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ASPECTOS GENERALES DEL SISTEMA FINANCIERO. SU VINCULACIÓN CON LA GLOBALIZACIÓN.

Autor: Lic. Arlenis García Suárez

Análisis financiero

03-2005

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Capítulo 1- Sistema financiero. Activos financieros.

1.Sistema Financiero

1.1- Introducción.

En la actualidad los procesos de internacionalización de la economía mundial, están provocando en los últimos años un fuerte y continúo desarrollo de los sistemas y mercados financieros, así como de los activos financieros que operan en ellos.
Se entiende por Sistema financiero el conjunto de instituciones, mercados y técnicas específicas de distribución capaces de crear los instrumentos monetarios que son necesarios para la expansión de una economía, de aglutinar las disposiciones financieras que no están siendo utilizadas y esencialmente de canalizar el ahorro hacia la inversión; también lo podemos definir como el canalizador del excedente de ahorro de las unidades de gasto con superávit hacia las unidades de gasto con déficit a través de los intermediarios financieros y los mediadores financieros.

Los intermediarios financieros tienen la tarea de recoger, administrar y dirigir el ahorro con eficiencia para el sistema económico, es decir, estas instituciones que forman el sistema Financiero tiene la doble misión de obtener los recursos financieros necesarios y de procurar la asignación adecuada de los mismos en función de una rentabilidad calculada.

1.2-Papel y Estructura del Sistema Financiero de un país.

El Sistema Financiero de un país esta formado por el conjunto de:
unidades de gasto con superávit, hacia los prestatarios o unidades de gasto con déficit, para lograr esto hace falta tener un mercado organizado donde por medios de los intermediarios financieros se consiga poner en contacto a dichos colectivos.
Sistema Financiero 
Canalizar el ahorro
Cuadro 1.1: Objetivo del Sistema Financiero.


Unidades de gasto con superávit (ahorradores), son aquellas que prefieren gastar en consumo o bienes de inversión actuales menos de sus actuales ingresos a la actual tasa de interés del mercado.

Unidades de gasto con déficit (prestatarios públicos o privados), son aquellas que prefieren gastar en consumo o bienes de inversión actuales más de sus actuales ingresos, a la actual tasa de interés del mercado.

La ventaja de dirigirse a un mercado organizado por ambas partes es la maximación del tiempo, donde además encontraremos transparencia y operatividad, y como costo se tendrá que soportar por ambas partes la comisión que cobren los intermediarios por la gestión.

La labor de intermediación, llevada a cabo por las instituciones o intermediarios que componen el sistema financiero, se considera básica para realizar la transformación de los activos financieros primarios emitidos por las unidades inversoras (cuyo fin es obtener fondos para aumentar sus activos reales), en activos financieros indirectos, más acorde con las preferencias de los ahorradores.

El Sistema Financiero cumple por tanto la misión fundamental de una economía de mercado (de captar el excedente de los ahorradores y canalizarlos hacia los prestatarios públicos o privados). Esta misión resulta fundamental por dos razones:
 
q La falta de coincidencia de los ahorradores e inversores, es decir, las unidades que tienen déficit son distinta de las que tienen superávit.
 
q Los deseos de los ahorradores no coinciden con los de los inversores, el grado de liquidez, seguridad y rentabilidad de los activos emitidos por estos últimos, por tal razón es que los intermediarios han de llevar a cabo una labor de transformación de activos, para hacerlos más aptos a los deseos de los ahorradores.

El grado de eficiencia logrado en este proceso de transferencia será tanto mayor cuanto mayor sea el flujo de recursos de ahorro generado y dirigido hacia la inversión productiva y cuanto más se adapte a las preferencias individuales.

El sistema financiero está compuesto por los especialistas que actúan en los mercados financieros ejerciendo las funciones y realizando las operaciones financieras que conducen a que la mayor cantidad de ahorro esté a disposición de la inversión en las mejores condiciones posibles para ambas partes, para lo cuál emiten entre el público inversor una serie de activos financieros que podríamos llamar de primer orden y adquieren con ella otra de orden superior, hasta llegar a los activos emitidos por los usuarios finales de fondos. Como se muestra a continuación:
Cuadro 1.2: Función de los Intermediarios Financieros.

A continuación explicaremos las funciones fundamentales de los intermediarios financieros:
q Las unidades de gasto con déficit emiten los denominados activos financieros primarios (acciones, obligaciones) mediante los cuales se ponen de forma directa o intermediada (a través de los corredores, agentes mediadores o intermediarios financieros) en contacto con los ahorradores de unidades de gasto con superávit.
q Los intermediarios financieros sólo realizan una función de mediación y no crean ningún tipo de activo sino que ponen en contacto oferentes y demandantes de fondos. Cuando un intermediario financiero emite un activo financiero se le denomina activo financiero indirecto o secundario y la aceptación por los ahorradores es lo que le permite la labor de intermediación en sentido estricto (es la llamada función de transformación de los intermediarios financieros) La ventaja de esta función de transformación es la de la captación de unos fondos que no serían utilizados a menos que unas instituciones las tomasen como depósitos, previo pago de un interés a fin de estas mismas instituciones puedan prestarles a su vez cobrando otro tanto.

Esta especialización que transforma el corto plazo en el largo plazo tiene como base el comportamiento de los agentes en sentido de que sí bien algunos depositantes retiran sus fondos apenas depositados, en condiciones normales este comportamiento es la excepción y no la norma.
q Todos los fondos recogidos en el corto plazo y su capacidad potencial y real de ser prestados en el medio y largo plazo cumple la labor de propiciar la inversión y con ella el crecimiento económico.


1.3-Evolución del Sistema Financiero en Cuba.

En 1994, el sistema financiero cubano estaba integrado por el Banco Nacional de Cuba aún en su carácter de banco central y banco comercial, el Banco Popular de Ahorro, el Banco Financiero Internacional S.A., el Banco Internacional de Comercio S.A, y oficinas de representación de dos bancos extranjeros: el ING Bank N.V y el Netherlands Caribbean Bank N.V.

Fue en ese propio año que se logra detener el decrecimiento abrupto del Producto Interno Bruto (PIB), que descendió en 35 puntos (1993/89), luego de los conocidos acontecimientos políticos y económicos ocurridos en los ex – Países Socialistas del

Este de Europa y la extinta Unión Soviética entre los últimos años de la década del 80 y 1991, con los cuales Cuba mantenía entre el 80 y el 85% de su intercambio comercial.

