ASPECTOS GENERALES DEL SISTEMA FINANCIERO. SU VINCULACIÓN CON LA
GLOBALIZACIÓN.
03-2005
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Capítulo 1- Sistema financiero. Activos financieros.
1.Sistema Financiero
1.1- Introducción.
En la actualidad los procesos de internacionalización de la economía
mundial, están provocando en los últimos años un fuerte y continúo
desarrollo de los sistemas y mercados financieros, así como de los
activos financieros que operan en ellos.
Se entiende por Sistema financiero el conjunto de instituciones,
mercados y técnicas específicas de distribución capaces de crear los
instrumentos monetarios que son necesarios para la expansión de una
economía, de aglutinar las disposiciones financieras que no están siendo
utilizadas y esencialmente de canalizar el ahorro hacia la inversión;
también lo podemos definir como el canalizador del excedente de ahorro
de las unidades de gasto con superávit hacia las unidades de gasto con
déficit a través de los intermediarios financieros y los mediadores
financieros.
Los intermediarios financieros tienen la tarea de recoger, administrar y
dirigir el ahorro con eficiencia para el sistema económico, es decir,
estas instituciones que forman el sistema Financiero tiene la doble
misión de obtener los recursos financieros necesarios y de procurar la
asignación adecuada de los mismos en función de una rentabilidad
calculada.
1.2-Papel y Estructura del Sistema Financiero de un país.
El Sistema Financiero de un país esta formado por el conjunto de:
unidades de gasto con superávit, hacia los prestatarios o unidades de
gasto con déficit, para lograr esto hace falta tener un mercado
organizado donde por medios de los intermediarios financieros se consiga
poner en contacto a dichos colectivos.
Sistema Financiero
Canalizar el ahorro
Cuadro 1.1: Objetivo del Sistema Financiero.
Unidades de gasto con superávit (ahorradores), son aquellas que
prefieren gastar en consumo o bienes de inversión actuales menos de sus
actuales ingresos a la actual tasa de interés del mercado.
Unidades de gasto con déficit (prestatarios públicos o privados), son
aquellas que prefieren gastar en consumo o bienes de inversión actuales
más de sus actuales ingresos, a la actual tasa de interés del mercado.
La ventaja de dirigirse a un mercado organizado por ambas partes es la
maximación del tiempo, donde además encontraremos transparencia y
operatividad, y como costo se tendrá que soportar por ambas partes la
comisión que cobren los intermediarios por la gestión.
La labor de intermediación, llevada a cabo por las instituciones o
intermediarios que componen el sistema financiero, se considera básica
para realizar la transformación de los activos financieros primarios
emitidos por las unidades inversoras (cuyo fin es obtener fondos para
aumentar sus activos reales), en activos financieros indirectos, más
acorde con las preferencias de los ahorradores.
El Sistema Financiero cumple por tanto la misión fundamental de una
economía de mercado (de captar el excedente de los ahorradores y
canalizarlos hacia los prestatarios públicos o privados). Esta misión
resulta fundamental por dos razones:
q La falta de coincidencia de los ahorradores e inversores, es decir,
las unidades que tienen déficit son distinta de las que tienen
superávit.
q Los deseos de los ahorradores no coinciden con los de los inversores,
el grado de liquidez, seguridad y rentabilidad de los activos emitidos
por estos últimos, por tal razón es que los intermediarios han de llevar
a cabo una labor de transformación de activos, para hacerlos más aptos a
los deseos de los ahorradores.
El grado de eficiencia logrado en este proceso de transferencia será
tanto mayor cuanto mayor sea el flujo de recursos de ahorro generado y
dirigido hacia la inversión productiva y cuanto más se adapte a las
preferencias individuales.
El sistema financiero está compuesto por los especialistas que actúan en
los mercados financieros ejerciendo las funciones y realizando las
operaciones financieras que conducen a que la mayor cantidad de ahorro
esté a disposición de la inversión en las mejores condiciones posibles
para ambas partes, para lo cuál emiten entre el público inversor una
serie de activos financieros que podríamos llamar de primer orden y
adquieren con ella otra de orden superior, hasta llegar a los activos
emitidos por los usuarios finales de fondos. Como se muestra a
continuación:
Cuadro 1.2: Función de los Intermediarios Financieros.
A continuación explicaremos las funciones fundamentales de los
intermediarios financieros:
q Las unidades de gasto con déficit emiten los denominados activos
financieros primarios (acciones, obligaciones) mediante los cuales se
ponen de forma directa o intermediada (a través de los corredores,
agentes mediadores o intermediarios financieros) en contacto con los
ahorradores de unidades de gasto con superávit.
q Los intermediarios financieros sólo realizan una función de mediación
y no crean ningún tipo de activo sino que ponen en contacto oferentes y
demandantes de fondos. Cuando un intermediario financiero emite un
activo financiero se le denomina activo financiero indirecto o
secundario y la aceptación por los ahorradores es lo que le permite la
labor de intermediación en sentido estricto (es la llamada función de
transformación de los intermediarios financieros) La ventaja de esta
función de transformación es la de la captación de unos fondos que no
serían utilizados a menos que unas instituciones las tomasen como
depósitos, previo pago de un interés a fin de estas mismas instituciones
puedan prestarles a su vez cobrando otro tanto.
Esta especialización que transforma el corto plazo en el largo plazo
tiene como base el comportamiento de los agentes en sentido de que sí
bien algunos depositantes retiran sus fondos apenas depositados, en
condiciones normales este comportamiento es la excepción y no la norma.
q Todos los fondos recogidos en el corto plazo y su capacidad potencial
y real de ser prestados en el medio y largo plazo cumple la labor de
propiciar la inversión y con ella el crecimiento económico.
1.3-Evolución del Sistema Financiero en Cuba.
En 1994, el sistema financiero cubano estaba integrado por el Banco
Nacional de Cuba aún en su carácter de banco central y banco comercial,
el Banco Popular de Ahorro, el Banco Financiero Internacional S.A., el
Banco Internacional de Comercio S.A, y oficinas de representación de dos
bancos extranjeros: el ING Bank N.V y el Netherlands Caribbean Bank N.V.
Fue en ese propio año que se logra detener el decrecimiento abrupto del
Producto Interno Bruto (PIB), que descendió en 35 puntos (1993/89),
luego de los conocidos acontecimientos políticos y económicos ocurridos
en los ex – Países Socialistas del
Este de Europa y la extinta Unión Soviética entre los últimos años de la
década del 80 y 1991, con los cuales Cuba mantenía entre el 80 y el 85%
de su intercambio comercial.
El modesto pero sostenido crecimiento de la economía cubana desde
entonces, y hasta hoy, se hizo posible por una férrea voluntad del país
por resistir y por la adopción de una serie de transformaciones en la
economía, enmarcadas en una estrategia política - económica que
permitiera a corto, mediano y largo plazo enfrentar el dramático impacto
que provocaron los antes mencionados acontecimientos, así como el
recrudecimiento, paralelamente, el bloqueo económico de Estados Unidos
de América al que estaba sometido este país en la práctica desde 1959, y
avanzar en el desarrollo, manteniendo la independencia nacional y las
conquistas sociales alcanzadas por el pueblo cubano.
