LOGÍSTICA: ¿CIENCIA O ARTE?
Administración es una doctrina en la que se puede insertar cualquier
disciplina que haga uso del talento humano y de recursos materiales y
financieros, para el logro de objetivos predeterminados. Una de estas
disciplinas es la Logística: Interna y Externa, dado que la misma
planifica, organiza, ejecuta y controla programas orientados a crear y
mantener intercambios útiles con el mercado, a fin de aumentar el
rendimiento económico de la organización. Eso es lo que también se puede
denominar Administración de Mercadeo, o Logística Externa.
A partir del planteamiento anterior se han suscitado y aún se presentan
discusiones científicas sobre si éstas son una ciencia o un arte. Los
argumentos que se esgrimen están basados en dos posiciones discrepantes
y aparentemente irreconciliables entre sí, hasta el punto de percibirse
como un dilema, por la dificultad de hacer conciliar dos posiciones.
Una corriente de pensamiento las considera una ciencia poco formal, en
comparación con el grado de formalización alcanzado por otras ciencias
de tipo social. Ubica su objeto de estudio en el ser humano, en relación
con las motivaciones y comportamientos de compras, en el medio donde se
desenvuelve; e indica que utiliza un conjunto de conocimientos
sistemáticos, racionales y verificables, referentes a la realidad
observada. Se apoya en la experimentación que se realiza en el proceso
mercadotécnico para explicar las causas que produce un fenómeno y,
posteriormente, predecir la aparición de nuevos fenómenos que satisfagan
los requerimientos de su objeto de estudio. La prueba de un producto en
un mercado piloto, para predecir su éxito en el mercado nacional o
regional requerido, es uno de los experimento más divulgados por este
enfoque.
Otra corriente de pensamiento considera a estas disciplinas orientadas a
relacionar dinámicamente la organización con el mercado meta, a través
de políticas y prácticas que incrementan la efectividad de la
planificación y distribución de los productos y servicios. Ubica su
aplicación en la identificación de necesidades humanas en oportunidades
comerciales, obteniendo como resultado la supervivencia y prosperidad
económica de la organización; e indica que se basa en conocimientos,
métodos y técnicas de otras ciencias: Economía, Estadística, Psicología,
Sociología, etc. Se apoya en el cambio continuo y rápido del medio
ambiente donde se desenvuelve el mercado meta. Esta inestabilidad no
permite acumular el conocimiento de hechos y acontecimientos de un
fenómeno para su utilización posterior, si se considera que las
necesidades humanas varían en el tiempo. Esta variabilidad obliga el uso
del arte, a recurrir a la habilidad y a la experiencia para tomar
decisiones sobre la acción mercadotécnica a seguir, o, inclusive,
cambiar la acción por otra que se considere más efectiva.
Expuestos alguno de los argumentos más elocuentes, y muy lejos de
pretender dilucidar el problema de si la Logística y el Mercadeo son una
ciencia o arte, se presenta una percepción que, sin agotar el tema,
busca encontrar un tiempo para la reflexión en torno de las dos
posiciones encontradas. Si se considera ciencia como un cuerpo de
conocimientos sistemáticos, acumulados y aceptados con referencia a la
comprensión de verdades generales, relativas a un fenómeno; y arte como
la virtud de aplicar la experiencia, la habilidad, la destreza y la
creatividad para hacer o realizar algo, el Mercadeo reúne
características que hacen difícil encuadrarlo dentro de una de ellas,
excluyendo totalmente la otra, dado que posee características de ambas.
Las indagaciones que se realizan sobre los consumidores para detectar
expectativas y necesidades, insatisfechas e intuir posteriormente los
atributos, presentación y manera de comunicar y llevar el producto /
servicio hasta el consumidor final, es el testimonio que refuerza el
planteamiento anterior. La concepción y ejecución de cada una de estas
actividades exige la aplicación del conocimiento científico, de la
utilización de técnicas que generen y produzcan información correcta y
confiable para elaborar los pronósticos adecuados. Requiere además,
utilizar la experiencia, la habilidad, la destreza y la creatividad para
lograr internalizar el bien en la mente del consumidos, en un tiempo y
espacios determinados.
Si bien es cierto que los hallazgos de la investigación mercadológica no
permanecen constantes en el tiempo para su aplicación futura, este
carácter de verdad provisional es una característica del conocimiento
científico en general. La verdad científica es perfectible, se
transforma en nuevos hallazgos o bien se sustituye por una nueva verdad,
como consecuencia y efecto de investigaciones con el uso de métodos y
técnicas más avanzadas y refinadas. Basta con explorar la evolución que
ha tenido la ciencia para observar que el significado del pensamiento
científico ha variado en el tiempo, como producto de los cánones
científicos establecidos en diferentes épocas, como el reemplazo de la
teoría de Ptolomeo por la de Copérnico, acerca del referido al
movimiento planetario.
Otros conocimientos científicos, que han sido aceptados universalmente
por la comunidad científica, en la solución de problemas, pierden
vigencia. La organización del trabajo como resultado de una acción
científica, se ha centrado en el análisis de tareas por casi cien años.
No obstante, la concepción de organizar el trabajo en torno de los
procesos básicos del negocio y de los equipos que los ejecuta, es un
conocimiento de reciente data que tiende a desplazar una verdad que
parecía inmutable.
En síntesis, la máxima: “el conocimiento es poder”, o más aún “la
información es poder”, resume la presencia del arte de la Logística y
Mercadeo, la efectividad de su desarrollo e implantación depende del
arte de aplicar el conocimiento sustantivo o general, adecuado,
necesario y oportuno. Muchos hombres y mujeres poseen conocimientos en
abundancia, pero en realidad los utilizan poco, sin desarrollar el arte
de aplicar de todo lo que saben, sólo lo necesario en el momento
oportuno, y de la manera más adecuada. Aunque el arte es práctico y como
tal requiere práctica para perfeccionarlo, la práctica aislada del
conocimiento también es inviable, porque ofrece soluciones parciales. De
la misma forma, la aplicación del conocimiento solo, sin la disciplina
de la práctica, tiende a resultar también en esfuerzos estériles. El
saber elegir qué, cómo, cuándo y dónde aplicar un conocimiento, califica
a quién lo ejerza, hacer de la logística y mercadeo una ciencia exitosa,
pero también aquel que se destaque en su aplicación, debe considerársele
un artista de la Logística y el Mercadeo.
EMPRESA Y ESTRATEGIAS
En un primer intento, podríamos definir estrategia, como el arte para
dirigir y conducir un asunto. A nivel de las organizaciones, se encuadra
en el marco de referencia en que se basan las decisiones que establecen
la naturaleza y la dirección de una empresa. Dichas decisiones se
refieren a la serie de productos o servicios, mercados, crecimiento,
rendimiento y asignación de recursos.
Sintéticamente, los objetivos de una empresa definen su finalidad. Por
lo tanto, la empresa debe aclarar previamente cuáles son sus fines u
objetivos y posteriormente podrá tomar las decisiones que permitirán
enmarcar el rumbo o camino que desea seguir. Por otra parte, la
planificación estratégica está relacionada en forma integral con el
proceso completo de la dirección, razón por la cual todo directivo o
gerente debe tener claro la naturaleza de las decisiones y su
realización.
