El rigor científico en la investigación cualitativa

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CONSIDERACIONES GENERALES EN TORNO AL RIGOR CIENTÍFICO DE
LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA.
Por: Rixio Nuñez
Al realizar la evaluación de algunos artículos relacionados al tema de la rigurosidad del
quehacer científico desde el modelo cualitativo, confieso que apenas he podido iluminar el
camino hacia la comprensión de esta trama. Quizás lo complejo ha sido descubrir una serie
de argumentos desde el punto de vista ontológico, epistemológico y metodológico, que
fundamentan diversos postulados en esta materia.
Con base en esta apreciación, pretendo aproximarme a la construcción de una visión
generalizada sobre lo que significa el rigor científico en la investigación cualitativa, cuyo
aspecto debe ser alcanzado por el investigador si desea que su producto contenga la calidad
y tenor científico apropiado. Esto se logra, practicando ejercicios de vigilancia
epistemológica, para asegurarse que el trabajo desarrollado, se mantiene dentro del marco
científico, desde la aproximación inicial al objeto de estudio, pasando por el análisis y
presentación de los resultados.
Así pues que antes de iniciar esta travesía, debo advertir las barreras que han debido
enfrentar los investigadores cualitativos dado que han logrado sobresalir ante los postulados
positivistas, que conciben el quehacer científico desde un solo punto de vista. Por ejemplo
con la investigación social, la humanidad ha presenciado el hecho que la ciencia, ha logrado
un giro muy importante en la forma de conocer científicamente los fenómenos estudiados,
al no limitarlos únicamente a la manipulación de algunas de sus variables.
Este giro epistemológico ha permitido a los investigadores cualitativos, una aproximación
efectiva hacia la construcción social del conocimiento pues, su orientación hermenéutica
facilita el estudio y comprensión de la realidad donde nos desenvolvemos los seres
humanos.
Ahora bien, este diseño emergente de investigación, ha develado el rol fundamental que
tiene el investigador ya que, entre múltiples aspectos que debe manejar, se destaca la forma
de contacto con el fenómeno estudiado y la perspectiva interpretativa que desarrolla sobre
lo que ve, oye y comprende en el contexto de la realidad que afecta al objeto de estudio.
Dentro de este orden de ideas, se plantea la siguiente interrogante: ¿Cuáles elementos debe
contener un trabajo de investigación bajo el enfoque cualitativo, para considerarse que
cumple con los criterios de rigor científico? En este contexto y con la intención de generar
algunos aportes a esta interrogante, consideremos la opinión de Lincoln y Guba (1985),
citados por Arias y Giraldo (2011):
la indagación naturalista se debe juzgar por la dependabilidad, entendida como un proceso
sistemático y la autenticidad que incluye tres criterios, 1) la conciencia reflexiva acerca de
su propia perspectiva, 2) la apreciación de las perspectivas de los otros y 3) la imparcialidad
en las construcciones, descripciones, representaciones y valores en los que se sustentan (p.
503) .
Otro de los aportes en la temática, lo expresa Ruiz Olabuénaga (1996), citado por Concha,
Barriga y Henríquez (2011):
Una investigación es válida si ‘acierta’, si ‘da en el clavo’, si ‘descubre’, si ‘mide
correctamente’, si ‘llega al fenómeno’ al que quiere llegar, descubrir, medir, analizar o
comprender. Su excelencia será tanto más notable cuanto más se aproxime a este objeto y
cuanta mayor sea la garantía de haberlo conseguido validar (p. 96)
Por su parte, Alvarez-Gayou (2003), al referirse al tema de la validez en la investigación
cualitativa, opina: “será preferible y más descriptivo hablar de la necesidad de autenticidad,
más que de validez. Esto significa que las personas logren expresar realmente su sentir” (p.
32).
Pareciera que las opiniones expresadas anteriormente, convergen en la “perspectiva” que la
validez de la investigación cualitativa, está relacionada con la cientificidad del trabajo,
fundamentado en la suficiente explicación epistemológica, metodológica y por supuesto, la
solidez de la argumentación exhibida durante el desarrollo del proceso indagativo, lo cual
empodera con rigor científico los postulados y demostraciones que se hayan realizado.
Por otro lado, se encuentra el aspecto de la legitimidad, la cual es evaluada por los factores
sociales a los cuales va dirigida la investigación y a la comunidad científica en general, y se
expresa en el grado de asertividad que tienen sus resultados sobre el fenómeno estudiado es
decir, cuan acertado fue el diagnóstico o la comprensión de la realidad abordada, siempre y
cuando él o los investigadores cualitativos en el ejercicio de la coherencia paradigmática,
hayan adoptado un diseño de investigación y un marco metodológico alineado al enfoque
onto-epistémico que exige la naturaleza del fenómeno a estudiar y en total sintonía con su
postura científica.