A inicios de los años 1995 se hacía más evidente que las numerosas e
importantes transformaciones organizativas y normativas efectuadas y por
producirse posteriormente en la economía, demandaba una ampliación y
diversificación del sistema financiero de Cuba capaz de enfrentar,
además, el establecimiento de una relación diferente con la comunidad
internacional en materia comercial y financiera. Consecuentemente, se
diseñó e implementó, gradualmente, un sistema encaminado a garantizar el
funcionamiento de la economía cubana en las nuevas circunstancias y en
el marco de la estrategia antes mencionada.
Para lo anterior se definieron tres objetivos básicos generales:
q Elevar la capacidad tecnológica y operativa de las sucursales
bancarias nacionales, mediante la introducción acelerada y a gran escala
de los más modernos medios de procesamiento automatizado de la
información, las comunicaciones y la recalificación del personal para
obtener los mayores resultados de estos medios.
q Dotar al sistema de entidades bancarias y financieras con la
versatilidad de formas organizativas e institucionales requeridas para
responder a las necesidades de crédito y servicios bancarios del país y
apoyar al desarrollo de los vínculos de nuestras empresas e
instituciones con los mercados financieros y bancos externos.
q Dejar establecido un sistema bancario de dos niveles supervisado por
una sólida institución – su banco central - que fuera además capaz de
ocuparse de la emisión monetaria, proponer e implementar la política
monetaria más conveniente a los intereses del país y conducir el proceso
de normalización de nuestras relaciones financieras internacionales.
Como objetivo a más largo plazo, trabajar con vista a la eliminación de
la doble circulación monetaria cuando se logre consolidar los
principales equilibrios macroeconómicos y enfrentar el complejo tema del
tipo de cambio oficial del peso cubano, de manera que exprese el valor
real de nuestra moneda, que hoy es de un peso cubano igual a un dólar
estadounidense a los efectos contables de transacciones oficiales en el
territorio nacional, lo cual refleja la realidad de las transacciones
internacionales del país.
Otras de las instituciones que integran el Sistema Financiero cubano
serán mencionadas a continuación:
q Banco Nacional de Cuba (BNC)
q Banco de Crédito y Comercio (BANDEC)
q Banco Popular de Ahorro (BPA)
q Banco Financiero Internacional S.A. (BFI)
q Banco Internacional de Comercio S.A.
q Banco Metropolitano S.A.
q Banco de Inversiones S.A.
q Financiera Nacional S.A. (FINSA)
q Casa de Cambio S.A. (CADECA)
q Compañía Fiduciaria S.A.
q RAFIN S.A.
q FINALSE S.A.
q FIMEL S.A.
q PANAFIN S.A.
q FINAGRI S.A.
q Corporación Financiera Habana S.A.
q FINCIMEX S.A..
Modernización y automatización del Sistema.
Durante 1997 y 1998 el centro de atención estuvo en la interconexión de
las sucursales a la Red Pública de Transmisión de Datos. Actualmente,
más de 200 oficinas bancarias cuentan con enlaces permanentes a dicha
red y, con el avance de las inversiones de la empresa cubana de
telecomunicaciones, quedando conectadas las sucursales restantes en el
año 2000.
La interconexión con la Red Pública de Transmisión de Datos se utiliza
en estos momentos en la realización de operaciones intersucursales, y se
trabaja en el desarrollo de aplicaciones para conectar directamente a
los clientes y poder ofertar una formación a distancia para los
trabajadores del sector financiero.
Al mismo tiempo se han remozado una buena parte de las oficinas
bancarias a lo largo del país, mejorándose sustancialmente las
condiciones de trabajo en las mismas, así como el servicio a sus
clientes.
Por otra parte, a finales de 1998, con la incorporación de cuatro nuevos
bancos, los ocho bancos cubanos que realizan transacciones
internacionales quedaron conectados a SWIFT.
En lo que respecta a los medios de pago y las transacciones totalmente
automatizadas, desde 1997 se comenzó con la introducción de tarjetas con
bandas magnéticas y la creación de una red de cajeros automáticos. A
mediados de 1999 quedó en funcionamiento y ya probada la infraestructura
correspondiente y pasó a su utilización masiva las tarjetas con bandas
magnéticas en peso cubano y en moneda libremente convertible, así como
una red de alrededor de 70 cajeros automáticos. En esta esfera se están
realizando también algunos ensayos sobre el uso de las así llamadas
tarjetas inteligentes.
1.4 - Sistemas Financieros ante la Globalización.
Una de las mayores crisis financieras de los noventa fue la crisis
asiática, que comenzó a mediados de 1997. Una crisis con connotaciones
específicas, pero similar en lo fundamental: el carácter decisivo de los
movimientos de capital. La crisis se inició en Tailandia, país que tenía
problemas de desequilibrios fundamentales en su economía extendiéndose
con gran rapidez a otros países del sudeste y del este asiático. En
todos ellos hubo un colapso de gran magnitud en los tipos de cambios y
una caída de tal intensidad en los precios de diversos tipos de activos
que puso en peligro la supervivencia de muchas empresas e intermediarios
financieros. La gestación de la crisis reflejó principalmente problemas
microeconómicos y la debilidad de los sistemas financieros fue decisiva
en el origen y desarrollo.
La crisis de los noventa esta relacionada con la movilidad de capitales,
que ha adquirido especial relevancia no solo en los países industriales,
sino también en la economía de un amplio grupo de los denominados países
emergentes.
La liberalización de los movimientos de capital.
La liberalización financiera y la innovación tecnológica han facilitado
la inversión internacional de individuos y, sobre todo, de entidades de
inversión colectiva, inversiones institucionales que, por su capacidad
para afrontar los elevados costes de información, sus menores costos
operativos y la rápida instrumentación de sus decisiones, consiguen una
alta rentabilidad de sus carteras, aparejada de una movilidad sin
precedentes de los flujos. Esa movilidad ofrece, sin dudas, grandes
ventajas, pero también puede ser el origen de serios problemas, como han
puesto de relieve la crisis de los noventa.
La liberación de los movimientos de capitales entre países no es sino
una de las dimensiones de la liberación financiera que ha tenido lugar
en el último cuarto de siglo.
Hoy la liberalización es la característica general entre ellos y dicho
proceso se ha extendido a un amplio número de países en desarrollo,
incluyendo la mayoría de los más importantes desde el punto de vista
económico. Este cambio ha tenido lugar, principalmente, desde finales de
la década pasada.
