El club del elefante y la gestión del conocimiento

Existe un cuento oriental en el que varias personas tocan un elefante con una venda en los ojos, pero lógicamente sólo pueden abarcar una parte del elefante. Todos reclaman que lo que tocan es un elefante, y tienen razón, pero sólo el que no tiene venda en los ojos puede ver “el elefante” como un todo.

En el mundo de la gestión del conocimiento existen muchas personas con vendas, que como en nuestra historia, tocan partes, y reclaman estar ocupados en la gestión del conocimiento, pero sólo abarcan, en realidad una parte. Algunos profesionales que compartimos este pensamiento pensamos incluso en organizar un club con este nombre, el Club del Elefante, para difundir en todos los ámbitos una noción de la Gestión del Conocimiento más integral y más trascendente.

No cabe duda que la Gestión del Conocimiento ha irrumpido con fuerza en la agenda de los directivos como una promesa de mejora de las empresas y organizaciones. Aprovechar el conocimiento y la capacidad intelectual de las personas para que este talento se transforme en ventaja competitiva es un mensaje que pocos se atreven a contestar. Decir que las personas son claves en la empresa entra dentro de lo “políticamente correcto”, aunque no es tan frecuente ver cambios importantes en el contrato empleador – empleado, lo que se ha venido en llamar “el nuevo contrato social”.

Contrariamente a lo que ha sucedido con otros fenómenos de la gestión, las empresas se han lanzado con fuerza a experimentar en este campo, sin esperar a que haya una teoría sólidamente construida. Muchas industrias intensivas en capital humano acogen con los brazos abiertos este concepto, mientras que las tecnologías de la información y las telecomunicaciones prometen conectividad sin límites. El ideal de intercambio de conocimiento e información parece tocarse con los dedos.

Si obviamos a los que consideran que la gestión del conocimiento es una moda pasajera, el tiempo decidirá, el verdadero problema está en quienes consideran la gestión del conocimiento un proyecto – programa y por lo tanto alcanzan sólo pequeños beneficios de su implantación. El peligro latente para los que compartimos los pensamientos del Club del Elefante está en clausurar rápidamente el movimiento de la gestión del conocimiento con soluciones rápidas. Creemos que la gestión del conocimiento es observada con evidentes signos de miopía y esto en sí mismo constituye un problema tanto para el aplicador, las empresas, como para los empeñados en desarrollar las virtudes de este enfoque, consultores y académicos generalmente.

Nosotros pensamos que la Gestión del Conocimiento es un punto de partida que abre las puertas de la empresa del siglo XXI, porque rompe con la experiencia de utilización de recursos físicos, base de todo el management hasta ahora, y además lo realmente interesante es que devuelve a las personas un papel fundamental, ya que son quienes poseen en su integridad el conocimiento, lo que altera o alterará toda una manera de entender las organizaciones. Por lo tanto lo que se abre es una amplia agenda de investigación acerca de cómo debe ser la empresa del conocimiento.

Gestionar los procesos de creación e intercambio de conocimiento, los estímulos para el intercambio, la creación de valor etc., es decir, articular sistemas organizativos que aprovechen la capacidad y el conocimiento de todas las personas, frente a la vieja organización jerárquica que despilfarra el conocimiento de forma poco inteligente, es el reto de la Gestión del Conocimiento. El aprovechamiento de la capacidad intelectual de todas las personas no sólo es hoy más factible, es más necesario si lo que queremos es dotar a la empresa de flexibilidad, y capacidad de adaptación, es decir de inteligencia.

La empresa aparece, si consigue promover estos procesos, como un ente vivo, que generará espirales virtuosas de desarrollo y competitividad, de hecho existen buenos ejemplos de crecimientos impresionantes, una vez que se han desatado estas capacidades.

Lo verdaderamente interesante es que la gestión del conocimiento, considerada como un movimiento o una trayectoria, no un proyecto en el corto plazo, conduce a una manera diferente de ver la gestión empresarial, y de ver las relaciones individuo – organización, y desde esta óptica proponemos acercarnos a la gestión del conocimiento con el espíritu de quién emprende un largo viaje, con el espíritu de quien ha abierto una puerta a un mundo diferente. Se trata de proponer un importante campo de investigación – acción, abriendo los ojos para observar como discurren los acontecimientos sabiéndonos parte integrante de los mismos.

En el Cluster del Conocimiento estamos en este camino, y todos los interesados son bienvenidos a nuestro Club del Elefante.

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Arbonies Angel L.. (2004, abril 14). El club del elefante y la gestión del conocimiento. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/club-elefante-gestion-conocimiento/
Arbonies, Angel L.. "El club del elefante y la gestión del conocimiento". GestioPolis. 14 abril 2004. Web. <https://www.gestiopolis.com/club-elefante-gestion-conocimiento/>.
Arbonies, Angel L.. "El club del elefante y la gestión del conocimiento". GestioPolis. abril 14, 2004. Consultado el 20 de Febrero de 2018. https://www.gestiopolis.com/club-elefante-gestion-conocimiento/.
Arbonies, Angel L.. El club del elefante y la gestión del conocimiento [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/club-elefante-gestion-conocimiento/> [Citado el 20 de Febrero de 2018].
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