Una visión desde el Marxismo para las pequeñas y medianas empresas

  • Economía
  • 53 minutos de lectura
1
Introducción.
El aumento cuantitativo de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) en los
últimos años está estrechamente relacionado con los nuevos fenómenos que se
están presentando en la economía internacional, a saber, la globalización de todas
las relaciones, en primer lugar las económicas, y la amplia y profunda crisis
capitalista mundial.
La globalización, requiere nuevas formas de organización del trabajo y principios
de administración, para enfrentar los cambios originados por la adopción de las
nuevas estrategias económicas de liberación comercial dirigidas a la búsqueda de
mercados más competitivos y economías abiertas.
Las políticas neoliberales de desarrollo económico, aplicadas en las últimas
décadas del pasado siglo, tuvo un carácter contradictorio ya que al mismo tiempo
incentivaba la gestión empresarial privada capitalista, en detrimento de la actividad
económica del Estado, los más beneficiados resultaron ser los grandes capitales,
propiedad de las corporaciones.
Durante estos años la teoría acerca de la necesidad de la actividad de las
pequeñas y medianas empresas en la economía tuvo poco desarrollo. Sin
Las pequeñas y Medianas Empresas.
Una visión desde el marxismo.
embargo, el fracaso del neoliberalismo y la necesidad de buscar vías y métodos
para enfrentar y salir de las profundas y reiteradas crisis capitalistas, ha llevado a
los economistas, políticos sociólogos y otros teóricos a retomar las experiencias
acerca del papel de las PYMES en las diferentes ramas de la economía y en
diferentes contextos socioeconómicos.
2
En la construcción del socialismo desde condiciones del subdesarrollo la
existencia del carácter heterogéneo de las relaciones de propiedad es una
necesidad atendiendo al bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas. En
este sentido es importante el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas y
su eficaz y eficiente desempeño.
Sin embargo este es un tema que hoy cobra un amplio espacio e importancia en el
contexto cubano de ahí el objetivo del presente trabajo referido al análisis de los
fundamentos teórico marxistas de la génesis y principales características de las
pequeñas y medianas empresas (PYMES).
Y por otro lado al análisis de los elementos teóricos Marxista-Leninista acerca de
la necesidad de su existencia y desarrollo de este tipo de organización empresarial
en el período de la construcción del socialismo.
Autores: Lic. Manuel Escobar Navarro
Especialista en ahorro de portadores energéticos Corporación COPEXTEL División Matanzas
Email: manuel.escobar@matanzas.copextel.com.cu
Dra.C Evelyn González Paris
Metodóloga de la Vice rectoría de la Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos”
Email: Evelyn.gonzalez@umcc.cu
Junio 2010
3
Desarrollo.
1.- Un estudio desde el marxismo acerca de la génesis de la pequeña y
mediana empresa (PYME).
Las políticas económicas actuales deben estar orientadas hacia la apertura
comercial entre lo que de hecho debe impactar severamente a las organizaciones
empresariales modernas, las industrias locales y la diversidad de actores sociales.
Sus efectos están dados por la inequidad en la distribución de las riquezas y el
extraordinario poder adquirido por las compañías transnacionales, la creciente
pobreza del sector agrario, la tendencia hacia la bancarrota de pequeñas y
medianas empresas y al aumento de la economía informal
Las condiciones actuales en las relaciones económicas, comerciales, políticas y
tecnológicas que caracterizan la primera década del siglo XXI exigen a las
pequeñas y medianas empresas (PYMES) modificar sus estrategias de
penetración y permanencia en los mercados actuales, si desean no solo sobrevivir
sino convertirse en una fuente importante de empleo y el medio de conservar la
identidad, la cultura y los recursos naturales inherentes a su lugar de origen. Las
PYMES exitosas de este siglo serán aquellas capaces de interpretar los cambios
en el ambiente socioeconómico y aprovechar las oportunidades que la apertura
comercial ofrece. La creatividad, innovación y calidad serán las claves que
garanticen su éxito empresarial.
El origen de unidades productivas o de servicios que emplean a un grupo de
individuos relativamente numerosos está inexorablemente vinculado al surgimiento
y evolución de la producción capitalista.
Históricamente, la empresa pequeña y mediana ha ofrecido una alternativa para el
proceso de la industrialización. Ellas son el lógico antecedente de la Revolución
Industrial de los siglos XV y XVI.
La pequeña industria, surgida años antes de que se originara el capitalismo
industrial, tenía como fuente creadora las necesidades primarias del hombre
4
como: el tallado de la piedra, el trabajo de los metales, la manufactura de prendas
de vestir y ornamentales, etc. Así, se formó no sólo como fuente de
abastecimiento de bienes para el consumo, sino también como motor del
desarrollo de las fuerzas productivas, y es básicamente la industria de modestos
recursos de donde se apola Revolución Industrial y con ello la tecnología que
después desarrollaron y fomentaron las grandes empresas.
A la gran producción maquinizada capitalista, consecuencia de la Revolución
Industrial, en su evolución lógica e histórica, le antecede dos etapas: la
cooperación y la manufactura.
Contrariamente a lo que piensan algunos, no se debe exagerar al considerar a
Inglaterra como la cuna del capitalismo. En su genial obra “El Capital”, hizo Marx
un profundo análisis de la historia del surgimiento del mismo, tomando a la
Inglaterra de los siglos XVIII y XIX, por significar lo que allí ocurrió como lo más
destacado y extraordinario en la historia del modo de producción capitalista hasta
ese momento.
Pero, ya en el siglo XVII en algunas potencias coloniales europeas se dieron los
primeros elementos del capitalismo. Marx apreció justamente el papel de los
mismos en la historia económica de Europa al señalar que “las diversas etapas de
la acumulación originaria tienen su centro, por un orden cronológico más o menos
preciso, en España, Portugal, Holanda, Francia e Inglaterra”1
Las primeras formas de producción capitalista, encarnadas en el sistema
manufacturero, surgieron en Italia, en los siglos XIV y XV, pero la auténtica patria
del capitalismo manufacturero fueron los Países Bajos, en los siglos XVI y XVII. A
ello se debe que Marx subrayara que los holandeses del siglo XVII constituían la
nación más desarrollada en el sentido capitalista. Pero Inglaterra fue la cuna del
1 C.Marx, El Capital. Tomo I, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1973: 688.
5
sistema fabril, una fase más madura del capitalismo, que posibilitó el triunfo
general de este sistema.
Las primeras empresas capitalistas, creadas por comerciantes, usureros,
maestros y artesanos ricos, eran por lo general antiguos talleres artesanales. En
ellos, al mando de los “primeros” capitalistas, trabajaban obreros asalariados,
aquellos que fueron artesanos más débiles o se arruinaron e incluso una oleada
de campesinos pobres arruinados que acudían a los centros urbanos en busca de
empleo. “Los usos y los telares, que antes se distribuían por toda la comarca, se
aglomeran ahora, con los obreros y la materia prima, en unos cuantos caserones
grandes, que son como cuarteles del trabajo”2. Esa era la cooperación
capitalista simple, la primera etapa en el desarrollo del capitalismo caracterizada
por Carlos Marx.