Los partidarios de la liberalización consideran que la libertad de
movimientos del capital ofrece ventajas como: facilita una mejor
canalización del ahorro y canaliza los recursos hacia su empleo más
eficiente, aumentando el crecimiento y el bienestar. Hay un aumento de
los recursos que pueden invertirse y una expansión de las oportunidades
de diversificación de cartera de los ahorradores. Refiriéndose a países,
la libre movilidad de capitales permite que aquellos con ahorro menor
que sus posibilidades de inversión obtengan recursos adicionales,
atrayendo financiación externa. Ello hace posible, durante un cierto
período, que el nivel de gasto total de su economía sea superior al que
hubiera tenido en otro caso.
También la liberalización de capital plantea problema. Puede producir
efectos desfavorables para la economía, especialmente las de los países
en desarrollo por los siguientes motivos:
1. La liberalización de la cuenta capital produce, una masiva entrada de
fondos que puedan originar un incremento fuerte de los precios de los
activos, incluyendo el tipo de cambio, con problemas considerables para
una correcta asignación de recursos entre bienes, según sean o no objeto
del comercio internacional.
2. Con movilidad de capitales, la política monetaria pierde efectividad
para controlar la demanda externa, al disminuir el aislamiento del
mercado interno frente a las perturbaciones exteriores. Aunque la
política monetaria pueda mantener las presiones inflacionistas bajo
control, típicamente esto solo es posible basándose en incrementos en el
déficit por cuenta corriente, lo cual hace más peligrosa cualquier
disminución futura en el monto de los flujos.
3. Los flujos de capital han demostrado ser muy volátiles y con
tendencia a sobrereacciones ante determinados cambios políticos o
económicos, con daños considerables para la economía de los países
afectados. Se sabe que las autoridades tratan de evitar modificaciones
importantes y súbitas de los tipos de cambio, lo que, de hecho,
representa una garantía implícita en los activos a corto plazo en moneda
nacional. Por ello mientras los inversores se muestran confiados, la
prima con que se cotiza la divisa a plazo es moderada. Pero esa garantía
implícita desaparece cuando las autoridades se encuentran ante una
salida de capital importante y sus reservas se hacen insuficientes para
hacer frente a los nuevos compromisos de pagos. De esta manera la
expectativa de una caída del tipo de cambio llevan a que se produzcan
tal caída. La devaluación se convierte, así, en la consecuencia del
ataque especulativo.
Teoría sobre crisis financiera.
Los modelos que ponen énfasis en la existencia de equilibrios múltiples,
los llamados modelos de segunda generación, se basan en la reacción del
gobierno ante un determinado cambio con la actitud de los inversores
privados. Tal reacción se produce porque pretende conseguir objetivos
contrapuestos, entre los cuales es preciso elegir. Sin ataque
especulativo, hay una determinada situación de equilibrio; pero una vez
que aquel se produce, la situación cambia. Aquí el ataque puede
producirse pese a que las políticas macroeconómicas sean satisfactorias
en principios sostenibles.
Pero basta que los especuladores, por cualquier motivo, perciban que el
mantenimiento del tipo de cambio es difícil de compatibilizar con la
consecución de otros objetivos alternativos prioritarios, para que se
produzca el ataque especulativo y se tenga que modificar el tipo de
cambio.
Existe un paralelismo entre este tipo de crisis y la que sufre un banco
cuyos depositantes reclaman sus fondos, todos al mismo tiempo. La
retirada masiva de depósitos puede producirse, aunque el banco sea
solvente, siempre que los depositantes piensen que va a producirse una
retirada general del depósito, anticiparse a tal retirada es crucial.
Una situación similar se produce en la crisis monetaria. Al principio el
banco central mantendrá el tipo de cambio, pero si el ataque continúa,
se producirá una modificación. El nivel de tipo de cambio que se
produzca será distinto según que exista o no ataque especulativo; y este
puede producirse aunque el nivel previo del tipo de cambio fuera
sostenible antes del ataque.
El estudio de Goldfajn y Valdés (1995) introdujo una novedad importante
al centrarse en la intermediación financiera y en el carácter líquido de
los mercados. Los intermediarios financieros facilitan activos líquidos
a las personas y entidades extranjeras que no estén dispuestas a
invertir a Largo Plazo en moneda extranjera.
Al ofrecer una remuneración atractiva a Corto Plazo, incrementan el
volumen de los recursos que se mueven entre países, pero hacen que los
movimientos sean extraordinariamente vulnerables ante cualquier
perturbación.
Guillermo Calvo (1998), ha basado su explicación en la existencia de
imperfecciones en los mercados de capital que llevan a los inversores no
informados a seguir la conducta de los informados o la percepción que de
ella tiene. Se trata de la importancia que puede tener el corte súbito
de los flujos de capital que recibe un país en la aparición de una
crisis financiera.
De esta forma, un déficit corriente fuerte siempre significa un peligro,
cualquiera que sea la forma en que sea financiado; eso sí, una elevada
financiación a corto plazo incrementa los riesgos. Para Calvo hay dos
tipos de inversores: los informados y los no informados. Estos últimos
siguen la opinión de los primeros y los resultados globales de su acción
son razonables mientras no haya una variación drástica en la composición
de la cartera de inversores bien informados. Pero cuando esta se
produce, los inversores no informados pueden malinterpretar los motivos.
La variación en la cartera de aquellos no siempre se debe a situaciones
derivadas de la situación económica de los países, sino que también
pueden estar ligadas con situaciones específicas relacionada con sus
carteras. Como por ejemplo, que dichos inversores tengan que disminuir
una inversión fuertemente apalancada. Sin conocer esas circunstancias
específicas, los inversores no informados procederán a vender también
sus carteras de dichos países, originando un reajuste no justificado
tanto de las cotizaciones bursátiles como de los tipos de interés.
Evolución y perspectivas de la liberalización de los movimientos de
capital.
Uno de los acontecimientos de mayor importancia y alcance de este fin de
siglo en el contexto de la economía, mundial es el dramático crecimiento
de las transacciones financieras internacionales y más generalmente, de
los movimientos de capital.
La evolución de los movimientos de capital a través de las fronteras
nacionales se halla un conjunto de fuerza poderosa de naturaleza diversa
en todas las direcciones. Y la gran mayoría, si no la totalidad de ellos
se han venido manifestando en este siglo.
El siglo XX ha sido un período de profunda experimentación en las áreas
de la economía, de la política y de la organización social.
Este régimen se basaba en el principio de laissez faire en las
relaciones del estado con la economía y en las reglas del patrón oro
como norma de la convertibilidad de las monedas nacionales para ordenar
las relaciones económicas entre países.
Nuestro Siglo orienta hacia un nuevo orden centrado sobre una concepción
activista del papel del gobierno en la economía en el ámbito nacional.
En el área internacional, después de experimentar con varios patrones
como el cambio - divisa y el patrón dólar, nuestra época introdujo un
régimen de tipos de cambio flexibles para las relaciones entre monedas
nacionales de naturaleza puramente fiduciaria.