El modesto pero sostenido crecimiento de la economía cubana desde entonces, y hasta hoy, se hizo posible por una férrea voluntad del país por resistir y por la adopción de una serie de transformaciones en la economía, enmarcadas en una estrategia política - económica que permitiera a corto, mediano y largo plazo enfrentar el dramático impacto que provocaron los antes mencionados acontecimientos, así como el recrudecimiento, paralelamente, el bloqueo económico de Estados Unidos de América al que estaba sometido este país en la práctica desde 1959, y avanzar en el desarrollo, manteniendo la independencia nacional y las conquistas sociales alcanzadas por el pueblo cubano.

A inicios de los años 1995 se hacía más evidente que las numerosas e importantes transformaciones organizativas y normativas efectuadas y por producirse posteriormente en la economía, demandaba una ampliación y diversificación del sistema financiero de Cuba capaz de enfrentar, además, el establecimiento de una relación diferente con la comunidad internacional en materia comercial y financiera. Consecuentemente, se diseñó e implementó, gradualmente, un sistema encaminado a garantizar el funcionamiento de la economía cubana en las nuevas circunstancias y en el marco de la estrategia antes mencionada.

Para lo anterior se definieron tres objetivos básicos generales:

q Elevar la capacidad tecnológica y operativa de las sucursales bancarias nacionales, mediante la introducción acelerada y a gran escala de los más modernos medios de procesamiento automatizado de la información, las comunicaciones y la recalificación del personal para obtener los mayores resultados de estos medios.
q Dotar al sistema de entidades bancarias y financieras con la versatilidad de formas organizativas e institucionales requeridas para responder a las necesidades de crédito y servicios bancarios del país y apoyar al desarrollo de los vínculos de nuestras empresas e instituciones con los mercados financieros y bancos externos.
q Dejar establecido un sistema bancario de dos niveles supervisado por una sólida institución – su banco central - que fuera además capaz de ocuparse de la emisión monetaria, proponer e implementar la política monetaria más conveniente a los intereses del país y conducir el proceso de normalización de nuestras relaciones financieras internacionales.

Como objetivo a más largo plazo, trabajar con vista a la eliminación de la doble circulación monetaria cuando se logre consolidar los principales equilibrios macroeconómicos y enfrentar el complejo tema del tipo de cambio oficial del peso cubano, de manera que exprese el valor real de nuestra moneda, que hoy es de un peso cubano igual a un dólar estadounidense a los efectos contables de transacciones oficiales en el territorio nacional, lo cual refleja la realidad de las transacciones internacionales del país.

Otras de las instituciones que integran el Sistema Financiero cubano serán mencionadas a continuación:
q Banco Nacional de Cuba (BNC)
q Banco de Crédito y Comercio (BANDEC)
q Banco Popular de Ahorro (BPA)
q Banco Financiero Internacional S.A. (BFI)
q Banco Internacional de Comercio S.A.
q Banco Metropolitano S.A.
q Banco de Inversiones S.A.
q Financiera Nacional S.A. (FINSA)
q Casa de Cambio S.A. (CADECA)
q Compañía Fiduciaria S.A.
q RAFIN S.A.
q FINALSE S.A.
q FIMEL S.A.
q PANAFIN S.A.
q FINAGRI S.A.
q Corporación Financiera Habana S.A.
q FINCIMEX S.A..

Modernización y automatización del Sistema.

Durante 1997 y 1998 el centro de atención estuvo en la interconexión de las sucursales a la Red Pública de Transmisión de Datos. Actualmente, más de 200 oficinas bancarias cuentan con enlaces permanentes a dicha red y, con el avance de las inversiones de la empresa cubana de telecomunicaciones, quedando conectadas las sucursales restantes en el año 2000.
La interconexión con la Red Pública de Transmisión de Datos se utiliza en estos momentos en la realización de operaciones intersucursales, y se trabaja en el desarrollo de aplicaciones para conectar directamente a los clientes y poder ofertar una formación a distancia para los trabajadores del sector financiero.

Al mismo tiempo se han remozado una buena parte de las oficinas bancarias a lo largo del país, mejorándose sustancialmente las condiciones de trabajo en las mismas, así como el servicio a sus clientes.
Por otra parte, a finales de 1998, con la incorporación de cuatro nuevos bancos, los ocho bancos cubanos que realizan transacciones internacionales quedaron conectados a SWIFT.

En lo que respecta a los medios de pago y las transacciones totalmente automatizadas, desde 1997 se comenzó con la introducción de tarjetas con bandas magnéticas y la creación de una red de cajeros automáticos. A mediados de 1999 quedó en funcionamiento y ya probada la infraestructura correspondiente y pasó a su utilización masiva las tarjetas con bandas magnéticas en peso cubano y en moneda libremente convertible, así como una red de alrededor de 70 cajeros automáticos. En esta esfera se están realizando también algunos ensayos sobre el uso de las así llamadas tarjetas inteligentes.

1.4 - Sistemas Financieros ante la Globalización.

Una de las mayores crisis financieras de los noventa fue la crisis asiática, que comenzó a mediados de 1997. Una crisis con connotaciones específicas, pero similar en lo fundamental: el carácter decisivo de los movimientos de capital. La crisis se inició en Tailandia, país que tenía problemas de desequilibrios fundamentales en su economía extendiéndose con gran rapidez a otros países del sudeste y del este asiático. En todos ellos hubo un colapso de gran magnitud en los tipos de cambios y una caída de tal intensidad en los precios de diversos tipos de activos que puso en peligro la supervivencia de muchas empresas e intermediarios financieros. La gestación de la crisis reflejó principalmente problemas microeconómicos y la debilidad de los sistemas financieros fue decisiva en el origen y desarrollo.

La crisis de los noventa esta relacionada con la movilidad de capitales, que ha adquirido especial relevancia no solo en los países industriales, sino también en la economía de un amplio grupo de los denominados países emergentes.

La liberalización de los movimientos de capital.

La liberalización financiera y la innovación tecnológica han facilitado la inversión internacional de individuos y, sobre todo, de entidades de inversión colectiva, inversiones institucionales que, por su capacidad para afrontar los elevados costes de información, sus menores costos operativos y la rápida instrumentación de sus decisiones, consiguen una alta rentabilidad de sus carteras, aparejada de una movilidad sin precedentes de los flujos. Esa movilidad ofrece, sin dudas, grandes ventajas, pero también puede ser el origen de serios problemas, como han puesto de relieve la crisis de los noventa.

La liberación de los movimientos de capitales entre países no es sino una de las dimensiones de la liberación financiera que ha tenido lugar en el último cuarto de siglo.

Hoy la liberalización es la característica general entre ellos y dicho proceso se ha extendido a un amplio número de países en desarrollo, incluyendo la mayoría de los más importantes desde el punto de vista económico. Este cambio ha tenido lugar, principalmente, desde finales de la década pasada.

