INTRODUCCIÓN:
Ernesto Che Guevara de la Serna fue un destacado revolucionario,
expedicionario del Granma, una de las más notables figuras de la
Revolución Cubana y combatiente internacionalista.
Nació en Rosario, Argentina, el 14 de Junio de 1928. Al che se le conoce
y recuerda fundamentalmente como hombre de acción y modelo de
revolucionario en sus facetas de guerrillero y militar, exigente
dirigente económico, formador de cuadros, ejemplo de conducta austera y
de honestidad, dispuesto siempre a cumplir las tareas que se le
asignaran y a luchar hasta ofrendar la vida por la causa de los humildes
y explotados en cualquier parte del mundo.
Sin embargo, Che fue a la vez un creador en la teoría y en la práctica de la edificación de la nueva sociedad. Elaboró y fundamentó, desde las posiciones del marxismo- leninismo, una concepción integral, coherente y profunda de cómo podían y debían actuar los revolucionarios en la construcción del socialismo y el comunismo, lo que define, también, “como hombre de doctrina, como hombre de doctrina, fue capaz de elaborar instrumentos, principios que, sin duda, son esenciales en el camino revolucionario”.
Se graduó de médico en 1953 y por segunda vez viajó por las Américas. En 1954, se encuentra en Guatemala, donde ejercita sus primeras armas revolucionarias, oponiéndose a los planes de la CIA contra el pueblo guatemalteco. Al ser derrocado el gobierno de Jacobo Arbenz, emigró a México donde conoció a Fidel Castro y se enroló en 1956 como médico en la expedición del yate Granma.
Durante la guerra de liberación nacional de Cuba, que se inició en diciembre de 1956 en la Sierra Maestra, se destacó por su valor y arrojo, por lo que llegó a obtener el grado de comandante. En julio de 1957, se le designa jefe de la segunda columna creada, la columna No. 4 del I Frente, y a finales de Agosto de 1958, jefe de la Columna Invasora No.8 “Ciro Redondo” después del Frente Sur y Centro en las Villas y jefe de todas las unidades rebeldes del Movimiento 26 de Julio en esa provincia, tanto en las zonas rurales como urbanas y con la misión de integrar al resto de las fuerzas revolucionarias del territorio. Dirigió el combate de la toma de Santa Clara, tercera unidad en importancia de Cuba, en diciembre de 1958.
Después del triunfo revolucionario, desempeñó distintos cargos, entre los que se destacan la presidencia del Banco Nacional de Cuba y el de titular del Ministerio de Industrias. Además, representó a nuestro país en diferentes eventos internacionales, tales como la Asamblea General de la ONU y la Reunión en Punta del Este, Uruguay, en 1961. Impulsor y ejemplo del trabajo voluntario y cronista de la Revolución, entre sus escritos más notables se encuentran: Pasajes de la guerra revolucionaria, La guerra de guerrillas, Mensaje a la Tricontinental, El Socialismo y el hombre en Cuba.
En 1965, se despide de Fidel Castro y del pueblo cubano para ir a otras tierras del mundo a combatir por el triunfo de los humildes y contra el imperialismo yanqui. Ese mismo año, a solicitud de Gastón Soumialot del movimiento “Patricio Lumumba” , brinda ayuda en el Congo (hoy Zaire), al movimiento antimperialista allí fundado, donde estuvo al frente de un destacamento con voluntarios cubanos. De noviembre de 1956 a octubre de 1967, dirige el movimiento guerrillero en Bolivia, que había de ser el inicio de la lucha por la liberación americana. Capturado el 8 de Octubre de 1967 en la Quebrada del Yuro es conducido a la escuelita de La Higuera donde es asesinado el día 9.
Donde el trabajo persigue el objetivo de exponer el pensamiento económico del Che Guevara, concentrado en los siguientes aspectos:
1.
Sistema de dirección económica y sus categorías.
2.
Surgimiento del Sistema Presupuestario de Financiamiento.
3.
La planificación como función principal de dirección en la economía
socialista.
4.
El papel del dinero, la banca y los precios.
5.
Intercambio desigual.
6.
Che y el trabajo voluntario.
7.
Sistema de incentivación.
7.1 Sistema salarial.
DESARROLLO:
1. Sistema de dirección económica y sus categorías.
Che sentó las bases para una teoría del período de transición al comunismo cuyo sistema de dirección económica sustenta la posibilidad de edificarla nueva sociedad de un país subdesarrollados por caminos legítimamente revolucionario. Este sistema considera que la palanca fundamental de la construcción del socialismo en la sociedad humana debía ser de los estímulos morales, “... sin olvidar una correcta utilización del estímulo material, sobre todo de naturaleza social”. Modelo que permite, a su vez, desarrollar constantemente la propia teoría como única vía para crear una ciencia marxista - leninista del período de transición útil a cada práctica revolucionaria.
