Los sistemas de información gerencial y el control de gestión

LOS SISTEMAS DE
INFORMACION GERENCIAL
Y EL CONTROL DE GESTION
HECTOR AGUILERA SEGURA
I .- INTRODUCCION
En toda organización moderna, la conducción es posible gracias al logro
de acuerdos entre las personas que integran el equipo dirigente. Calificaremos
de acuerdo a una decisión común, a la que se llega mediante una negociación
madura entre todos los responsables o participantes de la dirección de la
Empresa. De esta forma es posible que pueda ser administrada de forma
eficiente y rentable, siguiendo una visión y una misión bien definidas y trazadas
de acuerdo con un plan estratégico.
Para administrar, los administradores o gerentes conducen de forma
racional las actividades de la organización, ya sea con o sin fines de lucro. Ello
implica la planeación, organización, dirección y el control de todas las
actividades, funciones o tareas. Sin planes de acción bien llevados, las
organizaciones jamás tendrían condiciones para existir y crecer.
Por todo lo anterior, el papel de los administradores y gerentes es de
suma importancia. Son ellos los responsables de lograr que las cosas sucedan,
ya sea bien o mal. Así de simple. Sin una buena planeación, organización,
dirección y control, las empresas no pueden funcionar exitosamente y lograr las
metas y objetivos propuestos. Mucho menos, pueden ser rentables y
competitivas. Es el administrador o gerente, esa figura de sumo valor, el eje
principal, el líder, el guía y promotor de que las cosas sucedan y de que todos
sigan la ruta correcta. De lo contrario, cada cual seguia un rumbo diferente e
intereses distintos.
Existe una gestión de los negocios. Para hacer negocios, los hombres que ha
acuñado la sociedad son los empresarios. La buena marcha de los negocios sólo es
posible ejecutarla mediante información que, programas en tiempo, forma, secuencia y
oportunidad, constituyen un sistema que llamamos "control de gestión". Tenemos así
una "gestión de los negocios" a cargo de los empresarios y un "control de la gestión" a
cargo de especialistas, es decir, de quienes saben como hacerlo.
Los sistemas de información gerencial forman parte del "control de gestión", el
que abarca toda una serie adicional de elementos. “No existe un consenso sobre la
definición del término “sistema de información gerencial”. Algunos autores prefieren
utilizar una terminología alternativa como: “sistema de procesamiento de información”,
“sistema de información y de decisiones”, “sistema de información para la
organización”, para referirse al sistema de procesamiento de información basado en el
computador”1
Cuanto más acabados son los sistemas de información, cubren más eficientemente
su parte en el control de gestión, Los sistemas de información integrados, minimizan la
incertidumbre que toda persona enfrenta cuando debe asumir la responsabilidad de tomar
una decisión que lo implica y que compromete recursos humanos, financieros, naturales,
tecnológicos, etc.
II.- INSUFICIENCIAS DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN EN LAS
EMPRESAS DE FAMILIARES
Es sabido que sistemas de información gerencial (con un grado aceptable de
integración) esto es un sistema diseñado como una federación planificada de pequeños
sistemas, son de utilización rutinaria en las empresas multinacionales, transnacionales y
grandes corporaciones. En las empresas grandes y medianas, se observan dos situaciones
distintas. Cuando la conducción está a cargo de miembros de la familia propietaria de la
empresa, sin formación profesional, los sistemas de información son precarios, limitados
y carentes de integración. Cuando en los puestos de mando se encuentran ejecutivos
profesionales, existen sistemas de información instalados, si no en su totalidad al menos
en parte y existe una verdadera inquietud para disponer de ellos.
1 Gordon B. Davis, “Sistemas de Información Gerencial”, edit. Mac.Graw Hill, pag 5
Una experiencia muy generalizada nos dice que podemos verificar en la
práctica, la existencia de las siguientes carencias o insuficiencias:
1) En una no despreciable cantidad de este tipo de empresas, no saben cuánta ni cual
información necesitan para la conducción de sus negocios. Esta situación, penosa
pero real, se debe a que nunca se han detenido a reflexionar sobre la tremenda
importancia de los sistemas de información gerencial. El procesamiento de
información es una de las principales actividades de la sociedad. Una porción
importante del trabajo y del tiempo del personal se gasta en la búsqueda y
asimilación de la información.
2) El procesamiento de información por computadores es práctica corriente en la
mayoría de las empresas. Lo utilizan los empresarios, profesionales, negocios al por
menor, en fin, muchas personas e instituciones. El médico recibe información
computarizada y un computador lleva sus cuentas por cobrar; el ganadero controla la
relación entre el aumento del peso de su ganado y el costo de la ración consumida
por cabeza, mediante un servicio de computación. Cada día son más las personas e
instituciones que utilizan computadores para llevar el control de sus actividades,
haciendo que el uso de computadores sea uno de los medios más aptos para lograr
que un sistema de información gerencial opere como es debido.
“Las aplicaciones del sistema de información no deberían requerir
usuarios que sean expertos en computación. Sin embargo los usuarios necesitan estar
capacitados para especificar los requerimientos de información”2
3) Los balances nos entregan información que permiten tener una visión de la
empresa como una totalidad. Especialmente en su moderna concepción de "balance
diferencial", que presenta, además de la situación patrimonial al principio y al final
de un ejercicio, en forma separada, las causas que motivaron las diferencias en el
periodo analizado. Nos informan acerca de la situación patrimonial de una firma, la
comparación de balances nos permite determinar, entre otras cosas, si el patrimonio
neto de una empresa crece o diminuye. Esta información es, por supuesto, de carácter
fundamental. Existe otro conjunto de series estadísticas y de informaciones que
establecen como opera cada área en particular. Los datos sobre unidades producidas,
porcentaje de ocupación del equipo industrial, relación entre horas pagadas al
personal de producción y horas dedicadas a la manufactura, por ejemplo, nos
2 Ibídem, pag 8
explicitan el estado de eficiencia de un departamento de producción. Vemos por lo
tanto, que existe una información sobre la empresa en general, es decir; sobre las
"cosas de la Empresa"; y otra información sobre las operaciones de la empresa, o
dicho de otra manera, del resultado de las '"las decisiones que toman las personas
responsables de la conducción”, decisiones que según Newman, “es la dirección que
ha sido definida como la guía, conducción y control de los esfuerzos de un grupo de
individuos hacia un objetivo común.”3
Información sobre personas e información sobre cosas: se trata de dos
sistemas de información muy diferenciados por su naturaleza, pero que lógicamente
se integran entre sí. Deben integrarse pero no confundirse. Como regla general, lo
que en nos dice que ello constituye una carencia es que: en las empresas de las
cuales estamos hablando, se confunde a la información sobre las cosas, con la
información sobre la utilización del recurso humano y de las consecuencias que de
sus decisiones derivan.
4) La quinta carencia que queremos comentar es un resultado de la anterior y, a su vez,
genera la carencia siguiente: Al confundir la información sobre las personas con la
información sobre las cosas, se pone un énfasis indebido sobre los balances, como
proveedores de información sobre el patrimonio y sobre los resultados. Todos los
días, en esas empresas se sabe cuánto deben los clientes, cuánto se debe a los
proveedores, cuales son las disponibilidades y cuál es aproximadamente el
inventario. Se fijan precios de venta, se tienen cálculos bastante buenos de los costos
y se puede hacer con facilidad una determinación de los costos fijos industriales y
post - industriales. Pero en lugar de estar cotidianamente manejando esta
información, se la deja de lado y se insiste en que, sin los balances, no se pueden
tomar buenas decisiones. Lo que sí bien es parcialmente cierto, no lo es totalmente.
Recordemos que una de las premisas de los sistemas de información
gerencial, es la siguiente: "sí la información de que se puede disponer es limitada, se
la debe considerar suficiente".
5) Al poner énfasis excesivo en la información que surge de la contaduría de la
empresa, encontramos que queremos disponer de una información muy difícil de
3 Newman William, “Programación, organización y control” edit. Deusto, pag. 21
obtener en el momento que sea necesaria. Es frase corriente la de que la contabilidad
nunca está al día. Se trata de un área permanentemente en "stress", circunstancia por
cierto totalmente desfavorable para permitirle incrementar su eficacia. “Los sistemas
de información gerencial incluyen muchos de los contenidos de la contabilidad
gerencial, sin embargo, los sistemas de soporte que proveen a los usuarios con
acceso a los modelos y datos, van más allá del alcance de la contabilidad gerencial
tradicional”4
6) Los sistemas de información precisan de un centro concentrador que ordene el tiempo
y ritmo de los datos, su contenido y destinatarios, de modo que éste sea a la vez el
diseminador y el monitor de la información. Esta estructura es la "única" posible si
queremos mantener programática y sistemáticamente en marcha un sistema de
información gerencial. Pero habitualmente se carece de este concepto. Esta carencia
impide, por sola, la existencia de un sistema de información gerencial adecuado.
“Un sistema de información gerencial tiene como objetivo principal dar apoyo o
soporte a los niveles medios y altos de las organizaciones para mejorar la calidad del
proceso de toma de decisiones”5
7) Existe un hecho que todos conocemos: Cuando una persona ingresa a una Empresa,
no existen dudas sobre el puesto que ocupará. No sucede lo mismo con respecto a sus
futuros ascensos. Como sabemos, el desarrollo de recursos humanos es
responsabilidad social del empresario. Para todo lo referente a sistemas de
información, lo que en esencia significa lo mismo que decir para todo lo referente a
decisiones que hacen a la conducción de la empresa, es necesario capacitar a los
responsables. Pero, en general, "la capacitación de gerentes como método
normalizado de trabajo", no existe, salvo en las grandes empresas multinacionales.
