La educación contable en Colombia. Un reto para el éxito

Los diferentes procesos que se están dando ahora en el mundo globalizado exigen que el contador ejerza su profesión con la suficiente capacidad, conocimiento y habilidad, es decir, que tenga un nivel de competencia amplio y así pueda ser reconocido internacionalmente con su trabajo.

Lo anterior ha surgido no solo por el mundo cambiante sino también porque a los contadores muchas veces se les ha cuestionado en aspectos como su formación profesional, la capacidad intelectual y los desarrollos que han tenido frente a la cultura y moral de su profesión.

Es por esto que algunas organizaciones han hecho recomendaciones frente a este tema, entre las cuales se pueden nombrar la IFAC con las Guías Internacionales de Educación las cuales se refieren a la formación contable, enfocándose sobre las transacciones complejas, avances tecnológicos y la preocupación del medio ambiente entre otras; la propuesta de la UNCTAD y los temas que tienen que ver con el cambio de currículo en la educación contable.

La educación contable en Colombia.

Ante las complejas situaciones económicas que atraviesa el país y por ende las empresas de toda la nación en lo que tiene que ver con análisis de información financiera, contable, es indispensable contar con quien explique los diferentes momentos que viven dichas empresas y lo más importante que actúen en procura de un beneficio para ellas; es por esto que el contador juega un papel muy esencial en estas circunstancias, las cuales requieren una buena formación que responda a las necesidades de la sociedad frente a esto y a la gran oferta que hay en el mercado de profesionales contables es primordial pensar en una educación muy completa en el sentido que le permita ser competitivo no tanto en materia de poseer conocimiento para llevar a cabo el desarrollo de las practicas sino también que cree una responsabilidad social con el entorno en el cual se desempeñara para lo cual es importante tener una adecuada formación en valores.

En estos momentos se pretende entonces incorporar en la educación del contador los siguientes parámetros:

  • Formación en Competencias ([1]):

Al profesional contable de hoy se le hace necesario mejorar y cualificar su competencia argumentativa ya que el reto que se afronta es el de interpretar, proponer y actuar para lo cual se supone que se tiene un dominio de competencias en lenguaje, es decir, comunicativa, textual y gramatical.

En cuanto a la competencia de la profesión contable, se puede decir que es la alternativa de usar y explicar la práctica de los diferentes lenguajes de los negocios para resolver situaciones contables de la realidad económica-financiera, ambiental y social.

El contador de hoy debe asumir un papel diferente el del contador tradicional de escritorio preocupado únicamente por los soportes contables, es decir, aquel que concibe la contabilidad solo en su parte financiera, sino que ha de ser una persona capaz de entablar diálogo constante con los diferentes agentes sociales de la empresa y establecer relaciones entre el conocimiento y el entorno en el cual actúa.

  • Responsabilidad Social ([2]):

El contador público además de ser un profesional muy capacitado en su área correspondiente debe de actuar de acuerdo a los requerimientos del entorno, es por esto que tiene una responsabilidad social puesto que la información contable depende de las diferentes áreas de la comunidad esto es; económica, política, social, financiera, ambiental y demás; de modo que esta información adquiera su integridad mediante una relación fundamentada en valores, pautas y requisitos de cada contexto. Por consiguiente el desarrollo de cada de estos aspectos ponen de manifiesto la alta responsabilidad social que tiene la contabilidad.

  • Formación Ética ([3]):

En la formación profesional es esencial que se tengan elementos para ejercer la profesión de forma que sean socialmente útiles y reconocidos; en la práctica profesional es indispensable que el comportamiento del contador en cuanto a sus relaciones con todos los actores que conforman el entorno en el cual se desenvuelve como colegas, usuarias, otros profesionales y el resto de la sociedad se dé en términos de una honestidad e integridad para así difundir la credibilidad y confiabilidad de la información como resultado de las actividades realizadas por este; puesto que el contador con el carácter de la contaduría tiene la responsabilidad de dar fe pública sobre los documentos y estados financieros realizados por él.