Al definir a la cooperación simple como forma de producción capitalista, Marx
expresa que “la producción capitalista comienza, en realidad, allí donde un capital
individual emplea simultáneamente un número relativamente grande de obreros;
es decir, allí donde el proceso de trabajo presenta un radio extenso de acción,
lanzando al mercado productos en una escala cuantitativa relativamente amplia.
La producción capitalista tiene, histórica y lógicamente, su punto de partida en la
reunión de un número relativamente grande de obreros que trabajan al mismo
tiempo, en el mismo sitio (o, si se prefiere, bajo el mismo techo de trabajo), en la
fabricación de la misma clase de mercancías y bajo el mando del mismo
capitalista”3. Y define a la cooperación como la forma del trabajo de muchos
2 Idem; pág 684.
3 Ídem; pág 278.
6
obreros coordinados y reunidos con arreglo a un plan en el mismo proceso de
producción o en procesos de producción distintos, pero enlazados.4
“Aunque los muchos obreros congregados continúa diciendo Marx- ejecutan
simultáneamente el mismo trabajo o un trabajo de la misma clase, puede ocurrir
que los trabajos individuales de los distintos obreros, considerados como parte del
trabajo colectivo, representen diversas fases del proceso de trabajo, fases que el
objeto elaborado recorrerá más rápidamente gracias a la cooperación5
La cooperación capitalista tiene sus peculiaridades que la diferencian de la
existente en procesos similares existentes en el régimen feudal, y es que ésta, en
primer lugar, la organiza el capitalista, el propietario del capital, con el fin de
obtener plusvalía. En segundo lugar, la cooperación capitalista agrupa a los
obreros asalariados que son incorporados al proceso de producción por medio de
la compraventa de la fuerza de trabajo. En tercer lugar, el capitalista dirige el
trabajo conjunto. En cuarto lugar, el producto del trabajo cooperativo pertenece por
entero al capitalista, que es el propietario de los medios de producción.
La cooperación capitalista surge como oposición a la producción individual de
los productores simples de mercancías. La cooperación capitalista constituye
la condición absoluta del modo de producción capitalista y sin ella no puede
convertirse la producción mercantil simple en producción capitalista. “Es la
forma organizativa inicial de la empresa capitalista” donde el dueño en muy
breve tiempo dejará de participar en el proceso de producción, convirtiéndose en
un propietario verdadero, cuando deje incluso, de vigilar a los obreros al contratar
a un capataz o contramaestre, que se encargará de hacerlo, convirtiéndose él
4 Ídem; pág 281.
5 Ídem; pág. 282
7
mismo en una clase cada vez más parásita, alejada del proceso económico
directo.
Es la cooperación capitalista simple el antecedente histórico de las
pequeñas y medianas empresas que se desarrollaron posteriormente dando
lugar a grandes agrupaciones capitalistas, las que en la fase de desarrollo
imperialista se convirtieron en monopolios.
A través de la cooperación, los primeros empresarios capitalistas consiguieron
diversas ventajas con relación a los pequeños productores individuales de
mercancías, ya que la fuerza cooperada en el trabajo contribuye a la elevación de
la productividad del trabajo y, por ello, al abaratamiento de la unidad de la
mercancía. En este mismo sentido, actúa también la emulación entre los
trabajadores, elevando la actividad laboral de cada trabajador en las condiciones
del trabajo conjunto de muchas personas. También reduce el valor de las
mercancías el ahorro o economía de medios de producción, que se logra gracias
al aprovechamiento colectivo de esos medios. Si la reducción del valor de los
productos o mercancías lo alcanza uno o varios capitalistas, consolidan su
posición en la lucha competitiva al obtener temporalmente la plusvalía
extraordinaria. Como argumentara el propio Marx al citar a G.R.Carli cuando
expresó “La fuerza del hombre individual es muy pequeña, pero asociadas, estas
pequeñas fuerzas dan una fuerza total superior a la suma de todas las fuerzas
parciales que la forman, bastando la simple unión de estas fuerzas para reducir el
tiempo y extender el espacio de su eficacia”6
La cooperación simple supone el principio de la cooperación capitalista, la que
alcanza una forma desarrollada como manufactura capitalista.
6 Ídem; p.285.
8
La manufactura es la etapa que sucede a la cooperación en el desarrollo del
capitalismo y no es más que la propia cooperación basada en la división del
trabajo.
El surgimiento de la manufactura aparece de dos formas: primero, un taller o
pequeña empresa, bajo el mando del capitalista donde se agrupan obreros de
oficios heterogéneos e independientes para producir cierta clase de mercancías,
donde el obrero se especializa en una sola operación; y segunda, en la agrupación
por el capitalista en un taller común de artesanos de una misma especialidad con
la consiguiente distribución del trabajo entre ellos, donde paulatinamente, cada
operación va pasando a ser exclusiva de un determinado obrero. “De producto
individual de un artesano independiente, que lo hace todo, la mercancía se
convierte en producto social de una colectividad de artesanos, especializados
cada uno de ellos en una operación parcial distinta”7.
La división del trabajo en la manufactura es engendrada por la producción
capitalista y tiene un acusado carácter capitalista. Antes no existió tal división del
trabajo con esas características y desproporciones tan exacerbadas.
La elevación de la productividad del trabajo alcanzada con la manufactura, origina
la reducción del valor de la fuerza de trabajo; produciéndose un abaratamiento de
la capacitación del obrero parcial, constituyendo una forma particular de
producción de plusvalía relativa para el capitalista.
El desarrollo de la producción manufacturera en el capitalismo contribuyó
extraordinariamente al desarrollo de las fuerzas productivas y a la elevación de la
productividad del trabajo social.
Sin embargo, la manufactura no estaba en condiciones de abarcar la producción
social en todo su volumen y transformarla; con una base técnica limitada solo a
7 Ídem; p.293
9
pequeñas y medianas empresas con relativa amplitud y desarrollo muy
determinados por condiciones específicas de la rama o sector económico, los
capitales invertidos en él y la capacidad productiva de la fuerza de trabajo. La
manufactura se caracteriza sólo como una original superestructura sobre la
producción de pequeños y medianos productores de mercancías.
Al continuar desarrollándose el capitalismo, la manufactura, como forma de la
producción capitalista, resultó ser insuficiente.
El papel histórico de la manufactura al igual que la cooperación consiste en que
dieron lugar al surgimiento de las pequeñas y medianas empresas capitalistas y
creó las condiciones para el paso a la producción maquinizada, es decir, a la gran
industria, como resultado de la continuada especialización de los instrumentos de
trabajo y a la adaptación para ejecutar determinadas operaciones creándose
importantes premisas para la aparición de las máquinas.