La importancia de esta carencia es fundamental. El desarrollo de
ejecutivos es una tarea conjunta que deben emprender como función normal los
dirigentes, jefes y gerentes. No tomarlo en consideración es una carencia que
produce efectos negativos a mediano y corto plazo.
8) Es consecuencia lógica de todas las carencias anteriores, la última y más grave: la
falta de apoyo de la dirección de la empresa para tomar decisiones. El dirigente se
4 Gordon D. Davis, “Sistemas de Información Gerencial”, edit. Mac.Graw Hill, pag.14
5 http://www. Daniel-martin.com.ar/sig.html
maneja como en el siglo XIX: el papel, lápiz y memoria. Es decir, sin un sistema de
información que le evite tomar decisiones mediocres o equivocadas. “En muchas
oportunidades se ha dado el caso en que un directivo necesita reunir en poco tiempo
información sobre un determinado tema y nadie se la puede proporcionar o le
entregan un listado de 200 páginas que no tiene tiempo de analizar, o le dicen que
tardarían varios días en conseguirla”.6
III.- LAS TRES CONDICIONES QUE DETERMINAN LA NECESIDAD DE UN
SISTEMA DE INFORMACION.
Las carencias anteriormente señaladas puede resumirse así: existen tres
elementos en las empresas que hacen a la necesidad de un sistema de información
gerencial: tamaño, tecnología e incertidumbre.
iii.a) Dimensión de la Empresa
Si el tamaño de la empresa es "la empresa soy yo", no se justifica ningún sistema;
tampoco si la empresa es lo suficientemente chica como "para verla todo, todos los
días". No olvidemos que la información es un modo ideológico de representar
realidades físicas y concretas. el tamaño es tan pequeño que esas realidades
físicas y concretas las veo y cuento todos los días, no hace falta que las reemplace
por una representación simbólica.
iii.b) Tecnología
la tecnología no existe, o su grado es ínfimo, tampoco se justifica un sistema de
información. No se le puede instalar, para dar un ejemplo exagerado, en un taller de
artesanos, en el que cada uno de eIlos hace una pieza diferente, con el material que
se le ocurra, en el tiempo que el mismo, y ningún otro, considera suficiente,
trabajando con una herramienta con la que él es diestro, para hacer una obra cuyo
valor se fijará cuando esté terminada y siempre que le interese a algún cliente, cuya
condición de tal se desconoce por anticipado.
iii.c) Incertidumbre
Debe darse también la existencia de lo que llamamos "incertidumbre". Calificamos así al
hecho de que la probabilidad de que ocurra un acontecimiento sólo puede determinarse
apriorísticamente con márgenes variables de error. Si se quiere minimizar el margen de
6 http://www.daniel-martin.com.ar/sig.html
error, es necesario obtener información rápida de lo que va aconteciendo diariamente, a
fin de convertir" a la incertidumbre en una "incertidumbre controlada".
Llamamos "control" a un sistema de información que permite tomar
decisiones, por lo tanto, cuanto más información se pueda obtener sobre algo que es
incierto, mejores serán las decisiones, pudiendo así disminuir el grado de incertidumbre,
o lo que es lo mismo, tener a ésta bajo control. Por ejemplo, si al salir de mi casa no leo el
pronóstico del tiempo, tomaré decisiones peores que si lo leo acerca de un hecho: si debo
salir con paraguas o sin él.
Nos encontramos entonces con tres variables: tamaño, tecnología e
incertidumbre (por supuesto, esta última puede ser interna o propia de la empresa, o
externa, por corresponder a su entorno.
IV.- CONSECUENCIAS PRÁCTICAS
Conscientes de la existencia de tres variables antes señaladas, y asumiendo la
realidad de las carencias comentadas, podemos examinar tres hechos ciertos, con
consecuencias definidas para cada uno:
iv.a) Degradación de la información
Lo primero que se nota en casi todas las empresas medianas y en muchas
empresas grandes, es una "degradación de la Información". o falta de relevancia de ésta.
No se coloca a los sistemas de Información en el nivel de importancia o grado que
corresponde. Se los coloca en un nivel Inferior al que la realidad exige.
Esta falta de importancia de la información, como hecho, produce varias
consecuencias:
1.- Decisiones mediocres o equivocadas;
2.- Uso inadecuado de los recursos, o lo que es lo mismo, no asignarlos como
corresponde ni utilizarlos bien (minimizando el desperdicio);
3.- Ineficacia, esto es, no conseguir los objetivos empresarios; esto ocurre como
consecuencia de la falta de definición y cuantificación de objetivos; y
4.- Ineficiencia o falta de relación entre lo que se consume y lo que se produce; costos
más altos, con todas sus consecuencias económicas y sociales.
iv.b) Falta de planeamiento
El segundo hecho, es la falta de planeamiento. Cuando se planea algo, se hace por
estrangulamiento, porque la situación es tan crítica que se tiene la soga al cuello. El
planeamiento por estrangulamiento produce tres consecuencias negativas:
1.- Una incoherencia operativa; los responsables de áreas y departamentos trabajan sin
saber bien que es lo que el otro hace; no existe la asunción de una realidad: que la
empresa es una unidad, una totalidad y no un conjunto de áreas separadas; son
frecuentes los antagonismos irracionales, como por ejemplo la oposición entre el área
comercial y la de producción o de ambas con la administración, como si la empresa
fuese el campo de juego para egos y satisfacciones personales y no una entidad de
por sí, con sus funciones, sus obligaciones socio económicas y su sistema de
necesidades y retribuciones;
2.- Como resultante obligada de lo anterior, una ansiedad y un "stress gerencial", que en
ciertas ocasiones puede llegar a ser enfermante; y
3.- Un uso inadecuado del talento de la gente. La improvisación no es un buen sistema
para aprovechar la inteligencia de los integrantes de una empresa; la falta de
planeamiento lleva al desperdicio de lo más escaso y caro, que es justamente el
talento de todos que pueden aportarlo, pero a los que nada se les pide por falta de
tiempo, ya que la improvisación lo quita, mientras que el planeamiento lo exige.
iv.c) Resistencia al cambio
El tercer hecho, es la resistencia al cambio más intenso de lo normal. Siempre existe
resistencia al cambio, pero el que posee la información puede saber si el cambio es
pertinente o no, si tiene valor o carece de él, si lo aportará o no en su función diaria, si es
útil o carece de sentido. Con el cambio lo conocido es sustituido por la ambigüedad y la
incertidumbre. Los empleados de las organizaciones enfrentan la misma incertidumbre
cuando por ejemplo, en las plantas manufactureras se introducen métodos cuantitativos
de control de calidad, basados en sofisticadas técnicas estadísticas, muchos inspectores de
control de calidad tienen que aprender a usar nuevos todos y esto le crea temor de no
ser capaces de lograrlo”.7 La resistencia al cambio produce cuatro consecuencias
negativas:
a) Un rechazo irracional y sistemático de todo lo que no se conoce bien: la conducción
de la empresa se debilita, se queda atrás; se llega finalmente a la memoria, al piz y al
papel, en fin al Siglo XIX;
b) Una creatividad debilitada; si en la empresa existe energía, ganas de hacer,
pero no existe información, no se puede crear; el proceso de la creación se
Iogra con información que el hombre potencializa; si no si gasto mucho, no
puedo crear cosas para gastar menos; si no lo que el mercado quiere y el
consumidor compra, no puedo crear el producto que tendrá éxito en la venta, así
sucesivamente;
c) Se yerran objetivos; se pone mucho esfuerzo en vender productos y servicios, en lugar
de penetrar en el mercado en forma creciente; y lo que hace fuerte a la empresa es su
capacidad de innovación, creación y servicio; la penetración en el mercado es el producto
de un esfuerzo continuado de creación, innovación y servicio al cliente; Sólo puede
lograrse gracias a buenos sistemas de información: no sólo sobre tecnología, sino sobre
apetencia y necesidades de la gente, tanto la que está fuera de la empresa, como dentro de
ella; y
d) Repitiendo un poco lo antes afirmado, diremos que la resistencia al cambio es, en
esencia, una actitud de defensa contra una reacción que existe y uno se niega a aceptar
como tal; en sí, es la resistencia al cambio por desconocimiento, porque uno carece de
información no es una actitud sana, sino malsana; es un atentado contra la salud
organizacional, porque el que resiste al cambio lo hace cuando desempeña una mención
en la empresa, cuando tiene la responsabilidad de desempeñar un papel en la conducción;
la resistencia al cambio como actitud malsana se produce dentro de la organización
empresaria y no en la casa en que vive el que se resiste; es, en definitiva, un atentado
contra la salud organizacional.
V.- QUE DEBE HACERSE Y MANERA POSIBLE DE HACERLO
7 Robin S. y Coulter M., “Administración” edit. Prentice Hall, pag. 386
Los sistemas de información gerencial son una necesidad irreversible/e para mejorar
la calidad de las decisiones. Si las empresas medianas en general y una cantidad
apreciable de las empresas grandes carecen de eIlos, debemos considerar que no será por
mucho tiempo. Con cinco, diez o quince años de retroceso, tomarán conciencia de su
necesidad, asumirán la realidad de sus carencias, disminuirán sus prejuicios y llegarán a
lo que necesitan: llevar una buena información; integrada, al nivel de conducción; utilizar
el planeamiento como instrumento cotidiano de dirección y cambiar, en la medida que el
tiempo lo exija: "si queremos que todo siga igual, muchas cosas deben cambiar" (Conde
de Lampedusa: "El Gato Pardo").
