Pensamiento económico del Che, aspectos generales.

Autor: Lic. Erizbel Amat Álvarez

Pensamiento económico

11-2005

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INTRODUCCIÓN:

Ernesto Che Guevara de la Serna fue un destacado revolucionario, expedicionario del Granma, una de las más notables figuras de la Revolución Cubana y combatiente internacionalista.

Nació en Rosario, Argentina, el 14 de Junio de 1928. Al che se le conoce y recuerda fundamentalmente como hombre de acción y modelo de revolucionario en sus facetas de guerrillero y militar, exigente dirigente económico, formador de cuadros, ejemplo de conducta austera y de honestidad, dispuesto siempre a cumplir las tareas que se le asignaran y a luchar hasta ofrendar la vida por la causa de los humildes y explotados en cualquier parte del mundo.

Sin embargo, Che fue a la vez un creador en la teoría y en la práctica de la edificación de la nueva sociedad. Elaboró y fundamentó, desde las posiciones del marxismo- leninismo, una concepción integral, coherente y profunda de cómo podían y debían actuar los revolucionarios en la construcción del socialismo y el comunismo, lo que define, también, “como hombre de doctrina, como hombre de doctrina, fue capaz de elaborar instrumentos, principios que, sin duda, son esenciales en el camino revolucionario”.

Se graduó de médico en 1953 y por segunda vez viajó por las Américas. En 1954, se encuentra en Guatemala, donde ejercita sus primeras armas revolucionarias, oponiéndose a los planes de la CIA contra el pueblo guatemalteco. Al ser derrocado el gobierno de Jacobo Arbenz, emigró a México donde conoció a Fidel Castro y se enroló en 1956 como médico en la expedición del yate Granma.

Durante la guerra de liberación nacional de Cuba, que se inició en diciembre de 1956 en la Sierra Maestra, se destacó por su valor y arrojo, por lo que llegó a obtener el grado de comandante. En julio de 1957, se le designa jefe de la segunda columna creada, la columna No. 4 del I Frente, y a finales de Agosto de 1958, jefe de la Columna Invasora No.8 “Ciro Redondo” después del Frente Sur y Centro en las Villas y jefe de todas las unidades rebeldes del Movimiento 26 de Julio en esa provincia, tanto en las zonas rurales como urbanas y con la misión de integrar al resto de las fuerzas revolucionarias del territorio. Dirigió el combate de la toma de Santa Clara, tercera unidad en importancia de Cuba, en diciembre de 1958.

Después del triunfo revolucionario, desempeñó distintos cargos, entre los que se destacan la presidencia del Banco Nacional de Cuba y el de titular del Ministerio de Industrias. Además, representó a nuestro país en diferentes eventos internacionales, tales como la Asamblea General de la ONU y la Reunión en Punta del Este, Uruguay, en 1961. Impulsor y ejemplo del trabajo voluntario y cronista de la Revolución, entre sus escritos más notables se encuentran: Pasajes de la guerra revolucionaria, La guerra de guerrillas, Mensaje a la Tricontinental, El Socialismo y el hombre en Cuba.

En 1965, se despide de Fidel Castro y del pueblo cubano para ir a otras tierras del mundo a combatir por el triunfo de los humildes y contra el imperialismo yanqui. Ese mismo año, a solicitud de Gastón Soumialot del movimiento “Patricio Lumumba” , brinda ayuda en el Congo (hoy Zaire), al movimiento antimperialista allí fundado, donde estuvo al frente de un destacamento con voluntarios cubanos. De noviembre de 1956 a octubre de 1967, dirige el movimiento guerrillero en Bolivia, que había de ser el inicio de la lucha por la liberación americana. Capturado el 8 de Octubre de 1967 en la Quebrada del Yuro es conducido a la escuelita de La Higuera donde es asesinado el día 9.

Donde el trabajo persigue el objetivo de exponer el pensamiento económico del Che Guevara, concentrado en los siguientes aspectos:

1. Sistema de dirección económica y sus categorías.
2. Surgimiento del Sistema Presupuestario de Financiamiento.
3. La planificación como función principal de dirección en la economía socialista.
4. El papel del dinero, la banca y los precios.
5. Intercambio desigual.
6. Che y el trabajo voluntario.
7. Sistema de incentivación.

7.1 Sistema salarial.

DESARROLLO:

1. Sistema de dirección económica y sus categorías.

Che sentó las bases para una teoría del período de transición al comunismo cuyo sistema de dirección económica sustenta la posibilidad de edificarla nueva sociedad de un país subdesarrollados por caminos legítimamente revolucionario. Este sistema considera que la palanca fundamental de la construcción del socialismo en la sociedad humana debía ser de los estímulos morales, “... sin olvidar una correcta utilización del estímulo material, sobre todo de naturaleza social”. Modelo que permite, a su vez, desarrollar constantemente la propia teoría como única vía para crear una ciencia marxista - leninista del período de transición útil a cada práctica revolucionaria.

