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RESUMEN
El desafío que supone trabajar con eficiencia y lograr la excelencia
empresarial en las condiciones actuales, exige a las empresas utilizar
las herramientas necesarias para enfrentar con éxito la inestabilidad de
un entorno cada vez más turbulento.
En el transcurso del último decenio se ha asistido a un profundo proceso
de cambio que ha afectado a las estructuras en las que se venían
cimentando las empresas, que han pasado así a presentar una
configuración física y conceptual significativamente distinta de la
tradicional.
Para atender a los requerimientos informativos que ahora comienzan a
proclamarse, en aras de una correcta toma de decisiones, los sistemas
tradicionales de Contabilidad de Gestión han quedado obsoletos.
El presente trabajo reclama la necesidad de reestructurar los sistemas
vigentes en las instalaciones hoteleras, proponiendo como alternativa el
Sistema de Costo Basado en Actividades. Para lograr un sistema integral
se interrelaciona el mismo con diferentes procedimientos y herramientas
de gestión utilizando la filosofía del enfoque a procesos, propiciando
como resultado la transformación sistemática de la información en
acción.
INTRODUCCIÓN
Adentrarse en el estudio del sistema ABC en las entidades de servicio,
especialmente en las aplicaciones existentes en el sector hotelero a
nivel universal, es el propósito fundamental de este trabajo pues
servirán de referencia para la propuesta de diseño del propio sistema.
Los objetivos propuestos son:
ü Caracterizar el ABC en empresas de servicios.
ü Presentar las características del sector hotelero.
ü Evaluar el Sistema de Costos en la industria hotelera.
ü Estudiar las principales aplicaciones existentes del ABC en la
hotelería.
ü Diseñar la propuesta del sistema ABC en el sector hotelero.
DESARROLLO
1. El Sistema ABC en empresas de servicios
1.1Caracterización del sector servicio
El concepto de servicio ha evolucionado con la incorporación de
elementos indispensables, donde ya las Normas ISO plantean resultados
obtenidos por las actividades que se propician al menos por el interés
de dos personas para brindar el servicio a una de ellas.
El Sistema ABC surgió en empresas industriales[1], pero hoy en día son
muchas las entidades de servicios que están implementando este costeo
con la obtención de favorables beneficios.
Está claro que por el tipo de sector, en la empresas industriales las
necesidades de medir los costos prevalecieron primero, por lo que ya
tenían sistemas de costos, los cuales quedaron obsoletos por los cambios
en los productos, clientes y procesos empresariales, arrojando
distorsiones en la toma de decisiones.
Ambos tipos de empresas tienen como objetivo principal en sus
estrategias el servicio al cliente, sin embargo hay características
diferenciadoras entre ambas como se muestra en el gráfico siguiente:
Esquema 1. Representación del proceso en los sectores
Fuente: elaboración propia
Con frecuencia el output en una empresa de servicios tiene cierto grado
de subjetividad, por ejemplo: calidad de servicio, relevancia de la
información, o grado de satisfacción, pero al igual que en las empresas
productivas los resultados son posibles por un cúmulo de actividades que
se realizan, las cuales cuestan dinero. Por otro lado, generalmente
coincide que el producto se consume en el momento en el que se produce,
se actúa sobre el propio cliente al que se considera como “entrada” a
transformar en producto con valor añadido al término del proceso de
prestación de un servicio “salida”. Por tanto, el producto obtenido es
el mismo, o sea, el cliente, al que se le ha aportado el valor añadido
con una prestación de servicio determinada, a diferencia de las empresas
productivas donde el input sufre determinadas transformaciones durante
el ciclo de producción.
Sin embargo, es meritorio señalar que existen muchos procesos que tienen
una secuencia de actividades de naturaleza intangible por lo que el
cálculo de sus costos se hace más difícil. Otro aspecto es el sistema de
control de las operaciones, que desde el punto de vista contable se hace
más complejo por la diversidad de actividades, y a su vez, al no ser
éstas comúnmente repetitivas, se hace engorroso establecer una serie de
normas estándares para medir la gestión de las operaciones (por ejemplo,
en un restaurante, dos solicitudes de un mismo tipo de plato, pero al
brindar el servicio, puede variar sus cualidades de un cliente a otro).
Si se analizan los tipos de inventarios, no es posible tener existencias
de trabajo realizado o servicios prestados acumulados en el sector
servicio, inventario de elevado costo en el sector productivo.
Al realizar un análisis de la calidad, es más objetivo llevarlo a efecto
en las empresas productivas desde el comienzo del proceso, pues en las
empresas de servicios, en ocasiones, no es posible valorar la calidad
hasta el momento mismo en que se realiza el servicio e incluso, las
valoraciones suelen ser subjetivas debido a que las instalaciones pueden
tener todas las condiciones previstas de infraestructura pero el
comportamiento del Capital humano es un factor clave en la satisfacción
de un usuario por el servicio prestado.
Sin embargo, las condiciones existentes en la mayoría de las empresas de
servicios fueron diferentes, motivadas principalmente por la escasez de
mercados de competencia que tenían poca demanda de información de costos
de los productos, clientes y procesos, por lo que funcionaron durante
décadas sin sistemas de costos (situación que no fue la misma desde el
punto de vista de la contabilidad financiera), aunque sí tuvieron la
necesidad de un control operativo, estableciendo los presupuestos (más
bien rígidos) para el departamento o centro de responsabilidad,
comparando los resultados reales con los presupuestados.
La mayoría de los sistemas tradicionales dedican gran parte de su
esfuerzo a la valoración de existencias, situación esta que dada la
intangibilidad (los servicios no pueden verse, probarse, sentirse, oírse
u olerse antes de ser adquiridos); inseparabilidad (se producen y se
consumen simultáneamente), variabilidad (su calidad depende del
proveedor y de cuánto, dónde y cómo lo hace) y carácter perecedero del
servicio (no pueden ser transportados, ni almacenados para usarlos o
venderlos posteriormente), no son los más convenientes. Aunque el avance
tecnológico produce cambios en el comportamiento de los elementos del
costo, en este sector el impacto en la estructura del personal es
diferente pues es la presencia humana un ente activo en los procesos, lo
que provoca perfeccionar la gestión del personal y buscar sistemas más
adecuados para el control de sus actividades, sobre todo porque el
cliente paga y debe percibir la agregación de valor.
