“La vida es oscuridad cuando no hay impulso y todo impulso es ciego cuando no hay conocimiento y todo saber es inútil cuando no hay trabajo y todo trabajo es rutinario si no existe el cambio"
INTRODUCCIÓN
El trabajo se considera como el esfuerzo humano cuyo fin consiste en
producir servicios y bienes para el consumo pensamiento pueda
considerarse como la tecnología más antigua y por tanto es esencial
tratar de considerar el factor humano; este factor humano es fruto de la
interacción de creencias, valores, deseos, necesidades y motivaciones y
todas estas concluyen en una conducta, una forma de percibir la realidad
y acomodarse a ella.
Desde la epoca de la revolucion industrial poco a poco, las diversas
formas de gestión del factor humano han ido cambiando a un nivel cada
vez mas profesional, y han llegado al punto de no ejercer presión y dar
paso a la toma de decisiones colectivas por parte de los miembros de la
organización.
Estos cambios se han logrado a traves de procesos que abarcan
actividades dirigidas a ayudar a la organización para que adopte
exitosamente nuevas actitudes, nuevas tecnologías y nuevas formas de
hacer negocios. La administración efectiva del cambio, permite la
transformación de la estrategia, los procesos, la tecnología y las
personas para reorientar la organización al logro de sus objetivos,
maximizar su desempeño y asegurar el mejoramiento continuo en un
ambiente de negocios siempre cambiante.
Un proceso de cambio ocurre de forma muy eficiente si todos están
comprometidos con él. En tanto, para que las personas se comprometan,
ellas no pueden ser “atropelladas” por el proceso, como si fueran algo
lejano del mismo, por que no son. En la verdad, el cambio ocurre a
través de las personas. Y, para que se considere a las personas como
parte del proceso de cambio es necesario conocer sus valores, sus
creencias, sus comportamientos.
Las organizaciones y las personas que en ella están incluidas cambian
continuamente. En las organizaciones, algunos cambios ocurren por las
oportunidades que surgen, mientras que otros son proyectados. El término
desarrollo es aplicado cuando el cambio es intencional y proyectado.
1. MARCO TEÓRICO
PROCESO DE CAMBIO
Proceso a través del cual una organización llega a ser de modo diferente
de lo que era en un momento dado anterior. Todas las organizaciones
cambian pero el reto que se plantean los directivos y, en general, todas
las personas de la organización es que el cambio organizacional se
produzca en la dirección que interesa a los objetivos de la
organización. Es por ello que se habla de gestión del cambio, agentes de
cambio, intervención para el cambio, resistencia al cambio, etc.
Cuando se quiere llevar adelante un proceso de cambio, se debe tener en
cuenta que las personas pretenden que la nueva situación les proporcione
la misma seguridad que la previa. Mientras el proceso avanza sin mayores
dificultades, el cambio sigue adelante, pero no bien se producen
inconvenientes, las personas tienden a volver rápidamente a la situación
anterior y es por eso que gran proporción de los procesos de cambio
fracasan al poco tiempo de ser implementados.
Para que un proceso de cambio pueda implementarse con éxito y sostenerse
en el tiempo, es fundamental tener en cuenta el factor humano. Las
personas deben confiar, estar motivadas y capacitadas, ya que el cambio
es un proceso muy duro, tanto a nivel personal como organizacional.
La persona que lidera el cambio debe lograr que las personas puedan
hacer mejor el trabajo, con menor esfuerzo y mayor satisfacción.
La confianza es un requisito esencial para lograr un ambiente de trabajo
agradable y de franca cooperación. En este mundo globalizado e
hipercompetitivo en el que nada parece seguro, no resulta extraño que la
confianza haya casi desaparecido del ambiente laboral.
Los empleados desconfiados se comprometen menos y son menos eficaces que
los que confían. Los directivos que desconfían de sus empleados
malgastan su tiempo controlándolos y ni unos ni otros se concentran en
sus tareas y responsabilidades específicas.
La motivación de los recursos humanos se logra cuando son tenidas en
cuenta tanto las metas de la organización como las de las personas que
la integran, creándose una verdadera energía que facilita el proceso de
cambio.
La adaptación de la empresa a la realidad del cambio tiene que suceder a
través de un proceso que vaya ocurriendo real y efectivamente. El cambio
no debe ser autoritario ya que así es muy difícil de lograr, debe ser
flexible, con la participación de todo el personal a través de grupos
pequeños pero consistentes, para permitir que el proceso avance.
Para lograr el cambio, los grupos deben perder el miedo. Con los
primeros logros que alcanza cada grupo, los integrantes experimentan la
satisfacción de los resultados obtenidos que ellos mismos propusieron, y
a partir de ese momento se rompe la inercia al cambio.
Para realizar un proceso de cambio exitoso es premisa fundamental el
autoconvencimiento de los directivos de la organización y la
concienciación del personal respecto a la necesidad del cambio.
LAS ETAPAS DEL PROCESO DE CAMBIO
Existen tres fases principales que todo proceso de transformación debe
recorrer, y todas se cumplen inexorablemente.
La Primera es un período de Cuestionamiento, de Retar el Status, de
Fijar Metas, y de Diseñar. De una u otra forma, decidimos que la forma
actual de hacerlas.
La segunda etapa es un período de Cambio, de Aclarar, de Reforzar. Aquí
es donde hacemos el verdadero trabajo pesado del Cambio. Creamos
estructuras, desarrollamos nuevos sistemas y comenzamos a fomentar
nuevas actitudes y formas de trabajar.
La tercera etapa es un período de Consolidación, de Institucionalización
y de Evaluación. Esta es la etapa donde hacemos permanente el cambio.
Nos aseguramos que nuestra gente no piensa que es otro “Programa del
Mes”, sino algo que va a perdurar en la Organización.
Todos pasaremos por estas tres etapas, pero no necesariamente en ese orden.
CAMBIO ORGANIZACIONAL
La palabra cambio se ha hecho familiar en las más diversas
organizaciones y se ha convertido en un protagonista del quehacer
empresarial. Hoy, el paradigma parece ser " quien no se adapte al cambio
morirá en el camino".
Existe un consenso de que el cambio es una realidad, que afecta
fuertemente, de hecho lo único sólido a lo cual es posible aferrarse, es
a la certeza de que cualquier cosa que pasa hoy, ya habrá cambiado al
día siguiente.
El ambiente en general que envuelve a las organizaciones esta en
continuo movimiento y es dinámico, exige una elevada capacidad de
adaptación de supervivencia. Deben enfrentarse a un entorno inestable,
de cambio constante. Así, pues, para sobrevivir y competir hay que
adaptarse al cambio rápida y eficazmente. El cambio que se realice,
afectará en algún grado las relaciones de poder, estabilidad de roles y
satisfacción individual al interior de la organización.
Este proceso puede desarrollarse conscientemente, aunque es muy difícil
anticipar los efectos de los cambios; es posible elegir con claridad la
dirección que lo facilite.
Un proceso bien conducido de cambio implica lograr una transformación
personal, que hace que el hombre este más alerta, más flexible y por eso
muchas veces tiene que iniciar un análisis de revisión interior y de
autoconocimiento. En este cambio, como proceso de aprendizaje
permanente, deben involucrarse la alta gerencia de la nuestra capacidad
de respuesta.
Un aspecto importante a considerar es la tendencia natural de las
personas de resistirse al cambio. Hay que crear y desarrollar una
actitud y mentalidad abierta a los cambios, una cultura, que permita
acoger las buenas iniciativas, así como desechar las malas.
Los cambios organizacionales no deben dejarse al azar, ni a la inercia
de la costumbre, menos a la improvisación, deben planificarse
adecuadamente.
EL PROCESO DE CAMBIO
El proceso de cambio consiste básicamente en tres etapas.
• Recolección de datos: determinación de la naturaleza y disponibilidad de
los datos necesarios y de los métodos utilizables para su recolección
dentro de la organización. Incluye técnicas y métodos para describir el
sistema organizacional, las relaciones entre sus elementos y las maneras
de identificar problemas y asuntos más importantes.