Propuesta de los organismos internacionales

La Internacional Federation Of. Accountants (IFAC) tiene la misión de desarrollar y engrandecer la profesión contable buscando la prestación de servicios de alta calidad relacionados con el interés público.

De manera que el contador actual además de tener habilidades y conocimientos contables sea emprendedor, analista financiero, competidor, analista de mercados, buen comunicador, negociador capaz, especialista en relaciones públicas y buen administrador.

Por su parte la UNCTAD ha contribuido en diseñar una norma para la cualificación de los contadores profesionales la cual debe servir como base de referencia para los propósitos nacionales y que sirvan a los emprendedores de tales propósitos para actuar en el contexto de una economía global.

Para lograr dicha misión en la formación, experiencia y evaluación del contador profesional se deben alcanzar, adquirir y aplicar los siguientes componentes:

  • Conocimiento ([4]):

Entendido como aquellos conceptos básicos que el contador debe tener en relación con las diferentes áreas integrantes de la contaduría. Estos conocimientos se logran a través de la educación general y la educación profesional. Dichos conocimientos son:

Conocimiento cantable general.

El cual debe presentar la contabilidad como un mecanismo de evolución y comunicación de información, su objeto fundamental debe ser la identificación, medición y comunicación de la información y como se utiliza en el momento de las decisiones.

Conocimiento especializado en contaduría.

El cual ha transformado el papel del contador público en lo que tiene que ver con el uso y evaluación de los sistemas, y a la vez en el diseño y administración de tales sistemas.

Conocimiento general.

Aquí el currículo debe desarrollar capacidades de indagación, pensamiento lógico-abstracto y análisis crítico en los estudiantes. Debe proporcionarles medios para la investigación, de igual forma permitirles la interacción con los diferentes grupos de personas.

Conocimiento organizacional y de negocios.

Es fundamental para capacitar al profesional en el ambiente laboral en que se desenvuelve, por esto los programas de contaduría deben incluir áreas sobre los diferentes negocios; del gobierno, empresas sin ánimo de lucro y demás.

  • Habilidades ([5]):

Son aquellas que capacitan al contador profesional para el uso adecuado del conocimiento obtenido a través de la educación.

Estas habilidades son:

Intelectuales. Buscan capacitar al contador en el análisis de diferentes situaciones, toma de decisiones y buen ejercicio organizacional.

Interpersonales. Buscan que el contador trabaje con las personas para el bien general de la entidad.

En la comunicación. Brindan al contador capacitación para recibir y transmitir información, analizar de manera razonable.

  • Valores éticos profesionales ([6]):

Estos valores profesionales le entregan al profesional contable el derecho a emitir criterios acertados y desempeñar su ejercicio de una manera ética en favor de la sociedad y de la profesión. Las cualidades que representan estos valores en los profesionales contables son:

Compromiso de obrar con objetividad, integridad, siendo independiente en la aplicación de normas profesionales.

Un conocimiento de las normas éticas de la profesión.

Una preocupación por el interés público y sensibilidad hacia las responsabilidades sociales.

Un compromiso permanente hacia el aprendizaje.

De acuerdo con el código de ética publicado por la IFAC (Revisado en 1998) los objetivos que debe perseguir todo contador en su profesión contable son acatar las normas más reconocidas de profesionalismo con el propósito de obtener un buen rendimiento, respondiendo de igual forma al interés público lo cual se consigue respondiendo a unas necesidades como son: credibilidad, profesionalismo, calidad de los servicios o confianza.

Por consiguiente además de satisfacer dichas necesidades el profesional debe de observar ciertos principios esenciales entre los cuales están la integridad, objetividad, competencia profesional y minuciosidad, carácter confidencial, comportamiento profesional y comportamientos técnicos adecuados para la prestación de los servicios profesionales.

  • Evaluación de la competencia profesional ([7]):

Este proceso se realiza mediante un examen el cual evalúa la capacidad o competencia del profesional; es indispensable para garantizar que las organizaciones profesionales que se autorregulan cuenten con personas competentes para el desarrollo del ejercicio profesional del contable.

