1. Introducción
El desarrollo de estudios que permitan generar la información en proceso
como el “ordenamiento territorial” de una Cuenca Hidrográfica, Región
y/o Municipio, es el punto departida para establecer los criterios
técnicos que orientaran el desarrollo y manejo de los recursos
naturales.
El Estudio de Capacidad de Uso de la Tierra (ECUT), debe de concebirse
como una herramienta de toma de decisiones, al considerar los datos
aportados como propuestas que permitan reducir el sobreuso del recurso
suelo y con ello estabilizar a mediano plazo el manejo de los recursos
naturales. El ECUT permite desarrollar acciones a instituciones
gubernamentales, organizaciones no gubernamentales (ONG), programas y
proyectos nacionales e internacionales para orientar el apropiado manejo
del recurso tierra.
La tierra es un recurso limitado y no renovable y el crecimiento de la
población humana determina la existencia de conflictos en torno a su
aprovechamiento. Es urgente armonizar los diversos tipos de tierras con
el aprovecha-miento más racional posible, a fin de optimizar la
producción sostenible y satisfacer diversas necesidades de la sociedad,
conservando al mismo tiempo, los ecosistemas frágiles y la herencia
genética (FAO 1994).
Esta armonización de tipos de tierras con tipos de usos es posible con
la planificación del uso, partiendo de la evaluación sistemática del
potencial de la tierra y del agua, de las alternativas de su
aprovechamiento, y de las condiciones económicas y sociales que orientan
la selección y adopción de las mejores opciones (FAO 1985, 1994). Dentro
de la planificación del uso de la tierra una etapa importante es la
determinación de la aptitud de la misma.
Un primer acercamiento a una evaluación de la aptitud de tierras es la
determinación de su capacidad de uso en términos biofísicos, basado en
un sistema de clasificación. Las clasificaciones en la actualidad se
diferencian de las evaluaciones en su carácter relativamente estable y
en su propósito de ordenar por clases o categorías; por otro lado, las
evaluaciones asignan y calculan valores a la tierra dentro de una
connotación de aptitud física y económica (Celada 1993; Ritchers 1995).
La limitante de las evaluaciones lo constituye el hecho de que requieren
sistemas de información con respecto a las tierras y/o los tipos de uso.
El presente Manual, presenta la propuesta básica para desarrollo de
Estudios de Capacidad de Uso de la Tierra, para la Republica Dominicana,
siendo una primera aproximación para el desarrollo de la Cordillera
Central, tomado en gran parte del Método desarrollado por el Instituto
Nacional de Bosque (INAB) de la Republica de Guatemala, teniendo mas de
ocho años de utilización, habiéndose comprobado la utilidad para guiar
hacia el uso deseable de la tierra. El Manual debe ser considerado como
una contribución de KfW-GITEC, a los futuros proceso de extrapolación de
Ordenamiento Territorial a otras Cuencas Hidrográficas o Municipios.
2. Objetivos del documento
2.1 Objetivo general
· Contribuir a la adopción y difusión a nivel nacional, de un método y
procedimiento de clasificación de tierras con base en su capacidad de
uso, que sea relativamente fácil de usar por los técnicos y que tenga
aplicabilidad a las condiciones de la República de Dominicana.
2.2 Objetivos específicos
· Proponer una base conceptual útil en estudios de tierras y suelos,
particularmente en la determinación de la capacidad de uso de la tierra.
· Establecer un procedimiento técnico uniformizado para la clasificación
de tierras por capacidad de uso.
· Disponer de un instrumento que pueda ser útil, principalmente en las
tareas de ordenamiento espacial en el territorio de productores
agropecuarios y forestales.
3. Descripción de la metodología
Con base en revisiones practicadas a estos sistemas y con la
participación de un grupo de expertos nacionales en planificación del
uso de la tierra, después de una serie de talleres, se adoptó una
metodología que combina algunos principios, conceptos y procedimientos
de los sistemas o esquemas del Departamento de Agricultura de Estados
Unidos –USDA-, T.C. Sheng y sus modificaciones, Centro Científico
Tropical de Costa Rica - C.C.T. -
Después de probarse la metodología, por un espacio de tiempo mayor de un
año, se organizó un seminario-taller al que se convocó a los técnicos
que participaron en la formulación inicial de la metodología, así como a
una serie de profesionales que habían tenido la experiencia de poner en
práctica el instrumento de clasificación de tierras; los asistentes a
este evento, tuvieron la oportunidad de vertir sus opiniones con
relación a la aplicabilidad de esta metodología, así como los
principales obstáculos que se les presentaron cuando la usaron. Los
participantes en este evento se citan en Anexo.
3.1 El esquema metodológico propuesto
Parte de los siguientes elementos conceptuales:
· Republica Dominicana es un país que a pesar de tener relativamente una
pequeña extensión territorial, cuenta con gran diversidad de condiciones
biofísicas.
· Todas las tierras del país son factibles de clasificación, con
excepción de las áreas que han sido sujetas de urbanización en los
diferentes asentamientos humanos.
· Se considera un primer nivel representado por la región natural, la
cual esta definida por límites que incluyen criterios geológicos,
climáticos, edafológicos e hidrográficos (fisiográficos).
· Se diferencian rangos en los niveles de los factores limitantes, según
la región natural en que se dividió el país.
· Las categorías de capacidad de uso, presentan un ordenamiento de mayor
a menor intensidad de uso posible.
· Como factores que limitan la utilización de las tierras, se han
considerado aquellos que afecten directamente a los usos forestales en
cuanto a su crecimiento, manejo y conservación; de fácil medición o
estimación y de bajo costo.
3.2 Marco metodologica
3.2.1 Factores que determinan la capacidad de uso de la tierra
Entre los factores que se consideran como determinantes están la
profundidad efectiva del suelo y la pendiente del terreno, ambos varían
en sus rangos dentro de las regiones en que se dividió al país.
