Cultivo del Equilibrio Emocional

¿Por qué el Cultivo del Equilibrio Emocional?. Los que tenemos el placer de tener hijos, sabemos lo frustrante que puede ser verlos llorar porque alguien ha herido sus sentimientos…

Entonces, nos percatamos de lo importante que es enseñarles a defenderse, pero si caemos en el error de enseñarles a defenderse a los golpes, podemos estar formando a un agresivo en potencia, que más tarde solo sabrá defenderse golpeando y humillando a los demás, al punto que un día, será a ti, al que llamen, porque tu hijo presenta conductas agresivas.

Lo cual, obviamente, se te convertirá en un círculo vicioso del cual difícilmente será sencillo sacarlo, sin que salga lastimado y realmente frustrado por no saber defenderse.

Como padres, de los futuros hombres y mujeres del mundo, tenemos ante nuestros ojos el gran reto de cultivar el adecuado equilibrio entre el corazón y la mente, entre lo que sentimos y pensamos, equilibrio éste, que nos permitirá conseguir vivir en un planeta en paz.

Si partimos de la raíz de la palabra cultivo, ésta significa: “Hacer florecer” y exactamente eso es lo que quiero expresar, el reto es hacer florecer una generación que sea capaz de gestionar sus emociones adecuadamente y así logré vivir en armonía.

Según mi opinión, la mejor forma de proteger a nuestros niños es mediante la enseñanza del manejo de sus emociones, para que puedan convertirlas en medios hábiles y útiles para su desarrollo y evolución armoniosa.

Entendiendo, la armonía, como el balance o equilibrio adecuado entre lo que pensamos y sentimos, eso nos da armonía con nosotros mismos y armonía con el entorno, que es el aprender a relacionarnos, es decir, poder y saber comunicar lo que sentimos y lo que pensamos, respetando el derecho de los demás y por supuesto nuestros propios derechos.

Siempre, he pensado, que nosotros los padres, somos en definitiva los mejores maestros de nuestros hijos y es que la mejor forma de aprender es viendo y practicando día a día, los padres tenemos la oportunidad de enseñar haciendo, los niños aprenden por modelaje, lo cual supone convertirnos en héroes o heroínas a imitar y no delegarlo a los “héroes y heroínas” de la televisión.

Entonces, ¿Qué imitarán? ¿Qué copiaran?…

Justamente, lo que día a día les enseñamos con nuestras acciones y con nuestras palabras.

Queda claro, seguramente, que los primeros que debemos aprender a Cultivar el Equilibrio Emocional, somos nosotros los adultos, los padres, que hoy somos el ejemplo para seguir de millones de niños, que nos miran y como mínimo esperan nuestra protección.

¿Cómo cultivar algo que no sabemos, exactamente, qué es?

Muy a menudo, escuchamos hablar e incluso hablamos de sentimientos, emociones y conductas, como si fueran lo mismo y más aún, sin saber exactamente ¿Cuáles son?, ¿A qué nos referimos?, ¿A una emoción o a un sentimiento?, ¿Qué los diferencia?.

Simplemente, los metemos en un saco y como en un juego de “Bingo”, sacamos de la bolsa aquella ficha que creemos es la que nos llevará a cantar ¡Bingo!, aquella ficha o etiqueta que creemos califica lo que nos está pasando.

Sin pretender hacer un análisis psicológico de los términos, simplemente, abordaré la conceptualización de estos, desde el lenguaje más sencillo que se consigue en cualquier libro de psicología sobre el tema.

En psicología se usa la palabra sentimiento para definir las experiencias subjetivas de los individuos y que son producto de sus emociones.

Ya sabemos que los sentimientos son el resultado de las “emociones” y son un estado afectivo de larga duración.

Y ¿Qué es la emoción?

Es un término genérico que hace referencia a la adaptación, por parte de los individuos, a estímulos provocados por otro ser humano, por un animal, alguna cosa o hecho en particular.