Conducir una Empresa utilizando sistemas de información gerencial es en sí un
concepto. Organizar un sistema de información gerencial es llevar este concepto a la
práctica, a la realidad empírica. Deducimos de elIo que si el concepto es equivocado, el
sistema que organicemos no servirá. Debemos ineludiblemente discutir el punto hasta
acordar "cual es el concepto válido". Hemos encontrado que existen tres conceptos; de
éstos rechazamos dos y "aceptamos el tercero".
Aceptamos como válido sin ningún lugar a dudas un tercer concepto; "el de
gestión concertada". La gestión concertada involucra una aceptación de la realidad tal
cual es. Por ejemplo: que la conducción de una empresa es una tarea grupal, que tiene
sentido si todos aceptan colaborar mutuamente, en tanto y en cuanto se fijan objetivos
definidos y cuantificados. Que un gerente sea calificado como bueno no por su simpatía,
su parentesco o su afiliación a un club determinado, sino porque Iogra alcanzar metas
para la que ha prestado su acuerdo y las obtiene como parte de un esfuerzo conjunto y
concertado.
La gestión concertada acepta otras realidades: la existencia de un tamaño y unas
tecnologías dadas y la necesidad, no ya de predecir el futuro ni de manejar una bola de
cristal, sino de disminuir el grado de incertidumbre que es parte de la realidad viviente.
El sistema de gestión concertada, es el concepto que aceptamos íntimamente
organizar, porque corresponde a lo que pensamos puede servir para la empresa y para su
equipo de conducción. Pero he aquí que para llegar a un sistema de gestión concertada,
hace falta información; ésta debe lograrse mediante el cumplimiento de tres condiciones.
El control de gestión es un medio para recoger información que permite dirigir un
negocio hacia los objetivos trazados, formulando planes y controlando decisiones claves
para su expansión.
Los sistemas de control de gestión son mecanismos que la gerencia utiliza para
ejercer su función directriz y permitir que la organización cumpla sus objetivos en
términos de eficacia y de eficiencia.
Un buen sistema de control gerencial o de control de gestión, toma en cuenta el
comportamiento de quienes lo utilizarán para conseguir el logro de los objetivos
institucionales.
No tiene como fin encontrar grados de culpabilidad ni tiene fines fiscalizadores,
sino permitir que todas las dependencias de una organización cumplan con sus
objetivos parciales para permitir el logro de los objetivos totales o generales.
No es posible que una parte de la empresa tenga éxito y el resto fracase. La
gerencia tiene un solo objetivo general y el logro de este es como el destino de una nave,
no es que una parte del avión tenga un destino y el resto de la nave otro diametralmente
opuesto; toda la nave llega al mismo destino aun cuando en una etapa intermedia algunos
pasajeros desciendan y otros aborden la nave.
Para seleccionar un sistema de control conviene preguntarse: ¿Cómo promueve el
alcance de las metas? También si hay congruencia, esto es cuando todos van hacia la
misma meta.
Los sistemas de control tienen como característica que pueden ser de naturaleza
formal con reglas explícitas, procedimientos y planes que guían el comportamiento como
son los sistemas de costos, de ingresos y de utilidad, los sistemas de recursos humanos,
de calidad, etc., pero también coexisten otros sistemas de naturaleza informal que
comprenden los valores compartidos como son la lealtad, los valores personales de los
directivos y en fin todas esas normas no escritas que forman la cultura de la organización
y que algunas veces son descuidadas por los directivos que asumen erróneamente que al
tener el poder, por arte de magia adquirieron la razón y no admiten discusión en
contrario.
Se corre así el riesgo de perder clientes porque no se percibe que hay deterioro en la
imagen institucional por asumir que algunas cosas funcionan bien y se llega a ex tremos
de negar las críticas del personal subalterno y considerarlos simplemente como
impertinentes o conflictivos porque se atreven a discrepar con la autoridad.
Este problema se da no solo en las empresas privadas sino en todas las
organizaciones donde los directivos no tienen un sistema que les informe sobre su
objetivo primordial cual es satisfacer a sus clientes.
Los sistemas de control se inician en un proceso de fijar objetivos y tomar decisiones
que corresponden a una función planificadora que es vital, ya que es la que permite tener
un patrón de comparación para determinar si se transita en el camino correcto.
De esta manera, ejercer el control supone una operación por la cual la dirección
pretende cumplir sus objetivos mediante la comparación de los resultados obtenidos con
los previstos y está en condiciones de tomar las acciones correctivas más adecuadas.
Este control tiene especial importancia en las medidas que se orientan a la
satisfacción de los clientes mediante la fidelidad de los antiguos y la incorporación de
nuevos clientes y de allí estimar la rentabilidad de las medidas que se adopten para
lograrlo, con acciones que midan esa satisfacción, por ejemplo algo tan simple como
actuar de cliente para verificar la atención que reciben de todo el personal que tiene
contacto con ellos, desde el portero o la telefonista hasta los vendedores, cajeros y
despachadores.
VI.- CONDICIONES A CUMPLIR POR UN SISTEMA DE INFORMACION
vi.1 ) Información sobre las cosas al día
La primera condición es tener todos los datos administrativos y contables al día; la
información sobre producción, ventas, facturación, cobranzas, personal,
inventarios, recursos, compromisos, etc,. debe estar al día; la información que
corresponde a las cosas debe estar al día. Esta es la secuencia de implementación
primera y obligatoria. Si tenemos esta información al día, podemos implementar la
información que corresponde a las áreas operativas y mantenerla al día.
Fundamentalmente, ésta es una información en volúmenes, en unidades, más que
en valores.
vi.2) Información sobre las personas al día
La segunda condición es disponer de la información que corresponde a las
personas. Con ésta información al día, el gerente o responsable del área sabe lo que
le pasa a él y lo que le acontece a los demás. Conoce lo que le está sucediendo a
todos.
Cumplida esta segunda condición, podemos proyectarnos hacia el futuro. Las dos
etapas anteriores son básicamente hechos del pasado. Informan lo que pasó. Pero
no informan de lo que pasó en comparación con nuestras intenciones acerca de lo
que debía pasar.
vi.3) Planeamiento y Control Presupuestario
Y he aquí que en nuestro mundo todo lo que vive es de vivencia posible si se
compara: la noción de rápido nace de otra en la que se concientiza lo lento; lo de
negro en comparación con lo de blanco o amarillo, lo liviano con una medida
arbitraria de lo que es pesado y entonces acaece una nueva circunstancia. El equipo
de conducción se maneja en la primera etapa con datos que corresponden a la
empresa en su totalidad, pero al ayer, Por ejemplo: toma al último balance (que es
de ayer) y lo compara con el balance (que es de ayer) del ejercicio anterior, (que
corresponde a un pasado aún más remoto).
En la segunda etapa toma la información no ya de la empresa, sino de las
personas: gerencia comercial, gerencia de personal, gerencia de producción, etc., y
compara la venta de ayer, con la del mes pasado, el año pasado, etc., y así lo hace
con todo.
Cumplida la segunda etapa, el grupo a cargo de la conducción enfrentará
una nueva realidad: que la comparación histórica es útil y válida, pero incompleta.
Que cumplida la segunda etapa puede aprovechar una tercera: planear el futuro y
luego comparar lo planeado con lo ejecutado. En su íntima estructura, el equipo de
conducción "acepta y acuerda" comparar "su propia proyección" con "su propia
ejecución".
Entonces el planeamiento se asigna a personas y recibe, recién en ese
momento, el nombre de presupuesto; la comparación se metodiza con periodicidad
programada y de este proceso nace el "control presupuestario".
VII.- LOS INSTRUMENTOS DEL CONTROL DE GESTION
Con el desarrollo de la sociedad y de los sistemas de producción influenciados
por el desarrollo científico técnico y las revoluciones industriales, la forma de enfrentar
situaciones objetivas ha exigido una mayor profundidad de análisis y conceptos para
asumir funciones o desempeñar papeles determinados y mantener al menos un nivel de
competencia que permita sobrevivir. Derivados de este proceso surgen ideas y términos
como la gestión y todo lo que ella representa.
La gestión está caracterizada por una visión más amplia de las posibilidades
reales de una organización para resolver determinada situación o arribar a un fin
determinado. Puede asumirse, como la “disposición y organización de los recursos de
un individuo o grupo para obtener los resultados esperados”8 Pudiera generalizarse como
una forma de alinear los esfuerzos y recursos para alcanzar un fin determinado.
Los sistemas de gestión han tenido que irse modificando para dar respuesta a la
extraordinaria complejidad de los sistemas organizativos que se han ido adoptando, así
como a la forma en que el comportamiento del entorno ha ido modificando la manera en
que incide sobre las organizaciones.
Según Amat,9 hasta 1973 las empresas mantenían una mirada tranquila sobre su
devenir, a partir de ese momento la situación cambió (en particular por la crisis del
petróleo y la inflación global), y no ha dejado de cambiar desde entonces nuestra
sociedad y la actividad empresarial privada y gubernamental ha debido aprender a
adaptarse continuamente.
8 Enciclopedia Encarta 1998-2000
9 Amat J., “El control de gestión: Una perspectiva de Dirección”, Gestión 2000, 3ª. ed. pag. 260
A partir de la década de los años 90, comienza a tomar más relevancia como
concepto el control de gestión orientada hacia el futuro, integrando conceptos como:
estrategia, clientes y competencia, transformándose en una herramienta que permite
gestionar más que controlar.