Los partidarios de la liberalización consideran que la libertad de movimientos del capital ofrece ventajas como: facilita una mejor canalización del ahorro y canaliza los recursos hacia su empleo más eficiente, aumentando el crecimiento y el bienestar. Hay un aumento de los recursos que pueden invertirse y una expansión de las oportunidades de diversificación de cartera de los ahorradores. Refiriéndose a países, la libre movilidad de capitales permite que aquellos con ahorro menor que sus posibilidades de inversión obtengan recursos adicionales, atrayendo financiación externa. Ello hace posible, durante un cierto período, que el nivel de gasto total de su economía sea superior al que hubiera tenido en otro caso.

También la liberalización de capital plantea problema. Puede producir efectos desfavorables para la economía, especialmente las de los países en desarrollo por los siguientes motivos:

1. La liberalización de la cuenta capital produce, una masiva entrada de fondos que puedan originar un incremento fuerte de los precios de los activos, incluyendo el tipo de cambio, con problemas considerables para una correcta asignación de recursos entre bienes, según sean o no objeto del comercio internacional.

2. Con movilidad de capitales, la política monetaria pierde efectividad para controlar la demanda externa, al disminuir el aislamiento del mercado interno frente a las perturbaciones exteriores. Aunque la política monetaria pueda mantener las presiones inflacionistas bajo control, típicamente esto solo es posible basándose en incrementos en el déficit por cuenta corriente, lo cual hace más peligrosa cualquier disminución futura en el monto de los flujos.

3. Los flujos de capital han demostrado ser muy volátiles y con tendencia a sobrereacciones ante determinados cambios políticos o económicos, con daños considerables para la economía de los países afectados. Se sabe que las autoridades tratan de evitar modificaciones importantes y súbitas de los tipos de cambio, lo que, de hecho, representa una garantía implícita en los activos a corto plazo en moneda nacional. Por ello mientras los inversores se muestran confiados, la prima con que se cotiza la divisa a plazo es moderada. Pero esa garantía implícita desaparece cuando las autoridades se encuentran ante una salida de capital importante y sus reservas se hacen insuficientes para hacer frente a los nuevos compromisos de pagos. De esta manera la expectativa de una caída del tipo de cambio llevan a que se produzcan tal caída. La devaluación se convierte, así, en la consecuencia del ataque especulativo.

Teoría sobre crisis financiera.

Los modelos que ponen énfasis en la existencia de equilibrios múltiples, los llamados modelos de segunda generación, se basan en la reacción del gobierno ante un determinado cambio con la actitud de los inversores privados. Tal reacción se produce porque pretende conseguir objetivos contrapuestos, entre los cuales es preciso elegir. Sin ataque especulativo, hay una determinada situación de equilibrio; pero una vez que aquel se produce, la situación cambia. Aquí el ataque puede producirse pese a que las políticas macroeconómicas sean satisfactorias en principios sostenibles.

Pero basta que los especuladores, por cualquier motivo, perciban que el mantenimiento del tipo de cambio es difícil de compatibilizar con la consecución de otros objetivos alternativos prioritarios, para que se produzca el ataque especulativo y se tenga que modificar el tipo de cambio.

Existe un paralelismo entre este tipo de crisis y la que sufre un banco cuyos depositantes reclaman sus fondos, todos al mismo tiempo. La retirada masiva de depósitos puede producirse, aunque el banco sea solvente, siempre que los depositantes piensen que va a producirse una retirada general del depósito, anticiparse a tal retirada es crucial. Una situación similar se produce en la crisis monetaria. Al principio el banco central mantendrá el tipo de cambio, pero si el ataque continúa, se producirá una modificación. El nivel de tipo de cambio que se produzca será distinto según que exista o no ataque especulativo; y este puede producirse aunque el nivel previo del tipo de cambio fuera sostenible antes del ataque.

El estudio de Goldfajn y Valdés (1995) introdujo una novedad importante al centrarse en la intermediación financiera y en el carácter líquido de los mercados. Los intermediarios financieros facilitan activos líquidos a las personas y entidades extranjeras que no estén dispuestas a invertir a Largo Plazo en moneda extranjera.

Al ofrecer una remuneración atractiva a Corto Plazo, incrementan el volumen de los recursos que se mueven entre países, pero hacen que los movimientos sean extraordinariamente vulnerables ante cualquier perturbación.

Guillermo Calvo (1998), ha basado su explicación en la existencia de imperfecciones en los mercados de capital que llevan a los inversores no informados a seguir la conducta de los informados o la percepción que de ella tiene. Se trata de la importancia que puede tener el corte súbito de los flujos de capital que recibe un país en la aparición de una crisis financiera.

De esta forma, un déficit corriente fuerte siempre significa un peligro, cualquiera que sea la forma en que sea financiado; eso sí, una elevada financiación a corto plazo incrementa los riesgos. Para Calvo hay dos tipos de inversores: los informados y los no informados. Estos últimos siguen la opinión de los primeros y los resultados globales de su acción son razonables mientras no haya una variación drástica en la composición de la cartera de inversores bien informados. Pero cuando esta se produce, los inversores no informados pueden malinterpretar los motivos. La variación en la cartera de aquellos no siempre se debe a situaciones derivadas de la situación económica de los países, sino que también pueden estar ligadas con situaciones específicas relacionada con sus carteras. Como por ejemplo, que dichos inversores tengan que disminuir una inversión fuertemente apalancada. Sin conocer esas circunstancias específicas, los inversores no informados procederán a vender también sus carteras de dichos países, originando un reajuste no justificado tanto de las cotizaciones bursátiles como de los tipos de interés.

Evolución y perspectivas de la liberalización de los movimientos de capital.

Uno de los acontecimientos de mayor importancia y alcance de este fin de siglo en el contexto de la economía, mundial es el dramático crecimiento de las transacciones financieras internacionales y más generalmente, de los movimientos de capital.
La evolución de los movimientos de capital a través de las fronteras nacionales se halla un conjunto de fuerza poderosa de naturaleza diversa en todas las direcciones. Y la gran mayoría, si no la totalidad de ellos se han venido manifestando en este siglo.

El siglo XX ha sido un período de profunda experimentación en las áreas de la economía, de la política y de la organización social.

Este régimen se basaba en el principio de laissez faire en las relaciones del estado con la economía y en las reglas del patrón oro como norma de la convertibilidad de las monedas nacionales para ordenar las relaciones económicas entre países.

Nuestro Siglo orienta hacia un nuevo orden centrado sobre una concepción activista del papel del gobierno en la economía en el ámbito nacional. En el área internacional, después de experimentar con varios patrones como el cambio - divisa y el patrón dólar, nuestra época introdujo un régimen de tipos de cambio flexibles para las relaciones entre monedas nacionales de naturaleza puramente fiduciaria.