Adicionalmente se consideran la pedregosidad (superficial e interna) y
el drenaje superficial como factores que en forma temporal o permanente
pueden modificar la capacidad de uso de la tierra. Estos cuatro factores
fueron considerados dentro del esquema adoptado en virtud de que, a
juicio de expertos, son los que principalmente definen la aptitud física
para el crecimiento, manejo y conservación, de una unidad de tierra
cuando es utilizada para propósitos específicos como usos de naturaleza
forestal y agroforestal (Rodas 1996).
3.2.2 Descripción de las variables y forma de estimarlas
Como ya fue mencionado, la metodología adoptada utiliza únicamente
variables físicas[1], pendiente, profundidad efectiva del suelo,
pedregosidad y drenaje, las que se describen como sigue:
a. Pendiente: Se refiere al grado de inclinación de los terrenos
(unidades de tierra) expresado en porcentaje. Los rangos de pendiente
son variables dentro de cada una de las regiones naturales que se han
definido en la presente metodología. A nivel de gabinete se estima por
medio de técnicas cartográficas utilizando mapas de curvas a nivel. En
el caso de extensiones relativamente pequeñas o en áreas muy complejas
como las kársticas, debe estimarse también la pendiente con técnicas
cartográficas a manera de guía, pero deben ser medidas en campo mediante
procedimientos topográficos: nivelaciones con nivel de mano o aparatos
rústicos, entre otros, a menos que existan levantamientos topográficos.
No debe olvidarse que lo que va a determinar la clasificación en una
unidad cartográfica, es la pendiente máxima, es decir la mayor
inclinación que presenta la unidad, expresada en porcentaje.
b. Profundidad efectiva del suelo: Se refiere a la profundidad máxima
del suelo susceptible de ser penetrada por sistemas radiculares de
plantas, nativas o cultivadas, dentro de toda la gama de usos
agropecuarios y forestales posibles. No se considera parte de la
profundidad efectiva horizontes R o capas endurecidas en forma natural o
por efectos de la labranza. Se considera como limitante de la
profundidad, las capas endurecidas cuya dureza no permitan ser rayadas
(en estado seco), con una moneda de cobre. En forma práctica, la mayoría
de capas “R” del suelo o bien los horizontes parcialmente alterados que
no permiten la penetración de las raíces, son las que determinan la
profundidad efectiva dentro del suelo. La profundidad efectiva, también
está limitada por capas freáticas cercanas a la superficie del suelo.
c. Pedregosidad: Se refiere a la presencia de fracciones mayores a las
gravas (0.045 metros de diámetro) sobre la superficie del suelo y dentro
del perfil del mismo. Incluye afloramientos rocosos, ya sea de
materiales de origen o transportados como materiales aluviales. Los
criterios para definir a este factor como limitante o no, son los
siguientes:
Pedregosidad superficial no Limitante:
1. Libre o ligeramente pedregosa: con ninguna o muy pocas rocas de
tamaño pequeño dispersas sobre el suelo (menos del 5% de la superficie).
2. Moderadamente pedregosa: con pocas rocas distribuidas sobre la
superficie (entre 5% y 20%)
Pedregosidad superficial limitante:
3. Pedregosa: rocas distribuidas sobre el área o en grupos cubriendo del
21% al 50%.
4. Muy pedregosa: rocas de todo tamaño cubriendo un 50 a 90% de la
superficie.
5. Extremadamente pedregosa: rocas de todo tamaño repartidas por todas
partes (90% al 100%).
Pedregosidad interna no limitante: Cuando se encuentren rocas, gravas o
fragmentos de roca en una cantidad de 35% o menos, por volumen en el
perfil del suelo.
Pedregosidad interna limitante: Será limitante cuando dentro del perfil
del suelo se encuentren fragmentos de grava o roca en más de 35% por
volumen.
Con fines de clasificación, se considera limitante si está en alguna de
estas categorías, superficial, interna o ambas.
d. Drenaje: Se refiere a la facilidad con la que el agua se infiltra y/o
percola en el interior del perfil del suelo. Su cualificación se hace a
través de indicadores del drenaje como: presencia directa de capas de
agua sobre la superficie del terreno, procesos de reducción dentro del
perfil del suelo (moteados grisáceos), clase textural, presencia de
capas endurecidas.
No Limitante:
1. excesivo: suelos porosos como las arenas o las laderas pronunciadas
que permiten un escurrimiento inmediato del agua.
2. bueno: suelos cuya estructura física o pendiente moderada permiten un
escurrimiento del agua en pocas horas.
3. imperfecto: suelos con alto porcentaje de arcilla o capas freáticas y
pendientes ligeras que no permiten el escurrimiento en un día.
Limitante:
4. pobre: suelos con alto porcentaje de arcilla, capas freáticas cerca
de la superficie del suelo y pendientes suaves o planas que impiden el
escurrimiento por varios días.
5. nulo o cenegado: suelos con las capas freáticas a nivel del suelo, o
por encima, durante períodos de varias semanas a meses. El color del
suelo es generalmente gris.
3.2.3 Categorías de capacidad de uso
Las categorías de capacidad de uso que se emplean en la metodología, se
ordenan en forma decreciente en cuanto a la intensidad de uso soportable
sin poner en riesgo la estabilidad -física- del suelo, se presentan a
continuación.