Para lograr definir, por tanto, lo que se ha dado en llamar “Control de Gestión”,
sería imprescindible la fusión de lo antes expuesto con todo un grupo de consideraciones
y análisis correspondientes sobre el control.
En todo este desarrollo, el control ha ido reforzando una serie de etapas que lo
caracterizan como un proceso en el cual las organizaciones deben definir la información
y hacerla fluir e interpretarla acorde con sus necesidades para tomar decisiones.
El proceso de control clásico consta de una serie de elementos que son:
a) Establecimiento de los criterios de medición, o estándares, tanto de la
actuación real como de lo deseado. Esto pasa por la fijación de cuáles son los objetivos y
cuantificarlos; por determinar las áreas críticas de la actividad de la organización
relacionadas con las acciones necesarias para la consecución de los objetivos y por el
establecimiento de criterios cuantitativos de evaluación de las acciones en tales áreas y
sus repercusiones en los objetivos marcados
b) Fijación de los procedimientos de comparación de los resultados alcanzados
con respecto a los deseados.
c) Análisis de las causas de las desviaciones y posterior propuesta de acciones
correctoras.”
La principal limitante de este enfoque sobre el control radica en que las acciones
correctivas se tomarán una vez ocurrida la desviación (a posteriori), por el hecho de no
encontrarse previamente informados y preparados para evitar la posible desviación.
Además presenta otras limitantes que lo hace poco efectivo ante las necesidades
concretas de la organización, que requieren un análisis más detallado, en cuanto a su
relación con el entorno, características de la organización, carácter sistémico y valoración
de aspectos cualitativos los cuales se denominarán en lo adelante factores no formales del
control.
Puede hablarse, entonces, de un Sistema de Control, como un conjunto de
acciones, funciones, medios y responsables que garanticen, mediante su interacción,
conocer la situación de un aspecto o función de la organización en un momento
determinado y tomar decisiones para reaccionar ante ella.
Los sistemas de control (Menguzzato y Renau. 1986, p. 245.) deben cumplir con
una serie de requisitos para su funcionamiento eficiente:
Ser entendibles.
Seguir la forma de organización.
Rápidos.
Flexibles.
Económicos.
Un sistema de control para que tenga efectividad, debe cumplir con las siguientes
características:
a) Integrado a la Planificación; es en esta etapa del proceso administrativo donde se
determinan los objetivos, metas y estrategias. En un segundo paso se determinan los
indicadores que son variables con los que se medira el desempeño de las personas.
“El sistema de control debe estar soportado sobre la base de las necesidades,
objetivos y metas que se trace la organización. Estas metas pueden ser asumidas como
los objetivos que se ha propuesto alcanzar la organización y que determinan en definitiva
su razón de ser. “
El hecho de que el sistema de control se defina y oriente por los objetivos
estratégicos de una organización, le otorga un carácter eminentemente estratégico, pues
estará diseñado para pulsar el comportamiento de las distintas partes del sistema en
función del cumplimiento de esos objetivos y a la vez aportará información para la toma
de decisiones estratégicas.
“Cada objetivo debe estar debidamente conformado y ajustado a las
características del entorno y a las necesidades objetivas y subjetivas de la organización.
El seguimiento de la evolución del entorno permite reaccionar, y reajustar si es necesario,
la forma en que se lograrán esas metas planteadas e incluso replantearlas parcial o
totalmente”. 10
El futuro no se puede prever en los términos en los que hasta ahora lo hemos
entendido, sino que es necesario inventárselo. Nunca saldremos de lo que somos,
personal y organizacionalmente, si no visionamos, al menos como imagen, lo que
deseamos ser y trabajamos y luchamos por ello. De allí la importancia fundamental de la
planificación y la efectiva determinación de objetivos estratégicos.
b) Flexibilidad: El cambio es una variable que está presente cada vez con mayor
intensidad, afectando a las organizaciones, debiendo éstas adaptarse a los cambios del
entorno externo e interno, tales como cambios tecnológico, económicos, políticos,
culturales, los que inciden en los proceso productivos y administrativos. De esta forma
también los sistemas de control deben ser lo suficientemente flexibles para adaptarse a
los cambios.
c) Preciso: La precisión del control va a depender la información que se utilice, si ésta no
es fidedigna y precisa podría conducir a tomar decisiones equivocadas que podrían llevar
a grandes fracasos y perjudicar a la organización.
d) Oportuno: La oportunidad del control deberá adecuarse al tipo de tarea, actividad o
función que se someterá a control. Así, por ejemplo, un función de cajero, tesorero,
tendrá una frecuencia y oportunidad de control distinta a la de un bodeguero donde se
almacenan insumos para la producción, o los inventarios de muebles y equipos. La
oportunidad del control va a depender: si la situación se caracteriza por una mayor
incertidumbre, entonces se requerirán mediciones más frecuentes, por el contrario si es
más predecible, serán más esporádicas.
Un sistema de control con un enfoque estratégico, debe ser capaz de medir el
grado de cumplimiento de esos objetivos.
Se hace necesario, entonces, identificar un grupo de indicadores, cuantitativos y
cualitativos que expresen el nivel y la calidad del cumplimiento de cada objetivo.
10 Palma A. “Dirección de Organizaciones” , edit. Dolmen, pag. 206
A continuación se presentan algunos de los aportes que se han realizado a los
sistemas de control en el mundo organizacional.
Según Gerry Johnson y Kevan Acholes (1997, p. 264.): “…a menudo los
directivos tienen una visión muy limitada de en qué consiste el control directivo de un
contexto estratégico.”11
Ambos consideran los sistemas de control en dos grandes categorías:
1. Sistemas de información y medición: Sistemas financieros, indicadores, etc.
2. Sistemas que regulan el comportamiento de las personas.
Otros autores establecen momentos por los cuales debe atravesar cualquier sistema de
control.
Para Harold Koontz y Heinz Weihroh (1994, p. 128.) todo sistema de control debe
atravesar por éstas tres etapas:
1. “Establecimiento de estándares y puntos críticos.
2. Medición del desempeño.
3. Corrección de las desviaciones”12
Este fundamento es muy parecido en general al concepto clásico de control. Ambos
conceptos defienden y fundamentan lo siguiente:
El establecimiento de estándares y puntos críticos, permite a la dirección orientarse
directamente sobre indicadores que le informen sobre la situación (a priori o a posteriori)
de la organización. Los planes facilitan la comparación con lo que se ha logrado, pero
atentan en contra de la innovación.
En este punto se incluye la determinación de los objetivos que se traza la
organización para su superación pero la poca flexibilidad en el mayor de los casos solo
les permite sobrevivir.
Sobre la base de estos indicadores, se puede medir de forma cuantitativa el
comportamiento de los componentes de la organización, lo que se define cómo medición
y evaluación del desempeño.
11 Johnson y Scholes, “Dirección Estratégica”, Edit. Prentice Hall, pag. 264
12 Koontz y Weihroh , “Elementos de Administración”, edit. Mc Graw Hill, pag.
Se considera que la evaluación del desempeño debe hacerse con un enfoque
multidimensional, y medirse a través de criterios como estabilidad, eficiencia, eficacia y
mejora del valor, para los cuales, si se toman como referencia estándares normados o
planificados, expresarán el nivel de Efectividad y si se toma como punto de partida la
competencia, entonces expresarán el nivel de Competitividad de la organización. No
basta con determinar los criterios para hacer una correcta evaluación del desempeño,
también se requiere de una interacción armónica entre objetivos, estrategias, indicadores.
Esto permite hacer análisis cualitativos y hacerlo en función de los objetivos globales y
en los procesos locales para hacer posible el análisis de las causas raíces del nivel de
desempeño alcanzado por la organización en general.
Después de efectuada la comparación entre los indicadores y el real, se analizan las
causas de las desviaciones y se toman medidas para corregir el comportamiento, lo que
en organizaciones flexibles y que abiertas al cambio, podría implicar incluso reorientar el
rumbo de la gestión.
Para Menguzzato y Renau existe un grupo de variables que recogen toda la
información necesaria para fijar el valor esperado y compararlo con la salida del sistema.
1. “Variables esenciales: de gran importancia en el funcionamiento del sistema y
están ligadas (o representan incluso) a los objetivos del sistema.
2. Variables de acción: pueden ser manipuladas por otro sistema o por un operador y
tienen como misión regular el funcionamiento del sistema.13
Todas estas ideas se cristalizan en sistemas de control diseñados en dependencia de la
cultura organizacional o de las características del entorno, objeto social o simplemente
sus necesidades.
vii.1) El control de gestión.
Las condiciones en que se compite en la actualidad por acceder a los recursos
necesarios, por reducir gastos y costos, por aumentar la calidad de los productos y
servicios, y el colosal desarrollo de las comunicaciones y el transporte, han modificado
la forma de actuar e interactuar de las organizaciones. Los procesos de dirección han
evolucionado, de igual forma, a un sistema superior.
Estos y otros factores hacen del concepto clásico de control, solo un elemento de
consulta. El Control de Gestión actual es una muestra de ello.
13 Menguzzato y Renau, Dirección Estratégica de la Empresa”, edit. Euroed, pag. 374
Al principio (1978), se consideraba el Control de gestión, como una serie de técnicas
tales como el control interno, el control de costos, auditorias internas y externas, análisis
de ratios y puntos de equilibrio, pero el control presupuestario constituía y aún para
algunos constituye el elemento fundamental de la gestión.