La evolución de la economía mundial en las últimas décadas del siglo muestra con claridad el carácter dinámico e interactivo de los procesos económicos de liberalización y reforma, así como la importancia del régimen institucional en el que llevan a cabo.

El régimen de Bretton Woods cayó víctima de una inconsistencia diferente: la que existía entre el principio prevaleciente con favor de las políticas económicas nacionales activistas y la presencia de un límite a las mismas derivadas del compromiso de mantener una paridad monetaria fija. Esta segunda inconsistencia sometió al régimen a tensiones progresivamente severas y al fin, irresistibles. El régimen establecido Bretton Woods, se puede caracterizar por haber sido a la vez efectivo e inconsistente que en contraste con el régimen que lo sustituyó, se puede describir como más consistente pero menos efectivo.

Establecimiento de un orden institucional global sólido y duradero.

El progreso realizado hasta la fecha en la integración de la economía de virtualmente todos los países del mundo y la globalización de sus actividades resultantes constituyen indudablemente uno de los logros fundamentales del siglo pasado.

Estos logros traen consigo un reto: La necesidad de salvaguardar la estabilidad del sistema mundial en ausencia de una
autoridad o gobierno en el ámbito global. Existe aquí una diferencia esencial entre el ámbito económico nacional, donde el estado tiene responsabilidad, autoridad y recursos para proteger la estabilidad de la economía del país, y el ámbito económico global, en el que no existe una estructura equivalente.[1]

En su ausencia el vacío se ha llenado con la evaluación de un esquema institucional para mantener la estabilidad global basándose en una serie de componentes dispersos; los fundamentales ente ellos son: agrupaciones de países específicos que sirven de instrumento para la coordinación de sus políticas económicas nacionales y por otra parte el FMI, una institución que ejerce una medida limitada de autoridad para fomentar dicha coordinación a escala universal y que posee una base de recursos utilizables para apuntalar la política apropiada en el ámbito del país y la estabilidad del sistema cuando ésta se ve amenazada.

Pero tanto la autoridad como los recursos del FMI son claramente inferiores a los que tienen los gobiernos para proteger a su propio sistema.

Un mercado mundial de capital, además de precisar un régimen regulatorio, exige un mecanismo para proteger al sistema de amenazas y riesgos y este mecanismo lo proporciona un prestamista de última instancia el cual no existe a escala mundial.

La primera dificultad se relaciona con los recursos que serían necesarios para extender créditos de última instancia a escala mundial. Los problemas serían en orden de magnitud de los fondos que serían precisos. Otro aspecto importante se relaciona con la naturaleza de los recursos. Típicamente, los fondos utilizados para los prestamistas de ultima instancia nacional, que normalmente son sus propios banco centrales, esto es, su emisión de moneda. A escala internacional esto sería posible de darse un acuerdo sobre una institución con potestad de emitir sus propios pasivos. Tal idea estaba por detrás de la emisión por un tiempo de los derechos especiales de giro del FMI, idea que no acaba de prosperar. Pero tales recursos pueden ser ajenos, basados en contribuciones de los países integrantes del sistema.

Un siguiente aspecto tiene que ver con los términos y condiciones de los préstamos de última instancia. Aquí los principios tradicionales son: prestar ampliamente (para restablecer confianza); exigir colateral de calidad (para proteger los fondos prestados) y prestar a tipo de interés primitivo, esto es, superiores a los del mercado (para evitar el abuso de estos préstamos y asegurar la solvencia de los prestatarios)

Un prestamista de última instancia tiene que poseer autoridad. Esta autoridad es esencial para asegurar que los países que se
recurren a los prestamistas de última instancia corrijan su política económica y que la de los otros países contribuya a la estabilidad del sistema. La presencia de fuerza de mercados globales ya ha resultado en una limitación de falta de la autonomía de los gobiernos, con lo cual su soberanía se ha reducido.

La interdependencia resultante de la Globalización es generalmente aceptada cuando se examina desde las perspectivas de sus beneficios. Pero cuando la atención se centra en sus costos y los conflictos que pueda generar, su aceptación se debilita.

Desdichadamente los riesgos y los beneficios van juntos. Las opciones a las que nos enfrentamos son claras: Podemos ponernos de acuerdo con un régimen normativo para las transacciones de capital y proteger su aplicación internacionalmente para salvaguarda la solidez de integración o recurrir a la desintegración como método de escapar de la consecuencia de la interdependencia. Lo primero permite obtener beneficios pero debe afrontar los riesgos de la integración (de ahí la necesidad de normas prudenciales de aplicación general y de préstamos de última instancia). El segundo aspecto, la pérdida de beneficios para evitar los riesgos de dicha integración, pero, en lugar de estos últimos recurren en los riesgos de la desintegración, que como la experiencia de este siglo en el periodo entre guerras indica, son considerables.

Tanto la formulación de normas prudenciales de control de riesgo de aplicación general y la existencia de un consenso sobre un marco de regulación prudencial a escala mundial hará inevitable la discusión sobre la necesidad de un prestamista de última instancia para cimentar la estructura global de protección de la estabilidad en su conjunto.

Unión entre la crisis monetaria y bancaria.

Los lazos de unión entre la crisis monetaria y bancaria, encontramos que los problemas en el sector bancario normalmente preceden a una crisis monetaria (la crisis monetaria acentúa la crisis bancaria). La anatomía de estos episodios sugiere que la crisis ocurren cuando la economía entra en recesión, tras una expansión prolongada en la actividad económica alimentada por el crédito y las entradas de capital y acompañada por una moneda sobrevalorada.

Se han empleado diversos modelos teóricos para mostrar los vínculos entre la crisis monetaria y la bancaria.
James Stoker (1995), parte de los problemas de las balanzas de pagos para llegar a la crisis bancaria. Además, Frederic Mishkim (1996) argumenta que cuando se produce una devolución, la posición de los bancos puede debilitarse adicionalmente si una gran parte de sus obligaciones están denominadas en moneda extranjera. Dichos modelos subrayan que cuando los bancos centrales financian el salvamento de las instituciones financieras con problemas, mediante la creación de dinero, volvemos a la historia clásica de un derrumbamiento monetario facilitado por la creación excesiva de dinero.

Otros modelos mantienen que la crisis monetaria y bancaria tienen causas comunes. Un ejemplo se puede encontrar en la dinámica de un plan de estabilización de la inflación basada en el tipo de cambio, como el de México de l987. En la primera etapa del plan, también hay un crecimiento explosivo de las importaciones y la actividad económica, financiado con endeudamiento exterior. A medida que el déficit por cuenta corriente va aumentando, los mercados financieros empiezan a convencerse de que el plan de estabilización es insostenible, indicando un ataque especulativo contra la moneda del país. Como ese crecimiento explosivo es normalmente financiado por un fuerte incremento de créditos bancarios, mientras los bancos toman préstamos en el extranjero, cuando los flujos de entrada de capital se convierten en salida y los mercados de activos se derrumban, el sistema bancario se hunde.

