APRENDIENDO A SER LO QUE ELEGISTE SER

Autor: Ernesto Rodríguez Moguel

Motivación

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02-2004

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Nosotros no somos diferentes de esos niños. Debemos compartir afecto con aquellos de nuestro universo o moriremos. La muerte, como resultado de una falta de afecto, no vendrá tan rápida o misericordiosa en los adultos como lo es para los niños. Sin embargo, es igualmente predecible.
Nos pasamos esta fuerza de vida de unos a otros a través de las muestras de afecto. Es de vital importancia para la salud el que muestres afecto y que lo recibas. El verdadero afecto no es necesariamente el intercambio de abrazos y besos. Esos actos pueden muy bien intercambiarse sin que exista ningún afecto de por medio.
Algunas personas encuentran al compartir su cariño con otros seres humanos tan difícil, que vuelcan su afecto hacia los animales. Estas personas llenan sus necesidades de afecto dándolo a los objetos amados de sus vidas, sus mascotas. Al hacerlo, intercambian la misma energía vital que nutre a los seres humanos, no podría provenir de ninguna otra criatura diferente o que no formara parte del mismo patrón vibrante de los seres humanos. Así como nuestros niños son criados con las leches de otras criaturas no humanas, nuestros espíritus pueden nutrirse de su afecto. Somos la misma familia.
Sólo es posible dar a otras personas aquello que tenemos para nosotros mismos. Un hombre pobre no puede darte o prestarte dinero. Un hombre que no posee un huerto, no puede darte frutas, por consiguiente; para poder dar afecto necesitamos tenerlo.
Para muchos de nosotros, la experiencia con otros seres nos ha enseñado qué tan fácilmente podemos ser lastimados. A veces parece ser más seguro aparentar afecto y jugar juegos de afecto que abrir nuestro corazón y entregarnos verdaderamente. Los juegos de afecto, sin embargo, no pueden nutrir la parte profunda y vital de nosotros, que debe intercambiar energía amorosa con otros seres para poder seguir adelante. Se requiere que confíes por tu lado, para que puedas intercambiar afecto sincero con otra persona.
Para tener mayor afecto en tu vida, empieza hoy a dar más afecto a aquellos que te rodean. El acto de dar está relacionado muy estrechamente con el acto de recibir. Al repartir estos regalos, recibirás automáticamente las recompensas de los regalos. El acto de regalar requiere de dos personas que se rindan mutuamente. En ese momento el que da y el que recibe, se vuelven uno.
Una señora que tenía por costumbre dar limosna a un pobre a la puerta de la iglesia que frecuentaba, se llevó un día la mano al bolso, y sólo entonces cayó en la cuenta de que se le había olvidado. El mendigo mantenía la mano extendida hacia ella, y entonces reaccionó con tacto y rapidez. Le dijo “hoy no tengo nada que darle, pero al menos puedo estrecharle la mano. Y así lo hizo, con sincera naturalidad y sentimiento. El mendigo no se dejó ganar en cortesía, aceptó el apretón de manos y dijo: Hoy me ha dado usted más que todos los demás días.
 
Aclárate con tus amigos
La verdadera amistad es una planta de lento desarrollo,
que debe de resistir la adversidad antes de tener derecho a esa denominación.
George Washington
El Mullá Naserudín vio un grupo de policías en la plaza del pueblo, y echó a correr inmediatamente a toda velocidad para escaparse. Los policías lo persiguieron calle tras calle y campo tras campo por todo el pueblo y los alrededores. Por fin, él se paró de repente, se dio la vuelta y dio la cara a sus perseguidores. Los policías casi se le cayeron encima con la velocidad que llevaban; por fin pararon y lo rodearon. Cuando todos recobraron el aliento, el Mullá preguntó: ¿Por qué me perseguíais? Contestaron: Porque te estabas escapando de nosotros. Bien, replicó el Mullá, pero ahora no me escapo de vosotros. A lo cual el jefe de la policía respondió: Tampoco nosotros te perseguimos ahora. Y así acabó el enfrentamiento. Esta es la historia de muchos malentendidos entre amigos.