La ambigüedad de este concepto se debe a que ha sido sometido a muchas
modificaciones propias de su evolución, con el objetivo de aportarle elementos que lo
aparten “de su aspecto esencialmente contable y a corto plazo.”14
Anthony R. (1987, p. 168.) lo considera, acertadamente, “como un proceso
mediante el cual los directivos aseguran la obtención de recursos y su utilización eficaz y
eficiente en el cumplimiento de los objetivos de la organización15
Véase que en estos casos, la Contabilidad de Gestión no es más que otro mecanismo de
control disponible.
El sistema de control de gestión esta destinado a ayudar a los distintos niveles de decisión
a coordinar las acciones, a fin de alcanzar los objetivos de mantenimiento, desempeño y
evolución, fijados a distintos plazos, especificando que si los datos contables siguen
siendo importantes, está lejos de tener el carácter casi exclusivo que se le concede en
muchos sistemas de control de gestión.
Para Joan Ma. Amat (1992, p. 35.), el Control de Gestión es: "el conjunto de
mecanismos que puede utilizar la dirección que permiten aumentar la probabilidad de que
el comportamiento de las personas que forman parte de la Organización sea coherente
con los objetivos de ésta."16
Este concepto propone una nueva dimensión del control de gestión, pues
no solo se centran en el carácter contable y a corto plazo de éste, sino que
reconocen la existencia de otros factores e indicadores no financieros que
influyen en el proceso de creación de valor, ya sea en productos o servicios, y se
enfocan sobre la base de la existencia de objetivos propuestos a alcanzar.
Se le incorpora un balance periódico de las Debilidades y Fortalezas, un análisis
comparativo e interorganizaciones, el uso del Cuadro de Mando como mecanismo de
control y flujo de información.
14 Menguzzato y Renau “Dirección estratégica de la empresa”, edit. Euroed, pag. 374
15 Ibídem, pag. 380
16 Amat J., “Control de Gestión:Una perspectiva de Dirección “, Gestión 2000, pag. 35
Otra filosofía de perfeccionamiento del sistema de gestión está destinada a poner de
manifiesto las interrelaciones entre los procesos humanos y el sistema de control,
utilizando para ello, factores no formales del control, los cuales han cobrado gran
importancia en los últimos años.
No obstante este desarrollo, aún pueden identificarse un conjunto de limitaciones del
Control de Gestión entre las que se pueden mencionar:
Acerca de lo que debería ser el contenido de un sistema de control de gestión.
La complejidad de la organización y de su entorno no se ve
reflejada en la complejidad del sistema del control de gestión.
El control no establece una relación entre la evaluación de planes y
presupuesto y a la evaluación de las estrategias que pueden
volverse obsoletas ya que, dada la turbulencia del entorno, el
marco de referencia en el cual se inscriben los planes y
presupuestos no es inalterable.
No tiene en cuenta tanto la dimensión estratégica como la financiera. El equilibrio
financiero no siempre garantiza competitividad, lo que significa que es necesario:
Tener en cuenta que un control volcado hacia los resultados a corto
plazo puede comprometer la competitividad a largo plazo.
Que es importante tener un doble presupuesto (uno estratégico y
uno operativo).
Que el enfoque debe ser anticipador, por lo turbulento que es el
entorno.
Es así como los diseños más recientes de los procesos y sistemas de Control de
Gestión están caracterizados por cinco aspectos, que retoman de los procesos de control
precedentes por ser derivado de ellos.
El proceso de control de gestión, por tanto, partiendo de la definición clásica del
control, retomando criterios de otros autores y ajustado a las necesidades actuales de
gestión de información y añadiendo elementos no formales de control pudiera plantearse
en cinco puntos:
1. Conjunto de indicadores de control que permitan orientar y evaluar
posteriormente el aporte de cada departamento a las variables claves de la
organización.
2. Modelo predictivo que permita estimar (a priori) el resultado de la actividad que
se espera que realice cada responsable y/o unidad.
3. Objetivos ligados a indicadores y a la estrategia de la organización.
4. Información sobre el comportamiento y resultado de la actuación de los diferentes
departamentos.
5. Evaluación del comportamiento y del resultado de cada persona y/o departamento
que permita la toma de decisiones correctivas.
Para Amat, “en función de la combinación de mecanismos que utilice una
organización para adaptarse al entorno y facilitar el control interno, se pueden considerar
cuatro tipos de sistemas de control: Familiar (o de Clan), Burocrático (o de formalización
del comportamiento), por Resultados (o de mercado) y Ad-hoc (o de Network).”17
Muchos autores acostumbran a asociar el control por resultados con el control de gestión.
El hecho de que, por sus características, muchas organizaciones no utilicen este sistema
sino otro, no implica que no realicen control de gestión.
La preferencia por un sistema u otro estará influenciada por la dimensión de la
organización, el grado de centralización de las decisiones, la posibilidad de formalizar la
actividad, las características personales y culturales de la organización y el
comportamiento y las características del entorno.
Cuanto mayor es la centralización se reduce la necesidad de utilizar mecanismos
formalizados de control para facilitar el proceso de decisión. A media que la organización
sea mayor será necesario especificar los procedimientos para proceder a la delegación de
las tareas a los niveles inferiores.
A medida que disminuya la centralización, más necesario será tener un sistema
de control formalizado. Por otra parte, a medida que la interdependencia entre unidades
organizativas es más elevada, ya sea mediante mecanismos formales o informales, la
importancia y necesidad de un sistema formalizado, y en particular, de una Contabilidad
de gestión como sistema de control se reduce.
El proceso de control para la gestión está basado, por tanto, en mecanismos de
control relacionados tanto con aspectos cuantificables, derivados de un presupuesto o de
un plan, basados en objetivos planteados y en sistemas de controles específicos como
control interno, de calidad, etc.; como con aspectos ligados al comportamiento individual
17 Joan M. Amat, “ Control de Gestión”, Ediciones Gestión, pag. 35
e interpersonal. Estos mecanismos son diferenciados y tratados como mecanismos
formales (planificación estratégica, estructura organizativa, contabilidad de gestión) y
mecanismos no formales de control (mecanismos psicosociales que promueven el auto
control y los culturales que promueven la identificación).
vii.2) La estrategia y la estructura de la organización como puntos de partida del
funcionamiento de los sistemas de control estratégico para la gestión.
Para adecuar su funcionamiento interno a las exigencias del entorno, las
organizaciones definen su política organizacional de la manera más conveniente, para
aprovechar las oportunidades que les brinda el entorno y de acuerdo con sus capacidades
y recursos, mantener su competitividad (estrategia empresarial) para lo cual se
estructuran y coordinan sus elementos de una determinada forma (estructura
organizativa).
Luis Gaj (1993, p. 18.) ofrece una apreciación desde el punto de vista de varios
estudiosos de renombre sobre el tema de la estrategia.
Henry Mintzberg define la estrategia como: “una forma de pensar en el futuro, integrada
al proceso decisorio; un proceso formalizado y articulador de los resultados, una forma de
programación.”18
A ello, Snynder y Gluck, añaden que la tarea estratégica es principalmente de
planeación como forma de ver el todo antes de ver sus partes.
Igor Ansoff, por su parte, explica la estrategia en: dónde, cuándo, cómo y con
quién hará la empresa su negocio.
La estrategia se aplica igualmente a grandes o pequeñas organizaciones, aquellas
con fines lucrativos o que tengan un carácter estatal y presupuestado.
Otra concepción sitúa a la estrategia como un instrumento de dirección de
organizaciones, no necesariamente un plan, sino más bien un comportamiento maduro
para mantener la organización en equilibrio con su entorno, conociendo y utilizando los
recursos disponibles.
18 Luis Gaj, “Administración estratégica”, edit. Atica S.A., pag. 18
Todas estas formas de ver la estrategia son aquí separadas con el propósito de
facilitar la comprensión de aspectos relevantes, sin embargo, se pueden mezclar
proporcionando lo que pudiera llamarse una postura consciente de adecuación
situacional a los cambios del entorno, teniendo un aspecto común que es la futuridad de
las decisiones corrientes, aunque no es sinónimo de éxito, lo que significa que requiere de
ingredientes adicionales que la conviertan en un instrumento para evitar el fracaso
provocado por la obsolescencia tecnológica o de conocimiento e inadecuación ambiental.
Como es de suponer existe una estrecha relación entre estrategia y estructura, la
cual se produce por una interdependencia, ya que si para poner en práctica una estrategia
con éxito se supone que la estructura deberá adaptarse a ella, entonces toda estructura
existente influirá, en gran medida, en la estrategia que se diseñará; o sea, la estrategia es
un producto influenciado por la estructura preexistente que genera a su vez una nueva
estructura.
Por todo lo anterior, el diseño de un sistema de control para la gestión de una
organización ha de ser coherente con la estrategia y la estructura de ésta, como aspectos
formales así como con los aspectos no formales que forman parte del proceso de gestión.
Esto podrá garantizar con una mayor probabilidad, que el funcionamiento y los resultados
que se obtienen de las decisiones adoptadas, estén relacionados y sean consistentes con
los objetivos de la organización. De allí que los sistemas de control de gestión que se
diseñen, deben estar ligados a la formulación de la estrategia de la organización, al diseño
de su estructura y a los aspectos no formales vinculados a los estilos y métodos de
dirección que posibiliten adecuados procesos de toma de decisiones y a la identidad que
se logre en la organización, asimilando instrumentos y mecanismos que le permitan
salvar las limitaciones que como sistema de control no le permite cumplir su función con
eficiencia y eficacia.