La prolongada especialización de la fuerza de trabajo al ejecutar ciertas
operaciones, formó a los obreros especializados para la industria maquinizada. “la
manufactura no podía abarcar la producción social en toda su extensión, ni
revolucionarla en su entraña. (…) Al alcanzar cierto grado de desarrollo, su propia
base técnica, estrecha, se hizo incompatible con las necesidades de la producción
que ella misma había creado (…) Uno de sus frutos más acabados era el taller de
fabricación de los propios instrumentos de trabajo, y sobre todo de los aparatos
mecánicos complicados, que ya comenzaban a emplearse.8
De acuerdo con este análisis el nacimiento de este núcleo de empresas
denominadas PYMES, en lo esencial aparecen dos formas fundamentales de
surgimiento: las que se originan como empresas propiamente dichas, es decir, en
las que se puede distinguir correctamente una organización y una estructura,
donde existe una gestión empresarial por un propietario capitalista dueño de la
8 Ídem; p.322.
10
misma donde es explotado el trabajo de los obreros asalariados. Ellas en su
mayoría, resultado de los procesos de cooperación y manufacturero, se
desarrollaron dentro del sector formal de la economía con atención a un proceso
de reproducción capitalista ampliada, más o menos intensivo. Por otro lado,
aquellas que tuvieron un origen familiar, caracterizadas por una gestión a la que
solo le preocupó su supervivencia, sin prestar demasiada atención a los costos, la
inversión destinada a la reproducción ampliada y a la búsqueda de mayor
eficiencia en su gestión empresarial. Siendo esta forma la más endeble por su
estructura, y por lo tanto, con más escasas probabilidades de subsistencia en la
lucha competitiva capitalista.
Hasta aquí el análisis del proceso de surgimiento de las pequeñas y medianas
empresas, estrechamente vinculado al nacimiento y desarrollo de la producción
capitalista.
2.-La evolución del concepto de pequeña y mediana empresa (PYME).
Para llegar a la definición de qué son las pequeñas y medianas empresas (Pymes)
es necesario partir de la definición de empresa, como categoría económica.
La Empresa vista desde las definiciones de producción es considerada como el
proceso de transformación técnica y económica en condiciones de un diseño
racional, planificado y controlado de unos “inputs” o factores de producción (mano
de obra, tecnología, materias primas, información, maquinarias, instalaciones y
energía) en “outputs” o productos resultantes (bienes materiales y(o) servicio),
que provoca un incremento de utilidad o valor destinados a satisfacer una
necesidad de los clientes” y sistema es el conjunto natural o artificial de
elementos, propiedades y relaciones que pertenecientes a la realidad objetiva,
actúan de forma coordinada para lograr un fin u objetivo.(…), está delimitado por
11
factores biológicos teóricos o físicos y su existencia del sistema está asociada a
condiciones de espacio y tiempo”9
Partiendo de los criterios de los autores (Medina León, Nogueira Rivera, Pérez
Navarro, y Quintana Tápanes(2002) ) En el sentido amplio de la definición esta
pudiera considerarse como: el eslabón o unidad económico-productiva donde
ocurren los procesos de transformación técnico-productiva de los recursos
humanos, materiales, financieros e información, interrelacionados y
,previamente planificados, diseñados, organizados y controlados, dando
lugar a la producción de bienes materiales o la prestación de servicios, con
un valor agregado, destinados a satisfacer las necesidades materiales o
espirituales, individuales o colectivas, delimitados por factores biológicos,
teóricos o físicos en condiciones concretas espacio-tiempo”.
Una vez establecido el concepto de Empresa, podemos ampliar más sus
características, a partir de su definición, contando con los siguientes rasgos que la
distinguen:
Posee recursos humanos, técnicos, financieros e información.
Realiza actividades económicas referentes a la producción, distribución
de bienes y servicios destinados a satisfacer necesidades humanas o
productivas.
Combina factores de producción a través de los procesos de trabajo, de
las relaciones técnicas y sociales de la producción.
Planea, diseña, organiza y controla sus actividades de acuerdo a los
objetivos que desean alcanzar.
9 A. Medina León, Dianelys Nogueira Rivera, Arley Pérez Navarro, Lázaro Quintana Tápanes, “La Empresa como
sistema productivo. Criterios para la caracterización y clasificación”. UMCC”. 2002
12
Es la organización social s importante que expresa la unidad o el
eslabón económico esencial que forma parte del ambiente económico y
social de un país.
Es un instrumento importante del proceso de crecimiento y desarrollo
económico y social.
Su supervivencia está vinculada con la competencia con otras
empresas, lo que exige: innovación tecnológica, racionalización,
planeación y programación, para su funcionamiento eficiente.
El modelo de desarrollo empresarial descansa sobre las nociones de:
riesgo, beneficio y mercado.
Es el lugar donde se desarrolla y combinan los recursos humanos,
materiales, financieros e informáticos, mediante la administración,
coordinación e integración, que es una función de la organización.
Sobre ella influye el entorno natural, social, económico y político, al
mismo tiempo que su actividad repercute en la propia dinámica social.
En la estructura económica de cualquier país, coexisten empresas de distinta
envergadura y tamaño. Dentro de ellas la pequeña y mediana empresa (PYME)
ofrece una oportunidad para una continua expansión en su desarrollo económico.
Ellas existen en casi todas las ramas de la economía, en cada una de ellas con
características particulares propias según la rama y el estadío de desarrollo
económico del país que se trate. En algunos sectores o ramas de algunos de
ellos, las PYMES ocupan un papel decisivo
Por ejemplo “en el conjunto de países que forman la OCDE (Organización de
Países Capitalistas Económicamente Desarrollados, según sus siglas en inglés),
el número de empresas que se consideran pequeñas o medianas supera el 95%
del total, medida la dimensión como un determinado número de empleados. En la
mayor parte de estos países, ellas asumen más del 60% del empleo (Informe de la
OCDE, 2000).
13
En la Unión Europea (integrada por 25 países), las empresas de menos de 250
empleados son aproximadamente 20 millones y representan el 99,8% del total de
empresas. Según esa misma clasificación, las PYMES europeas generan el 66%
de los empleos (aproximadamente 75 millones de puestos de trabajo) y facturan el
65% del volumen de ventas agregado. Además, aportan al Producto Interno Bruto
el 75% del valor añadido. Según el Ministerio de Economía español (2001) en ese
país, las PYMES son el 99,8% de la población empresarial y ellas son
responsables del 79,8% de la ocupación, el 62% de las ventas y el 60% del valor
de las exportaciones.10
Las PYMES desempeñan un papel destacado en la economía europea. El apoyo
oficial a ellas, es una de las escasas políticas públicas que nace en el seno de la
Unión Europea, como iniciativa supranacional, ya que aportan una fuente esencial
de capacidades empresariales, innovación y empleo.
