Las 2 leyes inquebrantables del orador en público

Hace algunos años fui parte de una audiencia cautivada, que escuchaba uno de los mejores oradores del circuito de empresas. Esta persona “hipnotizaba” al público con su cadencia, su estilo, su carisma. Interesado en aprender y aplicar alguna de sus técnicas, me senté cerca del escenario: parecía poseer todas las herramientas de un súper-comunicador.

Sin embargo, a mitad de su presentación, algo comenzó a molestarme. Un par de historias me eran familiares… pero él las contaba en primera persona, como si las hubiese vivido. Yo sabía que no era así: cambiando algunos detalles, estaba engañando a los participantes.

Echado en mi asiento, escuché el resto de la presentación sin el mismo interés que al principio. De hecho, era más escéptico. Aprendí mucho aquella noche, pero no acerca de habilidades y técnicas: aprendí que, sin importar cuán famoso sea el orador, ningún talento le protegerá si rompe las siguientes leyes:

La ley del Carácter

Los padres nos enseñan desde niños “las acciones dicen más que las palabras”. La manera en que vivimos siempre habla más fuerte que las palabras que podamos pronunciar. Usted quiere confiar en la persona que le habla y desea ser honesto en sus presentaciones. Su carácter determinará la fuerza de su mensaje mucho antes de que la primera palabra sea dicha, antes de que alguien tome la primera nota, antes de que alguien del público se ría …

Piense acerca de esto. Cuando alguien se acerca a un micrófono, usted espera que sea “bueno”: habilidoso, interesante; excitante; magnético; etc… Usted también desea ser así, o al menos parecérsele… Es por eso que está leyendo este artículo de comunicación. Pero…

Mucho más importante que su habilidad como presentador, usted desea conocer si esa persona es creíble. Si un colega suyo accede al estrado y comienza a hablar acerca de la ética y usted sabe que esa persona utiliza bienes de la empresa para su uso personal… ¿cuál será su sentimiento? Cuando un gerente de su compañía hace una presentación acerca de “Trabajo en equipo”, pero dirige su departamento como un dictador… ¿qué sucede dentro suyo?

Por otra parte, cuando una persona íntegra habla frente a nosotros, nos sentimos plenos aún si la presentación no fue de las mejores. Una simple definición de carácter es dada por el adagio “Carácter es quién eres cuando nadie te está mirando”. Usted no puede separarse de su mensaje: su espíritu, su carácter y toda su autenticidad acompañarán sus palabras y sus acciones.

Dicho lo anterior, vuelvo al orador que motivó este artículo. Al terminar su exposición comencé a pensar acerca del mensaje: me di cuenta de que podía recordar todas sus historias, pero que no podía interrelacionarlas fácilmente, que perdía cuál había sido el tema central. Cuanto más pensaba, más me daba cuenta de que, luego de una hora, muy poca información de valor se había compartido. Fue allí que descubrí que también había roto la segunda ley:

La ley del Contenido

El carisma puede brindar “estilo” a los asistentes, pero el contenido brinda “información”. Por tal motivo, si usted desea convertirse en un buen comunicador, recuerde esto: Un mal día con un contenido pobre dejará una impresión desastrosa, mientras que un mal día con un contenido brillante puede aún dar una impresión favorable.

Todo contenido tiene un “coeficiente de escape” que hace que las personas se levanten y se vayan. Un buen presentador, provee información con bajo “coeficiente de escape”. Cuando prepare una presentación, filtre su contenido a través de estas preguntas: “¿El coeficiente de escape de mi contenido es muy alto? ¿Qué recordará la gente cuando vuelva a casa?”

Una manera segura hacer presentaciones, es proveer contenido bien relacionado con su tema, de manera que no pueda ser olvidado. Cada punto debe reforzar la premisa de su presentación y a la vez ser inseparable de ella. De ser posible, el contenido debería ser tan fuerte como para que la audiencia sienta: “…¿Cómo no conocíamos esto? ¡Éramos unos ignorantes!…” Cuando vea que el público toma notas, usted sabrá que está brindando contenido… porque es imposible tomar notas acerca de nada…

Carácter y Contenido: Rompa estas reglas bajo su propio riesgo…

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La Efectividad Club de. (2003, octubre 11). Las 2 leyes inquebrantables del orador en público. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/2-leyes-inquebrantables-orador-publico/
La Efectividad, Club de. "Las 2 leyes inquebrantables del orador en público". GestioPolis. 11 octubre 2003. Web. <https://www.gestiopolis.com/2-leyes-inquebrantables-orador-publico/>.
La Efectividad, Club de. "Las 2 leyes inquebrantables del orador en público". GestioPolis. octubre 11, 2003. Consultado el 19 de Abril de 2018. https://www.gestiopolis.com/2-leyes-inquebrantables-orador-publico/.
La Efectividad, Club de. Las 2 leyes inquebrantables del orador en público [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/2-leyes-inquebrantables-orador-publico/> [Citado el 19 de Abril de 2018].
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