Responsabilidad social en la alimentación transgénica, una verdad por descubrir

Autor: Andrés Castaño

Otros conceptos y herramientas de marketing

04-2006

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INTRODUCCIÓN

a coincidencia de hechos que nos llevó a tropezarnos con el tema de los transgénicos fue suerte de una deriva natural de sucesos que pasaremos a relatar a continuación. En forma preliminar, habíamos decidido abordar la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) como ancla de investigación, ya que el abanico de opciones se percibía muy atractivo dada la riqueza de los temas y amplia gama de posibilidades de discusión. Basados en nuestra intuición, y armados con variadas aspiraciones desde el punto de vista de la comunicación organizacional; buscábamos las piezas de investigación que reunieran las premisas de contar con un material interesante, que aportara al conocimiento disponible y que generara un espacio de reflexión desde los aspectos teóricos y prácticos aprendidos en la Licenciatura. Envueltos en estos pensamientos, paseábamos camino del trabajo por la calle El Bosque de la comuna de Las Condes, encontrándonos en la esquina de Roger de Flor con una manifestación de Greenpeace frente a las oficinas de Nestlé Chile. Los manifestantes repartían a los transeúntes volantes que hablaban de lo que resonó en nuestras mentes por primera vez: “Transgénicos en los Alimentos, Exige el etiquetado a las Autoridades”. (Ver anexo Nº 7). En ese momento nos preguntamos ¿Qué significa Transgénico? Y seguros que por la noche recorreríamos el noticiario de televisión para informarnos y enterarnos de lo que habíamos presenciado a la hora de almuerzo. Lo que nos sorprendió es que no apareció comentario alguno al respecto, buscamos en la prensa, pero tampoco.

Al discutirlo, nos surgieron algunas dudas al respecto: ¿Por qué la limitada cantidad de información con que contamos en Chile frente a la introducción de Organismos Genéticamente Modificados (transgénicos) en nuestra alimentación?, ¿Por qué la escasa información que se elabora para la opinión pública?, ¿Por qué se usan?, ¿Quién tomó la decisión de incorporar esta biotecnología en nuestras vidas?, ¿Cuáles son los riesgos de su consumo en la salud humana?, ¿Por qué no se están rotulando? En ese momento surge el tema de investigación de nuestra tesina.

Comenzamos a investigar y encontramos en Internet material a través de la página de Greenpeace, en librerías algunos libros que nos sirvieron de base para darnos cuenta que existe una franca evasión en el mundo al tema. Esto lo vivenciamos al intentar conversar con la Encargada de Asuntos Públicos de Nestlé, Sra. Antonieta Pereira, quién nos entregó información acerca del compromiso de su institución con la comunidad, pero no nos pudo recibir. Intentamos conversar con la Doctora Cecilia Castillo del Instituto de Salud Pública, pero nos dijo no tener la competencia suficiente en la temática. Tratamos infructuosamente de entrevistar al Doctor Romilio Espejo del INTA, pero dijo estar muy ocupado, intentamos conversar con el Doctor Fernando Monckeberg por su trayectoria en nutrición, pero no nos contestó así como M. C. Alvayay del Servicio de Atención al Consumidor de Unilever Chile, quienes contestaron que su empresa se encontraba modificando su política de RSE. Solicitamos entrevista a los diputados señores Enrique Accorsi, Pedro Álvarez Salamanca, Fulvio Rossi, René García y Ramón Barros, quiénes en la 56° sesión del 23 de marzo de 2005, presentaron un proyecto de ley, la cual exige la rotulación de los alimentos transgénicos, pero ninguno de ellos contestó nuestros mails.

Nos concedieron entrevistas, las especialistas Sra. Patricia Araos (Ver anexo Nº 3), Ingeniero en Alimentos y funcionaria de la Asociación de Consumidores de Chile (ODECU) y la Sra. Delia Soto, Nutricionista y Académico de la Universidad de Chile, textos a los cuales nos referiremos en los capítulos siguientes. (Ver anexo Nº 1)

Debido a esta gran negativa por parte de estas autoridades en compartir su información, nuestro proyecto fue transformándose. Primero Nestlé nos cerró las puertas para entrevistar y estudiar la situación en base a su experiencia, luego no logramos realizar las entrevistas a actores importantes en nuestra investigación mencionados anteriormente, posterior a esto, y con motivo del tiempo “perdido” tampoco podríamos realizar el trabajo de campo recolectando información acerca de los conocimientos que tenían los stakeholders con relación al tema, en ese momento decidimos realizar una tesina de gabinete dada la temporalidad que nos quedaba y la gran cantidad de material teórico recolectado, con el objetivo de presentar un contraste de antecedentes y dar a conocer las distintas posturas y opiniones que existen en Chile, y en el mundo respecto al tema.

Descubrimos que dentro de la comunidad científica, existe una gran polémica y en ellos recae la inmensa responsabilidad de analizar lo más imparcialmente posible los antecedentes de que se dispone. Esta discusión o discordia se acentúa por el hecho de la limitada información que se entrega, la escasa participación de científicos independientes y la imperiosa necesidad que existe de considerar los impactos socioeconómicos, una adecuada evaluación y manejo del riesgo, las repercusiones al medio ambiente y la salud pública en el largo plazo. Junto con la casi obligación de una rotulación clara del contenido de los productos y contar con un sistema de información que ayude al consumidor a tomar una decisión confiable.

En este contexto, entra a jugar un papel importante el involucramiento de “lo colectivo de la sociedad civil” en la mantención de un medio ambiente seguro; para preservar los beneficios en aras del bien común, otrora dominado por lo público. Pero hoy, la empresa privada ejerce un rol preponderante, en su concepto más moderno, hablamos de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), dentro de aquellas que se declaran respetuosas y comprometidas con la comunidad, resumidas en la emblemática frase: “ya no sólo importa cuánto gano, sino cómo lo gano”[1].

Los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) incluyen a las semillas, los microorganismos, peces, y cultivos tales como la soya, cánola y el arroz. Los productos transgénicos se utilizan en la producción de alimentos y productos farmacéuticos. La política de Chile frente a éstos ha sido la de convertirse en un potencial exportador, éstos se encuentran diseminados a lo largo del territorio nacional, lo que significa que Chile como país ha optado por la alternativa transgénica, ya que es imposible evitar la contaminación de otros cultivos. Desde este punto de vista, del debate público, es necesaria la participación de todos los actores involucrados para adoptar una posición como Estado. Creemos que continuamente, las decisiones se toman sin considerar a los diversos grupos de interés, y sólo se han considerado intereses particulares, por lo tanto nuestra propuesta es constituirnos en un aporte a dicha discusión frente a la presentación de las diversas posturas acerca de un tópico tan relevante como lo es el de los llamados “alimentos transgénicos”.

PROBLEMATIZACIÓN

ANTECEDENTES:

Los cultivos Genéticamente Modificados (transgénicos) han aumentado sus terrenos de cultivos llegando hoy en día a los 40 millones de hectáreas, siendo los mayores países de incorporación de esta Tecnología Estados Unidos, Canadá y Argentina. El gran interés que suscitan estos cultivos, radican principalmente en su Resistencia a insectos y tolerancia a los herbicidas; otro punto que ha generado interés, y en cual se trabaja en la actualidad, son la elaboración de semillas para la elaboración de aceites Poli saturados, alimentos ganaderos de mejor digestibilidad, la prolongación de la vida, post – cosecha; e incluso la generación de vacunas, gracias a los cultivos farmacológicos.[2]

La opinión del Doctor Romilio Espejo, Bioquímico del INTA; nos deja por decirlo menos en un desconcierto total “Hay personas absolutamente a favor y otras totalmente en contra; nosotros estamos por revisar la evidencia científica”[3]: Una opinión mucho mas sólida es la que nos presente el Doctor Andrei N. Tchernitchin, Medico de la Universidad de Chile y Profesor Titular del Instituto de Ciencias Biomédicas, nos expone que existen dos posiciones, las ventajas y desventajas de tales productos que veremos más en detalle en capítulo posterior.[4]

Si bien Chile no posee en la actualidad una ley de Rotulación, que informe a los consumidores, se trabaja en un Marco Regulatorio que asegure un producto inocuo para su salud y el medio ambiente. El consumidor promedio chileno en general desconoce la realidad del cultivo de productos transgénicos y podría pensar que es una situación que se presenta solo en otros países. La siguiente tabla resume en forma detallada y evidencia el cultivo de transgénicos dentro de nuestro territorio, en las siguientes regiones: ¿Cuántos chilenos están informados de esto?