Goldfajn y Valdés (1995) muestran como los cambios en el tipo de interés internacionales y en la entrada de capital son amplificados por el papel de intermediación de los bancos y cómo dichas oscilaciones también pueden producir un ciclo económico exagerado que produzca retirada masiva de fondos de los bancos y buscar caídas monetarias y financieras.
Dichos modelos son claros en cuanto a que indicadores económicos deben dar idea sobre las causas subyacentes de la crisis gemelas. Los modelos de estabilización inflacionarios, liberalización financiera también subraya el patrón del auge- caída en las importaciones, la producción, los flujos de capital, el crédito bancario y el precio de los activos. Algunos de estos modelos también resaltan la sobrevaluación de la moneda, que conduce a un bajo nivel de las exportaciones. La posibilidad de que se produzcan masivas retiradas de fondos bancarios sugiere que los depósitos bancarios pueden ser un indicador de crisis inminente. Krugman (1979) plantea que las crisis monetarias pueden ser el subproducto de los déficit del presupuesto público.

Definiciones, fecha e incidencia de la crisis:

La mayoría de las veces, las crisis de balanza de pagos se resuelven a través de la devolución de la moneda nacional o de la flotación del tipo de cambio. Pero los bancos centrales pueden recurrir a políticas monetarias restrictivas y a intervenciones en el mercado de cambio para luchar contra el ataque especulativo. En estos; últimos casos, la turbulencia en el mercado de divisas se manifestará en incrementos pronunciados en los tipos de interés nacionales y en pérdidas masivas de la reserva de divisas.

El índice de crisis monetaria debe recoger estas diferentes manifestaciones de ataques especulativos.

Si el comienzo de una crisis bancaria está marcado por ataque a los bancos y retirada de los depósitos, entonces los cambios en los depósitos bancarios podrían ser utilizados para poner fecha de crisis.

A menudo, los problemas bancarios no surgen por el lado del pasivo sino por el deterioro prolongado en la calidad de los activos, sea por el hundimiento de los precios inmobiliarios o por el incremento de quiebra en los sectores no financieros. En este caso, los cambios en los precios de los activos o un gran aumento de la quiebra o de los préstamos impagados podrían utilizarse para marcar el inicio de la crisis.

Ejemplo del comienzo de una crisis bancaria por dos tipos de sucesos:

La retirada masiva de los depósitos bancarios que lleva el cierre, la fusión o la adquisición de una o más instituciones financieras por parte del sector público (Venezuela 1993) y cuando no hay retirada masiva de depósitos, los cierres, fusiones, adquisiciones o la ayuda estatal en gran escala que afecta a una institución financiera importante (o grupo de instituciones) y que marcan el inicio de una serie de actuaciones similares respecto a otras (como en Tailandia en 1996-1997).

Crisis Gemelas:

Teniendo la información de que existe una crisis bancaria, debería ser mayor que la posibilidad a priori de una crisis de balanza de pagos. Una crisis bancaria aumenta la posibilidad de que un país padezca una crisis monetaria.

Respecto a la crisis chilena a comienzo de los ochenta, el salvamento de los sistemas bancarios puede haber contribuido a la aceleración de créditos observada antes de la crisis monetaria. Incluso en ausencia de salvamento a gran escala, es probable que un sistema bancario frágil, ate las manos del Banco Central en su defensa de la moneda (Indonesia en agosto de l997).

El máximo de la crisis bancaria llega después de la crisis monetaria, por ejemplo, saber que hay una crisis monetaria no nos ayuda a predecir el comienzo de una crisis bancaria (esta probabilidad a posteriori es de 8%); pero saber que hay una crisis monetaria nos ayuda a predecir la probabilidad de que la crisis bancaria empeore, (siendo esta probabilidad a posteriori del 16%).

La probabilidad de una crisis bancaria (al inicio) a posteriori de la existencia de la liberalización financiera es mayor que la probabilidad a priori de una crisis bancaria. Esto nos sugiere que la crisis gemela pueden tener orígenes comunes en la desregulación del sistema financiero y en los ciclos de auge - caída y en la burbuja especulativa de activos que acompañan la liberalización financiera.

Antecedentes macroeconómicas de la crisis:

Para clasificar si ambos tipos de crisis pueden tener raíces comunes, se analizan variables macroeconómicas y financieras en el período próximo de crisis.

Los indicadores asociados con la liberalización financiera son el multiplicador de M2, la relación del crédito interno respecto al PIB nominal, el tipo de interés real a los depósitos y la relación entre el tipo de interés de los préstamos y el de los depósitos.

Otros indicadores financieros incluyen: exceso de saldos reales de M1, los depósitos reales de los bancos comerciales y la relación entre M2 (convertidor en dólares) y la reserva de divisa (en dólares).[2] Los indicadores relacionados con las cuentas corrientes incluyen la desviación porcentual del tipo de cambio real respecto a las tendencias como medida de desalineamiento, el valor de las exportaciones y las importaciones (en dólares) y la relación real de intercambio. Los indicadores asociados con la cuenta de capital son: Las reservas extranjeras en dólares y la diferencia entre los tipos de interés reales de los depósitos nacionales y extranjeros (tipos mensuales en puntos porcentuales). Los indicadores del sector real son la producción industrial y un índice de las cotizaciones bursátiles (en dólares). Finalmente, la variable fiscal es el déficit presupuestario global como porcentaje del PIB.

El sector financiero.

Hasta los años 70, la mayoría de mercados financieros estaban reguladas con créditos restringidos y a menudo con tipo de intereses reales negativos. En los últimos años de la década de los 70 y los primeros de los 80, presenciaron reforma financiera generalizadas tanto en los mercados desarrolladas como los emergentes, lo que condujo entre otras cosas a incrementar en los tipos de interés reales. Los períodos anteriores a las crisis monetarias y bancarias se caracterizan por un exceso de ofertas de los saldos reales de M1, el exceso de liquidez es particularmente notable en los episodios de crisis gemelas, que explican casi todo el comportamiento por encima de lo normal en las crisis monetarias. Dadas las limitaciones de la estimación de la demanda de dinero, la situación resultante es coherente con la financiación del déficit que aparece en el modelo de Krugman (1979) o el exceso de liquidez puede ser creado para aliviar las condiciones de las instituciones financieras con problemas. En cualquier caso, en un momento dado, el exceso de liquidez llega ha ser incompatible con el compromiso de mantenimiento de un tipo de cambio y surja una crisis monetaria. Esto sugeriría que los altos tipos de interés reales anteriores a la crisis bancaria fueran dedicados a factores a parte de la política monetaria. Tanto para las crisis monetarias como para la bancaria, esta relación M2/reserva, crece claramente por encima de su nivel habitual anterior a la crisis.