•
Diagnóstico organizacional: del análisis de datos tomados se pasa a su
interpretación y diagnóstico. Se trata de identificar preocupaciones
problemas, sus consecuencias, establecer prioridades y objetivos.
•
Acción de intervención: se selecciona cuál es la intervención más
adecuada para solucionar un problema particular organizacional. Esta no
es la fase final del proceso de cambio, ya que este es continuo y una
etapa capaz de facilitar el proceso sobre una base de continuidad.
EL PUNTO DE PARTIDA PARA EL CAMBIO
Hoy en día el cambio organizacional es la piedra angular del
mejoramiento continuo de las organizaciones. El cambio es el fenómeno
por medio del cual el futuro invade nuestras vidas y conviene observarlo
atentamente desde el ventajoso punto de vista de los individuos que
viven, respiran y experimentan.
La gente se pasa la vida esperando a que las cosas cambien, a que las
personas que los rodean cambien y a que todo se ajuste a su manera de
ser y de pensar. Pero los empleados pueden asumir el rol de líderes
dentro de un proceso de cambio y crear una visión compartida que
movilice a la organización y a su recurso humano en el proceso de
cambio. La misión de generar la capacidad de cambio, parte de la
autoeducación permanente, para aprender y desaprender y para ayudar a
los otros a aprender. El aprendizaje es cambio y su punto de partida es
la educación.
El conocimiento es la clave para ser competitivos. Hoy más que nunca,
las organizaciones deben desarrollar capacidades de aprendizaje que les
permitan capitalizar el conocimiento.
Es necesario que el trabajador asuma mayor responsabilidad por su propio
desarrollo, que se convierta en actor de su proceso de aprendizaje y que
se esfuerce en definir sus propias necesidades en función de los
requerimientos del trabajo mismo.
Una buena forma de aumentar la efectividad, es haciendo las cosas de
manera diferente a la forma tradicional, incorporando así el cambio como
una constante en el funcionamiento organizacional.
Trabajar por trabajar es hoy signo de improductividad. Lo que se
requiere para ser más competitivo es dinamismo, es decir, energía
orientada hacia el logro de los objetivos.
El entorno cambia y las empresas se van ajustando a nuevas reglas como
la integración de esfuerzos, el beneficio compartido, el trabajo en
equipo, la permanente disposición a aprender y a cambiar, las
organizaciones por procesos, el aplanamiento de las estructuras
organizacionales, la disminución de los niveles jerárquicos y de puntos
de control, la ruptura de barreras, la necesidad de comunicación, la
autogestión y el autodesarrollo como pilares del cambio.
El autodesarrollo permite que la gente esté en capacidad de construir
nuevos esquemas de aprendizaje.
La autogestión lleva a que cada empleado esté en capacidad de planear,
hacer y evaluar su propio trabajo sin necesidad de tener que estar
esperando a que su superior le diga las cosas que el mismo sabe que se
deben hacer por el bien de la Empresa.
La autogestión implica:
• Trabajar en equipos que requieran poca o ninguna supervisión.
• Lograr que los empleados aporten buenas ideas y sugerencias.
• Convertir a la empresa en una organización que aprende continuamente.
• Hacer que los empleados se sientan dueños de lo que hacen.
• Lograr que la gerencia mantenga un mayor control del negocio.
• Que cada uno de los empleados actúe como un empresario creativo y
automotivado.
• Que la empresa sea un lugar de trabajo agradable y que a su vez ofrezca
a los clientes excelentes productos y servicios que aseguren su
permanencia en el mercado.
Se debe comenzar por querer el trabajo que se realiza en la Empresa, borrar de la mente todos los rencores, celos profesionales y envidias que se manejan en las organizaciones. Debemos pensar que el trabajo es parte de la misión que se tiene en la vida y que ésta es la mejor oportunidad de servir a los demás.
CULTURA Y CAMBIO ORGANIZACIONAL
Las tendencias que pautan el desenvolvimiento del mundo contemporáneo determinan los cambios, es decir, las nuevas actitudes en las empresas, tales como, la globalización de la economía, la conciencia ambientalista, la aceleración de las privatizaciones, las alianzas estratégicas y el avance tecnológico, conforman un ineludible conjunto de condiciones que afectan las organizaciones. La estrategia que mejor interpreta las respuestas ante las demandas de ese entorno tan complejo y cambiante se resume en competitividad.
NATURALEZA DEL CAMBIO EN LA CULTURA ORGANIZACIONAL
Es propio de la naturaleza de las organizaciones, que ellas cambian con el tiempo y, por tanto, los gerentes por definición, tienen que estar tratando de manejar el cambio con una visión proactiva.
De acuerdo a lo anterior, la misma supervivencia de una organización puede depender de la forma como adapte la cultura a un ambiente de rápido cambio. A partir de esta premisa, las organizaciones que quieren ser competitivas se mantienen en busca de la excelencia, a través de la adquisición de nuevos conocimientos que les permitan estar a la par del entorno y, a su vez, asumir el compromiso de conocer el grado de integración y diversificación de competencias, de manera que puedan, utilizar las herramientas que les permitan estructurar un adecuado portafolio de productos y/o servicios.
Dentro del marco descrito anteriormente, esas son estrategias que toda gerencia debería adoptar para el logro del éxito en el alcance de los objetivos establecidos, según las orientaciones preestablecidas por la visiòn de la organización.
IMPLICACIONES DEL CAMBIO DE LA CULTURA
El cambio de la cultura implica una modificación de un estado, una
condición o situación. Es una transformación característica, una
alteración de dimensiones o aspectos más o menos significativos. El
panorama actual de las organizaciones se presenta lleno de cambios
radicales y con un ritmo sin precedente en la historia de la humanidad.
En la medida que los cambios se vuelven un factor permanente y
acelerado, la adaptabilidad del individuo organizacional a tales cambios
resulta cada vez más determinante en la supervivencia de cualquier
empresa.
Considerando lo anterior como una constante, la realidad permite
concluir lo siguiente: las organizaciones se plantean retos y han
demostrado que el presente es de quienes se adapten más agresivamente a
las nuevas realidades, que las ciencias gerenciales modernas tienen
sentido cuando se aplican adecuadamente, que los retos del futuro son
superables cuando se toma conciencia del papel de la innovación en un
entorno cambiante.
A medida que las organizaciones desafían el cambio, será determinante
que la gerencia desarrolle nuevas tecnologías en función de mejorar las
destrezas y habilidades de los individuos.
La esencia de la gestión de la alta gerencia, es visualizar
acertadamente hacia donde se deben encaminar los esfuerzos de una
organización, y lograr moverla al menor costo. Sin embargo, hacer esto
no es fácil, ya que se presentan imprevistos, y tantas posibilidades de
limitaciones únicas, que resulta complejo enfrentarlas con esquemas
rígidos- pero ejecutar el cambio con enfoques nuevos, sugiere que el
cambio en alguna forma es un fenómeno que presenta un reto sin
precedentes.
TRES IDEAS BÁSICAS ACERCA DE LA GERENCIA DEL CAMBIO
Primero: consiste en la capacidad que debe tener la alta gerencia en
manejar los cambios, ya que éstos implican costos, riesgos,
ineficiencias temporales y cierta dosis de trauma y turbulencia en la
organización. Adicionalmente, pueden obligar a la alta gerencia a
invertir tiempo y esfuerzos y obviar otros asuntos claves para la
empresa.
Segundo: una vez que se inicia el cambio, este adquiere una dinámica
propia e independiente de quien lo promueve o dirige, es decir, puede
suceder que en algunos de los casos más exitosos de cambio, los
resultados obtenidos sean cónsonos a lo planificado inicialmente. Aunque
en algunos casos, lo planificado y lo obtenido no coincida por completo.
Este fenómeno es motivado, entre otras cosas, al hecho de que una vez
que se desencadena el proceso de cambio, ocurren una serie de eventos,
acciones, reacciones, consecuencias y efectos que difícilmente, pueden
ser anticipados y controlados por completo por quienes gerencian el
cambio.