La presencia de cultivos transgénicos se observa desde la primera a la décima Región de nuestro país. Cabe preguntarse entonces, ¿Qué tan graves pueden ser los efectos que generan este tipo de alimentos en nuestra salud? Para contestar esta interrogante damos un ejemplo, una planta de arroz que fue modificada genéticamente, para ser cultivada en agua salada, puede terminar siendo una maleza que aceche ríos y hasta el mismo océano. Un estudio realizado durante el año 2000 por la Universidad de California, encontró genes resistentes a herbicidas que habían sido transferidos a más de 145 especies de malezas, existentes en más de 45 países. En Alberta, Canadá, las malezas infectadas por tres variaciones modificadas genéticamente de canola, toleraron tres herbicidas comunes en la zona y no murieron. Una combinación del arrastre del viento y la polinización de las abejas podrían ser la causa de la contaminación.[5]

Un caso más claro es lo ocurrido en Estados Unidos el año 2000, en donde el maíz normal se contaminó con uno modificado genéticamente conocido como STARLINK, que fue aprobado sólo para consumo animal, STARLINK fue encontrado a lo largo de los productos alimenticios del maíz estadounidense para el consumo humano, especialmente en los tacos, comida mexicana de gran aceptación dentro de ese país.[6]

La pregunta que nace de manera natural es ¿Hay registros que demuestren sus peligros para la vida humana, o sólo existen especulaciones? ; tenemos el ejemplo del Reino Unido que luego de importar durante un año soya transgénica, experimentó un alza de un 50% en alergias causadas por la soya, las evidencias fueron rechazadas. El segundo caso es aun más grave; desde 1988 la compañía Showa Denko cambió sus técnicas de producción del suplemento de L-TRIPTOFANO a uno genéticamente modificado (Transgénico). El L-TRIPTOFANO natural se consumió por años sin ningún efecto adverso, por lo tanto el nuevo producto genéticamente modificado, se consideró también sin ningún riesgo, por lo cual no se sometió a ningún tipo de prueba de seguridad. Luego de meses de haberse difundido, el producto transgénico mató a 37 personas, incapacitó permanentemente a 1.535 y otras 5.000 quedaron temporalmente incapacitadas. A 17 años de esta tragedia, todavía no se conoce porque esta variación de un producto natural causo esas muertes; lo que si se sabe es que la experimentación y manipulación genética en alimentos, se sigue realizando forma secreta en industrias poco supervisadas.[7]

También está clara la falta de regulaciones a nivel mundial sobre el tema y cuáles son o pueden ser los daños causados por dichos alimentos. Hasta el momento no ha habido ninguna investigación acerca de la seguridad humana del consumirlos en forma regular, los productores de semillas o comestibles transgénicos sostienen que ninguna muerte o enfermedad puede ser relacionada con el consumo de estos alimentos.

Otro punto importante en este tema es la rotulación de estos productos, pues es la única forma de realizar un seguimiento de consumo; y así en el caso que alguna persona se enferme o muera, poder comprobar si los alimentos que conformaban parte de su dieta diaria, hubiesen inferido en las causales de su enfermedad o muerte.

La pregunta que cabe hacerse, ¿Es esto un acto de Responsabilidad Social por parte de las empresas hacia la sociedad o sólo una norma que debiera ser exigida y legislada? Las empresas hoy en día juegan un rol cada vez más activo en las sociedades en las que operan; ya no sólo son generadoras de empleo y riqueza, sino que aportan el desarrollo de las comunidades en las que están insertas.

En Chile y Latinoamérica la opinión pública, la sociedad civil, en general ha comenzado no tan sólo a esperar sino que a exigir que las empresas se comporten como “buenos ciudadanos corporativos”. Desde el punto de vista de las empresas que operan en Chile, esto ya no es sólo es una condición ética, sino un imperativo para el éxito de sus negocios en el largo plazo.

Aunque no existe una definición única de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), “Esta generalmente se refiere a una visión de los negocios que incorpora el respeto por los valores éticos, las personas, las comunidades y el medio ambiente”.

La RSE es vista por las compañías líderes como algo más que un conjunto de prácticas puntuales, iniciativas ocasionales o motivadas por el marketing, las relaciones públicas u otros beneficios empresariales. Ella es vista como un amplio set de políticas, prácticas y programas que son integrados a través de la operación empresarial y que soporta el proceso de toma de decisiones y es premiado por la administración.

Ahora bien, a raíz de lo anterior aparece en discusión el concepto de Marketing Responsable de las empresas, que cruza un amplio rango de actividades empresariales y que definen las relaciones de la compañía con sus consumidores. Estas actividades pueden ser agrupadas en seis categorías:

1. Manufactura e integridad del producto.
2. Divulgación, embalaje y etiquetado.
3. Marketing y Publicidad.
4. Prácticas de venta.
5. Precios.
6. Distribución.

En cada una de estas áreas, las empresas en el mundo están rearmando sus estrategias de negocios para dirigirlas hacia nuevos temas tales como la privacidad y la tecnología, el marketing dirigido a niños, las altas expectativas en el tema de productos seguros e impacto medio ambiental, al mayor escrutinio por parte de los consumidores y de las organizaciones no gubernamentales, y a la globalización del movimiento de consumidores. El espectro de temas relacionados con el marketing responsable se ha expandido durante los últimos años hacia una amplia gama de tópicos que incluyen la responsabilidad medio ambiental, la relación de la empresa con sus competidores.

En general, se ha dado un cambio desde “el comprador precavido” hacia una ética en la cual las empresas se encuentran a la expectativa de soportar una gran responsabilidad derivada de la integridad, uso y consecuencias de sus productos y servicios. Al mismo tiempo que los empresarios deben satisfacer primero los criterios claves de los consumidores – tales como precio, calidad, apariencia, sabor, disponibilidad, seguridad y conveniencia- existen otros factores del mercado que están tomando gran importancia. La globalización del comercio y de la competencia ha puesto el mayor valor de las empresas y de las marcas, no sólo como un asunto de confianza sino también relacionado con el sentido de la lealtad y compromiso de los consumidores. Este nuevo tipo de relación ha llevado a las empresas a examinar sus operaciones y a como ellos pueden ser percibidos, directa o indirectamente, por sus consumidores y otros stekaholders.

Consultados los stakeholders a través de la Encuesta Mori realizada en Chile el año 2001 por ProHumana a un universo de 1.200 personas, (Ver anexo N° 2),[8] de cómo perciben la responsabilidad social corporativa, observamos que la mayoría reparte la responsabilidad social gubernamental con la de las empresas. Las respuestas entregadas a la pregunta ¿quiénes son los principales responsables de resolver problemas sociales? El 49% de los encuestados respondió ser los gobiernos y un 48% dijo ser responsabilidad de gobiernos y grandes compañías en su conjunto. Ante la pregunta ¿quiénes son los principales responsables de asegurar que la industria no dañe el medio ambiente? El 22% respondió ser los gobiernos y el 56% respondió que tanto los gobiernos como las grandes compañías. Frente a la pregunta ¿Quiénes son los principales responsables de informar acerca de las prácticas sociales y medio ambientales de las compañías? Un 29% de los encuestados respondió ser los gobiernos y un 55% respondió que tanto los gobiernos como las grandes compañías.

Nos llamó la atención que en relación a la pregunta ¿Cuáles son las áreas en que las empresas pueden ser más eficientes para mejorar su comunidad? El 27% respondió que reduciendo la pobreza y sólo un 14% mencionó la limpieza del medio ambiente. Acerca de la pregunta si ¿el gobierno debería crear leyes que requieran que las compañías trabajen para crear una sociedad mejor? El 34% está totalmente de acuerdo. Sin embargo, respecto de la pregunta ¿cuál es la frecuencia con que ha conversado sobre el comportamiento social o ético de una empresa? El 34% señaló que algunas veces y el 26% señaló que nunca lo había hecho. Otra pregunta interesante que formula esta encuesta es acerca de si ¿ha considerado castigar a una empresa por no ser socialmente responsable? Cabe destacar que el 57% de los encuestados no lo ha considerado y que sólo el 24% lo ha hecho. Sin embargo, frente a la pregunta ¿Cómo puede influir como consumidor en la manera como una empresa es responsable socialmente? El 31% señaló no consumiendo sus productos. Y enfrentados a la pregunta ¿Cuál de los siguientes enfoques sería el más efectivo para lograr que las empresas multinacionales sean más responsables socialmente? El 33% respondió que informando a los consumidores, y un 18% consideró que contando con leyes internacionales uniformes.

