Los canales de distribución se definen como los conductos que cada
empresa escoge para la distribución más completa, eficiente y económica
de sus productos o servicios, de manera que el consumidor pueda
adquirirlos con el menor esfuerzo posible.
Los canales de distribución son:
Productor.
Mayorista.
Minorista.
Consumidor.
Pueden escogerse las siguientes formas de hacer llegar el producto al
consumidor:
Del productor al mayorista, del mayorista al minorista y del minorista
al consumidor.
Del productor al consumidor.
Del productor al mayorista y de éste al consumidor.
Del productor al minorista y de éste al consumidor.
Analicemos cada uno de ellos:
Mayoristas: Son generalmente empresas grandes con capital y
recursos elevados, por lo que pueden mantener gran cantidad de mercancía
en su almacén. Tienen su propia fuerza de ventas y publicidad con
promociones, teniendo capacidad para otorgar créditos.
Minoristas: Generalmente son empresas pequeñas, que no teniendo
recursos económicos , no acceden fácilmente al otorgamiento de crédito y
mantienen existencias limitadas de mercancías.
Factores que deben tomarse en cuenta para escoger distribuidores:
Naturaleza del producto.
Precio del producto, en el mercado.
Utilidad que deja la venta del producto.
Con relación al canal que se piensa escoger:
Estabilidad.
Reputación.
Fuerza de ventas.
Capacidad.
Organización.
Servicio.
Políticas que deben establecerse en los canales de distribución.
Para que un distribuidor cumpla fielmente su misión es necesario que
conozca debidamente las políticas del productor, por lo que hay que
dárselas a conocer preferentemente por escrito.
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