Che afirmaba que la ideología establece las metas, y la ciencia puntualiza las posibilidades de alcanzarlas y estructura las vías de hacerlo. Nadie puede hacer ciencia de lo inexistente; por ello la ideología y la conciencia de lo que se quiere superar desempeñan un papel importante.

Para Che, “ El sistema presupuestario es parte de una concepción general del desarrollo de la construcción del socialismo y debe ser estudiado entonces en su conjunto.

La racionalidad del modelo económico debía, pues, estar en consecuencia con la racionalidad social del modelo y no a la inversa. Dicho de otro modo, la racionalidad social requiere la económica como premisa, pero esta no expresa la racionalidad social per se. No se trata aquí de la cantidad y la calidad de bienes materiales elaborados sino del modo en que se producen, y de las relaciones sociales que se desprender de dicha manera de producir.

La concepción general en la que se formularía el modelo quedaba sintetizada en la respuesta tajante de Che a una pregunta periodística:

El socialismo económico sin la moral comunista no me interesa. Luchamos contra la miseria, pero al mismo tiempo luchamos contra la alineación. Uno de los objetivos fundamentales del marxismo es hacer desaparecer el interés, el factor “interés individual” y provecho, de las motivaciones sicológicas.

Marx se preocupaba tanto de los hechos económicos como de su traducción en la mente. Él llamaba eso un “hecho de conciencia”. Si el comunismo descuida los hechos de conciencia puede ser un método de repartición, pero deja de ser una moral revolucionaria.

Donde el Che se detenía a analizar esta temática y pensaba que:

· La transformación de la conciencia humana, debía de empezarse en la primera fase del período de transición: del capitalismo al comunismo. Él era del criterio que la nueva conciencia social no se obtendría como un resultado final de una primera etapa de desarrollo de la base material y técnica, de la eficiencia económica. Che entendía que la creación de la nueva conciencia social requería el mismo esfuerzo que el que dedicáramos al desarrollo de la base material del socialismo.

· En lo que se entiende por racionalidad económica: comprobó como esta siempre gira sobre los conceptos de eficiencia, productividad, utilidad máxima, decisión óptima, beneficio, etcétera.

· Los avances , estancamientos o retrocesos operados en el plano ideológico no pueden explicarse de manera simplista a partir del mejor o peor trabajo político y de educación ideológica que se haya realizado.

· La perpetuación y el desarrollo de las leyes y categorías económicas del capitalismo prolongan las relaciones sociales de producción burguesas y con ellas los hábitos de pensamiento y motivaciones de la sociedad capitalista, aunque ahora el fenómeno se ha metamorfoseado bajo formas socialistas.

Era preciso, por tanto, un modelo para la transición con el cual transformar las estructuras capitalistas y avanzar hacia formas de conciencia y producción comunistas.

2. Surgimiento del Sistema Presupuestario de Financiamiento.

Las bases del Sistema Presupuestario de Financiamiento surgieron inicialmente como un conjunto de medidas prácticas (centralización de fondos bancarios de las empresas, etc.) ante problemas concretos del sector industrial (empresas con recursos financieros sobrantes y otras sin ellos , por ejemplo). En ese momento la Revolución enfrentaba aún problemas sociales tales como el desempleo. Estas bases evolucionaron progresivamente hasta formar un cuerpo coherente de consideraciones políticas y económicas cuya formación teórica comenzó a perfilarse precisamente alrededor de los años 1962 – 1963 y cuya aplicación práctica quedó restringida al sector industrial.

El 7 de Octubre de 1959 Fidel anunciaba la designación de Che para ocupar el cargo de Jefe del Departamento de Industrias del Instituto Nacional de Reforma Agraria. Che, desde la epopeya de la Sierra Maestra, había mostrado su espíritu constructor. Con el fin de resolver los problemas de abastecimientos del Ejército Rebelde creó diversos talleres como la armería, la sastrería, la panadería, el de calzado, la tasajera, el de tabacos y cigarros, etcétera. Al triunfo, al ser nombrado Jefe de la Fortaleza de La Cabaña, en La Habana, manifestó igual inclinación.

El Sistema Presupuestario de Financiamiento fue el modo en que se organizó y funcionó la economía estatal cubana en el sector industrial en una fase tan temprana de la Revolución socialista. Los antecedentes del Sistema Presupuestario de Financiamiento está en esta etapa, en el Departamento de Industrias del INRA.

Che llevó a cabo una política encaminada a fundir los “chinchales”, a crear talleres mayores, donde se pudiera introducir la técnica, a aumentar la productividad y disminuir los costos. El personal que resultaba excedente lo reubicaba en la rama de la producción que lo requería; a los que no tenían ubicación les pagaba para que elevaran su calificación técnica y cultural. Defendió por encima de todo que no existiera plazas ficticias.