Los períodos de crisis financieros del pasado se han caracterizado con frecuencia por una huida de capitales masiva y persistente. Los depósitos solo empiezan a recuperarse un año y medio después del inicio de la crisis financiera.

El sector real (evolución del crecimiento de la producción y los cambios en la cotización bursátiles).

El deterioro de la relación real de intercambio, la sobrevaluación de la moneda y la debilidad de las exportaciones se reflejan en una marcada contracción de la actividad económica y en una caída de la producción ante ambas crisis. En línea con la mayor gravedad de la crisis gemelas, la combinación de los problemas monetarios y bancarios parece pasar una factura más devastadora sobre la economía real, pues la recesión es mucho más profunda y se prolonga durante mucho más tiempo en el caso de las recesiones asociadas exclusivamente con colapsos.

Según Kindelberger (1978); ...” Las crisis financieras están asociadas con los puntos más altos del ciclo económico...” la crisis financieras es la culminación de un período de expansión económica que lleva a la recesión.

La apreciación del tipo de cambio real que caracteriza a los períodos pre - crisis se cita a menudo como un factor clave en el estrechamiento de los márgenes de beneficios que finalmente, conduce a un aumento de quiebra, un aumento de créditos morosos, una profundización en la contracción económica y problemas en el sector bancario.

Los sistemas financieros ante la Globalización. Crisis financiera.

Desde comienzos de los ochenta se han vivido cinco crisis:

1. La crisis generalizada de deuda externa de 1982 a 1994 que se inició en México, en Agosto de 1982, y que afectó especialmente a Latinoamérica.

2. La crisis mejicana que estalla en Diciembre de 1994, que afecto seriamente aunque no por mucho tiempo, a Argentina y también tuvo algún impacto en Tailandia.

3. Las crisis contagiosas y profunda de cinco países asiáticos que se inicia en el verano de 1997. Comienza en Tailandia y se extiende a Malasia, Filipinas, Corea del Sur e Indonesia.

4. Las crisis que se inicia en el verano de 1998 en Rusia, que afecta durante una semana prácticamente, la totalidad de los mercados.

5. La crisis brasileña, que se inicia a partir de la moratoria rusa de deuda.

Analizando los principales datos macroeconómicos de los países antes del estallido de la crisis, no parece difícil identificar una serie de elementos comunes: se dan déficit corriente y déficit presupuestario abultados y persistentes, crecimiento muy rápido de la deuda externa y de la deuda externa a corto plazo respecto a la deuda total y se da, casi siempre, el intento de controlar la depreciación del tipo de cambio mediante alguna combinación de intervención en el mercado de divisas y fuerte subida en los tipos de interés.

La calidad del sistema financiero de un país influye en el desarrollo de la crisis. Un sistema bancario frágil, poco capacitado o con pocos recursos propios y con riesgos mal cubiertos puede reaccionar ante la crisis agravándola, la ausencia de un mercado de capitales puede, también ser un factor en el agravamiento de la crisis. Los sistemas financieros en las cinco crisis no tuvieron un papel positivo.

Globalización e internacionalización de los sistemas financieros: Nuevos desafíos para la supervisión bancaria.

Las políticas de liberalización financiera y la mayor internacionalización de los servicios financieros se han traducido en un creciente nivel de actividades por parte de la industria bancaria. Se ha abierto el mundo, con oportunidades de nuevos negocios y rentabilidad, aprovechamiento de la economía de alcance, procesos productivos más eficientes en la oferta de servicios financieros, mejor cobertura de riesgo de tasa y monedas, etc. Sin embargo, también aparecen nuevos peligros ligados a un eventual incremento del riesgo sistemático y de los contagios, a la agudización de potenciales iniquidades competitivas, a la acentuación de conflictos de interés y las crecientes dificultades para controlarlos, las oportunidades para la especulación en mercados de derivados, etc.

Todo este abanico de oportunidades y riesgos representa un desafío para la supervisión bancaria, que deben redefinirse. La cooperación entre supervisores bancarios resulta esencial para garantizar la supervisión internacional consolidada, definida como ninguna institución se quedará sin control, y cada institución recibirá el grado de supervisión que requiere.

La Unión Monetaria en el Mundo de Hoy.

De 1944 a l971 en el sistema monetario internacional prevaleció el Patrón Cambio Dólar Oro que se basaba en tipos de cambios fijos y garantizaba cierto grado de estabilidad monetaria. A partir de 1971, al retirarle EE.UU, el respaldo de oro en Dólar, se introdujo la volatilidad extrema en los mercados cambiarios, la cual, unida al desarrollo de la ciencia y la técnica en la esfera de las telecomunicaciones el procesamiento automatizado de la información, crea las condiciones propicias para convertir la especulación con la moneda en una de las más rápidas y cuantiosas fuentes de lucro.

Esto, juntamente con la necesidad inexorable del capital de acudir a los sectores donde puedan obtenerse los mayores niveles de redimiendo y al proceso de concentración que ha tenido y sigue teniendo lugar en el mundo, ha convertido la especulación en una amenaza para el sistema financiero internacional.

El sistema monetario internacional que se impuso por EE.UU. al mundo en 1971, deja a este país en una posición de absoluto privilegio al ser el dólar la principal moneda de reserva aceptado internacionalmente y poder emitirse libremente por la Reserva federal (Banco Central de EE.UU.).

En Europa la estrategia que han adoptado ha sido desistir de una política monetaria independiente a favor de una unión monetaria, en la cual, todas las naciones que la integran renuncian a su moneda y se crea una nueva, el EURO, que sustituye los signos monetarios nacionales.

Este proyecto es el resultado de un esfuerzo de casi medio siglo que transita en dirección de una unión política para la cual la unión monetaria constituye una premisa ineludible. Renunciar a la moneda nacional, con el fin de crear un nuevo signo monetario como parte de un esfuerzo integracionista consensuado entre países con intereses afines, constituye una Empresa racional y loable. Es por eso que el Euro ha sido saludado positivamente por el mundo que ve en esta nueva moneda un factor que coadyuvaría al equilibrio y estabilidad de las finanzas internacionales.

La unificación monetaria tiende a modernizarse en los momentos actuales, aunque no se haya llevado a vía de hecho ninguna otra, tenemos que en los países asiáticos se están realizando esfuerzos para crear una moneda única, para protegerse contra las crisis financieras intrínsecamente relacionadas con la moneda norteamericana (dólar) y dar un mayor alcance a los procesos integracionista que se trata de impulsar en la región.