Tercero: el cambio en una empresa es un proceso lento, costoso, confuso
y conflictivo, que normalmente ocurre a través de ciertas etapas más o
menos comunes.
Por lo tanto, que no sólo es importante diseñar y planificar el estado
futuro deseado, sino analizar profundamente el estado de transición
necesario para que la organización se mueva hacia el objetivo deseado.
Es importante destacar que el cambio requiere de un alto nivel de
compromiso, inversión y dedicación al logro de la nueva situación; que
si no se cuenta con la participación activa y el apoyo de quienes tienen
el poder de toma de decisión en la empresa, es muy probable que el
cambio no sea exitoso o quede inconcluso, lo que puede ser perjudicial
para la organización.
Por lo anterior, los cambios son producto del crecimiento de las
organizaciones, en cuanto a los planes que desarrollan, por la
diversificación de sus acciones, especialización de sus actividades, el
liderazgo de sus direcciones y por las características del mercado donde
actúan y compiten.
PROCESO DEL CAMBIO PLANEADO
Las organizaciones con visión proactiva tienen la capacidad de percibir
y entender los cambios y el efecto que éstos tienen sobre la conducta de
los que se involucran.
PROCESOS QUE DEBEN OCURRIR EN CADA UNA DE LAS FASES PARA LOGRAR EL
CAMBIO EN UN SISTEMA HUMANO
Descongelamiento (Invalidación): durante esta etapa se generan y
consolidan las fuerzas a favor del cambio. Esta es la etapa donde la
insatisfacción con la situación existente alcanza el nivel suficiente
como para que se decida cambiarla. La ansiedad, preocupación y
motivación deben ser lo suficientemente altos como para justificar los
costos de un cambio. En esta etapa además se ofrecen el mayor número de
oportunidades para reducir la resistencia al cambio, a través de la
difusión de información que permita conocer las insuficiencias de la
situación existente, la necesidad imperante de cambiarla y los rasgos de
situación futura que se desea alcanzar. La participación suele ser el
mejor antídoto a la resistencia organizacional.
Cambio A Través De La Reestructuración Cognoscitiva: se introducen las
modificaciones planeadas, comenzando con las más fáciles de aceptar por
parte de la organización, pasando luego gradualmente, a los cambios de
mayor complejidad y alcance. Durante este período, el cual suele ser el
más largo y costoso, aparecen los problemas y peligros que más
dedicación y talento exigen de la alta gerencia.
Nuevo Congelamiento (Consolidación Del Cambio): esta fase ayuda a la
gerencia para que incopore su nuevo punto de vista, es decir, se crean
las condiciones y garantías necesarias para asegurar que los cambios
logrados no desaparezcan. El empuje de la alta gerencia continúa siendo
de vital importancia en esta etapa y el hecho de no contar con dicho
apoyo puede conducir a un retroceso en el proceso de cambio e inclusive
podría provocar el fracaso definitivo del proceso.
El establecer cambios duraderos significa empezar por abrir las
cerraduras o descongelar el sistema social actual, lo que significaría,
tal vez, una especie de confrontación, o un proceso de reeducación.
Además, el avance conductual, viene a ser una especie de cambio deseado,
como en una reorganización. Por último, tienen que estar alertas y tomar
medidas pertinentes que aseguren que el nuevo estado del comportamiento
sea relativamente permanente.
Todo cambio implica, al menos durante un tiempo, el esfuerzo adicional
de tener que aprender a desenvolverse adecuadamente en la nueva
situación, lo cual es una fuente adicional de trabajo y de preocupación.
REACCIÓN DE LA ORGANIZACIÓN ANTE LA INCORPORACIÓN DE EL CAMBIO
Los efectos del cambio no son automáticos, ni necesariamente
equivalentes a lo esperado. El mismo opera a través del cambio en las
personas; ellas son las que controlan sus resultados. Los sentimientos y
valoraciones de los implicados, respecto al cambio, deciden en gran
medida su reacción.
En consecuencia, se concibe al hombre organizacional como un ser que
busca su desarrollo integral a partir del encuentro de sus tres
dimensiones: intelectual, afectiva y social; se habla de organizaciones
como el espacio vital que le debe posibilitar al hombre su desarrollo; y
para que este desarrollo se dé, debe ser una organización con necesidad
de cambio.
Las organizaciones deben convertirse en espacios para la comunicación y
la reflexión, producto de la construcción conjunta de las personas que
la conforman. Además, considerar el cambio de cultura como proceso
continuo de aprendizaje enmarcando al hombre como el centro del
desarrollo de una organización.
El proceso educativo puede ser concebido como el proceso de compartir
una cultura y/o un conocimiento, con el que se logra el mantenimiento de
la cultura existente de la organización.
Ningún cambio puede ser exitoso, sin una planificación previa; además,
determinar, sí éstos deben ser iniciados por quienes sienten realmente
la necesidad del cambio. Es posible que la influencia del liderazgo,
tenga sus límites, particularmente en las grandes empresas, donde la
alta gerencia se encuentra muy alejada de las funciones de la gerencia a
nivel operativo.
Cualquiera que sea el caso, cuando la empresa está en proceso de cambio,
las normas culturales deben reorientarse cambiando el sistema de
gerencia, es decir, los múltiples procesos gerenciales, la estructura
organizacional y el estilo gerencial que impulsa a la empresa.
Tal situación ha originado nuevos retos a la alta gerencia; pero a su
vez ha permitido liberar energía e iniciativas suficientes que llevarán
a las organizaciones a ser competentes en el mundo de los negocios.
La competitividad es una estrategia que resulta de combinar el espíritu
empresarial con la capacidad de aprender continuamente. En sentido
general se puede decir que es una actitud y una aptitud. Es una actitud
orientada hacia la visualización de oportunidades y el control de las
amenazas. También es una aptitud que permite mantener e incrementar la
preferencia de los clientes por los bienes o servicios que se ofrecen.
En otro orden de ideas, se percibe una interdependencia entre gerencia y
cambio: nuevamente se puede plantear que gerenciar es sinónimo de
cambiar. Las organizaciones convencionales se planteaban proyectos de
cambio para conseguir una condición de estabilidad y equilibrio.
Actualmente, el cambio no persigue sosiego y tranquilidad; por el
contrario, se cambia para tener una mayor capacidad de cambio. Ahora el
cambio se interpreta como el camino natural a través del cual se
desenvuelven las organizaciones.
Los cambios han sido como instrumentos de adaptación. Casi todos
impulsados por una crisis de misión y estrategia de las organizaciones
y, por la necesidad de adaptarse, más que por cualquier intención de
cambio de la organización interna propiamente dicha.
Esta perspectiva refleja que el cambio en las organizaciones a veces se
describe como un proceso de conversión de un líder o liderazgo que luego
se trasmite a través de toda la empresa.
Las premisas anteriores permiten el planteamiento de la tesis que el
espíritu empresarial y el conocimiento son los dos factores más
importantes que determinan el éxito de las organizaciones.
CAMBIO ORGANIZACIONAL PARA UNA MAYOR COMPETITIVIDAD
El nuevo escenario a que están sujetas las organizaciones, son los
cambios apresurados que demandan alta flexibilidad y capacidad de
adaptación a las exigencias de su entorno. En este sentido, deben
entenderse los cambios como retos permanentes capaces de asegurar el
fracaso o el éxito de una organización.
En consecuencia, es de gran importancia para las empresas conocer el
grado de madurez y disposición que se tenga en el momento de enfrentar
los cambios. Una experiencia positiva está dada cuando se refleja la
aceptación por parte de los empleados de nuevas políticas, actitud
positiva hacia la innovación y el éxito alcanzado en procesos
anteriores.
Un elemento clave para la aceptación del cambio de cultura, es la
comunicación. La transmisión de valores, creencias a través de procesos
de comunicación efectivos.
La claridad de las expectativas se relaciona con la apertura
comunicacional en relación con el tema, en todos los niveles de la
organización, y la información pertinente y oportuna sobre el proceso de
cambio a implantarse.