La sección de finanzas, contabilidad y presupuestos del Departamento de Industrias administraba el fondo centralizado. Para esto, estableció los presupuestos y un programa de ejecución, acorde a un plan anual. Le correspondieron también a este Departamento los primeros pasos que se dieron en nuestro país en la planificación.

El Banco Nacional era el depositario del fondo centralizado. El Departamento le enviaba copia de los presupuestos de las unidades y las agencias bancarias no efectuaban pagos superiores a lo estipulado en el presupuesto.

El Sistema Presupuestario de Financiamiento se desarrolló con el objetivo de eliminar la anarquía heredada, fortalecer el Estado revolucionario que recibió una estructura económico - social neocolonial y subdesarrollada pero también una aceptable red vial, con una buena red de comunicaciones que abarcaban el télex, el teléfono, la radio, la microonda, el cable, el telégrafo y la televisión. Algunas corporaciones extranjeras habían implantado en nuestro país las más avanzadas técnicas para la organización, la dirección, el control, la programación de la producción y la contabilización de la gestión económica del capitalismo monopolista de Estado.

Muchas de las empresas extranjeras habían implantado el control centralizado, cuya sede estaba en La Habana o en los Estados Unidos. Existían en Cuba oficinas de contadores públicos que denominaban estas novísimas técnicas y había cierta divulgación de estas entre los cuadros de administración de las empresas cubanas.

Che, en la confirmación del Sistema, se basó sobre:

• las técnicas contables avanzadas que permitían un mayor control y una eficiente dirección centralizada así como en los estudios y aplicación que efectuaba el monopolio de los métodos de centralización y descentralización.
• Las técnicas de computación aplicadas a la economía y a la dirección; igualmente, los métodos matemáticos aplicados a la economía.
• Las técnicas de programación y control de la producción.
• Las técnicas del presupuesto como instrumento de planificación y control por medio de las finanzas.

Nosotros planteamos aquí un sistema centralizado de la dirección de la economía, con un control bastante riguroso de las empresas con un control consciente de los directores de empresas y considerar el conjunto de la economía como una gran empresa y tratar de establecer la colaboración entre los participantes como miembros de una gran empresa, en vez de ser lobitos entre sí, dentro de la construcción del socialismo.

El nombre de Sistema Presupuestario de Financiamiento proviene de que la empresa entrega al presupuesto nacional todos sus ingresos, esto es, no acumula ni retiene en efectivo en una cuenta propia. La empresa, además, gasta de acuerdo con el plan financiero, por lo que recibe del presupuesto disponibilidades de fondos que le son situados en una agencia bancaria que registra operaciones de la empresa en tres cuentas: la de salarios, la de inversiones, y la de otros gastos.

De este modo, la empresa recibe todos los fondos que necesita para efectuar sus actividades por lo que resulta innecesaria la solicitud del crédito bancario y toda la ficción contable que trae aparejada. Che aplica aquí el mismo sistema que tiene un consorcio multinacional altamente tecnificado en la relaciones que existen entre la casa matriz y sus subsidiaria. La única fuente de financiamiento que tiene la empresa es el presupuesto nacional.

En una reunión bimestral del Consejo de Dirección del Ministerio de Industrias expresó:

Creo que el Sistema de Financiamiento Presupuestario significa por todas sus concepciones, un paso de avance que permite al menos estar presto, cuando nosotros queramos profundizar más en este análisis, a tomar las medidas necesarias y a impulsarlas sin que tenga que sufrir una gran conmoción sobre el sistema, porque evidentemente es un camino que va en el sentido de la administración por su sendero progresista, que es el sendero de los monopolios.

Resulta entonces, entonces, necesario diferenciar entre las formas de conducción de la economía desde el punto de vista técnico de la cuestión (y Che era de opinión de que se tomaran estas técnicas de donde estuvieran más desarrolladas y que pudieran adaptarse a la nueva sociedad, sin temor de contagio de ideología burguesa, siempre que se limitara a la adopción o asimilación de normas técnicas de dirección y control de la producción), y las formas de conducción en su aspecto ideológico, que, para Che, no deben perdurar y desarrollarse sobre la base de mecanismos de incentivación y de criterios de dirección de la economía inherentes al régimen capitalista de producción. Vale decir, se acepta la asimilación críticas de los adelantos tecnológicos en la dirección y control económicos, pero se rechazan la utilización y desarrollo de las armas melladas que nos legara el capitalismo.

No hay mejor crítico del Sistema Presupuestario que el propio Che. En las numerosas reuniones del Ministerio de Industrias en que participaba, en los discurso pronunciados en colectivos obreros, en comparecencias por televisión, etcétera, no dejaba de señalar las debilidades que aún tenía que eliminar el Sistema Presupuestario.