Producto de que un sistema de control eficaz debe diseñarse en función de la
estrategia y la estructura, la formulación de objetivos organizacionales ligada a la
estrategia es el punto de partida del proceso de control.
El tipo de estrategia (liderazgo, costos, etc.) y de estructura (centralizada o
descentralizada, funcional, etc.) que tiene una organización condicionan las
características de un sistema de control.
La adaptación de sistemas contables a las necesidades de información estratégica
puede facilitar la toma de decisiones al permitir cuantificar y seleccionar las diferentes
variantes estratégicas.
El sistema de control debe diseñarse sobre la base del tipo de estrategia al que se
orienta la organización.
Por otra parte, la planificación financiera debe estar integrada con la estrategia a
largo plazo, por lo que los presupuestos anuales serán un reflejo de ella y permitirán
orientar tanto la actuación de los centros de responsabilidad como la evaluación del
desempeño de los diferentes responsables.
Como se planteó anteriormente las variables claves son aspectos de decisiva
importancia en el funcionamiento interno y externo de cualquier organización. Apuntan a
parámetros determinados, los cuales son concebidos a través o en función de ellas y
garantizan, en su correcta consecución, mantener en equilibrio el funcionamiento interno
y externo de la organización por lo que en ellas debe centrarse el proceso de control. Así,
por ejemplo, la competencia no es una variable clave, pero si lo son el precio de venta, el
servicio o la calidad con que se ofrezcan los productos.
“Se entiende por variable clave, aquellas áreas o actividades que de realizarse
bien garantizan el éxito de una unidad y por tanto la consecución de sus objetivos.” 19
La capacidad de seleccionar estos puntos críticos de control es una de las
habilidades de la administración, puesto que de ello depende el control adecuado. En
relación con esto, los directores tienen que hacerse preguntas como estas: ¿Qué reflejará
mejor las metas de mi departamento? ¿Qué me mostrará mejor cuando no se cumplen
estas metas? ¿Qué medirá mejor las desviaciones críticas? ¿Qué me dirá quién es el
responsable de cualquier fracaso? ¿Qué estándares costarán menos? ¿Para qué estándares
se dispone, económicamente, de información?
La definición de las variables claves facilita el diseño del sistema de indicadores
de control y su medición.
19 Ibíd., p. 113.
Es muy importante el que estos indicadores sean financieros (ventas, margen
beneficio, endeudamiento, tesorería) y no financieros (cuota de mercado, fidelidad de los
clientes, iniciativa, creatividad, imagen externa de la organización, etc.) para que puedan
representar al máximo las características y particularidades del proceso.
El seguimiento de los indicadores se suele realizar a través de una herramienta
conocida como Cuadro de Mando.
vii.3) Los sistemas de control para una gestión estratégica, eficiente y eficaz.
De todo lo planteado hasta aquí se infiere que los sistemas de control para
garantizar una gestión verdaderamente eficiente y eficaz deben contar con un grupo de
características que lo despeguen de su carácter netamente contable y operativo.
Ma. Isabel González (1999, p. 29.), define eficiencia como una “…simple
relación, entre las entradas y salidas de un sistema”20; magnitudes como la productividad
son representativas desde este punto de vista. Otros autores asocian la eficiencia el hecho
de alcanzar sus objetivos optimizando la utilización de sus entradas. Este punto de vista
obliga al anterior a considerar que la salida se ajusta a lo programado y por tanto la
organización es al mismo tiempo eficaz.
Menguzzato y Renau (1986, p. 35) asocian la eficiencia a la relación entre
recursos asignados y resultados obtenidos, y la eficacia a la relación resultados obtenidos
y resultados deseados.
Si se ajustan estas observaciones al sistema, hay que centrarse en el modo de
lograr eficiencia y eficacia, no en la gestión sino en el proceso propio de control de esa
gestión.
Precisamente, en los aspectos propuestos para superar las limitaciones del control
de gestión, estará la vía para alcanzar ciertos niveles de efectividad en el proceso al
contar con un carácter sistémico, un enfoque estratégico, y no sólo alcanzar los aspectos
formales sino que se le ofrece un peso significativo a los aspectos no formales del
control. Es por ello que el sistema debe plantear la utilización de los diferentes aspectos
20 Ma. Isabel González Bravo. El control de la actuación de los departamentos universitarios a través de
indicadores. Auditoría Pública”. No. 16. Feb, 1999. p. 19.
que completan un sistema de control para que pueda medir verdaderamente la eficiencia
y la eficacia de la gestión.
Los aspectos propuestos para otorgarle al sistema medios de medición eficientes y
eficaces de la gestión estarán vinculados con los aspectos no formales del control y los
cuadros de mando, asumiendo, como es evidente, la previa existencia de los aspectos
formales del control.
Partiendo de la base de objetivos efectivos, predefinidos para un período determinado
y que contemplen un verdadero reto para la organización, y los caminos propuestos para
llegar a ese futuro planteado, el sistema de control debe tener su base en una estructura
definida para:
Agrupar bajo un criterio de similitud en sus funciones a departamentos que
participen directamente en la actividad fundamental.
Agrupar o diferenciar otros departamentos que sirven de apoyo directo a la
actividad fundamental.
Departamentos o centros de responsabilidad que participen directamente en otras
actividades que estén contempladas en los objetivos globales. Estos centros
pueden formar parte o no de los de la actividad fundamental.
Estos elementos garantizarán un nivel de descentralización que, como se ha descrito,
necesitará un control más formalizado, pero este proceso depende en gran medida, del
grado de formalización que permita la actividad fundamental.
vii.4) Aspectos no formales del control.
Al definir objetivos individuales, fase posterior jerárquicamente a la definición de
los objetivos globales de la organización, el proceso estará enfocándose hacia el control
de la actividad individual de cada departamento y cómo está influyendo en los objetivos
globales de la organización. Esto le da al departamento la libertad de programarse su
propio sistema de control, adaptado, por supuesto, al sistema central. Es necesario
recordar que por sus características, son utilizados aquí los términos área, centro y
departamento indistintamente.
El análisis anterior demuestra la importancia de la cultura organizativa y la
integración y motivación del personal como factores no formales del control, para la
eficacia en el proceso. Tanto los sistemas de dirección y de control como el
comportamiento individual y organizativo son, en gran parte, una expresión de la cultura
organizativa y son el resultado de la interacción dentro de la organización de diferentes
personas y grupos que presentan diferentes creencias, valores y expectativas.
Otro aspecto vinculado con el comportamiento humano está relacionado con los
incentivos que han de estar asociados a un buen o mal resultado. Un sistema de control
financiero puede promover un comportamiento contrario al deseado si no está adaptado a
las personas que forman parte de la organización y sus necesidades.
El comportamiento individual estará relacionado con las características de su
diseño (tipos de indicadores de control que se utilizan, tipos de incentivos con los que se
premia o sanciona el resultado, características del sistema de información), la forma en
que se implanta (consideración de las expectativas personales en el nuevo diseño,
compromiso de dirección en el nuevo sistema, actuación de los responsables de la
implantación ante las personas afectadas) o el estilo con el que se utiliza el sistema
(flexibilidad para realizar la planificación o la evaluación, rigidez para ceñir el
comportamiento individual al sistema, presión para el cumplimiento, participación en el
proceso de planificación y evaluación, estímulos a la autonomía). En la figura se muestra
la relación y el lugar que tiene cada uno de estos factores no formales en el proceso de
gestión.
Una vez establecidos los puntos de atención del control, variables clave, puntos
críticos, indicadores globales y particulares, es necesario, para poder medir de forma
eficiente el funcionamiento del sistema de control, el uso de una herramienta que sea
capaz de recoger toda la información disponible, jerarquizarla, certificarla y ofrecerla a la
dirección para la toma de decisiones.
En la actualidad, existen varias herramientas que, en dependencia de las
características de la actividad, de la estructura organizativa y de los medios con que
cuenta la organización pueden ser preferidos en mayor o menor medida.
Una herramienta que está siendo muy defendida y difundida en el mundo de los
controles para la gestión son los Cuadros de Mando.
vii.5) Los Cuadros de Mando
La necesidad de efectuar cambios de enfoques que ayudaran a la mejora de la
productividad, y al seguimiento de los factores que determinan la competitividad
empresarial (calidad, atención al cliente, entregas rápidas, etc.), como también sistemas
que consigan motivar al personal y evaluar sus realizaciones.
Por otra parte, la información de costo tradicional no refleja los profundos
cambios del entorno económico y del propio marco de la empresa, a ella escapan
problemas tales como: la diversificación de los mercados, el desarrollo tecnológico, el
acortamiento de los ciclos de vida de los productos, las pérdidas de relevancia de los
costos fácilmente localizables en los productos, la calidad, el plazo de entrega, el servicio
al cliente. Conseguir todo esto supone rebasar el puro ámbito contable, y el sistema
informativo deberá incluir el seguimiento y análisis de estas variables, que son la base del
resultado del negocio.
Asimismo, los avances técnicos en la industria, entre ellos la automatización, han
provocado cambios en la estructura de los costos. Si tradicionalmente para la gestión del
costo resultaban significativos los costos directos localizados en el producto, en la
actualidad cada vez ocupan mayor peso relativo las actividades de servicio y apoyo a la
producción.
Aparece en la década de los 80, un instrumento de control conocido como “El
cuadro de Mando o Balanced Scorecard”, que es un método de obtención y clasificación
de información que generan los sistemas de control de gestión, el cual descansa en la
determinación de los costos basados en el mercado (para fundamentar el diseño del
producto y del proceso ), a la implantación de sistemas de costeo y gestión basados en la
actividad”21.