Che afirmaba que la ideología establece las metas, y la ciencia
puntualiza las posibilidades de alcanzarlas y estructura las vías de
hacerlo. Nadie puede hacer ciencia de lo inexistente; por ello la
ideología y la conciencia de lo que se quiere superar desempeñan un
papel importante.
Para Che, “ El sistema presupuestario es parte de una concepción general
del desarrollo de la construcción del socialismo y debe ser estudiado
entonces en su conjunto.
La racionalidad del modelo económico debía, pues, estar en consecuencia
con la racionalidad social del modelo y no a la inversa. Dicho de otro
modo, la racionalidad social requiere la económica como premisa, pero
esta no expresa la racionalidad social per se. No se trata aquí de la
cantidad y la calidad de bienes materiales elaborados sino del modo en
que se producen, y de las relaciones sociales que se desprender de dicha
manera de producir.
La concepción general en la que se formularía el modelo quedaba
sintetizada en la respuesta tajante de Che a una pregunta periodística:
El socialismo económico sin la moral comunista no me interesa. Luchamos
contra la miseria, pero al mismo tiempo luchamos contra la alineación.
Uno de los objetivos fundamentales del marxismo es hacer desaparecer el
interés, el factor “interés individual” y provecho, de las motivaciones
sicológicas.
Marx se preocupaba tanto de los hechos económicos como de su traducción
en la mente. Él llamaba eso un “hecho de conciencia”. Si el comunismo
descuida los hechos de conciencia puede ser un método de repartición,
pero deja de ser una moral revolucionaria.
Donde el Che se detenía a analizar esta temática y pensaba que:
· La transformación de la conciencia humana, debía de empezarse en la
primera fase del período de transición: del capitalismo al comunismo. Él
era del criterio que la nueva conciencia social no se obtendría como un
resultado final de una primera etapa de desarrollo de la base material y
técnica, de la eficiencia económica. Che entendía que la creación de la
nueva conciencia social requería el mismo esfuerzo que el que
dedicáramos al desarrollo de la base material del socialismo.
· En lo que se entiende por racionalidad económica: comprobó como esta
siempre gira sobre los conceptos de eficiencia, productividad, utilidad
máxima, decisión óptima, beneficio, etcétera.
· Los avances , estancamientos o retrocesos operados en el plano
ideológico no pueden explicarse de manera simplista a partir del mejor o
peor trabajo político y de educación ideológica que se haya realizado.
· La perpetuación y el desarrollo de las leyes y categorías económicas
del capitalismo prolongan las relaciones sociales de producción
burguesas y con ellas los hábitos de pensamiento y motivaciones de la
sociedad capitalista, aunque ahora el fenómeno se ha metamorfoseado bajo
formas socialistas.
Era preciso, por tanto, un modelo para la transición con el cual
transformar las estructuras capitalistas y avanzar hacia formas de
conciencia y producción comunistas.
2. Surgimiento del Sistema Presupuestario de Financiamiento.
Las bases del Sistema Presupuestario de Financiamiento surgieron
inicialmente como un conjunto de medidas prácticas (centralización de
fondos bancarios de las empresas, etc.) ante problemas concretos del
sector industrial (empresas con recursos financieros sobrantes y otras
sin ellos , por ejemplo). En ese momento la Revolución enfrentaba aún
problemas sociales tales como el desempleo. Estas bases evolucionaron
progresivamente hasta formar un cuerpo coherente de consideraciones
políticas y económicas cuya formación teórica comenzó a perfilarse
precisamente alrededor de los años 1962 – 1963 y cuya aplicación
práctica quedó restringida al sector industrial.
El 7 de Octubre de 1959 Fidel anunciaba la designación de Che para
ocupar el cargo de Jefe del Departamento de Industrias del Instituto
Nacional de Reforma Agraria. Che, desde la epopeya de la Sierra Maestra,
había mostrado su espíritu constructor. Con el fin de resolver los
problemas de abastecimientos del Ejército Rebelde creó diversos talleres
como la armería, la sastrería, la panadería, el de calzado, la tasajera,
el de tabacos y cigarros, etcétera. Al triunfo, al ser nombrado Jefe de
la Fortaleza de La Cabaña, en La Habana, manifestó igual inclinación.
El Sistema Presupuestario de Financiamiento fue el modo en que se
organizó y funcionó la economía estatal cubana en el sector industrial
en una fase tan temprana de la Revolución socialista. Los antecedentes
del Sistema Presupuestario de Financiamiento está en esta etapa, en el
Departamento de Industrias del INRA.
Che llevó a cabo una política encaminada a fundir los “chinchales”, a
crear talleres mayores, donde se pudiera introducir la técnica, a
aumentar la productividad y disminuir los costos. El personal que
resultaba excedente lo reubicaba en la rama de la producción que lo
requería; a los que no tenían ubicación les pagaba para que elevaran su
calificación técnica y cultural. Defendió por encima de todo que no
existiera plazas ficticias.