En este proceso se pone de evidencia el triángulo de servicios, el cual
representa la relación que hay entre la estrategia, las personas, el
sistema y los clientes en la organización, donde el cliente es el centro
de todas las decisiones y acciones, debido a las características
específicas del sector. El diseño del paquete de servicios establece la
combinación más adecuada en base a las expectativas de los clientes de
atributos tangibles e intangibles. Este paquete puede ser: único
(personalización total, el cliente determina el cómo, qué y dónde del
servicio); selectivo (considerable personalización: aunque varias partes
del paquete del servicio están estandarizadas el cliente todavía puede
elegir entre una gran variedad de opciones); restringido
(personalización limitada, la mayor parte del paquete de servicio está
estandarizado de tal forma que el cliente puede elegir entre pocas
opciones) y genérico (escasa o nula personalización). Los tipos de
atributos pueden ser de: recursos de apoyo (los recursos físicos
necesarios), bienes del servicio (recursos físicos complementarios);
servicios explícitos (características esenciales o intrínsecas del
servicio) y servicios implícitos (características extrínsecas del
servicio o beneficios psicológicos). Además el diseño del sistema de
suministro permite elegir los elementos físicos y la fuerza de trabajo
que se utilizan para producir el servicio, las formas en que los
consumidores ven los atributos: un atributo sobrevalorado o un solo
atributo con límites mínimos (se da importancia primordial a un
atributo, mientras que los demás satisfagan por lo menos los mínimos
requeridos) y el promedio balanceado de atributos, o sea se compensan.
En el transcurso de las dos últimas décadas, el entorno competitivo para
la mayoría de las empresas de servicios se ha vuelto tan retador y
exigente como para las empresas industriales, requiriendo información
relevante para mejorar la calidad, eficiencia de las actividades que
realizan para mejorar sus procesos y poseer más claridad del costo y la
rentabilidad de sus productos, servicios y clientes.
Todo proceso productivo o de servicio consta de diferentes recursos. En
un plano de análisis general pudieran clasificarse en fuerza de trabajo,
medios de trabajo y objetos de trabajo. Otros autores particularizan o
especifican más estos elementos generales, hasta detallarlos en las
llamadas “7M”, términos definidos en lengua inglesa: material
(materiales y materias primas); men (las fuerzas laborales o los
hombres; machine (equipamiento); management (actividad de dirección o
gerencia); money (financiamiento) y marketing (actividad de
comercialización o mercadotecnia).
También, últimamente por su importancia, se trata la información como un
recurso, planteándose ésta como el recurso más importante de un sistema
productivo o de servicio, con la diferencia, que el recurso se agota, y
la información se enriquece. La existencia de estos recursos por sí sólo
no determina que pueda funcionar el sistema y brindar los resultados
demandados por el medio.
Para el estudio de la organización de la producción y los servicios se
parte de que la misma se expresa como el sistema de métodos,
procedimientos y medidas a partir de la tecnología existente, para
permitir la combinación racional y armónica de los elementos del proceso
en tiempo y espacio, con el fin de mantener una relación con el entorno
que la rodea y cumplir las tareas generadas por las exigencias de los
clientes que actúan en el segmento de mercado, al cuál está dirigida o
insertada la empresa para lograr un perfeccionamiento dirigido al
sistema de forma integral.
La organización no debe limitarse al aspecto de la transformación, pues
éste está estrechamente relacionado con la entrada de recursos y la
salida de resultados, por lo que existe una relación del sistema con el
medio en lo referente al aprovechamiento de lo necesario y, por tanto,
se establecen vínculos con suministradores, de la misma forma que los
resultados que brinda el sistema tienen una estrecha vinculación con los
consumidores, y la relación con éstos no terminará con el acto de
cobro-venta a un cliente en un segmento de mercado hasta la captación de
este cliente como consumidor permanente de los productos ofertados por
el sistema; con su consecuente servicio de postventa, incluyendo la
retroalimentación necesaria para el perfeccionamiento del producto.
En general, según Kaplan y Cooper (1999)[2], las empresas de servicios
son ideales para la aplicación de un sistema ABC, incluso más que las
empresas industriales. En primer lugar, porque para desarrollar las
actividades en el corto plazo se necesita tener un stock de los recursos
que se requieren, no existiendo grandes fluctuaciones; virtualmente sus
costos por lo general son indirectos y parecen ser fijos; tienen desde
pocos materiales directos a ninguno en absoluto, y gran parte de su
personal proporciona un soporte indirecto y no directo a los servicios y
los clientes, no teniendo una referencia adecuada para la medición de
estos costos.
El feedback operativo proporciona datos sobre los costos incurridos en
cada una de sus unidades organizativas, así como otras medidas de la
actuación como la calidad y los tiempos de respuestas. Por otra parte,
el análisis del proceso de principio a fin desde una perspectiva ABC
pone de relieve el costo de prestar servicios básicos a clientes,
aspecto que no se obtiene con los sistemas detallados por partidas de
costos que procesan únicamente la información a nivel de centro de
responsabilidad y de costo.
La construcción de un modelo ABC es virtualmente idéntico para ambos
tipos de empresas, pues necesitan vincular los costos de los recursos
que suministran, con los ingresos obtenidos por los productos y clientes
individuales que hacen uso de estos recursos.
Ripoll y Tamarit (1996)[3], han realizado una búsqueda y análisis en las
revistas de mayor difusión en los países de habla inglesa sobre los
artículos de ABC en el área anglosajona. El resultado en el área de
investigaciones empíricas el número 8 representa a los servicios
(telecomunicaciones, hospitales, servicios financieros, seguros,
consultorías y generales)[4].
Para poner en práctica el ABC en las empresas de servicios se debe tomar
al menos dos decisiones importantes:
· decidir si el sistema va a funcionar de forma independiente al resto
de los sistemas que generan información en la empresa, o bien integrarse
con ellos.
· decidir si desde el inicio se implica a todos los empleados en el
sistema aunque el costo inicial de la inversión se aumente. Es válido
tener en cuenta que esta decisión será importante estratégicamente para
poder obtener información relevante, que permita formar una visión de su
funcionamiento con el fin de utilizarla como soporte en el proceso de
toma de decisiones, tanto a nivel global de la empresa, como al nivel
que se desee.
La práctica ha demostrado que el conocimiento del costo de las
actividades, procesos empresariales, productos y clientes, resulta
imprescindible para las decisiones relacionadas con la gestión de
servicios de productos y clientes (puede ser segmentos de mercado), la
cadena de valor en la prestación de servicios al cliente, y la
confección de los presupuestos operativos y financieros de la entidad.
Estos factores son claves para el éxito del sector. Específicamente el
objeto de estudio se enmarca dentro del sector del turismo en Cuba por
lo que se analizarán algunas características del mismo en el próximo
epígrafe.
1.2. El sector hotelero
El turismo es considerado una actividad multisectorial que requiere la
concurrencia de diversas áreas productivas -agricultura, construcción,
fabricación- y de los sectores públicos y privados para proporcionar los
bienes y los servicios utilizados por los turistas. Dicha actividad no
tiene límites determinados con claridad ni un producto tangible como se
explicó anteriormente, sino que es la producción de servicios que varía
dependiendo de los países, pues el entorno, las costumbres, el clima,
entre otros, influyen en su desarrollo.