Para muchas organizaciones, una gerencia de cambio organizacional
significa también pasar de una cultura tradicional en la cual prevalecen
estilos burocráticos, motivacionales y valores por el poder y la
afiliación, y un clima de conformidad; a una cultura del desempeño,
donde es posible aportar nuevas ideas; la gente puede asumir riesgos
calculados y es incentivada a establecerse metas retadoras, mediante el
reconocimiento del mérito y los resultados excelentes.
Si se analiza el lado humano del proceso de cambio para adaptarse a un
entorno más competitivo, se puede pensar que la disposición
organizacional, el equipo humano y el proceso de implantación del
cambio, exigirán características personales fundamentalmente orientadas
a hacer un trabajo cada vez mejor, con estándares de excelencia, que
permitan incrementar la productividad y la efectividad organizacional.
En otras palabras, es indispensable que la gente posea una serie de
competencias directamente asociadas con la excelencia en sus respectivas
áreas de responsabilidades, para poder garantizar mayor competitividad.
AVANCE DE LA TECNOLOGÍA DE LA COMUNICACIÓN COMO PROCESO DE CAMBIO
"El cambio es el fenómeno por medio del cual el futuro invade nuestras
vidas, y conviene observarlo atentamente desde el ventajoso punto de
vista de los individuos que viven, respiran y experimentan.
GLOBALIZACIÓN DENTRO DE LOS PROCESOS DE CAMBIO
La globalización es considerada como un proceso de cambio para aminorar
los costos y desarrollar productos, generando mayor competitividad en
los mercados extranjeros e internos. La globalización requiere un cambio
dramático en el enfoque nacional de empleo, desarrollo y principio de
gerencia.
La globalización se caracteriza por uniones estratégicas entre los
conglomerados industriales y, consiste en que los gerentes estén alerta
al momento de reclutar, seleccionar gente preparada, la cual viene a
ser, la fuerza que impulsa a la organización al logro de los objetivos,
además, que aporta la iniciativa, la determinación y el compromiso que
producen el éxito a la organización.
Hoy más que nunca, las organizaciones deben ser generadoras de
aprendizaje con la finalidad de formar y desarrollar capacidades que les
permitan capitalizar el conocimiento. Esta premisa se ha convertido
recientemente en ventaja competitiva aunado a la supervivencia de la
organización en un entorno altamente cambiante.
La globalización de los mercados, el aumento de la competitividad, el
rápido y creciente desarrollo tecnológico, y las tendencias demográficas
y exigencias de la fuerza laboral, obligan a las organizaciones a
replantearse y reconsiderar, bajo nuevas perspectivas, el desarrollo
humano.
Para darse los procesos de cambios en los seres humanos desde los
niveles individuales hasta los institucionales, es necesario un
liderazgo que tome en cuenta los aspectos cognoscitivos, emocionales y
conductuales que conlleven a la organización a una verdadera
transformación.
Por último, la imagen y el pensamiento del líder son esenciales para
darle dirección al proceso de cambio, para lograr coherencia en el
equipo humano y consistencia en las decisiones, que harán a una
organización más competitiva en una economía de mercado, donde todos
deberán tener las mismas oportunidades y los mismos riesgos.
CÓMO GERENCIAR EL CAMBIO ORGANIZACIONAL
El término de gerencia del cambio constituye uno de los aspectos más relevantes del proceso de globalización de la gestión de negocios, toda vez que tanto el gerente como la organización comienzan a enfrentar complejas situaciones de cambio en su entorno que no deben ser atendidas de manera dispersa, sino que requieren de una plataforma mínima que asegure con éxito el cambio en la organización.
Sin embargo, acometer un proceso de gerencia del cambio no es tan fácil
como pudiera pensarse en un primer momento debido a la gran cantidad de
elementos que involucra, además de que para ello debemos estar
completamente seguros de que la organización pueda absorber los cambios
y, muy particularmente, que sus recursos humanos comprendan su
importancia y se comprometan de hecho en su desempeño, teniendo presente
que el mismo es un proceso continuo que hay que tratarlo como tal y no
como algo transitorio.
Por otra parte, se hace necesario realizar un diagnóstico previo de la
organización que permita apreciar su verdadera situación y definir tanto
su misión real como los lineamientos estratégicos que deben orientarla,
al mismo tiempo que facilite la identificación de aquellas variables del
entorno que puedan incidir negativa o positivamente, sobre sus
principales áreas de gestión, con lo cual podrían preverse los posibles
obstáculos, debilidades y amenazas, además de las propias
potencialidades.
Dicho diagnóstico debe estar fundamentado en la formulación de algunas
preguntas claves sobre la gestión de la organización, las cuales
permitirían reflexionar sobre los aspectos que afectan su
funcionamiento: ¿estamos haciendo las cosas bien, lo podemos hacer
mejor?, ¿nuestra capacidad de respuesta es mejor que la de la
competencia?, ¿verdaderamente estamos preparados para enfrentar y asumir
los cambios del entorno?.
EL PAPEL DEL GERENTE COMO LÍDER DEL PROCESO DE CAMBIO ORGANIZACIONAL
Ante un proceso de cambio organizacional o de reconversión de actitudes,
el papel del gerente debe ser el de liderar el cambio mismo,
convirtiéndose en un visionario, un estratega y un excelente comunicador
e inspirador de todos aquellos aspectos que involucren a la
organización, toda vez que dicho proceso, por su magnitud, sólo se logra
con el compromiso del equipo gerencial y de toda la organización en su
conjunto, siendo cada vez más importante pensar en reconvertir
primeramente al gerente, ya que si el mismo tiene bajo su cargo un
equipo dispuesto al cambio y no se siente comprometido con él, dicho
cambio no se dará por efecto de una resistencia pasiva (aquella en la
cual se apoyan los cambios de palabra, pero no se participa de ellos.
Por todo ello, las nuevas realidades del entorno van dejando de lado la
idea de las organizaciones tradicionales, rígidas, requiriéndose hoy en
día una gerencia más participativa, más plana y con menos niveles
jerárquicos, en donde se produzca un mayor acercamiento de todos los que
la integran, con una participación mucho más activa de todo el equipo
gerencial en la toma de decisiones y con un énfasis muy particular en
equipos decisorios basados en estructuras funcionales por áreas de
negocios.
Por otra parte, el desarrollo de nuevas tecnologías y el auge cada vez
mayor de la llamada “revolución de la información”, ha propiciado
cambios acelerados en las estructuras organizacionales, al mismo tiempo
que condiciona un nuevo perfil global para el gerente, en donde sus
principales características personales deben incluir una mayor capacidad
de adaptación a nuevas circunstancias, una mentalidad internacional y
excelentes condiciones de aprendizaje y comunicación, además de contar
con principios elementales como ética, honestidad y justicia, cuya
valoración es de carácter universal.
EL GERENTE Y LA COMUNICACIÓN EN EL PROCESO DE CAMBIO ORGANIZACIONAL
Todo gerente de una organización que acometa procesos de gerencia del
cambio o de reconversión de actitudes, debe tener muy en cuenta que la
comunicación ascendente es mucho más difícil y menos eficiente para el
logro de los objetivos que la comunicación descendente, por lo que es
necesario mejorar los canales internos de la organización, recordando
que no puede existir verdadera comunicación en un solo sentido.
Si bien la habilidad para comprender y dirigir todos los procesos de la
organización es vital para desarrollar un liderazgo efectivo, el gerente
moderno no sólo debe dominar el aspecto técnico, logístico, estratégico
y financiero en su conjunto, sino que debe darle una muy especial
importancia a los recursos humanos de la empresa. El gerente líder tiene
que comunicarse de manera efectiva con sus empleados, al mismo tiempo
que debe proyectar la imagen de la empresa y evaluar objetivamente lo
que necesita su personal para hacer aún más fácil la absorción por parte
de éste de una identidad corporativa propia.