No se incluyen criterios de fertilidad de suelos, ni aspectos ligados a
la producción (acceso, mercados y costos), por lo que son categorías
indicativas de usos mayores en términos de la protección que ofrecen a
las capas superiores del suelo. Bajo este contexto, las categorías son
las siguientes:
a. Agricultura sin limitaciones (A):
Areas con aptitud para cultivos agrícolas sin mayores limitaciones de
pendiente, profundidad, pedregosidad o drenaje. Permiten cultivos
agrícolas en monocultivo o asociados en forma intensiva o extensiva y no
requieren o, demandan muy pocas, prácticas intensivas de conservación de
suelos. Pueden ser objeto de mecanización.
b. Agricultura con mejoras (Am):
Areas que presentan limitaciones de uso moderadas con respecto a la
pendiente, profundidad, pedregosidad y/o drenaje. Para su cultivo se
requieren prácticas de manejo y conservación de suelos así como medidas
agronómicas relativamente intensas y acordes al tipo de cultivo
establecido.
c. Agroforestería con cultivos anuales (Aa):
Areas con limitaciones de pendiente y/o profundidad efectiva del suelo,
donde se permite la siembra de cultivos agrícolas asociados con árboles
y/o con obras de conservación de suelos y prácticas o técnicas
agronómicas de cultivo.
d. Sistemas silvopastoriles (Ss):
Areas con limitaciones de pendiente y/o profundidad, drenaje interno que
tienen limitaciones permanentes o transitorias de pedregosidad y/o
drenaje. Permiten el desarrollo de pastos naturales o cultivados y/o
asociados con especies arbóreas.
e. Agroforestería con cultivos permanentes (Ap):
Areas con limitaciones de pendiente y profundidad, aptas para el
establecimiento de sistemas de cultivos permanentes asociados con
árboles (aislados, en bloques o plantaciones, ya sean especies frutales
y otras con fines de producción de madera y otros productos forestales).
f. Tierras forestales para producción (F):
Areas con limitaciones para usos agropecuarios; de pendiente o
pedregosidad, con aptitud preferente para realizar un manejo forestal
sostenible, tanto del bosque nativo como de plantaciones con fines de
aprovechamiento, sin que esto signifique el deterioro de otros recursos
naturales. La sustitución del bosque por otros sistemas conllevaría a la
degradación productiva de los suelos.
g. Tierras forestales de protección (Fp):
Areas con limitaciones severas en cualquiera de los factores limitantes
o modificadores; apropiadas para actividades forestales de protección o
conservación ambiental exclusiva. Son tierras marginales para uso
agrícola o pecuario intensivo. Tienen como objetivo preservar el
ambiente natural, conservar la biodiversidad, así como las fuentes de
agua. Estas áreas permiten la investigación científica y el uso
ecoturístico en ciertos sitios habilitados para tales fines, sin que
esto afecte negativamente el o los ecosistemas presentes en ellas.
También se incluyen las áreas sujetas a inundaciones frecuentes,
manglares y otros ecosistemas frágiles. Las áreas cubiertas con mangle,
están sujetas a regulaciones reglamentarias especiales que determinan su
uso o protección.
Esta categoría también incluye las zonas denominadas bosques de galería,
las cuales son áreas ubicadas en las márgenes de los ríos, riachuelos o
quebradas y en los nacimientos de agua. Tienen como función, retener
sedimentos que proceden de las partes altas, la protección de los
cauces, espejos de agua y captación del agua de lluvia, a través de la
parte aérea de la vegetación existente. Los bosques de galería, pueden
delimitarse con una franja de 15 a 30 metros de ancho de cobertura
vegetal a partir de las márgenes de los ríos, riachuelos, quebradas y
nacimientos de agua, a lo largo de los mismos.
Con base en el principio en que se basa la presente metodología, una
unidad de tierra clasificada dentro de una categoría de uso intensivo no
excluye el hecho de que pueda ser utilizada para otra categoría menos
intensiva, así, una unidad de tierra clasificada para usos agrícolas
intensivos perfectamente puede ser utilizada para arreglos de sistemas
agroforestales o aun para usos forestales productivos. Lo contrario no
se considera técnicamente posible, es decir, una unidad clasificada con
capacidad de uso forestal, no soporta usos más intensivos, tales como
los agrícolas o pecuarios sin que se ponga en riesgo la estabilidad del
recurso suelo, principalmente en nuestro país donde este recurso es muy
vulnerable a procesos erosivos y el deterioro general del terreno.
Para efectos de la aplicación de la ley forestal, en materia del
programa de incentivos forestales, se consideran tierras de vocación
forestal aquellas clasificadas en las categorías Forestal para
Producción (F), Forestal para Proteción (Fp) y Agroforestería con
cultivos permanentes (Ap), entendiendo que en el caso de esta última,
será sujeta a incentivos siempre y cuando sea utilizada para usos
netamente forestales, productivos o protectivos; en ningún momento serán
incentivados los arreglos agroforestales. Esta decisión es de tipo
institucional, en ningún momento la define el método de clasificación
utilizado.
3.2.4 Matrices de decisión y asignación de categorías de uso
Al combinar los niveles de los factores profundidad de suelos y
pendientes, se asignan categorías de capacidad de uso. Los rangos de los
niveles varían según la región natural en que fue dividido el país, tal
y como se presenta en los cuadros 1 a 7.
Los rangos considerados para cada uno de los grupos de pendientes,
pueden considerarse como generales, puesto que en alguna región pueden
encontrarse valores diferentes, si esto ocurriera, debe ser tomado como
inclusiones dentro de los rangos establecidos.
Es importante observar que en las matrices, cuando se considera más de
una categoría de uso posible, debe dársele prioridad a la categoría de
menor intensidad de uso, de acuerdo a la tendencia del factor limitante
que se esté analizando.
3.2.5 Modificación de la capacidad de uso de la tierra por los factores
modificadores
En el cuadro 8 se presenta la modificación de la capacidad de uso según
el nivel en que se presentan los factores modificadores, pedregosidad y
drenaje.
Cuadro 2. Modificaciones a las categorías de capacidad de uso en función
de la pedregosidad y el drenaje.
4. Procedimiento general para la realización de ECUT
El procedimiento general a seguir para la aplicación del sistema de
clasificación de tierras, se desarrolla de acuerdo a las siguientes
fases:
4.1 Primera Fase de Gabinete
4.1.1 Recopilación y análisis de información biofísica sobre el área
Se realiza con el fin de tener un conocimiento general del área.
Interesa conocer: localización geográfica, ubicación política, acceso,
extensión, información relevante sobre clima y sus principales variables
tales como: precipitación pluvial, temperatura, vientos y otras
características del área como zonas de vida, formas de la tierra y
origen de los suelos, clasificaciones existentes sobre el sitio.