Cuentan que el 27 de octubre de 1492 el almirante Cristóbal Colón arribó
a Cuba por la costa nororiental del país y que, deslumbrado por su
belleza, exclamó: "¡Esta es la tierra más hermosa que ojos humanos han
visto!". Y se convirtió, de hecho, en el primer turoperador de la Isla.
Indiscutiblemente, Cuba, como destino turístico, cuenta con una serie de
atributos heredados que conforman un rico patrimonio histórico y
cultural que representan un importante punto de partida para el
desarrollo turístico. Sus bellezas naturales (playas, atractivos
submarinos, paisajes campestres y de montaña, reservas ecológicas, todos
aún muy por debajo de su capacidad sustentable de explotación), así como
su clima, son sólo una parte de ellas, que se complementan con su
ubicación y fácil acceso por vía aérea y marítima.
Importantes elementos se han incorporado a este caudal de atractivos del
país en los casi cuarenta y seis años de Revolución: población educada,
culta y solidaria, altos índices de salud a niveles de países del primer
mundo, reconocido prestigio como potencia deportiva, clima social seguro
y voluntad de conservación del medio ambiente. Asimismo, la
infraestructura creada en carreteras, aeropuertos, redes eléctricas y de
comunicaciones incorporan otro grupo de atractivos que potencian
producto turístico cubano.
Este grupo de indiscutibles ventajas heredadas ha sido complementado con
elementos de política económica y mecanismos de apoyo gubernamental.
Ello ha posibilitado explotar estas ventajas y consolidar un
posicionamiento del sector en el mercado internacional, especialmente
dentro de la región del Caribe, donde ya ocupa la segunda plaza
receptora de turistas.
La evolución del turismo nacional en Cuba ha transitado por diferentes
períodos, los cuales pueden agruparse en tres grandes etapas: antes de
1959, desde ese año hasta mediados de la década de los años setenta y
desde ese momento hasta la fecha.
En el desarrollo del turismo el hotel constituye la unidad comercial
básica. Plantea Leonie (1982)[5] que este es la unidad congruente por
excelencia de la Base Técnico Material Turística. Es una conjunción de
servicios básicos y complementarios, ofertando a la comercialización un
concepto de producto redondeado y tangible con marca, producto e imagen,
así como las posibilidades de interacción con otros elementos de su
entorno.
La clasificación internacional de los establecimientos hoteleros según
Lattin (1975)[6], puede agruparse de la forma siguiente:
1. Según su categoría: Hotel de Lujo (5 estrellas), Hotel de Primera “A”
(4 estrellas), Hotel de Primera “B” (3 estrellas), Hotel de Segunda (2
estrellas) y Hotel de Tercera (1 estrella).
2. Según el uso a que se destina: Hotel comercial o de tránsito, Hotel
de vacaciones, Hotel residencial y el motel o motor hotel.
Para el desarrollo de la actividad general de un hotel se requiere de la
existencia de un grupo de departamentos que inciden con su desempeño en
el funcionamiento del mismo, requiriéndose una adecuada interrelación,
cooperación y coordinación de forma tal que se garantice una labor en
forma de sistema. La falla de cualquier departamento o cualquier persona
de un departamento significa un servicio insatisfactorio y un cliente
descontento.
Esta necesidad de cooperación individual y departamental realza todavía
más lo inevitable que es comprender al elemento humano, no sólo desde el
punto de vista del consumidor, sino también del empleado. Ninguna otra
industria exige ese grado de esfuerzo mutuo. El hotelero no puede seguir
la tendencia de mecanizar todas sus operaciones y funciones, pues sus
servicios verdaderamente personales no pueden mecanizarse ni
automatizarse. Por supuesto, no todos los puestos proporcionan contactos
con los huéspedes, pero quienes lo hacen les aseguran a los empleados
una relación con personas de todos los niveles de vida. Cada persona que
entre a un hotel ofrecerá a los empleados una oportunidad para aprender
algo sobre la naturaleza humana y el reto de proporcionar un servicio
que realce la permanencia del huésped en el establecimiento.
La industria hotelera ofrece al trabajador no sólo la responsabilidad de
su producto, sino también la satisfacción adicional de comprobar el
agrado de los clientes.
La empresa hotelera se caracteriza por el gran volumen de los costos
indirectos motivado por diferentes factores, entre los que se destaca,
las grandes inversiones en los activos fijos, lo que trae consigo altos
gastos por concepto de depreciación, seguridad, mantenimiento a la
instalación, seguros; los efectos del entorno competitivo que provoca
altos costos en publicidad y promoción necesarios para mantenerse en el
mercado y otros relacionados con la gran gama de servicios de apoyo que
son actividades que se generan dentro de la cadena de valor, siendo
obsoleto y arbitrario los métodos de control y distribución de los
gastos indirectos utilizados actualmente en la mayoría de las cadenas
hoteleras por el sistema que tienen implantado.
La mayoría de los hoteles poseen un Sistema Contable (Uniform System) y
Sistemas Integrados (sistemas informáticos, como por ejemplo: el
Interhotel 2000 y el SIHOT) que le permiten el funcionamiento.
El estudio de sus objetivos, conceptos que utilizan y características
permiten determinar las principales ventajas y limitaciones de los
mismos debido a las necesidades y exigencias de la industria hotelera
actual, las cuales se muestran a continuación
Solo si se incorporan totalmente el cálculo de costos en base a la
capacidad, serán capaces de medir y gestionar sus estructuras de costo,
ofertas de servicios y las relaciones con los clientes, necesitando
sistemas diferentes para el control operativo y para medir los costos y
la rentabilidad de los servicios y clientes.
Esta propia necesidad de cambio ya se ha demostrado de alguna manera en
algunos estudios esbozados en la actividad hotelera, alguno de los
cuales son tratados con un nivel de profundidad por Sánchez y Rocafort
(2002)[7], razón por la cual se puntualizará en algunos elementos por la
importancia que revisten como base para esta investigación. Ellos se
pueden agrupar en dos grupos:
· Aportaciones enfocadas en el análisis de beneficios por cliente: Dunn
y Brooks (1990); Nordling y Wheeler (1992); Noone (1996) y Noone y
Griffin (1997).
· Aportaciones orientadas al cálculo de costos: Rubio (1995); Berts y
Kock (1995); Ilic (2000); Burgess y Bryant (2001); Sánchez y Rocafort
(2002) y Garbey (2002).
Determinados criterios sobre las aplicaciones mencionadas se presentan a
continuación:
Tabla 2. Criterios sobre las aportaciones existentes en el sector
hotelero
Fuente: elaboración propia a partir de la literatura revisada
Es de hacer resaltar que la más acertada es la de Sánchez y Rocafort
(2002), por ser el estudio más completo publicado hasta la actualidad.