El gerente moderno debe estar consciente de que su actuación como líder
es observado detenidamente por todos en la organización y fuera de ella,
y es justamente a través de su comportamiento, actitudes y personalidad
que comienza a permear la imagen corporativa de la empresa.
Por otra parte, el gerente debe tener siempre presente que no sólo debe
conocer a la organización a través de la información previamente
filtrada por su equipo de gerentes (el llamado “staff” de la
organización), sino que debe involucrarse e interesarse más en todos los
aspectos, comportamientos y niveles internos de la organización, sin que
ello necesariamente signifique que no deba delegar responsabilidades a
dicho equipo para analizar problemas y situaciones, administrar recursos
y apoyar las necesidades del personal a su cargo.
TRABAJO EN EQUIPO
El concepto de equipo, tiene su origen en la versión deportiva del tema.
Sin embargo, esta mirada desde el deporte se incorpora al ámbito
organizacional a mediados de siglo pasado.
Para infundir un cambio en el trabajo en equipo se debe tener en cuenta
en primer lugar que las personas no son una obviedad sino la esencia de
la concepción del equipo, mas alla de los objetivos para los que fue
creado; sin personas no hay noción de equipo.
En segundo lugar el punto de partida para definir y diferenciar los
equipos es la noción de personas articulada con conjunto. Se articulan
en una compleja trama de interrelaciones que incluyen los vínculos
interpersonales, la cadena de mandos organizacional, el contexto, la
historia individual, etc. Esta trama organizacional está hilvanada por
la función y el rol de cada integrante. El resultado es una función de
los objetivos determinados previamente. Es el propósito realizado. En la
esencia del equipo está la búsqueda de resultados. Las personas se
juntan, participan, compiten, etc. para obtener resultados. Y estos
deben ser mensurables.
GESTIÓN ORGANIZACIONAL
El futuro de las organizaciones a través de los Recursos Humanos
El ser humano dedica la mayor parte de su tiempo a trabajar, y
trabajando se relaciona con los otros, aprende y mejora habilidades. Hay
muchas definiciones de trabajo, pero quizá, la que esta presente en las
organizaciones es aquella que considera el trabajo como el esfuerzo
humano cuyo fin consiste en producir servicios y bienes para el consumo.
Esto se consigue mediante la utilización e implementación de ideas,
herramientas y máquinas; de ahí que el pensamiento pueda considerarse
como la tecnología más antigua y por tanto es esencial tratar de
considerar el factor humano.
El modo de entender el factor humano en las organizaciones ha ido
evolucionando: En un principio fue considerado como un factor
productivo, hoy se caracteriza como un elemento estratégico en las
organizaciones.
Una organización en la que los seres humanos que la integren no estén
implicados en el proyecto organizativo y sin una filosofía en común,
suele ser víctima de la ineficacia y de la insatisfacción laboral y
probablemente esté condenada al fracaso. Por ello, la preocupación por
la GESTION HUMANA no debe ser una moda pasajera, si no que debe ser un
capítulo vital en el desarrollo de cualquier organización, de esta forma
la organización asegura bienestar laboral y calidad de vida en el
trabajo.
Comprender a las personas que trabajan en la organización es más
complejo de lo que se puede apreciar. Las ciencias humanas van más allá
de reglas y técnicas que utiliza la ingeniería y la física, en las
organizaciones no hay reglas universales. El ser humano es fruto de la
interacción de creencias, valores, deseos, necesidades y motivaciones y
todas estas concluyen en una conducta, una forma de percibir la realidad
y acomodarse a ella.
Desde siempre se ha presionado a las personas para que funcionen en las
organizaciones. Poco a poco, las diversas formas de gestión se han ido
profesionalizando y han ido cambiando al punto de no ejercer presión y
dar paso a la toma de decisiones colectivas por parte de los miembros de
la organización. La gestión de los Recursos Humanos es el resultado de
la interacción de tres elementos básicamente: los entornos, las
organizaciones y los mismos miembros de la organización. Durante las
últimas décadas, la dirección de recursos humanos ha experimentado una
serie de cambios tanto a nivel conceptual como práctico. Este cambio ha
sido provocado por las actitudes de los miembros de la organización,
tanto en el trabajo en común, como en la organización en la cual
trabajan, y constituye una variable clave que afecta la posibilidad
misma de lograr los objetivos de la organización.
El enfoque es de carácter directivo. Se produce una búsqueda de
relaciones laborales equitativas, flexibles e integradas para aumentar
la productividad, mejorar la eficacia, crear cultura de empresa y
asegurar compromiso total en el cumplimiento de objetivos sociales y
empresariales, dentro del cambiante marco laboral. El fin del personal
es la integración de la persona y de la organización.
La función de los Recursos humanos ha evolucionado desde posturas disciplinarias y normativas, pasando por una etapa más técnica, hasta la presente en la que se prioriza las políticas de desarrollo integral de los miembros de la organización.
La necesidad de adaptarse con rapidez a los cambios constantes refuerza
la idea de la importancia creciente del factor humano. Lo que diferencia
a una organización que tiene éxito de otra que no lo tiene, son ante
todo las personas, su entusiasmo, su creatividad. Todo lo demás se puede
comprar, aprender o copiar.
Los modelos vigentes de gestión organizacional presentan un denominador
común: todos buscan alineación entre recursos humanos y gestión
organizacional manejando cada uno enfoques, objetivos y estrategias
propios.
Este denominador común está reflejando que la necesidad de lograr esta
alineación se ha convertido en un factor clave que busca la organización
para lograr éxito tanto en su gestión interna como en sus negociaciones
externas.
¿Qué podemos entender por alineación estratégica?
Son las acciones de gestión organizacional que nos permiten que el
recurso humano se dirija como un conjunto unificado a los objetivos
estratégicos que la organización quiere conseguir. En una sola palabra
se pretende que tengan unidireccionalidad hacia el objetivo estratégico.
La esencia de la estrategia es que todos los empleados trabajen en la
misma dirección. Para que sea efectiva, debe comunicarse. Antes se
tendía a mantener en secreto, pero esto es un error. Cualquier
profesional de la compañía debe entender la estrategia básica.
Comunicarla es un papel fundamental para el consejero delegado. Los
mejores CEOs son profesores. Enseñan la estrategia, hablan de lo que
representa la empresa y ayudan a los empleados, proveedores y otros a
relacionar sus acciones con la misma.
Esta unidireccionalidad que tanto empresas como consultorías quieren
gestionar y lograr se basa en varios supuestos de beneficio.
El más importante de todos y del que prácticamente se desprenden los
demás es que las personas son las únicas capaces de generar valor a la
organización. El recurso humano como generador de valor es un concepto
que se ha impuesto prácticamente en todo el proceso de gestión desde que
Michael Porter formulara sus conceptos sobre estrategia y generación de
valor a principios de los 80.
Podemos decir que nos encontramos en buen camino, porque ya hemos
logrado descubrir que la estrategia de la organización sólo se cumple si
todos los recursos humanos la conocen y comprenden y que este proceso de
alinearnos en conjunto en dirección de la estrategia resulta clave para
el éxito organizacional.
Como consecuencia ha adquirido también importancia el tema del
compromiso con los valores estratégicos que no es otra cosa que
entender, valorar y poner en acción las mejores prácticas a través de
los cuales la organización consigue llegar al objetivo estratégico.
Este nuevo enfoque de gestión con alineación estratégica prácticamente
cubre todos los aspectos del negocio, lo que significa que los recursos
humanos en conjunto son los actores fundamentales que crean e
implementan la planificación de los objetivos de negocio y los procesos
de trabajo dirigiéndolos a la obtención de resultados favorables para
todos: accionistas, clientes, colaboradores, mercado, etc.
(Para ver la totalidad de las gráficas y tablas de este documento, se recomienda utilizar la versión de descarga.)