Ahora bien, el aspecto básico de la dirección estratégica está
constituido por áreas principales de la estrategia:
· Productos y / o Servicios ofrecidos;
· Necesidades de mercado;
· Tecnología;
· Capacidad de producción;
· Métodos y Técnicas de Ventas;
· Mecánica de Distribución;
· Recursos naturales;
· Tamaño y Crecimiento;
· Rendimiento y Utilidad.
Cada una de estas áreas tiene definido un objetivo específico, el cual
influirá en el logro de las metas de la organización. Sin embargo, la
coherencia entre la estrategia corporativa y las estrategias de las
unidades organizacionales será la base para que una empresa llegue a
resultados satisfactorios. Sin coherencia, la estrategia, los planes y
la asignación de recursos no estarán ordenados y las posibilidades de
obtener resultados favorables se verán afectados.
La gran importancia de la aplicación de estrategias dentro de una
organización radica en el hecho que organiza las áreas de decisión
dentro de un marco de referencia estratégico, el cual es el concepto
unificador de la estrategia de la organización. Es decir, la estrategia
empresarial, como producto de un acto creador, innovador, lógico y
aplicable, genera un conjunto de acciones coherentes de asignación de
recursos y decisiones tácticas. Dichas acciones irán encaminadas a
lograr que la organización adopte una posición competitiva y ventajosa
en el entorno donde se desenvuelve y mejore la eficacia competitiva.
La idea es que los puntos referenciados, puedan servir en guía a todas
las personas involucradas de alguna u otra manera en la Dirección,
Planificación y Desarrollo Gerencial, a distintos niveles corporativos,
simplemente a modo de índice y de guía en el cumplimiento y consecución
sistemática de sus actividades gerenciales y directivas, contribuyendo
así a incrementar la efectividad de su unidad y como consecuencia sin
dejar de mirar a la organización como un todo integrado.
ESTRATEGIA EMPRESARIA
Con la globalización tecnológica, económica y empresarial que se está
dando, las organizaciones empresariales se han visto obligadas a definir
estrategias de cambio, las cuales suelen denominar estrategia
empresarial. La estrategia empresarial es el producto de un acto
creador, innovador, lógico y aplicable que genera un conjunto de
acciones coherentes de asignación de recursos y decisiones tácticas.
Estas acciones responden a lograr que la empresa adopte una posición
competitiva y ventajosa en el entorno donde se desenvuelve, así como
mejorar la eficacia competitiva. Esta estrategia sólo busca como fin
manejar exitosamente la transición entre una situación presente y otra
futura en la cual hay una promesa de mejorar y alcanzar su punto
culminante cuando se logra el compromiso de las personas involucradas y
afectadas, y se internaliza la nueva situación. Obviamente la estrategia
empresarial está enmarcada dentro de un proyecto que tiene principio y
fin, tiene un gerente responsable, así como unos resultados tangibles
esperados en un tiempo dado.
La primera función del proyecto consiste en establecer la visión, es
decir, darle forma al futuro desde un punto de vista financiero,
operacional y de negocios. Adicionalmente, debe lograr una visión
compartida entre los impulsores del cambio y los sujetos del mismo. Para
ello es necesario un contacto inicial orientado a difundir los objetivos
a mediano plazo y los posibles resultados. La información debe ser
continua y consistente para que la gente se involucre y tome conciencia
clara del cambio que se está produciendo.
Para estar seguros de que el sujeto ha comprendido el alcance del
cambio, saber cuáles son los resultados esperados y en qué situación
quedará o puede quedar, hay que hacerle participar a lo largo del
proyecto en actividades claras y contributivas. De la asimilación y
comprensión de la visión del proyecto que tenga el sujeto, saldrá la
primera reacción importante sobre el futuro de la estrategia
empresarial. Si es negativa, habrá que revisar la validez de las
premisas y el alcance, o bien mejorar su comprensión, ya que de otra
manera el sujeto no lo apoyará, ni lo intentará. Si la reacción es
positiva, indicará que el proyecto va por buen camino.
La segunda función del proyecto de estrategia de cambio consiste en la
instalación, es decir, la aplicación de técnicas que van desde sesiones
de información, discusión y divulgación, hasta películas y talleres de
motivación y autoestima. Si la reacción del sujeto es positiva, entonces
se pasa a la tercera función, de lo contrario habrá que revisar y hacer
los ajustes pertinentes en las instancias previas.
La tercera función consiste en aplicar la fase de aceptación, la cual
tiene que ver con la instalación de las nuevas formas de hacer las
cosas. Es decir, la puesta en práctica de los nuevo sprocesos, los
cuales deben ser revisados muy cuidadosamente para no dar un paso atrás
en el proyecto de estrategia empresarial.
Los pasos descriptos anteriormente indican un camino rumbo al éxito de
la aplicación de la estrategia empresarial. Cada una de las fases por
las que pasa un proyecto de este tipo es necesaria, la cual si no se da,
si se omite, puede significar la pérdida del control sobre su
implantación, elevando los niveles de riesgo y aumentando la
incertidumbre.
La experiencia ha demostrado que los cambios no se producen por decreto.
Un cambio se logra sólo cuando agrega valor y cuando las personas
involucradas perciben ese valor. Por lo tanto, el éxito o fracaso de la
aplicación de una estrategia empresarial quedará bajo la responsabilidad
del gerente del proyecto, el cual manejará y distribuirá información
oportuna para que los verdaderos interesados tomen las decisiones
apropiadas y oportunas.
LA PLANIFICACIÓN
Hoy más que nunca con la globalización –y a veces como si fuera un
requisito- los gerentes se ven compelidos a actuar bajo condiciones
altamente dinámicas, de modo que los cambios ya no son como antes la
excepción sino la regla de sus actividades. Crecer incluso implica
cambiar. Y los cambios –de cualquier manera que sean- se manejan con la
planificación. Un gerente planificador acopla los recursos necesarios de
la empresa y los aplica para dar respuesta a la problemática de los
cambios. La planificación en realidad forma los cimientos del
gerenciamiento. Usted o la junta de la empresa fijan los objetivos: será
la planificación la que permitirá establecer la forma de alcanzarlos por
medio de sus funciones como gerente.
Podemos definir la planificación como el proceso de seleccionar y
relacionar hechos en un entorno que puede incluir pronósticos o
suposiciones con el objeto de formular un escenario futuro de
situaciones conforme ciertos resultados deseados. Es como estar hoy y
suponer cómo estaremos en un futuro determinado. Es tener claro cómo se
está hoy, qué cambios o agregados se pueden introducir y extrapolar al
futuro en cuestión. Esta visión directa es un proceso deductivo, con
esto existente y lo otro a disponer llegaremos a cierto lugar. Pero
también puede ser un proceso inductivo, queremos llegar a cierto lugar a
partir de la situación actual, y debemos determinar qué iremos a
necesitar para cumplir el objetivo propuesto.