¿Cuáles son la debilidades del sistema?. Creemos que, en primer lugar, debe colocarse la inmadurez que tiene. En segundo lugar, la escasez de cuadros realmente capacitados en todos los niveles. En tercer lugar, la falta de una difusión completa de todo el sistema y de sus mecanismos para que la gente lo vaya comprendiendo mejor.

3. La planificación como función principal de dirección en la economía socialista.

Con la planificación los hombres pueden someter, dentro del marco probabilístico de su realidad objetiva, por primera vez en la historia, a las fuerzas económicas, que hasta la revolución comunista se movían ajenas a la conciencia de los hombres, y, sin que estos, como voluntad consciente organizada, pudiesen determinar sobre ellas. En una ocasión Che escribía que la planificación debe calificarse como la primera posibilidad humana de regir las fuerzas económicas.

La posición del Che referida a la ley del valor y a la utilización de esta y demás categorías capitalistas en la gestión económica del período de transición y en la creación de la teoría de la construcción de la sociedad comunista, en los aspectos siguientes:

1. Negación de la vigencia rectora de la ley del valor en el período de transición al comunismo.
2. Distinción entre admitir la existencia en el período de transición de una serie de fuerzas, de relaciones capitalistas de que obligadamente han subsistido, de las que la ley del valor, dado su carácter de ley económica, esto es, de expresión de tendencias, pudiera dar explicación; y afirmar la posibilidad de utilizar de forma consciente en la gestión económica la ley del valor y demás categorías que conlleva su uso.
3. Rechazo a que la caracterización del período de transición al comunismo, ni aun en sus primeros momentos, tenga que venir dada por la ley del valor y demás categorías mercantiles que su uso implica.
4. Rechazo a que la concepción que no sólo preconiza la utilización de la ley del valor y de las relaciones monetario - mercantiles en el período de transición, sino que además afirma la necesidad de desarrollar dichas relaciones capitalistas como vehículo para alcanzar la sociedad comunista.
5. Negación de la inevitabilidad del uso de la “...categoría mercancía en las relaciones entre empresas estatales (...)” y consideración de “...todos los establecimientos como parte de la única gran empresa que es el Estado”.

La ley del valor es, simplemente la teoría que explica el modo en que dicho equilibrio se establece, espontáneamente, en la sociedad burguesa. El plan, por su parte, es el modo en que se obtiene este equilibrio de modo consciente y racional, en las sociedades socialistas y comunistas. La función del plan es otra: la de ser instrumento de la construcción racional y consciente de la sociedad nueva. Su ventaja principal radica precisamente en que no tiene que someterse, como el empresario capitalista, al nivel de rentabilidad de una unidad de producción o de todo un sector productivo, sino que puede financiar centralmente, y con arreglos a proporciones globales, toda su gestión. La clave de su éxito es, por otro lado, el rigor, detalle, exactitud y minuciosidad que se alcance en la obtención de los datos y el análisis de estos.

Por otra parte el guerrillero sobre los costos de producción escribe:

La base por la cual se rige el mercado capitalista es la ley del valor y esta se expresa directamente en el mercado. No se puede pensar en el análisis de la ley del valor extraída de su medio natural que es aquel; de otra forma, puede decirse que la expresión propia de la ley del valor es el mercado capitalista. Durante el proceso de construcción de la sociedad socialista, muchas de las relaciones de producción van cambiando a medida que cambia el dueño de los medios de producción y el mercado deja de tener las características de libre concurrencia (aún considerando la acción de los monopolios) y adquiere otras nuevas, ya limitado por la inclemencia del sector socialista que actúa en forma consciente sobre el fondo mercantil.

4. El papel del dinero, la banca y los precios.

Consecuente con su convicción de que la características del período de transición y la teoría que le enuncia posee distinta naturaleza a la del régimen capitalista, Che le asigna al dinero un papel diferente al que le confieren los partidarios del cálculo económico.

Che planteaba que el dinero constituye un producto de las relaciones mercantiles y, por lo tanto, expresa determinadas relaciones de producción. Es, por ello, una categoría social, históricamente condicionadas por dichas relaciones. No es posible destruir en un solo día las relaciones mercantiles; estas están presentes en el período de transición. Su será más o menos larga según el ritmo de desarrollo de las nuevas relaciones de producción y según la política que se adopte hacia ellas, pero en todo caso son relaciones que deben ser combatidas. La tendencia debe ser la de que se vayan extinguiendo hasta su total desaparición. Su desarrollo pone en peligro la relación misma del proyecto comunista.

Por otra parte el Che abordaba que el sistema bancario está llamado a desaparecer a largo plazo en el período de transición al comunismo. Sobrevivirá durante el período en que perduren las relaciones mercantiles, porque “está condicionada a las relaciones mercantiles de producción, por elevado que sea su tipo”.

“En los períodos de construcción de la sociedad socialista cambian todos los conceptos que amparan la vida política del banco y debe buscarse otro camino para utilizar su experiencia”.