LA GESTIÓN DE CONOCIMIENTO
El Modelo Nonaka-Takeuchi(1999) es el que resulta actualmente más
completo para efectuar gestión de conocimiento. Ellos proponen -un nuevo
estilo de administración, que llaman administración de
centro-arriba-abajo, que resulta más adecuado para crear conocimiento
organizacional que los modelos tradicionales. En el nuevo modelo, los
ejecutivos del nivel medio desempeñan el papel central en la
administración del proceso de creación de conocimiento, tomando la
iniciativa para involucrar a los ejecutivos que se encuentran “arriba”
en la escala organizacional, así como a los empleados de primera línea
que se encuentran “abajo” en la organización.
Aunque reconocen que con los nuevos diseños organizacionales los
ejecutivos de nivel medio son los que más se diluyen o desaparecen como
un nivel propio en la organización, el enfoque del conocimiento no se
basa para formular su propuesta tanto en la posición en estructura
organizacional o en el estatus como más bien en el rol que desempeñan.
Ellos dicen que: -el marco conceptual que desarrollan los ejecutivos de
nivel medio es considerablemente distinto del desarrollado por los altos
directivos, los cuales proveen la dirección hacia donde la compañía debe
dirigirse. En el modelo centro-abajo-arriba, los directivos generan una
visión o un sueño, mientras que los ejecutivos de nivel medio
desarrollan conceptos más concretos que los empleados de la línea
frontal pueden entender y aplicar. Los de nivel medio intentan resolver
la contradicción entre lo que los altos directivos quieren crear y lo
que existe en el mundo real. En otras palabras, el papel de los altos
directivos es crear una gran teoría, mientras que los administradores de
nivel medio buscan una teoría de medio alcance que la interprete y que
puedan probar empíricamente en el interior de la compañía con los
empleados de la línea frontal.
Para ellos por tanto el lograr la alineación consistirá en que los tres
grupos logren conciliar sus posiciones pero como este proceso puede
resultar complicado han diseñado un modelo de gestión del conocimiento
que permite plantear y trabajar juntos las estrategias, difundirlas por
toda la organización y lograr que se convierta en conocimiento tanto
personal como organizacional.
LA GESTIÓN DEL TALENTO
La Gestión del Talento según la Consultora Hay Group, España (2001) -es
un enfoque estratégico de dirección cuyo objetivo es obtener la máxima
creación de valor para el accionista, el cliente, el profesional y la
sociedad. La gestión del talento se realiza según la consultora
captando, desarrollando y reteniendo al talento individual y al talento
organizativo.
Este talento es el que se alinea poniéndose al servicio de la
estrategia, los clientes, el mercado y el entorno.
Se lleva a cabo a través de un conjunto de acciones dirigidas a disponer en todo momento del nivel de capacidades, compromisos y actuación en la obtención de los resultados necesarios para ser competitivo en el entorno actual y futuro.
La captación o retención del talento dependerá de la estrategia de cada compañía y podrá medirse a través de la rotación no deseada y de la aportación de valor de los profesionales.
Además de que la compañía brinde una estrategia clara para que el
talento individual le pueda aportar valor, es necesario que la empresa
brinde también una serie de facilitadores que permitan que este talento
al ser reconocido, se comprometa y se dirija con efectividad a la
estrategia.
Estos facilitadores permitirán también que el talento individual pase a
ser talento organizativo. Si no sucediera así el talento pierde
motivación y compromiso y se va a otra compañía donde pueda desplegarlo.
Entre estos facilitadores para la atracción y retención del talento se encuentran: El clima de la organización, el liderazgo organizacional, la cultura, los sistemas de dirección, los sistemas de relaciones y la retribución.
GESTIÓN DE COMPETENCIAS
Mark Scott (1999) en su trabajo de las competencias fundamentales
revisitadas, nos dice que -las empresas que prosperarán en la próxima
década serán aquellas que enfoquen sus recursos más decididamente hacia
las actividades que impulsan la creación de valor. Para hacer que esto
suceda en la práctica, todas las personas que integran la empresa han de
comprender claramente como contribuyen a crear valor para el accionista.
La coordinación de todas las funciones de la empresa y el reconocimiento
de sus competencias fundamentales permitirán ofrecer beneficios
sostenibles para el accionista incluso en los sectores más competitivos.
En su libro el proceso de creación de valor en la empresa, ofrece una
herramienta útil para asegurar que los directores de todos y cada uno de
los niveles entiendan plenamente como crea valor la organización y como
pueden influir ellos en ese proceso. Scott enfatiza también necesidad de
que los directivos conozcan bien las capacidades y competencias
fundamentales de la empresa antes de decidir si los mercados en que
compiten son o no atractivos.
Según Pablo Cardona y Mª Nuria Chinchilla (1999) -las competencias
directivas son una herramienta esencial para asegurar la competitividad
de las empresas en la nueva economía global. Cada empresa debe definir
las competencias que considere necesarias para desarrollar su
competencia distintiva y cumplir con su misión. Una vez definidas las
competencias, la empresa debe diseñar un sistema de evaluación de éstas
que permita detectar las carencias y necesidades de desarrollo de sus
directivos.
El proceso de desarrollo de competencias se compone de elementos
externos e internos, que interactúan dinámicamente y requieren un
contexto adecuado. Las empresas que hayan aprendido a evaluar y a
desarrollar las competencias de sus directivos estarán más capacitadas
para afrontar los continuos retos que el entorno vaya presentando.
Ellos clasifican las competencias directivas en tres grupos: las
competencias estratégicas que se refieren a la capacidad de un directivo
para relacionarse con el entorno externo de la empresa. Entre ellas se
encuentran la visión del negocio, la resolución de problemas, la gestión
de recursos, la orientación al cliente, la red de relaciones efectivas y
la negociación.
Las competencias intratégicas se relacionan con el manejo del entorno
interno de la organización y entre ellas se encuentran la comunicación,
la organización, la empatía, la delegación, el coaching y el trabajo en
equipo.
Por último las competencias de eficacia personal que se refieren a los
hábitos de una persona con su entorno entre los que se encuentran la
proactividad, el autogobierno, la gestión personal y el desarrollo
personal.
Como lo señala Mitrani(1992) el que una organización cuente en su
personal con competencias desarrollas y diferenciadoras se constituye en
la única garantía que la empresa logre competitividad organizacional.
Gestión de la Calidad. Versión del Premio a la Excelencia Malcolm Baldridge
Este modelo de excelencia pretende que los procesos de la organización se orienten hacia el objetivo estratégico organizacional. El resultado de organización depende del alineamiento de sus procesos. En resumen, una organización tiene una gestión de excelencia si:
• Gestiona todos sus procesos : liderazgo, clientes, personas,
planeamiento, etc. de una manera eficiente y eficaz. Estos procesos
deben estar alineados con los objetivos organizacionales.
• Es capaz de generar resultados integralmente (financieros, de
clientes, de personas, de accionistas, etc, con base a la aplicación de
métodos eficientes para gestionar los procesos de la organización.
Los modelos de excelencia en gestión buscan evaluar la calidad de los
procesos de una organización y los resultados alcanzados con dichos
procesos. El modelo utiliza siete criterios para evaluar la excelencia
en la gestión. Estos criterios tienen que estar acompañados por datos y
hechos. Si no hay datos cuantitativos y cualitativos la evaluación en el
criterio sería cero.
Estos criterios son: Liderazgo, Planeamiento Estratégico, Orientación
hacia el cliente y el Mercado, Información y Análisis, Orientación hacia
el personal, gestión de procesos y resultados. Para hacerse acreedor al
premio las compañías deben sujetarse a una tabla de evaluación de
criterios cuyo máximo puntaje es 1000.
En el criterio orientación al personal el premio examina la manera en
que la organización gestiona:
• El desarrollo y utilización del potencial del personal
• El ambiente de trabajo
• El respaldo al trabajador
• La excelencia en el desempeño
• La participación.
Incluso adjudica a las personas un papel central en la generación de resultados en la organización mencionando que son las personas en cada uno de los procesos en que desarrollan sus actividades que generan estos resultados.
GESTIÓN DEL CAPITAL INTELECTUAL
Skandia es la compañía pionera en el mundo en gestionar el capital
intelectual.
Skandia venía estudiando el capital intelectual por casi cuatro años,
bajo la conducción de Leif Edvinsson.