Planificar es una función básica y absolutamente necesaria en cualquier
empresa que crece o que simplemente cambia. Se trata de estimar cómo
lograr ciertos objetivos empresariales teniendo a la mano toda la
información de recursos posibles y haciendo la mejor prospección y
proyección hacia el futuro. No es saludable ni dejar de planificar, ni
hacerlo impulsado por las emociones. En estos tiempos actuales, incurrir
en la permanente improvisación, y no clarificar los objetivos o metas de
cualquier emprendimiento, por más intrascendente que éste pudiera llegar
a ser, es muy probable que los resultados sean catastróficos, dado que
las dimensiones y la diversidad de riesgos, o variables de entorno se
han multiplicado, y los tiempos para resolver y corregir son cada vez
más reducidos y con muy poco margen de error, ante el cual y una vez
producido es muy difícil remontar las situaciones adversas, en
cuestiones de costo y tiempo, factor que se ha convertido en uno de los
recursos más escasos, en donde la alta competitividad y la eficiencia
estrecha los márgenes para desperdiciarlo en intentos o ensayos sin una
dirección determinada.
La planificación se debe basar en información, situaciones, hechos lo
más precisos posibles. Planificar es una labor intelectual. Hay que
adelantarse a los hechos anticipando variantes que pudieran producirse,
así como la forma de encarar los imprevistos. Hay que estipular un
esquema de actividades y sus secuencias. En la planificación no debiera
haber lugar para emociones o simples deseos. La información, situaciones
y hechos, deben analizarse en base a los conocimientos y experiencia del
gerente. De todos ellos hay que extraer lo relevante y dejar lo
accesorio o complementario. Todo esto ayuda enormemente a visualizar el
proceso que haya que llevar a cabo para concluir con éxito los
objetivos. Un recurso clave es el tiempo, que hay que utilizarlo en gran
medida para planificar. Incluso planifique cosas que parecen simples.
Esta instancia y hábito de planificación será muy útil para cuando en
una contingencia e incluso imprevisto que surja, se tenga que diagramar
en inferioridad de condiciones por tiempo u otros recursos.
Si a veces, se incurre en pensar que no siempre se planifica, esto es
cierto, sobre todo en nuestras sociedades latinoamericanas donde es
bastante raro este hábito de prever y planificar. Muchos gerentes
sostienen que en realidad la planificación es propia de ambientes
específicas como los de fabricación, y no así de áreas más comerciales.
Así también son los resultados al final de su gestión. En otros casos
parece que la improvisación, y la imprevisión estuviera justificada.
Esto es porque el entorno es similar, o a veces peor. Pero con la
mentada globalización,, ahora si que es muy probable que el entorno no
sea tan malo, y seguramente desearíamos estar en la cresta de la ola.
PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA
La planificación estratégica, definida como el conjunto de actividades
formales dirigidas a producir una formulación estratégica, conforma los
mecanismos formales de obligado cumplimiento en un plazo previamente
fijado. La planificación estratégica aporta una metodología al proceso
de diseño estratégico, ya que permite establecer una serie de pasos que
guían a la dirección de la tarea de diseñar la estrategia.
La Planificación Estratégica es algo fundamental: precisamente por
definición, lo estratégico nunca es urgente ya que hace referencia al
largo plazo.
De hecho, se tiene como experiencia de que lo no urgente, por muy
importante que sea, tiende a verse relegado permanentemente. Y como
consecuencia, sin algún mecanismo formal de planificación estratégica,
es muy difícil que el directivo de una organización dedique el tiempo
suficiente a los problemas de este tipo.
La Planificación Estratégica no es sólo una herramienta clave para el
directivo de una organización. Es decir, todo sistema de planificación
estratégica implica, necesariamente un proceso iterativo top-down y
bottom-up (de arriba hacia abajo y viceversa); la dirección general
marca metas generales para la empresa y establece prioridades; las
unidades inferiores determinan planes y presupuestos para el período
siguiente: dichos presupuestos son consolidados y corregidos por las
unidades superiores, que vuelven a enviarlos hacia abajo en donde son
nuevamente retocados. Como consecuencia, el establecimiento de un
sistema formal de planificación estratégica hace descender la
preocupación estratégica a todos los niveles de la organización.
El punto anterior es fundamental porque, por un lado no puede hablarse
de un plan estratégico real si no se ha comunicado a cada unidad de la
organización qué es lo que debe hacer exactamente para que dicho plan se
cumpla, o sea concretamente, cuál es su participación activa
dentro del plan; y por otra parte es muy difícil obtener de las unidades
inferiores de la empresa, que son las que en definitiva hacen las cosas,
un grado de compromiso suficiente con la estrategia si consideran que no
han sido tomadas en cuenta a la hora de la formulación del plan.
En síntesis, aunque el diseño del plan estratégico es la tarea
fundamental de la dirección general y su puesta en práctica, su máxima
responsabilidad, no tiene ningún sentido el hacerlo desde arriba, ni se
debe ignorar el potencial de inteligencia de la organización, ni se
puede obtener la necesaria motivación sin involucrarla. En definitiva,
la Planificación Estratégica aparece como el último elemento necesario
para la elaboración y puesta en práctica de la estrategia en una
situación determinado. Sin embargo, con la aparición de empresas de
consultoría especializadas en diseñar e instalar sistemas de
planificación estratégica, se facilitó la rápida implantación e
implementación de los mismos. Como consecuencia de todo ello, en pocos
años la mayoría de las empresas de cierto tamaño aplicaron distintos
sistemas formales de planificación estratégica.
DIRECCIÓN ESTRATÉGICA
Todo personal directivo de una organización necesita comprender los
elementos básicos que constituyen una estrategia empresarial para así
poder desempeñar su función satisfactoriamente. La dirección estratégica
es una parte fundamental de la estrategia empresarial, dado que a partir
de ella se lleva adelante la conducción del proyecto.
La dirección estratégica tiene como finalidad definir un conjunto de
acciones que determinarán el camino o ruta a seguir por una organización
para el logro de sus objetivos. Por supuesto, el conjunto de acciones a
seguir estará determinado por el tipo de organización, las
características estructurales de los distintos sectores económicos y la
posición competitiva de la organización en el mercado actual.
Para establecer la dirección estratégica de una empresa debe
considerarse adicionalmente tanto la habilidad en la puesta en práctica
de una estrategia concreta, como l adecuada determinación de la misma.
Será responsabilidad del gerente o directivo, encaminar su empresa en la
dirección deseada.
Por otra parte, el gerente o directivo de una organización, debe valorar
el tiempo cuando defina su dirección estratégica, debido a que los
procesos estratégicos no son inmediatos. De allí que, primero, defina
cuidadosamente una estrategia concreta, para luego evaluar los diversos
mecanismos mediante los cuales la empresa podrá avanzar en la
consecución de sus metas estratégicas.
En la dirección estratégica específica, intervienen los siguientes
elementos fundamentales:
El Planeamiento: Este factor debe contemplar los siguientes objetivos:
Aclarar, ampliar y determinar los objetivos organizacionales;
Definir las previsiones;
Establecer las condiciones y suposiciones, bajo las cuales deben
desarrollarse las actividades;
Seleccionar e indicar las tareas para el logro de los objetivos;
Establecer un plan de logros;
Fijar las políticas;
Planear estándares y métodos para cumplirlos;
Anticipar los problemas futuros.