En una reunión de Presidentes de los bancos centrales de Asia, en el mes de Enero de 1999 se expresaba textualmente lo siguiente:

“Debe llegar el tiempo cuando podamos desear que se considere la posibilidad de nuestra propia moneda asiática, tal vez algo de conformidad con la línea de una Unidad Monetaria Asiática que Constituiría una moneda fundamental para nuestra región”.[3]

La idea de una unión Monetaria Latinoamericana, no es algo que coincida con los planes y deseos de los EE.UU para la Región, los cuales pueden entenderse con claridad en el análisis de la estrategia de la administración norteamericana de discutir acuerdos de libre comercio aisladamente con cada país del área, de manera tal que la desventaja para estos últimos sea absoluta y que se promuevan el recelo y la división alrededor del momento en que cada país discutirá “su acuerdo” con los EE.UU y de las eventuales condiciones que cada cual pudiera obtener.

En el caso de EE.UU y América Latina la Unión Monetaria no sería el camino conveniente, debido a que no existe un alto grado de independencia económica e intereses estratégicos comunes que brinden la posibilidad de coordinar políticas equilibradas.

El proceso hacia una Asociación del Libre Comercio de las Américas (ALCA) que se mencionó anteriormente, se aceleraría, siendo esta la alternativa que pretende impulsar EE.UU. frente a una integración genuinamente latinoamericana, ya que se habría adoptado una moneda única ya existente, la norteamericana. Con esto se fortalece la hegemonía de EE.UU. En todos los demás aspectos concernientes a tal proceso de integración.


2. ACTIVOS FINANCIEROS

En el desarrollo de su actividad los intermediarios financieros generan un instrumento básico que son los activos financieros.

Los activos financieros son títulos emitidos por las unidades deficitarias de dinero o unidades económicas de gasto o (prestatarios últimos), que para los que lo emiten representan una deuda y para quienes lo adquieren un derecho y una forma de mantener la riqueza real del sujeto.

Los activos financieros incorporan créditos, pues los mismos constituyen un activo o medio de mantener riqueza para sus titulares y un pasivo para las instituciones que lo generan.

Las unidades de gasto con déficit como las unidades de gasto con superávit están formadas por Economías domésticas o Familias, Empresas y Gobiernos, los cuales constituyen la riqueza no humana de los agentes económicos y a su vez son fuentes de estas unidades, las cuales tienen una relación con los activos financieros.  

Cuadro 1.3: Derivación de los Activos.


2.1 - Características y funciones.
Podemos decir que los activos financieros fungen como:
q Instrumentos de transferencia de fondos de unos agentes económicos a otros.
q Instrumentos de transferencia de riesgo de unos agentes económicos a otros.

El primero es puesto que cualquier transmisión de activos financieros origina una transferencia de fondos desde el agente económico que lo adquiere al que los vende, bien sea éste el emisor o simplemente el último tenedor de dichos activos, que se configuran así como medios para canalizar el ahorro generado por las unidades económicas con superávit.

El segundo es dado que dichos recursos pueden variar, en función de la evolución positiva o negativa de la actividad del emisor, el tenedor del activo asume una parte del riesgo, o lo que es lo mismo el emisor transfiere a los adquirientes de los títulos una parte del riesgo de su inversión.

Resumiendo las funciones de los activos o dicho de otra forma:
La realización de ciertas inversiones, por parte de algunos agentes económicos, exige la disponibilidad de recursos financieros para realizarlos.
Dichos agentes, o bien no disponen de estos recursos o bien no están dispuestos a asumir solos el riesgo por lo que:

“Emiten distintos activos financieros que se constituyen en instrumento de aceptación de los fondos necesarios y, por tanto, de transferencia parcial de los riesgos implicados en las inversiones que tales fondos van a financiar.”

Características de los Activos Financieros

1. Liquidez: Se mide por la facilidad y la certeza de su realización a corto plazo sin sufrir pérdidas, el dinero sería el activo plenamente líquido.

Su grado de liquidez depende de:

De lo fácilmente que pueden ser convertidos en dinero a corto plazo, sin que la rapidez de la conversión suponga pérdidas de valor.

De la certidumbre de su conversión en dinero sin sufrir pérdidas. Esta condición es adicional a la anterior ya que esto implica la seguridad de una venta futura sin pérdidas.

En general, los depósitos de ahorro y a plazo en las instituciones de crédito cumplen muy bien ambas condiciones y ofrecen un grado de liquidez próxima al dinero, en tanto que las obligaciones públicas y privadas, en aquellos países en que existen mercados amplios cumplen bien la primera condición pero no así la segunda, ya que el valor de cambio depende de la cotización en el momento de la venta, por lo que no existe total certidumbre sobre la futura realización sin pérdidas.

2. Riesgo: Depende de la probabilidad de que, a su vencimiento, el emisor cumpla sin dificultad las cláusulas de amortización.

Depende de la solvencia del propio emisor y de las garantías que incorpore al título y no de las fluctuaciones que experimente su cotización en el mercado. Esta muy unido a la liquidez.

Ejemplo: Se emite letras y al vencimiento cobro el nominal del título. El riesgo se encuentra en que me devuelvan el dinero. Esto depende de la solvencia del propio emisor y de las garantías que incorporen al título y no de las fluctuaciones que experimente su cotización en el mercado.

3. Rentabilidad: Capacidad de producir intereses u otros rendimientos (de tipo fiscal, por ejemplo), al adquiriente, como pago por su cesión temporal de capacidad de compra y de su asunción, también temporal de un riesgo.

En función de estas características los agentes económicos ordenan su cartera de activos eligiendo combinaciones adecuadas a sus preferencias, de liquidez, riesgo y rentabilidad.

Resumiendo, un activo es tanto más rentable cuanto menor es su liquidez y cuanto mayor es su riesgo.
“Cuanto mayor sea el riesgo de incumplimiento (por parte del emisor), más alta será la tasa de interés que pida el comprador para compensarse de la mayor probabilidad de pérdida temporal o permanente de su poder adquisitivo nominal”, es decir, cuanto mayor sea el Riesgo, mayor será la Rentabilidad.

2.2 - Clasificación de los activos financieros.