En la base del modelo de Skandia (1994) estaba según Edvinsson - la idea
de que el verdadero valor del rendimiento de una compañía está en su
capacidad de crear valor sostenible persiguiendo una visión de negocio y
su resultante estrategia.
Partiendo de esta estrategia se pueden determinar ciertos factores del
éxito que es preciso maximizar. Estos factores a su vez se pueden
agrupar en cuatro áreas distintas de enfoque:
• Financiera
• Clientes
• Proceso
Renovación y desarrollo lo mismo que en una quinta área que es común a
todas las demás.
• Humana.
Finalmente dentro de cada una de estas cinco áreas se pueden identificar muchos indicadores clave para medir el rendimiento.
Edvinsson (1997) asegura que nos - encontramos ya en la segunda era del
capital intelectual, la de aplicación y capitalización. Aplicación,
porque para el resto de la presente década, y de ahí en adelante,
centenares de miles de compañías en todo el mundo, grandes y pequeñas,
adoptarán esta nueva manera de medir, visualizar y presentar el valor
verdadero de sus negocios.
Lo harán así porque la contabilidad del capital intelectual es la única
que reconoce lo que cuenta en la economía moderna de corporaciones que
se mueven rápidamente y son de uso intensivo de conocimiento.
- Fuertes y duraderas relaciones de negocios dentro de sociedades en
redes
- Lealtad durable de los clientes
- El papel de los empleados claves, en cuyos conocimientos y competencia
descansa el futuro de la compañía.
- El compromiso de la compañía y sus empleados para aprender y renovarse
con el correr del tiempo.
- Y más que todo el carácter y los valores de una compañía, herramienta
crucial para inversionistas y ejecutivos cuando estudian fusiones,
adquisiciones, alianzas, contratación de personal y asociaciones.
- El Navegador de Skandia, y el esquema de valores contables de los
componentes del capital intelectual en que se basa es el primer esfuerzo
sistemático por descubrir estos factores y fijar los indicadores claves
para establecer su sistema métrico.
ÁMBITOS GENERADORES DEL CAMBIO EN LA ADMINISTRACIÓN DE RECURSOS HUMANOS
Los ámbitos generadores del cambio en la Administración de Recursos Humanos son: el tecnológico, el sociológico, el comercial, el político y el económico.
• Ámbito tecnológico:
El descubrimiento e implantación de nuevas tecnologías ha permitido
transformar profundamente la sociedad. La informática, la ofimática, las
telecomunicaciones, la biotecnología, etc., han dado lugar a nuevos y
variados productos y a una profunda revisión de los sistemas de
administración en las empresas.
• Ámbito sociológico:
La aparición de nuevas profesiones y carreras, hasta ahora poco o nada
consideradas y el fuerte desarrollo que han tenido otras, cuyo campo de
aplicación estaba muy reducido, junto con la mejora de las
comunicaciones en sentido amplio y el impacto que ha tenido este
fenómeno en las relaciones empresa - trabajador, ha dado lugar a un
mayor nivel de conocimiento, consecuencia de la proliferación de los
contactos entre expertos, permitiendo a su vez una más amplia
especialización, una mejor fluidez en la información y más exactitud de
los métodos empleados en la predicción del futuro, lo que permite la
toma de decisiones de forma anticipada en la administración y gestión
empresarial.
• Ámbito comercial:
Los cambios tecnológicos han facilitado sistemas de producción y/o
servicios flexibles que logran obtener nuevos productos, tanto de gran
consumo como especializados, que ofrecen satisfacción a nuevas
necesidades, reales o individuales, que la sociedad actual tiene, el
perfeccionamiento de la calidad, la obsolescencia planificada, las
modernas estrategias de marketing o los nuevos sistemas de compra,
incluida la adquisición de productos o servicios por medios informáticos
y el abono de las compras realizadas por sistemas electrónicos, han
originado una verdadera revolución en el ámbito comercial, que influye
enormemente en las empresas y en el comportamiento de la sociedad
actual.
• Ámbito político:
El desmoronamiento del sistema político de los países de Europa del Este, con el desconcierto que ha producido en los partidos de ideologías similares de algunas naciones, está produciendo mutaciones en la sociedad, cuyos efectos son difíciles de predecir a corto plazo. Esto podría implicar una redefinición de posiciones ideológicas que modificaría la concepción política y quizás sindical de la sociedad del siglo XXI. Los cambios que se han producido a nivel mundial han tenido una gran influencia sobre la administración de los recursos humanos en las empresas, sobre todo en la calidad y la profesionalidad del personal.
• Ámbito económico:
La crisis por la que está pasando la economía mundial, consecuencia, en
parte, de la crisis financiera, se caracteriza por un fuerte
endeudamiento de los países en vías de desarrollo, junto con unas tasas
de inflación elevadas y prácticamente similares para todas las naciones
del tercer mundo. Esto provoca elevados déficits en los pagos de la
deuda que, a su vez y como “pescadilla que se muerde la cola”, origina
grandes necesidades de financiación; en el sector empresarial provocando
incluso, en algunos países, descensos en sus ingresos durante los
últimos tiempos.
Todo esto repercute en una sensible disminución de los beneficios de los
empresarios y, como consecuencia, en desajustes en los mercados de
trabajo, registrándose tasas de desempleo comparables sólo a las de la
época de las crisis de los años veinte.
La velocidad a la que, en la actualidad, se desarrollan nuevos productos
que entran a competir en el mercado es cada vez mayor. Por su parte, las
empresas aspiran a ser profesionalmente más competitivas para mejorar su
posición en el mercado tanto nacional como internacional, tratando de
buscar nuevos productos y/o servicios y formas de organización, lo que
obliga a redefinir o rediseñar estrategias, objetivos, nuevas formas de
trabajo y una mayor flexibilidad. Este importante objetivo no puede
alcanzarse exclusivamente, mediante la incorporación de las denominadas
nuevas tecnologías, sino que hay que contar con el capital humano
adecuado, motivado y formado, capaz de entender y desempeñar diferentes
responsabilidades; por ello y cada vez con mayor énfasis, se está
reconociendo la necesidad de capacitar y superar el capital humano que
requiere la nueva empresa, no sólo para actualizar sus conocimientos,
sino también para perfeccionar los métodos de aprendizaje sobre la base
de la aplicación de las nuevas tecnologías a la formación y desarrollo
del personal.
Reconociendo esta necesidad y ante la creciente demanda de conocimientos
en los ámbitos de la administración de empresas, se están
incorporando de forma progresiva las nuevas tecnologías a la formación
de postgrado, integrando las técnicas multimedia y telemática a los
diferentes programas de especialización, maestrías y doctorados.
La literatura en administración señala, con prácticamente total
unanimidad, que las empresas actuales y del futuro tienen en los
recursos humanos el factor decisivo en su éxito o su fracaso .
Esta importancia cada vez mayor, hace necesario conocer las prácticas
empresariales más avanzadas en la administración de recursos humanos y
el “gap” que presenta ésta área en las empresas latinoamericanas.
El factor humano es un elemento básico y estratégico de la práctica
gerencial empresarial. Es básico porque de su administración eficiente
depende la correcta ejecución humana de los planes elaborados. Es
estratégico porque los cambios organizativos no se pueden realizar,
lógicamente, sin el concurso de las personas que los tienen que
ejecutar.
En este sentido se propone una perspectiva dinámica de la GRH en las
empresas, la gestión del cambio como forma de obtener la implicación de
los trabajadores en el cumplimiento de la misión, la visión y los
objetivos de la empresa, lo que significa que la práctica de la GRH se
dirija a tres elementos fundamentales:
•
En primer lugar, a la persona. La persona es un “recurso” de la empresa,
con capacidad para interpretar, decidir y buscar su propia satisfacción.
• En segundo lugar a las condiciones de trabajo y compensación. La contribución que las personas tiene que ejecutarse y en correspondencia con su desempeño así será la recompensa a su trabajo. En este sentido la gestión de recursos humanos es una función que mira en dos direcciones:
1. Busca relacionar a las personas con los distintos puestos y las
necesidades de trabajo que los mismos exigen.