1.3 Propuesta del Sistema ABC en la hotelería
Teniendo en cuenta los elementos abordados hasta el momento durante el
desarrollo de la investigación, corresponde en este epígrafe presentar
la propuesta del diseño del Sistema ABC para el sector hotelero.
El mismo se encuentra estructurado en el Modelo Básico que se presenta a
continuación:
Esquema 2. Modelo Básico del Sistema ABC
Fuente: elaboración propia
Cada fase se subdivide en diferentes modelos auxiliares, lo cual
permitirá comprender en detalles la secuencia lógica del sistema, por lo
se continuará exponiendo la presentación y explicación de la Fase I:
Localización de los procesos.
xplicación Fase No. Ι: Localización de los procesos
Esta fase se desarrolla, con el fin de seleccionar los procesos del
hotel, determinando los subprocesos que lo integran y las actividades
implicadas, teniendo en cuenta las etapas, pasos y tareas siguientes:
Etapa No. Ι-1: Análisis preliminar del diseño de los procesos
Paso No. Ι-1.1: Formación del equipo y planificación del proyecto
Tarea No. Ι-1.1.1: Formar el equipo de trabajo interdisciplinario
Comprende la formación de un equipo de trabajo interdisciplinario
(selección del equipo provenientes del panel de expertos[8], utilizando
el Método de Expertos, descrito por Goicoechea (1982)[9] y Sánchez
(1984)[10]), compuesto por no más de siete personas (Trischler, 1998;
Amozarrain, 1999, Zaratiegui, 1999), los cuales deben poseer
conocimientos en sistemas y herramientas de gestión; contar con la
presencia de algún experto externo y nombrar al coordinador del
proyecto.
Para la selección de expertos se utiliza el llamado coeficiente de
competencia (K), que se calcula de la forma siguiente.
K= (Kc+Ka)/2, donde:
Kc: es el coeficiente de conocimiento o información que tiene el experto
acerca del problema.
Ka: es el coeficiente de argumentación o fundamentación de los criterios
para cada experto.
Ambos coeficientes se calculan fundamentalmente sobre la valoración del
propio experto, aunque pudiese hacerse a partir de los criterios de los
miembros del grupo de potenciales expertos o del directivo inmediato
superior de éstos.
El coeficiente de competencia (K), del experto se determina al promediar
la puntuación correspondiente a cada una de las partes del cuestionario,
debiendo estar en un rango de:
0.7 £ K£1, con el objetivo de hacer una selección rigurosa de los
profesionales que se evalúan como experto.
La cantidad de expertos a seleccionar debe ser £ a*n de acuerdo con
Sánchez (1984), donde:
a - número entre 0.7 y 1, prefijado por el investigador
n - elementos que caracterizan un determinado objeto de estudio
Dado el variable grado de conocimientos de los potenciales expertos
sobre los elementos del objeto de estudio, se propone la clasificación
siguiente para el valor de a:
Tabla 3. Determinación de a
Fuente: elaboración propia
Para determinar K se aplica el cuestionario de competencia del experto,
el cual es un instrumento sumamente útil, particularmente cuando se
requiere recopilar información sobre la experiencia y conocimiento de un
grupo de personas relacionadas con el objeto de la investigación.
Una vez aplicado el cuestionario, su estructura permite la recopilación
de información para determinar K, a través de dos fases.
La primera (Kc), propone evaluar las características que identifican al
experto, y la puntuación asignada se obtiene por medio del método de
Proceso Analítico Jerárquico. En la segunda fase (Ka), se efectúa la
valoración con relación a las fuentes que tributan al conocimiento del
experto que avalan su condición de especialista en la temática.
En este caso, los valores asignados a cada una de las fuentes se
cuantifican aplicando el Método de las funciones, de acuerdo con García
y Cuétara (1996)[11]. Con la información recopilada se procesan los
datos utilizando el Módulo Experto mediante el software Decisoft
(2000)[12] y se determina el coeficiente de competencia K del experto al
promediar la puntuación correspondiente a cada una de las partes del
cuestionario.
Tarea No. Ι-1.1.2: Establecer una planificación del trabajo
Consiste en definir un cronograma de trabajo, en el cual esté presente
el objetivo de cada sesión, evaluar el grado de avance del proyecto,
detectar las dificultades, propuestas de soluciones y orientaciones para
la continuidad de la investigación.
Paso No. Ι-1.2: Identificación de los procesos y actividades potenciales
del hotel
En este paso se recogerá, mediante una sesión de brainstorming[13], una
lista de todos los procesos y actividades que se desarrollan en el hotel
teniendo en cuenta que: el nombre asignado a cada proceso debe ser
sencillo y representativo de los conceptos y actividades incluidos en
él, la totalidad de las actividades desarrolladas deben estar incluidas
en alguno de los procesos listados y se recomienda que el número de
procesos oscile entre 10 y 25 en función del tipo de empresa (Trischler,
1998; Amozarrain, 1999). Para facilitar el desarrollo de este paso se
utiliza un cuestionario sobre procesos y actividades implicadas. Además
se comienza a redactar un glosario de términos propios del sector para
facilitar la comprensión del análisis del sistema propuesto.
Paso No. Ι-1.3: Priorización de los procesos[14]
Tarea No. Ι-1.3.1: Determinación de los procesos del hotel .
Una vez establecido el listado de los procesos de la empresa por el
equipo de proyecto, se deberá presentar al Consejo de Dirección para su
revisión y aprobación. Posteriormente, para verificar la concordancia
entre los implicados y seleccionar los procesos, se utilizará el Método
del Coeficiente de Kendall. En el caso de existir concordancia se pasa a
verificar si esta es casual o no, realizándose la Prueba de Hipótesis Ji
Cuadrada.
Tarea No. Ι-1.3.2: Selección de procesos operativos, estratégicos y de
apoyo
Es obvio que todos los procesos que resultaron de la tarea anterior
constituyen procesos relevantes[15] del hotel. Sin embargo, con la
intención de hacer un análisis más detallado desde el punto de vista del
sistema[16], se sugiere, clasificarlos en procesos prioritarios
(procesos operativos[17]) y en procesos secundarios (procesos
estratégicos[18] y de apoyo[19]), clasificación genérica previamente
aceptada.
Utilizando la técnica de abstracción: búsqueda de las
características[20], se puede identificar por las características
propias de cada proceso y los conceptos de esta clasificación, la
identificación de cada proceso en ellas, pues permite distinguir las
características generales y particulares de un objeto, hecho o fenómeno;
distinguir las características esenciales del mismo y establecer
relaciones entre estas, el todo y las partes.
Tarea No. Ι-1.3.3: Relación de los procesos con los objetivos
estratégicos
Se aconseja aplicar la matriz de objetivos estratégicos/repercusión en
clientes y procesos (Amozarrain, 1999).
El equipo del proyecto deberá realizar una valoración tomando como
referencia el cálculo del impacto en el proceso y la repercusión en el
cliente.