El contador debe demostrar la suficiente capacidad, conocimiento, habilidad y experiencia en el momento que preste sus servicios según las áreas en que vaya a desempeñarse; y además porque la sociedad está segura de que la profesión está siendo ejercida por profesionales que demuestran tener dicha competencia.

En la evaluación de esta competencia no solamente se debe tener en cuenta los conocimientos teóricos sino también que tan capaces son los contadores de aplicar estos conocimientos técnicos de manera analítica, practica contribuyendo al desarrollo y solución de problemas cotidianos que se puedan presentar.

  • Experiencia Profesional ([8]):

El periodo de experiencia depende del medio en el cual los contadores ofrecen sus servicios; debe permitir a los candidatos demostrar que han adquirido los conocimientos, habilidades y valores adecuados para desempeñarse con competencia durante su vida profesional; lo cual frecuentemente no se puede alcanzar en un periodo menor a tres años.

Dada las diferentes condiciones que existen entre los diversos órganos de contabilidad que hacen que los requisitos de experiencia varíen, los órganos profesionales u organismos reguladores deben comprobar esta experiencia aplicando las siguientes medidas:

Preparar un sistema mediante el cual se lleve el control e informes de la experiencia obtenida por el estudiante.

Establecer una forma de reconocer aquellos empleados que están en capacidad de proporcionarle al estudiante la experiencia requerida.

Evaluar y aceptar el área en el cual se realizara la experiencia antes de que el estudiante inicie su trabajo.

Verificar la experiencia alcanzada con base en pruebas orales y escritas realizadas por el empleador en el momento del ingreso.

Debe hacerse un registro de la experiencia real adquirida por el candidato a profesional con el fin de compararlo con el programa de experiencia global establecido para dicho candidato, esto con el objetivo de confirmar que cumpla con los requisitos fijados por el órgano profesional u órgano regulador.

Resultados de la aprobación de esta propuesta en Colombia.

Es importante pensar en un avance y desarrollo de la educación contable puesto que en este momento se está viviendo un proceso de globalización, el cual exige altos niveles de aprendizaje continuo en la formación profesional del contador que le permita salir a competir en diferentes contextos de la sociedad, con profesionales capacitados de todas partes del mundo, debido a esto en Colombia se ha venido implantando los diferentes componentes que llevaran a la educación contable alcanzar el éxito.

De igual forma se puede apreciar que la aplicación de dichos componentes propuestos por los organismos internacionales trae consigo un sinnúmero de consecuencias para esta profesión en Colombia, por ejemplo se plantea que se debe dar al estudiante un conocimiento amplio y especializado en el manejo de la tecnología de la información, lo cual no se ve reflejado en la educación pública debido a la falta de recursos tanto económicos como pedagógicos y dada la evidente rebaja de los costos en la educación superior es mucho más difícil darle esa dirección a la educación contable, frente a esta situación nos podemos dar cuenta que los niveles de aprendizaje en esta área es mínima y deficiente poniéndose en desventaja el contador profesional tanto en el proceso de formación como en el desarrollo de la profesión misma.

En lo que tiene que ver con el conocimiento general de las organizaciones y negocios desarrollados en nuestro mercado tanto financiero, económico y social, la formación debe ser profunda en el sentido que brinde al estudiante unos parámetros suficientes que le permitan tener una visión de los posibles escenarios de desarrollo de su ejercicio profesional.

En este aspecto la educación no ha brindado las suficientes bases para el buen desempeño de la profesión contable puesto que en el momento de la práctica contable a los contadores se les ha juzgado por su falta de conocimiento para desenvolverse a cabalidad en sus actividades.

Por otra parte, se hace necesario analizar la panacea que nos presenta aquellos que con un sinnúmero de apologías, muestran las propuestas de estandarización como el mejor e inevitable camino a seguir.