En otras palabras la calidad y credibilidad del trabajo cualitativo, orientan su
fundamentación en la capacidad que tenga el investigador para ejecutar un proceso
indagativo de forma sistemática, congruente en cada una de sus fases y con suficiente
evidencia científica, para demostrar que los hallazgos alcanzados fueron producto de la
prolongada observación e interacción con el objeto de estudio y posteriormente, la
ejecución del análisis objetivo y con conciencia reflexiva para intentar comprender,
interpretar y comunicar las realidades sociales.
Desde esta perspectiva, pareciera incuestionable el rol fundamental que debe cumplir el
investigador cualitativo ya que por medio de sus cualidades y capacidades, deberá
aproximarse lo suficiente como para sentir lo que sienten los participantes en torno a la
realidad estudiada pero al mismo tiempo, mantenerse distante para no contaminar con su
propia experiencia, los hallazgos de su investigación.
En esta línea coincidente me encuentro con Patton (2001), citado por Arias y Giraldo (ob.
cit.), quien expresa: “La credibilidad de los métodos cualitativos se basa en las habilidades;
la competencia y el rigor de la persona que hace el trabajo de campo” (p. 507). En
resumidas cuentas, es trascendental la habilidad del investigador cualitativo durante el
desarrollo de la investigación, pero en la fase de recolección de datos resulta un aspecto
esencial para la construcción de los criterios de rigor científico requeridos. Otro de los
factores de especial importancia para el tema de la validez, lo constituye la capacidad del
investigador para interpretar los fenómenos estudiados. En otras palabras, se trata de la
aplicación de la técnica hermenéutica para intentar extraer la verdad de todo el
conglomerado de hallazgos conseguidos durante el trabajo de campo.
Pero esta perspectiva interpretativa puede generar polémica ya que toda la información
sobre el fenómeno estudiado, es procesada a través del investigador. Al respecto, Moral
(2006) considera: “Este elemento «interpretativo» que caracteriza la investigación
cualitativa le confiere una gran complejidad, especialmente cuando se considera que al
realizar esta práctica interpretativa podemos transformar el mundo en una serie de
representaciones personales y sesgadas” (p. 149).
Es por ello que el investigador cualitativo debe desarrollar su trabajo con objetividad,
integridad y profesionalismo, para presentar una visión genuina sobre el fenómeno
estudiado, como resultante de los procesos dialógicos realizados con los participantes así
como también la observación de sus comportamientos o al examinar documentos
relacionados, evitando en todo momento sesgar la información recolectada con su propia
visión del asunto.
En este contexto, una forma de justificar la perspectiva interpretativa es utilizar la técnica
de triangulación (como medida de validez interna), en la cual se establecen comparaciones
entre las versiones aportadas por los diversos actores sociales, así como las expresadas por
diferentes teóricos expertos en la temática estudiada y por supuesto, las opiniones
interpretativas del investigador. Estas consideraciones nos llevan al aspecto ético de la
investigación científica.
Hoy día la ética se encuentra inmersa en todos los aspectos de la sociedad, porque a través
de ésta, puede desarrollarse la convivencia ciudadana y ejecutarse actividades en cualquier
esfera social, sin atentar contra las garantías individuales o colectivas de los grupos
humanos o de cualquier ser viviente e incluso la misma naturaleza.
Es así como la ética debe estar (y lo está), implícita en la ejecución de todo proceso
científico y por supuesto, en el modelo de investigación cualitativo. Al respecto Arias y
Giraldo (ob. cit.), reflexionan al señalar que: “La visión cualitativa reconoce el papel de los
valores y el carácter ideológicamente mediado del proceso de conocimiento y adscribe la
ética en el proceso de investigación” (p. 509).
Por consiguiente con este nivel de progreso que tiene el modelo cualitativo, no es suficiente
implementar el consentimiento informado o mantener la confidencialidad de los
participantes. En este siglo XXI, cuando la investigación social toma auge, se requiere un
compromiso ético de mayor envergadura, para continuar legitimándose como el paradigma
investigativo más apropiado para comprender o transformar nuestra realidad social.
De manera que considero oportuno y en total sintonía con el fortalecimiento de los criterios
de rigor en la investigación cualitativa, la propuesta de González (2002), quien plantea un
modelo de evaluación de los aspectos éticos en la investigación cualitativa. A continuación
una síntesis.
Valor social o científico. La investigación debe representar importancia a la sociedad,
planteando soluciones que generen el bienestar de la población o la producción de
conocimiento que conlleve a resolver sus problemas.
Validez científica. Tiene que ver con el planteamiento de propósitos claros, aplicación de un
método de investigación coherente con el fenómeno a estudiar y la necesidad social, con la
selección de los sujetos, los instrumentos y las relaciones que establece el investigador con
las personas.
Selección equitativa de los sujetos. Asegurar que los participantes son escogidos por
razones relacionadas con las interrogantes científicas.
Proporción favorable del riesgo-beneficio. Justificar plenamente que los beneficios de la
investigación son más altos que los riesgos que acarrea.