Una vez calculado el total de puntos para los procesos, tomando como
referencia los de máxima puntuación, deben coincidir con los procesos
operativos o claves seleccionados en la tarea anterior, pues los
procesos secundarios estarán agrupados alrededor de los
prioritarios[21]. Se realizará el diseño o rediseño de todos los
procesos (uno a uno), comenzando en orden descendente, que serán
aquellos comprendidos en el intervalo siguiente basado en Nogueira
(2002)[22]:
Vmed I * Rmax * N.O. ≤ T.P. ≤ Vmax I * Rmax * N.O
donde:
N.O.: cantidad de objetivos estratégicos.
T.P.: puntuación total del proceso.
Vmed I: valor medio de impacto en el proceso.
Vmax I: valor máximo de impacto en el proceso.
Rmax: repercusión máxima en el cliente.
Paso No. Ι-1.4: Nombrar al responsable del proceso
Una vez seleccionados los procesos según la clasificación, el equipo de
proyecto nombra un responsable para cada uno de ellos, delegando en
estas personas el desarrollo de las etapas posteriores y, por
consiguiente, el éxito del proyecto.
Etapa Ι-2: Diseño o rediseño estratégico de los procesos
Paso Ι-2.1: Constitución del equipo de trabajo
El responsable del proceso será el encargado de seleccionar aquellas
personas que a su juicio puedan aportar más durante el diseño o rediseño
estratégico del proceso teniendo en cuenta su experiencia en las
actividades incluidas, la capacidad creativa e innovadora y que exista
una persona como mínimo por cada uno de los departamentos que realizan
actividades en el proceso. Se recomienda incluir alguna persona ajena a
la gestión del proceso que actúe como facilitador, posea formación en
esta materia y domine las herramientas de trabajo en grupo.
Paso Ι-2.2: Delimitar el proceso y los subprocesos
Para poder gestionar los procesos, se hace necesario realizar un
despliegue más detallado comprendiendo las tareas siguientes:
Tarea No. Ι-2.2.1: Elaboración de la Ficha Técnica de los procesos
La confección de una ficha técnica incluye elementos del proceso que se
mencionan a continuación: nombre, responsable, tipo de proceso,
finalidad, objetivos, proveedores, clientes, entradas, salidas, otros
grupos de interés implicados, contenido del proceso, inicio y fin del
proceso, subprocesos, procesos y subprocesos relacionados.
Tarea No. Ι-2.2.2: Determinación de los subprocesos
En aquellos procesos que para cumplir su finalidad, necesiten realizar
múltiples actividades con diferentes objetivos, es más conveniente desde
el punto de vista del análisis dividir los procesos en partes bien
definidas para aislar los problemas que puedan presentarse y posibilitar
un tratamiento personalizado dentro de un mismo proceso.
Es muy importante definir el alcance del proceso empresarial objeto de
estudio y su relación con otros procesos que la organización utiliza
para planificar, ejecutar, revisar y adaptar su comportamiento (ciclos
PHVA)[23], de manera que todos estén de acuerdo con el trabajo que deben
realizar. Para desarrollar esta tarea es recomendable utilizar la
técnica de METAPLAN[24], Amozarrain (1999).
Tarea No. Ι-2.2.3: Racionalización de las actividades en cada proceso y
subproceso
Teniendo como referencia el cuestionario inicial sobre procesos y
actividades elaborado a partir del Paso No. I-1.2, se propone el
cuestionario de descripción de actividades en los procesos y mantener
entrevistas constantes con los empleados con el fin de poder determinar
cuáles son las actividades que se costearán en los procesos. Lógicamente
el objetivo principal es lograr agrupar algunas de ellas o desglosar
alguna actividad concreta teniendo en cuenta que pueden existir
actividades que fueron identificadas y que son más bien clasificadas
como funciones o tareas. Además, hay que tener en cuenta que las
actividades que se definan deben implicar costos significativos para no
hacer pasos posteriores innecesarios pues no es objetivo hacer una diana
de exactitud de costos como plantea Kaplan y Cooper (1999)[25], sino
diseñar un Sistema ABC sencillo. Para esta tarea se aplicará la técnica
de abstracción: búsqueda del contraejemplo[26], la cual es de gran
utilidad para revelar la esencia del contenido de la actividad, puesto
que ayuda a separar lo esencial de lo secundario.
Tarea Ι-2.2.4: Codificación de las actividades
Para facilitar el trabajo de las restantes fases se hace necesario
codificar las actividades, por lo que se propone la estructura de código
siguiente:
1
2
3
4
1: representa el proceso, o sea, un proceso estratégico, operativo o de
apoyo.
2: representa un subproceso que está contenido en el proceso.
3: representa el símbolo que separa el número de la actividad del nombre
del proceso y el subproceso.
4: representa el número de la actividad.
Ejemplo: en el Proceso Operativo de Alojamiento, existe el Subproceso de
Recepción y se define la actividad: realizar reserva, por tanto, el
código sería: OAr-3.
Tarea No. Ι-2.2.5: Elaboración del diccionario de actividades
Una vez confeccionada una primera lista de las actividades que se
encuentran en cada proceso o subproceso y teniendo en cuenta el
cuestionario de descripción de las actividades en los procesos, se debe
elaborar un diccionario de actividades que tenga una definición
elemental de cada una, con sus objetivos y tareas, de forma tal que se
cumpla con las fases del ciclo de vida de tareas: planificación,
realización, comprobación y actuación (Trischler, 1998). Para ello se
aplica la técnica de abstracción: aprendiendo a argumentar[27], la cual
es de gran utilidad cuando se requiere sintetizar la información con
palabras elementales tomando como base planteamiento de criterios
personales, así como la confrontación, toma de posición y defensa de
esos criterios ante el grupo, realizando diferentes preguntas, tales
como: ¿qué es?, ¿cómo es?, ¿por qué es? y ¿para qué es?
Tarea No. Ι-2.2.6: Confección del diagrama As-Is de los procesos y/o
subprocesos
El diagrama del proceso As-Is (tal como es) sirve para representar
gráficamente el flujo de trabajo o de información, de manera que los
miembros del equipo posean mejor visibilidad del proceso y entiendan la
secuencia del mismo. Este diagrama muestra las etapas a seguir para
producir el output y para documentar las políticas, procedimientos e
instrucciones de trabajo en uso.
Paso No. Ι-2.3: Análisis del valor añadido
Se clasifican todas las actividades según la clasificación de Porter
(1985). Después, cada una de ellas es analizada desde las perspectivas
interna y externa, analizando los grupos de interés implicados en el
hotel.