Después de ver en la encuesta lo que las personas entienden por responsabilidad social, cabe cuestionarse, si la responsabilidad social de una empresa involucra los productos que esta vende, ya que estos son los alimentos que consumimos; y hoy en día con los antecedentes que existen respecto a los alimentos transgénicos, creemos que es una responsabilidad tanto empresarial como civil el preocuparse del tema.

En atención a los antecedentes anteriormente expuestos, nos hemos planteado la necesidad de formular las preguntas que orienten la problemática que vamos a investigar, con la finalidad de acotar y delimitar el alcance de la misma.

PREGUNTAS DE INVESTIGACION:

1. ¿Qué es la Ingeniería Genética?
2 ¿Qué es un transgénico?
3. ¿Cuáles son sus ventajas o desventajas?
4. ¿En qué consiste la legislación sobre los productos transgénicos a nivel mundial, latinoamericano y chileno?
5. ¿Cuáles son las posturas en torno a los productos transgénicos por parte de los socios económicos de Chile?
6. ¿Cuál es la responsabilidad social frente a los productos transgénicos que les compete a las empresas con los consumidores en Chile?
7. ¿Cuál es la influencia de los medios de comunicación en los consumidores chilenos frente a los productos transgénicos?
8. ¿Cuál es el papel que juegan los Stakeholders en cuanto a OGM en la responsabilidad social de las instituciones chilenas?

OBJETIVO GENERAL:

1) Realizar un análisis de la situación social y comunicacional actual de los productos transgénicos en Chile
2) Evaluar la implicancia de la responsabilidad social empresarial y gubernamental con relación al tema.

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

1. Definir el concepto de Ingeniería Genética a través de los estudios de carácter científicos.
2. Determinar que es un transgénico.
3. Analizar las ventajas y desventajas de los productos transgénicos desde la perspectiva de los estudios y antecedentes científicos disponibles.
4. Comparar la legislación existente a nivel mundial, latinoamericano, y chileno acerca de los productos transgénicos.
5. Analizar la responsabilidad social de los distintos actores involucrados en el proceso de comunicación y difusión sobre los transgénicos.
6. Demostrar la influencia que ejercen los medios de comunicación sobre los consumidores en torno al ocultamiento de información sobre los productos transgénicos.
7. Exponer los antecedentes y evidencias para abrir un debate sobre el tema por parte de los Stakeholders y estudiosos del tema.

METODOLOGÍA

Dados los antecedentes de cómo llegamos a una tesina o Trabajo de Gabinete, ésta consiste en aquella tarea que no requiere salir al exterior, literalmente hablando, la investigación se realiza sentados en el escritorio. Incluye, por ejemplo, la recolección y el análisis de encuestas por correspondencia, el examen de los datos reunidos por otras personas, cierto tipo de trabajo experimental o de laboratorio, la búsqueda de bibliografía en la biblioteca y, por supuesto, la escritura.[9]

Hemos organizado esta tesina en cuatro capítulos, los cuales contienen material teórico y de investigación aplicado por científicos, ecologistas y especialistas en los distintos temas. Al capítulo primero lo hemos denominado “Ingeniería Genética” para analizar y comprender cómo funciona el principio de la vida, hablamos acerca de los genes y en qué consiste esta técnica y cómo el mundo científico la utiliza, analizando los conceptos de biotecnología, bioseguridad, biodiversidad y bioética por separado, para distinguir entre ellos su alcance y envergadura en la temática de la manipulación genómica. Al capítulo segundo lo llamamos “Transgénicos”, ya que en este nos abocamos a mostrar, analizar y mostrar las distintas perspectivas y antecedentes científicos que se encuentran en la literatura mundial, sus ventajas y riesgos. Al capítulo tercero lo denominamos “Legislación y Normativa”, ya que en este comparamos la legislación existente a nivel mundial, latinoamericano y chileno en torno a los productos transgénicos, su rotulación y etiquetado. Al capítulo cuarto lo llamamos “Responsabilidad social y comunicación”, ya que en este analizamos la responsabilidad social desde la perspectiva de los distintos stakeholders involucrados en la sociedad, en el gobierno y en el proceso de comunicación, dando cuenta de la falta de divulgación u ocultamiento que existe a nivel mediático acerca del tema.

Tipo de Investigación

Además determinamos que nuestro estudio corresponde al tipo de investigación denominado “Exploratorio”, debido a que es un tipo de trabajo que “permite examinar un tema o problema de investigación poco estudiado o que no ha sido abordado antes. Es decir, cuando la revisión de la literatura reveló que únicamente hay guías no investigadas e ideas vagamente relacionadas con el problema en estudio”.[10]

Roberto Hernández Sampieri señala: “Los estudios exploratorios son como cuando viajamos a un lugar que no conocemos, del cual no hemos visto ningún documental ni leído algún libro (a pesar de que hemos buscado información al respecto), sino simplemente alguien nos ha hecho un breve comentario sobre el lugar. Al llegar no sabemos qué atracciones visitar o qué museos ir, en qué lugares se come sabroso, cómo es la gente, desconocemos mucho el sitio.” [11]

“Los estudios exploratorios en pocas ocasiones constituyen un fin en si mismos, “por lo general determinan tendencias, identifican relaciones potenciales entre variables y establecen el “tono” de investigaciones posteriores más rigurosas”[12]

Se caracterizan por ser más flexibles en su metodología en comparación con los estudios descriptivos o explicativos, y son más amplios y dispersos que estos otros tipos (buscan observar tantas manifestaciones del fenómeno estudiado como sea posible). Asimismo, implican un mayor “riesgo” y requieren gran paciencia, serenidad y receptividad por parte del investigador”[13]. Los estudios exploratorios se interesan fundamentalmente en descubrir.

Pero por otra parte, creemos que también esta tesina tiene algunos rasgos de los estudios de carácter Descriptivos, en los cuales con frecuencia el objetivo de un investigador es describir situaciones y eventos, es decir cómo es y cómo se manifiestan determinados fenómenos. Los estudios descriptivos buscan especificar las propiedades importantes de las personas, grupos, comunidades o cualquier otro fenómeno sometido a análisis. Sin embargo, estas descripciones se distancian mucho de ser estáticas, ya que llevan una interpretación hacia el tema de estudio y una inclusión en un contexto determinado, y precisamente hemos realizado ambas acciones

Perspectiva Teórica y Metodológica

Nuestra perspectiva teórica metodológica es la “Humanista”, que epistemológicamente hablando es una postura fenomenológica, relativista y perspectivista, cuya tarea es interpretar, comprender, describir y observar haciendo uso de la teoría inductiva, concreta; en un estilo suave, cálido e imaginativo, comprometido con los valores de la ética[14].

Utilizando el Paradigma Humanista, en el cual los investigadores captan significados, se preocupa de entender la realidad “centrado en el entendimiento e interpretación. Estudios tanto estrechos como totales (perspectiva holística). La atención de los investigadores está menos localizada y se permite fluctuar ampliamente. Los investigadores se concentran en generalizaciones específicas y concretas (teoría local), pero también en ensayos y pruebas”[15].

Para el análisis de la información se utilizara la técnica del Análisis de Contenido, el cual “No es otra cosa que una técnica para leer e interpretar el contenido de toda clase de documentos y más concretamente (aunque no exclusivamente) de los documentos escritos”[16], “se basa en la lectura como instrumento de información; lectura que debe realizarse de modo científico es decir, de manera sistemática, objetiva, replicable y válida.”[17]

Utilizaremos el primero ya que nos interesa analizar lo que señala la prensa escrita en relación con el tema de los transgénicos y los documentos de divulgación que circulan y el tercero porque analiza el contenido del discurso basándose en los postulados de la escuela crítica del postmodernismo y del constructivismo, además este enfoque se adecua mejor al tipo de investigación de gabinete que hemos elegido porque es más importante que el recuento o la asociación estadística de los elementos del lenguaje.