Por otra parte el control y análisis de los costos por su naturaleza (materiales,
mano de obra, amortización, etc. ), resultan de poca utilidad en la administración de los
procesos porque este enfoque abarca, sin hacer diferencias, todos los costos que
concurren en cada actividad y proceso. Se está saliendo de los sistemas tradicionales de
costo, El control de gestión moderno facilita la información desde la perspectiva interna y
21 Kaplan R. Cooper R., “Coste y efecto.Como usar el ABC, el ABM y ABB, para mejorar la
gestión, los procesos y la rentabilidad. Gestión 2000 2ª. Edic. pag. 401
externa para el proceso de asignación de recursos, ayudando a descubrir y evaluar las
oportunidades y riesgos del entorno, así como los puntos débiles y fuertes de la empresa.
La empresa tiene que ser analizada desde fuera, teniendo en cuenta la
competencia y al cliente, lo que conduce a un test permanente, donde la competencia es
la principal característica. Los índices de naturaleza financiera como el rendimiento de la
inversión (ROl), ganancia y liquidez son indicadores de logros o desempeño válidos con
respecto ala gestión global de una organización, pero ellos fijan su atención en el
resultado final. Sin embargo, la empresa también necesita fijar su atención en los factores
de naturaleza técnica, organizativa y motivacional, las cuales subyacen y determinan el
desempeño global de la organización. Estos son los indicadores operativos de la gestión
empresarial. Sólo si se consigue poner de manifiesto las relaciones funcionales que ligan
las decisiones locales con los resultados global es de la compañía, se logrará que los
indicadores operativos se constituyan realmente en instrumentos válidos de guía en la
gestión y toma de decisiones empresariales.
En el enfoque tradicional se ha llegado a considerar que los informes abundantes
en indicadores y cifras son la meta y el producto final de la actividad del control de
gestión. El control de gestión moderno impulsa a la acción, no se queda en un
documento, y alerta al directivo sobre los aspectos críticos del negocio para alcanzar el
éxito. En la actualidad se observa en todas las empresas, diferentes grados de aplicación
de la tecnología informática a los sistemas de control de gestión (Sistema de Control de
Gestión), desde programas informáticos para solucionar tareas aisladas hasta los grandes
sistemas de gestión integrados. En sistemas tradicionales se comprueba si las condiciones
y los procesos se ejecutaron según lo previsto mediante una comprobación de gastos e
ingresos. El control de gestión debe ser beligerante, motor de cambios de
comportamientos organizativos en la empresa en determinado sentido, de acuerdo con la
estrategia que se persigue. La beligerancia se consigue siguiendo las reglas siguientes: La
información neutra no altera la organización; sólo genera un mar de datos que distrae al
directivo y lo aleja de los problemas críticos y de las respuestas claves gerenciales.
La información debe enfocarse a los objetivos particulares de la estrategia vigente
en la empresa en relación con las restricciones que gobiernan y determinan el nivel de
desempeño de la organización.
La información beligerante debe seguir activamente a los proyectos de mejora
que se ejecutan en la empresa (requisito de flexibilidad para mantener actualizados los
sistemas informativos) y permitir evaluar el impacto que sobre la organización, pueda
tener una medida de perfeccionamiento de un área.
Cada área o subsistema del ámbito de control, debe ser dotada de funciones que
delimiten un objetivo clave e integrador y diseñar un sistema de información que se
relacione con ese objetivo.
El control de gestión tradicional utiliza un sistema de información sistematizado
basado en la contabilidad, por la ventaja de la homogeneidad que ofrecen las medidas
monetarias, y fundamentalmente se orienta a informar sobre los resultados de la empresa
a los organismos superiores, ya los accionistas, entre otros. Pero la empresa requiere
además la información específica también llamada información operativa que le
seguimiento a los factores claves de su gestión. La búsqueda de una ventaja competitiva
sostenible para la empresa, como base para mantenerse en mercados turbulentos, pone de
manifiesto lo insuficiente que resultan los sistemas de control de gestión tradicionales con
carácter funcional o departamental, enfocados a maximizar la eficiencia interna; dado que
la ventaja competitiva no puede ser comprendida viendo a la empresa como un conjunto
de subdivisiones estructurales, sino como conjunto de procesos implicados en dar un
resultado estratégico.
Se reconocen además, una serie de características generales que debe poseer el control de
gestión tales como:
Integral, asume una perspectiva integral de la organización, contempla a la
empresa en su totalidad, es decir, cubre todos los aspectos de las actividades que
se desarrollan en la misma.
Periódico, sigue un esquema y una secuencia predeterminada
Selectivo, debe centrarse sólo en aquellos elementos relevantes para la función u
objetivos de cada unidad
Creativo, continua búsqueda de índices significativos para conocer mejor la
realidad de la empresa y encaminarla hacia sus objetivos.
Efectivo y eficiente, busca lograr los objetivos marcados empleando los recursos
apropiados.
Adecuado, el control debe ser acorde con la función controlada, buscando las
técnicas y criterios más idóneos
Adaptado a la cultura de la empresa ya las personas que forman parte de ella.
Motivador, debe contribuir a motivar hacia el comportamiento deseado más que a
coaccionar.
Servir de puente entre la estrategia y la acción, como medio de despliegue de l
estrategia en la empresa.
Flexible, fácilmente modificable, con capacidad de cambio.
Una de las herramientas de control de gestión, que surgió a comienzos de la
década de los noventa fue el Cuadro de Mando Integral, esta posee la particularidad de
integral, bajo cuatro perspectivas aspectos de tanto financieros como no financieros,
proporcionando indicadores claves de gestión.
vii.6) Cuadro de Mando Integral
En ocasiones se defiende que la característica fundamental del Cuadro de Mando
Integral, en adelante CMI, es la combinación de indicadores financieros y no financieros.
Sin duda, ésta es una característica importante, pero no la más relevante. Ya a
principios de este siglo ingenieros en empresas innovadoras habían desarrollado tableros
de control que combinaban indicadores financieros y no financieros. Una definición tan
limitada, sin duda, se merecería una opinión desfavorable. Si éste fuera el caso, el CMI
sólo sería un nombre nuevo para algo que ya existe. Algo que ha existido desde los
orígenes de la dirección y administración de empresas. Una idea con cien años de
antigüedad.
Durante los años sesenta -sobre todo en Francia -se puso de moda utilizar una
herramienta llamada Tableau de Bord22. El tablero de mando incorporaba en un
documento diversos ratios para el control financiero de la empresa. Con el paso del
tiempo, esta herramienta ha evolucionado y combina no sólo ratios financieros, sino
también indicadores no financieros que permiten controlar los diferentes procesos del
negocio. La idea de utilizar un conjunto de indicadores para obtener información de
gestión es un antecedente que recoge el CMI.
22 Dávila A., Nuevas herramientas de control: Revista Antiguos alumnos IESE, pag. 7
En Estados Unidos, también en la década de los sesenta, General Electric
desarrolló un tablero de control para hacer el seguimiento de los procesos de la empresa.
A partir de ocho áreas clave de resultados, que incluían temas como rentabilidad, cuota
de mercado, formación o responsabilidad pública, General Electric definía indicadores
para hacer el seguimiento y controlar la consecución de objetivos tanto a corto como a
largo plazo.
El CMI también recoge la idea de utilizar indicadores que realicen el seguimiento
de la estrategia de una empresa. En conclusión, podríamos señalar que el CMI actual
recoge ideas que ya existían alrededor del concepto de tablero de control. Esta es una
herramienta que permite traducir la Visión de la organización, expresada a través de su
estrategia, en términos y objetivos específicos para su difusión a todos los niveles,
estableciendo un sistema de medición del logro de dichos objetivos. Es conocida
internacionalmente como el Balanced Scorecard, aún cuando en español se le denomina
con diversos vocablos: Tablero de Comando, Tablero de Mando, Cuadro de Mando,
Cuadro de Mando Integral, Sistema Balanceado de Medidasl023.
Aunque virtualmente todas las organizaciones emplean indicadores financieros y
no financieros, muchas utilizan sus indicadores no financieros para mejoras locales, en
sus operaciones de cara al cliente. Algunos directivos de mayor nivel utilizan indicadores
financieros totales, como si estas medidas pudieran resumir de forma adecuada los
resultados de operaciones realizadas por sus empleados de nivel medio e inferior. Por
tanto, están utilizando sus indicadores de actuación financiera y no financiera para
control táctico de sus operaciones a corto plazo.
El Cuadro de Mando Integral es una visión integradora de la empresa, que
contempla a todos los agentes que en ella intervienen, vinculando la estrategia, que en su
esencia es de largo plazo, con las actividades diarias que son de corto plazo.
Kaplan y Norton 24 establecen que:
"El Cuadro de Mando Integral complementa los indicadores financieros de la
actuación pasada con medidas de los inductores de actuación futura. Los objetivos e
indicadores de Cuadro de Mando se derivan de la visión y estrategia de una organización;
23 <http://www.geocities.com//Wall Street/Floor 9269/Glosario .htm
24 Kaplan S., Norton D., “Cuadro de Mando Integral” , edit. Gestión 2000, pag.321
y contemplan la actuación de la organización desde cuatro perspectivas: la financiera, la
del cliente, la del proceso interno y la de formación y crecimiento."