Se clasifican con relación a diferentes criterios:
a) Su aspecto formal.

b) Su grado de liquidez.

c) Su generación.

d) Por el período que media un activo en convertirse en un activo líquido.

a) Con relación a su aspecto formal suelen distinguirse entre otros activos los siguientes:
q El Dinero Legal.
q Depósitos bancarios y de ahorro.
q Valores mobiliarios (acciones y obligaciones (bonos)
q Contrato de seguro (Pólizas)

b) Respecto a su grado de liquidez.
q Liquidez inmediata. Ejemplo: depósitos a la vista, depósitos de ahorro y a plazo.
q Liquidez Mediata. Ejemplo: acciones de cotización diaria.
q Las realizables a largo plazo. Ejemplo: Obligaciones.

c) En cuanto a su generación, se agrupan en:
q Primarios: Son los emitidos por las unidades económicas de gasto con el fin de obtener medios de pagos para cubrir un desequilibrio temporal entre sus ingresos y gastos.
q Indirectos: Son creados por los intermediarios financieros. Ejemplo: Depósitos a la vista y a plazo, certificados de ahorro, pólizas de seguro.

d) Por el período que media un activo en convertirse en un activo líquido se clasifican en activos financieros a corto y largo plazo, clasificación en la que nos detendremos a continuación.


3. ACTIVOS FINANCIEROS A CORTO PLAZO

3.1 – El Dinero.
Un activo financiero a corto plazo es el Dinero, que por su aspecto formal es uno de los más destacados.
Las sociedades, en su uso de dinero, han pasado por numerosas fases históricas: la secuencia del trueque, el dinero –mercancías, dinero –papel, el dinero bancario ha evolucionado con el transcurso del tiempo.
Trueque: Intercambio de unos bienes por otros y no por medio de cambio comúnmente aceptado, o sea, el dinero.
El trueque, a pesar de todos sus inconvenientes que tiene, evidentemente, representa un gran paso de avance con respecto a un estado de autosuficiencia en el que todas las personas tenían que ser aprendices de todo y maestra de nada. No obstante, el simple hecho trueque presenta grandes desventajas. Sería impensable una división del trabajo complicada sin la introducción de otra gran mejora: el uso del dinero.

4.1.1 - El dividendo y sus características.

El beneficio que una empresa obtenga en un ejercicio deberá destinarse, en primer lugar, a compensar las pérdidas de años anteriores si las hubiere; después deben pagarse los impuestos correspondientes; la parte restante podrán destinarse a reservas y dividendos.

Las reservas son la parte del beneficio que se mantiene en la sociedad con objeto de aumentar la potencia económica de la misma y permite financiar con recursos propios las inversiones productivas que se tengan previstas.

El dividendo es la parte del beneficio que la compañía reparte entre sus propietarios, es decir, sus accionistas.
Los dividendos dependen de la posición crediticia de la Sociedad Anónima, de su antigüedad, de la estabilización de sus ganancias y de las perspectivas de crecimiento. Los dividendos pueden pagarse en efectivo, con nuevas acciones y con propiedades. La política de los mismos esta relacionada con la decisión de distribuir las utilidades a los accionistas en contraposición con la de retenerla para su reinversión dentro de la empresa.

La política de dividendos es la relación de intercambio entre beneficios por un lado y la distribución de dividendos líquidos y la emisión de nuevas acciones por otro. Cualquier cambio que ocurra en ella, tiene efectos favorables y desfavorables sobre el precio de las asociaciones de la empresa.

Dividendos más altos significan flujos de efectivos más altos para los inversionistas lo cual es positivo; pero también significa un crecimiento futuro más bajo, lo cual es negativo.

Como puede deducirse, el importe del dividendo depende de los resultados de la compañía cada año y de su política de distribución de beneficios, por eso a las acciones se les considera un producto de renta variable.
Las acciones confieren a su titular otros derechos y responsabilidades como son:
· Derecho a la transmisión.
· Derecho preferente de suscripción.
· Derecho a voto.
Cuadro 1. 9: Factores financieros y económicos.

4.2 - La obligación como título de crédito. Clasificación.

Los títulos valores son instrumentos financieros que prometen determinados calendarios de pago. Existen numerosos tipos de instrumentos financieros, ya que no todo el mundo desea la misma forma de pago, y los mercados financieros permiten intercambiar diferentes flujos monetarios a lo largo del tiempo. Estos flujos se utilizan normalmente para financiar el consumo en uno u otro momento.

Obligaciones: Como título de renta fija, representan una parte de la deuda de la empresa que los emite. Son partes alícuotas de una emisión realizada por una sociedad que confieren a sus titulares el derecho al cobro de intereses y a la devolución del principal en la fecha de amortización.

La obligación no es más que títulos de deuda que según su plazo de vencimiento se clasifican en:
q Vales (bolls) cuando son acorto plazo.
q Notas (note) cuando son a mediano plazo.
q Bonos cuando se trata de obligaciones a largo plazo.

La empresa emisora se compromete con los obligacionistas (propietarios de la obligaciones) a amortizar en un determinado plazo y a un tipo de interés, generalmente fijo, la cantidad desembolsada.

Los obligacionistas se convierten de esta forma en acreedores de la empresa y en caso de quiebra o liquidación de la sociedad tendrán derecho sobre sus bienes antes que los accionistas. En contrapartida el obligacionistas no podrá participar en la toma de decisiones, ni en la gestión de la empresa.

Principales características de las obligaciones:
q Son títulos emitidos por empresas públicas o privadas.
q La seguridad de la inversión depende de la empresa emisora de las obligaciones.
q Su valor nominal varía en función de lo establecido por la entidad emisora.
q Su plazo de vencimiento suele ser superior a 5 años.
q Son títulos normalmente emitidos al portador y negociables en Bolsa.
q Su rendimiento viene dado por el cobro periódico de los cupones a un tipo de interés fijado para cada emisión.

[1] El tema planteado se ha examinado más detalladamente en: Manuel Guitán: Orden financiero Internacional: un reto para el fin de siglo, una conferencia pronunciada en la Fundación Lázaro Galdiano el 5 de noviembre de 1998.
[2] La relación entre M2 y las reservas capta en que medida los pasivos del sistema bancario están respaldados por las reservas. En el supuesto de una crisis monetaria, los individuos pueden apresurarse a convertir sus depósitos en moneda local en moneda extranjera, de forma que esta relación M2/reserva capta la capacidad del Banco Central para hacer frente a tales demandas.
[3] Se examina por Francisco Soberón Valdés: Finanzas, banca y dirección: América Latina: ¿Dolarización o Unión Monetaria? Siendo este artículo publicado en el periódico Juventud Rebelde, Ciudad de la Habana, 21 y 22 de abril de 1999. Se planteó la posibilidad de trabajar de conjunto con vista a lograr una unión monetaria asiática y manifestó a sus homólogos de los bancos centrales allí congregados, que tal paso podría incrementar la estabilidad y reducir los costos a todo lo largo de la región.
[4] Tomado de libro Finanzas, banca y dirección escrito por Francisco Soberón Valdés en el articulo: Las bolsas de valores y los mercados monetarios. ¿Mercados o Casinos?.

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Lic. Arlenis García Suárez

Licenciada en educación especialidad Economía.

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