“La diferencia entre una lectura espontánea y una analítica es que ésta intenta descubrir no sólo los contenidos pretendidos por el autor, aquéllos de los que él es consciente, sino además, aquellos datos y significados que pueden inferirse a partir del texto mismo, como son, los que se refieren a la persona del autor, del lector, de las conclusiones de producción del texto, de la sociedad en la que aquéllos viven. Tanto los datos expresos (lo que el autor dice) como los latentes (lo que dice sin pretenderlo) cobran sentido y pueden ser captados dentro de un contexto o marco empírico”.[18]

De las dos entrevistas a realizadas, a la Sra. Patricia Araos y la Sra. Delia Soto, (Ver Anexos números 1 y 3), se encuentran narradas tal cual como se efectuaron, sin ningún tipo de intervención, cambio o transcripción por parte de los investigadores, para luego aplicarles un análisis de contenido y narrativo.

JUSTIFICACION

Este estudio permitirá dar a conocer las distintas posturas de los stakeholders vinculados al tema de la transgenia en el mundo, en Latinoamérica y en Chile, lo que se dice versus lo que se hace en RSE, el papel que juegan los medios de comunicación en el ocultamiento de información y la lucha de intereses comerciales de las empresas transnacionales, el papel de los gobiernos, las implicancias sociales y políticas que se encuentran en juego.

RELEVANCIA

La relevancia teórica de este trabajo, radica en la recopilación de material científico objetivo y verificable, elaborado por el mundo científico independiente y presentación de antecedentes tomados de entrevistas en revistas y declaraciones en páginas de Internet, por aquellos actores ligados a intereses económicos en torno a productos transgénicos, para dar a conocer la situación social y comunicacional actual del manejo de éstos productos en los alimentos, y demostrar el ocultamiento de la información a la opinión pública a través de nuestra presentación de antecedentes.

La relevancia social de esta investigación se enmarca en la entrega de datos valiosos e información relevante respecto a un tema de poco conocimiento y difusión pública. Por lo tanto, estamos en condiciones de afirmar que esta investigación aportará datos útiles a la opinión pública, a los consumidores de productos transgénicos, a las universidades, y a todas las organizaciones vinculadas al resguardo de la salud pública y del bien común de la sociedad.

VIABILIDAD:

El proyecto fue viable, ya que contamos con el acceso a diversas fuentes de información científica como por ejemplo bibliografía especializada, documentos de Internet, informes de Naciones Unidas y Reportes científicos y académicos.

LIMITES:

Los limites de este trabajo, se han estipulado basándose en el tiempo disponible de cinco meses de investigación y el material científico disponible hasta noviembre del 2005 para el análisis de la temática. La investigación expondrá y analizará la situación social y comunicacional actual de los productos transgénicos, tomando en consideración las definiciones científicas básicas con relación a lo que estos productos son y las disyuntivas éticas de su uso, desde una perspectiva de RSE como la participación de la sociedad civil, la legislación y normativa mundial, latinoamericana y nacional, como así también sus ventajas, riesgos, rotulación y etiquetado.

CAPITULO PRIMERO

Ingeniería Genética

“La ingeniería genética es un método que modifica las características hereditarias de un organismo en un sentido predeterminado mediante la alteración de su material genético. A través de un conjunto de técnicas biotecnológicas se realiza manipulación del ácido desoxirribonucleico o ADN[19] (Ver Glosario), la cual implica hacer una intervención en la masa hereditaria de un organismo para cambiar sus cualidades. Se traslada fundamentalmente material genético de una especie a otra para dar origen a una cualidad deseada.

Resulta apropiado entonces, hacerse la siguiente pregunta: ¿Es el traspaso de genes entre diferentes especies potencialmente peligroso y éticamente cuestionable ya que viola la integridad de las mismas?[20] El frente contestatario se compone principalmente por ecólogos y biólogos de campo que (incluyendo genéticos de poblaciones y evolutivos) que rechazan la idea de que la introducción en un organismo de un gen de una especie filogenéticamente no relacionada sea algo equivalente a la tradicional mejora que logra la hibridación de especies o géneros emparentados; en el primer caso creamos una combinación inverosímil en la naturaleza (un gen bacteriano en una planta superior, o viceversa), mientras que en el segundo estamos limitados por las barreras evolutivas que la naturaleza ha impuesto al intercambio de material genético entre especies.

La réplica de los biotecnólogos señala que la ingeniería genética es una técnica muy precisa, ya que sólo introduce uno o dos genes perfectamente caracterizados, con lo que esta práctica presenta ventajas frente a la mejora tradicional (que es aquella que se produce por combinación de semillas que transmiten un fenotipo o característica deseada), en la que junto a los caracteres buscados se transfiere una enorme cantidad de material genético sin caracterizar y de la cual se desconoce su impacto.

Sin embargo, uno de los asuntos más difíciles de resolver en la ingeniería genética es la de los efectos indirectos o no previstos que se pueden derivar de la interacción del gen transgénico con el fondo genético de la planta receptora. Actualmente la técnica no permite la inserción exacta de éste en un lugar elegido, sino que el proceso es aleatorio. Por lo tanto, se desconoce cómo puede afectar esta integración dinámica del genoma receptor y por sobre todo la expresión de otros genes y por lo tanto el metabolismo de la planta. Lo más importante es evaluar el riesgo del gen que se introduce. [21]

Algunas plantas manipuladas contienen genes para hacer ineficaces a los antibióticos. Estos pueden ser absorbidos por los microorganismos del suelo o por las bacterias patógenas que se encuentran en la flora intestinal de los animales y humanos, con el riesgo de hacerse invulnerables a los antibióticos. Con una sola mutación en un gen de resistencia a un determinado antibiótico se puede generar resistencia a todos los antibióticos de una misma familia, incluso los de nueva generación.

Para comprender mejor estas ideas es necesario mencionar que las propiedades de una sustancia están intrínsecamente determinadas por su estructura química, es decir por su molécula constitutiva, que pueden ser orgánicas o inorgánicas. Inorgánicas en el caso de aquellas construidos por ejemplo por elementos tales como hidrógeno u oxigeno. Las moléculas orgánicas más importantes son las proteínas y los ácidos nucleicos, ambos son macromoléculas, es decir moléculas muy largas constituidas por miles de átomos que forman una cadena lineal.

“El ácido nucleico, bajo la forma de ADN, está implicado en la herencia, las proteínas por su parte tienen variadas funciones en la piel, nuestros músculos, cabellos, la hemoglobina es una proteína que transporta oxígeno en la sangre, las hormonas, los anticuerpos, las enzimas responsables de las transformaciones químicas, la síntesis de vitaminas, la digestión de los alimentos, la combustión del azúcar, etc. Las proteínas a su vez están compuestas por aminoácidos; existen veinte diferentes, es decir veinte estructuras químicas diferentes, un alfabeto de veinte letras con las cuales se puede armar un número infinito de palabras.”[22]

En Junio de 2000, los medios anunciaron que se había completado el borrador preliminar del genoma humano, contaron una historia sorprende de la humanidad, “por primera vez en la historia terrestre una especie ha leído su propia receta. El genoma humano es un manual de instrucciones para construir y hacer funcionar el cuerpo humano, este contiene mensajes del pasado remoto y del presente, de cuando éramos criaturas unicelulares y de cuando adquirimos costumbres culturales, el debate genético inundó a los medios con los OGM, clonación e ingeniería genética. Los genomas animales como vegetales están escritos con palabras de tres letras: A, C, G y T, que significan adenina, citosina, guanina y timina. Las páginas están escritas en largas cadenas de azúcar y fosfato llamadas ADN.”[23] Cada cromosoma está constituido por un par de larguísimas moléculas de ADN, estas pueden fotocopiarse (replicación) y leerse (traducción). Con estos elementos básicos trabaja la ingeniería genética, de ahí la importancia de lo que hacemos con dicho patrimonio.

Un patrimonio del cual Craig Venter, el científico que fue quizás quién más avanzó en esta biotecnología, al trabajar en la empresa Celera Genomics, se embarcó en una sórdida carrera por obtener las patentes.

La ingeniería genética incluye un conjunto de técnicas nacidas de la biología molecular, entre las que se destacan:

• “La tecnología del ADN recombinante: con la que es posible aislar y manipular un fragmento de ADN de un organismo para introducirlo en otro.
• La secuenciación del ADN: técnica que permite saber el orden o secuencia de nucleótidos que forman parte de un gen.
• La reacción en cadena la polimerasa (PCR): con la que se consigue aumentar el número de copias de un fragmento determinado de ADN.”[24]

Los genes son segmentos separados de ADN que codifican la información necesaria para juntar una proteína específica. Las proteínas funcionan entonces como enzimas que catalizan reacciones bioquímicas, o como unidades estructurales o de almacenamiento de una célula, y contribuyen a la expresión de una característica determinada.