En Japón, el 97,7% de la industria manufacturera tenía menos de 100 personas en
1966. En Francia, las empresas industriales que empleaban más de 10 personas
eran el 42% en 1906, 61% en 1936 y el 80% en 1966.11
En algunos países subdesarrollados las organizaciones que ocupan menos de 100
trabajadores, representan entre el 80-90% de las empresas industriales y ofrecen
trabajo entre el 40-50% de los empleados en el sector industrial. En algunos de
estos países s de un 25% de la producción industrial es generado por las
PYMES Por ejemplo, en Chile, aunque representa sólo un 17 % del total de
empresas del país, genera un 23,7 % de las ventas totales. En términos de
empleo, representan un 47,7 % de los trabajadores ocupados a nivel nacional. En
10 Alfonso Galindo, Lucas, Fundamentos de Valoración de Empresas. Capítulo XVI, según eumed.net
11 Anexo a la Recomendación de la Comisión de las Comunidades Europeas, del 6 de mayo de 2003. sobre la definición de microempresas,
pequeñas y medianas empresas” , Diario Oficial de la U.E.(20 de Mayo de 2003)
14
cambio, del valor de las exportaciones totales del país sólo genera un 4,8 %.12 Lo
que quiere decir, que sus producciones están destinadas fundamentalmente a
satisfacer la demanda interna y sustituir algunas importaciones importantes.
En México se considera una PYMES las empresas que posean alrededor de 20 y
menos de 250 trabajadores
Al analizar diferentes sectores en algunos países, encontramos un fenómeno
similar, por lo que se puede concluir que la dimensión de una empresa no está
relacionada con un determinado sector o actividad específica, variando en ellos la
exigencia para que en un determinado nivel de actividad se tengan en cuenta
parámetros distintos para considerar una empresa de este tipo. Y aunque existan
en unos países sectores más dinámicos que otros o actividades que cuentan con
ventajas comparativas frente a otros países, en todos encontraremos empresas
pequeñas y medianas, coexistiendo junto con las grandes.
En general, los criterios acerca de la esencia de las PYMES difieren en las
publicaciones a nivel internacional y es escaso a nivel nacional, las cuales se
refieren a diferentes segmentos de empresas, que incluyen distintas definiciones
de este tipo de empresas, principalmente debido a la ausencia de un criterio único
y ampliamente aceptado.
El francés Pierre Yves Barriere define una PYME como: aquéllas en las cuales
la propiedad del capital se identifica con la dirección efectiva y responde a unos
criterios dimensionales ligados a unas características de conducta y poder
económico13.
12 Roberto Álvarez y Gustavo Crespi, La Importancia Relativa de las Pequeñas y Medianas Empresas: un análisis de sus determinantes en la industria
manufacturera*, Cuadernos económicos, .v.38 n.115 Santiago dic. 2001.
13 Ma. del P. Ramón Fernández, Administración de Pequeñas y Medianas Empresas, Monografías .COM
15
De acuerdo con el criterio de la mejicana Bertha Alicia Arce Castro, las PYMES
en la actualidad son aquellas organizaciones capaces de identificar su fortaleza
en el talento de su gente y la capacidad de convertirlo en capital intelectual, aptas
en observar y aplicar en su provecho las condiciones cambiantes del entorno e
interpretar y satisfacer los deseos del consumidor con productos nuevos, de
calidad y con respeto al medio ambiente”.14
Mientras que la Comisión Europea ofrece un concepto basado en rasgos
puramente cuantitativos de este tipo de empresa, al considerar a “la categoría de
microempresas, pequeñas y medianas empresas (Pymes) está constituida por
aquéllas que ocupan a menos de 250 personas y cuyo volumen de negocio anual
no excede de 50 millones de euros o cuyo balance general anual no excede de 43
millones de euros”15.
Esta última definición tiene un carácter puramente práctico, relacionado con la
actividad de este tipo de organización empresarial en las condiciones concretas de
Europa en la actualidad, pues las PYMES desempeñan un papel decisivo en la
economía europea contemporánea Ellas son una fuente esencial de capacidades
empresariales, innovación y empleo. Aunque con mucha frecuencia se enfrentan a
las fluctuaciones del mercado, como son las dificultades a la hora de obtener
capital o crédito, sobre todo al comienzo de la fase de puesta en marcha. Los
escasos recursos financieros de que disponen pueden también limitarles el acceso
a las nuevas tecnologías o a la innovación. Esta es la razón por la que una de las
prioridades de la Comisión Europea para promover el crecimiento económico, en
la salida de la crisis económica y en la creación de empleo en estos momentos, es
apoyar a las PYMES.
14 Berta A. Arce Castro, Características que distinguen a las Pequeñas y Medianas Empresas exitosas en los principios del Siglo XXI,TECSISTECALT,
Vol. 1 Número 6, junio 2009, Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales de la Universidad Veracruzana, México.
15Anexo a la Recomendación de la Comisión de las Comunidades Europeas, del 6 de mayo de 2003. “Sobre la definición de microempresas,
pequeñas y medianas empresas” Título I, Artículo 2, Diario Oficial de la U.E.(20 de Mayo de 2003)
16
La definición actualizada de PYMES en los marcos de los países que integran la
Comunidad Europea es un reflejo de la evolución de la situación económica
general desde 1996. Ella se acomoda mejor a las diferentes categorías de PYMES
y tiene más en cuenta los distintos tipos de relaciones entre empresas,
estimulando la innovación y favoreciendo los mecanismos de asociación, y
garantiza que las políticas económicas hacia ellas, se concentren en aquellas
empresas que verdaderamente necesitan ayuda.
En el Anexo 1, aparece un cuadro que refleja el criterio más reciente de la
Comisión Europea para definir el tamaño de una PYMES, que incluye, además del
número de trabajadores, el volumen de negocios y el balance financiero de sus
resultados.
De acuerdo con este concepto en la Unión Europea se presenta una clasificación
en tres categorías de PYMES con el objetivo de;”reflejar mejor la realidad
económica de ellas, y excluye de esta calificación a los grupos de empresas cuyo
poder económico sea superior al de una verdadera PYMES.
De manera general, la mayoría de los autores consideran que entre los principales
parámetros utilizados para definir el tamaño de una empresa están los que se
relacionan con la cantidad de trabajadores, el nivel de inversión en activos fijos, el
volumen del capital productivo, el volumen de las ventas, el volumen de la
producción o una combinación de varias de estas variables.
Otros criterios de organizaciones o instituciones acerca de la magnitud de una
PYME, se reseñan en el Anexo 2. Se puede apreciar que en países desarrollados
como Francia y EE.UU., para considerar una PYME, el número de trabajadores a
tener en cuenta es mucho mayor en comparación al de países de inferior
desarrollo económico, como la clasificación que ofrece la CEPAL, o la Revista de
Ejecutivos de Finanzas o de la Secretaría de Economía de México, estas últimas
como las más apegadas a las condiciones concretas de la economía cubana, a la
hora de determinar el tamaño de una empresa por su número de trabajadores, a la
cual se adhiere el autor.