Crea el hábito de la lectura
Los libros son las abejas
que llevan el polen de una inteligencia a otra.
Lowell
Algunas personas se han preocupado por no tener una carrera, y piensan que no lograrán ser alguien importante en la vida por esta carencia, pero yo te voy a decir lo contrario: no es condición necesaria y suficiente cursar una carrera para triunfar en la vida, sólo basta que tengas la instrucción adecuada para funcionar en la sociedad. La mejor manera de tener dicha instrucción dentro de cualquier área del conocimiento es leyendo. La lectura te da información actualizada de lo que está pasando en el mundo, de las corrientes del pensamiento, de la nuevas tecnologías, etc. La lectura tiene doble propósito; por un lado te instruye y por otro, leer me parece considero que es una muy buena manera de relajarse. Entrar en la mente y en la experiencia de otro ser humano que quizá desde hace muchísimos años dejó de existir, es una experiencia inolvidable.
El hombre que no ha tenido el hábito de leer, está prisionero en su mundo inmediato en cuanto a tiempo y espacio. Su vida cae dentro de una rutina establecida; se limita al contacto y la conversación con algunos amigos y conocidos, y no ve más de lo que sucede en su alrededor. De esta prisión no hay fuga posible. En el momento en que tomas un libro entras en un mundo distinto, y si se trata de un buen libro, inmediatamente entras en contacto con uno de los mejores narradores del mundo. Este narrador te guía y te conduce a una nación diferente o a una época distinta, y te platica situaciones que nunca te hubieras imaginado o te invita a discutir algún tema especial o un aspecto de la vida de la que nada conoces.
Para vivir un par de horas en un mundo y alejar nuestros pensamientos de las exigencias del presente inmediato, es un privilegio que deben envidiar aquellos que se encuentran presos en las cárceles corporales.
La lectura es un hábito, y como tal es necesario formarlo. Algunas personas podrían decir que no encuentran satisfacción en leer; que se cansan desde el momento en que ven la extensión de un texto o un libro. Otros afirmarán que tal o cual tema no les interesa. Quizás algunos dirán: "Yo comienzo con entusiasmo, pero después de diez o doce renglones me canso y lo dejo". A todos les contesto que la lectura es un hábito que surge de un simple acto de elección. Un mal hábito puede ser substituido por un buen hábito. ¿Por qué no mejor te formas el hábito de permitirte un breve espacio de cinco minutos al día para leer?
Si no tienes el hábito de leer, mi mejor recomendación es que te comprometas a trabajar en ello. Existe una extensa fuente de publicaciones como libros, manuales, literatura técnica, periódicos y revistas, para ampliar tu propio conocimiento y acervo cultural. La lectura es poder absoluto. Cuando abres un libro, abres un mundo lleno de conocimiento, diversión y entusiasmo. Únete a esos científicos, poetas y héroes en una emocionante travesía para visitar otros mundos maravillosos y misteriosos, englobados dentro de la palabra escrita.
¿Alguna vez te interesaste en un libro o una publicación? ¿Qué te llamó la atención? ¿El título? ¿Las ilustraciones? ¿El tema? ¿La portada? Todo parece coincidir con la subjetividad con que te fuiste formando. Te has formulado preguntas, has hecho análisis de todo lo que te rodea. Y allí comienza una especie de oferta y demanda entre lo que necesitas o deseas saber y lo que quieren hacerte saber. Tú deberías elegir, porque necesitas tener una vivencia correcta de las cosas. En cierto modo, necesitas creer en algo. Creer no sólo en sentido espiritual, sino en aceptar (o no) conceptos, hechos y realidades de otros hombres. Es éste el momento, entonces, de tomar un libro, de familiarizarse con lo escrito. Todo lo que venga a tu mano léelo, analízalo, estúdialo. Luego extrae lo bueno. “Claro, (me dirás) encontrar lo justo, lo adecuado, lo positivo, lo preciso, no siempre es fácil, incluso puede ser subjetivo". Pero te contesto que no podrás diferenciar lo bueno de lo malo de tal o cual autor, si antes no lees su pensamiento. Luego de la lectura vendrá el análisis y la crítica.
El hábito de la lectura irá profundizándose en ti hasta llegar a momentos extraordinarios. Si algún amigo o compañero te preguntase: ¿Cuándo leer? contéstale: lee cuando necesites saber y creer. Hazte tiempo para eso. ¿Dónde leer? En donde te sientas a gusto. ¿Cómo leer? Con el deseo y la disposición de aprender. ¿Para qué leer? Para conocer al mundo y sus ideas. ¿Qué leer? Todo lo que puedas y que sea de provecho para ti.
Recuerda que la lectura te hace libre, te da seguridad y te provee de una armadura para luchar contra la adversidad.
 

Estrategias de desarrollo económico

¿Si no yo quién; si no hoy cuándo?
El tiempo es precioso, pero la verdad
 es más preciosa que el tiempo.
Disraeli
Ya he mencionado en la sección 1.1, que los medios humanos: La libertad, la voluntad y la inteligencia, son elementos integradores para labrar nuestra verdadera identidad. He dedicado tiempo para tener claro cuál de estos tres aspectos es el más importante y llegué la conclusión que no debo perder tiempo en esta búsqueda, porque el uso de cualquiera de los atributos en forma independiente, carecería de fuerza y no me serviría en nada para tomar decisiones en mi desarrollo. La vida es tan limitada, que en lo trascendental de ella, nada más que tu, tienes la libertad de decidir sobre cuándo hacer o dejar de hacer las cosas, en esta decisión deberás hacer uso de tu inteligencia. La libertad te la otorgó Dios y deberás usarla con responsabilidad y esto te dará la fuerza para la toma de decisiones. Aquí se requiere que manejes adecuadamente tu voluntad, porque sin ella, el arbitraje se hará tedioso y en ocasiones, imposible. Recuerda: Tu y nadie más que tu, eres el responsable de tu vida, hoy.
Hace muchos años llegó a la ciudad donde vivo Ana María Rabatte y ofreció una charla (así le gustaba nombrar a sus conferencias). Al declamar un poema de su propia inspiración que se titula “En vida hermano, en vida”; me permití un momento de reflexión y decidí aprovechar la oportunidad que nos da Dios de estar en este mundo y mi enfoque hacia la vida empezó a cambiar. He aquí el poema:

Si quieres hacer feliz
a aquel a quien más amas,
díselo hoy, no esperes a mañana,
en vida hermano, en vida...
Si deseas dar una flor
no la mandes a la tumba,
hoy con amor debes darla,
en vida hermano, en vida
Si deseas mostrar tu amor
a quien comparte tu casa,
al amigo, cerca o lejos,
en vida hermano, en vida...
No esperes que mueran
tus amigos para amarlos,
y hacerles sentir un afecto,
en vida hermano, en vida.
Tu serás muy feliz
si enseñas a ser felices,
a todos los que conozcas
en vida hermano, en vida...
No visites panteones
ni llenes tumbas de flores
llena de amor los corazones,
en vida hermano, en vida.
 