4.1.2 Elaboración del mapa de unidades fisiográficas
Mediante técnicas de interpretación cartográfica o aerofotográfica, se
definen y delimitan unidades de mapeo, las cuales constituyen la base
del muestreo en la fase de campo. La definición de estas unidades estará
basada en una interpretación fisiográfica de las tierras, es decir, en
un análisis del paisaje. El análisis por el cual se definen las unidades
de mapeo, toma en cuenta los componentes de geología, clima, topografía,
suelos, hidrografía. Para esta actividad debe tomarse en cuenta la
escala a la cual conviene realizar el trabajo.
La escala del levantamiento en los estudios de capacidad de uso de la
tierra dependen entre otras cosas, del grado de detalle que se requiere
(objetivos específicos del estudio), de la escala del material
cartográfico y aerofotográfico y de los recursos con que se cuente. Para
uniformizar criterios, en el cuadro 9 se propone una clasificación de
las posibles escalas a utilizar.
Para áreas menores a 15 hectáreas, la separación de unidades de tierra
es posible trabajarla a nivel de campo por caminamientos y observaciones
visuales y/o auxiliados de hojas cartográficas o fotografías ampliadas;
es decir, que el análisis del paisaje a través de técnicas de
interpretación cartográfica y fotoidentificación serán un auxiliar
importante.
La escala más conveniente para los estudios de capacidad de uso de la
tierra, con esta metodología es de 1/50,000, en su defecto se pueden
usar múltiplos como 1/25,000 o 1/100,000. Lo anterior obedece a la
naturaleza de la base cartográfica del país.
Cuadro 3. Escalas y/o niveles de trabajo a utilizar
Cuando se menciona niveles de levantamiento se hace referencia a la
intensidad de muestreo u observaciones y medición de las variables
utilizadas por la metodología. En ese sentido, cuando el objetivo del
estudio requiera mayor precisión aumentamos la intensidad del muestreo
(estudio detallado) y, cuando el estudio no requiera más que un nivel
general, el número de observaciones en el campo disminuye.
4.1.3 Elaboración del mapa de pendientes
En este mapa se pueden clasificar unidades por pendiente con base en el
mapa cartográfico (curvas de nivel). Es elaborado en forma manual por
separación visual y utilización de plantillas o en forma automatizada
mediante procedimientos de SIG[2] basado en técnicas cartográficas. Una
descripción detallada de la técnica de elaboración de este mapa puede
encontrarse en los trabajos de Ferreiro 1984, Sheng 1990, Eastman 1992,
Nitler 1993, Velázquez 1994, y otros.
Para áreas con pendientes menores de 10%, en superficies menores de 15
ha, o en las áreas muy complejas como las regiones kársticas, no es
conveniente usar mapa de curvas de nivel para la elaboración de un mapa
de pendientes, entonces las pendientes se deben establecer directamente
en el campo, con el equipo que se disponga.
4.1.4 Mapa de uso de la tierra (opcional)
En esta fase se recomienda elaborar un mapa preliminar de uso de la
tierra, en términos de cobertura. La leyenda a utilizar deberá estar
acorde con las categorías de uso mayor establecidas por los organismos
especializados en el tema.
Se sugiere cuando menos incluir las siguientes categorías: Centros
urbanos o poblados, Tierras con cultivos (anuales o permanentes),
Tierras con pastos (naturales o cultivados), Tierras con bosque (puro o
mixto, de coníferas o latifoliar).
4.2 Fase de campo
4.2.1 Verificación de los límites de las unidades de mapeo
Esta actividad se hace por caminamientos, observaciones visuales y
barrenamientos. Se llega a homogenizar las distintas unidades de tierra
con base en criterios fisiográficos, cuya base principal es el relieve.
En el caso de estudios cuya clasificación del paisaje se requiera hacer
a nivel de elementos del paisaje; la separación de los mismos deberá
hacerse con esta base. El equipo mínimo necesario para el trabajo de
campo puede observarse en el anexo 6.
4.2.2 Determinación de profundidades de suelos y factores modificadores
Sobre el mapa de unidades de tierra (unidades fisiográficas) o en
boletas de campo, se anotan las profundidades efectivas de los suelos de
cada unidad cartográfica previamente delimitada en gabinete y verificada
en campo. Adicionalmente en cada unidad se realizan las anotaciones del
nivel en que se manifiestan los factores modificadores en caso de estar
presentes.
La profundidad efectiva de suelos se puede medir en Pedones o bien
perfiles representativos, esto puede ser abriendo calicatas o bien
utilizando cortes de caminos, en su defecto, puede realizarse con
barrenamientos y, en el caso de los factores modificadores, se miden
según el indicador adoptado para cada factor. En función de la
manifestación de los factores modificadores pueden separarse, sobre el
mapa de unidades fisiográficas, áreas limitantes para posteriormente
utilizarse en la asignación de categorías de capacidad de uso.
4.2.3 Chequeo del mapa de pendientes
Consiste en realizar chequeos mediante mediciones en campo de las
pendientes máximas en las unidades previamente definidas en gabinete,
con el propósito de corroborar y hacer los ajustes correspondientes.
Esto puede hacerse dentro de las lecturas que se van haciendo en el mapa
de unidades de tierra. Se recomienda que las pendientes sean medidas con
clinómetro u otro equipo similar.
En el caso de áreas muy pequeñas o que tengan una pendiente muy suave,
el mapa de pendientes que se ha elaborado con el mapa cartográfico, solo
será un auxiliar.
4.2.4 Chequeo del mapa de cobertura y uso de la tierra
Con base en lo mencionado en el inciso 5.1.4, se procede a las
verificaciones y/o modificaciones de las unidades de cobertura y uso de
la tierra predominante en cada una de las unidades, preliminarmente
definidas en la primera fase de gabinete.