La evolución de la economía mundial en las últimas décadas del siglo
muestra con claridad el carácter dinámico e interactivo de los procesos
económicos de liberalización y reforma, así como la importancia del
régimen institucional en el que llevan a cabo.
El régimen de Bretton Woods cayó víctima de una inconsistencia
diferente: la que existía entre el principio prevaleciente con favor de
las políticas económicas nacionales activistas y la presencia de un
límite a las mismas derivadas del compromiso de mantener una paridad
monetaria fija. Esta segunda inconsistencia sometió al régimen a
tensiones progresivamente severas y al fin, irresistibles. El régimen
establecido Bretton Woods, se puede caracterizar por haber sido a la vez
efectivo e inconsistente que en contraste con el régimen que lo
sustituyó, se puede describir como más consistente pero menos efectivo.
Establecimiento de un orden institucional global sólido y duradero.
El progreso realizado hasta la fecha en la integración de la economía de
virtualmente todos los países del mundo y la globalización de sus
actividades resultantes constituyen indudablemente uno de los logros
fundamentales del siglo pasado.
Estos logros traen consigo un reto: La necesidad de salvaguardar la
estabilidad del sistema mundial en ausencia de una
autoridad o gobierno en el ámbito global. Existe aquí una diferencia
esencial entre el ámbito económico nacional, donde el estado tiene
responsabilidad, autoridad y recursos para proteger la estabilidad de la
economía del país, y el ámbito económico global, en el que no existe una
estructura equivalente.[1]
En su ausencia el vacío se ha llenado con la evaluación de un esquema
institucional para mantener la estabilidad global basándose en una serie
de componentes dispersos; los fundamentales ente ellos son: agrupaciones
de países específicos que sirven de instrumento para la coordinación de
sus políticas económicas nacionales y por otra parte el FMI, una
institución que ejerce una medida limitada de autoridad para fomentar
dicha coordinación a escala universal y que posee una base de recursos
utilizables para apuntalar la política apropiada en el ámbito del país y
la estabilidad del sistema cuando ésta se ve amenazada.
Pero tanto la autoridad como los recursos del FMI son claramente
inferiores a los que tienen los gobiernos para proteger a su propio
sistema.
Un mercado mundial de capital, además de precisar un régimen
regulatorio, exige un mecanismo para proteger al sistema de amenazas y
riesgos y este mecanismo lo proporciona un prestamista de última
instancia el cual no existe a escala mundial.
La primera dificultad se relaciona con los recursos que serían
necesarios para extender créditos de última instancia a escala mundial.
Los problemas serían en orden de magnitud de los fondos que serían
precisos. Otro aspecto importante se relaciona con la naturaleza de los
recursos. Típicamente, los fondos utilizados para los prestamistas de
ultima instancia nacional, que normalmente son sus propios banco
centrales, esto es, su emisión de moneda. A escala internacional esto
sería posible de darse un acuerdo sobre una institución con potestad de
emitir sus propios pasivos. Tal idea estaba por detrás de la emisión por
un tiempo de los derechos especiales de giro del FMI, idea que no acaba
de prosperar. Pero tales recursos pueden ser ajenos, basados en
contribuciones de los países integrantes del sistema.
Un siguiente aspecto tiene que ver con los términos y condiciones de los
préstamos de última instancia. Aquí los principios tradicionales son:
prestar ampliamente (para restablecer confianza); exigir colateral de
calidad (para proteger los fondos prestados) y prestar a tipo de interés
primitivo, esto es, superiores a los del mercado (para evitar el abuso
de estos préstamos y asegurar la solvencia de los prestatarios)
Un prestamista de última instancia tiene que poseer autoridad. Esta
autoridad es esencial para asegurar que los países que se
recurren a los prestamistas de última instancia corrijan su política
económica y que la de los otros países contribuya a la estabilidad del
sistema. La presencia de fuerza de mercados globales ya ha resultado en
una limitación de falta de la autonomía de los gobiernos, con lo cual su
soberanía se ha reducido.
La interdependencia resultante de la Globalización es generalmente
aceptada cuando se examina desde las perspectivas de sus beneficios.
Pero cuando la atención se centra en sus costos y los conflictos que
pueda generar, su aceptación se debilita.
Desdichadamente los riesgos y los beneficios van juntos. Las opciones a
las que nos enfrentamos son claras: Podemos ponernos de acuerdo con un
régimen normativo para las transacciones de capital y proteger su
aplicación internacionalmente para salvaguarda la solidez de integración
o recurrir a la desintegración como método de escapar de la consecuencia
de la interdependencia. Lo primero permite obtener beneficios pero debe
afrontar los riesgos de la integración (de ahí la necesidad de normas
prudenciales de aplicación general y de préstamos de última instancia).
El segundo aspecto, la pérdida de beneficios para evitar los riesgos de
dicha integración, pero, en lugar de estos últimos recurren en los
riesgos de la desintegración, que como la experiencia de este siglo en
el periodo entre guerras indica, son considerables.
Tanto la formulación de normas prudenciales de control de riesgo de
aplicación general y la existencia de un consenso sobre un marco de
regulación prudencial a escala mundial hará inevitable la discusión
sobre la necesidad de un prestamista de última instancia para cimentar
la estructura global de protección de la estabilidad en su conjunto.
Unión entre la crisis monetaria y bancaria.
Los lazos de unión entre la crisis monetaria y bancaria, encontramos que
los problemas en el sector bancario normalmente preceden a una crisis
monetaria (la crisis monetaria acentúa la crisis bancaria). La anatomía
de estos episodios sugiere que la crisis ocurren cuando la economía
entra en recesión, tras una expansión prolongada en la actividad
económica alimentada por el crédito y las entradas de capital y
acompañada por una moneda sobrevalorada.
Se han empleado diversos modelos teóricos para mostrar los vínculos
entre la crisis monetaria y la bancaria.
James Stoker (1995), parte de los problemas de las balanzas de pagos
para llegar a la crisis bancaria. Además, Frederic Mishkim (1996)
argumenta que cuando se produce una devolución, la posición de los
bancos puede debilitarse adicionalmente si una gran parte de sus
obligaciones están denominadas en moneda extranjera. Dichos modelos
subrayan que cuando los bancos centrales financian el salvamento de las
instituciones financieras con problemas, mediante la creación de dinero,
volvemos a la historia clásica de un derrumbamiento monetario facilitado
por la creación excesiva de dinero.
Otros modelos mantienen que la crisis monetaria y bancaria tienen causas
comunes. Un ejemplo se puede encontrar en la dinámica de un plan de
estabilización de la inflación basada en el tipo de cambio, como el de
México de l987. En la primera etapa del plan, también hay un crecimiento
explosivo de las importaciones y la actividad económica, financiado con
endeudamiento exterior. A medida que el déficit por cuenta corriente va
aumentando, los mercados financieros empiezan a convencerse de que el
plan de estabilización es insostenible, indicando un ataque especulativo
contra la moneda del país. Como ese crecimiento explosivo es normalmente
financiado por un fuerte incremento de créditos bancarios, mientras los
bancos toman préstamos en el extranjero, cuando los flujos de entrada de
capital se convierten en salida y los mercados de activos se derrumban,
el sistema bancario se hunde.