17
El hecho de que las empresas de menor dimensión predominen en países menos
desarrollados, y que su tamaño sea menor que el de los de mayor desarrollo viene
determinado por la especialización internacional de la economía de los primeros,
en sectores donde el tamaño mínimo eficiente es inferior (comercio, turismo,
servicios). Esto depende del país y del sector productivo o de servicios en el que
la PYMES realice sus actividades. Esos límites se van actualizando de acuerdo
con la realidad económica y social y los efectos de las diferentes medidas de
apoyo, tanto a lo que se refiere a la política económica, a la fiscal, a la crediticia o
a otras.
En el proceso de globalización contemporáneo, que abarca a todos los sectores y
esferas de la vida económica, política y social, se observa una cada vez más clara
tendencia de las PYMES a participar de los negocios y de los mercados en el
proceso de la internacionalización de las relaciones económicas.
3.- Las pequeñas y medianas empresas en la Construcción del Socialismo.
La producción mercantil es una forma de economía social y se puede manifestar a
través de diferentes formas. El proceso de surgimiento del capitalismo está
estrechamente relacionado con el desarrollo de esta forma de organización
económico-productiva.
La base económica de las relaciones socialistas de producción es la propiedad
social sobre los medios fundamentales de producción, ella determina todo el
sistema de relaciones de producción que se comienzan a establecer y desarrollar
desde el período de la construcción socialista.
En estas condiciones se transforma y desarrolla la economía mercantil heredada
del capitalismo y se acrecienta con el proceso de creación de la base técnico
material socialista.
Según Lenin refiriéndose a los variados tipos existentes en Rusia en los primeros
años del poder soviético en la construcción del socialismo plantea, “…qué
elementos de los distintos tipos de economía social existen en Rusia. Y ahí está
18
todo el meollo de la cuestión. Enumeremos esos elementos:1) economía
campesina patriarcal es decir, natural en grado considerable; 2) pequeña
producción mercantil (…); 3) capitalismo privado;4) capitalismo de Estado;5)
socialismo”16 De acuerdo con este criterio, esta forma de organización puede
manifestarse mediante grandes, medianas o pequeñas empresas. Todas ellas
pudiendo coexistir y relacionarse durante un tiempo más o menos prolongado de
construcción y establecimiento de la estructura económica socialista, con
tendencia al fortalecimiento de la propiedad social.
Esta heterogeneidad socioeconómica ocurre en un período de lucha y
contradicciones, entre la derrotada clase burguesa con su base económica privada
y las clases sociales trabajadoras con el poder político en sus manos, formando y
consolidando su poder económico. Por eso es el propio Lenin el que aconseja “no
demoler la vieja estructura socioeconómica, el comercio, la pequeña hacienda, la
pequeña empresa, el capitalismo, sino (…), dominándolos con precaución y de
modo gradual u obteniendo la posibilidad de someterlos a una regulación estatal
sólo en la medida que se vayan reanimando’.17
“El grado de realización de la propiedad social socialista es aún inmaduro en esta
etapa, lo cual se sustenta en el bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas,
lo que se refleja en una baja productividad del trabajo, escasez de los recursos e
ineficiencia en su uso. Lo anterior se expresa en que los procesos productivos no
han logrado niveles de eficiencia que garanticen la solución de los problemas de la
sociedad, y su reflejo en la elevación de los niveles de vida de los ciudadanos. El
16 V.I.Lenin. “Acerca del infantilismo “izquierdista” y del espíritu pequeñoburgués” .O.E en tres tomos, Tomo II, capítulo III, pág. 721, Editorial Progreso,
Moscú, 1981.
17 V.I.Lenin. “Acerca de la significación del oro ahora y después de la victoria completa del socialismo”. O.E en tres
tomos, Tomo III, pág. 664, Editorial Progreso, Moscú, 1981.
19
nivel de socialización de la propiedad es aún formal, lo cual no contribuye a la
formación de la conciencia de propietario en los trabajadores”18.
“La coexistencia de los diferentes tipos socioeconómicos, sustentados aún en
diferentes formas de propiedad, tributa al objetivo principal a largo plazo y al
fortalecimiento de las formas económicas más idóneas que garanticen la eficiencia
en su sentido más amplio en la creación de la riqueza. La propiedad que
representa los intereses de la mayoría que protagoniza la transformación debe
solucionar constantemente la gestión y la realización de la forma mercantil del
producto del trabajo”19. De ahí que en esta etapa pueden coexistir distintas
empresas por su magnitud o tamaño, e incluso sustentadas en una u otra base
económica: privada o social.
Una parte de la propiedad social se estructura y funciona en empresas socialistas,
que por su forma de propiedad pueden ser estatales o cooperativas, aunque por el
volumen de sus resultados y relaciones predominan las estatales, sobre todo en
las ramas o sectores decisivos de la economía nacional: (energía, comercio
exterior, finanzas, minería, transporte aéreo, marítimo y ferroviario,
comunicaciones y servicios básicos a la población)
La empresa socialista de manera general “es una forma de organización y
operación de la propiedad social que realiza actividades productivas, mercantiles
o de servicios, en interés social con arreglo a un plan y determinados principios
económicos”. Si nos atenemos a la definición de empresa en su sentido amplio
ofrecida por el autor en el acápite 1,1,1 del presente trabajo pudiera definirse ésta
para un contexto de construcción del socialismo como “la unidad económico-
18 E. González Paris, ”Procedimiento para analizar el lugar y papel que desempeña la política económica en el diseño del
resto de las políticas públicas para la construcción del socialismo en Cuba”. Tesis presentada en opción al grado
científico de Doctor en Ciencias Económicas , UMCC, Matanzas 2008, Cap I, pág. 45
19 Ídem Cap., I , pág. 46
20
productiva que adopta un colectivo de trabajadores donde ocurren los
procesos de transformación técnico-productiva de los recursos humanos,
materiales, financieros e información, interrelacionados y ,previamente
planificados, diseñados, organizados y controlados, dando lugar a bienes
materiales o servicios, con un valor agregado, destinados a satisfacer las
necesidades materiales o espirituales, individuales o colectivas, delimitados
por factores biológicos, teóricos o físicos en condiciones concretas
espacio-tiempo, basada en la propiedad social sobre los medios de
producción y constituye la célula económica fundamental del socialismo”.
Algunas experiencias conocidas hasta y después de la instauración del proceso de
la construcción del socialismo que aparecen en la teoría económica elaborada por
los países del modelo euro soviético, exponen diferentes concepciones acerca del
establecimiento y desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, que por
lógica falta de espacio vamos a obviar. Existe el criterio generalizado de que las
desviaciones indeseables que aparecían en el desenvolvimiento económico de
esos países, en determinado momento, debían paliarse con reformas periódicas.
