Las Organizaciones ignoran las estrategias quizá más importantes
y basan su éxito casi únicamente en las estrategias comerciales
Lina María Téllez Marmolejo
Presentación
La Organización se acerca a sus públicos externos a través de
estrategias comerciales y no comerciales. Las primeras, operadas bajo
los principios del Mercadeo, han sido la única solución para generar
ganancias y rentabilidad; sin embargo, las segundas podrían funcionar
como un instrumento tácito y discreto de persuasión, al ser las
encargadas de emitir mensajes que proyecten una identidad limpia y
uniforme, establecer nexos emotivos entre los objetivos organizacionales
y sus públicos objetivo, generar admiración y respaldo obtener una
imagen acorde a su identidad, para finalmente –convertidas también en
una solución efectiva- atraer el éxito.
A partir de lo anterior, cabe resolver si ¿Es posible gestionar una
óptima Imagen a partir de mensajes corporativos y que éstos a su vez
generen ganancias a largo plazo para los intereses comerciales? Su
pertinencia radica en la importancia que debe tener para las empresas la
unificación de criterios de su Comunicación Externa y el manejo de
técnicas para adaptarse al entorno y ejercer influencia a su favor.
El aporte de esta pregunta para las empresas, se evidencia además, en el
reconocimiento total de sus Públicos Objetivo (pues no son únicamente
los clientes), en la creación de una cultura de la planeación del
mensaje no comercial
que tiene como consecuencia la definición clara de sus intenciones al
acercarse a dichos públicos y en la identificación de las técnicas que
pueden implementarse simultáneamente con su plan de mercadeo.
La incorporación de estos procesos a las rutinas laborales, aún está en
proceso e incluso se duda de sus incidencias, sin embargo, la descomunal
contribución de la gestión mediante tácticas que aportan renombre a las
empresas ha llegado a persuadir al consumidor y fidelizarlo, de ahí la
importancia de identificar los métodos de acercamiento.
Estas acciones o métodos se han reconocido como Relaciones Públicas y
hoy por hoy, sus funciones no pueden limitarse a la diplomacia, deben ir
más allá: generar reacciones favorables para la Compañía, posicionarse a
través de mensajes que establezcan vínculos personales entre la
Organización y sus todos sus públicos.
Cuatro empresas privadas pertenecientes al sector servicios, con un
rango de 100 a 900 colaboradores directos, dos de ellas ubicadas en las
principales ciudades del país y con una amplia trayectoria, y dos
ubicadas únicamente en Pereira pero con incidencia nacional y en proceso
de consolidación, dejaron en evidencia que si bien reconocen la Imagen
Corporativa como una estrategia efectiva de fidelización y
posicionamiento, no identifican la totalidad de sus Públicos Objetivo y
emiten inconscientemente mensajes corporativos que carecen de
orientación y de intención concreta; lo anterior, lleva a que dichos
empresarios (y seguramente muchos otros) confundan el acercamiento
comercial con el corporativo.
A partir de estos testimonios y la discusión académica, se pretende
contribuir al desarrollo de la mentalidad gerencial para optimizar su
ejercicio directivo y por
ende, el impacto de la Empresa y la obtención de resultados exitosos
gracias a la aplicación de mecanismos innovadores que enriquezcan y
favorezcan su desempeño ante la competencia, fortaleciendo el nexo con
sus clientes y proveedores, el gobierno, los gremios, los profesionales,
los medios de comunicación, etc.
Es prioritario que los empresarios identifiquen las funciones de las
Relaciones Públicas (persuasión, prestigio, posicionamiento y respaldo),
apoyadas por el mensaje corporativo o institucional, instauran puentes
emocionales y preferencias por parte de los públicos y finalmente, se
traducen en la conquista de los objetivos comerciales.
La metodología empleada para el desarrollo del presente documento fue la
revisión bibliográfica y la entrevista a directivos de las empresas
indicadas inicialmente:
1) Bibliografía – Ruta teórica:
Concepto de Comunicación Corporativa (Joan Costa – Cees BM van Riel)
entendida como la Comunicación total de la Empresa; Comunicación
Institucional (María Luisa Muriel y Gilda Rota) como la manifestación de
la marca corporativa a través de mensajes institucionales; Relaciones
Públicas con sus respectivas estrategias (publicidad corporativa,
periodismo corporativo, marca corporativa, mecenazgo y responsabilidad
social); Imagen Corporativa (Antonio Lacasa, Paúl Capriotti y Arturo J.
Londoño) entendida como la concepción que se tiene de la Organización
entre los públicos, susceptible de gestionarse y optimizarse.
2) Entrevista:
Este fue el método de acercamiento a las organizaciones a través de la
planeación de preguntas con el fin de mantener un marco conceptual que
garantizó la obtención de información concreta. Este método facilitó la
retroalimentación y la revisión de material sobre la Organización, lo
cual apoyó las conclusiones y permitió realizar una comparación entre la
teoría y la realidad.
1. La Organización: emisor por excelencia
La Organización como corpus atiende públicos objetivo internos y
externos, y para cada uno de ellos adopta una forma de comunicación: la
Comunicación Interna se desarrolla a partir de flujos verticales,
horizontales y diagonales, y es la que permite la coordinación de las
labores productivas y rutinas laborales, opera como facilitadora y
coordinadora.