Goldfajn y Valdés (1995) muestran como los cambios en el tipo de interés
internacionales y en la entrada de capital son amplificados por el papel
de intermediación de los bancos y cómo dichas oscilaciones también
pueden producir un ciclo económico exagerado que produzca retirada
masiva de fondos de los bancos y buscar caídas monetarias y financieras.
Dichos modelos son claros en cuanto a que indicadores económicos deben
dar idea sobre las causas subyacentes de la crisis gemelas. Los modelos
de estabilización inflacionarios, liberalización financiera también
subraya el patrón del auge- caída en las importaciones, la producción,
los flujos de capital, el crédito bancario y el precio de los activos.
Algunos de estos modelos también resaltan la sobrevaluación de la
moneda, que conduce a un bajo nivel de las exportaciones. La posibilidad
de que se produzcan masivas retiradas de fondos bancarios sugiere que
los depósitos bancarios pueden ser un indicador de crisis inminente.
Krugman (1979) plantea que las crisis monetarias pueden ser el
subproducto de los déficit del presupuesto público.
Definiciones, fecha e incidencia de la crisis:
La mayoría de las veces, las crisis de balanza de pagos se resuelven a
través de la devolución de la moneda nacional o de la flotación del tipo
de cambio. Pero los bancos centrales pueden recurrir a políticas
monetarias restrictivas y a intervenciones en el mercado de cambio para
luchar contra el ataque especulativo. En estos; últimos casos, la
turbulencia en el mercado de divisas se manifestará en incrementos
pronunciados en los tipos de interés nacionales y en pérdidas masivas de
la reserva de divisas.
El índice de crisis monetaria debe recoger estas diferentes
manifestaciones de ataques especulativos.
Si el comienzo de una crisis bancaria está marcado por ataque a los
bancos y retirada de los depósitos, entonces los cambios en los
depósitos bancarios podrían ser utilizados para poner fecha de crisis.
A menudo, los problemas bancarios no surgen por el lado del pasivo sino
por el deterioro prolongado en la calidad de los activos, sea por el
hundimiento de los precios inmobiliarios o por el incremento de quiebra
en los sectores no financieros. En este caso, los cambios en los precios
de los activos o un gran aumento de la quiebra o de los préstamos
impagados podrían utilizarse para marcar el inicio de la crisis.
Ejemplo del comienzo de una crisis bancaria por dos tipos de sucesos:
La retirada masiva de los depósitos bancarios que lleva el cierre, la
fusión o la adquisición de una o más instituciones financieras por parte
del sector público (Venezuela 1993) y cuando no hay retirada masiva de
depósitos, los cierres, fusiones, adquisiciones o la ayuda estatal en
gran escala que afecta a una institución financiera importante (o grupo
de instituciones) y que marcan el inicio de una serie de actuaciones
similares respecto a otras (como en Tailandia en 1996-1997).
Crisis Gemelas:
Teniendo la información de que existe una crisis bancaria, debería ser
mayor que la posibilidad a priori de una crisis de balanza de pagos. Una
crisis bancaria aumenta la posibilidad de que un país padezca una crisis
monetaria.
Respecto a la crisis chilena a comienzo de los ochenta, el salvamento de
los sistemas bancarios puede haber contribuido a la aceleración de
créditos observada antes de la crisis monetaria. Incluso en ausencia de
salvamento a gran escala, es probable que un sistema bancario frágil,
ate las manos del Banco Central en su defensa de la moneda (Indonesia en
agosto de l997).
El máximo de la crisis bancaria llega después de la crisis monetaria,
por ejemplo, saber que hay una crisis monetaria no nos ayuda a predecir
el comienzo de una crisis bancaria (esta probabilidad a posteriori es de
8%); pero saber que hay una crisis monetaria nos ayuda a predecir la
probabilidad de que la crisis bancaria empeore, (siendo esta
probabilidad a posteriori del 16%).
La probabilidad de una crisis bancaria (al inicio) a posteriori de la
existencia de la liberalización financiera es mayor que la probabilidad
a priori de una crisis bancaria. Esto nos sugiere que la crisis gemela
pueden tener orígenes comunes en la desregulación del sistema financiero
y en los ciclos de auge - caída y en la burbuja especulativa de activos
que acompañan la liberalización financiera.
Antecedentes macroeconómicas de la crisis:
Para clasificar si ambos tipos de crisis pueden tener raíces comunes, se
analizan variables macroeconómicas y financieras en el período próximo
de crisis.
Los indicadores asociados con la liberalización financiera son el
multiplicador de M2, la relación del crédito interno respecto al PIB
nominal, el tipo de interés real a los depósitos y la relación entre el
tipo de interés de los préstamos y el de los depósitos.
Otros indicadores financieros incluyen: exceso de saldos reales de M1,
los depósitos reales de los bancos comerciales y la relación entre M2
(convertidor en dólares) y la reserva de divisa (en dólares).[2] Los
indicadores relacionados con las cuentas corrientes incluyen la
desviación porcentual del tipo de cambio real respecto a las tendencias
como medida de desalineamiento, el valor de las exportaciones y las
importaciones (en dólares) y la relación real de intercambio. Los
indicadores asociados con la cuenta de capital son: Las reservas
extranjeras en dólares y la diferencia entre los tipos de interés reales
de los depósitos nacionales y extranjeros (tipos mensuales en puntos
porcentuales). Los indicadores del sector real son la producción
industrial y un índice de las cotizaciones bursátiles (en dólares).
Finalmente, la variable fiscal es el déficit presupuestario global como
porcentaje del PIB.
El sector financiero.
Hasta los años 70, la mayoría de mercados financieros estaban reguladas
con créditos restringidos y a menudo con tipo de intereses reales
negativos. En los últimos años de la década de los 70 y los primeros de
los 80, presenciaron reforma financiera generalizadas tanto en los
mercados desarrolladas como los emergentes, lo que condujo entre otras
cosas a incrementar en los tipos de interés reales. Los períodos
anteriores a las crisis monetarias y bancarias se caracterizan por un
exceso de ofertas de los saldos reales de M1, el exceso de liquidez es
particularmente notable en los episodios de crisis gemelas, que explican
casi todo el comportamiento por encima de lo normal en las crisis
monetarias. Dadas las limitaciones de la estimación de la demanda de
dinero, la situación resultante es coherente con la financiación del
déficit que aparece en el modelo de Krugman (1979) o el exceso de
liquidez puede ser creado para aliviar las condiciones de las
instituciones financieras con problemas. En cualquier caso, en un
momento dado, el exceso de liquidez llega ha ser incompatible con el
compromiso de mantenimiento de un tipo de cambio y surja una crisis
monetaria. Esto sugeriría que los altos tipos de interés reales
anteriores a la crisis bancaria fueran dedicados a factores a parte de
la política monetaria. Tanto para las crisis monetarias como para la
bancaria, esta relación M2/reserva, crece claramente por encima de su
nivel habitual anterior a la crisis.