En el caso concreto de la educación, de la formación de contadores profesionales, la defensa radica en la presentación de un profesional íntegro y capacitado para actuar en un mundo cambiante como el nuestro, en el que a medida que avanza la propagación del imperio de las teorías neoliberales y globalizadoras se le exige al contable un análisis de información cada vez más compleja y dinámica, requerida en tiempo real y con un soporte de control, exigido a la auditoria, cada vez más eficiente.

En resumen, el nuevo modelo económico requiere de un analista de la información formado y evaluado según estándares internacionales, con un amplio conocimiento de los mismos en las áreas de la contabilidad, la auditoria y el buen Gobierno corporativo.

El objetivo no podría ser mejor, pero dicho propósito puede ser un canto de sirena de hermosa melodía que una vez alcanzado puede desencadenar la sonata más horrible, por cuanto existen circunstancias que pudiesen perjudicar a muchos y beneficiar a otros pocos.

¿Será que la corriente nacionalista que hoy recorre nuestro país y otros tantos latinoamericanos como el fantasma del manifiesto marxista, se presenta sin ninguna intención, sin ninguna contradicción con lo impuesto desde “afuera”?.

He aquí que el fantasma proclama el interés de los monopolios contables -Arthur Andersen, Deloitte Touche, Price Waterhouse, Ernst and Young, Kpmg-peat Marwick- en la estandarización para acaparar el mercado mundial, ya sin ninguna restricción más que la protesta continua de aquellos que defienden los intereses de sus colegas y camaradas, de ejercer la profesión en igualdad de condiciones.

Tal vez, esta proclamación suene algo apocalíptica, pero es la realidad, ya que lo ideal sería que así como le abrimos las puertas a los contables extranjeros, de igual manera el horizonte de la aplicación de nuestra profesión se extendiese sin limitación fronteriza, pero estamos en un mundo en el que necesariamente debe haber líneas divisorias ya que somos diferentes culturas, diferentes economías, diferentes formas de producción del Ingreso Nacional, por ello en el proceso de formación del profesional, sea cual sea el titulo a obtener, debe de tener presente que somos una unidad nacional y territorial, con características y potenciales específicos a desarrollar.

Bibliografía.

¨ Antecedentes Académicos, evaluación de la capacidad y de la experiencia profesionales, requisitos de los contadores profesionales. En: Revista Contaduría Universidad De Antioquia. No. 32. Marzo de 1998.

¨ El Contador Público en el Nuevo Milenio: Visión y Misión. En: Revista Contaduría Universidad De Antioquia. No. 38. Marzo de 2001.

¨ La Educación Contable: Una Nueva Cultura. En: Revista Contaduría Universidad De Antioquia. No. 38. Marzo de 2001.

¨ Revista Contaduría Universidad De Antioquia. No. 41. Septiembre de 2002.

¨ Suárez Pineda Jesús Alberto, Cosmovisión social de la contabilidad como disciplina científica. En: Revista Legis Contador No. 06. Abril/Junio 2001.

¨ Guía Internacional de Educación No 2 emitida por la IFAC.

¨ Guía Internacional de Educación No 9 emitida por la IFAC.

¨ Una estructura conceptual estratégica para educación de pregrado en la profesión contable en el año 2000 y siguientes. En: Revista Facultad de Contaduría Pública UNAB Vol. 13 No. 16 Noviembre 1994, pp. 34-56.

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Granada Paola Andrea. (2004, mayo 14). La educación contable en Colombia. Un reto para el éxito. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/educacion-contable-colombia-reto-para-exito/
Granada, Paola Andrea. "La educación contable en Colombia. Un reto para el éxito". GestioPolis. 14 mayo 2004. Web. <https://www.gestiopolis.com/educacion-contable-colombia-reto-para-exito/>.
Granada, Paola Andrea. "La educación contable en Colombia. Un reto para el éxito". GestioPolis. mayo 14, 2004. Consultado el 16 de Agosto de 2018. https://www.gestiopolis.com/educacion-contable-colombia-reto-para-exito/.
Granada, Paola Andrea. La educación contable en Colombia. Un reto para el éxito [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/educacion-contable-colombia-reto-para-exito/> [Citado el 16 de Agosto de 2018].
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