El banco deja de tener un papel hegemónico en la economía como producto de las transformaciones que en las relaciones económico – sociales sufre la sociedad. Sus funciones económicas no son las mismas que las que tenían en el capitalismo. No posee un capital propio ni puede actuar como si lo tuviese. Ello nos da groso modo un buen número de limitaciones. El banco, al no poseer capital propio, sólo puede subsistir como propiedad del Estado que lo utiliza para determinadas funciones económicas. Es el Estado el que engloba toda la economía y el banco es el instrumento para determinar funciones. No es posible pretender “... que el banco siga manteniendo una posición hegemónica en la economía, independientemente de cambios económicos sociales”.

No debe olvidarse, sin embargo, que, en primer lugar, el dinero en forma de metales preciosos – sigue siendo la base de la que jamás puede desprenderse, por naturaleza misma de la cosa, el régimen de crédito, y en segundo lugar, el sistema de crédito presupone el monopolio de los medios sociales de producción (bajo forma de capital y de propiedad territorial) en manos particulares, es decir, que este sistema es de por sí, de un lado, una forma inmanente del sistema capitalista de producción, y, de otra parte, una fuerza motriz que impulsa su desarrollo hasta su forma última y más alta.

Che buscaba una solución a los mecanismos de formación de precios:

Entre los múltiples problemas planteados a la economía socialista en la práctica de la planificación, surge el análisis de la gestión de las empresa, considerando nuevas situaciones creadas por el desarrollo de la revolución socialista.

La base por la cual se rige el mercado capitalista es la ley del valor y esta se expresa directamente en el mercado. No se puede pensar en el análisis de la ley del valor extraída de un medio natural que es aquel; de otra forma, puede decirse que la expresión propia de la ley del valor es el mercado capitalista. Durante el proceso de construcción de la sociedad socialista, muchas de las relaciones de producción van cambiando a medida que cambia el dueño de los medios de producción y el mercado deja de tener la características de libre concurrencia (aún considerando la acción de los monopolios) y adquiere otras nuevas, ya limitado por la inclemencia del sector socialista que actúa en forma consciente sobre el fondo mercantil.

Por ello planteamos que no debe desligarse de ninguna manera de la estructura general de los precios internos y la de los precios del mercado externo; bien entendido que estos precios se refieren solamente a la esfera socialista, donde el dinero cumple la función de medida de valor, y que por lo tanto los precios se expresan solamente en forma ideal, en dinero aritmético; es decir, de forma de medición. Si se tomaran los precios de los artículos fundamentales de la economía y, basados en ellos, por cálculos aproximativos se establecieran los demás, se llegaría a un nivel histórico ponderado de los precios del mercado mundial que permitiría medir automáticamente la eficiencia relativa de todas las ramas de la economía en el mercado mundial. No hay que olvidar, una vez más lo recalcamos, que existirá un precio a la población que puede estar relativamente divorciado del precio interno de contabilidad de las empresas que se rijan por este sistema. Con este esquema tendríamos inmediatamente el reflejo donde se reflejará toda la marcha de la economía en un momento dado. En este tipo de organización, no necesariamente del total del país, pero si de algunas ramas de la industria, podíamos aplicar un sistema cada vez más perfeccionado de análisis económico.

5. Intercambio desigual.

No puede existir socialismo si en las conciencias no se opera un cambio que provoque una nueva actitud fraternal frente a la humanidad, tanto de índole individual, en la sociedad en que se construye o está construido el socialismo, como de índole mundial en relación a todos los pueblos que sufren la opresión imperialista. Creemos que con este espíritu debe afrontarse la responsabilidad de ayuda a los países dependientes y que no debe hablarse más de desarrollar un comercio de beneficio mutuo basado en los precios que la ley del valor y las relaciones internacionales del intercambio desigual; producto de la ley del valor, oponen a los países atrasados.

Si establecemos ese tipo de relación entre los dos grupos de naciones, debemos convenir en que los países socialistas son, en cierta manera, cómplices de la explotación imperial. Se puede argüir que en el monto del intercambio con los países subdesarrollados, constituye una parte insignificante del comercio exterior de estos países. Es una gran verdad, pero no elimina el carácter inmoral del cambio. Los países socialistas tienen el deber moral de liquidar su complicidad táctica con los países explotadores de occidente.