La Organización: debe responder a los siguientes objetivos:
Subdividir el trabajo en distintas obligaciones operativas;
Establecer los deberes operativos del grupo en posiciones operativas;
Reunir las posiciones entre unidades relacionadas y administrables;
Definir los requisitos de cada puesto;
Seleccionar y asignar al personal conveniente de acuerdo al puesto
adecuado;
Delegar la debida autoridad en cada miembro de la organización;
Proporcionar las instalaciones y los recursos que correspondan al
personal de acuerdo a sus puestos y tareas;
Revisar la organización en base a los resultados del control.
La Ejecución o Implementación: que tendrá en cuenta los siguientes
tópicos:
Comunicar y explicar los objetivos al personal de los niveles
inferiores;
Conducir y comprometer a todos los sectores para que pongan el mejor
empeño en las tareas y funciones asignadas;
Desarrollar y capacitar a potenciales integrantes del proyecto;
Recompensar y reconocer el trabajo bien hecho;
Revisar la ejecución en base a los resultados del control.
La Supervisión y Control: debe conformar los siguientes objetivos;
Comparar los resultados con los planes en general;
Evaluar los resultados contra normas de funcionamiento;
Idear medios efectivos para la medición de las operaciones;
Implementar las acciones convenientes para que los medios y técnicas de
medición sean conocidas;
Transferir los datos detallados en formas que posibiliten las
comparaciones, y puedan observarse las variaciones producidas a fin de
facilitar las tareas de seguimientos y efectuar las debidas
correcciones;
Sugerir oportunamente las acciones correctivas, si son necesarias;
Informar a los miembros responsables de los niveles superiores sobre las
interpretaciones de las mediciones realizadas.
EL GERENTE Y LAS POLÍTICAS DE EMPRESA
Toda organización tiene fijada una serie de normas o políticas que
contribuirán con el logro de los objetivos de la empresa. De hecho, el
cumplimiento de dichas normas o políticas recaerán siempre sobre el
gerente. En la persona del gerente está asignada la responsabilidad de
hacer cumplir dichas normas. No importa el nivel, dentro de la
estructura organizacional de la empresa, en donde esté ubicado; su
responsabilidad principal es hacer cumplir dichas normas y así lograr
alcanzar los objetivos organizacionales o por lo menos una parte de
ellos.
Para llevar adelante esta gestión, como gerente se trata de mantener una
relación artificial con las personas, es decir, dentro de una empresa o
una unidad departamental, le agrade o no como persona a los trabajadores
que están bajo su responsabilidad, ellos tienen que aceptarlo como su
gerente. Ahora bien, como gerente se puede tratar de mantener una
relación social con los trabajadores, pero ésta sólo funcionará si se
mantiene bien separada la relación social de la relación laboral. Esto
significa que no debe mezclarse las distintas relaciones que
generalmente se plantean. El gerente desempeña un papel administrativo
para obtener resultados, y la relación se basa en la lógica y no en la
emoción.
Además el gerente debe tener en clara, cuáles son sus obligaciones y así
sabrá cuándo y cómo resolver un conflicto de opiniones. Para ello debe
saber de quiénes son los intereses que representa y las metas por cuyo
cumplimiento se le remunera. También se enfrentará a exigencias
competitivas, esfuerzo y lealtad. Probablemente sus trabajadores
desearán que tome alguna
decisión, y a su vez su superior inmediato, preferirá que haga otra
cosa. Si el gerente es una persona debidamente informada sobre cuáles
son las obligaciones y las políticas de la empresa, estará en capacidad
plena para tomar una decisión conveniente, independientemente de que su
superior esté o no de acuerdo.
Igualmente, podrá considerar qué es lo mejor para la organización,
previa discusión con los niveles superiores e inferiores de la empresa.
El saber manejar con sensatez y equidad estas variables, le facilitará
el desempeño de su función como tal sin afectar las normas y las
políticas de la empresa. Finalmente, en algún momento puede llegar a
necesitar la ayuda de otras personas fuera de la empresa para cumplir
con los objetivos fijados. Para ello deberá saber establecer las
alianzas y contactos estratégicos, pudiendo convertirse así en alguien
muy valioso para la empresa como así también en el medio ambiente en
donde opera.
LA COMUNICACIÓN
Una de las principales cualidades que debe reunir un gerente es su
capacidad de comunicarse efectivamente. Una comunicación efectiva es la
base de la aceptación de sus políticas, que sus indicaciones sean
entendidas con claridad y produzcan un incremento en el rendimiento del
personal. Si un gerente no sabe comunicarse con su personal no logrará
que sus subalternos hagan bien su trabajo y, a su vez, si esas personas
no pueden comunicarse libremente con el gerente, se perderá la
información de feedback necesaria para una buena gerenciación e
incidentalmente podrá producir antagonismo.
Comunicarse es algo más que decir o escribir porque requiere el
entendimiento de las cosas. Hay veces que se crea la ilusión de una
comunicación efectiva cuando en realidad no incluye la mutua comprensión
de las partes; no puede suponerse que el sentido de lo transmitido sea
común al que genera un mensaje y a quien lo recibe. Hay muchos motivos
de las fallas de comunicación. A veces no se exponen directamente no
planteándose el verdadero problema; otras veces es por la influencia del
conocimiento y personalidad del receptor del mensaje, o directamente por
lo que dicho receptor espera o cree que se le dice.
Estos condicionamientos siempre existen como todos sabemos, no sólo en
las relaciones laborales, creando un vacío de comunicación. Un gerente
debe reducir ese vacío produciendo el clima de confianza y claridad
necesarios para que las comunicaciones se realicen en forma específica y
simple. Un mensaje debe referirse preferiblemente a un único tema, y
debe producirse en el momento oportuno sin anticipos que provoquen
divagaciones ni retardos que produzcan impaciencia.
Las comunicaciones escritas en algunos casos bajo la forma de reportes
pueden aportar un mejor entendimiento de las cosas. Para ello deben
reunir las características conocidas como las cuatro C: Completo, Claro,
Conciso y Correcto. Los mensajes no deben ser extensos limitando el
grado de detalle de modo que el intercambio quede librado al pase de
mayor información si es necesario. Cuando los mensajes van bajando por
la escala jerárquica casi siempre están sujetos a mayor o menor
deformación por parte de cada receptor. Por su parte, las reuniones
formales generalmente son más beneficiosas cuando las discusiones se
conducen con la mente abierta y no con un enfoque fijo y predeterminado.
Básicamente la comunicación se realiza para influir en el comportamiento
de otros. Pero debe tenerse presente que mientras un mensaje viene de
afuera, el significado se produce dentro de cada persona. Lo que se
transmite son los mensajes, no el significado. Ortega y Gasset decía que
las palabras son el logaritmo de las ideas, y todos hemos visto esas
gráfica pero que con esa representación en realidad indican números muy
diferentes. Pues así pueden resultar de diferentes las ideas y las
palabras.
Por último, no hay que olvidar que las comunicaciones implican
consideraciones no sólo fácticas, sino también emocionales incluyendo
todas las facetas de personalidad de una persona que se ponen
precisamente en juego durante el tiempo que dura una comunicación.
COMUNICACIÓN EFICIENTE
Si existe un propósito preestablecido para la comunicación y una posible
respuesta, el comunicador aspira a que su comunicación sea inequívoca,
es decir, logre lo que él desea. Entre otras cosas, uno de los
requisitos necesarios para la comunicación humana es que exista un
vínculo interdependiente entre el codificador y el decodificador. Se
entiende esta relación como un concepto diádico, esto es, que cada uno
requiere del otro hasta para su definición y existencia. La relación
actúa como un mecanismo que, entre otras cosas, permite al codificador
transmitir estímulos o informaciones para modificar el comportamiento de
otros o bien para que existan y se desarrollen lazos interpersonales.
La interdependencia supone una secuencia de acción-reacción, en la que
se suceden intervenciones y respuestas y en el que la respuesta o más
bien la calidad de la respuesta constituye la vía más expeditiva para
determinar si se ha logrado el efecto deseado. Esto es así y no a la
inversa. Además del codificador y del o de los decodificadores, también
subsisten en este proceso de comunicación el código utilizado y el
canal. Sin dejar de vincular todos los factores fundamentales que
intervienen en este proceso, nos centramos en el análisis del
codificador y el decodificador. Análisis que por lo demás, nunca será ni
podrá ser exhaustivo.
Conviene insistir aquí que cuando hablamos de proceso, lo hacemos con un
sentido de interacción constante en el que consideramos los
acontecimientos y las relaciones en un permanente devenir y en el que la
dinámica está determinada por la frecuencia, la calidad y fidelidad de
esas relaciones.
Aquí, de lo que se trata es de pensar en voz alta acerca de ese
mecanismo de comunicación y hacer un intento porque se comprenda que la
eficiencia en la comunicación constituye un factor definitivo en este
proceso. Por esa razón, para que una comunicación sea eficiente, hay que
considerar además, aspectos como quién, por qué y con quién nos estamos
comunicando, esto supone tener claro también, otros aspectos como:
formas de conducta en la comunicación, es decir, las informaciones que
se producen, el estilo de esas producciones, los medios de que se vale
el comunicador para hacer llegar esas informaciones y el contexto en el
que ellas se originan.
De acuerdo con esto, se puede señalar que para ser un codificador de
alta fidelidad, éste tiene que expresar de forma apropiada y adecuada el
contenido de la información. No es suficiente con estructurar
internamente el mensaje, sino que también hay que tomar en cuenta la
realidad sociocultural en el que está enmarcado el acto comunicativo,
decidir acerca del contenido y la estructura del mensaje, para proceder
a codificarlo y determinar luego, la forma lingüística que finalmente lo
conducirá al establecimiento de la comunicación. Asimismo, el
codificador debe ser competente, lo cual quiere decir, que debe disponer
de una competencia lingüística y de una competencia comunicativa que se
corresponda con su rol de codificador.
La competencia lingüística, supone poseer una base fónica y gramatical
de su sistema lingüístico, conocer un número racional de vocablos, y
conocer y dominar las reglas que rigen el funcionamiento de la lengua.
La competencia comunicativa, significa que el comunicador debe poseer
habilidades para el empleo adecuado de la lengua; hacer uso racional de
su competencia lingüística y comprender que las realizaciones
lingüísticas deben ajustarse a la situación o al seleccionar y a emplear
el registro más conveniente y adecuado a la circunstancia; a aplicar
estrategias para seleccionar las formas lingüísticas; a tomar en cuenta
la intencionalidad de la comunicación; a conocer el tema y, por sobre
todo, a conocer al decodificador; sus reacciones, características
generales, conocimiento y dominio del tema, entre otros aspectos.
Por su parte, ser decodificador de alta fidelidad supone interpretar el
mensaje con una gran precisión, lo cual significa que debe ser
competente en la lengua y en las normas sociolingüísticas que la rigen.
Esto es, tener la suficiente habilidad para captar la información en
toda su dimensión, pero al mismo tiempo ser activo en el procesamiento
de la misma, ser capaz de traducirla, de asignarle una significación, de
interpretar las intenciones del codificador, utilizar su competencia
comunicativa para extraer la mayor información: captar y comprender las
claves lingüísticas, reconocer los núcleos semánticos, reconstruir el
significado subyacente, hacer inferencias, aplicar su capacidad
deductiva y de síntesis, así como recurrir a sus marcos conceptuales
para reacomodar o recrear la información.
Este esbozo nos sirve de marco para precisar las características que, a
nuestro juicio, debe poseer tanto el codificador, como el decodificador
de alta fidelidad. En la medida en que cada uno de ellos cumpla
cabalmente con las funciones que les son inherentes, en esa misma medida
tendremos una comunicación eficiente, o lo que es lo mismo, el propósito
inicial se habrá alcanzado: lograr lo que se desea a la vez que es
obtener una respuesta que se corresponda con lo comunicado.
Todo esto viene a colación, porque siempre hemos considerado que en una
organización, la gerencia debería actuar en concordancia con la
funciones que rigen para el codificador, porque en esencia actúa como
tal. En tanto que quienes laboran con ella y a su alrededor o mantienen
relaciones con ella, se deberían desempeñar como decodificadores.
Estamos conscientes de que la comunicación es un proceso intercambiable,
pero que en todo caso, en este marco, siempre se aspira a que las
actuaciones d uno o de otro sean conformes a las características
definidas para cada uno. Lo que equivale a decir, en tros términos, que
la gerencia emulando al codificador, decide, planifica, dirige, define
estrategias, orienta el proceso. En tanto que a sus colaboradores les
corresponde, con base en las directrices y de algún modo operar sobre el
proceso, hacer que el nivel de abstracción se haga accesible y funcional
e implementarlo.
REINGENIERÍA
La reingeniería de negocios significa volver a empezar, arrancar de
cero. Significa olvidarse de cómo se realizaba el trabajo en otros
tiempos y decidir cómo se puede mejorar ahora. Lo que importa es cómo se
quiere organizar hoy el trabajo, dadas las exigencias de los mercados de
hoy en día y el potencial de las tecnologías actuales. Cómo se hacían
las cosas y los recursos que se requerían no tienen importancia para el
rediseñador de negocios.
La reingeniería no pretende modificar el comportamiento del personal en
todos sus niveles, sino todo lo contrario, aprovecha sus disposiciones y
experiencias dando rienda suelta a sus ingenios y sus competencias.
Según Hammer & Champy: Reingeniería es “la revisión fundamental y el
rediseño radical de procesos para alcanzar mejoras espectaculares en
medidas críticas y contemporáneas de rendimiento, tales como costos,
calidad, servicio y rapidez”.
Para ello se necesita abandonar las viejas ideas acerca de cómo se debía
organizar y dirigir un negocio. Se tienen que abandonar los principios y
procedimientos organizacionales y operativos que se utilizan en la
actualidad y crear otros enteramente nuevos.
Es importante no confundir reingeniería con los siguiente aspectos:
A pesar del destacado papel de la informática en la reingeniería, este
último no es lo mismo que automatización. Automatizar los procesos
existentes es trabajar sobre bases que podrían estar fuera de las
exigencias del mercado; lo ideal es precisamente hacerle reingeniería a
dichos procesos y sobre éstos automatizar o no según lo indique su
factibilidad;
La reingeniería de procesos o negocios es diferente a la llamada
reingeniería de software, que significa construir sistemas obsoletas de
información con tecnología más moderna;
Rediseñar una organización no es lo mismo que reorganizarla, reducir el
número de niveles o hacerla más plana. Aunque la reingeniería sí podría
originar una organización más plana, como también podría resultar una
más horizontal, todo depende de lo que se requiere para la producción.
La reingeniería no es lo mismo que gestión de calidad ni de ninguna otra
manifestación contemporánea relacionada con Calidad Total. No obstante,
los problemas de calidad y la reingeniería comparte ciertos temas
comunes, por lo que terminan vinculándose, una como un camino para
lograr la otra, o sea la reingeniería para obtener calidad. Ambos
reconocen la importancia de los procesos, y ambos empiezan con las
necesidades del cliente, y ambos trabajan revisando las instancias hacia
atrás.
Reconstrucción de Procesos
Para hacer frente a las demandas contemporáneas de calidad, servicio,
flexibilidad y bajo costo, los procesos deben ser sencillos. De esta
manera se facilita el diseño de los procesos y las formas a darle a las
organizaciones.
Un proceso de reingeniería puede originar lo siguiente:
· Que varios procesos se combinen en uno;
· Trabajadores que antes no tomaban decisiones, ahora sí las tomen;
· Los pasos de los procesos se ejecuten de forma secuencial;
· Las actividades se realicen en el sitio ideal;
· Se minimicen las verificaciones, conciliaciones y controles;
· Que el gerente ofrezca un único punto de contacto, en forma abierta y
sin barreras;
· Que se produzcan operaciones centralizadas, descentralizadas o
híbridas.
Si bien se empieza por rediseñar los procesos, no se termina en ese
punto. Los cambios fundamentales en los procesos afectan a muchos otros
aspectos de una organización. Una compañía que se rehusa a cambiar su
estructura de informática no puede ser rediseñada. De la misma forma que
una compañía que piense que tecnología es lo mismo que automatización no
se puede rediseñar.
La informática juega un papel importante en la reingeniería de procesos,
pero también es frecuente que se la haya utilizado en forma incorrecta.
La informática es la herramienta más importante en la reingeniería, a
pesar de que existe reingeniería sin tecnología informática, hoy en día
es casi imposible no relacionarlas. Por eso el mal uso de la informática
en el proceso de reingeniería podría ser más peligroso que el seguir
trabajando como se venía haciendo, y es donde cabe aquella frase que
reza: “peor es el remedio que la enfermedad”.
Las experiencias de los grandes expertos de la reingeniería aún no ha
creado un modelo estándar para la aplicación de un proceso establecido.
No obstante, existen experiencias de empresas que han suministrado
información sobre sus resultados, que han sido aplicados y hasta
mejorados en organizaciones del mismo ramo o tamaño- En otras
oportunidades, los expertos en reingeniería han documentado experiencias
que sirven de gran utilidad para los empresarios decididos a cambiar
totalmente sus métodos de trabajo.
¿Porqué las Organizaciones recurren a la Reingeniería?
El motivo por el cual las organizaciones están recurriendo a la
Reingeniería actualmente está fundamentalmente basado en su deseo de
ANTICIPACIÓN, si algo puede anticipar del futuro en relación con la
época actual es la necesidad de disponer de la capacidad de innovación.
Los cambios están ocurriendo a una velocidad tal, que las acciones y
estrategias exitosas en un pasado caracterizado por cambios evolutivos,
no bastan como fundamento de Competitividad en el mercado nacional y
mucho menos en el internacional. Las grandes organizaciones están dadas
a las transformaciones de sus procesos y al cambio profundo de sus
procedimientos conscientes de la importancia que tiene hoy en día la
Calidad del Servicios, basada en los tiempos de respuesta y en la
atención directa al cliente, acciones directas que permitirán
incrementar la fortaleza competitiva en el futuro.
REINGENIERÍA EN POS DEL ÉXITO
Hoy en día son muchas las organizaciones que están en búsqueda de la
excelencia, y están haciendo fuertes inversiones en la implantación de
Metodologías de Calidad, Ingeniería de la Información, Tecnología y
Reingeniería.
Reingeniería, como término de moda ofrece innovación y rediseño de los
procesos centrales de una organización. Es la búsqueda e implantación de
un cambio radical en los procesos empresariales para alcanzar resultados
decisivos. El problema a resolver es como aplicarla, para lo cual no
existe una receta o un modelo determinado.
Según Michael Hammer, el éxito de la Reingeniería radica en la formación
de equipos de trabajo, eliminando sustancialmente esas barreas de
resistencia al cambio, formando recursos humanos altamente
especializados, y con altos niveles de autoestima. El objetivo es
minimizar y eliminar las tareas que no le agregan valor al proceso y
ganar eficiencia.
Si bajo la responsabilidad de un ejecutivo, está el rediseño de los
procesos su mejor herramienta es una hoja de papel en blanco:
· Lo primero que hay que hacer es, repensar la manera de cómo ejecutar
un negocio o u proceso.
· Lo segundo es evolucionar hacia los procesos, olvidándose de las
funciones, e integrando las áreas funcionales hacia un objetivo común,
eliminando los niveles de burocracia, o sea tareas que no agregan valor,
controles y firmas, siempre con la mente apuntada al cliente final.
· Tercero, si se desea una organización nueva, plantear cuál sería la
nueva visión o perspectiva que se le quiere dar.
En general las razones para todo este replanteo de la visión, y la
alternativa de un cambio están relacionadas con “Querer ser el mejor en
el segmento” y “Tener la premisa que su organización existe para
satisfacer las necesidades de los clientes”.
Ahora ¿cómo poder incrementar las oportunidades éxito?. La idea gira en
torno a analizar cuidadosamente que tipo de negocio se desea tener y
como se quiere hacer dinero y ser competitivo a la vez: CALIDAD DE
PRODUCTO / CALIDAD DE SERVICIO.
La reingeniería se encarga de los procesos y de las actividades que le
agregan valor al producto. La estrategia determina la prioridad del
negocio. La reingeniería es una técnica top-down, es decir debe ser y
estar dirigida por personas con autoridad, dado que es interfuncional.
Con reingeniería se detectarán los factores críticos y surgirán las
propuestas de las ideas radicales para solucionarlos. Es aquí donde
surge la resistencia al cambio y un sin fin de justificaciones el porque
las nuevas ideas no darán los resultados esperados, la estrategia reside
en contar con un equipo de trabajo y designar: Dueños de procesos
conscientes de la necesidad de cambio y la urgencia de competir para ser
mejores.
La Reingeniería diseña de afuera hacia adentro, y su poder y liderazgo
arranca desde la hoja de papel en blanco donde se inicia el rediseño del
proceso. Para llenarla se ha de empezar por los clientes haciendo la
pregunta clave: ¿Cómo quieren ellos hacer negocios con nosotros?, o bien
pensado ¿Qué es más importante para nosotros si fuéramos clientes?.
Ø La Calidad del producto
Ø La Calidad del servicio
Ø El tiempo de Respuesta
Ø Todo lo anterior
Recurrir a los especialistas. Busque asesores en el área del negocio y
vislumbre con ellos el impacto de la implantación de los nuevos procesos
y hágalos permanentes. Tener presente siempre que en la continuidad de
la gestión está la clave del éxito.
Combinar las iniciativas, involucrando a todas las partes de la
organización. Para ello se debe pensar en:
Ø La Estructura de la organización, haciéndola más plana;
Ø Integrando lo más posible todos sus procesos;
Ø Preservar la gente y su cultura, pensando desde su especialización
hasta la multidisciplina;
Ø Utilizar como aliados indispensables en la incorporación de
Tecnologías y Sistemas de Información.
El motivo por el cual las organizaciones exitosas están recurriendo a la
Reingeniería actualmente esta basado en su deseo de “ANTICIPACIÓN” si
algo pueden anticipar del futuro en relación con la época actual es la
necesidad permanente de disponer de la capacidad de innovación. Los
cambios están ocurriendo a una velocidad tal, que las acciones y
estrategias exitosas en un pasado caracterizado por cambios evolutivos,
no bastan como fundamento de Competitividad en el mercado nacional e
internacional. Las grandes organizaciones están dadas a las
Transformaciones de sus procesos y al cambio profundo de sus
procedimientos conscientes de la importancia que tiene hoy en día la
Calidad del Servicio, basado en los tiempos de respuesta y en la
atención directa del cliente, acciones directas que permitirán
incrementar la fortaleza competitiva en el futuro.
Las nuevas estrategias hoy pasan por:
Conocer más y mejor al cliente: Acortar las distancias que separan los
lugares en donde se elaboran los productos y quienes consumen dicha
producción, dado que a veces las ofertas no constituyen en realidad una
satisfacción total a quienes utilizan dichos productos, sencillamente
porque muchas veces existe un divorcio cultural entre ambas partes, y el
cliente termina conformándose con lo que se aproxima a su necesidad,
pero esto constituye un peligro potencial, dado que ya no existen
clientes cautivos, y los mismos toman otra opción ante una alternativa
que mejore la existente ante las necesidades planteadas del cliente.
Este acercamiento exige por parte de una empresa escuchar atentamente
las motivaciones y sugerencias de un mercado actual y potencial de
consumo para mejorar o ampliar la oferta de productos.
Mayor flexibilidad y amplitud que permiten opciones múltiples del
negocio: Las organizaciones exitosas tienen una actitud orientadas
permanentemente hacia el aprendizaje, para lo que han destinado muchos
recursos a la globalización de sus economías, a la expansión de sus
mercados y a la prontitud en su toma de decisiones. La diferencia está
en la capacidad de respuesta de la organización ante las exigencias y
embates del entorno, y desde luego en un futuro no muy lejano en una
nueva cultura gerencial, como tal engloba el concepto de continuidad,
desde la evaluación del negocio existente a la luz de la visión actual y
futura, hasta la implantación de nuevos procesos.
Actualmente son muchas las organizaciones a nivel mundial que están en
la búsqueda de la estrategia que les permita diseñar la plataforma y
condiciones necesarias para potenciar sus recursos humanos, dirigidos a
implantar esquemas ágiles y flexibles que hagan posible dar repuestas a
las exigencias del entorno. Es por ello que el nuevo liderazgo sabe que
loa transformación sólo se logra conscientes de la realidad,
visualizando el futuro e iniciando desde ya su construcción. Estas
organizaciones están conscientes que la Reingeniería no se limita
simplemente al cambio de diseño o la simplificación y mejora de los
procesos, ella implica una actitud mental diferente y un cuestionamiento
profundo de los paradigmas de la organización, en tal sentido es una
especie de punto de partida organizacional, donde se cuestiona el rol
Gerencial, o más aún su propia existencia.
La reingeniería propone cambios radicales que van desde el rediseño de
los procesos hasta los cambios organizacionales. Por lo general sucede
que las organizaciones son burocráticas, lentas, rígidas y de
administraciones de latos costos, con estructuras jerárquicas. La
Reingeniería fortalece la formación de equipos de trabajo en vez de
departamentos, rediseñando radicalmente las formas de cómo estamos
haciendo el trabajo, determinando el Qué, Quién, Cuándo, Cómo y Dónde,
unificando tareas en un proceso y estructuras, convirtiendo la
organización jerárquica en una organización más plana, orientada a
mejorar la atención y el servicio a los clientes en una forma más ágil,
innovadora, directa y de costos menores, identificando los dueños de los
procesos, sin perder la visión global del proceso desde el principio al
fin, para así poder generar los cambios continuos de mejoramiento.
Es importante destacar que el factor clave del éxito de un proceso de
transformación radica en el hecho de comprender que el cambio sólo lo
puede lograr la gente, pues son ellos quienes visualizan el futuro y
realizan y promueven esos cambios. Apoyarse en Reingeniería es un buen
punto de partida para afianzar el progreso y el mejoramiento integral de
los procesos, sin olvidar que más allá de la metodología, Reingeniería,
Calidad Total, Tecnología y de la Ingeniería de la Información está en
la gente. La Tecnología de la Información particularmente como
facilitadora esencial de la oportunidad. Por eso conviene precisar que
la Reingeniería no es fuerza bruta de automatización, tampoco es
reestructuración, es la implantación de nuevos procesos basados en el
diseño ideal de los procesos con la mente puesta en el negocio,
proponiendo a los gerentes “pensar en grande”, dejando de lado toda la
sabiduría convencional.
REINGENIERÍA EXITOSA
Ya sabemos que la concepción más lineal de REINGENIERÍA es CAMBIO.
El primer paso hacia el cambio, y el más difícil, es definir el
objetivo, ya que antes de que usted defina cómo quiere cambiar, debe
identificar el resultado específico que desea lograr. Un enfoque válido
y probado para cualquier empresa puede ser evaluar – utilizando
reingeniería- el “Servicio al Cliente”, la gente, los procesos, la
tecnología, la infraestructura, los proveedores y lo más importante, el
nivel de satisfacción de los clientes. El fin debe ser lograr la
integración del negocio, es decir, donde todos los componentes estén
engranados para maximizar el valor del negocio y prestar un mejor
servicio.
Completar un esfuerzo de Reingeniería exitosamente es difícil, sino se
involucra a todos los miembros de la organización en el cambio, y si no
se preparan para él, pero se reconoce el éxito cuando se ha logrado, Los
Clientes lo identifican en la calidad del servicio y el de los
productos, los empleados lo siente con una visión compartida y con el
trabajo en equipo, y la gerencia en la óptima administración de sus
recursos y en la calificada gerencia de sus talentos.
Pensando en grande: la Reingeniería es un gran esfuerzo que exige
cambios en muchas áreas de la organización. El grado de estos cambios
nos lleva a considerar un factor de suma importancia para el éxito de la
Reingeniería. Un liderazgo ejecutivo con una visión clara de la
realidad, “El Debe Ser” y la identificación de sus empleados con la
integración en equipos de trabajos orientados a la calidad de servicio y
al mejoramiento integral de los procesos.
Principios de la Reingeniería
Organizar en base a resultados y no en función de tareas. Este principio
sugiere que una persona ejecute todos los pasos de un proceso. Diseñar
el trabajo de esa persona en base a objetivos o resultados y nó en
cuanto a la automatización de tareas.