La Comunicación Externa establece Relaciones Comerciales y Relaciones
Públicas.
Tradicionalmente, las Relaciones Comerciales se dan con los clientes en
respuesta a la dependencia económica de la Organización y con el fin de
obtener ganancias; lo anterior, ha sido considerado como el camino al
éxito. Por su parte, las Relaciones Públicas (con el gobierno, los
periodistas, los inversionistas, los proveedores, los gremios, los
profesionales y los Medios de Comunicación) buscan reafirmar la
reputación organizacional, gestionar una Imagen Óptima que en gran
medida depende de estos líderes de opinión o stakeholders.
Así pues, la integración del Área Comercial con el Área de
Comunicaciones y Relaciones Públicas, se legitima y se hace
imprescindible pues ambas deben comprender las ganancias y la reputación
como fines significativos e interdependientes. Una y otra formas de
Comunicación manejan sus propias estrategias, las cuales deben adaptarse
y dirigirse según los intereses explícitos (comerciales) o los tácitos
(no comerciales).
La Organización no sólo debe encaminar sus estrategias hacia el fin
último de su producción de bienes o servicios (las ventas), sino a
emitir un mensaje corporativo claro y la definición de las políticas de
acercamiento social.
La Imagen Corporativa, entendida como “el retrato que se articula en la
mente de los receptores a partir de señales enviadas por el objeto”[1],
se ha convertido en una prioridad para las Organizaciones, las cuales
han identificado que si sus públicos objetivo las cualifican
favorablemente, sus esfuerzos se traducirán en el incremento de sus
ventas. El paso a seguir es revisar cómo conseguirlo.
Públicos Objetivo de la Organización: Públicos corporativos.
“Los públicos externos o extra-institucionales son aquellos individuos o
sistemas sociales que forman parte del medio ambiente externo del
sistema institución y que lo afectan y/o son afectados por él, en mayor
o menor grado, en función del logro de los objetivos”[2]
Aún hay Organizaciones que consideran como sus Públicos Objetivo
únicamente a los clientes y los clasifican ampliamente según el estrato,
las preferencias, las edades y hasta su grado de escolaridad. Sin
embargo y aunque los clientes también son persuadidos a través de
estrategias no comerciales, la Organización tiene otros públicos:
“son los públicos que afectan o influyen de forma directa a un público
determinado en su opinión, decisión o conducta. Influyen emitiendo
opiniones sobre productos, servicios o empresas, y esta opinión es
importante para los miembros del público receptor”[3]
Los líderes de opinión o Stakeholders “son individuos o grupos con una
multiplicidad de intereses, expectativas y demandas que una empresa debe
proporcionar y proyectar a la comunidad. Los stakeholders poseen
atributos y los más importantes son: la legitimidad, el poder y la
urgencia.
Legitimidad.- Es la validez percibida de la demanda de un stakeholders.
Poder.- La habilidad o capacidad para producir un efecto en la empresa.
Urgencia.- Es el grado de las demandas que exigen la atención inmediata.
Para ello las empresas deben establecer la sensibilización y la
comunicación con los stakeholders, para el desarrollo sostenible de los
canales de monitoreo, para identificar las necesidades y demandas que la
empresa debe satisfacer permanentemente”[4]
Entre los numerosos públicos se encuentran los especialistas
(profesionales, gremios) quienes prefieren determinada Organización,
aquellos que cuenten con gran experiencia y trayectoria le servirán a
aquella que tenga determinados valores y proyecte unas garantías acordes
con sus expectativas.
Igualmente, los inversionistas aceptarán ofertas de acuerdo a la
información que tengan de la Organización.
Los empresarios entrevistados permitieron llegar a la conclusión de que
sus públicos más atendidos son los clientes y que están incursionando en
la tendencia de acercarse a los Medios de Comunicación con el fin de
conseguir menciones
gratuitas de sus productos o servicios más que de la empresa, esto es,
no hay una comprensión holista o corporativa de su Comunicación Externa
ni de los espectadores que los rodean, esta es casi la única opción
conocida para conseguir una Imagen Óptima. Han identificado la
importancia de tener una buena Imagen Corporativa, pero no todos los
mecanismos para llegar a ella.
Comunicación Corporativa
Antes de mencionar las contribuciones de una emisión de mensajes
coherente y uniforme, es importante aclarar los conceptos de Identidad e
Imagen como elementos indispensables de la Comunicación Corporativa.
La Identidad Corporativa es la suma de todas las formas de
representación empleadas por la Organización, es la personalidad de la
empresa explicada por Cees BM van Riel como la unión de Comunicación,
Comportamiento y Simbolismo.
La Imagen Corporativa es el reflejo de todas las señales emitidas por la
empresa y transformadas en concepto por los públicos objetivo.
Para que haya una concordancia entre Identidad e Imagen Corporativa la
Organización debe definir cómo quiere presentarse a sus públicos, por lo
tanto, necesita un perfil preciso, a través del cual pueda ser
reconocida. Por lo anterior, la relación Identidad – Imagen es estrecha
e indisoluble, pues de la coordinación y adaptación de las acciones y
señales Organizacionales (a nivel visual –logotipo, estilo visual
corporativo-, comunicacional y comportamental –cultura Organizacional,
servicio al cliente-), dependen las reacciones externas.
