La compatibilidad en la pareja

  • Autoayuda
  • 3 minutos de lectura

Lograr una vida en pareja estable y satisfactoria es una meta de casi todos los humanos. Para lograrlo, primero hay que elegir a una persona adecuada para nosotros. Y esa adecuación puede basarse en el factor “compatibilidad”. Siga leyendo.

En el mundo actual se acepta como normal y deseable vivir en pareja. Hombres y mujeres, pese a sus diferencias, buscan estabilidad emocional en la pareja. Sin embargo, no todas las relaciones funcionan bien. De hecho, la tasa de divorcios aumenta con los años, por lo que se requiere detectar y superar los factores de influencia que afectan el bienestar y la duración de los vínculos amorosos. Postulo aquí que un elemento clave a considerar, es la compatibilidad. En mi opinión, la génesis de los problemas de pareja comienza en el momento de elegir con quién tener intimidad, casarse, convivir y tener hijos.

Si consideramos los resultados desastrosos que se encuentran en algunas relaciones de pareja, puede asumirse que muchas personas eligen mal. Las razones podrían ser diversas: no saber cómo hacer una buena elección, tomar lo primero que llegue, o auto castigarse al optar por un mal prospecto.

La premisa central de este artículo es que si elige usted personas más adecuadas para usted, disfrutará de relaciones más satisfactorias y productivas, en especial en el ámbito de la pareja. Eso es posible siempre que derrote primero antes, creencias limitantes que flotan en el ambiente y que se aceptan sin analizar.

Una creencia frecuente es que “sobre el corazón no se manda”. Esto no es necesariamente cierto, pues disponemos de razón y voluntad. Aunque si es verdadero que somos altamente emotivos y que una vez que nos emocionamos o erotizamos con alguien, resulta difícil vencer esa tendencia emocional.

Nuestro cerebro tiene centros racionales y centros emocionales y resulta que las conexiones nerviosas que van de nuestro centro emocional cerebral (núcleo amigdalino) a nuestro centro racional cerebral (neocorteza) son mucho mayores que las vías contrarias (del centro racional al emocional).

Esto hace que cuando las emociones se activan se hace difícil modificarlas por vía racional. Este mecanismo descubierto por Joseph Le Doux explicaría también las infidelidades no planeadas y ciertas reacciones violentas de las que luego nos avergonzamos.

Una creencia que ha metido en problemas a muchos es la que supone que con amor el otro cambiará su modo de proceder. Esto es autoengaño, pues aunque las personas tienden a adaptarse al otro cuando se enamoran vuelven luego a su tendencia natural. Los gatos no ladran, no importa cuanta leche caliente pueda usted darles. Cada quien es como es con sus tendencias biológicas, su temperamento y sus condiciones particulares de de vida.

Otra idea determinista y limitante es la del destino. “Si llegó, era para mí”. Esta es una visión sesgada y auto justificatoria, porque siempre es posible esperar, posponer o buscar otra opción.

En cuanto a las soluciones, lo primero que se debe hacer para encontrar una pareja adecuada, es decir, compatible, es asumir la responsabilidad por la elección que se hace. Lo segundo, es preguntarse lo que se desea y lo que no se desea atraer o elegir. El paso tercero es mostrarse para conocer personas. El paso cuatro, es evaluar los candidatos disponibles, y el quinto, elegir.

Los criterios para la elección de esa pareja son la clave de la buena decisión, y aquí propongo prestar atención a cuatro criterios: Valores, objetivos, comunicación y relaciones.

  •  Los valores: Una buena relación implica casi siempre alineación de valores en cuanto a dinero, religión, matrimonio, hijos o ideología política. Las diferencias notables traen decepción y conflictos.
  •  Los objetivos: Los miembros de parejas duraderas comparten objetivos comunes. Aunque trabajen en áreas diferentes, coinciden en ciertos puntos, lo que los acerca y une en temas de conversación y esfuerzos. Si ambos quieren hijos, una casa y estudiar, es diferente a si uno lo desea y otro no.
  •  El estilo de comunicación: Cuando falla el amor y hay problemas, el mejor salvavidas es la comunicación, pues ésta nos permite sentarnos, conversar, analizar y lograr acuerdos. Sin eso, el bote del amor hace aguas. Si elige a una pareja no comunicativa o de tendencia conflictiva, podría sufrir innecesariamente.
  •  Las relaciones: Buena parte de lo que somos y hacemos, depende de las relaciones familiares y amistosas que tenemos. De manera que si desea saber cómo es su futura pareja, obsérvela en presencia de parientes y amigos. Allí en plena espontaneidad del confort vincular, se revela transparente el alma humana.

Revise, pues, estos parámetros, descarte pensamientos limitantes, atrévase a ver más lo real que lo ideal, y tome decisiones inteligentes que le permitan vivir una mejor vida en pareja. Gracias por leerme.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Yagosesky Renny. (2010, abril 27). La compatibilidad en la pareja. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/la-compatibilidad-en-la-pareja/
Yagosesky, Renny. "La compatibilidad en la pareja". GestioPolis. 27 abril 2010. Web. <https://www.gestiopolis.com/la-compatibilidad-en-la-pareja/>.
Yagosesky, Renny. "La compatibilidad en la pareja". GestioPolis. abril 27, 2010. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/la-compatibilidad-en-la-pareja/.
Yagosesky, Renny. La compatibilidad en la pareja [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/la-compatibilidad-en-la-pareja/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de freckledmoon en Flickr
DACJ