El CMI pretende unir el control operativo a corto plazo con la visión y la
estrategia a largo plazo de la empresa. De esta manera, la empresa se centra en unos
pocos indicadores fundamentales relacionado con los objetivos más significativos. En
otras palabras, la organización se ve obligada a controlar y vigilar las operaciones de hoy
porque afectan el desarrollo del mañana. Esto quiere decir que el concepto de CMI se
basa en tres dimensiones del tiempo: ayer, hoy y mañana.
La utilización de indicadores de causa-efecto, reflejo de la estrategia de la
empresa, constituyen un motor de gestión ya que involucra una constante evaluación por
parte de los mismos empleados. Inicialmente se recurre a indicadores proporcionados por
herramientas como el Benchmarking. Por otra parte un Cuadro de Mando no es
excluyente de otros indicadores, distintos a los empleados para describir la estrategia, los
que no deben ser abandonados ya que son mediciones reales de otras situaciones
ocurridas dentro de la organización.
El CMI pone énfasis en que los indicadores financieros y no financieros deben
formar parte del sistema de información para empleados en todos los niveles de la
organización.
Los de primera línea han de comprender las consecuencias financieras de sus decisiones
y acciones; los altos ejecutivos deben comprender los inductores del éxito financiero
alargo plazo. Los objetivos y las medidas del cuadro de mando integral son algo más que
una colección de indicadores de actuación financiera; se derivan de un proceso vertical
impulsado por el objetivo y la estrategia de la unidad de negocio. El CMI debe
transformar el objetivo y la estrategia de una unidad de negocio en objetivos e
indicadores tangibles.
Los indicadores representan un equilibrio entre los indicadores externos para
accionistas y clientes y los indicadores internos de los procesos críticos de negocios,
innovación, formación y crecimiento. Los indicadores están equilibrados entre los
indicadores de los resultados -los resultados de esfuerzos pasados -y los inductores que
impulsan la actuación futura. y el Cuadro de Mando está equilibrado entre las medidas
objetivas y fácilmente cuantificadas de los resultados y las subjetivas, en cierto modo
críticos, inductores de la actuación de los resultados.
El Cuadro de Mando Integral es más que un sistema de medición táctico
u operativo. Las empresas innovadoras están utilizando el Cuadro de Mando
como un sistema de gestión estratégica, para gestionar su estrategia a largo
plazo. Están utilizando el enfoque de medición del Cuadro de Mando para llevar
a cabo procesos de gestión decisivos:
I.- Aclarar y traducir o transformar la visión estratégica
2.- Comunicar y vincular los objetivos e indicadores estratégicos
3.- Planificar, establecer objetivos y alinear las iniciativas estratégicas
4.- Aumentar el feedback y formación estratégica.
La aplicación del CMI empieza con la definición de la misión, visión y valores de
la
organización. La estrategia de la organización sólo será consistente si se han
conceptualizado esos elementos. En caso contrario es posible confeccionarlo pero serán
menos sostenibles en el tiempo.
Un CMI se apoya en cuatro perspectivas estos son;
I. Financiera
2. Clientes
3. Procesos internos
4. Formación y Crecimiento
Perspectiva
Financiera Perspectiva
Clientes
BALANCED
SCORECARD
a) Perspectiva Financiera:
La perspectiva financiera nos muestra indicadores financieros, que deben resumir
las consecuencias económicas, fácilmente mensurables, de acciones que ya se han
realizado.
Las medidas financieras indican si la estrategia de una empresa, su puesta en
práctica y ejecución, están contribuyendo a la mejora del mínimo aceptable.
Los objetivos financieros sirven de enfoque para los objetivos e indicadores en
todas las demás perspectivas de cuadro de mando. Cada una de las medidas seleccionadas
debería formar parte de un eslabón de relaciones causa efecto, que culmina en la mejora
de la situación financiera. Es posible esperar que cada unidad de negocio tenga distintos
indicadores financieros o que si son los mismos, se exija de ellos distintas metas, esto
producto que cada unidad de negocio debe ser considerada en forma independiente, que
forma parte de un todo, la compañía, pero que presenta particularidades, ya sea de
productos, mercados u otros. Además se debe considerar que en el desarrollo (ciclo de
vida), de cada unidad de negocio se requieran distintos indicadores, y que sus metas sean
también distintas, ya que en una unidad de negocio que recién se inicia se podrá esperar
un bajo nivel de flujo de caja, en tanto, para una etapa de madurez se exigirá retorno del
flujo de caja.
Algunos autores sostienen que esta perspectiva debería denominarse “la
perspectiva financiera del accionista”25 , algo que tiene dos propósitos. Los propietarios
pueden tener unas expectativas más concretas que las habituales de obtener máximo
25 Olve N., Roy J., y Wetter M., “Implementando y Gestionando: El Cuadro de Mando Integral”.
Edit. Gestión, pag. 370
Perspectiva
Interna
Perspectiva
Crecimient
o
rendimiento, y en algunos casos pueden tener demandas específicas con efectos
ambientales o sociales.
b) Perspectiva del Proceso Interno:
En esta etapa se debe identificar los procesos críticos internos en los que
la organización debe ser excelente, permitiendo la unidad del negocio:
entregar propuestas de valor que atraerán y retendrán a los clientes de
los segmentos de mercado seleccionado, y
satisfacer las expectativas de excelentes rendimientos financieros de los
accionistas.
En este aspecto es relevante que CMI identifica procesos que pueden o
no estar implementados en la empresa, siendo esto una mejora sustancial en
relación a un enfoque tradicional que se concentra sólo en los procesos
existentes.
Otro aspecto relevante, de la perspectiva del proceso interno, son los
indicadores que pueden inducir a crear procesos nuevos para clientes nuevos.
Así planteado los indicadores de procesos internos involucran aspectos de corto
plazo y también involucran la visión.
c) Perspectiva del cliente:
Se deben identificar los segmentos de clientes y de mercado, en los que
la competirá la unidad de negocio, y sus medidas de actuación en esos
segmentos seleccionados.
La perspectiva describe como se crea valor para los clientes, como se
satisface esta demanda y porqué el cliente acepta pagar por ello. Esto quiere
decir que los procesos internos y los esfuerzos de desarrollo de la empresa
deben ir guiados en esta perspectiva. Si la empresa no puede entregar los
productos y servicios adecuados satisfaciendo por costo-oportunidad las
necesidades de los clientes, tanto a corto como a largo plazo, no se generarán
ingresos y el negocio decaerá hasta morir. Gran parte del esfuerzo se dirige a
determinar la forma de aumentar y asegurar la fidelidad de los clientes.
d) Perspectiva de formación y crecimiento:
Esta identifica la infraestructura que la empresa debe construir para crear
una mejora y crecimiento a largo plazo. La formación y crecimiento de una
organización proceden de tres fuentes principales: las personas, los sistemas y
los procedimientos. Los objetivos financieros, de clientes y de procesos internos
del Cmi revelarán grandes vacíos entre las capacidades existentes de las
personas, los sistemas y procedimientos, al mismo tiempo mostrarán que será
necesario para alcanzar una actuación que represente un gran adelanto.
Para llenar estos vacíos los negocios tendrán que invertir en la
recalificación de empleados, potenciar los sistemas y tecnología y coordinar los
procedimientos y rutinas de la organización.
La perspectiva de formación (o aprendizaje) y crecimiento permite que la
empresa se asegure su capacidad de renovación a largo plazo, un requisito
previo para una existencia duradera. Dado que el conocimiento es cada vez más
un bien perecedero, será muy importante decidir cuáles son las competencias
básicas que la empresa deberá cultivar como base de su futuro desarrollo.
Como consecuencia de esta decisión estratégica, la organización tendrá que
determinar la forma de obtener ese conocimiento que igualmente necesitará, en
áreas sobre las cuales ya ha decidido que no serán competencias básicas.
Cada vez más los viejos conocimientos y prácticas son desventajas
competitivas, a medida que las empresas evolucionan desde la segunda era
industrial hacia porciones de nueva era de información.
BIBLIOGRAFÍA
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23)http://www.geocities.com//wallstreet/floor9269/glosario.html
24) Kaplan S. Norton D., “Cuadro de mando integral”, edit. Gestión 2000, pag. 321
25) Olve N., Roy J. Y Wetter M., “Implementando y gestionando el Cuadro de Mando
Integral”, edit. Gestión 2000, pag. 370
Autor: Héctor Aguilera Segura
Administrador Publico de la Universidad de Chile
Bachiller en Ciencias Políticas y Administrativas de la Universidad de Chile
Estudios en Análisis Económicos y Políticas Financieras en el Instituto del Fondo Monetario
Internacional; Washington, Estados Unidos de N.A.
Profesor de Teoría de la Administración y de Planificación Estratégica en la Universidad Central
de Chile
Director de la Junta Directiva de la Universidad Central de Chile

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Aguilera Segura Héctor. (2007, agosto 8). Los sistemas de información gerencial y el control de gestión. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/sistemas-de-informacion-gerencial-control-de-gestion/
Aguilera Segura, Héctor. "Los sistemas de información gerencial y el control de gestión". GestioPolis. 8 agosto 2007. Web. <http://www.gestiopolis.com/sistemas-de-informacion-gerencial-control-de-gestion/>.
Aguilera Segura, Héctor. "Los sistemas de información gerencial y el control de gestión". GestioPolis. agosto 8, 2007. Consultado el 30 de Mayo de 2015. http://www.gestiopolis.com/sistemas-de-informacion-gerencial-control-de-gestion/.
Aguilera Segura, Héctor. Los sistemas de información gerencial y el control de gestión [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/sistemas-de-informacion-gerencial-control-de-gestion/> [Citado el 30 de Mayo de 2015].
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