Entre los instrumentos más importantes del equipo del ingeniero genético están las enzimas que desempeñan funciones específicas en el AND

“La imagen anterior muestra la estructura del ADN como una doble hélice con el elemento fundamental de fosfato de color amarillo verdoso y las bases en blanco y azul verdoso oscuro. Las figuras azules y rojas representan la estructura tridimensional de una enzima de restricción, que reconoce y corta el ADN en una región especifica de éste. Otras enzimas llamadas ligasas unen los extremos de 2 fragmentos de ADN, estas y otras enzimas permiten la manipulación y amplificación del ADN y son elementos esenciales para unir los ADN de dos organismos no emparentados”.[25]

Las aplicaciones de la ingeniería genética son numerosas ya que permite utilizar plantas y animales transgénicos, así como organismos modificados para producir fármacos y otros productos como la insulina, la hormona del crecimiento, interferones, nuevas vacunas y clonación de animales.

Algunos autores hablan de la mistificación del gen, la revolución tecnológica manifestada como la nueva alquimia, y la polémica sobre los alimentos transgénicos, las patentes animales, la mercantilización como corriente negativa que ve en la ingeniería genética el agravamiento y el colapso de los ecosistemas. El hombre como ser inteligente, culmine en la escala de la evolución, pareciera no poder escapar a la ilusión de poder cambiar el mundo en una corta generación. En palabras de Stephen Jay cuando decía: “La falacia hereditaria no es la simple afirmación de que el C.I. es hasta cierto punto “heredable”, sino la equiparación de “heredable” con “inevitable”.[26] Está escrito en las bases de la vida, ¿es acaso un no poder escapar a ese determinismo genético-proteico? ¿Es esa característica de sabiduría, su más grande debilidad y propulsora de lo que podría constituirse en una catástrofe?

Al describir Darwin su teoría de la evolución por descendencia se observan dos efectos inmediatos, por una parte explica la diversidad, y por otro lado, produce la noción de algo que comienza con un ancestro, concibiendo así su conocida “selección natural”, que explica las diferencias entre individuos, que pueden ser transmitidas de generación en generación, el punto clave descubierto por éste, algunas de estas variaciones pueden transmitirse a los descendientes, pero esta variación era consecuencia de factores ambientales, por lo tanto dedujo que la presión ambiental selecciona naturalmente a ciertos individuos, creando modificaciones en su descendencia. Lo cual indica que existirían cambios ambientales significativos que harían que ciertas características de una especie o especies enteras sean preferidas a otras. Emergiendo el concepto de adaptación al medio ambiente.

Para la teoría evolucionista, “una planta o un animal bien adaptado es aquel que deja tras de sí muchos descendientes y de los cuales se tiene la certeza de que al menos uno sobrevivirá. Si una especie no tiene descendencia es imposible volver a encontrarla más adelante en el tiempo, por lo tanto una especie tiene muchos descendientes o tiene pocos pero protegidos. Los seres humanos prefieren la segunda estrategia y los insectos la primera. Ambos métodos buscan garantizar la continuidad de la descendencia, y ésta es la medida de la adaptabilidad de su especie”[27] ¿Podría mezclarse genomas de insectos y seres humanos de una manera viable considerando su diferente propuesta de perpetuación?

Tanto la teoría darwiniana de la selección natural como la aparición de los estudios hereditarios a través del ADN en 1930, pasaron a llamarse la nueva síntesis. La vida podía explicarse en función de un solo árbol genealógico, en el cual un pez está más cerca de un caballo que ambos de la ameba, ya que ésta tiene más cercanía con una planta que con un pez. Esta visión pudo dibujarse como un árbol análogo a un río que baja por una montaña, dando vida a una multitud de riachuelos y fue conocida como la deriva natural de los seres vivos, dando origen a los diversos linajes. ¿Es viable mezclar los diversos linajes en una búsqueda de nuevas combinaciones genómicas? ¿Qué sucede con la estabilidad genómica lograda a través de cuatro mil millones de años de evolución?

El hecho de que la vida afecta el entorno de la misma manera en que el entorno afecta a la vida es un acoplamiento muy hermoso. El oxígeno es el ejemplo más clásico, al comienzo de la vida era un veneno, pero gradualmente los organismos comenzaron a transformarse y se convirtió en fuente de respiración para el planeta y toda la gama de organismos terrestres. Es así como descubrimos que la historia de la vida está hecha de muchos pasos diminutos, el origen múltiple de las especies basado en la transformación de las células primitivas en células más complejas. “Como también descubrimos el fenómeno del altruismo biológico, en el que en plantas e insectos se observan comportamientos interdependientes de los cuales la planta favorece la sobrevivencia del insecto y el insecto la sobrevivencia de la planta, es decir existe cooperación mutua”.[28] Esta alianza viviente favorece el equilibrio de los ecosistemas, en nombre de la sobrevivencia recíproca, no sólo de la individual. ¿Cuál sería el impacto ambiental de la contaminación por polen? ¿Si desaparecen las plantas que cooperan con los insectos, qué sucedería en el ecosistema?, ¿Cuál será el impacto sobre las distintas especies?, ¿Lograrán adaptarse en corto tiempo las especies a este nuevo escenario?

La réplica de los biotecnólogos señala que la transferencia de polen entre plantas relacionadas evolutivamente es muy frecuente, dando origen a híbridos, domésticos y silvestres. No se puede acusar a los transgénicos de esto, dicen, lo que se debe analizar caso por caso es si la formación de híbridos parentales lleva a efectos indeseados, a través de un estudio en profundidad y de genética de poblaciones.

Por otro lado, el hecho de pensar a la evolución dirigida hacia nosotros como el producto más fino es parte del paradigma neodarwiniano, en la cual ésta mejora progresivamente y puesto que somos su última expresión, tendríamos que ser los mejores. “Sin embargo, si se trata de cuán bien adaptada está una especie, tendríamos que observar su longevidad, y de acuerdo a este parámetro, las bacterias serían las más idóneas, ya que han sobrevivido a lo largo de toda la evolución; permanecieron invictas a la glaciación, y probablemente sobrevivirían a un ataque nuclear”[29], intentar alterar sus genomas es terminar precisamente con lo que es parte constitutiva de su fortaleza.

Para el doctor Fernando Monckeberg, Premio Nacional de Ciencias 1998, fundador del INTA y de la Corporación de la Nutrición Infantil (CONIN), la cual aún preside, y decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Diego Portales, explica que la transferencia de genes asusta mucho, aunque es algo inherente a la biología. “Yo comprendo que haya temor casi religioso de alterar las leyes que la naturaleza ha tomado años en evolucionar, pero esa comunicación de genes entre las distintas especies se está produciendo todos los días y es la base de la evolución”. Pero ¿hay peligros concretos para los consumidores de alimentos transgénicos? le pregunta Pilar Hurtado en entrevista de Octubre de 2004: A lo que responde: “No hay forma de que un gene determinado se introduzca en nosotros al comer un alimento, si yo traspaso un gene a una semilla, al ingerirla ese gene no se va a incorporar en mi sino que se va a metabolizar en el estómago, de manera que no hay ninguna posibilidad de que un gene determinado vaya a incorporarse por la vía digestiva. No veo razones para oponerse a que se modifiquen genes de las plantas que le dan características que pueden ser muy útiles”.[30]

Para interpretar la opinión del doctor Monckeberg, tendríamos que determinar lo que entiende como “comunicación entre las especies”, ya que como explicáramos en párrafo anterior, en la naturaleza no se produce esta inserción de genes en forma natural, lo que ha sucedido en la historia de la evolución ha sido una adaptabilidad de éstas a su medio ambiente a través de mutaciones de su propio DNA como respuesta acomodativa a cambios en el medio ambiente, o bien la transmisión de ciertos fenotipos (características físicas) que los dotarían de una mejor adaptabilidad al ecosistema, cuyos rasgos serían sustentables con la vida de la misma y que la naturaleza desearía transmitir a su descendencia.