Sobre los cambios en la planificación, la administración territorial, la dirección de la
economía en los sistemas de incentivos económicos, etc., prevalece un consenso
generalizado de que las causas raigales de los conflictos y desproporciones
radiaron de la organización y funcionamiento del propio “modelo”.20
Las reformas económicas en varios países que siguen construyendo el socialismo
después del derrumbe, nacen al conjuro de la crítica a la praxis histórica del
modelo euro soviético e impulsado por las crisis y las nuevas circunstancias que
rodean la construcción socialista. Con este paso también, las reformas abrieron
espacios a otras formas no estatales de economía en sectores con menor grado
de socialización concretamente en relación con la propiedad-explotación de
medios no fundamentales de producción, la pequeña y mediana empresa en la
20 J. Díaz Vázquez, “China: reformas socialistas y teoría económica”. Revista Economía y Desarrollo No.1 2002
21
industria, la agricultura y los servicios que adoptaron formas cooperativas y
privadas, individual y capitalista, que antes estaban estatalizadas. La validez de la
teoría leninista acerca de la coexistencia de los diferentes tipos de economías en
el período de la construcción del socialismo se manifiesta en los procesos de
Reforma Económica ocurrido en los países socialistas de Asía (República Popular
China y la República Socialista de Vietnam),
Las Reformas Económicas ocurridas en estos países hacia el último cuarto del
siglo pasado condujeron al impetuoso desarrollo económico y nivel alcanzado por
ellos en los inicios del actual.
Estas Reformas tenían como objetivo la búsqueda y desarrollo de un mecanismo
económico dirigido a impulsar la reanimación de la economía, acompañar y crear
las mejores condiciones para el despegue estratégico de la base económica y las
fuerzas productivas y fortalecer los fundamentos del socialismo, definiendo los
pivotes para el desarrollo de las fuerzas productivas, articulándolo con el
mecanismo económico para asegurar la continuidad de las relaciones socialistas.
Quedó generalizada la interpretación del camino “socialista con peculiaridades
propias”, estableciéndose la estrategia para el desarrollo económico aplicado y
continuar con la reforma de la estructura de la economía, teniendo en cuenta los
siguientes aspectos fundamentales:
La objetividad de la acción de sus leyes económicas.
La distribución atenida al principio socialista:”de cada cual según su
capacidad a cada cual según su trabajo”.
Lo heterogéneo de la propiedad sobre los medios de producción en esta
fase de desarrollo.
Las peculiaridades del consumo en el socialismo.
La vigencia de la competencia.
La economía mercantil socialista planificada.
22
El empleo de formas de propiedad anónimas, etc.
La transformación de la estructura de la propiedad llevó a la necesidad de
desarrollar variadas formas, identificadas con la social y posteriormente con la
pública: la estatal, la cooperativa, la individual, la privada y la mixta. De esta
manera surgieron pequeñas y medianas empresas, también al desarrollarse las
formas individuales y privadas. En la práctica, surgieron fábricas que utilizaban
trabajo asalariado, regulándose más tarde su empleo, con una posterior enmienda
en la Constitución, que daba un carácter legal a esta situación.
Mientras esto ocurría en sectores no decisivos de la economía, se decidía
mantener el monopolio estatal en los recursos minerales y energéticos, los
sectores industriales donde se concentran los más importantes intereses sociales
que garantizan los más altos intereses políticos y económicos del Estado. Todo lo
demás se transformó, incluyendo los servicios comerciales y otros de carácter
local o regional.
Estos cambios se efectuaron con el empleo de métodos que incluyeron la venta de
pequeños talleres a familias o propietarios privados, estímulo de las actividades
productivas y de servicios colectivos, comunales cooperativas sociedades
anónimas, etc. Las entidades estatales, s este “nuevo empresariado” se harían
compatibles a través del mercado.
La esencia de los cambios consistió en que se revalorizó la errónea identificación
de la propiedad socialista con su forma estatal. Además dicha propiedad se limitó
a las fuerzas productivas fundamentales. Mas, el cambio más radical consistió en
que la propiedad estatal se asume como una entidad dual, aislando la función de
propiedad de la sociedad, representada por el Estado, de la de explotación directa,
la administración, que ejecutan los colectivos laborales, organizados en empresas
con autonomía en la reproducción. La función de administración (gestión) de la
producción directa es un atributo de los colectivos laborales que disponen de
autonomía suficiente en íntima interacción con la planificación global y el mercado.
23
El vertiginoso desarrollo económico de la República Popular China y de la
República Socialista de Viet Nam, expresados en los altos indicadores
económicos y sociales alcanzados en años recientes, validan el criterio leninista
de construir el socialismo con peculiaridades propias, donde domina la propiedad
social, representada en lo fundamental por la propiedad estatal sobre los medios
de producción decisivos, coexistiendo con otras formas de propiedad social (como
la cooperativa) e incluso de formas no socialistas.
La Construcción de Socialismo en Cuba se manifiesta con particularidades muy
significativas en cuanto a la evolución y desarrollo de las pequeñas y medianas
empresas. La infraestructura empresarial heredada del capitalismo era muy
diversa .El capital extranjero, en particular el de los Estados Unidos, dominaba en
las principales ramas económicas lideradas por la industria azucarera. En otras
ramas decisivas de la economía como la minería, el transporte, la banca, las
construcciones, las comunicaciones, la generación de energía eléctrica y el
comercio exterior, entre otras; el capital por acciones también tenía un peso
específico importante, donde el capital nacional se entrelazaba con el extranjero.
En la agricultura los latifundios eran dueños de las mejores tierras dedicadas al
cultivo de la caña de azúcar y al ganado vacuno. En las parcelas de pequeños
agricultores o minifundios se cultivaban frutales, granos, vegetales, frutos menores
y ganado menor.
Otras ramas de la economía como el comercio interior, los servicios, el transporte
por carretera, estaban en manos de pequeños productores o pequeños y
medianos empresarios capitalistas nacionales.
Las primeras medidas del Gobierno Revolucionario estuvieron orientadas a la
transformación del gran capital nacional y extranjero, de las principales ramas de
la economía nacional, las cuales durante el proceso de nacionalización fueron
convertidas en empresas estatales socialistas. Algunos de sus propietarios fueron
indemnizados, pero otros, por presentar una actitud de enfrentamiento y
24
colaboración con los enemigos del nuevo estado de obreros y campesinos, sus
propiedades fueron confiscadas.
Las leyes de Reforma Agraria fueron un duro golpe al latifundio y decisivas en el
proceso de transformaciones que con ellas se inició en la agricultura cubana.
Fue la Ofensiva Revolucionaria del año 1967 que expropió a los pequeños y
medianos empresarios capitalistas, incluso a una buena parte de los productores
individuales, excepto en la agricultura y el transporte por carretera de vehículos de
carga y ligeros (estos fueron agrupados en la ANCHAR).
De esta manera las pequeñas y medianas empresas privadas existentes, por ley
se convirtieron en estatales. Algunos de estos propietarios individuales se
agruparon en cooperativas de servicios o de producciones artesanales, como
fueron los talleres de producción de calzado.