La sección de finanzas, contabilidad y presupuestos del Departamento de
Industrias administraba el fondo centralizado. Para esto, estableció los
presupuestos y un programa de ejecución, acorde a un plan anual. Le
correspondieron también a este Departamento los primeros pasos que se
dieron en nuestro país en la planificación.
El Banco Nacional era el depositario del fondo centralizado. El
Departamento le enviaba copia de los presupuestos de las unidades y las
agencias bancarias no efectuaban pagos superiores a lo estipulado en el
presupuesto.
El Sistema Presupuestario de Financiamiento se desarrolló con el
objetivo de eliminar la anarquía heredada, fortalecer el Estado
revolucionario que recibió una estructura económico - social neocolonial
y subdesarrollada pero también una aceptable red vial, con una buena red
de comunicaciones que abarcaban el télex, el teléfono, la radio, la
microonda, el cable, el telégrafo y la televisión. Algunas corporaciones
extranjeras habían implantado en nuestro país las más avanzadas técnicas
para la organización, la dirección, el control, la programación de la
producción y la contabilización de la gestión económica del capitalismo
monopolista de Estado.
Muchas de las empresas extranjeras habían implantado el control
centralizado, cuya sede estaba en La Habana o en los Estados Unidos.
Existían en Cuba oficinas de contadores públicos que denominaban estas
novísimas técnicas y había cierta divulgación de estas entre los cuadros
de administración de las empresas cubanas.
Che, en la confirmación del Sistema, se basó sobre:
• las técnicas contables avanzadas que permitían un mayor control y una
eficiente dirección centralizada así como en los estudios y aplicación
que efectuaba el monopolio de los métodos de centralización y
descentralización.
• Las técnicas de computación aplicadas a la economía y a la dirección;
igualmente, los métodos matemáticos aplicados a la economía.
• Las técnicas de programación y control de la producción.
• Las técnicas del presupuesto como instrumento de planificación y
control por medio de las finanzas.
Nosotros planteamos aquí un sistema centralizado de la dirección de la
economía, con un control bastante riguroso de las empresas con un
control consciente de los directores de empresas y considerar el
conjunto de la economía como una gran empresa y tratar de establecer la
colaboración entre los participantes como miembros de una gran empresa,
en vez de ser lobitos entre sí, dentro de la construcción del
socialismo.
El nombre de Sistema Presupuestario de Financiamiento proviene de que la
empresa entrega al presupuesto nacional todos sus ingresos, esto es, no
acumula ni retiene en efectivo en una cuenta propia. La empresa, además,
gasta de acuerdo con el plan financiero, por lo que recibe del
presupuesto disponibilidades de fondos que le son situados en una
agencia bancaria que registra operaciones de la empresa en tres cuentas:
la de salarios, la de inversiones, y la de otros gastos.
De este modo, la empresa recibe todos los fondos que necesita para
efectuar sus actividades por lo que resulta innecesaria la solicitud del
crédito bancario y toda la ficción contable que trae aparejada. Che
aplica aquí el mismo sistema que tiene un consorcio multinacional
altamente tecnificado en la relaciones que existen entre la casa matriz
y sus subsidiaria. La única fuente de financiamiento que tiene la
empresa es el presupuesto nacional.
En una reunión bimestral del Consejo de Dirección del Ministerio de
Industrias expresó:
Creo que el Sistema de Financiamiento Presupuestario significa por todas
sus concepciones, un paso de avance que permite al menos estar presto,
cuando nosotros queramos profundizar más en este análisis, a tomar las
medidas necesarias y a impulsarlas sin que tenga que sufrir una gran
conmoción sobre el sistema, porque evidentemente es un camino que va en
el sentido de la administración por su sendero progresista, que es el
sendero de los monopolios.
Resulta entonces, entonces, necesario diferenciar entre las formas de
conducción de la economía desde el punto de vista técnico de la cuestión
(y Che era de opinión de que se tomaran estas técnicas de donde
estuvieran más desarrolladas y que pudieran adaptarse a la nueva
sociedad, sin temor de contagio de ideología burguesa, siempre que se
limitara a la adopción o asimilación de normas técnicas de dirección y
control de la producción), y las formas de conducción en su aspecto
ideológico, que, para Che, no deben perdurar y desarrollarse sobre la
base de mecanismos de incentivación y de criterios de dirección de la
economía inherentes al régimen capitalista de producción. Vale decir, se
acepta la asimilación críticas de los adelantos tecnológicos en la
dirección y control económicos, pero se rechazan la utilización y
desarrollo de las armas melladas que nos legara el capitalismo.
No hay mejor crítico del Sistema Presupuestario que el propio Che. En
las numerosas reuniones del Ministerio de Industrias en que participaba,
en los discurso pronunciados en colectivos obreros, en comparecencias
por televisión, etcétera, no dejaba de señalar las debilidades que aún
tenía que eliminar el Sistema Presupuestario.