4.3 Segunda Fase de Gabinete
4.3.1 Integración del mapa de unidades de tierra
Sobre la base de factores principales de pendiente del terreno y
profundidad del suelo y los factores modificadores, pedregosidad y
drenaje; considerados por el método que se desarrolla en este documento,
el procedimiento de integración del mapa de unidades de tierra, sigue la
secuencia siguiente:
El mapa base de unidades inicialmente fisiográficas, ahora serán
cartográficas y con la información del factor limitante profundidad del
suelo, es convertido en un mapa temático sobre profundidades de suelos.
Esto implica que algunas unidades tengan que unirse o bien desagregarse
en otras. Posteriormente, este mapa es sobrepuesto en el mapa de
pendientes, excepto para las áreas pequeñas o complejas como las
regiones kársticas, en donde el mapa de pendientes es solamente un
auxiliar; en su defecto, el procedimiento consistirá en designar la
pendiente máxima a cada unidad de tierra (unidad fisiográfica). En este
proceso se deberán separar nuevas unidades definidas por los límites de
ambos mapas. Cada nueva unidad se caracteriza por un rango de pendiente
y una clase de profundidad, según la región donde se ubica el sitio en
estudio. A este mapa resultante se le denominará, para efectos del
sistema adoptado por el PROCARYN , mapa de unidades de tierra.
4.3.2 Elaboración del mapa de capacidad de uso
A cada unidad de tierra identificada en el mapa resultante del proceso
anterior, con base en los niveles adoptados por cada factor limitante
(cuadros 1 a 7), se le asigna una categoría de capacidad de uso.
Posteriormente, esta categoría deberá ser analizada a la luz de los
factores modificadores pedregosidad y drenaje a efecto de determinar la
categoría de capacidad de uso definitiva. Si en la fase de campo fueron
separadas zonas de limitación por estos factores modificadores podrían
hacerse las sobreposiciones que sean necesarias para separar otras
unidades de tierra. El producto resultante es el Mapa de Capacidad de
Uso de la Tierra.
Finalmente, se siguen los procedimientos técnicos normales de vaciado
(rectificación fotogramétrica, reducción o ampliación, rotulación,
otros) de la información generada al mapa base según la escala de
publicación que el nivel del levantamiento requiere. Se cuantifican las
extensiones de cada unidad de capacidad y se definen los otros elementos
que acompañan a un mapa temático como el presente (leyenda, orientación
norte, escala, nombre del mapa temático, otros).
La figura 2, presenta el flujograma que resume el procedimiento de
realización de los estudios de capacidad de uso de la tierra resaltando
los insumos, actividades y productos de cada una de las etapas descritas
con anterioridad.
4.3.3 Elaboración de informe del estudio
Con esta información se procede a elaborar el documento final que
contiene el estudio de capacidad de uso de la tierra. El formato del
mismo debe contener como mínimo:
· Introducción (incluye justificación del estudio y localización general
del área de estudio)
· Objetivos (relacionados con los fines del estudio: registro forestal,
incentivos forestales, cambio de uso, manejo forestal, concesión,
otros).
· Metodología (esbozo metodológico que debe indicar procedimientos o
citar los materiales mas importantes que se utilizaron, tales como la
clase de fotografías (números, línea de vuelo, rollo), mapas, escalas de
los mismos etc.)
· Resultados: categorías de capacidad de uso existentes, uso de la
tierra, superficie por categoría, observaciones generales sobre el área
de estudio o sobre la metodología utilizada, mapa de capacidad de uso.
· conclusiones y/o recomendaciones de manejo, especialmente para las
categorías forestales.
· referencias del profesional, técnico o profesionales que participaron
en la elaboración del estudio (Síntesis curricular)
· anexos (mapas de pendientes, de profundidades, de uso de la tierra,
cuadros, otros).
Para efectos de aplicación de la normativa forestal, el PROCARYN pondrá
a disposición de los interesados un formato de presentación del estudio.
4.4 Consideraciones con respecto al uso de las técnicas cartográficas y
aerofotográficas en función de la superficie de estudio.
Cabe mencionar que las etapas descritas con anterioridad son necesarias
independientemente de la extensión de la unidad a clasificar; sin
embargo, pueden existir variaciones en cuanto a las técnicas auxiliares
para la recolección e interpretación de la información que la
metodología de clasificación requiere. En ese sentido, para unidades
menores a 90 hectáreas pueden darse las variantes indicadas en el cuadro
4
Cuadro 4. Variación de actividades (técnicas) de recolección de
información para los estudios de capacidad de uso en función de la
superficie de estudio.
5. Lecciones aprendidas
· La metodología de clasificación de tierras por capacidad de uso,
adoptada por el PROCARYN , está basada en criterios geológicos,
climáticos, topográficos y edáficos. Las adaptaciones incluyen la
consideración de un primer nivel representado por la región natural, la
separación inicial de unidades de tierra por análisis fisiográfico , la
definición de diferentes rangos de los niveles de cada factor según la
región natural, la inclusión de todas las tierras del país y de
categorías de capacidad de uso para sistemas agroforestales.
· Esta metodología puede ser sujeta a cambios o actualizaciones de
acuerdo a características o condiciones particulares que se encuentren
en su aplicación, pudiendo en el futuro llegar a evolucionar hasta un
sistema de clasificación por productividad de sitios, es decir, un
sistema de clasificación por clases de sitio o calidad de sitio.
Obviamente se requiere de estudios en este tema para diferentes
condiciones del país y por especies forestales.
· El esquema propuesto no debe ser considerado como una clasificación
con fines lucrativos sino mas bien como un criterio biofísico para
evitar que la capacidad de uso de una unidad de tierra sea sobrepasada y
consecuentemente origine deterioro de la base productiva, principalmente
por la vulnerabilidad de nuestros suelos al proceso erosivo. En otras
palabras, este método de clasificación, al igual que la mayoría de su
género, no esta basado en las características precisas que determinan
una producción agrícola o forestal en particular.
· La metodología propuesta, al igual que los sistemas que le dieron
origen, considera que las clases de capacidad son homogéneas en cuanto a
sus limitaciones para un uso determinado y no en cuanto a los tipos de
suelos, es decir, cada unidad de capacidad de uso puede incluir varios
tipos de suelos.