Che, en el discurso de Argel, condicionaba la política que propugnaba para el campo socialista y los países socialista subdesarrollados revolucionarios, a los siguientes requisitos:

Por lo tanto, a los piases socialistas les interesa como cosa vital que se produzcan efectivamente estos desgajamientos y en nuestro deber internacional, el deber fijado por la ideología que nos dirige, el contribuir con nuestros esfuerzos a que la liberación se haga lo más rápida y profundamente que sea posible (...) No hay otra definición del socialismo, válida para nosotros, que la abolición de la explotación del hombre (...). Sin embargo, el conjunto de medidas propuestas no se puede realizar unilateralmente. El desarrollo de los subdesarrollados debe costar a los países socialistas: de acuerdo. Pero también deben ponerse en tensión las fuerzas de los países subdesarrollados y tomar firmemente la ruta de la construcción de una sociedad nueva – póngasele el nombre que se le ponga – donde la máquina, instrumento de trabajo, no sea instrumento de explotación del hombre por el hombre. Tampoco se puede pretender la confianza de los países socialistas cuando se juega al balance entre el capitalismo y el socialismo, y se trata de utilizar ambas fuerzas como elementos contrapuestos para sacar de esa competencia determinadas ventajas. Una nueva política de absoluta seriedad debe regir las relaciones entre los dos grupos de sociedades.

Che pensaba que la ley del valor no necesariamente debe regir las relaciones comerciales, y por ende, políticas, entre los países socialistas y los países subdesarrollados de orientación socialista:

No hay frontera en esta lucha a muerte, no podemos permanecer indiferente frente a lo que ocurre en cualquier parte del mundo; una victoria de cualquier país sobre el imperialismo es una victoria nuestra, así como la derrota de una nación cualquiera es una derrota para todos. El ejercicio del internacionalismo proletario es no sólo un deber de los pueblos que luchan por asegurar un futuro mejor; además, es una necesidad insoslayable.

6. Che y el trabajo voluntario.

Ernesto Che Guevara fue el promotor en Cuba del trabajo voluntario. El trabajo voluntario es un factor ideológico económico y moral, un elemento importante del sistema de dirección económico desarrollado por Che.

... porque el socialismo, en esta etapa de construcción del socialismo y comunismo, no se ha hecho simplemente para tener nuestras fábricas brillantes, se está haciendo para el hombre integral, el hombre debe transformarse conjuntamente con la producción que avance, y no haríamos una tarea adecuada si solamente fuéramos productores de artículos, de materias primas, y no fuéramos a la vez productores de hombres.

El pensamiento del Che es un desarrollo lógico del pensamiento de Marx, Engels y Lenin. El pensamiento del Guerrillero Heroico constituye un rico manantial de ideas y soluciones, de formas socialistas para la construcción de la nueva sociedad. Y el trabajo voluntario es un gran ejemplo fehaciente.

Para él, el trabajo voluntario “... es el que se realiza fuera de las horas normales de trabajo sin percibir remuneración económica adicional. El mismo puede realizarse dentro o fuera de su centro de trabajo.

Una de las tareas más importantes en el período de transición, al realizar simultáneamente con la socialización de la propiedad sobre los medios de producción, es la creación de una nueva actitud ante el trabajo. Y uno de los hechos concretos más significativos de los cambios que generan las relaciones de producción socialistas, es el surgimiento de una nueva modalidad de trabajo, el trabajo voluntario.

El trabajo voluntario contribuye también paulatinamente a que en el tiempo se genere una identidad y sentido de relación individual con la tarea laboral cotidiana.

El trabajo voluntario tiene importancia económica y en su desarrollo, los trabajadores rompen los records de productividad alcanzados en las jornadas de trabajos habituales.

Su importancia capital radica en su papel en la educación comunista; constituye “... una escuela creadora de conciencia, es el esfuerzo realizado en la sociedad y por la sociedad como aporte individual y colectivo y va formando esa alta conciencia que nos permite acelerar el proceso de tránsito.

“El trabajo voluntario es parte de esa tarea de educación, de que hemos hablado a los compañeros (apuntaba el Che). En los lugares que no se pueda hacer, no hay que inventarlo”.

Pero Che no solo se preocupó de la definición teórica y de la importancia del trabajo voluntario, sino que dedicó iguales esfuerzos a su organización, instrumentación, modalidades, control y desarrollo.

Para él la buena organización es el elemento primordial del desarrollo mismo. Luchaba para que no se pierda tiempo en este.

Destacaba que se hace trabajo voluntario no con el propósito de quemar energías físicas sino para incorporarlas "... a un trabajo que rinda algo y que sirva de formador de conciencia".

Insistía que hay que llevarlo a las masas con organización y contenido, que las personas se sientan útiles, "... es decir, la identificación del hombre con el trabajo es algo que hay que conseguir, hay que organizarlo".

Resalta la importancia de control: el más estricto control del resultado del trabajo realizado, sin burocratismo. Che no concebía que se pudiera realizar en un centro laboral trabajo voluntario en una tarea en la que no se hubiese cumplido antes la norma de trabajo. El trabajo voluntario se desnaturaliza y se distorsiona cuando en este se enmascara la ineficiencia de los cuadros y la indisciplina de los trabajadores. No concebía que se pudiera incumplir la norma de trabajo y luego con trabajo voluntario tapar la falta de exigencia y la indisciplina.