¿Cuáles son la debilidades del sistema?. Creemos que, en primer lugar, debe colocarse la inmadurez que tiene. En segundo lugar, la escasez de cuadros realmente capacitados en todos los niveles. En tercer lugar, la falta de una difusión completa de todo el sistema y de sus mecanismos para que la gente lo vaya comprendiendo mejor.
3. La planificación como función principal de dirección en la economía socialista.
Con la planificación los hombres pueden someter, dentro del marco probabilístico de su realidad objetiva, por primera vez en la historia, a las fuerzas económicas, que hasta la revolución comunista se movían ajenas a la conciencia de los hombres, y, sin que estos, como voluntad consciente organizada, pudiesen determinar sobre ellas. En una ocasión Che escribía que la planificación debe calificarse como la primera posibilidad humana de regir las fuerzas económicas.
La posición del Che referida a la ley del valor y a la utilización de esta y demás categorías capitalistas en la gestión económica del período de transición y en la creación de la teoría de la construcción de la sociedad comunista, en los aspectos siguientes:
1. Negación de la vigencia rectora de la ley del valor en el período de
transición al comunismo.
2. Distinción entre admitir la existencia en el período de transición de
una serie de fuerzas, de relaciones capitalistas de que obligadamente
han subsistido, de las que la ley del valor, dado su carácter de ley
económica, esto es, de expresión de tendencias, pudiera dar explicación;
y afirmar la posibilidad de utilizar de forma consciente en la gestión
económica la ley del valor y demás categorías que conlleva su uso.
3. Rechazo a que la caracterización del período de transición al
comunismo, ni aun en sus primeros momentos, tenga que venir dada por la
ley del valor y demás categorías mercantiles que su uso implica.
4. Rechazo a que la concepción que no sólo preconiza la utilización de
la ley del valor y de las relaciones monetario - mercantiles en el
período de transición, sino que además afirma la necesidad de
desarrollar dichas relaciones capitalistas como vehículo para alcanzar
la sociedad comunista.
5. Negación de la inevitabilidad del uso de la “...categoría mercancía
en las relaciones entre empresas estatales (...)” y consideración de
“...todos los establecimientos como parte de la única gran empresa que
es el Estado”.
La ley del valor es, simplemente la teoría que explica el modo en que dicho equilibrio se establece, espontáneamente, en la sociedad burguesa. El plan, por su parte, es el modo en que se obtiene este equilibrio de modo consciente y racional, en las sociedades socialistas y comunistas. La función del plan es otra: la de ser instrumento de la construcción racional y consciente de la sociedad nueva. Su ventaja principal radica precisamente en que no tiene que someterse, como el empresario capitalista, al nivel de rentabilidad de una unidad de producción o de todo un sector productivo, sino que puede financiar centralmente, y con arreglos a proporciones globales, toda su gestión. La clave de su éxito es, por otro lado, el rigor, detalle, exactitud y minuciosidad que se alcance en la obtención de los datos y el análisis de estos.
Por otra parte el guerrillero sobre los costos de producción escribe:
La base por la cual se rige el mercado capitalista es la ley del valor y esta se expresa directamente en el mercado. No se puede pensar en el análisis de la ley del valor extraída de su medio natural que es aquel; de otra forma, puede decirse que la expresión propia de la ley del valor es el mercado capitalista. Durante el proceso de construcción de la sociedad socialista, muchas de las relaciones de producción van cambiando a medida que cambia el dueño de los medios de producción y el mercado deja de tener las características de libre concurrencia (aún considerando la acción de los monopolios) y adquiere otras nuevas, ya limitado por la inclemencia del sector socialista que actúa en forma consciente sobre el fondo mercantil.
4. El papel del dinero, la banca y los precios.
Consecuente con su convicción de que la características del período de
transición y la teoría que le enuncia posee distinta naturaleza a la del
régimen capitalista, Che le asigna al dinero un papel diferente al que
le confieren los partidarios del cálculo económico.
Che planteaba que el dinero constituye un producto de las relaciones
mercantiles y, por lo tanto, expresa determinadas relaciones de
producción. Es, por ello, una categoría social, históricamente
condicionadas por dichas relaciones. No es posible destruir en un solo
día las relaciones mercantiles; estas están presentes en el período de
transición. Su será más o menos larga según el ritmo de desarrollo de
las nuevas relaciones de producción y según la política que se adopte
hacia ellas, pero en todo caso son relaciones que deben ser combatidas.
La tendencia debe ser la de que se vayan extinguiendo hasta su total
desaparición. Su desarrollo pone en peligro la relación misma del
proyecto comunista.
Por otra parte el Che abordaba que el sistema bancario está llamado a
desaparecer a largo plazo en el período de transición al comunismo.
Sobrevivirá durante el período en que perduren las relaciones
mercantiles, porque “está condicionada a las relaciones mercantiles de
producción, por elevado que sea su tipo”.