En este paso se tuvo en cuenta los criterios de Kaplan y Cooper
(1999)[28], donde plantean que el dinero ahorrado al mejorar la
eficiencia de una actividad con valor añadido, es tan valioso como el
dinero ahorrado al mejorar la eficiencia de una actividad sin valor
añadido. Por tanto, después de clasificarlas, teniendo en cuenta que el
Sistema que se propone es de ABC, se decide no eliminar ninguna
actividad en este paso y sí dejar expuestas las sugerencias para
analizar la oportunidad de reducción de costos y mejora de procesos de
las actividades, expuestas por los autores, para una continuidad
posterior de futuras investigaciones, en las cuales el objetivo
principal sea el ABM[29].
Después de haber explicado la primera fase, corresponde ahora la
presentación y análisis del Modelo Auxiliar de la Fase II:
Identificación de los elementos del costo en cada proceso.
Explicación Fase No. II: Identificación de los elementos del costo en
cada proceso
En esta fase se identifican los elementos del costo de las actividades
en cada proceso; de esta forma las actividades se convierten en el
núcleo del modelo, teniendo en cuenta las etapas, pasos y tareas
siguientes:
Etapa No. II-1: Análisis de las actividades primarias y de apoyo
Paso No. II-1.1: Clasificar cada actividad de los procesos operativos,
estratégicos y de apoyo en actividades primarias y de apoyo
En este paso las actividades se analizan en cada uno de los procesos,
para ser clasificadas en primarias y de apoyo teniendo en cuenta el
concepto de Porter (1985). Además, se tiene en cuenta el concepto de
Brimson (1991)[30], que plantea: “… las actividades secundarias
constituyen inputs de las actividades primarias”, aunque no se puede ser
absoluto, pues en algunos casos puede ser que para realizar alguna
actividad primaria se necesite llevar a cabo una actividad secundaria,
pero en otros no se cumple esta relación, como ocurre, por ejemplo, en
el caso de realizar limpieza de habitaciones, la cual se efectúa tanto
para las vacías limpias, vacías sucias como para la habitación ocupada.
Tarea No. II-1.1.1: Identificar los inputs y outputs o medidas de
actividad de cada una de las actividades
En este paso se identifican todos los inputs y outputs de cada una de
las actividades primarias y secundarias, es decir, las entradas
necesarias para que comience cada actividad y las salidas que se
obtienen de cada una de ellas y que implica al recurso consumido por
parte de la misma.
Tarea No. II-1.1.2: Identificar la naturaleza del costo de cada
actividad
Se identifica la naturaleza de los costos de las actividades atendiendo
a los elementos integrantes del mismo, es decir, materiales directos,
mano de obra directa y costos indirectos (material indirecto, mano de
obra indirecta y otros costos), conociendo de esta forma cómo estarán
conformados los costos de todas las actividades.
Tarea No. II-1.1.3: Variación con respecto al nivel de actividad
Se analizan las actividades en relación a sus fluctuaciones con respecto
al nivel de actividad[31], o sea, si son: fijas, variables o mixtas,
Ripoll y Balada (2001)[32].
Tarea No. II-1.1.4: Identificación de los documentos primarios
A cada actividad se le identifica el documento primario, o sea, el
documento de base que servirá para registrar contablemente la actividad.
Etapa No. II-2: Clasificación de las actividades a nivel: unitario, de
lote, de producto o línea y de empresa Cooper y Kaplan (1991).
Etapa No. II-3: Elección de los cost drivers
Para los costos de las actividades que serán asignados a otras
actividades, se deberán elegir los cost-drivers, que mejor respeten la
relación causa-efecto entre:
Consumo de Recursos----- Actividad asignada---------Actividad
Asimismo, entre los que cumplan la anterior condición, se deberá tener
en cuenta, aquel que sea más fácil de medir e identificar.
Una peculiaridad en el sistema propuesto, es que puede existir un grupo
de actividades que van a aportar un mismo cost-driver o generador de
costo. Esto ocurre porque estas actividades se interrelacionan entre sí
en función de un mismo propósito, y donde el generador seleccionado pasa
de actividad en actividad, es decir, se eligen los cost-drivers, que
respetarán más la relación causa-efecto, o sea, los que permitan de
forma más efectiva cuantificar cuál es el porcentaje de los costos de
las actividades asignadas a cada actividad. Por esta razón, actividades
que en un primer análisis tengan un cost-driver, después pueden ser
cambiados por otro.
También existen actividades que se corresponden con una sola actividad y
por tanto, no hay que utilizar cost-drivers para asignar el costo a
dicha actividad, pues la asignación se produce directamente a la que se
corresponda.
Paso No. II-3.1: Elección de los cost drivers de las actividades
secundarias de los Procesos Estratégicos, Operativos y de Apoyo que
serán asignables a las actividades primarias de cada uno de los procesos
a los cuales pertenece
En efecto, dentro de cada actividad secundaria que se realice en los
Procesos de Estratégicos, Operativos y de Apoyo se deberá elegir aquel
cost-driver, que mejor respete la relación causa- efecto entre:
Consumo de Recursos------------Actividad
secundaria-------------Actividad primaria
Asimismo, se deberá tener en cuenta los aspectos explicados en la Etapa
No. II-3.
Paso No. II-3.2: Elección de los cost drivers de las actividades
primarias de los Procesos de Estratégicos y de Apoyo que serán
asignables a los Procesos Operativos
Para cada actividad primaria que se realice en los Procesos Estratégicos
y de Apoyo se deberá elegir aquel cost-driver, que mejor respete la
relación causa-efecto entre:
Consumo de Recursos-----------------Actividad
primaria-----------------Procesos Operativos
Asimismo, se deberá tener en cuenta los aspectos explicados en la Etapa
No. II-3.
Etapa No. II-4: Análisis de otros costos y gastos
Existen costos y gastos que no pudieron ser identificados para cada
actividad por no tener la forma más correcta de imputar su costo, por lo
que en este etapa se determinará a quién se les asignarán (Proceso
Operativo o Gasto del Período) y cómo se asignarán.
Una vez terminada la segunda fase, se prosigue a entrar en detalles de
presentación y explicación del Modelo Auxiliar de la Fase III:
Determinación del costo de los procesos operativos.
Esquema 5. Modelo Auxiliar Fase III: Determinación del costo de los
procesos operativos
Fase III: Determinación del costo de los procesos operativos
Durante esta fase se elabora el Manual de Procedimientos para el cálculo
del costo de los procesos, el cual contiene el cálculo del costo de las
actividades de cada proceso y su explicación.
Etapa No. III-1: Cálculo de los costos de las actividades primarias y de
apoyo
Para realizar esta etapa se tienen en cuenta: Paso No. II-1.1; Tarea No.
II-1.1.2 y Tarea No. II-1.1.4, de la Fase II.
