaciones que con tanta claridad se presentan ante nuestro espíritu, tomando la forma de punto de vista, tanto de origen religioso como cultural.

Conclusión

  • Las mayorías de las personas pasan buena parte de su vida dentro de un núcleo familiar. Se empieza en el hogar de nuestros padres luego establecemos nuestro propio hogar conjuntamente con la familia que escogimos. No se puede establecer un hogar sobre una mala base lleno de conflictos.
  • El bienestar de un hogar lleno de felicidad va a depender de afecto y unión que exista dentro de esa familia, pues esto incluye mantener una ambiente agradable, pero no quiere decir que la paz de un hogar nunca se verá alterada, sin embargo mantener un equilibrio en la familia puede ayudarnos a crear un hogar más feliz.

___________________

María Karina gallardo Nájera. Estudiante de Psicología.

UNACHI Cruta Rio Sereno. 

Bibliografía

  1. Martínez Zurro y J.F. Cano Pérez. 2003. Atención primaria. Concepto, organización y práctica clínica. Editorial, El sevier España.

Lauro Estrada Inda. 2014. El ciclo vital de la familia. Penguin Random House Grupo editorial México.

Christophe André. 2004. El placer de vivir: psicología de la felicidad.  Editorial Kairòs Barcelona.

Infografía

https://www.observatoriobioetica.ogr/wp-content/uploads/2016/05/PDF.Estudio-Harvard

http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=180020298002

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Karina Gallardo María. (2018, noviembre 22). La familia: el placer de vivir la felicidad. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/la-familia-el-placer-de-vivir-la-felicidad/
Karina Gallardo, María. "La familia: el placer de vivir la felicidad". GestioPolis. 22 noviembre 2018. Web. <https://www.gestiopolis.com/la-familia-el-placer-de-vivir-la-felicidad/>.
Karina Gallardo, María. "La familia: el placer de vivir la felicidad". GestioPolis. noviembre 22, 2018. Consultado el 17 de Diciembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/la-familia-el-placer-de-vivir-la-felicidad/.
Karina Gallardo, María. La familia: el placer de vivir la felicidad [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/la-familia-el-placer-de-vivir-la-felicidad/> [Citado el 17 de Diciembre de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de perolofforsberg en Flickr
DACJ