“En los períodos de construcción de la sociedad socialista cambian todos
los conceptos que amparan la vida política del banco y debe buscarse
otro camino para utilizar su experiencia”.
El banco deja de tener un papel hegemónico en la economía como producto
de las transformaciones que en las relaciones económico – sociales sufre
la sociedad. Sus funciones económicas no son las mismas que las que
tenían en el capitalismo. No posee un capital propio ni puede actuar
como si lo tuviese. Ello nos da groso modo un buen número de
limitaciones. El banco, al no poseer capital propio, sólo puede
subsistir como propiedad del Estado que lo utiliza para determinadas
funciones económicas. Es el Estado el que engloba toda la economía y el
banco es el instrumento para determinar funciones. No es posible
pretender “... que el banco siga manteniendo una posición hegemónica en
la economía, independientemente de cambios económicos sociales”.
No debe olvidarse, sin embargo, que, en primer lugar, el dinero en forma
de metales preciosos – sigue siendo la base de la que jamás puede
desprenderse, por naturaleza misma de la cosa, el régimen de crédito, y
en segundo lugar, el sistema de crédito presupone el monopolio de los
medios sociales de producción (bajo forma de capital y de propiedad
territorial) en manos particulares, es decir, que este sistema es de por
sí, de un lado, una forma inmanente del sistema capitalista de
producción, y, de otra parte, una fuerza motriz que impulsa su
desarrollo hasta su forma última y más alta.
Che buscaba una solución a los mecanismos de formación de precios:
Entre los múltiples problemas planteados a la economía socialista en la
práctica de la planificación, surge el análisis de la gestión de las
empresa, considerando nuevas situaciones creadas por el desarrollo de la
revolución socialista.
La base por la cual se rige el mercado capitalista es la ley del valor y
esta se expresa directamente en el mercado. No se puede pensar en el
análisis de la ley del valor extraída de un medio natural que es aquel;
de otra forma, puede decirse que la expresión propia de la ley del valor
es el mercado capitalista. Durante el proceso de construcción de la
sociedad socialista, muchas de las relaciones de producción van
cambiando a medida que cambia el dueño de los medios de producción y el
mercado deja de tener la características de libre concurrencia (aún
considerando la acción de los monopolios) y adquiere otras nuevas, ya
limitado por la inclemencia del sector socialista que actúa en forma
consciente sobre el fondo mercantil.
Por ello planteamos que no debe desligarse de ninguna manera de la
estructura general de los precios internos y la de los precios del
mercado externo; bien entendido que estos precios se refieren solamente
a la esfera socialista, donde el dinero cumple la función de medida de
valor, y que por lo tanto los precios se expresan solamente en forma
ideal, en dinero aritmético; es decir, de forma de medición. Si se
tomaran los precios de los artículos fundamentales de la economía y,
basados en ellos, por cálculos aproximativos se establecieran los demás,
se llegaría a un nivel histórico ponderado de los precios del mercado
mundial que permitiría medir automáticamente la eficiencia relativa de
todas las ramas de la economía en el mercado mundial. No hay que
olvidar, una vez más lo recalcamos, que existirá un precio a la
población que puede estar relativamente divorciado del precio interno de
contabilidad de las empresas que se rijan por este sistema. Con este
esquema tendríamos inmediatamente el reflejo donde se reflejará toda la
marcha de la economía en un momento dado. En este tipo de organización,
no necesariamente del total del país, pero si de algunas ramas de la
industria, podíamos aplicar un sistema cada vez más perfeccionado de
análisis económico.
5. Intercambio desigual.
No puede existir socialismo si en las conciencias no se opera un cambio que provoque una nueva actitud fraternal frente a la humanidad, tanto de índole individual, en la sociedad en que se construye o está construido el socialismo, como de índole mundial en relación a todos los pueblos que sufren la opresión imperialista. Creemos que con este espíritu debe afrontarse la responsabilidad de ayuda a los países dependientes y que no debe hablarse más de desarrollar un comercio de beneficio mutuo basado en los precios que la ley del valor y las relaciones internacionales del intercambio desigual; producto de la ley del valor, oponen a los países atrasados.
Si establecemos ese tipo de relación entre los dos grupos de naciones,
debemos convenir en que los países socialistas son, en cierta manera,
cómplices de la explotación imperial. Se puede argüir que en el monto
del intercambio con los países subdesarrollados, constituye una parte
insignificante del comercio exterior de estos países. Es una gran
verdad, pero no elimina el carácter inmoral del cambio. Los países
socialistas tienen el deber moral de liquidar su complicidad táctica con
los países explotadores de occidente.