A partir del acercamiento a las empresas, es indudable que hay una
preocupación –ante todo- por la Imagen Corporativa más que por los
elementos de la Identidad que funcionan como vehículos, ya que sus
estrategias están orientadas hacia el posicionamiento mediante ideas
comerciales (como el portafolio de servicios, los pendones, las vallas)
pero no hay una atención especial al comportamiento de los funcionarios,
el cumplimiento de las promesas, el estilo corporativo, etc.
Teórica e históricamente es innegable que la Organización emite mensajes
conscientes e inconscientes a sus públicos. Asimismo, es irrefutable que
para apoyar los objetivos Organizacionales, debe haber una coordinación
de todas las acciones realizadas por la empresa.
En conclusión, una “Comunicación Corporativa”[5] eficiente se obtiene
con el fortalecimiento de la Identidad Corporativa (personalidad de la
empresa) y esto es lo que garantiza una Imagen inmejorable en los
Públicos Objetivo. La integración de todas las formas de Comunicación
empleadas por la Organización, es, por lo tanto, una de las herramientas
responsables de dar coherencia y énfasis a la Identidad Corporativa.
En este orden de ideas, la Corporativa coordina tres formas de
Comunicación según Cees BM van Riel:
1) Comunicación de Dirección: encargada de transmitir autoridad,
consolidar un ambiente cooperativo, aclarar y enfatizar los objetivos y
resultados deseados. Es una función irremplazable, que le corresponde al
Director de la Empresa tanto interna como externamente.
2) Comunicación de Marketing: encargada de apoyar la venta de bienes o
servicios a través de medios persuasivos que enaltecen los atributos del
producto y estimulan (directa o indirectamente) al consumidor:
publicidad y promoción.
3) Comunicación Organizativa: encargada de direccionar las relaciones
con todos los públicos objetivo (incluso el cliente interno) de los
cuales depende la Empresa en términos no comerciales: gobierno,
periodistas, inversionistas. Su objetivo es proteger la reputación de la
Organización y
modificar actitudes a través de la publicidad y la marca corporativa,
las relaciones públicas, el periodismo corporativo, el mecenazgo y el
mercadeo social.
“Las responsabilidades de la Comunicación Corporativa son:[6]
a) Desarrollar iniciativas para minimizar las discrepancias no
funcionales entre la identidad deseada y la imagen deseada, teniendo en
cuenta la interacción “estrategia – imagen – identidad”.
Las Organizaciones han manifestado tener seguridad de que hay una total
concordancia entre lo que desean reflejar y lo que efectivamente
reflejan, asimismo, aseguran que este resultado se da gracias a las
alianzas estratégicas como mecanismo de respaldo y prestigio.
b) “Desarrollar el perfil de “empresa tras la marca”
Aunque las empresas tienden a reunir todos sus productos y servicios
bajo un mismo nombre, sólo dos de las cuatro entrevistadas coincidieron
en que realizan campañas que resaltan su Responsabilidad Social y
presentan la empresa como
grupo de seres humanos. Éstas son las empresas que más tiempo llevan en
el Mercado y que a pesar de tener una Imagen sólida, están interesados
en mantenerla.
c) “Indicar quién debe hacer qué tarea en el campo de la comunicación
para formular y ejecutar los procedimientos efectivos que faciliten la
toma de decisión sobre asuntos relacionados con la comunicación”
Pocas empresas cuentan con políticas de comunicación establecidas, de
hecho, no cuentan con Comunicadores como líderes de las decisiones que
tienen que ver con las relaciones externas e incluso, internas.
Aunque las tres formas de comunicación contribuyen notablemente al
cumplimiento de los objetivos Organizacionales, las diferencia la
intención, pues la Organizativa o Institucional mediante las Relaciones
Públicas crea mensajes que persuaden indirectamente a través de ideas
corporativas, mientras que la de Marketing se apoya en la publicidad y
la promoción que persuaden directamente.
Respecto a las tres formas de Comunicación mencionadas, esta
clasificación es aún desconocida por las empresas a las que se acudió,
aún cuando las aplican. Esto lleva a deducir que la Comunicación ha sido
ejercicio espontáneo y que el Mercadeo ha sido el único camino al éxito,
sin notar que los esfuerzos pueden compartirse mediante otras técnicas.
Entre estas empresas, la que lleva más tiempo en el mercado ha
incorporado paulatinamente dichas técnicas, pues sus servicios están tan
posicionados que ha optado por prescindir casi en su totalidad de la
Publicidad.
Otra de ellas, se está posicionando mediante las alianzas estratégicas
con tan buenos resultados, que se ha valido prácticamente de las
Relaciones Públicas para cumplir con sus metas; sin embargo, cabe
aclarar que sus tácticas de venta también están relacionadas con lo que
ofrecen: espacios en medios de comunicación.
Las demás empresas ofrecen servicios educativos y de entretenimiento y
se han basado en la Publicidad más que en las Relaciones Públicas, éstas
apenas son incluidas en sus planes de Comunicación Externa.
