Los principales lineamientos para las empresas familiares modernas son:
Profesionalización: Los integrantes de la familia no pueden ocupar en la
empresa cargos para los cuales no están preparados.
Sucesión de vida: el sucesor en el mando de la empresa debe ser
escogido por elección, no por el fundador, y debe ocupar el cargo
mientras el fundador aún vive.
Protocolo: la familia establece por escrito su misión y la del
negocio. Además, define un acuerdo básico con puntos detallados, el cual
será la constitución del grupo. Todos los integrantes deben firmarla y
comprometerse con estos principios.
Consejo familiar: este grupo se encarga de manejar los
desacuerdos y trabajos por la unión de los integrantes y la preservación
de los valores de la familia.
Quien quiera irse puede hacerlo: los integrantes de la familia que
deseen retirarse del negocio deben tener la posibilidad de hacerlo. Se
debe garantizar a todos que recibirán un precio justo por sus acciones.
Juntas directivas: la junta de la empresa debe tener al menos dos
integrantes externos. No pertenecen a la familia ni pueden ser empleados
de la firma, clientes o proveedores.
Preguntas a realizarse:
¿cuáles son las necesidades del negocio independientemente de la
familia?,
¿cuáles son las necesidades de cada individuo?
¿se tiene en cuenta por igual a todos los individuos, aunque no trabajen
en el negocio?
¿hay una visión clara, una misión y unos objetivos estratégicos que
primen por encima de intereses personales?