Paso No. III-1.1: Cálculo de los costos de las actividades primarias y
de apoyo de los Procesos Estratégicos
Paso No. III-1.2: Cálculo de los costos de las actividades primarias y
de apoyo de los Procesos Operativos
Paso No. III-1.3: Cálculo de los costos de las actividades primarias y
de apoyo de los Procesos de Apoyo
Etapa No. III-2: Asignación de los costos de las actividades de apoyo a
las actividades primarias
Para realizar esta etapa se tiene en cuenta: Paso No. II-3.1, de la Fase
II.
Paso No. III-2.1: Asignación de los costos de las actividades de apoyo a
las actividades primarias del Proceso Estratégico
Para realizar este paso se tiene en cuenta el Paso No. III-1.1.
Paso No. III-2.2: Asignación de los costos de las actividades de apoyo a
las actividades primarias del Proceso Operativo
Para realizar este paso se tiene en cuenta el Paso No. III-1.2.
Paso III-2.3: Asignación de los costos de las actividades de apoyo a las
actividades primarias del Proceso de Apoyo
Para realizar este también se tiene en cuenta el Paso No. III-1.3.
Etapa No. III-3: Asignación de los costos de las actividades a los
Procesos Operativos
Para realizar esta etapa se tiene en cuenta el Paso No. II-3.2, de la
Fase II.
Paso No. III-3.1: Asignación de los costos de las actividades primarias
de los Procesos Estratégicos a los Procesos Operativos
Para realizar este también se tiene en cuenta el Paso No. III-2.1.
Paso No. III-3.2: Asignación de los costos de las actividades primarias
de los Procesos de Apoyo a los Procesos Operativos
Para realizar este también se tiene en cuenta el Paso No. III-2.3.
Etapa No. III-4: Asignación de otros costos y gastos a los Procesos
Operativos
Para realizar esta etapa se tiene en cuenta la Etapa No. II-4, de la
Fase II.
Etapa No. III-5: Cálculo de los Costos Totales de los Procesos
Operativos
Los costos asignados directamente a los Procesos Operativos o a través
de cost-drivers, se determinan con el objetivo de conocer cuánto le
cuesta al hotel cada Proceso Operativo.
Para realizar esta etapa se tienen en cuenta las Etapa No. III-3 y No.
III-4.
CONCLUSIONES
Con la presentación y explicación del diseño del sistema ABC para el
sector hotelero, se concluye el trabajo y se arriba a las conclusiones
siguientes:
1. Las características del sector de los servicios y dentro de ellos el
hotelero, demuestran la necesidad de propiciar investigaciones para su
perfeccionamiento continuo.
2. En la literatura consultada, se demuestra que no existe el mismo
nivel de desarrollo alcanzado sobre el sistema ABC en el sector hotelero
con respecto a la esfera de la producción, tanto en el mundo académico
como en el empresarial.
3. Los sistemas de costos vigentes en la hotelería no permiten propiciar
información relevante para la toma de decisiones gerenciales.
4. La integración de diferentes métodos, herramientas y/o procedimientos
en el sistema propuesto, le dan un sólido soporte científico al diseño,
propiciando las bases para el estudio de caso.
5. La desagregación del Modelo Básico del sistema ABC propuesto en
diferentes Modelos Auxiliares permite tener una secuencia metodológica
lógica.
BIBLIOGRAFÍA
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http://web.jet.es/amozarrain/Gestionprocesos.htm., consultado 4-2-99.
· Bimson, J. A. (1991). “Activity Accounting. An Activity-Based
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español en la obra del mismo autor (1995): “Contabilidad por
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· García H., R. y L. Cuétara S. “Métodos para la Toma de Decisiones en
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· Zaratiegui, J. R. “La gestión por procesos: su papel e importancia en
la empresa”. Economía Industrial. /s.l./: /s.n./, No. 330, 1999. /s.p/.
[1] El término ABC fue utilizado por primera vez en un estudio piloto de
John Deere Component Works. Además existen otras aplicaciones
mundialmente reconocidas por su éxito como son: Works Schrader Bellows,
Tektronix: Portable instruments División, Siemens Electric Motor Works,
Rank Xerox, IBM, Hewlett Packard,General Motors, Hewlett-Packard
(División Rosenville Network), Siemens, General Dynamics (División Fort
Worth), entre otras.
[2] Kaplan, Robert S.; Robin Cooper. Capítulo 12 “El ABC en las empresas
de servicios”. En “Costo y Efecto”. Barcelona: Editorial Gestión 2000 S.
A., 1999, pp.: 229-250.
[3] Ripoll Feliu, Vicente M. y Carmen Tamarit Aznar. “ Las investigación
en sistemas de costos basados en las actividades: período 1986-1994 ”.
Actualidad Financiera. España. /s. n./, No. 12, diciembre 1996, pp.:
1059–1069.
[4] Sánchez Rebull, M. Victoria. “La propuesta ABC aplicada al sector
hotelero”. Tesis doctoral dirigida por el DrC. Rocafort Nicolau,
Alfredo. España: 2002, pp.: 101-150, realizan un análisis del Sistema
ABC en cada una de las entidades relacionadas en esta área por Ripoll y
Tamarit.
[5] Leonie, L. “Teoría Hotelera”. México 22, D.F.: Compañía Editorial
Continental, S.A. de C.V. 1982. /s.p./.
[6] Lattin, Gerald W. “Administración Moderna de Hoteles y Moteles”.
México: Editorial Trillas, S.A. 1975. /s.p./.
[7] Sánchez Rebull, M. Victoria (2002), ob. cit., pp.: 191-213.
[8] Se entiende por experto, tanto al individuo en sí como a un grupo de
personas u organizaciones capaces de ofrecer valoraciones conclusivas de
un problema en cuestión y hacer recomendaciones con un máximo de
competencia, Sánchez (1984).
[9] Goicochea Hansen, D. “Multiobjetive Decisión Analysis with
Engineering and Business Aplications”. New York : John Wiley and Sons,
1982, pp.: 217-258.
[10] Sánchez, E. “Aplicación del método experto en los algoritmos
examinador para un SAE”. Revista de Investigación de Operaciones. La
Habana: /s.n./, V(2), 1984, pp.: 31-43.
[11] García H., R. y L. Cuétara S. “Métodos para la Toma de Decisiones
en la Gestión Empresarial”. Brasil: Universidad Federal de Acre. Segunda
Edición,1996, pp.: 173-196.
[12] Software Decisoft Versión 1.0. Elaborado por Ernesto Quiñónez
Puentes y Rónel Álvarez Rodríguez. Universidad de Matanzas Camilo
Cienfuegos. 2000.
[13] Brainstorming: es el método de la tormenta de ideas o tormenta
cerebral. Su surgimiento se le atribuye a Osborn, quién en 1938 lo
utilizó para reflexiones en grupo. Para su utilización se requiere de un
grupo de participantes capaces de aportar soluciones al problema que se
estudia, guiados y estimulados eficazmente por un facilitador y
auxiliado por uno o más registradores.