Utiliza adecuadamente tu tiempo
Vacía tu dinero en tu mente
Y luego tu mente llenará tus bolsillos.
Benjamín Franklin
Alguien dijo: Se puede perder la riqueza y también la salud, pero con dedicación y trabajo podrán recuperarse, sin embargo: ¿Quién conoce a alguien que haya recuperado una hora perdida? El tiempo es un recurso ilimitado por igual para todos: 24 horas por día ó 60 minutos por hora; ni uno más ni uno menos. El tiempo para algunas personas parece transcurrir lentamente, para otras rápidamente. Es el recurso que unos aprovechan, mientras que otros desperdician impunemente. Para un niño de un año; ese año es toda su vida. Para un adolescente de 17 años, un año es una 1/17 parte de su vida. Un hombre de 40 años, un año es 1/40 parte de su vida. Para una persona de la tercera edad de 85 años, un año es 1/85 parte de su vida. Esta idea, nos lleva, a sentir que un año es relativamente más pequeño para un adulto que para un niño, por la proporción que significa en su vida. Recuerda cuando estabas en la primaria y esperabas tu nuevo cumpleaños; pasaba muchísimo tiempo (relativamente); ahora recuerda con qué velocidad pasa el tiempo.
¿Es el tiempo en sí diferente para cada persona? No. La diferencia está en la idea y comportamiento que cada uno de nosotros tiene y aplica ante ese recurso. Quienes lo aprovechan son aquellos que lo han entendido como recurso limitado, al modificar su forma de pensar y actuar, siendo más eficientes y efectivos en un mismo intervalo de tiempo; una forma de ser diferente para quienes viven “haciendo tiempo”. En ese grupo también están los hombres de gran talento y sorprendente inteligencia, que aunque tienen otras capacidades y habilidades, no saben utilizar su tiempo, ese recurso limitado. Un sabio platicó de un hombre que le pidió a Dios que le aligerase los eventos más importantes de su vida, Dios le entrega un carrete de hilo con un número limitado de nudos y le dice: Ésta es tu vida, y cada uno de los eventos más importantes, son los nudos. El hombre, como deseaba vivir plenamente, terminaba de disfrutar un evento importante en su vida y jalaba el carrete para que el próximo evento llegara pronto. La vida se le acabó en un santiamén.
 
Toma con madurez los asuntos de dinero
A mayor poder, mayor prudencia.
Anónimo
Seamos sinceros. La mayoría de las personas que se enredan cuando manejan asuntos de dinero es por falta de responsabilidad a hacia ello. El problema es que gastan más de lo que ganan. La solución del conflicto no es nada fácil. Cuando se está inmerso dentro de un mar de deudas, parece imposible nadar para salir de nuevo a la superficie. Cuando se enmaraña la situación tan complicadamente; el temor, la culpa y los resentimientos de inseguridad tienden a dificultarnos todo pensamiento y acción. Culpamos a todos, menos a nosotros de nuestros problemas financieros y esto nos lleva a estar dentro de un juego peligroso.
Aristóteles dijo: Lo que tenemos que aprender a hacer, lo aprendemos haciéndolo. El mejor plan para liquidar tus deudas y poner en orden tu vida financiera será aquel que descubrirás por sí solo al hacerlo. Solamente tienes que tomar las cosas con calma reconociendo que únicamente tu y sólo tu eres el responsable de lo que pasa.
Comprométete a ti mismo en llevar las riendas del asunto y con decisión piensa en ello y toma riesgos para tener respuestas que te ayudarán a salir de este atolladero. Y tal vez esto que ahora puedas estar pasando, te sirva de experiencia para tus futuras decisiones y pienses dos veces que hacer con tu dinero y con lo que todavía no tienes.
 
Establece límites financieros

Siempre vaya hasta donde su vista alcance;
Cuando llegue ahí, siempre podrá ir más adelante.
Zig Ziglar
A como van las cosas dentro de la cultura de la tarjeta de crédito, la mayoría de la gente no sabe si tiene dinero o no. ¿Cómo es posible? Usualmente no poseen una idea clara del balance de su cuenta bancaria, y ni qué decir de lo que deben. Segundo, jamás elaboran un presupuesto personal o familiar y, si lo llegan a hacer, no se atienen a vivir dentro de los límites considerados.
Así que sin un presupuesto, aunque tengan el dinero en la mano, no se acordarán que la mayor parte de ese dinero ya está destinado a liquidar su tarjeta de crédito y sus deudas, o bien para su sustento, o pensando favorablemente: para incrementar sus ahorros. De modo que siguen gastando como borrachos en parranda y preguntándose por las mañanas por qué les duele tanto la cabeza. Pues es la cruda del remordimiento de haber gastado irresponsablemente, y lo más triste es que ni siquiera pueden disfrutar lo que se han comprado.
Si no tienes un presupuesto, ¿por qué no dedicas un viernes en la noche o un sábado por la mañana a realizar un jueguito de presupuesto? Las reglas son sencillas. Establece un límite financiero y comprométete a vivir dentro de él. Anota los gastos por prioridades y los compromisos de pago de lo que debes. No olvides ahorrar al menos el diez por ciento de tus ingresos.
Siéntate con tu familia, si eres soltero puede hacerlo solo; si eres casado deberás hacerlo con tu esposa(o), sin hijos. Hablar de dinero no tiene necesariamente que ser una tortura. Puede resultar divertido. ¡Atrévete a hacerlo!
 
Liquida tu adeudo
Sé cauto en prometer algo,
porque tendrás que cumplirlo.
Anónimo
Ha llegado el tiempo de detenerte en tu loca carrera y liquida tus adeudos lo más pronto que puedas. Apriétate el cinturón y resuelve cumplir con el deber de sanear tus finanzas:
· Primero, suma todo lo que debes.
· Segundo, tienes que sacar la cuenta de las cantidades semanales o mensuales que estás en posibilidades de pagar.
· Tercero, asegúrate de notificar a tus acreedores y negocia con ellos, para ver si los pagos son adecuados.
· Cuarto, paga puntualmente.
· Y quinto, vive por favor dentro de tus posibilidades para que no te metas otra vez en semejantes líos.
Sé que este plan parece muy simplista. Pero es, al fin y al cabo un plan. Y cualquier plan es mejor que ninguno.

