¿Sabes qué tipo de emprendedor eres?

¿Estás considerando poner tu propio negocio, establecerte por tu cuenta? Si ha salido a la luz tu carácter emprendedor, es importante, antes de nada, tener muy claro qué es exactamente lo que quieres. De esto ya he hablado muchas veces, tienes que saber a dónde vas antes de ponerte en marcha. En este caso no solo me refiero al tipo de negocio, servicios que vas a ofrecer, cliente ideal, problema que resuelves, etc. Sino a cómo encaja tu negocio con tus valores e ideales y con el estilo de vida que deseas, qué quieres que aporte a tu vida.

Tener todo esto en cuenta te ayudará a estar segura de lo que haces y a evitar perder tiempo, dinero e ilusión en un negocio que al final no te aporte lo que buscas. Todo ello porque no te habías parado a pensar en qué querías conseguir con ese negocio. Además, como siempre digo, si tienes claro lo que quieres y por qué lo quieres te será más fácil ser perseverante e insistir a pesar de los posibles reveses con que te encuentres.

Una de las cosas que te puede ayudar a definir todo lo anterior es saber qué tipo de emprendedora eres. Esto es algo que leí hace tiempo en un artículo de Kendall Summerhawk (coach estadounidense muy conocida) y que te ayudará a aclarar lo que quieres y a disipar miedos como el de que vas a tener que sacrificar algo importante para ti si quieres tener éxito. Cuando yo empecé tenía la creencia de que ya que te pones tienes que hacerlo a lo grande y conseguir el mayor éxito profesional posible. Sin embargo, en realidad no era lo que yo quería y eso me hacía sentir culpable pensando que no era lo suficientemente ambiciosa o que era algo cobarde. La distinción que hace Kendall sobre los tipos de emprendedoras me sirvió para despejar dudas y eliminar la culpabilidad.

Estos son los tres tipos de emprendedoras que ella define, cada uno con sus fortalezas y debilidades y todos perfectamente válidos. Como ya sabes el conocimiento es poder, así que identifica cuál es tu modelo y así podrás usar ese conocimiento a tu favor:

1. La que busca construir un imperio

Tu objetivo es construir un imperio, ser líder en lo que haces, hacer algo grande e importante y, por supuesto, que venga acompañado de un estilo de vida acomodado. Tu miedo, tener que sacrificar demasiado para conseguir el éxito, por lo que la conciliación con tu vida personal es lo que más te preocupa. Para conseguir tu objetivo es importante que te alejes de personas que no apoyen tu ambición y te rodees de mentoras y mujeres emprendedoras que estén donde tu quieres estar.

2. La que busca un determinado estilo de vida

Tienes claro que quieres que tu negocio te permita un determinado estilo de vida, con más tiempo libre para tu familia y aficiones. Nada de trabajar largas horas en una empresa. Lo que te atrajo de establecerte por tu cuenta es la posibilidad de tener tiempo y además ganar dinero. Tu punto débil es conformarte con menos de lo que podrías conseguir, acomodarte y ganar menos solo porque no le dedicas a tu negocio tanto tiempo como en el caso anterior. Puede que económicamente no llegues a igualar las ganancias de la creadora de imperios, pero puedes vivir muy bien si tienes claro cómo ser eficiente, qué es lo que te genera mayores beneficios y si sabes aprovechar bien las oportunidades.

3. La que quiere cambiar el mundo

Tienes claro que lo quieres es cambiar el mundo, hacer del mundo un lugar mejor. Para ti el dinero no es lo que de verdad importa. Sin embargo, de las tres eres la que más se preocupa por dinero porque nunca tienes suficiente para salir adelante, para atraer clientes y hacer crecer tu negocio. Eso te estresa, especialmente porque tu no estás en el negocio por dinero, ¿verdad? El problema es que esa mentalidad y las creencias negativas sobre el dinero limitan el impacto que de verdad podrías tener. Es difícil cambiar el mundo cuando no puedes pagar las facturas, imagínate lo que podrías hacer si tuvieras dinero. Por eso es importante que te comprometas a ganar dinero y que dejes de evitar a la gente adinerada y te rodees de emprendedoras a las que les vaya bien para aprender cómo lo hacen y poder aplicarlo a tu negocio. Así dejarás de ser la persona que habla de cambio pero no hace mucho y te convertirás en la emprendedora con éxito capaz de lograr un mundo mejor.

¿Con cuál te sientes más identificada? Los tres modelos son realistas y viables, solo tienes que saber cuál eres tu para aprovechar tus fortalezas y trabajar en tus debilidades y, sobre todo, para sentir que estás haciendo lo que quieres y que es totalmente válido. Lo que tu quieres dependerá de tus prioridades y necesidades y puede que cambie con el tiempo. Ser emprendedora no es sólo un trabajo es un estilo de vida y si tienes claro que has escogido el que de verdad quieres te sentirás satisfecha y sabrás qué hacer para salir adelante.

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Baida Gil Aida. (2013, febrero 5). ¿Sabes qué tipo de emprendedor eres?. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/sabes-tipo-emprendedor-eres/
Baida Gil, Aida. "¿Sabes qué tipo de emprendedor eres?". GestioPolis. 5 febrero 2013. Web. <http://www.gestiopolis.com/sabes-tipo-emprendedor-eres/>.
Baida Gil, Aida. "¿Sabes qué tipo de emprendedor eres?". GestioPolis. febrero 5, 2013. Consultado el 8 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/sabes-tipo-emprendedor-eres/.
Baida Gil, Aida. ¿Sabes qué tipo de emprendedor eres? [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/sabes-tipo-emprendedor-eres/> [Citado el 8 de Diciembre de 2016].
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