Reflexiones sobre la prosperidad en que vivimos

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Prov. 28: 20: “El hombre en verdad tendrá muchas bendiciones”

“Hasta 400.000 litros de agua por día será posible recolectar en el desierto de Perú para abastecer familias de extrema pobreza con ‘atrapanieblas’”.

Vivimos en una época increíble del ser humano y con una tendencia a mejorar en todos los ámbitos gracias a la ciencia y a la voluntad humana.

Einstein dijo:

“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: La voluntad”

¿En la época de la cavernas qué éramos? Asustadas briznas movidas por la naturaleza. Si recordamos la expectativa de vida en los 1400, días de terror de Calígula, era de 22 años, hoy se ha triplicado y ha ido creciendo. Ya los científicos pronostican 100 años en promedio para los recién nacidos. ¿Inmortales algún día? Magnificas noticias por sí solas y toda la grandeza que encierran en tecnología, medicina, saneamiento, calidad de vida. Esa es la prosperidad que a veces no reconocemos, ni damos gracias. Lo vemos como un derecho adquirido sin apreciarlo.

Que dirían nuestros abuelos y bisabuelos al ver los 1.000 artículos que nosotros damos por sentado que hoy tenemos y que ellos nunca vieron. En su mayoría los gozamos a crédito y asequibles a nuestra capacidad. Estamos en un mar de abundancia superlativo. Un abuelo me contó que para comprar un radio Motorola ahorro un año.

Hoy en África un celular se compra a plazo y tiene entre otros: Banco, reloj, radio, medicina, pronóstico del tiempo, etc. Los celulares en África, en la India, en Sur América han sacado de la pobreza extrema a miles de familias bancarizándolas. ¡Esto es abundancia!

Esta prosperidad y abundancia nos hace mejores seres humanos. Lo que dice Shakespeare lo podemos aplicar en buen sentido a toda la humanidad; es algo así como la abundancia es el mejor pegamento del amor. Prueba son las millones de fundaciones, asociaciones y crowdfunders que se dedican a dar. Porque prosperidad viene del latín “prosperitate” (se da). Millones de dólares se donan a muchas causas en el mundo; los grandes millonarios donan sus fortunas entre ellos están: Rockefeller, André Carnegie, Warred Buffed cedió el 85% de su fortuna “44,000” millones de dólares a la fundación Bill & Melida Gates.

Cientos de multimillonarios acumulan riquezas para devolverlas a la sociedad; esta filantropía crece y se expande.

Sobre todo desde hace 100 años, empezaron la dichosa y buena costumbre de donar sus fortunas para el bien de humanidad. Costumbre imposible de realizar en otras épocas: Que tal la época de la esclavitud o feudalismo.

Un millón de vidas se salvan al año por donación de órganos; médicos y científicos donan horas trabajo, la cadena se multiplica incesantemente.

En este mundo abundante, floreciente se ha disminuido la pobreza, el hambre, las enfermedades. Bill Gate da un millonario premio al que diseñe un mejor inodoro (animo). Las guerras han disminuido así como las muertes violentas (excepto en Colombia); el ingreso per capital ha subido en todo el mundo y la lista de buenos sucesos son inacabables.

La democracia fortalecida y mejorada se ha instaurado en casi todo el mundo para no retroceder. El poder del internet impulsa la libertad humana, el conocimiento y muchas otras cosas como la riqueza. Cuanta fortuna ha generado el internet para la humanidad e individuos todos los días en todo el mundo, sino, miren un chino, que sin tener empleo creo “Alibaba”. Según la revista Forbes el 85% de los ricos han hecho su fortuna ellos mismos utilizando sus conocimientos y las diferentes herramientas que el mundo nos ofrece.

ES indiscutible en términos universales la prosperidad y no solo como crecimiento económico, sino, humano, intelectual, científico y que nos ha tocado. Pero nuestra “amígdala cerebral” desarrollada al principio de la humanidad para preservarnos del peligro, solo registra lo malo, el miedo, las malas noticias. El día a día no nos deja agradecer las cosas maravillosas y grandes que la humanidad ha logrado para nuestro beneficio y bienestar.

La prosperidad llegó para quedarse, la abundancia de agua en ese desierto de Perú es solo un ejemplo de los buenos tiempos logrados por la tecnología que con certeza no se detendrá y solucionara los muchos desafíos aún por resolver de la humanidad.

La revista MIT, ha seleccionado10 tecnologías que cambiarán al mundo entre ellas: desalinización del agua a gran escala, súperfotosíntesis, arquitectura invisible (Caltech).

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Ojeda Visbal Pedro de Jesús. (2015, junio 25). Reflexiones sobre la prosperidad en que vivimos. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/reflexiones-sobre-la-prosperidad-en-que-vivimos/
Ojeda Visbal, Pedro de Jesús. "Reflexiones sobre la prosperidad en que vivimos". GestioPolis. 25 junio 2015. Web. <http://www.gestiopolis.com/reflexiones-sobre-la-prosperidad-en-que-vivimos/>.
Ojeda Visbal, Pedro de Jesús. "Reflexiones sobre la prosperidad en que vivimos". GestioPolis. junio 25, 2015. Consultado el 6 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/reflexiones-sobre-la-prosperidad-en-que-vivimos/.
Ojeda Visbal, Pedro de Jesús. Reflexiones sobre la prosperidad en que vivimos [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/reflexiones-sobre-la-prosperidad-en-que-vivimos/> [Citado el 6 de Diciembre de 2016].
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