· Bajo el principio en que se basa esta metodología, una unidad de
tierra clasificada dentro de una categoría de uso intensivo no excluye
el hecho de que pueda ser utilizada para otra categoría menos intensiva,
así, una unidad de tierra clasificada para usos agrícolas intensivos
perfectamente puede ser utilizada para arreglos de sistemas
agroforestales o aun para usos forestales productivos. Lo contrario no
se considera técnicamente posible, es decir, una unidad clasificada con
capacidad de uso forestal, no soporta usos más intensivos, tales como
los agrícolas o pecuarios sin que se ponga en riesgo la estabilidad del
recurso suelo.
· Este esquema de clasificación de tierras se recomienda utilizarlo
preferentemente para los fines del ordenamiento de uso de la tierra de
acuerdo con la legislación forestal existente, es decir en la
certificación de tierras de vocación forestal, registro de tierras o
bosques de vocación forestal, aplicación de los incentivos forestales y
otros afines. Para efectos de productividad forestal, hasta donde sea
posible deberá recurrirse a estudios locales o regionales de índice de
sitio y clase o calidad de sitio.
· Para efectos de evaluación de tierras con fines forestales o
agropecuarios, este esquema de clasificación debe ser utilizado en forma
preliminar de homogenización de unidades de mapeo a las cuales se les
determinaría su aptitud física y/o económica, dentro del contexto
biofísico y socioeconómico particular.
· Se recomienda hacer llegar al PROCARYN cualquier sugerencia, opinión,
problema, incongruencia técnica o de otro tipo que resulte de la
aplicación de ésta metodología de clasificación de capacidad de uso de
la tierra a efecto de fundamentar cambios o mejoras a la misma.
· Cualquier información adicional sobre características de tierras y/o
condiciones de las mismas que contribuyan a una mejor orientación de la
producción con fines forestales debe adicionarse al estudio de capacidad
de uso, basado en la metodología descrita.
6. Bibliografía
ALFARO MURILLO M. DE LOS A. 1990. Estudio de caso sobre la rentabilidad
y uso optimo de recursos en plantaciones forestales en Costa Rica. Tesis
Mag. Sc. Turrialba, C.R., CATIE. p
ALVARADO G. 1989. División natural de Republica Dominicana. Mapa
temático de Regiones Fisiográficas escala 1:2000000 y actualización con
imágenes satelares de 1990 y el mapa de Cuencas de Republica Dominicana.
s.n.t.
BANCO MUNDIAL. 1995. Republica Dominicana, tenencia agraria y manejo de
los recursos naturales.
BOTERO L. 1981. FAO’S experience in land classification for forestry
with particular reference to developing countries. In Workshop (1980,
Wageningen, The Netherlands). Land evaluation for forestry; proceedings.
Laban P. (ed.). Wageningen, The Netherlands, International Institute for
Land Reclamation and Improvement, ILRI. P 110-132.
BUOL, S.W.; HOLE, F.D.; MCCRAKEN, R. J. 1981. Génesis y clasificación de
suelos. Trad. Por Agustín Contín. 2 ed. México, D.F., Trillas. 417 p.
CENTRO AGRONOMICO TROPICAL DE INVESTIGACION Y ENSEÑANZA -CATIE-. 1986.
Curso de planificación del uso de la tierra. Turrialba, C.R. 7 p.
CENTRO AGRONOMICO TROPICAL DE INVESTIGACION Y ENSEÑANZA -CATIE-. 1985.
Notas sobre el uso de la tierra. 7 p.
CELADA ROBLES J. E. 1993. Desarrollo de modelos para evaluación de
tierras en el trópico seco de Jutiapa, Republica Dominicana: aplicación
del sistema automatizado ALES. Tesis Mag. Sc. Turrialba, Costa Rica,
CATIE. 109 p.
COSTA RICA. INSTITUTO GEOGRAFICO NACIONAL. 1978. El proceso de
metropolización en Costa Rica y América Latina “El uso potencial del
suelo, de la tierra y la expansión metropolitana”. Ed. Por Miguel
Morales Alvarez. p. 109-114.
EASTMAN J. 1992. IDRISI User’s guide. Clark University. Massachusetts.
USA. 178 p.
ESCOBAR SAGASTUME A.A. 1987. Estudio de crecimiento y rendimiento de
Pinus maximinoii H.E. Moore en Jalapa, departamento de Jalapa. Tesis
Ing. Agr. Republica Dominicana, Universidad de San Carlos de Republica
Dominicana, Facultad de Agronomía. 75 p.
FAO. 1976. Esquema para la evaluación de tierras. Boletín de suelos de
la FAO No. 32. FAO, Roma Italia. 66 p.
FAO. 1985. Evaluación de tierras con fines forestales. Estudio FAO:
Montes No. 48. FAO, Roma, Italia. 106 p.
FAO. 1994. Directrices sobre la planificación del aprovechamiento de la
tierra. Colección FAO: Desarrollo 1, FAO, Roma, Italia. 96 p.
FASSBENDER H.W. 1982. Química de suelos, con énfasis en los suelos de
América Latina. San José, C.R., IICA. 422 p. (Serie de libros y
materiales educativos; no. 24).
FERREIRO CHAVEZ. s.f. Procedimiento para la determinación de la
capacidad de uso de la tierra. s.n.t.
GALVEZ RUANO J. J. 1993. Caracterización, diagnóstico y propuesta de
manejo de los recursos naturales renovables en la zona del Ejido
municipal de Flores, Petén. Tesis Ing. Agr. Republica Dominicana,
Universidad de San Carlos de Republica Dominicana, Facultad de
Agronomía/Unión Mundial para la Naturaleza, UICN. 255 p.
GOITIA E.D. 1954. Estudio del incremento volumétrico del Cupressus
lusitánica en relación a la edad y al sitio. Tesis Mag. Sc. Turrialba,
C.R., IICA. 70 p.