Hacia fines de 1974 comenzó el proceso de cooperación agraria, con la creación
de las primeras Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), el cual alcan
su mayor auge hacia fines de esa década y la de los 80. Tenía como objetivo crear
pequeñas y medianas empresas en este sector con sus propios medios de
producción, en especial la tierra, con un profundo contenido socialista. Al mismo
tiempo, para vincular de cierta manera a aquellos que no accedieran a la primera,
fueron constituidas las Cooperativas de Crédito y Servicio (CCS), donde los
vínculos entre los productores no eran tan estrechos, manteniendo la propiedad
individual sobre la tierra y otros medios de producción.
La crisis de los noventa llamada Período Especial en tiempo de paz y las causas
que la provocaron atentaron muy fuerte contra la normal evolución de las
pequeñas y medianas empresas socialistas cubanas, tanto las cooperativas
agropecuarias como las estatales, llegando algunas de ellas a la paralización casi
absoluta e incluso a su disolución como empresa o a su reestructuración, para
adecuarse a las nuevas condiciones, como fueron las de los servicios personales,
pues sus actividades las desarrollaban con materias primas e insumos
provenientes del área euro socialista y la URSS. Algunas cooperativas de
25
producción agropecuaria también recibieron este impacto y desaparecieron, o
integraron entre sí, o pasaron sus tierras a empresas estatales.
Dentro de la estrategia diseñada por la Dirección del Partido y del Gobierno para
enfrentar las consecuencias de la crisis hay tres medidas que de cierta manera
tienen un efecto directo con las formas de propiedad existentes, provocando de
alguna manera rasgos nuevos.
El otorgamiento de licencias para el trabajo por cuenta propia hizo surgir y legalizó
en alguna medida, la actividad de pequeños productores individuales en sectores
o ramas de la economía, sobre las cuales había accionado la Ofensiva
Revolucionaria de 1967, y este tipo de ente económico no existía, al menos
legalmente.
En la agricultura se crearon las Unidades Básicas de Producción Cooperativa
(UBPC), un intento de reactivar el proceso de creación de cooperativas socialistas
en la agricultura, pero esta vez con tierras propiedad del Estado, de empresas
agropecuarias estatales, que también habían deprimido su actividad por las
mismas causas.
Se legaliza constitucionalmente la inversión de capital extranjero en importantes
sectores, como el turismo, el cual se convirtió a partir de estos momentos en la
“locomotora” de la economía cubana. Inicialmente surgieron empresas con capital
mixto nacional y extranjero, con el mayor peso del primero; pero con posterioridad
aparecieron netamente con el segundo.
En la década de los 90, coincidentemente con la crisis o Período Especial, y con el
fin de dar respuesta económica a muchas de los efectos de la misma, ocurre una
reestructuración en pequeñas y medianas fábricas o talleres, cuyas
producciones se destinaban a cubrir las demandas de la población o de entidades
estatales, las cuales hasta esos momentos se satisfacían con productos
procedentes de países socialistas. Surgen así las Empresas de Industrias Locales.
Estas evolucionaron durante los últimos años como resultado de su lógico
desarrollo convirtiéndose algunos en grupos empresariales.
26
Es cierto que este tipo de empresas (PYMES) en época de crisis reciben primero
que las grandes, el impacto directo, pero con el apoyo estatal, ellas se convierten
en una de las opciones más importantes para salir de la misma.
Hoy se debate en Cuba, entre economistas, políticos, filósofos, sociólogos y otros
científicos de las ciencias políticas y económicas, y hasta los más desconocedores
en estos asuntos, acerca de qué tipo de empresa debe establecerse y estimularse
su desarrollo para resolver muchos de los actuales problemas por los que transita
la economía cubana.
La pequeña producción mercantil, como tipo de la economía social, no es
exclusiva del capitalismo, sino que ella tiene su génesis en el período de
descomposición de la comunidad primitiva, la cual evoluciona a través de los otros
regímenes pre capitalistas, hasta llegar a su máximo esplendor cuando se
transforma en producción mercantil capitalista en esta sociedad. Se considera que
ésta también puede mantenerse en el período de la Construcción del Socialismo y
evolucionar hasta convertirse en producción mercantil socialista, apareciendo no
solo como empresas estatales sino como cooperativas. Estas empresas por el
número de trabajadores que emplean, o por la magnitud de sus activos, o por sus
resultados productivos, pueden ser también pequeñas o medianas.
Las empresas estatales socialistas están asociadas con un nivel alto de desarrollo
de las fuerzas productivas, ya que la propiedad estatal, al decir de los fundadores
del marxismo (F. Engels “Anti-Dühring”). “El modo capitalista de producción (…) al
impulsar cada vez más la conversión en propiedad del estado de los grandes
medios socializados de producción, ella misma señala el camino y por el que
esta revolución ha de ser realizada. El proletariado toma en sus manos el poder
del estado y convierte, en primer lugar, los medios de producción en propiedad del
Estado”21. Por eso en aquellas ramas o sectores económicos de inferior desarrollo
21 F. Engels “Antiduhring” pág. 341 Editorial: Pueblo y Educación. La Habana:1975
27
de las fuerzas productivas, resulta contraproducente la existencia de este tipo de
propiedad, llegando a convertirse hasta en un freno para su pleno y libre
despliegue.
No es ocioso recordar el trabajo de Lenin Sobre la cooperación” escrito por él
en el año 1923 en pleno auge de la Nueva Política Económica (NEP) con la cual
incentivaba los nuevos mecanismos para la construcción del socialismo en Rusia-,
donde explica que el establecimiento de este tipo de propiedad es el más
adecuado para transformar las relaciones de producción en la rama agropecuaria,
puesto que el Estado de obreros y campesinos hereda la misma con un nivel
inferior en su desarrollo más bajo que los otros sectores.
Pero este análisis no es absoluto, puesto que no es solo la agricultura la rama que
menos evoluciona en el capitalismo. Otras también compiten con ella en la
recepción de las escasas inversiones capitalistas. ¿Por qué entonces no asumir
que para transformar la propiedad privada capitalista en ellas debe realizarse
también un proceso de cooperativización y establecer en ellas la propiedad
cooperativa socialista? ¿Qué tipo de empresas se crearían allí? ¿Serían pequeñas
y medianas?
De esta manera, las grandes empresas estatales socialistas se mantendrían en
las ramas decisivas de la economía y que posean un nivel relativamente alto de
las fuerzas productivas. En aquellos sectores, donde funcionar como empresa
estatal socialista, como ha ocurrido hasta hoy, más que un estímulo, ha resultado
un freno o un retroceso desde el punto de vista de la realización de las relaciones
socialistas de producción, se establecerían las empresas cooperativas socialistas.