Los períodos de crisis financieros del pasado se han caracterizado con
frecuencia por una huida de capitales masiva y persistente. Los
depósitos solo empiezan a recuperarse un año y medio después del inicio
de la crisis financiera.
El sector real (evolución del crecimiento de la producción y los cambios
en la cotización bursátiles).
El deterioro de la relación real de intercambio, la sobrevaluación de la
moneda y la debilidad de las exportaciones se reflejan en una marcada
contracción de la actividad económica y en una caída de la producción
ante ambas crisis. En línea con la mayor gravedad de la crisis gemelas,
la combinación de los problemas monetarios y bancarios parece pasar una
factura más devastadora sobre la economía real, pues la recesión es
mucho más profunda y se prolonga durante mucho más tiempo en el caso de
las recesiones asociadas exclusivamente con colapsos.
Según Kindelberger (1978); ...” Las crisis financieras están asociadas
con los puntos más altos del ciclo económico...” la crisis financieras
es la culminación de un período de expansión económica que lleva a la
recesión.
La apreciación del tipo de cambio real que caracteriza a los períodos
pre - crisis se cita a menudo como un factor clave en el estrechamiento
de los márgenes de beneficios que finalmente, conduce a un aumento de
quiebra, un aumento de créditos morosos, una profundización en la
contracción económica y problemas en el sector bancario.
Los sistemas financieros ante la Globalización. Crisis financiera.
Desde comienzos de los ochenta se han vivido cinco crisis:
1. La crisis generalizada de deuda externa de 1982 a 1994 que se inició
en México, en Agosto de 1982, y que afectó especialmente a
Latinoamérica.
2. La crisis mejicana que estalla en Diciembre de 1994, que afecto
seriamente aunque no por mucho tiempo, a Argentina y también tuvo algún
impacto en Tailandia.
3. Las crisis contagiosas y profunda de cinco países asiáticos que se
inicia en el verano de 1997. Comienza en Tailandia y se extiende a
Malasia, Filipinas, Corea del Sur e Indonesia.
4. Las crisis que se inicia en el verano de 1998 en Rusia, que afecta
durante una semana prácticamente, la totalidad de los mercados.
5. La crisis brasileña, que se inicia a partir de la moratoria rusa de
deuda.
Analizando los principales datos macroeconómicos de los países antes del
estallido de la crisis, no parece difícil identificar una serie de
elementos comunes: se dan déficit corriente y déficit presupuestario
abultados y persistentes, crecimiento muy rápido de la deuda externa y
de la deuda externa a corto plazo respecto a la deuda total y se da,
casi siempre, el intento de controlar la depreciación del tipo de cambio
mediante alguna combinación de intervención en el mercado de divisas y
fuerte subida en los tipos de interés.
La calidad del sistema financiero de un país influye en el desarrollo de
la crisis. Un sistema bancario frágil, poco capacitado o con pocos
recursos propios y con riesgos mal cubiertos puede reaccionar ante la
crisis agravándola, la ausencia de un mercado de capitales puede,
también ser un factor en el agravamiento de la crisis. Los sistemas
financieros en las cinco crisis no tuvieron un papel positivo.
Globalización e internacionalización de los sistemas financieros: Nuevos
desafíos para la supervisión bancaria.
Las políticas de liberalización financiera y la mayor
internacionalización de los servicios financieros se han traducido en un
creciente nivel de actividades por parte de la industria bancaria. Se ha
abierto el mundo, con oportunidades de nuevos negocios y rentabilidad,
aprovechamiento de la economía de alcance, procesos productivos más
eficientes en la oferta de servicios financieros, mejor cobertura de
riesgo de tasa y monedas, etc. Sin embargo, también aparecen nuevos
peligros ligados a un eventual incremento del riesgo sistemático y de
los contagios, a la agudización de potenciales iniquidades competitivas,
a la acentuación de conflictos de interés y las crecientes dificultades
para controlarlos, las oportunidades para la especulación en mercados de
derivados, etc.
Todo este abanico de oportunidades y riesgos representa un desafío para
la supervisión bancaria, que deben redefinirse. La cooperación entre
supervisores bancarios resulta esencial para garantizar la supervisión
internacional consolidada, definida como ninguna institución se quedará
sin control, y cada institución recibirá el grado de supervisión que
requiere.
La Unión Monetaria en el Mundo de Hoy.
De 1944 a l971 en el sistema monetario internacional prevaleció el
Patrón Cambio Dólar Oro que se basaba en tipos de cambios fijos y
garantizaba cierto grado de estabilidad monetaria. A partir de 1971, al
retirarle EE.UU, el respaldo de oro en Dólar, se introdujo la
volatilidad extrema en los mercados cambiarios, la cual, unida al
desarrollo de la ciencia y la técnica en la esfera de las
telecomunicaciones el procesamiento automatizado de la información, crea
las condiciones propicias para convertir la especulación con la moneda
en una de las más rápidas y cuantiosas fuentes de lucro.
Esto, juntamente con la necesidad inexorable del capital de acudir a los
sectores donde puedan obtenerse los mayores niveles de redimiendo y al
proceso de concentración que ha tenido y sigue teniendo lugar en el
mundo, ha convertido la especulación en una amenaza para el sistema
financiero internacional.
El sistema monetario internacional que se impuso por EE.UU. al mundo en
1971, deja a este país en una posición de absoluto privilegio al ser el
dólar la principal moneda de reserva aceptado internacionalmente y poder
emitirse libremente por la Reserva federal (Banco Central de EE.UU.).
En Europa la estrategia que han adoptado ha sido desistir de una
política monetaria independiente a favor de una unión monetaria, en la
cual, todas las naciones que la integran renuncian a su moneda y se crea
una nueva, el EURO, que sustituye los signos monetarios nacionales.
Este proyecto es el resultado de un esfuerzo de casi medio siglo que
transita en dirección de una unión política para la cual la unión
monetaria constituye una premisa ineludible. Renunciar a la moneda
nacional, con el fin de crear un nuevo signo monetario como parte de un
esfuerzo integracionista consensuado entre países con intereses afines,
constituye una Empresa racional y loable. Es por eso que el Euro ha sido
saludado positivamente por el mundo que ve en esta nueva moneda un
factor que coadyuvaría al equilibrio y estabilidad de las finanzas
internacionales.
La unificación monetaria tiende a modernizarse en los momentos actuales,
aunque no se haya llevado a vía de hecho ninguna otra, tenemos que en
los países asiáticos se están realizando esfuerzos para crear una moneda
única, para protegerse contra las crisis financieras intrínsecamente
relacionadas con la moneda norteamericana (dólar) y dar un mayor alcance
a los procesos integracionista que se trata de impulsar en la región.