2. Comunicación Organizativa o Institucional: Imagen Corporativa sin
fines comerciales prioritarios
“Lejos de un residuo, una segregación o un subproducto, la imagen es un
supravalor, que se impone más allá de la variabilidad de los productos y
servicios que al propio tiempo ampara. La imagen es un valor global
agregado que recubre y trasciende todas las realizaciones, producciones
y comunicaciones de la empresa, a las que inyecta identidad,
personalidad y significados propios y exclusivos"
Joan Costa – Comunicación en el siglo XXI
La Organización y sus mensajes corporativos: Comunicación Institucional
La Organización debe influir en todos sus públicos objetivo, tanto en
sus clientes como en aquellos que pueden funcionar como un apoyo para
posicionar una Imagen que les permita alcanzar sus metas. Esta relación
no tiene fines comerciales prioritarios y es llamada por María Luisa
Muriel y Gilda Rota “Comunicación Institucional” y por Cees BM van Riel
“Comunicación Organizativa”.
Esta Comunicación “tiene como propósito contribuir a la coordinación de
la institución con el microsistema o sociedad para que ésta a su vez
alcance sus objetivos”[7] y ajustar la idea que se tenga acerca de la
Organización a partir de las experiencias, la retroalimentación y la
influencia. Asimismo, es el modo por excelencia para transmitir mensajes
corporativos.
Una vez comprendido este concepto, cabe aclarar que tres de las cuatro
empresas referidas deben sobrepasar sus límites habituales e implementar
estrategias para ganar la simpatía de aquellos actores en los cuales
influye y por los cuales es afectada, razón por la cual debe evitar
mezclar las estrategias comerciales (Mercadeo) con las no comerciales
(Relaciones Públicas) y reconocer que hay una
empresa, un valor agregado tras la marca del producto, de manera que
tanto el éxito como el fracaso sea compartido por los sectores
vinculados sin perjudicar la reputación de la compañía.
El mensaje corporativo
El mensaje corporativo es aquella emisión hecha por la Organización con
un alto contenido institucional, habla de su historia, sus valores,
ideales y proyectos, es decir de su Identidad, resaltando valores
agregados y generando buena opinión y respeto, lo que permite constatar
que la Comunicación Institucional y el Mercadeo son más efectivos si se
integran, ya que “la fidelidad de los clientes es, más evidentemente,
una cuestión de satisfacción, buena opinión pública y otros valores
funcionales y emocionales agregados, como la respetabilidad y el
prestigio reconocidos, que constituyen la aureola y el carisma de la
imagen”[8], es decir, la Comunicación Corporativa secunda la labor del
Mercadeo para hacer la Organización más cercana a los públicos.
En algunas Organizaciones este tipo de intenciones se transmiten a
través del House Organ: una “publicación periódica sin afán de lucro,
editada por una Empresa directamente o a través de una empresa
especializada, para mantener informados a los empleados o públicos
externos sobre actividades que ésta desarrolla y es de su interés”[9]
Formas de Comunicación Institucional
“El éxito de una Empresa está ligado a unas buenas acciones de
Relaciones Públicas, unidas a la reputación, credibilidad, armonía y
mutuo entendimiento basado en la verdad y una información completa a los
públicos con los que se relaciona”[10]
La transformación de la relación Organización – Públicos debe empezar
desde el reconocimiento de los fines no comerciales como objetivos
importantes y prioritarios. Así, la Organización puede y debe basar la
gestión de su Imagen Corporativa y la Opinión Pública en estrategias de
las Relaciones Públicas.
El proceso de familiarización con estas estrategias por parte de las
Empresas citadas está aún incompleto, pues se presentan casos en los que
la Dirección confunde las tácticas comerciales con las no comerciales o
no las emplean. Sin embargo, por medio de la experiencia hay empresas
que identifican otros mecanismos (no mencionados por la Teoría) como: la
capacitación al personal y el servicio al cliente en pro de la
fidelización y la coherencia entre lo que la Organización dice ser y lo
que es.
En las cuatro empresas es claro que la fidelización empieza por el
cliente interno y por una Cultura del Servicio que más tarde se
reflejará en el trato a los consumidores, pero aunque ofrecen servicios
y sus clientes son exigentes, les falta mayor ejecución al respecto.
Uno de los grandes axiomas a nivel empresarial, es que las Relaciones
Públicas son una técnica para hacer favorable el entorno de la
Organización, pero pocos las han considerado como un modo de incorporar
todas las formas de Comunicación Externa como la Publicidad Corporativa,
el Periodismo Corporativo, el posicionamiento de Marca Corporativa y el
Mecenazgo, sin ser menos importantes la conducta ética, la transparencia
y el apoyo a causas cívicas.
Incluso la Conducta Institucional puede funcionar como medio
corporativo, pues es “un esfuerzo de una Organización en asumir su
responsabilidad social ante el conjunto de la sociedad. Las
Organizaciones, cada vez más, empiezan a asumir que son entidades
<<públicas>> y que tienen un rol social que jugar, y no sólo
comercial”[11]
En conclusión, la Comunicación Institucional “se refiere a todos los
mensajes que la Organización transmite, mediante los cuales se presenta
como entidad, como sujeto social, expone argumentos sobre ella y habla
como un miembro de la sociedad”[12].
Las Relaciones Públicas son una herramienta de la Comunicación
Institucional con la que se crea una necesidad mutua, interdependencia,
lealtad y por supuesto, ganancias a largo plazo, como:
- Acercamiento a los clientes (consumidores), quienes terminarán por
familiarizarse con la Organización, identificándose con sus campañas,
actitudes e iniciativas.
- Respeto de los públicos objetivo: cuando una Organización gracias a su
gestión consigue el respeto de la sociedad, consigue, al mismo tiempo
consolidarse como líder.