[14] Un proceso se puede definir como un conjunto de actividades
interrelacionadas, caracterizadas por entradas y salidas, orientadas a
obtener un resultado específico como consecuencia del valor aportado por
cada una de las actividades que se llevan a cabo en las diferentes
etapas de dicho proceso. Además, los procesos deben satisfacer los
requisitos de los distintos grupos de interés de la empresa, Trischler,
1998.
[15] Procesos relevantes: es una secuencia de actividades orientadas a
generar un valor añadido sobre una entrada, para conseguir un resultado
que satisfaga plenamente los objetivos, las estrategias de una
organización y los requerimientos del cliente. Una de las
características principales que normalmente intervienen en los procesos
relevantes es que estos son interfuncionales, siendo capaces de cruzar
verticalmente y horizontalmente la organización (Amozarrain, 1999).
[16] Se entiende por sistema a la estructura organizativa,
procedimientos, procesos y recursos necesarios para implantar una
gestión determinada (Amozarrain, 1999).
[17] Procesos Operativos o Claves: destinados a llevar a cabo las
acciones que permiten desarrollar las políticas y estrategias definidas
para la empresa para dar un servicio a los clientes. De estos procesos
se encargan los directivos funcionales, que deben contar con la
cooperación de los otros directores y de sus equipos humanos
(Zaratiegui, 1999).
[18] Procesos estratégicos o directivos: destinados a definir y
controlar las metas de la empresa, sus políticas y estrategias. Estos
procesos son gestionados directamente por la alta dirección en conjunto
(Zaratiegui, 1999).
[19] Procesos de Soporte o Apoyo: no están directamente ligados a las
acciones de desarrollo de las políticas, pero cuyo rendimiento influye
directamente en el nivel de los procesos operativos (Zaratiegui, 1999).
[20] Es una técnica de abstracción que propicia enriquecer el
entrenamiento de los procesos lógicos del pensamiento, así como el
desarrollo de la percepción analítica y el lenguaje. Posibilita el
análisis del objeto, hecho o fenómeno de forma integral, como un todo, y
la valoración de sus partes.
[21] Los procesos prioritarios requerirán el concurso de procesos
secundarios realizados de forma eficiente para desarrollarse con un alto
nivel de rendimiento (Zaratiegui, 1999).
[22] Nogueira Rivera, Dianelys. “Modelo conceptual y herramientas de
apoyo para potenciar el control de gestión en las empresas cubanas”.
Cuba: Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos”. Tesis Doctoral
dirigida por el DrC. Medina León; Alberto y el DrC. Quintana Tápanes,
Lázaro. 2002.
[23] Existe consenso en la literatura consultada Deming (1989);
Harrington (1991); Trischler (1998); Zaratiegui (1999); Amozarrain
(1999) en que los procesos y subprocesos tienen que garantizar que se
cumplan los ciclos de: Plan (planificar), Do (hacer o ejecutar), Check
(controlar, verificar) y Action (actuar).
[24] METAPLAN es un método desarrollado por Eberhard Schnelle para
facilitar el trabajo en grupos y el análisis organizacional. Se basa en
la presunción de que el tema objeto del cambio debe involucrar el
análisis y la planificación de acciones futuras, para lograr eficacia en
la fase de implementación. El enfoque consiste en una manera original de
visualizar el problema, permitiendo y promoviendo que todos los
asistentes examinen, discutan y elijan elementos útiles, y compartan
alternativas y soluciones.
http://www.netverk.com.ar/~gamdi/MEeDiab_Frame_V1/5Tecnicas_framework.htm
[Consultada en: 25 noviembre de 2004]
[25] Kaplan, Robert S y Robin Cooper (1999), ob. cit., p: 111. Muestran
y explican la diana de exactitud en costos, donde plantean que el
objetivo debe ser tener el mejor sistema de costos, o sea, uno que
equilibre el costo de los errores realizados a causa de estimaciones
inexactas con el costo de medición.
[26] Es una técnica de abstracción que permite determinar la esencia del
contenido objeto de estudio, cuyo objetivo es distinguir las propiedades
esenciales entre las propiedades generales.
[27] Esta técnica de abstracción permite acostumbrar a los
investigadores a la búsqueda, integración y expresión de las ideas que
sustentan o fundamentan la veracidad o conformidad de juicios sobre un
objeto, fenómeno, proceso natural o social. Tiene como finalidad
principal desarrollar las capacidades argumentativas, contribuye a la
asimilación consciente del conocimiento, permitiendo tomar una posición
ante lo conocido, lo que resulta de gran eficacia para la formación de
definiciones.
[28]Kaplan, Robert S. y Robin Cooper (1999), ob. cit., pp.: 161-163.
Plantean que desgraciadamente con estos esquemas hay varios problemas:
no poder definir consistentemente qué es lo que constituye una actividad
con valor añadido o sin él.
[29] ABM: activity based management, o sea, administración basada en las
actividades).
[30] Bimson, J. A. (1991). “Activity Accounting. An Activity-Based
Accounting Approach”. Ed. John Wiley & Sons, Inc New York. Traducido al
español en la obra del mismo autor (1995): “Contabilidad por
actividades”. España: Marcombo. 2ª edición. Barcelona, p: 91.
[31] Nivel de actividad: se refiere al nivel de servicios brindados. Los
diferentes costos se comportan de manera distinta según cambian los
niveles de producción y cualquier evaluación de los costos a un nivel de
actividad alcanzado debe tomar en cuenta estas diferencias de
comportamiento.
Todos los análisis de los patrones del comportamiento de los costos
deben ser considerados en términos de una escala especifica de niveles
de actividad que se conocen con frecuencia como la escala apropiada de
actividad. Una escala así por lo general abarca la escala normal de
operaciones de la compañía. Una vez que se ha determinado esta escala de
los niveles de actividades, es posible observar los diferentes valores
para los diversos costos según cambian los niveles de actividad. Es
posible que nunca se conozca el comportamiento del costo mas allá de la
escala apropiada y no debe ser extrapolada de los niveles de actividades
observadas sin considerar con cuidado la repercusión de las condiciones
poco usuales que es probable ocurran en dichos niveles.
[32] Clasificación con respecto al nivel de actividad. Dentro de una
escala apropiada, los costos pueden ser divididos en: costos fijos y
costos variables. Los costos fijos que se definen como los costos que no
fluctúan según cambia el nivel de actividad dentro de la escala
apropiada. Los costos variables se definen como los costos que fluctúan
directamente con los cambios en los niveles de actividad. No todos los
costos serán variables o fijos por completo. Algunos se comportan como
mixtos. Estos costos mixtos se elevan con el aumento en la actividad y
pueden existir dos clases: costos semivariables y los costos
escalonados. Ripoll, V. y T. Balada. “Manual de costes”. España: Gestión
2000, S. A., Barcelona, 2001, pp.: 69-71.
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