2. Procura relacionar las personas según criterios de competencia y
también de motivación. Aquí intervienen las condiciones de compensación.
Se afirma que la práctica de asignación (cubrir vacantes de puestos) e
integración de personal (aceptar a las personas en los puestos), se
trata de una herramienta para relacionar a las personas con los esquemas
y objetivos de trabajo. Por esa razón, la GRH es una función
estratégica: su misión es situar personas competentes y motivadas en el
tiempo y lugar necesarios.
• En tercer lugar al sistema de gestión de recursos humanos de la empresa (SGRH). La GRH moderna se realiza según sistemas que, para su funcionamiento eficaz, tienen que estar sometidos a prácticas y criterios de control de sus resultados y actualización de sus técnicas.
La función de RH es una forma de tratar el talento humano de la empresa
y como tal, se labora para obtener y desarrollar los recursos humanos,
según las necesidades técnicas y sociales de funcionamiento. O sea, la
función de RH tiene la misión de asignar e integrar el talento humano en
los esquemas culturales de la división organizativa de la empresa.
La función de integrar corresponde a la política cultural dentro del
SGRH por lo que tiene como objetivos ser capaz de:
a) Proporcionar a la empresa personal con la competencia y el compromiso
necesarios según el puesto y sector organizativo.
b) Mantener la estructura cognoscitiva colectiva de la empresa para que
pueda proporcionar las satisfacciones individuales y los beneficios
colectivos esperados.
Asignar e integrar tienen un mismo objetivo final; a saber, hacer funcionar técnica y socialmente una estructura organizativa específica. El SGRH debe tener una serie de atributos que posibiliten la realización eficaz del trabajo, estos se clasifican en relación con la calificación requerida para la realización del trabajo; se considera que este atributo es decisivo, pero en el caso de los trabajadores debe tener un complemento adicional que es la motivación. Además, se requiere que la persona tenga capacidad de adaptación a situaciones cambiantes o innovadoras y por ello constituye, asimismo, un factor de primera magnitud la adaptabilidad. Partiendo de la esencia del trabajo, en el nuevo siglo donde la tendencia es que el trabajador se vincula a la empresa física y emocionalmente, las empresas tienen que asumir la formación inicial de su personal y su adecuación concreta a la actividad que realizan, la cultura y los valores propios de la organización. Esta capacitación se realiza, tanto en el puesto de trabajo como fuera de él y no se orienta exclusivamente hacia el cometido concreto que realiza, sino que la misma tiene un carácter multidisciplinario.
Una estrategia fundamental que utiliza la gestión organizacional, es el trabajo en equipo.
2. CONCLUSIONES
1. Las condiciones actuales han determinado que más allá de una simple relación causal entre la cultura organizacional, el cambio, y el impacto de la tecnología en la gerencia de recursos humanos, lo que existe una vinculación recíproca entre todos los elementos, que generan desafíos permanentes implícitos en los retos que debe enfrentar toda organización.
2. La premisa anterior, permite destacar que la gestión empresarial tiene sentido en la medida en que los retos sean superados satisfactoriamente, para lo cual se requiere una amplia dosis de creatividad para el manejo y control del medio ambiente tan cambiante.
3. La inversión en el adiestramiento y actualización del personal, es, otro aspecto de especial significación, a fin de convertirlo en el eje y motor de los procesos de transformación.
4. La complejidad del entorno actual, por otra parte, saturado de competencia, de problemas sociales, de clientes exigentes, de rígidas leyes ambientales, e inmerso en un creciente proceso de globalización, hace que trabajar sea hoy insuficiente. Es necesario más que nunca el pensar y repensar las organizaciones, darles sentido de dirección, rediseñar u optimar los procesos medulares, desarrollar estructuras organizacionales aptas para que dicho procesos funcionen oportunamente, utilizar agresivamente la tecnología de punta que ayude a materializar la visión trazada para la organización. Trabajar por trabajar es hoy signo de improductividad. Lo que se requiere para ser más competitivo es dinamismo, es decir, energía orientada hacia el logro de los objetivos.
5. El fracaso de los esfuerzos de cambio en muchas organizaciones ha radicado en no tomar en cuenta, más allá de la retórica, al personal como centro de la transformación y en no lograr un equilibrio adecuado entre la adaptación de éste y los cambios en los procesos.
6. Es imprescindible que la alta gerencia conozca plenamente los valores culturales necesarios en su organización a fin de que pueda promoverlos y reforzarlos mediante un plan de acción. Una vez hecha esta distinción se debe definir qué es lo que se necesita cambiar, para determinar los aspectos favorables o desfavorables de la cultura organizacional.
7. El gerente de recursos humanos debe estar en capacidad de apoyar el cambio, considerándolo como herramienta estratégica para el logro del éxito organizacional. Esto significa estar fuertemente orientado hacia el negocio, ser facilitador de los procesos, tener orientación al cliente, y ser capaz de anticipar y actuar de manera proactiva. Es decir, mantener una visión de futuro para anticipar los cambios y las destrezas para planificar, gerenciar y evaluar las consecuencias de ellos.
8. Las organizaciones deben mantener gerentes con visión hacia la eficacia y efectividad, fundamentados en una filosofía asertiva de cambio, lo cual les permite la posibilidad de crear nuevos paradigmas a partir del desarrollo personal para el logro de mejoramiento continuo.
9. Es muy importante tener presente que el cambio organizacional, implica el manejo del recurso más preciado de una empresa y su gestión no es responsabilidad exclusiva de una unidad organizativa especializada, sino en primer lugar implica a los administradores a todos los niveles.
3. REFLEXIONES
1. El cambio ocurre a través de las personas. Y, para que se considere a las
personas como parte del proceso de cambio es necesario conocer sus valores, sus
creencias, sus comportamientos.
2. Todas las organizaciones cambian pero el reto que se plantean los directivos
y, en general, todas las personas de la organización es que el cambio
organizacional se produzca en la dirección que interesa a los objetivos de la
organización.
3. Para que un proceso de cambio pueda implementarse con éxito y sostenerse en
el tiempo, es fundamental tener en cuenta el factor humano. Las personas deben
confiar, estar motivadas y capacitadas, ya que el cambio es un proceso muy duro,
tanto a nivel personal como organizacional. La persona que lidera el cambio debe
lograr que las personas puedan hacer mejor el trabajo, con menor esfuerzo y
mayor satisfacción.
4. La motivación de los recursos humanos se logra cuando son tenidas en cuenta
tanto las metas de la organización como las de las personas que la integran,
creándose una verdadera energía que facilita el proceso de cambio. La adaptación
de la empresa a la realidad del cambio tiene que suceder a través de un proceso
que vaya ocurriendo real y efectivamente. El cambio no debe ser autoritario ya
que así es muy difícil de lograr, debe ser flexible, con la participación de
todo el personal a través de grupos pequeños pero consistentes, para permitir
que el proceso avance.
5. Para realizar un proceso de cambio exitoso es premisa fundamental el
autoconvencimiento de los directivos de la organización y la concienciación del
personal respecto a la necesidad del cambio
6. El ambiente en general que envuelve a las organizaciones esta en continuo
movimiento y es dinámico, exige una elevada capacidad de adaptación de
supervivencia. Deben enfrentarse a un entorno inestable, de cambio constante.
Así, pues, para sobrevivir y competir hay que adaptarse al cambio rápida y
eficazmente. El cambio que se realice, afectará en algún grado las relaciones de
poder, estabilidad de roles y satisfacción individual al interior de la
organización.
7. Un proceso bien conducido de cambio implica lograr una transformación
personal, que hace que el hombre este más alerta, más flexible y por eso muchas
veces tiene que iniciar un análisis de revisión interior y de autoconocimiento.
8. Hay que crear y desarrollar una actitud y mentalidad abierta a los cambios,
una cultura, que permita acoger las buenas iniciativas, así como desechar las
malas.
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