Ahorra un poco todos los días

Si ahorra el diez por ciento de sus ingresos,
habrá dado el primer paso
hacia la riqueza y la prosperidad.
 
George S. Clason
¿Qué porcentaje de tus ingresos ahorras mensualmente? ¿Cuánto dinero tienes en el banco para cubrir tus emergencias? Recuerda la regla básica del ahorro. Necesitas tener en tu cuenta de ahorro por lo menos el equivalente a tres meses de tus ingresos para protegerte de un desastre. Considerando este promedio ¿estás arriba o abajo? O definitivamente no cuentas con absolutamente nada. Sé que puede resultarte muy difícil ahorrar, especialmente cuando se está endeudado y la necesidad de efectivo parece aumentar día con día, pero a la larga te sorprenderás al ver cuánto dinero puedes ahorrar en el peor de los tiempos si depositas en el banco un diez por ciento de tus ingresos cada mes, con constancia y fidelidad.

Comparte con otros
Los buenos modales son el modo feliz de hacer las cosas.
Ralph W. Emerson
Una buena alternativa para salir de deudas es diezmar. Dios está esperando siempre. Él dice: No habéis alimentado a los pobres, dado techo a la viuda y al huérfano ni os habéis preocupado por los oprimidos. En el tercer capítulo de Malaquías, el viejo profeta escucha a Dios decir: ¡Me estáis robando! Cuando la gente le preguntó a Dios, ¿Cómo? Dios replicó: En diezmos y primicias. Cuando hablamos sobre compartir, sobre compasión, no estamos hablando simplemente de donar un porcentaje de nuestras utilidades. Hablamos de una actitud de compasión que afecta todas las cosas que hacemos. En mi experiencia, independientemente de mi condición religiosa, pienso que las personas que comparten generosamente son los que triunfan. Son los que dan afecto y gratitud no importando a quien. A fin de cuentas, cuando la vida termine, la forma como se te recuerde es lo que hace la diferencia y nosotros determinamos esos recuerdos desde el principio.
El propósito de la vida humana, es servir y mostrar compasión y deseo por ayudar a los otros. La mejor porción de la vida de un hombre bueno, son sus pequeños, anónimos, olvidados actos de bondad y amor. Lo importante es compartir sólo por el gusto de hacerlo. La mayoría de nuestros pequeños actos de compartir pasarán sin ser recordados, pero los seguimos haciendo. El acto de compartir, honra a nuestro creador. Da esperanza y ayuda a los más necesitados y un sentido de placer y retroalimentación a nosotros. El hombre debe escoger si ha de ser rico en cosas o en libertad de usarlas. Cualquier pequeño acto de compartir, especialmente cuando “no tenemos con qué hacerlo”, ¡nos proporciona la libertad!
 

Estrategias de desarrollo social

Redefine tu lenguaje
Todos tenemos la obligación
de decir cosas sensatas y razonables
Goethe
Los maestros, amigos, familiares al igual que los padres, tienen un largo dedo índice que apunta vigorosamente hacia ti y te dice que deberías ser diferente. Siempre que te encuentres con la palabra debería, la culpa aparecerá inmediatamente. Donde quiera que encuentres culpa, encontrarás una cantidad equivalente de resentimiento de aquellos que están involucrados con su creación.
Cuando respondemos al debería encontramos dónde estamos atorados en nuestras creencias y cuáles son las limitaciones que creemos tener. Debería, es una de las palabras más nocivas del lenguaje. Cada ocasión en que utilizamos debería, estamos, en efecto diciendo: Equivocado. O estamos equivocados, o estuvimos equivocados o vamos a equivocarnos. No creo que necesitemos más equivocaciones en nuestra vida, necesitamos tener más libertad de opción. Me gustaría tomar la palabra debería y remplazarla del diccionario por la palabra podría. Podría nos da una opción y así nunca nos equivocamos.
Otra palabra que trae mucha confusión es tengo que..., se siente como una obligación que francamente afecta nuestra acción. Sugiero que la cambie de su lenguaje con la palabra quiero y prefiero hacer...
Ejemplo: Tengo que trabajar, por quiero y prefiero trabajar.
Todo lo que yo hago, lo hago porque sincera y personalmente quiero hacerlo, no porque tenga que hacerlo. Es verdad que muchas de esas cosas me desagradan, las considero equivocadas, no las apruebo e incluso las rechazo.
Sin embargo al cambiar mi lenguaje, los voy aceptando, porque al fin y al cabo forman parte de mi vida como el trabajo y el estudio.
 
Cambia tus creencias

—No Juan, no hay tal lugar. El cielo no es un lugar ni un tiempo.
 —El cielo consiste en ser perfecto...
Se quedó callado por un momento
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
Nuestros sueños nos inspiran, nuestros temores nos motivan y nuestro sistema de creencias, o nos sabotean o nos apoyan. Nuestras creencias ejercen un poder increíble y nuestras fuerzas creadoras y destructoras, son guiadas por ellas. Es por eso que es tan importante el reestructurar nuestro sistema de creencias, para asegurarnos que validan y apoyan nuestra perfección.
Todas las creencias se relacionan con el pasado. Se derivan de esa combinación de experiencias y juicios que están almacenados en tu mente subconsciente o tu sistema de creencias. Cuando te aferras a viejas creencias, estás haciendo caso omiso de la verdad que brota de la evidencia y de las nuevas experiencias. Cada experiencia nueva que tienes, está conectada con todo tu sistema de creencias. Estas creencias cambian el tono, la forma y el significado de todas las nuevas experiencias para que se vuelvan consistentes con las antiguas. Es así como nuestra habilidad para percibir lo que es, está limitada por nuestro sistema de creencias previamente establecido, por lo que, en nuestra búsqueda para experimentar la verdad, debemos permitir que nuestro sistema de creencias sea lo más flexible posible.
Cada día de tu vida, estás rodeado por nuevos patrones de luz y de nuevas oportunidades para descubrir a través de tus experiencias. Cuando tenazmente te resistes a todo, menos a lo que previamente percibiste como la verdad, excluyes de tu vida todas las verdades, excepto aquellas que forman la diminuta cuerda de la que te sostienes. Creas tu realidad de acuerdo con los conceptos que crees que son verdad. Cuando, por ejemplo, te crees enfermo hasta que tu mente se abre lo suficiente para ver que la enfermedad es sólo una pequeña parte de tu experiencia completa y que el estar sano, está a tu alcance y sólo basta con tomarlo.
Los pensamientos dependen de las creencias de las personas que los tiene. Si no te gusta lo que se manifiesta en tu vida, analiza lo que has pensado y las creencias que hay detrás de tus pensamientos. Cambia las creencias, renuévalas lingüísticamente, y en tu vida surgirán nuevas manifestaciones. Tu estás al mando de tu nave. Saca las manos de los bolsillos, toma el timón con firmeza y determinación y pon rumbo hacia los mares que hayas elegido, aquellos que antes surcaste en tu océano mental.
A este respecto, la Biblia también nos enseña cómo emprender un proceso de cambio:
En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente (Efesios 4:22-23).
De antemano sabemos que un comportamiento renovado y un enfrentamiento a los retos actuales no es fácil de alcanzar, sino que es una actuación que demanda mayor esfuerzo, dedicación y principalmente fe..., mucha fe.
Date la oportunidad de cambiar tus creencias y la vida te recompensará.
 
Vive el presente
—¡Pero si es verdad! ¡Soy una gaviota perfecta y sin limitaciones! Y se estremeció de alegría
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
El primer paso para poner nuestra vida en orden, es admitir la realidad: Es como es. Aprende a no preocuparte por lo que pueda ocurrir la semana que viene o por lo que pasó la semana anterior. El pasado como el futuro son fantasía. El futuro no te ha sucedido todavía y el pasado está desvirtuado, porque inmediatamente después de que ocurre cualquier incidente, tu percepción del mismo empieza a distorsionarse por las realidades presentes y por tu siempre cambiante punto de vista. El pasado nunca es recordado exactamente como ocurrió, por el contrario, es visto a través de la distorsión retroactiva, una distorsión resultante del hecho de que la memoria está sujeta a las presiones abrumadoras de las creencias. Normalmente, no volvemos al pasado a tiempo para poder crear nuevamente la escena como originalmente sucedió; miramos hacia atrás desde nuestro punto de vista actual y lo vemos como creemos que sucedió.
El pasado ya pasó. Ya no podemos cambiarlo. Sin embargo, sí podemos cambiar nuestros pensamientos acerca del pasado. No debemos castigarnos en el momento actual porque alguien nos hirió en el pasado. Si optamos por creer que somos víctimas indefensas y que todo es inútil, entonces el Universo nos ayudará en esta convicción, y nos iremos por la coladera. Es vital que liberemos estas ideas y creencias anticuadas y negativas que no nos apoyan ni nos nutren. Incluso nuestro concepto de Dios debe ser uno que esté a favor de nosotros, no en nuestra contra. Vivir el presente es realmente para personas valientes, personas que saben pagar precio soltando su pasado y enfrentando la realidad que tienen frente a sus ojos. Hace algunos meses fui a un encuentro de escritores y alguien dijo: El recurso más valioso del poeta es el instante, y así lo creo, el instante es lo único que existe; antes y después se encuentra el pasado y el futuro, de ahí la verticalidad del tiempo que anotan algunos físicos.
 