REPUBLICA DOMINICANA. Instituto Geográfico Nacional. 1965. Mapa
geológico de Republica Dominicana. Escala 1/500,000. 4 h. Color.
KLINGEBIEL, A. A.; MONTGOMERY. P.H. 1961. Land capability
classification. Agricultural Handbook 210. USDA. Soil Conservation
Service. Washington, D.C., EE.UU.
KOMIVES; LUCKE; RITCHERS. 1985. Notas sobre el uso de la tierra.
Turrialba, Costa Rica, CATIE. 9 p.
LOPEZ F. s.f. La planificación conservacionista del uso de las tierras.
Mérida, Venezuela, CIDIAT. 49 p. (Serie: Suelos y Clima).
MICHAELSEN T. 1977. Un sistema de clasificación de la tierra por
capacidad de uso para tierras marginales. Tegucigalpa, Honduras,
Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal/Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación/Naciones Unidas
Programa para el Desarrollo. Docto. Trabajo No. 1. s.p.
NITLER J. 1993. El manejo de cuencas en el proyecto de desarrollo
agrícola de Republica Dominicana. Republica Dominicana, MAGA/AID. 92 p.
RITCHERS J. 1995. Manejo del uso de la tierra en América Central: hacia
el aprovechamiento sostenible del recurso tierra. San José, C.R. IICA.
440 p. (Documento no. 28).
RODAS CAMAS O. A. 1996. Evaluación de tierras con fines de producción
forestal y conservación hidrológica. Estudio de caso Microcuenca del Río
Chilascó, Baja Verapaz, Republica Dominicana. Tesis Mag. Sc. Turrialba,
Costa Rica, CATIE. 198 p.
SECRETARIA GENERAL DEL CONSEJO NACIONAL DE PLANIFICACION
ECONOMICA/PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO. 1991.
Manual de capacitación: “Análisis de recursos naturales para su
integración”. 110 p.
SECRETARIA GENERAL DEL CONSEJO NACIONAL DE PLANIFICACION ECONOMICA/PLAN
DE ACCION FORESTAL PARA REPUBLICA DOMINICANA/PROYECTO GTZ “ASESORIA A
SEGEPLAN EN PLANIFICACION REGIONAL”/INSTITUTO GEOGRAFICO MILITAR. 1994.
Taller de trabajo sobre conceptos y definiciones fundamentales en
geografía temática para planificación regional. Memorias. Republica
Dominicana. s.n.t. 27 p.
SHENG T.C. 1992. Manual de campo para la ordenación de cuencas
hidrográficas: Estudio y planificación de cuencas hidrográficas. Guía
FAO CONSERVACION No. 13/6. FAO, Roma, Italia. 185 p.
SHENG T.C. 1976. Proyecto de clasificación de la capacidad de uso de la
tierra orientado hacia su tratamiento. Kingston, Jamaica, proyecto
PNUD/FAO. 13 P.
STORIE R.E.; WIESLANDER A.E. 1948. Rating soils for timber sites. Calif.
(EE.UU.), Soil Science Society Proceedings vol. 13:499-509.
TARRANT R.F. 1950. A preplanting forest soil survey. Seattle, Wash.,
Journal of Forestry. Pp. 104-105.
TOBIAS, V., H.A. 1996. Guía para descripción de suelos. Universidad de
San Carlos de Republica Dominicana, Facultad de Agronomía. 77p. Edición
Especial.
TOBIAS V. s.f. Copias del curso mapeo y clasificación de suelos.
Republica Dominicana, Universidad de San Carlos de Republica Dominicana,
Facultad de Agronomía. p.i.
TURVEY N.D.; SMATHURST P. 1994. Soil types as classes for managing the
nutrients status of planted Pinus radiata in Victoria, Australia.
Australian Forestry 57(4):148-156.
UGALDE A.L. (ed.) 1995. Resultados de 10 años de investigación
silvicultural del Proyecto MADELEÑA EN REPUBLICA DOMINICANA (segundo
borrador). Republica Dominicana, Republica Dominicana, CATIE-DIGEBOS. Pp
166-185. (mimeo).
VASQUEZ C.; RAMIREZ F.; VALVERDE J.M.; MENDEZ D.; NAVARRO C. 1995.
Clasificación y selección de sitios para reforestación en la región
Chorotega, Guanacaste, Costa Rica. In Semana Científica 1995 del CATIE,
Memorias. pp 69-75.
VELASQUEZ S. 1994. Sistemas de información geográfica. Documento
preparado para el curso de SIG en Republica Dominicana, Junio de 1994.
Turrialba, C.R., CATIE, Programa Manejo Integrado de Recursos Naturales
Area de Manejo de Cuencas. 164 p.
VELIZ Z. R. E. 1996. Comparación de metodologías de capacidad de uso de
la tierra en la cuenca del Río Itzapa, Chimaltenango. Tesis Ing. Agr.
Republica Dominicana, Universidad de San Carlos de Republica Dominicana,
Facultad de Agronomía. 113 p.
VILLOTA H. s.f. Sistema CIAF de clasificación fisiográfica del terreno.
Republica Dominicana, Universidad de San Carlos de Republica Dominicana,
Facultad de Agronomía. Documento de apoyo al curso de Mapeo y
Clasificación de Suelos. 1994 ht(7/94).
ZECH W. 1994. Metodología práctica para la identificación de sitios para
reforestación en la zona norte de Costa Rica, en especial con melina y
laurel. San José, C.R., COSEFORMA, Doc. del Proyecto No. 39. 53 p.
7. Anexos
Anexo 1: Glosario técnico
· ANALISIS DEL PAISAJE: Conjunto de conceptos, métodos y técnicas que
permiten interpretar imágenes (fotos, mapas, imágenes de satélite, etc.)
de la superficie terrestre, basadas en la relación fisiografía-suelo. Se
asume que los suelos son perfiles tanto como paisajes (Villota s.f..).