Ahora bien, respecto de la aseveración de la ingesta de transgénicos, tendríamos que mencionar lo que la literatura señala con relación al cambio que las reacciones químicas al interior del metabolismo de un organismo ya sea planta o animales comestibles causan en los seres humanos: nuevas toxinas, producción de substancias cancerígenas, alteración de valores nutricionales de los alimentos, ya sea en forma positiva o negativa, así como los innumerables casos de aumento de alergias descritas en países del hemisferio norte, inundados con este tipo de productos, tal es el caso de la soya modificada con genes de un tipo de nuez, que en 1996 tuvo que retirarse del mercado al descubrirse que podían provocar una respuesta fatal en personas susceptibles.

“Se calcula que el 2% de los adultos y el 8% de los niños son alérgicos a ciertos alimento y aproximadamente un cuarto de la población ha sufrido alguna vez una reacción alérgica ante determinados alimentos. Como éstos alimentos no llevan una etiqueta informativa, quienes sufren de estas alergias no tienen como saber si lo que van a consumir puede representar algún riesgo, o en caso de sufrir una reacción alérgica, qué ingrediente la provocó.”[31]

Además de exponer antecedentes acerca de las sustancias químicas que componen a los genes, se trata de poner en la discusión el principio de la vida, de un ordenamiento que tomó cuatro mil millones de años entre cinco millones de especies, surgiendo un ser humano, el cual se copió y transformó, vio cambiar la superficie del planeta, de un lugar polvoriento a un paraíso de verdor. Un principio de vida que recordarnos en palabras de Alexander Pope en su Ensayo sobre el hombre: “Otras formas suplen a todas las formas que perecen, (De uno en uno dejamos de respirar y morimos), como burbujas en el mar nacidas de la materia, se elevan, se rompen y a ese mar regresan.”[32]

• ¿Se han considerado los riesgos ambientales, sociales, económicos y políticos que produciría la ingeniería genética?

Entre los riesgos que pueden representar se destacan las enfermedades en seres humanos, animales y plantas, aumento de la susceptibilidad a enfermedades, disminución de la eficiencia en tratamientos veterinarios, efectos alergénicos. Entre las consecuencias sobre el medio ambiente se destacan las alteraciones en la cadena trófica y la pérdida de biodiversidad, ya que los transgénicos favorecen el monocultivo, además la polinización y la irradiación de genes por efecto del viento hacen que un cultivo transgénico traspase sus límites para propagarse sin control hacia áreas aledañas invadiendo, mutando y finalmente haciendo desaparecer a otras especies nativas, muriendo aves, insectos y animales asociados a esas formas de vida vegetal.

• ¿Son los efectos irreversibles?

Los efectos por contaminación son irreversibles, una vez contaminados los cultivos no se puede volver atrás.

• ¿Cuáles son las metas sociales y los criterios éticos que guían la investigación?

Algunos analistas ligados al mundo de la biotecnología se oponen a introducir en sus reflexiones los temas sociales porque plantean que habría que justificar por qué precisamente se han escogido a los productos derivados de la nueva biotecnología como los únicos que deberían requerir análisis socioeconómicos previos, algo que no se ha hecho con bienes de consumo y que no ha adoptado algún organismo internacional. “Significaría un aumento de precios para los consumidores derivados de costosos análisis socioeconómicos, para el medio ambiente, porque retrasaría o impediría la adopción de técnicas más ecológicas y que requieren de menos productos químicos, y para los países en desarrollo, que no podrían permitirse dichos lujos, dificultando herramientas valiosas para aumentar su producción de alimentos y levantar nuevos mercados. La regulación que se pretendería aprobar sería un desincentivo para desarrollar cultivos y variedades adaptadas a las condiciones locales de países en desarrollo, favoreciendo a cambio los productos de gran valor agregado o con altos precios de mercado, sólo al alcance de los países ricos.” [33]

Biotecnología

El desarrollo científico y tecnológico en el siglo XX, particularmente en su segunda mitad estuvo marcado por el surgimiento y crecimiento de los sistemas que muchos autores llaman “tecnocientíficos”. Entre los que atraen mayores intereses económicos y militares, se encuentran la investigación genómica, la ingeniería genética y la biotecnología en general. La biotecnología es un sistema tecnocientífico, ya que consta de un complejo de saberes, prácticas, y sistemas de acciones de los que la ciencia y la tecnología son interdependientes, ya que además es biológico, lo que significa que “en virtud de su propia naturaleza producen en su entorno social y ambiental, efectos a corto, mediano y largo plazo, muchos de los cuales son significativos para los seres humanos aunque no hayan sido buscados, y son imposibles de predecir en el momento de la puesta en funcionamiento. Por ejemplo, la liberación de un OGM, algunos de ellos serán valorados como positivos y otros como negativos, y generalmente la valoración variará de un grupo social a otro.” [34]

Al hablar de biotecnología estamos hablando de un conocimiento técnico que se aplica en organismos vivos. A dichos organismos se les ha manipulado genéticamente por tanto es necesario determinar sus riesgos y beneficios, ya que estos sistemas biotecnológicos producen en su entorno social y ambiental efectos a corto, mediano y largo plazo. Es decir se generan situaciones de riesgo en que se pone en juego algo valioso para un grupo de seres humanos a partir de posibles consecuencias de la acción o de la operación de un sistema (natural o artificial). “En tales situaciones puede darse alguno de estos tres casos:

i) que se conozcan las probabilidades de la ocurrencia de cada uno de los resultados posibles
ii) que se desconozcan tales probabilidades, en cuyo caso la situación es de incertidumbre, o
iii) que ni siquiera se sepa cuáles sucesos pueden ocurrir como consecuencia de la aplicación del sistema, entonces la situación es de ignorancia.”[35]

Ante esta premisa, el mundo científico está de acuerdo en que los sistemas y artefactos biotecnológicos y sus aplicaciones generan riesgos, por esto deben establecerse mecanismos de identificación, evaluación y gestión del riesgo que producen. Debemos reconocer también que en torno a la biotecnología y sus aplicaciones se congregan y enfrentan intereses económicos, militares, sociales, culturales y ambientales que muchas veces son incompatibles. Razón por la cual parecería aconsejable acunar el principio precautorio del cual se han nutrido los ecologistas y cuyo autor es Hans Jonas, en su aforismo “in dubio, pro malo”, queriendo significar que en caso de duda se debe pensar que puede ocurrir lo peor y por tanto abstenerse de llevar a cabo tal acción.

Vale la pena hacerse entonces ciertos cuestionamientos que surgen de la reflexión acerca de la biotecnología:

• ¿Cuál es la necesidad de esta tecnología?

Los científicos dicen que es la manera de mejorar y desarrollar microorganismos vivos para modificar animales y plantas, y así mejorar o desarrollar microorganismos con un fin determinado. La biotecnología se utiliza a nivel sanitario (medicamentos o vacunas), en la agricultura y en el tratamiento de aguas y suelos.

• ¿A qué necesidades responde?

“ La biotecnología cambia las formas de vida de la gente, la decisión de aceptar o no los cambios en su forma de vida corresponde a la gente, no a los expertos, ni al Estado. Por eso debe haber discusión pública acerca de cuáles cambios en la forma de vida, inducidos por los sistemas biotecnológicos, son deseables y éticamente aceptables”. [36]

• ¿Qué problemas va a solucionar?

Aspectos positivos dicen ser de importancia contra la desnutrición, aumentar el rendimiento de alimentos a escala mundial, desarrollar cultivos protegidos contra las plagas y adicionar refuerzos nutricionales, naciendo la rama de la Biotecnología Agrícola para dar solución a los problemas de la producción de alimentos lo que será tratado en el capitulo Segundo. Lamentablemente estos esfuerzos dominados por las transnacionales se han concentrado en el trigo, maíz, o arroz, que aparentemente tendrían más marketing que beneficios concretos.

Científicos independientes plantean que su origen nace de intereses comerciales, no sociales.

Según el informe FAO 2003-2004, se realizó una encuesta en distintos países respecto si la gente está favor de la Biotecnología y si la beneficiaría (Ver Anexo N°2). Observamos que en las respuestas de los países pobres se observa que ven un beneficio, en contraste con los encuestados de países de Europa tales como Alemania, España y Francia, que responden que no los beneficiaría.

• ¿Se distribuyen los fondos de investigación para las alternativas a la biotecnología?

Uno de los primeros problemas que se le presenta a la biotecnología es su complicidad con la industria y los criterios de rentabilidad. La participación de la industria posee un lado positivo para los investigadores: el incremento de los recursos para investigación. En países desarrollados la investigación biotecnológica está encabezada por el sector privado (Ver Tabla en página siguiente).

Distinto del caso de Chile, en donde la investigación se realiza con fondos públicos. La pregunta que cabe hacerse es ¿que se debería decidir socialmente en qué se investiga y para qué?, sin embargo los stakeholders no tienen participación respecto de los estudios que son realizados. De hecho, las personas que realizan dichos estudios son personas vinculadas a empresas con intereses comerciales en el tema. Empresas tales como Chile Tabacos, Agrosuper, y Super Pollo. (Ver Capítulo 2).

De la tabla que anexamos a continuación, podemos deducir el peso de la industria norteamericana y de su inversión en investigaciones en biotecnología, comparado con la inversión chilena, que es mayoritariamente de origen pública.

Haciendo un análisis de los datos presentados, nos podemos plantear también las siguientes interrogantes:

• ¿Quién define en Chile acerca de qué investigar con estos fondos públicos?
• ¿Están los Stakeholders participando del debate acerca de los transgénicos? En nuestra opinión, solamente algunos grupos de interés.
• ¿Se les ha preguntado a los consumidores qué tipo de productos preferirían consumir? Si, de hecho existen varias mediciones al respecto. En nuestra sección de Anexos se encuentran algunas de ellas.( Ver Anexo Nº)
• ¿Cuál es la agenda temática de los medios de comunicación masiva en Chile frente a este asunto? Se entiende que la función de la agenda temática no es entendida desde la premisa que los medios nos dirán cómo pensar, pero si nos dirán sobre qué asuntos pensar. Son los que influirán en los temas de discusión y fruto de su capacidad e influencia sobre los juicios de las personas, impondrán lentes específicos a las temáticas, a los estilos de traducción, simplificación y amplificación. Retomaremos este planteamiento en el capítulo Cuatro.

Para el caso del resto de América Latina, observamos que tanto Perú, Ecuador, México, Brasil y Panamá responden al mismo patrón de predominio de la inversión pública; en tanto que Cuba y Venezuela se encuentran más cercanos a una inversión repartida más hacia la mitad para cada sector.

“La tríada sociedad, mediante una democracia participativa ha de ir apropiándose de las posibilidades que conforman los elementos de la discusión. Biotecnología, como producto de un proceso de desarrollo científico tecnológico. Biodiversidad, como corolario de la tecnociencia para nombrar al producto de miles de años de evolución, diversificación natural y todas sus interrelaciones”.[37] Agregamos a la tríada anterior, un elemento más, la Bioseguridad, o evaluación de los peligros y posibles amenazas a la biodiversidad.

Bioseguridad

Debido a la complejidad de la materia, resulta difícil realizar estudios completos sobre seguridad ambiental en el largo plazo, ya que se requiere mucha inversión, hay que controlar gran cantidad de variables tales como el nivel molecular, la genética de poblaciones y la ecológica, se requieren distintos especialistas. Lo clásico fue que se centró la atención en los productos peligrosos y menor atención a las técnicas o procesos peligrosos y los informes de agencias norteamericanas (NRC y NAS) concluyeron que no había nada intrínsecamente peligroso en la ingeniería genética.

Sin embargo, para proteger una agricultura sustentable, la Organización de Naciones Unidas (ONU) proclamó la necesidad de tomar medidas de protección a la biodiversidad mundial de los potenciales riesgos de la modificación genética, objetivo central de su Protocolo de Biodiversidad.

El Protocolo de Bioseguridad de Cartagena, firmado el 29 de enero de 2000 en Montreal, Canadá, es el primer acuerdo internacional que reconoce que los transgénicos son diferentes a los productos comercializados normalmente y que requieren una regulación separada. Esta reunión no logró conseguir el compromiso de Estados Unidos ni de las empresas multinacionales. De ella surgieron dos grupos: El Grupo de Miami, integrado por Estados Unidos, empresas agroquímicas, Canadá, Argentina, Chile y Uruguay, y el grupo de Cartagena, conformado por el resto de países latinoamericanos, africanos y asiáticos.

Más de 130 países aprobaron este documento que regula el comercio internacional de organismos modificados genéticamente, a fin de evitar riesgos para la salud y el medio ambiente, es el primer acuerdo internacional que reconoce que los transgénicos son diferentes a los productos comercializados normalmente y que requieren una regulación separada. Los productos afectados por el Protocolo son todos los que entran en contacto con el medio ambiente: semillas, peces transgénicos, y productos agrícolas no transformados. Quedan excluidos los productos elaborados, como salsas, galletas y otros alimentos que pueden contener soya o maíz transgénicos, y los medicamentos, vacunas o test de diagnóstico.

Uno de los logros más importantes para los países en desarrollo y para la Unión Europea fue el establecimiento del Principio de Precaución. Este permite que un país pueda vetar la llegada de un producto transgénico si los análisis científicos sobre seguridad ofrecen datos dudosos, y puede pedir al país exportador una evaluación previa de riesgo ambiental.

Respecto al etiquetado, el Protocolo sólo exige que se especifique en la etiqueta general de cada producto que “puede contener organismos vivos modificados”. La fórmula rigió durante los dos años siguientes a la entrada en vigor del Protocolo, posteriormente se podrá discutir la posibilidad de un etiquetado más concreto.

A fines del 2000, se adoptó el Protocolo de Bioseguridad, en el marco de la Convención de Diversidad Biológica, Chile firmó este acuerdo en Kenya en Mayo del 2000, para regular manipulación y transporte de estos organismos. La liberación de transgénicos al medio ambiente se encuentra regulada por el protocolo y se basa en el principio precautorio, es decir la ausencia de suficiente evidencia científica sobre los riesgos.

Adicionalmente, los bienes de consumo transgénicos quedaron regulados (productos procesados, alimento animal). Se validó las consideraciones socioeconómicas en el acuerdo y un país puede rechazar un cargamento de transgénicos si estima que daña su economía y cultura. La importación de transgénicos puede realizarse sólo con la explícita aprobación del país importador. En el caso de negligencias y accidentes, el protocolo provee un sistema de responsabilidad que debe ser negociado, esto podría llegar a ser negociado por la OMC.

En Chile, desde 1992, los informes de gobierno revelan que se permitió la internación de material transgénico y la siembra del tomate (Chile Seeds) y canola transgénica (Plant Genetic System) en la Región Metropolitana, los cultivos preponderantes han sido maíz y soya. También se autorizó entre 1992 y 1999 en 8 regiones del país la siembra de canola, remolacha, melón, papa, tomate maravilla, zapallo, tabaco, trigo, eucaliptos y pino.

María Isabel Manzur asevera: “El hecho de que en Chile se haya permitido cultivos transgénicos sin medidas de bioseguridad, a lo largo de casi todo el territorio, significa una opción muy riesgosa, pues será imposible evitar la contaminación de los otros cultivos. Desde el punto de vista de la biodiversidad, Chile está arriesgando la pérdida, por contaminación de su único y valioso patrimonio genético. Arriesga además el desarrollo nacional de la agricultura orgánica, pues ambos sistemas no son compatibles, y los cultivos orgánicos pierden su calidad de tal al contaminarse con transgénicos. También la contaminación transgénica implicará mayores costos a la producción orgánica y convencional para mantener los cultivos libres de contaminación como modificar prácticas agrícolas, tests de detección, aumento de distancias de bioseguridad, primas de seguros, etc.[38]”

Según Rolando Stein, Embajador Director de Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, que encabezara la delegación chilena en las negociaciones dice que “es difícil pensar hoy que se pueda frenar una tecnología como la transgenia, que puede ser la respuesta para muchos problemas que el mundo está viviendo hoy. En su opinión, el debate sobre este tema en Chile no debe perder de vista que somos el principal exportador frutícola del hemisferio Sur, y mientras unos 50 países están avanzando a grandes pasos en esta tecnología, debemos decidir si preferimos sumarnos o quedarnos atrás en este campo”[39]. Internamente en Chile, también recibió críticas de las ONG’s en el sentido de que la posición del país se preparó a puertas cerradas y no reflejaba sus preocupaciones en relación a los peligros de los transgénicos, a lo cual contestó, “Yo diría que ha habido una evolución en materia de participación desde que empezamos a preocuparnos por el tema. Cuando el Gobierno creó la Comisión para la Biotecnología, empezamos a invitar a todas las personas e instituciones que estuviesen interesadas. Tal vez la falta de participación en esa etapa se deba a que veníamos recién organizándonos, pero en adelante se ha seguido una política de que todos los sectores puedan tomar parte en este debate.”[40]