- El respaldo de los líderes de opinión: elemento a favor cuando la
Organización no alcanza sus objetivos o no tiene un desempeño exitoso,
pues los stakeholders están tan adheridos a la empresa, que tratarán de
justificar sus equivocaciones e incluso, colaborar para que sean pasadas
por alto.
- Incremento en el consumo de sus productos o servicios: el hecho de
tener a favor las opiniones de los líderes sociales, fortalece la
confianza en la Organización, lo cual redunda en que los clientes se
identifiquen aún más con las ideas corporativas y consuman sus
productos. La preferencia frente a la competencia, trae ganancias.
- Tendencia a consumir determinado producto o a identificar las campañas
de determinada Organización. Igualmente, genera mayores intenciones de
buscar empleo en dicha empresa, a adquirir acciones en ella, respetar
sus anuncios y responder a sus convocatorias.
Para lograr esta preferencia y un acercamiento amable con los públicos,
posicionar, y destacar o cambiar la Marca Corporativa, la Organización
adopta las siguientes formas de Comunicación Institucional (entre
otras):
El Periodismo Corporativo: La Organización es noticia.
El Periodismo Corporativo es “el conjunto de actividades informativas
que ejecutan las Organizaciones, desde la gestación de un hecho
noticioso hasta la publicación en los medios propios, alternativos o
masivos de comunicación”[13], es aquel que enaltece los mensajes
institucionales y se gestiona a partir de actividades realizadas por la
Organización que se puedan convertir en datos de interés para las
agendas informativas, de esta manera se consigue una mención gratuita de
la Empresa (su Marca Corporativa)
El comunicador aplica las estrategias periodísticas para que la
información resulte atractiva, contacta a los medios de comunicación a
través de ruedas y/o boletines de prensa, capacitaciones, tours,
material institucional como videos o cartillas.
Aunque los periodistas han identificado que se trata de una estrategia
en beneficio de la Organización, ésta debe ser persistente y mostrar su
compromiso y responsabilidad social, asimismo, debe procurar mantener
buenas relaciones con los Medios de Comunicación para salir favorecida
tanto en buenas como en malas situaciones.
Las acciones acompañadas por los Medios de Comunicación son:
- Lanzamiento de productos.
- Campañas de acción social.
- Balance social de la Organización.
- Eventos académicos o corporativos.
Esta relación como con el resto de públicos o Stakeholders se da en
términos de conveniencia, así, una Organización puede beneficiar a un
Medio al preferirlo adquiriendo sus servicios de suscripción o de compra
de espacios publicitarios, y el Medio puede beneficiar a la Organización
al incluir sus acciones dentro de su agenda informativa.
La Publicidad Corporativa: la Organización ‘se vende’
“La publicidad institucional o corporativa es aquella comunicación sobre
una empresa que se hace por medio del soporte publicitario y con
técnicas de ese tipo. Sirve para establecer, desarrollar, destacar o
cambiar la imagen de una empresa, por lo que supone un complemento muy
útil al resto de acciones de comunicación que se llevan a cabo para dar
a conocer una entidad y obtener comprensión sobre ella”[14]
Es uno de los argumentos más valederos para afirmar que las estrategias
de la Organización no deben ser exclusivamente comerciales
(productos/servicios) sino también orientadas a difundir información
sobre las ventajas competitivas de la empresa, destacando su Identidad,
posicionando la Marca Corporativa (no la del producto o servicio),
reforzando la reputación a través de los Medios Masivos.
Los mensajes de la Publicidad Corporativa, usualmente pretenden hacerle
saber al Público Externo que la Organización está pendiente de las
situaciones que afectan a la sociedad o que está dispuesta a compartir
con ella (navidad, productos especiales, fechas especiales, triunfos
nacionales, etc.).
Responsabilidad Social: más allá del intercambio económico
“La responsabilidad social de la empresa (RSE), también denominada
responsabilidad social corporativa (RSC) es un término que hace
referencia al conjunto de obligaciones y compromisos, legales y éticos,
tanto nacionales como internacionales, que se derivan de los impactos
que la actividad de las Organizaciones producen en el ámbito social,
laboral, medioambiental y de los derechos humanos”[15].
A través de la Responsabilidad Social, la empresa manifiesta su interés
por mejorar la calidad de vida de la sociedad y es el momento en el cual
se asume una posición ética. La Responsabilidad Social está ligada con
el Mercadeo Social pues a través de este se difunden campañas, entre
ellas:
Recolección de fondos para comunidades desamparadas.
Liderazgo para convocar otras empresas con fines filantrópicos.
Apoyo a las iniciativas cívicas.
Cambios en sus procesos de producción para reducir el impacto ambiental.
Padrinazgo de escuelas y restaurantes infantiles.
Apoyo a los pequeños empresarios o discapacitados.
Respaldo a eventos deportivos, académicos y culturales.
Vinculación con proyectos de intervención social.
“Es determinante en el análisis de la responsabilidad social de la
empresa, saber cómo el sector empresarial la está interpretando, qué
está haciendo al respecto, cómo maneja la gerencia y el equipo que lo
acompaña su compromiso no solo tanto para sus trabajadores, sino para la
comunidad, dentro de la ética y valores requeridos para prestar el
servicio que se han propuesto no afectando en ningún momento al medio
ambiente, entorno en donde se desenvuelven.” [16]
Esta estrategia que también se conoce como Mercadeo Social, además de
traer beneficios colectivos, dota a la empresa de factores
diferenciadores y sensibiliza a los públicos frente a la gestión de la
Organización, incluso a sus empleados, con los cuales hay que realizar
campañas internas para promover toda una Cultura de la Cooperación: buen
trato y buenas prácticas.