· CAPACIDAD DE USO DE LA TIERRA: determinación en términos físicos, del
soporte que tiene una unidad de tierra de ser utilizada para
determinados usos o coberturas y/o tratamientos. Generalmente se basa en
el principio de la máxima intensidad de uso soportable sin causar
deterioro físico del suelo (Klingebield y Montgomery 1961).
· CLASIFICACION DE TIERRAS POR CAPACIDAD DE USO: De acuerdo con
Klingebiel y Montgomery (1961) es un agrupamiento de interpretaciones
que se hacen principalmente para fines agrícolas y comienza por la
distinción de las unidades de mapeo. Permite hacer algunas
generalizaciones con respecto a las potencialidades del suelo,
limitaciones de uso y problemas de manejo. Se refiere solo a un nivel
máximo de aplicación del recurso suelo, sin que este se deteriore, con
una tasa más grande que la tasa de su formación. En este contexto, el
deterioro del suelo se refiere sobre todo al arrastre y transporte hacia
abajo de la pendiente de partículas de suelo por la acción del agua
precipitada.
· EVALUACION DE TIERRAS: Ritchers (1995) señala que es la actividad que
describe e interpreta aspectos básicos de clima, vegetación, suelos y de
otros aspectos biofísicos y socioeconómicos para identificar probables
usos de la tierra y compararlos con el rendimiento estimado de su
aplicación sostenible, es decir su aplicación deseada.
· LEYENDA FISIOGRAFICA: es una jerarquización de lo general a lo
particular del paisaje de una zona particular como producto de un
análisis paisajístico basado en criterios fisiográficos (relieve, agua,
clima) y/o geomorfológicos (formas de la tierra, materiales, edad)
(Villota s.f..).
· OBJETIVOS DE UNA EVALUACION DE LAS TIERRAS Y SU USO: Los objetivos de
una evaluación de tierras pueden ser: la valoración neutral o positiva
de las tierras, en el sentido amplio del catastro (Marín 1971, citado
por Ritchers 1995) o en sentido específico del valor ambiental para la
producción de ciertos cultivos. Otro objetivo es la protección y
recuperación de tierras frágiles, como primera orientación hacia una
acción al respecto (Sheng 1986; Michaelsen 1977; Tosi 1981; CCT 1985;
Tablas 1986, citados por Ritchers 1995) y finalmente otro objetivo puede
ser la implementación de usos deseados (FAO 1976, 1985).
· PAISAJE: Porción tridimensional de la superficie terrestre, resultante
de una misma geogénesis, que pueden describirse en términos de similares
características climáticas, morfológicas, de material parental y de
edad, dentro de la cual puede esperarse una alta homogeneidad
pedológica, así como una cobertura vegetal o un uso de la tierra
similares (Villota s.f.).
· PROFUNDIDAD EFECTIVA DEL SUELO: Es aquella profundidad que las raíces
de las plantas pueden penetrar fácilmente para obtener agua y
nutrimentos. Es la profundidad hasta cualquier capa en el perfil del
suelo que difiere del material superficial en propiedades químicas y
físicas, que en una u otra forma puede retardar el desarrollo y
penetración de las raíces. Se mide en función de la existencia de un
cuerpo que mecánicamente impide o limita el desarrollo radical, clase de
roca, ripio o estratos compactados y/o endurecidos (SEGEPLAN/PNUD 1991).
· SOBREUSO DE LA TIERRA: uso de una unidad de tierra a una intensidad
mayor a la que soporta en términos físicos (Komives et al. 1985,
Ritchers 1995).
· SUBUSO DE LA TIERRA: uso de una unidad de tierra a una intensidad
menor que la que es capaz de soportar en términos físicos (Komives et
al. 1985, Ritchers 1995).
· SUELO: Sistema natural desarrollado a partir de una mezcla de
minerales y restos orgánicos bajo la influencia del clima y del medio
biológico; se diferencia en horizontes y suministra, en parte, los
nutrimentos y el sostén que necesitan las plantas, al contener
cantidades apropiadas de aire y agua (Fassbender, 1982).
· TIERRA: todos los aspectos del ambiente natural de una parte de la
superficie de la tierra, en la medida en que ellos ejerzan una
influencia significativa sobre su potencial de uso por el hombre.
Incluye la geología, la fisiografía, los suelos, el clima, la vegetación
(FAO 1976, 1985, 1991).
· UNIDAD DE MAPEO: es una parte de la superficie terrestre con un tamaño
definido en función del nivel y escala de levantamiento y los criterios
de clasificación de la tierra. Existen unidades puras, asociaciones,
consociaciones, complejos (Klingebiel y Montgomery 1961; SEGEPLAN et al
1994).
· Unidad de tierra: Según FAO (1976, 1985, 1995), es una superficie de
la tierra, por lo general mapeada, con características específicas, la
cual se usa como base para luna evaluación. La FAO indica que estas
unidades deben aproximarse a las “unidades de manejo” con respuestas
uniformes a los sistemas relevantes de manejo.
· USO CORRECTO: uso que indica que no hay discrepancia entre la
capacidad de uso de la Tierra y el uso que actualmente se le está dando
(Komives et al. 1985, Ritchers 1995).
· USO DE LA TIERRA: Descripción de las formas de uso de la tierra. Puede
ser expresado a un nivel general en términos de cobertura vegetal. A un
nivel más específico se habla de tipo de uso de la tierra, el cual
consiste en una serie de especificaciones técnicas dentro de un contexto
físico, económico y social (FAO 1985, 1991).
· USO POTENCIAL: uso virtualmente posible con base en la capacidad
biofísica de uso, y las circunstancias socioeconómicas que rodean a una
unidad de tierra. Indica el nivel hasta el cual se puede realizar un uso
según la supuesta capacidad del suelo, bajo las circunstancias locales y
actuales. Bajo este contexto, el uso potencial es menos intensivo o de
igual intensidad que el uso a capacidad, pero nunca más intensivo
(Ritchers 1995).
Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento. Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior
Escuela de Planificacion Organica Evolutiva EPOE Consultor especialista en planificacion y manejo de areas protegidas. http://eevoolucion.blogspot.com
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |