Producto versus Proyecto
Esta es la primera duda que debemos despejar cuando consideramos la
implantación de un proyecto PLM.
Antes que nada, debemos de tener en cuenta que estamos ejecutando un
proyecto de implantación de un producto informático para soportar el
diseño/desarrollo/fabricación nuestro producto industrial que se
ejecuta mediante las premisas del proyecto empresarial; por ello, nos
referiremos al proyecto de la implantación del PLM como proyecto-PLM y
al proyecto que gobierna la consecución del producto como
proyecto-Producto.
Además debemos comprender que el entorno actual de los sectores
industriales somete a las empresas a cumplir una serie de exigencias que
ya empiezan a ser de obligado cumplimiento, y por ende de procesos de
optimización. Nos estamos refiriendo a la necesidad de incorporar
métodos que contemplen la creciente complejidad de los productos a
conseguir y la monitorización sistemática del avance del proyecto.
Complejidad: Configuración, variantibilidad Este es la situación en la
que se
encuentran hoy las compañías que deben innovar obligatoriamente.
Abarcando desde una amplia familia de producto-base que se fundamenta en
una configuración extensa, hasta una diversidad de variantes de
aplicación en su uso, que deben conceptualizarse durante el diseño,
mantenerse al día durante el desarrollo y soportarse durante su
fabricación y/o instalación. Es decir, que desde el primer ejemplar (o
instancia) vendido o instalado hasta el último que se entrega, el ciclo
de vida completo, puede haber una diferencia tal que pudieran parecer
dos “productos” distintos. Esto es hoy imposible de realizar sin la
implantación masiva de las herramientas de soporte del PLM, que permiten
de forma ágil describir (requerimientos), definir (Cax), gestionar (PDM)
y ejecutar (PLM) el proyecto que nos llevará a la consecución del
producto.
Los sistemas interactuan modelando Ingeniería por encargo Numero
Ensamblaje y fabricación por encargo de tipos de componentes
De forma similar a como en el pasado surgieron los sistemas “Data
Warehouse” que debían de recopilar toda la información proveniente de
las “operaciones” realizadas en el ambiente de fabricación y
administración, nos enfrentamos hoy a una situación similar en el ámbito
de diseño y desarrollo, donde la unidad se basa en “actividades” y no en
“operaciones”. Es decir, debemos tener un control riguroso de ejecución
sobre un proceso, el de conceptualización y detalle, que de forma
natural debe de ser ágil y flexible. Este contrasentido va a permanecer
pero ello no debe de llevarnos a abandonar las acciones precisas para
introducir las sistemáticas (los automatismos metodológicos controlados
por sistemas TI) eficientes que permitan llegar a buen término del
proyecto-Producto. Y cuidado, aquí buen término significa: según los
parámetros de calidad esperados (Q), en el tiempo planificado (t) y
cercano al presupuesto asignado (€), pero en los tres aspectos
simultáneamente debemos ser excelentes.
Las herramientas de soporte El abanico de herramientas dispuestas para
ser utilizadas junto con el equipo de expertos de soporte a la
implantación conforman uno de las claves a tener en cuenta en el
despliegue del proyecto-PLM.
Frecuentemente es difícil establecer unas adecuadas descripciones de las
necesidades a describir, pues estas están referidas a la forma de
trabajo habitual, pero es ésta la que se quiere mejorar, y por tanto
cambiar, con la introducción de un proyecto- PLM. Esto significa que no
es posible conseguir en una primera fase unos resultados tangibles y
debe esperarse a fases posteriores, donde la implantación habrá sido
completa, para obtener el retorno a la inversión efectuada. Por lo tanto
la aproximación más exitosa es proceder a introducir de forma escalonada
las distintas funcionalidades que pueden extraerse a una solución PLM:
inicialmente buscar la mejor organización del modelo CAx y del producto
con los sistemas de diseño y organización, posteriormente introducir la
organización del proyecto-Producto y su interrelación con los distintos
modelos CAx, de forma que tengamos acceso a todos los entregables
producidos durante las distintas fase del proyecto-Producto, así
finalmente podemos abordar una introducción del concepto “fábrica de
desarrollo”, donde todos los entes implicados (desde Diseño hasta
Fabricación, pasando por Compras e incluyendo a los Proveedores)
colaborar de forma “obligatoria” bajo unas reglas de negocio
consensuadas y probadas.
Proceso de negocio
Por lo tanto comprobamos que la puesta en marcha del conjunto de
herramientas de soporte PLM conlleva una revisión de la forma de
trabajar, de la metodología de
trabajo a aplicar y por ende una redefinición del proceso del negocio.
Este efecto que podemos observar al final del despliegue de una solución
PLM debe ser considerado
como causa y por esa razón debemos de considerarlo desde el inicio y
arrancar un proyecto-PLM con una revisión seria, pausada, completa y con
amplitud de miras de
proceso de negocio que sustenta el valor en nuestra compañía. Revisar
que es núcleo (core) y que podemos subcontratar y plasmarlo en un “mapa
de procesos de negocio” que sirva de lengua común (lo gráfico suele ser
bastante universal) para todos los entes involucrados en el desarrollo
del proyecto-PLM.
Todas las técnicas y herramientas que están surgiendo últimamente
vienen a cubrir esa flaqueza tan importante y frecuentemente olvidada.
Proyecto de implantación Para concluir nos gustaría expresar de forma
resumida que en un proyecto-PLM hay una serie de puntos que deben
tenerse en cuenta:
1) Sea realista acerca de sus necesidades y requerimientos y de como se
van a satisfacer.
2) No sobre analice su problema de PLM antes de arrancar el proyecto.
Busque éxitos rápidos.
3) Consiga tener cerca las personas adecuadas que conozcan como la
información fluye a través de la compañía y donde están los mayores
cuellos de botella en cada área.
4) Determine los requerimientos en unas pocas reuniones. Si no, cambie
de interlocutores.
5) Focalícese primero en los requerimientos del negocio, no en la
tecnología.
6) Desarrolle una lista de vendedores que ofrezcan un potencial de
soluciones.
7) Escoja una metodología de evaluación que se adapte al marco de su
estilo de compañía.
8) Evaluar como el proveedor y su producto corresponden con sus
requerimientos de negocio y de tecnología.
9) Pregunte por referencias, luego sígalas.
10) Cuando este implementando, céntrese en proyectos incrementales que
le permitan ir creciendo.
Por lo que la clave está en mantener la motivación alta, fijarse hitos
razonables pero emplear todo el esfuerzo requerido para cumplirlos para
mostrar resultados parciales pero productivos de forma incremental.
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