Che, en el discurso de Argel, condicionaba la política que propugnaba
para el campo socialista y los países socialista subdesarrollados
revolucionarios, a los siguientes requisitos:
Por lo tanto, a los piases socialistas les interesa como cosa vital que
se produzcan efectivamente estos desgajamientos y en nuestro deber
internacional, el deber fijado por la ideología que nos dirige, el
contribuir con nuestros esfuerzos a que la liberación se haga lo más
rápida y profundamente que sea posible (...) No hay otra definición
del socialismo, válida para nosotros, que la abolición de la explotación
del hombre (...). Sin embargo, el conjunto de medidas propuestas no se
puede realizar unilateralmente. El desarrollo de los subdesarrollados
debe costar a los países socialistas: de acuerdo. Pero también deben
ponerse en tensión las fuerzas de los países subdesarrollados y tomar
firmemente la ruta de la construcción de una sociedad nueva – póngasele
el nombre que se le ponga – donde la máquina, instrumento de trabajo, no
sea instrumento de explotación del hombre por el hombre. Tampoco se
puede pretender la confianza de los países socialistas cuando se juega
al balance entre el capitalismo y el socialismo, y se trata de utilizar
ambas fuerzas como elementos contrapuestos para sacar de esa competencia
determinadas ventajas. Una nueva política de absoluta seriedad debe
regir las relaciones entre los dos grupos de sociedades.
Che pensaba que la ley del valor no necesariamente debe regir las
relaciones comerciales, y por ende, políticas, entre los países
socialistas y los países subdesarrollados de orientación socialista:
No hay frontera en esta lucha a muerte, no podemos permanecer
indiferente frente a lo que ocurre en cualquier parte del mundo; una
victoria de cualquier país sobre el imperialismo es una victoria
nuestra, así como la derrota de una nación cualquiera es una derrota
para todos. El ejercicio del internacionalismo proletario es no sólo un
deber de los pueblos que luchan por asegurar un futuro mejor; además, es
una necesidad insoslayable.
6. Che y el trabajo voluntario.
Ernesto Che Guevara fue el promotor en Cuba del trabajo voluntario. El
trabajo voluntario es un factor ideológico económico y moral, un
elemento importante del sistema de dirección económico desarrollado por
Che.
... porque el socialismo, en esta etapa de construcción del socialismo y
comunismo, no se ha hecho simplemente para tener nuestras fábricas
brillantes, se está haciendo para el hombre integral, el hombre debe
transformarse conjuntamente con la producción que avance, y no haríamos
una tarea adecuada si solamente fuéramos productores de artículos, de
materias primas, y no fuéramos a la vez productores de hombres.
El pensamiento del Che es un desarrollo lógico del pensamiento de Marx,
Engels y Lenin. El pensamiento del Guerrillero Heroico constituye un
rico manantial de ideas y soluciones, de formas socialistas para la
construcción de la nueva sociedad. Y el trabajo voluntario es un gran
ejemplo fehaciente.
Para él, el trabajo voluntario “... es el que se realiza fuera de las
horas normales de trabajo sin percibir remuneración económica adicional.
El mismo puede realizarse dentro o fuera de su centro de trabajo.
Una de las tareas más importantes en el período de transición, al
realizar simultáneamente con la socialización de la propiedad sobre los
medios de producción, es la creación de una nueva actitud ante el
trabajo. Y uno de los hechos concretos más significativos de los cambios
que generan las relaciones de producción socialistas, es el surgimiento
de una nueva modalidad de trabajo, el trabajo voluntario.
El trabajo voluntario contribuye también paulatinamente a que en el
tiempo se genere una identidad y sentido de relación individual con la
tarea laboral cotidiana.
El trabajo voluntario tiene importancia económica y en su desarrollo,
los trabajadores rompen los records de productividad alcanzados en las
jornadas de trabajos habituales.
Su importancia capital radica en su papel en la educación comunista;
constituye “... una escuela creadora de conciencia, es el esfuerzo
realizado en la sociedad y por la sociedad como aporte individual y
colectivo y va formando esa alta conciencia que nos permite acelerar el
proceso de tránsito.
“El trabajo voluntario es parte de esa tarea de educación, de que hemos
hablado a los compañeros (apuntaba el Che). En los lugares que no se
pueda hacer, no hay que inventarlo”.
Pero Che no solo se preocupó de la definición teórica y de la
importancia del trabajo voluntario, sino que dedicó iguales esfuerzos a
su organización, instrumentación, modalidades, control y desarrollo.
Para él la buena organización es el elemento primordial del desarrollo
mismo. Luchaba para que no se pierda tiempo en este.
Destacaba que se hace trabajo voluntario no con el propósito de quemar
energías físicas sino para incorporarlas "... a un trabajo que rinda
algo y que sirva de formador de conciencia".
Insistía que hay que llevarlo a las masas con organización y contenido,
que las personas se sientan útiles, "... es decir, la identificación del
hombre con el trabajo es algo que hay que conseguir, hay que
organizarlo".