Ríndete a lo que es
—Esteban Gaviota, tienes la libertad de ser tu mismo, tu verdadero ser, aquí y ahora, y no hay nada que te lo pueda impedir. Es la ley de la gaviota, la ley que es.
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
He aprendido que rendirme a lo que es, me asegura el triunfo de todos los esfuerzos. El universo fluye, como fluye un río en un campo perfecto, siempre cambiante en su camino al mar desde donde proviene. Imagina que te has arrojado a este río de la vida desde la orilla de un viejo muelle destartalado, al final de la cual hay una cuerda atada a un madero que flota en la corriente. Has decidido sumergirte en el río de la vida, respiras profundamente y saltas desde el muelle. Pero a medio camino, antes de que siquiera hubieras tocado el agua, te arrepentiste. Parecía demasiado drástico, demasiado aterrador, así que te afianzaste de lo que estaba más cerca de ti y resultó que era una cuerda. Estás ahora en el río de la vida, tomado de la cuerda, flotando, pero sin ir a ningún lado. La corriente te golpea. Tus manos se están cansando. Te aterra la idea de que la cuerda se pueda romper o que se te resbale y la dejes ir. Esta cuerda simbólica representa el apego que tienes hacia las cosas que crees correctas.
Tienes miedo de que si te desprendes de tus creencias, éstas desaparecerán y te quedarás sin nada que le dé validez a tu existencia. Por lo tanto te pregunto: ¿En dónde estarías si soltaras la cuerda que está atada a tu sistema de creencias? La verdad es que estarías en el río de la vida donde ya estás de todos modos. La diferencia consistiría en que ya no estarías luchando contra la corriente, te estarías dejando llevar por ella.
Ya sientes dolor en los brazos. Los costados te duelen de tanto luchar contra la corriente. Rendirse significa soltar la cuerda. Si la sueltas, sentirás alivio; ya no te dolerá nada, podrás nadar de espalda y mirar al cielo. Podrás ver pasar los árboles y a los niños jugar a las orillas del río. La misma corriente que antes te golpeaba, te acariciará y sostendrá. Serás libre de nadar a donde te plazca, a uno y otro lado del río, y cuando hayas recobrado tu fuerza, podrás también nadar río arriba siempre que así lo desees. Tu vida se habrá rendido a la corriente del río. Si alguna vez llegaras a sentir miedo, siempre habrá una cuerda flotando en el agua para que puedas asirte a ella, de cuando en cuando, que te enfrentes a la corriente para que te impresione su fuerza y se afirme en tu mente que la rendición es una forma de vida.
De acuerdo al análisis precedente; si así fuere, la historia de tu vida ha sido una de la que se han alternado entre la resistencia y la rendición. Cuando te resistes, sufres y lo que resistes es siempre la corriente natural de la verdad; lo que es. Tu formas parte del río de la vida. Poco a poco, a través de la eternidad de tu ser, te rindes y fluyes con la vida como ésta es. Al rendirte, descubres para tu deleite, que no estás siendo sacudido a lo loco y lanzado en todas direcciones, sino que estás siendo adoptado suavemente al patrón de la madre naturaleza. Rendirte permite a tu voluntad y a tu fuerza brotar de la luz, del flujo perfectamente diseñado de la vida eterna. Como resultado, tendrás ahora la fuerza de la corriente del río para apoyar tus sueños y tu fuerza será aumentada muchas veces.
¿Cómo sabrás que no te estás dejando llevar por la corriente, que te estás resistiendo? Un dispositivo envía mensajes de alerta a través de tu sistema cuando olvidas rendirte. El mensaje es el dolor. El dolor te aterrará y te impulsará a actuar. Para librarte del dolor, descubre la causa de tu resistencia y ríndete a ella.
Solamente aceptando y fluyendo con nuestras propias vidas, podremos empezar a saber realmente “quiénes somos” como seres eternos. Crear fantasías entre las realidades de la vida, nos facilita el poder esconder nuestro eterno yo. Cada uno de nosotros podrá descubrir su identidad eterna sólo si los procedimientos que utilicemos para hacerlo están libres de ilusión y fantasía.
 
Ten siempre una imaginación creativa
¡Hay una razón para vivir! Podremos alzarnos sobre nuestra ignorancia. Podremos descubrirnos como criaturas de perfección, inteligencia y habilidad. ¡Podremos ser libres!¡Podremos aprender a volar!
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
La imaginación es más importante que los conocimientos. Un ser humano puede lograr lo que desea, siempre y cuando sus deseos sean sensatos y definidos, y ponga en él toda su capacidad de anhelar, y toda la fuerza dirigida de su imaginación. La imaginación creativa es útil en los buenos tiempos, pero es esencial para los tiempos de crisis.
Hoy más que nunca el hombre debe tener la capacidad de enfrentarse a su medio con imaginación creativa, ya que estamos en una época difícil en la que se lucha con ideas para superar limitaciones de recursos o condiciones de crisis aunque muy poca gente ha nacido con una imaginación creativa extraordinaria, también es cierto que toda persona “normal” puede cultivar y desarrollar esa facultad mental en forma ilimitada. En principio, todos tenemos potencialmente esa capacidad mental, pero la mayoría la ha atrofiado por falta de aplicación, por tender al conformismo y aceptar, sin cuestionamiento, la información que recibe.
Recordemos que vivimos en una sociedad condicionada por patrones regulares de información, y que la gente los acepta por la “ley del menor esfuerzo”, porque simplemente no le gusta pensar, independientemente de otros obstáculos que también impiden el desarrollo de nuestra creatividad: Temor al fracaso, fallas en el sistema educativo, preferir la crítica, etc. También porque la creatividad es una forma de pensar que frecuentemente se considera difícil, tal vez porque es contraria a los hábitos lógicos y tradicionales con los cuales hemos convivido. La creatividad implica quebrar las rutinas y patrones establecidos, es observarlos desde otra perspectiva con una mente abierta para recibir y dar nuevas ideas.
El pensamiento creativo mantiene una lucha cerrada contra todos los prejuicios, hechos y conceptos tradicionales comúnmente aceptados. Adolfo Torres indica que la imaginación es la más divina de todas las cualidades del hombre, la que más lo acerca a Dios. Yo así lo creo. Así como nuestro cuerpo físico lo entrenamos para mantenerlo en forma, también es necesario entrenar y cultivar nuestro pensamiento creativo. Hay que estimularlo presentándole retos que demanden soluciones creativas en un ambiente apropiado. Deberá apartar su tiempo para reflexionar, meditar y visualizar sobre sus objetivos o problemas específicos. Hagamos nuestro taller mental para llegar a la esencia misma de la imaginación creativa. También aprendamos y desarrollemos verdaderamente el hábito de usar dos herramientas básicas: Lápiz y papel; nos sorprenderán lo resultados obtenidos.