“Es poco probable que una empresa asuma una política de responsabilidad
social si se le convierte en un gasto que va en contra de sus intereses
y estados financieros, pues no podemos desconocer que en el lenguaje
empresarial todo se mide en costos de inversión y en la recuperación de
la misma.
Cuando se adquiera conciencia de que la Responsabilidad social es una
inversión que produce retornos en utilidades, los empresarios y
directivos asumirán un liderazgo positivo en el tema, y esto es más que
probable, es una realidad hacer de la responsabilidad social una acción
de ganancias para la misma empresa”[17]
El secreto no está sólo en admitir que el apoyo a las iniciativas
sociales reportará utilidades a largo plazo, sino en que es necesario
agregar estas actitudes a las políticas corporativas, de manera que se
cumpla con la coherencia entre Identidad e Imagen, que haya una
satisfacción interna que genere satisfacción externa y que no sea un
sofisma sino una postura que se asume por convicción.
Mecenazgo: una donación prestigiosa
“Es un instrumento de Comunicación Institucional que favorece y
enriquece la comunicación, no solamente externa, sino también la interna
en las Organizaciones en un claro sentido social. El mecenazgo valoriza
la imagen de la empresa afuera de objetivos comerciales y busca el
reconocimiento a nivel de labor social”[18]
El mecenazgo, opera en torno a la Marca Corporativa, mientras el
Patrocinio lo hace normalmente con la Marca de Producto, por lo tanto,
esta es una estrategia que aporta prestigio a la Organización, al
acompañar iniciativas culturales como:
- Construcción de Museos.
- Construcción de centros culturales y deportivos.
- Respaldo a deportistas y artistas.
- Respaldo a campañas de Cultura Ciudadana.
Lo anterior como contribución o donación a espacios ciudadanos.
Los empresarios entrevistados a partir de su trayectoria y experiencia
afirmaron que de las estrategias mencionadas, las que más utilizan con
fines corporativos, es decir, no comerciales, son:
Eventos Corporativos, gestión de material publicitario y promocional,
mercadeo social, gestión de comunicación interna y externa, periodismo
corporativo, almuerzos y capacitaciones; todas las empresas comprenden
que cualquiera de éstas funcionarán en su consolidación.
Una de las cuatro empresas indicadas, tiene casi cien años de existencia
en el país y tiene un departamento a través del cual potencializa sus
relaciones con los públicos, así:
- Apoya campañas sociales.
- Adapta sus servicios por el bien de la comunidad.
- Destina parte de sus ganancias a donaciones.
- Realiza actividades para el desarrollo de la comunidad.
- Promueve el fortalecimiento de la Responsabilidad social en su sector.
- Vincula a sus empleados en los proyectos de educación y cultura
ciudadana.
Con el paso de los años y al estabilizarse en el mercado, la empresa se
enfocó en la atención a la comunidad y en fortalecer este proyecto, hoy
es una marca colombiana reconocida a nacional e internacionalmente,
respetada y tomada como un hito empresarial; es una referencia válida
para las empresas de su sector y ha superado la competencia con una
inigualable ventaja.
3. El mensaje corporativo: una estrategia comercial a largo plazo
Estrategias no comerciales y su relación con los objetivos comerciales.
La integración del Mercadeo con las Relaciones Públicas, se da cuando
los soportes de las estrategias comerciales (la publicidad, el mercadeo,
el free press, entre otros) se adaptan como herramientas no comerciales
con el fin de generar preferencia de los productos o servicios de la
Organización, pues los consumidores recordarán las acciones de las
Relaciones Públicas (la publicidad corporativa, el mercadeo social, el
periodismo corporativo, la responsabilidad social, entre otros):
“Es así como las percepciones, experiencias y emociones ligadas a una
empresa –y por extensión a una marca, a un producto o un servicio-,
estructuran los patrones de conducta social relativa al consumo”[19]
El Comunicador social, además de atender las intenciones corporativas,
debe vincularse con las intenciones comerciales y unificar las políticas
que fomentarán las predisposiciones positivas. Del mismo modo, el
Comunicador debe examinar los mensajes comerciales para que éstos estén
alineados con las políticas de la empresa y protegerlas para que
permanezcan en la Conducta Institucional mediante el servicio al cliente
y el fortalecimiento de la Cultura del Servicio entre los empleados,
sobre todo aquellos que tienen un contacto permanente con el entorno de
la empresa.
Imagen de Marca Corporativa: La empresa tras la marca.
Ya lo explicaba el as de la marca, Sid Hecker en 1981 al afirmar que “un
concepto verbal podría ser lo adecuado para un producto, pero desde un
nivel más complejo
implica que a través de los anuncios haya una carga emocional incluida,
un elemento vendedor que sea la razón de compra. No debe confiarse sólo
a la publicidad la creación de razones para justificar la compra, sino
también en la labor de comercialización para influenciar las opiniones
del consumidor”[20]
Actualmente, la tendencia es, precisamente, trascender de la marca de
producto a la marca corporativa para facilitar la identificación total,
es decir, la identificación de la Organización, de sus políticas e
intenciones, no sólo del producto; cuando un producto lleva el sello de
una Organización prestigiosa suele tener aceptación casi inmediata en el
Mercado, de ahí su importancia: produce apreciaciones favorables.