Resalta la importancia de control: el más estricto control del resultado
del trabajo realizado, sin burocratismo. Che no concebía que se pudiera
realizar en un centro laboral trabajo voluntario en una tarea en la que
no se hubiese cumplido antes la norma de trabajo. El trabajo voluntario
se desnaturaliza y se distorsiona cuando en este se enmascara la
ineficiencia de los cuadros y la indisciplina de los trabajadores. No
concebía que se pudiera incumplir la norma de trabajo y luego con
trabajo voluntario tapar la falta de exigencia y la indisciplina.
7. Sistema de incentivación.
7.1 Sistema salarial.
Para Che resultaba claro que el sistema salarial que se implantara debía
inscribirse coherentemente en la línea política e ideológica de la
revolución socialista, en los principios marxista – leninistas.
Porque el salario es un viejo mal, es un mal que nace con el
establecimiento del capitalismo cuando la burguesía toma el destrozando
el feudalismo, y no muere siquiera en la etapa socialista. Se acaba,
como último resto, se agota, digamos, cuando el dinero cesa de circular,
cuando se llegue a la etapa ideal, el comunismo.
El salario, es decir, en dinero, se mide la distinta calificación de
todos los que reciben algo por trabajar. En dinero se mide la distinta
calificación de todos los que reciben algo por trabajar. En dinero se
mide también el espíritu de trabajo de cada uno de los que trabajan en
sus distintas calificaciones. El dinero es la única medida que puede
acabarlo todo, y en la época de la construcción del socialismo, que en
todavía existen relaciones mercantiles, nosotros tenemos que trabajar
con el dinero.
Es decir, para él se estaba en una época en que la injusticia no es
desterrada, no se puede desterrar absolutamente, no se puede dar a cada
cual según su necesidad. Estamos en la construcción del Socialismo,
tenemos que dar a la gente según su trabajo, tenemos que corregir las
injusticias poco a poco, y tenemos que hacerlo discutiendo siempre con
los trabajadores.
El control adquiere una importancia de primer orden, precisamente porque
se trata de medir el efecto social del esfuerzo productivo y de los
gastos de trabajo en un marco donde el desarrollo progresivo de la
conciencia del trabajador no garantiza hasta una etapa determinada la
materialización de los postulados que plantea la propia racionalidad del
sistema.
Los elementos componentes del sistema elaborados bajo la dirección del Che se pueden resumir en los puntos siguientes:
· La escala salarial.
· Los calificadores de ocupaciones. Calificación de los trabajadores.
· Las tarifas
· Las normas de trabajo.
· Las formas y sistemas de pagos.
La escala salarial
Con la escala salarial Che introducía y sentaba el principio de
distribución socialista con arreglo a la cantidad y calidad del trabajo,
al establecer los distintos grados de complejidad de los trabajos
existentes para todo el país. La escala tenía dos documentos
fundamentales: los números de grupos y los coeficientes. Los grupos
determinan los distintos grados de complejidad que tienen los trabajos y
se establecen atendiendo a la calificación indispensable que deben tener
los obreros, a la tecnología, la complejidad y organización de la
producción. Los coeficientes determinan los distintos grados de
complejidad de los grupos en relación con el primer grado que tiene
siempre por coeficiente la unidad. Por esto los coeficientes de los
otros grupos expresaban cuántas veces ellos eran más complejos que el
primero.
Los calificadores de ocupaciones. Calificación de los trabajadores
Che insistía en la necesidad de elevar la capacidad y calificación
técnico – cultural de los trabajadores como requisito para el avance en
la construcción de la nueva sociedad. De ahí que en toda organización
del salario de los obreros y de los sueldos de los trabajadores
administrativos, personal técnico y dirigente, debía ponerse especial
énfasis en el desarrollo e incremento de la calificación y capacidad. El
sistema salarial propugnado por Che y el Ministerio del Trabajo apuntaba
en este sentido. La capacitación constituía uno de los principios y uno
de los pilares fundamentales del sistema.
Che, al abordar el problema de la planificación, no pierde oportunidad
para subrayar su conexión con los otros elementos del sistema:
Es decir, la calificación de los trabajadores está directamente
relacionada con su producción y la producción de los trabajadores, la
norma de trabajo y de calidad, el deber social de cada obrero para con
toda la comunidad que le da su trabajo, le garantiza la comida a sus
hijos, le garantiza el bienestar social como mínimo, las atenciones, los
servicios mínimos y se preocupa estas atenciones y estos servicios vayan
creciendo más a medida que aumente nuestra capacidad de producción.
Las tarifas
Las tarifas, que determinan el nivel de pago del trabajo por hora o por día. Las tarifas horarias de la escala aprobada son las que siguen:

Los obreros que trabajen en las condiciones del primer tipo, percibirán su salario según la tarifa de la escala; en las del segundo, percibirán un incremento del 20% sobre la tarifa normal, y en las del tercer tipo, tendrán un incremento del 35%. Las tarifas se diferencian según las condiciones en que se realizan los trabajos.