Condiciones de diálogo auténtico. Fomentar y garantizar la interlocución espontánea de los
participantes, evitando forzarlos a tomar posiciones que no expresen su identidad cultural
propia. Los procesos dialógicos permitirán construir la orientación de los intereses del
colectivo.
Evaluación independiente. Es la orientación objetiva que debe procurar el investigador
sobre la información recolectada, para evitar su influencia en los resultados producto de sus
propios juicios.
Consentimiento informado. El investigador debe asegurarse que los participantes de la
investigación, lo hacen por voluntad propia y con el conocimiento suficiente para decidir
con responsabilidad sobre mismos. Otro aspecto está relacionado a que su participación
en el trabajo, sea compatible con sus valores, intereses y preferencias.
Respeto a los sujetos inscritos. Este respeto implica en varias cosas: permitir que el
participante pueda cambiar de opinión o decidir si la investigación concuerda o no con sus
intereses. En tal caso, pueda retirarse sin recibir sanción alguna. Otro aspecto está
relacionado con la reserva en el manejo de la información. También, implementar un
mecanismo para informar a los participantes, sobre los resultados y sobre lo que se
aprendió de la investigación. Por último, debe prevalecer el bienestar y la seguridad del
participante a lo largo de la investigación (p. 98).
En atención a lo expuesto he podido darme cuenta, que existen múltiples formas de
construir la validez de la investigación científica. De hecho cada investigador que
desarrolla su trabajo indagativo, asume la manera de examinar y fundamentar la validez,
con base en las recomendaciones provenientes de la numerosa bibliografía al respecto y de
acuerdo con el diseño de investigación, técnica metodológica empleada y capacidad del
investigador.
Otra consideración de interés que pude observar en la revisión documental, es que aún
persiste la polémica entre los modelos de investigación cualitativo y cuantitativo, la cual
abarca el tema del rigor científico, observándose algunas críticas a las formas de presentar
la validez de la investigación en uno u otro modelo.
A propósito de la revisión documental, es primordial para un trabajo investigativo, contar
con unas fuentes referenciales suficientes y de calidad para contribuir positivamente en la
construcción de su validez.
Finalmente, como investigador, siempre en la búsqueda de generar conocimiento, concebí
la orientación del ensayo hacia la presentación en forma generalizada, de la importancia
que tienen el rigor y profundidad de los aspectos epistemológicos, metodológicos,
argumentativos y éticos durante el desarrollo del trabajo de investigación lo cuales por
mismos, aportan la fundamentación científica y consecuentemente su validez y legitimidad
universal, ya que cumplen con criterios irrefutables para la producción del conocimiento.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Álvarez-Gayou, J. L. (2003). Cómo hacer investigación cualitativa. Fundamentos y
metodología. Métodos básicos. Ed. Paidós. México.
Arias, M., Giraldo, C. (2011). El rigor científico en la investigación cualitativa. Revista
investigación y educación en enfermería. Vol. 29, núm. 3, octubre-diciembre, pp. 500-514.
Universidad de Antioquia. Colombia. [Artículo en Línea]. Disponible:
http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=105222406020 [Consulta: 2014, agosto 5].
Concha, V., Barriga, O. y Henríquez, G. (2011). Los conceptos de validez en la
investigación social y su abordaje pedagógico. Revista latinoamericana de Metodología de
las Ciencias Sociales. Vol. 1, núm. 2, pp. 91-111. [Artículo en Línea]. Disponible:
http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3986633 [Consulta: 2014, agosto 4].
Moral, M. (2006). Criterios de validez en la investigación cualitativa actual. Revista de
investigación educativa. Vol. 24, m. 1, pp. 147-164. Asociación Interuniversitaria de
Investigación Pedagógica. España [Artículo en Línea]. Disponible:
http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=283321886008 [Consulta: 2014, agosto 6].
González, M. (2002). Aspectos éticos de la investigación cualitativa. Revista
Iberoamericana de educación. Vol. 29, pp. 85-103. [Artículo en Línea]. Disponible:
http://www.umch.edu.pe/acreditacion/download/08%20Aspectos%20eticos%20de%20la
%20investigacion%20cualitativa.PDF [Consulta: 2014, agosto 6].
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Nuñez Rixio. (2016, marzo 28). El rigor científico en la investigación cualitativa. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/rigor-cientifico-la-investigacion-cualitativa/
Nuñez, Rixio. "El rigor científico en la investigación cualitativa". GestioPolis. 28 marzo 2016. Web. <http://www.gestiopolis.com/rigor-cientifico-la-investigacion-cualitativa/>.
Nuñez, Rixio. "El rigor científico en la investigación cualitativa". GestioPolis. marzo 28, 2016. Consultado el 28 de Septiembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/rigor-cientifico-la-investigacion-cualitativa/.
Nuñez, Rixio. El rigor científico en la investigación cualitativa [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/rigor-cientifico-la-investigacion-cualitativa/> [Citado el 28 de Septiembre de 2016].
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