Para que se dé un incremento en las ventas, las tendencias del marketing
se han inclinado hacia la creación de una Marca Corporativa que reúna y
exprese la “visión, la política empresarial y la imagen”[21], es decir,
las aspiraciones de la empresa, sus valores y conductas y sus grupos de
interés:
“El público dejó de comprar productos para comprar marcas, está ahora
dejando de comprar marcas para comprar imágenes de marca. Las marcas
identitarias de productos y servicios, así como la identidad
corporativa, deberán significar algo para la gente. Algo que no está en
los productos ni los servicios mismos, sino en sus valores
simbólicos”[22]
En definitiva, es la Imagen Corporativa el factor diferenciador que
agrega valores, permanencia en el tiempo y en la memoria de los públicos
objetivo, por encima de las campañas publicitarias, con una diferencia
radical: se gestiona indirectamente.
Todas las empresas consultadas han identificado el factor afectivo como
el secreto para atraer clientes, por esta razón sus campañas tienen un
tono amable que hacen pensar a sus respectivos nichos que comparten sus
deseos y necesidades, que el mensaje es personal.
Cada una de estas empresas adapta sus mensajes y transmite cualidades
como status, estilo y calidad de vida, obteniendo como resultado una
identificación por parte de sus públicos; realizan actividades como
regalo para los stakeholders con programas de clientes o aliados
preferenciales.
Gestión de la Imagen de Marca Corporativa
La gestión de la imagen de marca corporativa “está diseñada para la
generación de unas consecuencias que serán obviamente beneficiosas por
principio para la Organización desde su imagen e identidad”[23]. Algunos
beneficios de esta gestión, son:
- Posicionamiento interno: consiste en enfatizar la Identidad
Corporativa facilitando el curso de los procesos de la empresa y el
logro de los propósitos.
- Posicionamiento externo: se basa en el cumplimiento de las promesas
hechas a través de la publicidad y la promoción; asimismo, es la
respuesta de los consumidores quienes demuestran sus niveles de
aceptación.
- Credibilidad: es uno de los resultados más satisfactorios de la
gestión de la imagen pues garantiza el respeto de los públicos y la
autoridad corporativa para influir en el entorno.
- Fidelidad de marcas: protege a la empresa de la competencia y genera
tolerancia por parte de los públicos ante los errores cometidos por la
Organización.
- Consumo por cualidades de marca: los consumidores preferirán la marca
por los valores posicionados y lo que la Organización representa para
los públicos.
La imagen sólo puede gestionarse a través de métodos indirectos, de lo
contrario se sumiría que se puede manipular lo que las personas tienen
en su mente.
4. El Comunicador: un estratega corporativo.
Papel del Comunicador en la emisión de mensajes corporativos
La forma como se maneja la Comunicación Organizativa o Institucional
puede variar, en algunas ocasiones es parte de las labores del
departamento de Relaciones Públicas, en otras, cada área establece nexos
con sus públicos de interés; sin embargo, el rol del Comunicador toma
relevancia al ser el encargado de orientar todos estos procesos aunque
estén situados en diferentes departamentos y direccionarlos hacia los
objetivos corporativos de una manera uniforme.
En la las empresas visitadas el departamento de Mercadeo coordina los
mensajes corporativos, sin embargo, esto puede desorientar la intención
pues usualmente se mezclan los objetivos comerciales con los no
comerciales o le prestan mayor atención a los primeros que a los
segundos.
Sin embargo, algunos autores (y empresarios) han evolucionado este
concepto y
plantean la necesidad de un departamento encargado de “comunicar
mensajes a los públicos externos e internos para producir efectos en su
conocimiento, actitudes, opiniones y conducta de manera que se conforme
una imagen favorable para la institución”[24]
El rol del comunicador dentro de la Organización como gestor de Imagen
Corporativa se plantea así:
- Generar efectos en el conocimiento de la Organización mediante sus
acciones de Relaciones Públicas.
- Influir en actitudes, opiniones y conductas.
- Conocer y emitir los valores y objetivos corporativos; además,
diseñarlos de manera que los públicos se identifiquen con ellos.
- Optimizar el impacto de los mensajes emitidos.
- Acercarse a los líderes de opinión o Stakeholders y mantener una buena
relación con ellos.
- Promover el uso de las Relaciones Públicas internas y externas.
- Obtener una identificación de los públicos con la Organización.
El comunicador puede, incluso, lograr la diferenciación de las
Relaciones Comerciales para que los públicos interpreten a la Empresa
como un grupo que se interesa por ellos con fines más allá de los
económicos, por esta razón el perfil para un Comunicador Institucional
es exigente en la medida en que necesita desempeñarse objetiva y
eficientemente en el acercamiento a los generadores de opinión y
públicos de la Organización.
Para esto, el Comunicador requiere:
- Implementar las estrategias de Relaciones Públicas como un complemento
a las de Mercadeo.
- Identificar los públicos de la Organización.
- Tener habilidad para establecer relaciones no comerciales con públicos
que afecten los objetivos o la reputación de la Organización.