En una reunión de Presidentes de los bancos centrales de Asia, en el mes
de Enero de 1999 se expresaba textualmente lo siguiente:
“Debe llegar el tiempo cuando podamos desear que se considere la
posibilidad de nuestra propia moneda asiática, tal vez algo de
conformidad con la línea de una Unidad Monetaria Asiática que
Constituiría una moneda fundamental para nuestra región”.[3]
La idea de una unión Monetaria Latinoamericana, no es algo que coincida
con los planes y deseos de los EE.UU para la Región, los cuales pueden
entenderse con claridad en el análisis de la estrategia de la
administración norteamericana de discutir acuerdos de libre comercio
aisladamente con cada país del área, de manera tal que la desventaja
para estos últimos sea absoluta y que se promuevan el recelo y la
división alrededor del momento en que cada país discutirá “su acuerdo”
con los EE.UU y de las eventuales condiciones que cada cual pudiera
obtener.
En el caso de EE.UU y América Latina la Unión Monetaria no sería el
camino conveniente, debido a que no existe un alto grado de
independencia económica e intereses estratégicos comunes que brinden la
posibilidad de coordinar políticas equilibradas.
El proceso hacia una Asociación del Libre Comercio de las Américas
(ALCA) que se mencionó anteriormente, se aceleraría, siendo esta la
alternativa que pretende impulsar EE.UU. frente a una integración
genuinamente latinoamericana, ya que se habría adoptado una moneda única
ya existente, la norteamericana. Con esto se fortalece la hegemonía de
EE.UU. En todos los demás aspectos concernientes a tal proceso de
integración.
2. ACTIVOS FINANCIEROS
En el desarrollo de su actividad los intermediarios financieros generan
un instrumento básico que son los activos financieros.
Los activos financieros son títulos emitidos por las unidades
deficitarias de dinero o unidades económicas de gasto o (prestatarios
últimos), que para los que lo emiten representan una deuda y para
quienes lo adquieren un derecho y una forma de mantener la riqueza real
del sujeto.
Los activos financieros incorporan créditos, pues los mismos constituyen
un activo o medio de mantener riqueza para sus titulares y un pasivo
para las instituciones que lo generan.
Las unidades de gasto con déficit como las unidades de gasto con
superávit están formadas por Economías domésticas o Familias, Empresas y
Gobiernos, los cuales constituyen la riqueza no humana de los agentes
económicos y a su vez son fuentes de estas unidades, las cuales tienen
una relación con los activos financieros.
Cuadro 1.3: Derivación de los Activos.
2.1 - Características y funciones.
Podemos decir que los activos financieros fungen como:
q Instrumentos de transferencia de fondos de unos agentes económicos a
otros.
q Instrumentos de transferencia de riesgo de unos agentes económicos a
otros.
El primero es puesto que cualquier transmisión de activos financieros
origina una transferencia de fondos desde el agente económico que lo
adquiere al que los vende, bien sea éste el emisor o simplemente el
último tenedor de dichos activos, que se configuran así como medios para
canalizar el ahorro generado por las unidades económicas con superávit.
El segundo es dado que dichos recursos pueden variar, en función de la
evolución positiva o negativa de la actividad del emisor, el tenedor del
activo asume una parte del riesgo, o lo que es lo mismo el emisor
transfiere a los adquirientes de los títulos una parte del riesgo de su
inversión.
Resumiendo las funciones de los activos o dicho de otra forma:
La realización de ciertas inversiones, por parte de algunos agentes
económicos, exige la disponibilidad de recursos financieros para
realizarlos.
Dichos agentes, o bien no disponen de estos recursos o bien no están
dispuestos a asumir solos el riesgo por lo que:
“Emiten distintos activos financieros que se constituyen en instrumento
de aceptación de los fondos necesarios y, por tanto, de transferencia
parcial de los riesgos implicados en las inversiones que tales fondos
van a financiar.”
Características de los Activos Financieros
1. Liquidez: Se mide por la facilidad y la certeza de su realización a
corto plazo sin sufrir pérdidas, el dinero sería el activo plenamente
líquido.
Su grado de liquidez depende de:
De lo fácilmente que pueden ser convertidos en dinero a corto plazo, sin
que la rapidez de la conversión suponga pérdidas de valor.
De la certidumbre de su conversión en dinero sin sufrir pérdidas. Esta
condición es adicional a la anterior ya que esto implica la seguridad de
una venta futura sin pérdidas.
En general, los depósitos de ahorro y a plazo en las instituciones de
crédito cumplen muy bien ambas condiciones y ofrecen un grado de
liquidez próxima al dinero, en tanto que las obligaciones públicas y
privadas, en aquellos países en que existen mercados amplios cumplen
bien la primera condición pero no así la segunda, ya que el valor de
cambio depende de la cotización en el momento de la venta, por lo que no
existe total certidumbre sobre la futura realización sin pérdidas.
2. Riesgo: Depende de la probabilidad de que, a su vencimiento, el
emisor cumpla sin dificultad las cláusulas de amortización.
Depende de la solvencia del propio emisor y de las garantías que
incorpore al título y no de las fluctuaciones que experimente su
cotización en el mercado. Esta muy unido a la liquidez.
Ejemplo: Se emite letras y al vencimiento cobro el nominal del título.
El riesgo se encuentra en que me devuelvan el dinero. Esto depende de la
solvencia del propio emisor y de las garantías que incorporen al título
y no de las fluctuaciones que experimente su cotización en el mercado.
3. Rentabilidad: Capacidad de producir intereses u otros rendimientos
(de tipo fiscal, por ejemplo), al adquiriente, como pago por su cesión
temporal de capacidad de compra y de su asunción, también temporal de un
riesgo.
En función de estas características los agentes económicos ordenan su
cartera de activos eligiendo combinaciones adecuadas a sus preferencias,
de liquidez, riesgo y rentabilidad.
Resumiendo, un activo es tanto más rentable cuanto menor es su liquidez
y cuanto mayor es su riesgo.
“Cuanto mayor sea el riesgo de incumplimiento (por parte del emisor),
más alta será la tasa de interés que pida el comprador para compensarse
de la mayor probabilidad de pérdida temporal o permanente de su poder
adquisitivo nominal”, es decir, cuanto mayor sea el Riesgo, mayor será
la Rentabilidad.
2.2 - Clasificación de los activos financieros.