Si profundizamos en el análisis de las economías de los países donde hoy se está
construyendo el socialismo, con economías deformadas y emergentes,
dependientes del capital extranjero y endeudado económica y socialmente. Es
muy difícil comprender que al llevar a cabo la transformación socialista de la
propiedad privada, deba primar el establecimiento de la propiedad estatal, pues
sería como tratar de que un niño se vista con un traje de adulto. De hecho, estaría
28
muy mal vestido. Pero el traje tendría una talla tan grande que cubriría
completamente al niño, incluso impidiendo sus movimientos y hasta su
respiración. Esa ha sido la triste realidad que hoy está presente en diferentes
ramas de la economía que por sus orígenes aún tienen un bajo nivel de desarrollo
de las fuerzas productivas en países donde sin tener presente las condiciones
objetivas y subjetivas se ha impuesto de manera formal la propiedad estatal
socialista sobre los medios de producción.
Apuntes Finales.
El análisis desde un enfoque marxista - leninista de la génesis y principales
características de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) demuestra
la necesidad de retomar el estudio de las obras del marxismo- leninismo
desde una óptica creativa y dialéctica, en la creación de los diferentes
fundamentos teóricos sobre la construcción del socialismo en el siglo XXI,
donde el amplio grado de internacionalización de los capitales ha impuesto
características muy diferentes a la humanidad.
En períodos de crisis, como la que hoy golpea la economía de todos los
países son las que reciben el primero y más fuerte impacto directo, pero en
economías donde el Estado aún posea una relativa fuerza, ellas se
convierten en una de las opciones más importantes para salir de la misma.
Las PYMES desempeñan un papel destacado en la economía de todos los
países en particular en aquellas donde las corporaciones monopolistas le
han dejado un relativo espacio para su accionar y tengan apoyo oficial del
Estado como una política pública que aporta una fuente esencial de
capacidades empresariales, innovación y empleo.
Aunque esta temática en términos teóricos, normativos y regulaciones
instituidas no se encuentra lo suficientemente desarrollada, no deja de tener
importancia cardinal en la construcción del socialismo en Cuba, como parte
del perfeccionamiento y desarrollo de las relaciones de propiedad social
socialista
29
Bibliografía.
1. Casanovas; A. y otros (2002) “Estructura económica de Cuba.” Tomo:1
Editorial Félix Varela. La Habana
2. Castro Ruz, Fidel:(1975): Informe Central al I Congreso del PCC.
Editorial Departamento Orientación Revolucionaria del Comité Central
del PCC La Habana.
3. Castro Ruz, Fidel:(1980): Informe al II Congreso del PCC. Editora
Política LA Habana.
4. Castro Ruz, Fidel:(1991): Informe al IV Congreso del PCC. Periódico
Granma.
5. Castro Ruz, Fidel:(1986): Informe al III Congreso del PCC. Editora Política
La Habana.
6. Castro Ruz, Fidel:(1986): Intervenciones sobre el proceso de rectificación
de errores y tendencias negativas el 19 de abril y 26 de julio. Revista Cuba
Socialista de número 23 de sep-oct.
7. Castro Ruz, Fidel:(1997): Informe al V Congreso del PCC. Periódico
Granma.
8. Constitución de la República de Cuba. Editora Política, 1992.
9. Lenin, V. I: (1981) “Sobre la cooperación”. Obras Escogidas en tres tomos,
Tomo III Editorial Progreso. Moscú.
10. Lenin, V. I:(1981) “Las tareas inmediatas del poder soviético” Obras
Escogidas en tres tomos, Tomo II Editorial Progreso. Moscú.
11. Marx, Carlos. (1973).”El Capital” Tomos I, II y III. Editorial de Ciencias
Sociales, ICL, La Habana.
12. Resolución Económica. (1997): V Congreso de Partido Comunista de Cuba:
Editora Política. La Habana 8_10 de octubre.
13. Rodríguez, José L (1990): “Estrategia de desarrollo económico en Cuba”
Editora. Ciencias Sociales.
14. Rodríguez, Jo L.(1996): “Perspectivas Económicas de Cuba”. Word.
Economics Forum Davos. MEP. La Habana.
15. A. Medina León, Dianelys Nogueira Rivera, Arley Pérez Navarro, Lázaro
Quintana Tápanes, “La Empresa como sistema productivo. Criterios para la
caracterización y clasificación”. UMCC”. 2002
30
16. Alfonso Galindo, Lucas, Fundamentos de Valoración de Empresas. Capítulo
XVI, según eumed.net
17. Anexo a la Recomendación de la Comisión de las Comunidades Europeas, del
6 de mayo de 2003. Sobre la definición de microempresas, pequeñas y
medianas empresas”, Diario Oficial de la U.E.(20 de Mayo de 2003).
18. Roberto Álvarez y Gustavo Crespi, La Importancia Relativa de las Pequeñas y
Medianas Empresas: un análisis de sus determinantes en la industria
manufacturera*, Cuadernos económicos, .v.38 n.115 Santiago dic. 2001.
19. Ma. del P. Ramón Fernández, Administración de Pequeñas y Medianas
Empresas, Monografías .COM.
20. Berta A. Arce Castro, Características que distinguen a las Pequeñas y
Medianas Empresas exitosas en los principios del Siglo XXI,TECSISTECALT,
Vol. 1 Número 6, junio 2009, Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales
de la Universidad Veracruzana, México.
21. V.I.Lenin. “Acerca del infantilismo “izquierdista” y del espíritu pequeñoburgués”
.O.E en tres tomos, Tomo II, capítulo III, pág. 721, Editorial Progreso, Moscú,
1981.
22. V.I.Lenin. “Acerca de la significación del oro ahora y después de la victoria
completa del socialismo”. O.E en tres tomos, Tomo III, pág. 664, Editorial
Progreso, Moscú, 1981.
23. E. González Paris, ”Procedimiento para analizar el lugar y papel que
desempeña la política económica en el diseño del resto de las políticas
públicas para la construcción del socialismo en Cuba”. Tesis presentada en
opción al grado científico de Doctor en Ciencias Económicas , UMCC,
Matanzas 2008, Cap I, pág. 45
24. J. Díaz Vázquez, “China: reformas socialistas y teoría económica”. Revista
Economía y Desarrollo No.1 2002.

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Escobar Navarro Manuel. (2010, junio 21). Una visión desde el Marxismo para las pequeñas y medianas empresas. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/una-vision-desde-el-marxismo-para-las-pequenas-y-medianas-empresas/
Escobar Navarro, Manuel. "Una visión desde el Marxismo para las pequeñas y medianas empresas". GestioPolis. 21 junio 2010. Web. <http://www.gestiopolis.com/una-vision-desde-el-marxismo-para-las-pequenas-y-medianas-empresas/>.
Escobar Navarro, Manuel. "Una visión desde el Marxismo para las pequeñas y medianas empresas". GestioPolis. junio 21, 2010. Consultado el 2 de Julio de 2015. http://www.gestiopolis.com/una-vision-desde-el-marxismo-para-las-pequenas-y-medianas-empresas/.
Escobar Navarro, Manuel. Una visión desde el Marxismo para las pequeñas y medianas empresas [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/una-vision-desde-el-marxismo-para-las-pequenas-y-medianas-empresas/> [Citado el 2 de Julio de 2015].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de 28741593@N04 en Flickr