- Analizar el entorno organizacional e identificar las estrategias
idóneas para adaptarse al mismo.
- Recibir el apoyo de la Dirección para implementar planes de
comunicación Estratégica (asignación de recursos y respaldo en la
modificación de políticas que puedan influir en el desarrollo de las
estrategias).
En conclusión, la Comunicación debe legitimarse dentro de los procesos
de la Organización con el fin de implementar la emisión de Mensajes
Corporativos que permitan la comprensión de los intereses de la empresa
y favorezcan su Imagen, de manera que esta apoye la consecución de las
metas comerciales y no comerciales.
Para esto, debe auditarse el proceso de Gestión o Creación de la Imagen
y enfatizar la Identidad para que cada acción de la Organización
represente el significado propicio entre los públicos objetivo y sobre
todo entre aquellos que ejercen el rol de líderes de opinión,
estableciendo una relación que aunque sea de conveniencia y dependencia,
se dé en términos cordiales y profesionales.
Así, la integración de los intereses económicos de la Empresa con las
estrategias de Relaciones Públicas, garantiza en gran medida el éxito y
la viabilidad, por lo tanto es prioritario que a través del Comunicador
se canalicen las intenciones de la Organización y se llegue
efectivamente a cada público, pues para cada uno hay una estrategia, un
modo estratégico de acercamiento.
De esta forma los públicos terminan por preferir no sólo la marca de
producto, sino la marca corporativa, es decir, se da una aceptación
emocional de la Organización total, por lo tanto y deben considerar que
la Imagen equivale a la unidad de todas sus formas de Comunicación
Externa.
Por lo anterior, puede deducirse que la Organización debe generar
mejores impresiones en sus espectadores, preocupándose por la sociedad y
trascendiendo su fin económico hacia intenciones que redunden en sus
políticas de corporativas y demostrando el interés por su entorno
inmediato, convirtiéndose en agentes sociales reales.
[1] VAN RIEL, Cees B.M. Comunicación Corporativa. España : Prentice
Hall. Pág. 36. (1997)
[2] MURIEL, María Luisa y ROTA, Gilda. Comunicación institucional:
enfoque social de relaciones humanas. Quito(Ecuador) Editorial:
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[3] CAPRIOTTI, Paul. Planificación estratégica de la imagen corporativa.
Editorial: Barcelona : Ariel. Pág. 49
[4] CALDERÓN, Presentación. Los Stakeholders y la responsabilidad
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Noviembre 13 de 2005
[5] VAN RIEL, Cees .B.M. Op. Cit. Pág. 2
[6] VAN RIEL, Cees .B.M. Op. Cit. Pág. 23
[7] MURIEL, María Luisa y ROTA, Gilda. Op. Cit. Pág. 49
[8] COSTA, Joan. Imagen corporativa en el siglo XXI. Editorial: Buenos
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[9] LACASA, Antonio y Blay. Gestión de la Imagen Empresarial. Editorial:
Barcelona : Gestión 2000. Pag 92
[10] LACASA, Antonio y Blay. Gestión Op. Cit. Pág. 40
[11] CAPRIOTTI, Paul. Planificación estratégica de la imagen
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[12] IDEM
[13] OSORIO, Jhon Jaime. Periodismo Corporativo La gestión de la
información.
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[14] Disponible en http://www.miespacio.org/cont/trin/pubemp.htm México.
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[15] Cátedra en análisis de la responsabilidad social de la empresa.
Disponible en:
http://www.nebrija.com/responsabilidad-social/responsabilidad-social.htm
[16] MORA V., Carlos. El compromiso de la Responsabilidad Social
Empresarial. Disponible en: www.gestiopolis.com/dirgp/adm/conceptos.htm
- 13 Nov 2005
[17] GONZÁLEZ S, Tito. La responsabilidad social de la empresa, un buen
negocio. Disponible en:
www.gestiopolis.com/recursos/ documentos/fulldocs/ger/resobneg.htm
[18] LACASA, Antonio y Blay. Gestión Op. Cit Pág. 75
[19] COSTA, Joan. Op. Cit. Pág.
[20] HOPF, Robin. Annual Conference of the Market Research Society of
Australia at Leura NSW in 1991. Disponible en:.
www.managinnov.com.au/TTPCTA.htm
[21] VARIOS. Nuevas tendencias de márketing. HARVARD BUSINESS REVIEW.
Deusto. Pág. 135 (2004)
[22] Costa, Joan. Op. Cit. Pág. 66.
[23] LONDOÑO F, J. Arturo. Dirección de la imagen corporativa :
operación externa de la identidad empresarial : los conceptos de la
administración de la imagen y su tratamiento en la cultura
organizacional.
Editorial: Medellín : Pág. 196
[24] MURIEL, María Luisa y ROTA, Gilda. Op. Cit. Pág. 251
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Comunicadora
Social - Periodista de la Universidad Católica Popular del Risaralda y
trabaja para CASA EDITORIAL EL TIEMPO desde Enero de 2005. Actualmente
asiste a un diplomado en Mercadeo en la Universidad EAFIT, con el fin de
profundizar en temas de Comunicación Organizacional Externa. Su afinidad
académica está orientada hacia los idiomas y los Planes de Intervención
en Imagen Corporativa, Eventos y Relaciones Públicas, al tiempo que se
dedica a la consolidación de su propia empresa de Comunicación.
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