Las normas de trabajo
Che pensaba que el sistema salarial a implantar debía estar acorde con
el sistema de organización y normación del trabajo, y a su vez,
constituir uno de los pilares fundamentales en los que se asentara este
último. Desde que fue nombrado ministro de Industrias se preocupó y
participó en la tarea de normación del trabajo, discutiéndola e
impulsándola en el Ministerio, en los centros obreros que visitaba
semanalmente, en las reuniones con los sindicatos, plenarias y otras
actividades.
Las normas de trabajo no pueden tener ningún resultado para la nación e
incluso, para la clase obrera, si no se toman medidas organizativas y se
mantienen estas medidas ya para siempre. En el momento en que caigan los
controles caerá todo el aparato organizativo que se ha montado y
volveremos a tener las mismas distorsiones que hemos padecido durante
estos primeros cinco años de construcción de la nueva sociedad.
Nuestro sistema de normas tiene el mérito de que establece la
obligatoriedad de la capacitación profesional para ascender de una
categoría a otra, lo que dará, con el tiempo, un ascenso considerable
del nivel técnico.
Las formas y sistemas de pagos
El sistema establecía formas de pago para obreros y para los
trabajadores administrativos, técnicos y personal dirigente. Para los
obreros se establecía el trabajo a tiempo normado con primas que
vinculaba el salario del obrero con su productividad y con su
calificación. Se pagaban primas por los sobrecumplimientos de la norma y
del plan de producción. La suma de las primas y de la tarifa del grupo
inmediato superior. Los obreros a tiempo que laboraban en trabajos
básicos auxiliares donde era prácticamente imposible precisar la norma,
recibían las primas por los resultados mensuales del trabajo ejecutado.
La prima se computaba para ambos casos por el tiempo realmente
trabajado. Se otorgaban primas por el sobrecumplimiento del plan de
producción que cumplía además los requerimientos de calidad. La prima se
pagaba a cuenta del fondo de salario.
El pago a tiempo con primas se utilizó en las unidades de producción del
sector productivo. Los índices fundamentales para tener derechos a las
primas eran el sobrecumplimiento del plan de producción con la calidad
requerida y la disminución del costo de producción. Todos los pagos de
las primas estaban debidamente reglamentados, y establecidos los
porcentajes y las escalas.
CONCLUSIONES:
1. A lo largo del estudio del pensamiento económico del Che se puede
captar en toda su dimensión la importancia de la conjugación dialéctica
de la inviolabilidad de las leyes generales que rigen la formación
económico - social comunista, del aprovechamiento de las experiencias de
los países socialistas hermanos así como de las características
concretas nacionales o de una región. No tener en cuenta las primeras es
caer en brazos del idealismo y del voluntarismo. No prestar atención a
las segundas es hundirse en el desconocimiento dogmático antidialéctico.
2. Che pensaba que la transformación de la conciencia humana. Debía de
empezarse en la primera fase del período de transición del capitalismo
al comunismo. Pensaba que la creación de la nueva conciencia social
requería el mismo esfuerzo que el que dedicáramos al desarrollo de la
base material del socialismo. Y veía en la conciencia un elemento
activo, una fuerza material, un motor de desarrollo de la base material
y técnica. Estimaba que la sociedad socialista hay que construirla con
los hombres que luchan por salir del cieno burgués, pero no sometiéndose
a sus motivaciones pasadas. Hay que conjugar lo viejo y lo nuevo de
forma dialéctica desde principios socialistas.
3. El Sistema Presupuestario de Financiamiento fue el modo en que se
organizó la economía cubana en el sector industrial en una fase muy
temprana de la revolución socialista.
4. El sistema bancario está llamado a desaparecer a largo plazo en el
período de transición al comunismo. Sobrevivirá durante el período en
que perdures las relaciones mercantiles porque “... está condicionado a
las relaciones mercantiles de producción, por elevado que sea su tipo”.
5. Che fue pionero en la denuncia de la injusticia que entraña el
intercambio desigual. Fue el promotor de la revisión del orden económico
internacional. Expuso en esta primera etapa de la Revolución cubana
estos aspectos del pensamiento de Fidel que se desarrollaban y maduran
plenamente en la actualidad con sus planteamientos sobre la deuda
externa y el nuevo orden económico internacional.
6. Che comprendía que la nueva conciencia era el resultado de un proceso
progresivo de transformación de las estructuras sociales de las que
inevitablemente, surge aquella, y que por tanto las posibilidades de
transformar al hombre estaban dadas más que por llamadas a la
conciencia, por la transformación de las relaciones sociales de
producción y la correcta selección de las palancas motivadoras de su
acción.
RECOMENDACIONES:
Ø Exhortar a demás estudiantes a continuar profundizando sobre el pensamiento económico del Che.
BIBLIOGRAFÍA:
Ø Guevara de la Serna Ernesto Che, “El socialismo y el hombre en Cuba”.
Ø Pérez Tablada Carlos, “El pensamiento económico de Ernesto Che
Guevara”.