En otro aspecto de la entrevista, la periodista Sofía Torey le consulta: En el tema de los resguardos, ¿qué opina del hecho que en algunos países europeos las autoridades han desautorizado proyectos de cultivos transgénicos, considerando el limitado conocimiento científico que se tiene sobre el tema y los temores de la población?, a la cual Stein responde: “Si analizamos el origen de esas controversias, vemos que nacen de los problemas de seguridad alimentaría que se han producido sobre todo en Europa y que han provocado gran conmoción, como el problema del aceite de colza en España con la muerte de cientos de personas, el de las vacas locas en Inglaterra, los casos de plasma sanguíneo o de las dioxina en pollo y cerdo en Francia, Bélgica y Holanda, la Coca-Cola en Bélgica o en panetone en Italia…Son todos casos contra la salud humana que han provocado un gran revuelo que nada tiene que ver con los transgénicos, pero han generado una enorme desconfianza hacia los reguladores alimenticios europeos. La reacción de la opinión pública ha sido “su ustedes no han podido controlar los alimentos tradicionales, tenemos miedo con lo que pueda ocurrir con los transgénicos”. Por otra parte, el tema se ha confundido. Se está hablando de transgénicos versus alimentos naturales, cuando lo importante debería ser alimento con o sin problema de seguridad alimenticia. Lo que interesa en definitiva, es si el producto me va a hacer mal o no”. [41]

Es importante mencionar que lo que interesa en un alimento es que éste sea seguro para consumo humano y que sea sustentable en el medio ambiente y con la vida en el planeta. “Respetando la biodiversidad propia de la naturaleza, comunicando a la ciudadanía sobre el tema, para tener un país con “consumidores cada vez más conscientes”, tanto en el consumo, como en el proceso de producción que lleva a la culminación de un determinado producto” [42]. Y como muy bien plantea Patricia Araos en entrevista concedida (Ver Anexo Nº3): “A partir del concepto más simple de RSE, como se define por Juan Trimboli, me parece que el no hacer daño, es la base en la que se sustenta. Y si bien las organizaciones de la sociedad civil tienen un rol en la construcción del concepto, no es exclusivo ni excluyente”. [43]

Biodiversidad

“Biodiversidad es la variedad de seres vivientes de cualquier procedencia, incluso los que provienen de ecosistemas terrestres y marítimos y de otros ecosistemas acuáticos, y los sistemas ecológicos a los que pertenecen; comprende también la diversidad que existe dentro de cada especie, entre las distintas especies, y entre los diferentes ecosistemas.

Todos los seres vivientes sobre la tierra son parte de un gran sistema interdependiente. Materias inertes como el agua, las rocas, y el suelo,
también forman parte de este sistema que hace posible que exista algún tipo de vida. La gran diversidad de los componentes que conforman este sistema también conocida como la biodiversidad - y las relaciones que existen entre todos ellos, es lo que permite que exista vida en la Tierra”[44].

Según Ursula Oswald, investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Autónoma de México, “la biodiversidad es un bien común, resultado de cientos de miles de años de evolución, apropiada colectivamente durante miles de años por los seres humanos. Por ello, no puede ser apropiada individualmente, ni puesta en peligro por intereses económicos de corto plazo”.[45]

En el caso de Chile, este es un país extenso, con variedad de alturas, climas, topografía y hábitat. Se puede considerar también una isla ecológica por estar rodeado por la Cordillera de Los Andes, el Océano Pacífico y el desierto. El país tiene un clima templado, que le ha dado una biodiversidad moderada con especies únicas y exclusivas.

Un 85,5% de la flora tiene su origen en el país, de las cuales 44.6% son especies endémicas y 40.9% son nativas. Las especies endémicas tienen su origen exclusivamente en Chile, en tanto que las nativas se originan en Chile y otros países. El 76,7% de los anfibios y 58.5% de los reptiles son endémicos. Estas características le otorgan un muy alto valor a nuestra biodiversidad, siendo los recursos genéticos endémicos los más valiosos del país por su condición de ser únicos y exclusivos.

Presentamos a continuación un resumen de la riqueza de especies y endemismos en Chile, patrimonio que debemos cuidar como nuestro legado genético:

Los recursos genéticos son aquellos que contienen material hereditario que tiene utilidad actual o potencial. El INIA ha definido el uso actual o potencial de plantas nativas o exóticas de Chile como usos alimenticios, medicinales, forrajero, principios químicos, ornamentales, madereros, artesanías, entre otros.

Con respecto a la biodiversidad agrícola, Chile tiene un importante número de razas locales y es centro de origen de la papa, tomate y frutilla. Estas especies presentan rasgos importantes frente al calor, la sequía, tolerancia al frío, resistencia a enfermedades. Además del uso agrícola, nuestra flora tiene un alto potencial de uso medicinal (al menos un 10.7% de especies), compuestos químicos con estructuras nuevas y actividad biológica.

No existe certeza respecto del grado de incidencia que la manipulación genética de especies pueda tener en la población humana y en el ecosistema, sin embargo, se plantea que los transgénicos atacan la biodiversidad, pues reemplazan especies autóctonas por organismos manipulados genéticamente, llevando a las primeras a su posible desaparición. Para proteger la biodiversidad del planeta, se creó un Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), el cual entró en vigor en diciembre de 1993, y fue ratificado por Chile en 1995. El convenio busca un equilibrio entre los países usuarios y los dueños de los recursos biológicos, reclamando que se compartan los beneficios derivados del uso de esos recursos con los países de donde provienen, en su mayoría países en desarrollo. De esta manera se busca prevenir la apropiación indebida de éstos. El convenio declara los derechos soberanos de los Estados sobre sus recursos naturales, y a la vez regula la conservación y el uso sustentable de la biodiversidad. Este convenio también respeta y valora los conocimientos tradicionales sobre el uso de la biodiversidad de las comunidades locales e indígenas.

La posición de Fundación de Sociedades Sustentables (FSS) de Chile respecto a la ingeniería genética, es que ésta podría afectar negativamente la biodiversidad agrícola, es decir las variedades tradicionales, especies endémicas y a los parientes silvestres por un desplazamiento competitivo, por desuso de variedades tradicionales y por efecto del traspaso de genes. Como conclusión, FSS plantean que los serios riesgos ambientales pueden alterar los ecosistemas de manera impredecible, crear supermalezas, resistencia a plagas, afectar a las especies y constituirse en peligrosos agentes de pérdida de biodiversidad y la amenaza de contaminación genética de nuestros centros de origen, parientes silvestres, cultivos tradicionales y especies endémicas con pérdida irreversible de un germoplasma nativo único y exclusivo en el mundo cuyas características pueden ser utilizadas para mejoramientos convencionales de cultivos sin la necesidad de manipulación genética.

En este punto, Rolando Stein es consultado en la entrevista de Ambiente y Desarrollo: “En Chile se ha mencionado el temor de que el aumento de cultivos genéticos “contamine” cepas endémicas que podrían utilizarse para mejorar otros cultivos. En definitiva, se plantea ¿por qué no explotamos la pureza de nuestra riqueza genética como ventaja comparativa, en lugar de traer material modificado ante el cual se están cerrando algunos mercados?, a lo cual contesta: La pregunta es absolutamente válida y esas son precisamente las opciones que debe tomar un país. Cuando hablo del paso que se está dando, yo no me estoy inclinando para Chile desarrolle la biogenética por sobre todas las otras cosas. Esto debe ser objeto de un amplio debate nacional. Las posiciones extremas pueden ser que nos dediquemos por completo a los cultivos orgánicos hasta que sólo tengamos cultivos transgénicos. Hay que definirlo. Aquí hay una tecnología que hasta el día de hoy prácticamente se ha desarrollado sin ninguna catástrofe o efecto nocivo para la salud humana y el medio ambiente, y queremos que siga así y por eso estamos tomando todas las medidas precautorias indispensables.”[46].

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Andrés Castaño

Técnico en Publicidad y Licenciado en Comunicación Organizacional. Andrea Pizarro Relacionadora publica y Licenciada en Comunicación Organizacional adiazpizarroarrobagmail.com Karen Scheihing Relacionadora publica y Licenciada en Comunicación Organizacional kscheihingarrobahatch.cl Escuela De Comunicaciones Licenciatura En Comunicación Organizacional de la Universidad De Viña Del Mar

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