Planea antes de actuar

—Pedro Pablo Gaviota ¿quieres volar?
—Sí, quiero volar.
Gaviota que ve lejos, vuela alto.
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
Todo lo que existe en el Universo físico surgió en primer lugar en la mente. El pensamiento es energía, y la energía sigue al pensamiento. Los pensamientos generan sentimientos, que generan comportamientos. Los comportamientos tienen consecuencias en el universo físico, que a su vez generarán nuevos pensamientos, lo cual completa el ciclo de pensar/sentir/actuar.
La sabiduría es el uso inteligente del conocimiento consciente e inconsciente. La experiencia, asociada a una profunda reflexión interna descubrirá los secretos del Universo, pues es ahí, en el interior de cada cual, donde están guardados.
La sabiduría se manifiesta mediante la agudeza de la percepción y la flexibilidad de la acción. Si lo que estás haciendo no funciona, detente, piensa, analiza y decídete por una nueva acción. Continuar actuando de la misma manera y esperar resultados distintos es una manifestación de desequilibrio mental. Actuar a veces puede significar no hacer nada. No hacer nada es, en muchas ocasiones, hacer lo que es necesario hacer.
Numerosos casos han demostrado que las personas más efectivas son las que se han habituado a pensar (planear) antes de actuar; que han definido claramente sus propósitos y hacia ellos canalizan en forma dirigida sus esfuerzos y, sobre todo, saben responder a las oportunidades inesperadas, capitalizándolas para su beneficio. Dicho en otras palabras, son personas que han aplicado sus propósitos de la Planeación Estratégica a su vida personal. Y tiene que ser así, porque el mundo actual de cambio acelerado, con eventos sorpresa y altamente turbulento, exige personas efectivas, orientadas a resultados.
 
Persevera siempre
Las puertas sólo se abren para quien gira el picaporte.
José Narosky
La perseverancia es también una expresión de fe para llegar a donde se quiere; es una actitud positiva que se traduce en acción dinámica para avanzar con un propósito. Sin este ingrediente, la perseverancia desaparecerá para dar paso a un comportamiento que, aunque dinámico en apariencia no tiene propósito alguno definido.
El secreto para cultivar la perseverancia está en saber qué es lo que se quiere y cómo se espera lograrlo. Recuerde que para alcanzar el éxito, lo único que se necesita es persistencia y jamás, pero jamás, pensar en la derrota.
 
Estrategias de desarrollo ético espiritual

Imita a JESÚS, “El varón perfecto”
Quisiera conocer los pensamientos de Dios,
lo demás son sólo detalles.
Albert Einstein
Jesús es el único modelo perfecto a seguir en el desarrollo de tu vida. En Él puedes ver la manifestación del deseo de Dios para cada uno de sus hijos; Él es el Hijo perfecto, rey de reyes, señor de señores. Imitar a Cristo, resulta entonces en seres humanos maduros, sabios, disciplinados y perfectos; enteramente preparados para toda buena obra.
Toda la creación de Dios obedece a un diseño exacto y perfecto que el Creador especificó. Es nuestra responsabilidad el buscar comprender y respetar tal diseño; todo aquello que está fuera de lo establecido por el diseño de Dios, debe ser restaurado a ese orden.
Debido a que la obra de Dios opera fundamentalmente en forma individual, es preciso establecer que todo proyecto que tu realices, deba enfocarse a tu desarrollo integral y el desarrollo armónico de tu familia y tu comunidad. El éxito se mide exclusivamente en el testimonio que estés dando en la vida. De allí que, todo programa en tu vida obedecerá a las leyes de la siembra y la cosecha: Sembrar verdad, cosechar justicia.
El objetivo de Dios es que seamos sus hijos dichosos, felices; y tenemos la responsabilidad de facilitar el que cada uno de sus hijos sea un verdadero representante de Dios en su círculo social; esto implica no sólo tener información y acatar lo que Dios dice, también debes proveerte de espacios, para que se desarrolle lo que Dios dice; si Dios dice que eres un embajador, debes proveerte de una embajada para que tal representación sea realidad. La visión de Dios es de naturaleza comunitaria y debe ser nuestra regla. Lo que somos en Dios debe manifestarse directamente en la comunidad en la forma de buenas obras. Somos la solución que Dios ha dado a los problemas y necesidades sociales de nuestras comunidades.
La jurisdicción de Dios está por sobre toda jurisdicción humana; Dios es el rey de toda la tierra y ésta es de Él. Nuestra participación entonces se basa en este precepto de verdad y se hace en obediencia a toda la instrucción de la Palabra de Dios, la cual establece el respeto y obediencia a las leyes constitucionales del país y de la entidad, dentro del marco de justicia divina.
Es importante que lo anteriormente anotado se lea y se relea hasta comprenderlo completamente. De aquí el éxito de la encomienda que tenemos como hijos de Dios.
 