7. Sistema de incentivación.

7.1 Sistema salarial.

Para Che resultaba claro que el sistema salarial que se implantara debía inscribirse coherentemente en la línea política e ideológica de la revolución socialista, en los principios marxista – leninistas.

Porque el salario es un viejo mal, es un mal que nace con el establecimiento del capitalismo cuando la burguesía toma el destrozando el feudalismo, y no muere siquiera en la etapa socialista. Se acaba, como último resto, se agota, digamos, cuando el dinero cesa de circular, cuando se llegue a la etapa ideal, el comunismo.

El salario, es decir, en dinero, se mide la distinta calificación de todos los que reciben algo por trabajar. En dinero se mide la distinta calificación de todos los que reciben algo por trabajar. En dinero se mide también el espíritu de trabajo de cada uno de los que trabajan en sus distintas calificaciones. El dinero es la única medida que puede acabarlo todo, y en la época de la construcción del socialismo, que en todavía existen relaciones mercantiles, nosotros tenemos que trabajar con el dinero.

Es decir, para él se estaba en una época en que la injusticia no es desterrada, no se puede desterrar absolutamente, no se puede dar a cada cual según su necesidad. Estamos en la construcción del Socialismo, tenemos que dar a la gente según su trabajo, tenemos que corregir las injusticias poco a poco, y tenemos que hacerlo discutiendo siempre con los trabajadores.

El control adquiere una importancia de primer orden, precisamente porque se trata de medir el efecto social del esfuerzo productivo y de los gastos de trabajo en un marco donde el desarrollo progresivo de la conciencia del trabajador no garantiza hasta una etapa determinada la materialización de los postulados que plantea la propia racionalidad del sistema.

Los elementos componentes del sistema elaborados bajo la dirección del Che se pueden resumir en los puntos siguientes:

· La escala salarial.
· Los calificadores de ocupaciones. Calificación de los trabajadores.
· Las tarifas
· Las normas de trabajo.
· Las formas y sistemas de pagos.

La escala salarial

Con la escala salarial Che introducía y sentaba el principio de distribución socialista con arreglo a la cantidad y calidad del trabajo, al establecer los distintos grados de complejidad de los trabajos existentes para todo el país. La escala tenía dos documentos fundamentales: los números de grupos y los coeficientes. Los grupos determinan los distintos grados de complejidad que tienen los trabajos y se establecen atendiendo a la calificación indispensable que deben tener los obreros, a la tecnología, la complejidad y organización de la producción. Los coeficientes determinan los distintos grados de complejidad de los grupos en relación con el primer grado que tiene siempre por coeficiente la unidad. Por esto los coeficientes de los otros grupos expresaban cuántas veces ellos eran más complejos que el primero.

Los calificadores de ocupaciones. Calificación de los trabajadores

Che insistía en la necesidad de elevar la capacidad y calificación técnico – cultural de los trabajadores como requisito para el avance en la construcción de la nueva sociedad. De ahí que en toda organización del salario de los obreros y de los sueldos de los trabajadores administrativos, personal técnico y dirigente, debía ponerse especial énfasis en el desarrollo e incremento de la calificación y capacidad. El sistema salarial propugnado por Che y el Ministerio del Trabajo apuntaba en este sentido. La capacitación constituía uno de los principios y uno de los pilares fundamentales del sistema.

Che, al abordar el problema de la planificación, no pierde oportunidad para subrayar su conexión con los otros elementos del sistema:

Es decir, la calificación de los trabajadores está directamente relacionada con su producción y la producción de los trabajadores, la norma de trabajo y de calidad, el deber social de cada obrero para con toda la comunidad que le da su trabajo, le garantiza la comida a sus hijos, le garantiza el bienestar social como mínimo, las atenciones, los servicios mínimos y se preocupa estas atenciones y estos servicios vayan creciendo más a medida que aumente nuestra capacidad de producción.

Las tarifas

Las tarifas, que determinan el nivel de pago del trabajo por hora o por día. Las tarifas horarias de la escala aprobada son las que siguen:

Los obreros que trabajen en las condiciones del primer tipo, percibirán su salario según la tarifa de la escala; en las del segundo, percibirán un incremento del 20% sobre la tarifa normal, y en las del tercer tipo, tendrán un incremento del 35%. Las tarifas se diferencian según las condiciones en que se realizan los trabajos.

Las normas de trabajo

Che pensaba que el sistema salarial a implantar debía estar acorde con el sistema de organización y normación del trabajo, y a su vez, constituir uno de los pilares fundamentales en los que se asentara este último. Desde que fue nombrado ministro de Industrias se preocupó y participó en la tarea de normación del trabajo, discutiéndola e impulsándola en el Ministerio, en los centros obreros que visitaba semanalmente, en las reuniones con los sindicatos, plenarias y otras actividades.