En mis investigaciones aprendí, que los estados emocionales son causados por la liberación de hormonas y neurotransmisores, que luego se convierten en emociones y más tarde en sentimientos.

Así, conseguimos, entre estos agentes químicos del cuerpo: La Dopamina, la Serotonina, la Noradrenalina, el Cortisol y la Oxitocina, como las principales “sustancias” responsables de nuestras emociones.

La psicología ha presentado una lista de emociones básicas a saber:

  • La sorpresa
  • El asco
  • La tristeza
  • La ira
  • El miedo
  • La alegría/felicidad

Si seguimos investigando, aprenderemos que existen otras emociones que se derivan de estas llamadas, “Emociones Básicas”.

En fin, es un tema amplio y complejo y del cual poco o casi nada conocemos y que paradójicamente, tiene gran influencia en nuestras vidas, al menos en nuestro comportamiento, para tener o no una “Vida Armoniosa”, que nos brinde mayores opciones para lograr un estado de “Felicidad”.

Felicidad ésta, que por cierto sea más un estado de nuestra mente, que aquella que se obtiene producto de nuestro bienestar material, pero éste es un tema que merece ser tratado en otro artículo.

Saber manejar nuestras emociones, no significa reprimirlas, cuando reprimimos constantemente nuestras emociones, podemos caer en lo que los psicólogos han llamado “una crisis emocional”, pero si no las sabemos gestionar y dejamos que tomen el control de nuestras vidas y nos desborden, también corremos el riesgo de vernos en serios aprietos.

¿Cómo lograr el equilibrio emocional?

¿Cómo lograr manejar de forma “inteligente” nuestras emociones?

Definitivamente, pienso que la mejor forma es la auto – observación interna y continua de nosotros mismos, para así, poder conocer cómo nos afectan nuestras emociones y cómo nuestro estado de ánimo influye en nuestro comportamiento.

Es, en conclusión, hacer el esfuerzo diario y constante de conocernos, para así, lograr adquirir un estado de conciencia del sí mismos, es dejar de ver afuera, para ver adentro de nosotros.

Es aprender a no avergonzarnos de lo que sentimos y reconocernos con sinceridad.

Conocer nuestras tendencias y cómo reaccionamos ante éstas.

Aprender que nuestras emociones y sentimientos son señales que nos dicen cómo estamos, cómo es nuestra vida.

Es aprender a diferenciar, sentimientos de conductas, porque no está mal sentir, es lo que hacemos con lo que sentimos, en todo caso lo que sería cuestionable.

Es hacer el ejercicio consciente, de reconocer en el otro sus emociones, para saber interpretar lo que le pasa.

En fin, el cultivo del equilibrio emocional empieza como la semilla que riegas día a día, hasta hacerla florecer y convertirla en un árbol de raíces fuertes y de gran follaje.

Es auto – observación consciente, hasta familiarizarnos con lo que somos, eso es cultivar nuestro propio equilibrio emocional, para así, estar en capacidad de ayudar a nuestros propios hijos a que hagan lo mismo, desde el corazón.

______________

Fanny Ramírez V.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Ramirez V Fanny. (2018, octubre 15). Cultivo del Equilibrio Emocional. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/cultivo-del-equilibrio-emocional/
Ramirez V, Fanny. "Cultivo del Equilibrio Emocional". GestioPolis. 15 octubre 2018. Web. <https://www.gestiopolis.com/cultivo-del-equilibrio-emocional/>.
Ramirez V, Fanny. "Cultivo del Equilibrio Emocional". GestioPolis. octubre 15, 2018. Consultado el 17 de Noviembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/cultivo-del-equilibrio-emocional/.
Ramirez V, Fanny. Cultivo del Equilibrio Emocional [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/cultivo-del-equilibrio-emocional/> [Citado el 17 de Noviembre de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de volvob12b en Flickr
DACJ