Busca siempre la armonía con Dios

Bendice, alma mía,al Señor, y bendiga todo su ser su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y de misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo de que te rejuvenezcas como el águila.
Salmo 103
El ser humano está en permanente búsqueda. Buscamos algo que nos dé sensación de paz, la eternidad del momento. Aunque no sepamos definirlo, nos dirigimos incesantemente al encuentro de la armonía. Procura armonizarte con Dios, con todo y todos los que te rodean, con el ritmo del tiempo y contigo mismo, entonces el estrés desaparecerá de tu vida y la liberación dará su recompensa. La armonía es la esencia de la existencia.
Todos formamos parte de Dios. Todo lo que pensamos, decimos o hacemos contribuye de forma positiva o negativa a la armonía que tenemos con el universo. Si experimentas tu existencia a través del miedo y la falta de armonía, tu contribución será negativa para la frecuencia vibratoria del universo. Pero si vives en armonía y respetas tus relaciones con los demás, si te empeñas en pensar globalmente y actuar localmente con la misma coherencia, estás contribuyendo al éxito universal. El éxito universal y tu éxito personal siempre van de la mano porque son interdependientes. En días pasados escuché en la televisión que cada hombre es como una célula en la naturaleza y que si el hombre enfermaba, la naturaleza enfermaba también. Uno es consecuencia de otro.
Todas las mañanas realizo un recorrido de 25 kilómetros a mi centro de trabajo, el mayor disfrute lo encuentro en contemplar la obra de Dios durante los veinte minutos del trayecto, cuando las luces se entrelazan entre las nubes y estallan en mil colores entonces pienso que es momento adecuado para hacer oración. Si estos espectáculos se dieran cada cien años, estaría el mundo entero pendiente de tal acontecimiento. Pero el hecho que suceda a diario, el hecho que sea tan común, llega a ser tan cotidiano que no le hacemos el menor caso y perdemos la oportunidad de armonizarnos con la obra de Dios. ¿Desde cuándo viste por última vez a las estrellas? ¿Cuándo fue el último día que te sentaste a contemplar gustoso un atardecer? ¿Cuál fue el último día que te abandonaste a Dios?
Una reflexión que nos invita al abandono hacia nuestro Dador de la Vida, está en el Salmo 23 que dice:
“El Señor es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor a su nombre. Aunque ande por un valle de sombras de muerte, no temeré mal alguno, porque tu estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores. Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y en casa del Señor moraré por largos días.”
Busca el momento que más te guste para hacer oración y armonizarte con Dios. Pero, ten mucho cuidado, porque no puedes decir Padre nuestro; si no ves a todos los hombres como tus hermanos; si los desprecias o simplemente los ignoras. No puedes decir que estás en el cielo; si tu visión no ve mas allá de tus propias narices y lo que más te preocupa son tus bienes materiales en la tierra. No puedes decir santificado sea tu nombre; si lo que tu realizas a cada momento es jurar el nombre de Dios en vano y no consideras su santidad porque en tu vida está la imagen de un Cristo falso. No puedes decir hágase tu voluntad, si existe un discernimiento entre tu voluntad y la voluntad de Dios y lo que te importa es lo que tu deseas, más de lo que Dios tiene preparado para ti. No puedes decir danos hoy nuestro pan de cada día; si no compartes el pan con los necesitados; si no dedicas tiempo a tu familia, padres y amigos; si no compartes el pan de la palabra con ellos. No puedes decir Perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden; si tu vida está encadenada al laberinto culpa/resentimiento y estás viviendo una permanente ofensa a la justicia y a la caridad. No puedes decir no me dejes caer en tentación y líbranos del mal; si caes a cada rato consciente de que lo que haces te hace daño; si intencionalmente entras a la vorágine de la maldad y de la injusticia y cierras los ojos para no extender la mano a los olvidados y perdidos. Si huyes de tus responsabilidades como hombre o como mujer en la construcción de un mundo mejor. No puedes decir amén; porque mientes si no aceptas todo esto (Razo, 1997).
 
Medita constantemente

No tengo ninguna revelación en especial de la voluntad de Dios… Él se revela a Sí mismo a todo ser humano diariamente, pero nosotros cerramos nuestros oídos a su aún pequeña voz.
 Mahatma Gandhi
Muchos consideran a la meditación solamente como una práctica espiritual o como una cuestión religiosa. Y en ocasiones nos topamos con que algunas sectas están completamente en desacuerdo con ella y manifiestan que es una práctica inadecuada de origen oriental o bien es una corriente de la new age, la mayoría opina más por desconocimiento, que por razonamiento de lo que realmente es.
Sin embargo la meditación nos sirve para muchas cosas. Para entrenar a la mente a enfocarse en forma efectiva y clara, para el relajamiento del cuerpo y la mente y también para conectarnos con nosotros mismos.
 
Pero lo fundamental de la meditación es el que entres en contacto con Dios. Recuerda que cuando oras, le estas hablando a Dios. Cuando meditas, le permites a Dios que te hable. ¿Cómo es esto? Dicen los expertos que tenemos alrededor de 60,000 (sesenta mil) pensamientos al día. ¿Si esto es así, cómo entonces estando ocupada nuestra mente todo el tiempo, podemos escuchar esa aún pequeña voz en nuestro interior?
Debemos darnos al menos quince minutos al día para relajarnos completamente, acallar nuestros pensamientos, aquietar la mente y entrar en contacto con Dios (los místicos le llaman meditación contemplativa). Al meditar, podremos encontrar las respuestas a las dudas que nos agobian, la solución a grandes problemas, paz y serenidad. Se pueden mejorar con la meditación la confianza en uno mismo, la memoria y reducir el estrés. Podemos lograr una mejora en nuestra calidad de vida con la práctica cotidiana de la meditación.
Numerosos estudios han demostrado fehacientemente que cuando meditamos se estimula nuestro sistema límbico, nivelando la producción de sustancias conocidas como hormonas del estrés. La relajación empieza por el cerebro y nuestro sistema endocrino responde a la meditación, favoreciendo el estado de los huesos, músculos y órganos internos y también equilibrando el ritmo cardiaco y el ritmo respiratorio.
También al meditar se estimula nuestro sistema inmunológico, reforzando nuestra protección contra las enfermedades. Además de la práctica de la meditación en forma relajada podemos realizar actividades y meditar al mismo tiempo por ejemplo la meditación con movimiento como el Tai Chi, o bien al estar desempeñando nuestro trabajo, ejercitándonos o simplemente caminando.
Lo que tenemos que hacer es concentrarnos precisamente en esa actividad, sin dejar que nuestra mente divague. Si acaso llega algún pensamiento no relacionado con lo que estamos haciendo, sin esfuerzo, dejemos que ese pensamiento se aleje. Poco a poco aprenderemos a enfocar nuestra mente en forma efectiva y clara en lo que estamos haciendo. Así, obtenemos los beneficios de la meditación y al concentrarnos, hacemos mejor lo que estemos haciendo, con más calidad. Estaremos viviendo y disfrutando del momento presente, el aquí y el ahora.

 

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Ernesto Rodríguez Moguel

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