Evaluación de productos. Ahora que la información por computadora está
disponible, los departamentos, unidades e individuos pueden ayudarse
más. Con Reingeniería y con la optimización de la utilización de la
tecnología de información, las personas que necesitan obtener un
resultado puedan hacerlo por ellas mismas sin tener que esperar que lo
procesen otras. Por ejemplo, utilizando bases de datos y los sistemas de
información puede ser accedida y procesada a conveniencia por cada uno
de los niveles de la organización sean estos: operativo, administrativo
y gerencial; optimizando los tiempos de respuesta y eliminando tareas
intermedias que no le agregan valor al proceso.
Incluir el trabajo de procesamiento de información en el trabajo real
que produce la información. Este principio sugiere mover el trabajo de
una persona o departamento a otro. Entonces la idea es que la misma
organización que genera y produce la información, también pueda
procesarla. En el pasado, la gente no tenía el tiempo suficiente o no se
les tenía la confianza, para realizar ambas tareas. Esto hoy en día no
debería ser así, pues insinuaría que la gente es incapaz de utilizar la
información que ellos mismos generan, más aún cuando estamos en
presencia de mayor cantidad de personas con alto grado de calificación y
formación partiendo desde los niveles inferiores.
Utilizar los recursos geográficamente dispersos como si estuvieran
centralizados. Utilizar bases de datos, redes de telecomunicaciones y
sistemas de procesamiento estandarizados, para lograr los beneficios de
escala y coordinación (centralización), mientras se mantienen los
beneficios de la flexibilidad y el servicio (descentralizado).
Unir actividades paralelas en lugar de integrar sus resultados. Este
principio llama a crear nexos entre funciones paralelas y coordinarlas
durante el proceso en sí, nó después de que el mismo haya terminado. Las
redes de comunicación, bases de datos compartidas y la teleconferencia,
pueden unir a los grupos independientes para que la coordinación sea
progresiva.
El centro de la Toma de Decisiones debe estar en donde se ejecuta el
trabajo, y debe crearse un control dentro del proceso. Registrar
información directamente donde se origina y almacenarla en bases de
datos que se encuentren en línea, para que puedan ser utilizadas por
todos aquellos que la necesiten.
REINGENIERÍA, TECNOLOGÍA Y RECURSOS HUMANOS
La profunda crisis y los intensos cambios que enfrenta la empresa hoy,
fue anunciada y caracterizada por Alvin Toffler hace ya más de una
década en su libro “La Tercera Ola”: agotamiento de las empresas basadas
en principios electromecánicos esencialmente sencillos, con elevada
utilización de energía, con cantidad considerable de desperdicios y
polución; caracterizada por controles fuertemente centralizados, largas
series de producción, productos uniformados, bajo nivel de
especialización de mano de obra y actividades monótonas y repetitivas.
Desde que Toffler hizo su pronóstico, los especialistas y estudiosos de
la organización han producido teorías y modelos orientados, entre otros
aspectos, a modificar la cultura organizacional, flexibilizar la
estructura administrativa, mejorar el sistema de producción, agilizar
los sistemas de
información, e introducir nuevas técnicas de trabajo. La literatura
especializada reporta numerosos casos de empresas que no sólo lo han
introducido, adoptado y aplicado las teorías y modelos propuestos, sino
además, los fracasos estruendosos que han tenido: unas veces en la
introducción
del cambio y otras en su adopción y/o aplicación. Como causas se indican
preferentemente, el enfoque y tratamiento aislados que le han dado a los
elementos que integran la organización y la resistencia al cambio que
manifiestan los trabajadores.
Reingeniería prescribe una simbiosis entre la tecnología de la
información y la transformación de la estructura administrativa, a
partir del rediseño total de los procesos básicos del negocio de la
empresa: al cambiarse el núcleo de competencia de la empresa se
desencadenan efectos paralelos; afecta la actitud y valores e los
trabajadores hacia la competencia, se incrementa la productividad, se
gana ventaja competitiva en el mercado y guía las acciones y el
comportamiento gerencial. Con Reingeniería se rompe el conjunto de
preceptos y convicciones acerca de la organización del trabajo,
establecidos hasta ahora por los especialistas y estudiosos del área, lo
que algunas autores conceptualizan como “el cambio de paradigma”.
El modelo de Reingeniería busca el éxito de la empresa desde su interior
a través de la interacción de dos factores: satisfacción total del
cliente y procesos de trabajos efectivos y eficientes. El modelo exige
reorganización de flujos de trabajo, combinación de pasos de procesos y
eliminación de tareas repetitivas, en función del conocimiento e las
necesidades de los clientes. Demanda además, una alta transformación
tecnológica que va más allá de la automatización de procesos o de
construcción de sistemas: requiere información nueva, y sistemas a
medida, utilizando lo más novedoso en tecnología para maneja la
distribución de datos y la toma de decisiones.
Reingeniería cambia radicalmente la secuencia del trabajo y las
relaciones dentro de la organización. A manera de ilustración: un
trabajador, acostumbrado a ejecutar actividades rutinarias aisladamente,
con el nuevo esquema, tendrá que ejecutar tareas múltiples, con
responsabilidades en la toma de decisiones; un director o Supervisor
podrá quedar sin personal a quien dirigir o supervisar, unidades
funcionales podrán desaparecer de la estructura administrativa y con
ellas, surgirán despidos de personal. Reingeniería significa un cambio
estructural, y los cambios estructurales producen resistencia manifiesta
de los trabajadores. De allí surge la pregunta: ¿Cómo introducir,
adoptar y aplicar Reingeniería en la organización con éxito y de manera
efectiva?
El cambio estructural, a diferencia del cambio cíclico, es difícil, pero
no imposible. El mismo no puede presentarse precipitadamente, ni tampoco
obstaculizando la producción de la empresa. Debe ser programado con
suficiente anticipación, buscando el equilibrio organizacional. En
primer lugar, el esfuerzo del cambio debe comenzar desde los niveles
superiores de la organización y ser conducido hacia abajo, o sea los
niveles operativos. Existe la convicción arraigada de que las
necesidades de cambio de la organización sólo deben ser comunicadas a
los trabajadores, con una exposición de motivos. Se les explica en
detalle las competencias del trabajo que se requieren de ellos, y se le
acompañan con las instrucciones para trabajar de acuerdo con el nuevo
modelo. Contrariamente, el proceso de cambio debe fundamentarse en la
creación de un clima propicio para fomentar el cambio, sin insistir en
soluciones específicas.
Se sabe que las empresas están conformadas por diferentes tipos de
recursos, tales como los financieros, tecnológicos y humanos. En estos
tiempos moderno, se acentuado enormemente que de todos los recursos
mencionados, el más importante es el recurso humano, ya que ninguna
empresa puede funcionar sin personas que la administren, ensamblen y
operen. Se puede tener mucho capital para la inversión, mucha tecnología
para la producción, muchos edificios y oficinas para operar con la
empresa, pero sin las competencias humanas, todo lo demás no se podría
vincular. Actualmente la tecnología está desplazando al ser humano, en
las tareas monótonas y repetitivas, con los consiguientes beneficios que
esto devenga, pero nunca va ha poder sustituir en su totalidad; logrando
sí en el primer caso realizar procesos de manera más eficientes,
reduciendo los costos por mano de obra entre otras ventajas.
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