Se clasifican con relación a diferentes criterios:
a) Su aspecto formal.
b) Su grado de liquidez.
c) Su generación.
d) Por el período que media un activo en convertirse en un activo
líquido.
a) Con relación a su aspecto formal suelen distinguirse entre otros
activos los siguientes:
q El Dinero Legal.
q Depósitos bancarios y de ahorro.
q Valores mobiliarios (acciones y obligaciones (bonos)
q Contrato de seguro (Pólizas)
b) Respecto a su grado de liquidez.
q Liquidez inmediata. Ejemplo: depósitos a la vista, depósitos de ahorro
y a plazo.
q Liquidez Mediata. Ejemplo: acciones de cotización diaria.
q Las realizables a largo plazo. Ejemplo: Obligaciones.
c) En cuanto a su generación, se agrupan en:
q Primarios: Son los emitidos por las unidades económicas de gasto con
el fin de obtener medios de pagos para cubrir un desequilibrio temporal
entre sus ingresos y gastos.
q Indirectos: Son creados por los intermediarios financieros. Ejemplo:
Depósitos a la vista y a plazo, certificados de ahorro, pólizas de
seguro.
d) Por el período que media un activo en convertirse en un activo
líquido se clasifican en activos financieros a corto y largo plazo,
clasificación en la que nos detendremos a continuación.
3. ACTIVOS FINANCIEROS A CORTO PLAZO
3.1 – El Dinero.
Un activo financiero a corto plazo es el Dinero, que por su aspecto
formal es uno de los más destacados.
Las sociedades, en su uso de dinero, han pasado por numerosas fases
históricas: la secuencia del trueque, el dinero –mercancías, dinero
–papel, el dinero bancario ha evolucionado con el transcurso del tiempo.
Trueque: Intercambio de unos bienes por otros y no por medio de cambio
comúnmente aceptado, o sea, el dinero.
El trueque, a pesar de todos sus inconvenientes que tiene,
evidentemente, representa un gran paso de avance con respecto a un
estado de autosuficiencia en el que todas las personas tenían que ser
aprendices de todo y maestra de nada. No obstante, el simple hecho
trueque presenta grandes desventajas. Sería impensable una división del
trabajo complicada sin la introducción de otra gran mejora: el uso del
dinero.
4.1.1 - El dividendo y sus características.
El beneficio que una empresa obtenga en un ejercicio deberá destinarse,
en primer lugar, a compensar las pérdidas de años anteriores si las
hubiere; después deben pagarse los impuestos correspondientes; la parte
restante podrán destinarse a reservas y dividendos.
Las reservas son la parte del beneficio que se mantiene en la sociedad
con objeto de aumentar la potencia económica de la misma y permite
financiar con recursos propios las inversiones productivas que se tengan
previstas.
El dividendo es la parte del beneficio que la compañía reparte entre sus
propietarios, es decir, sus accionistas.
Los dividendos dependen de la posición crediticia de la Sociedad
Anónima, de su antigüedad, de la estabilización de sus ganancias y de
las perspectivas de crecimiento. Los dividendos pueden pagarse en
efectivo, con nuevas acciones y con propiedades. La política de los
mismos esta relacionada con la decisión de distribuir las utilidades a
los accionistas en contraposición con la de retenerla para su
reinversión dentro de la empresa.
La política de dividendos es la relación de intercambio entre beneficios
por un lado y la distribución de dividendos líquidos y la emisión de
nuevas acciones por otro. Cualquier cambio que ocurra en ella, tiene
efectos favorables y desfavorables sobre el precio de las asociaciones
de la empresa.
Dividendos más altos significan flujos de efectivos más altos para los
inversionistas lo cual es positivo; pero también significa un
crecimiento futuro más bajo, lo cual es negativo.
Como puede deducirse, el importe del dividendo depende de los resultados
de la compañía cada año y de su política de distribución de beneficios,
por eso a las acciones se les considera un producto de renta variable.
Las acciones confieren a su titular otros derechos y responsabilidades
como son:
· Derecho a la transmisión.
· Derecho preferente de suscripción.
· Derecho a voto.
Cuadro 1. 9: Factores financieros y económicos.
4.2 - La obligación como título de crédito. Clasificación.
Los títulos valores son instrumentos financieros que prometen
determinados calendarios de pago. Existen numerosos tipos de
instrumentos financieros, ya que no todo el mundo desea la misma forma
de pago, y los mercados financieros permiten intercambiar diferentes
flujos monetarios a lo largo del tiempo. Estos flujos se utilizan
normalmente para financiar el consumo en uno u otro momento.
Obligaciones: Como título de renta fija, representan una parte de la
deuda de la empresa que los emite. Son partes alícuotas de una emisión
realizada por una sociedad que confieren a sus titulares el derecho al
cobro de intereses y a la devolución del principal en la fecha de
amortización.
La obligación no es más que títulos de deuda que según su plazo de
vencimiento se clasifican en:
q Vales (bolls) cuando son acorto plazo.
q Notas (note) cuando son a mediano plazo.
q Bonos cuando se trata de obligaciones a largo plazo.
La empresa emisora se compromete con los obligacionistas (propietarios
de la obligaciones) a amortizar en un determinado plazo y a un tipo de
interés, generalmente fijo, la cantidad desembolsada.
Los obligacionistas se convierten de esta forma en acreedores de la
empresa y en caso de quiebra o liquidación de la sociedad tendrán
derecho sobre sus bienes antes que los accionistas. En contrapartida el
obligacionistas no podrá participar en la toma de decisiones, ni en la
gestión de la empresa.
Principales características de las obligaciones:
q Son títulos emitidos por empresas públicas o privadas.
q La seguridad de la inversión depende de la empresa emisora de las
obligaciones.
q Su valor nominal varía en función de lo establecido por la entidad
emisora.
q Su plazo de vencimiento suele ser superior a 5 años.
q Son títulos normalmente emitidos al portador y negociables en Bolsa.
q Su rendimiento viene dado por el cobro periódico de los cupones a un
tipo de interés fijado para cada emisión.
[1] El tema planteado se ha examinado más detalladamente en: Manuel
Guitán: Orden financiero Internacional: un reto para el fin de siglo,
una conferencia pronunciada en la Fundación Lázaro Galdiano el 5 de
noviembre de 1998.
[2] La relación entre M2 y las reservas capta en que medida los pasivos
del sistema bancario están respaldados por las reservas. En el supuesto
de una crisis monetaria, los individuos pueden apresurarse a convertir
sus depósitos en moneda local en moneda extranjera, de forma que esta
relación M2/reserva capta la capacidad del Banco Central para hacer
frente a tales demandas.
[3] Se examina por Francisco Soberón Valdés: Finanzas, banca y
dirección: América Latina: ¿Dolarización o Unión Monetaria? Siendo este
artículo publicado en el periódico Juventud Rebelde, Ciudad de la
Habana, 21 y 22 de abril de 1999. Se planteó la posibilidad de trabajar
de conjunto con vista a lograr una unión monetaria asiática y manifestó
a sus homólogos de los bancos centrales allí congregados, que tal paso
podría incrementar la estabilidad y reducir los costos a todo lo largo
de la región.
[4] Tomado de libro Finanzas, banca y dirección escrito por Francisco
Soberón Valdés en el articulo: Las bolsas de valores y los mercados
monetarios. ¿Mercados o Casinos?.
Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los
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Lic. Arlenis García
Suárez
Licenciada en educación especialidad Economía.
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