Las normas de trabajo no pueden tener ningún resultado para la nación e incluso, para la clase obrera, si no se toman medidas organizativas y se mantienen estas medidas ya para siempre. En el momento en que caigan los controles caerá todo el aparato organizativo que se ha montado y volveremos a tener las mismas distorsiones que hemos padecido durante estos primeros cinco años de construcción de la nueva sociedad.

Nuestro sistema de normas tiene el mérito de que establece la obligatoriedad de la capacitación profesional para ascender de una categoría a otra, lo que dará, con el tiempo, un ascenso considerable del nivel técnico.

Las formas y sistemas de pagos

El sistema establecía formas de pago para obreros y para los trabajadores administrativos, técnicos y personal dirigente. Para los obreros se establecía el trabajo a tiempo normado con primas que vinculaba el salario del obrero con su productividad y con su calificación. Se pagaban primas por los sobrecumplimientos de la norma y del plan de producción. La suma de las primas y de la tarifa del grupo inmediato superior. Los obreros a tiempo que laboraban en trabajos básicos auxiliares donde era prácticamente imposible precisar la norma, recibían las primas por los resultados mensuales del trabajo ejecutado. La prima se computaba para ambos casos por el tiempo realmente trabajado. Se otorgaban primas por el sobrecumplimiento del plan de producción que cumplía además los requerimientos de calidad. La prima se pagaba a cuenta del fondo de salario.

El pago a tiempo con primas se utilizó en las unidades de producción del sector productivo. Los índices fundamentales para tener derechos a las primas eran el sobrecumplimiento del plan de producción con la calidad requerida y la disminución del costo de producción. Todos los pagos de las primas estaban debidamente reglamentados, y establecidos los porcentajes y las escalas.

CONCLUSIONES:

1. A lo largo del estudio del pensamiento económico del Che se puede captar en toda su dimensión la importancia de la conjugación dialéctica de la inviolabilidad de las leyes generales que rigen la formación económico - social comunista, del aprovechamiento de las experiencias de los países socialistas hermanos así como de las características concretas nacionales o de una región. No tener en cuenta las primeras es caer en brazos del idealismo y del voluntarismo. No prestar atención a las segundas es hundirse en el desconocimiento dogmático antidialéctico.

2. Che pensaba que la transformación de la conciencia humana. Debía de empezarse en la primera fase del período de transición del capitalismo al comunismo. Pensaba que la creación de la nueva conciencia social requería el mismo esfuerzo que el que dedicáramos al desarrollo de la base material del socialismo. Y veía en la conciencia un elemento activo, una fuerza material, un motor de desarrollo de la base material y técnica. Estimaba que la sociedad socialista hay que construirla con los hombres que luchan por salir del cieno burgués, pero no sometiéndose a sus motivaciones pasadas. Hay que conjugar lo viejo y lo nuevo de forma dialéctica desde principios socialistas.

3. El Sistema Presupuestario de Financiamiento fue el modo en que se organizó la economía cubana en el sector industrial en una fase muy temprana de la revolución socialista.

4. El sistema bancario está llamado a desaparecer a largo plazo en el período de transición al comunismo. Sobrevivirá durante el período en que perdures las relaciones mercantiles porque “... está condicionado a las relaciones mercantiles de producción, por elevado que sea su tipo”.

5. Che fue pionero en la denuncia de la injusticia que entraña el intercambio desigual. Fue el promotor de la revisión del orden económico internacional. Expuso en esta primera etapa de la Revolución cubana estos aspectos del pensamiento de Fidel que se desarrollaban y maduran plenamente en la actualidad con sus planteamientos sobre la deuda externa y el nuevo orden económico internacional.

6. Che comprendía que la nueva conciencia era el resultado de un proceso progresivo de transformación de las estructuras sociales de las que inevitablemente, surge aquella, y que por tanto las posibilidades de transformar al hombre estaban dadas más que por llamadas a la conciencia, por la transformación de las relaciones sociales de producción y la correcta selección de las palancas motivadoras de su acción.

RECOMENDACIONES:

Ø Exhortar a demás estudiantes a continuar profundizando sobre el pensamiento económico del Che.

BIBLIOGRAFÍA:

Ø Guevara de la Serna Ernesto Che, “El socialismo y el hombre en Cuba”.
Ø Pérez Tablada Carlos, “El pensamiento económico de Ernesto Che Guevara”.

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Lic. Erizbel Amat Álvarez

M.Sc Irenio Tribicio Curbelo irenio@suss.co.cu, Lic. Lázara Valdés Medero lazara@suss.co.cu, M. Sc. Mariela Cantero García mariela@suss.co.cu CENTRO UNIVERSITARIO "JOSÉ MARTÍ PÉREZ" FACULTAD DE CONTABILIDAD Y FINANZAS. SANCTI SPÍRITUS, CUBA. erizbelarrobasuss.co.cu

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