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Nosotros no somos diferentes de esos niños. Debemos compartir afecto
con aquellos de nuestro universo o moriremos. La muerte, como resultado
de una falta de afecto, no vendrá tan rápida o misericordiosa en los
adultos como lo es para los niños. Sin embargo, es igualmente
predecible.
Nos pasamos esta fuerza de vida de unos a otros a través de las muestras
de afecto. Es de vital importancia para la salud el que muestres afecto
y que lo recibas. El verdadero afecto no es necesariamente el
intercambio de abrazos y besos. Esos actos pueden muy bien
intercambiarse sin que exista ningún afecto de por medio.
Algunas personas encuentran al compartir su cariño con otros seres
humanos tan difícil, que vuelcan su afecto hacia los animales. Estas
personas llenan sus necesidades de afecto dándolo a los objetos amados
de sus vidas, sus mascotas. Al hacerlo, intercambian la misma energía
vital que nutre a los seres humanos, no podría provenir de ninguna otra
criatura diferente o que no formara parte del mismo patrón vibrante de
los seres humanos. Así como nuestros niños son criados con las leches de
otras criaturas no humanas, nuestros espíritus pueden nutrirse de su
afecto. Somos la misma familia.
Sólo es posible dar a otras personas aquello que tenemos para nosotros
mismos. Un hombre pobre no puede darte o prestarte dinero. Un hombre que
no posee un huerto, no puede darte frutas, por consiguiente; para poder
dar afecto necesitamos tenerlo.
Para muchos de nosotros, la experiencia con otros seres nos ha enseñado
qué tan fácilmente podemos ser lastimados. A veces parece ser más seguro
aparentar afecto y jugar juegos de afecto que abrir nuestro corazón y
entregarnos verdaderamente. Los juegos de afecto, sin embargo, no pueden
nutrir la parte profunda y vital de nosotros, que debe intercambiar
energía amorosa con otros seres para poder seguir adelante. Se requiere
que confíes por tu lado, para que puedas intercambiar afecto sincero con
otra persona.
Para tener mayor afecto en tu vida, empieza hoy a dar más afecto a
aquellos que te rodean. El acto de dar está relacionado muy
estrechamente con el acto de recibir. Al repartir estos regalos,
recibirás automáticamente las recompensas de los regalos. El acto de
regalar requiere de dos personas que se rindan mutuamente. En ese
momento el que da y el que recibe, se vuelven uno.
Una señora que tenía por costumbre dar limosna a un pobre a la puerta de
la iglesia que frecuentaba, se llevó un día la mano al bolso, y sólo
entonces cayó en la cuenta de que se le había olvidado. El mendigo
mantenía la mano extendida hacia ella, y entonces reaccionó con tacto y
rapidez. Le dijo “hoy no tengo nada que darle, pero al menos puedo
estrecharle la mano. Y así lo hizo, con sincera naturalidad y
sentimiento. El mendigo no se dejó ganar en cortesía, aceptó el apretón
de manos y dijo: Hoy me ha dado usted más que todos los demás días.
Aclárate con tus amigos
La verdadera amistad es una planta de lento desarrollo,
que debe de resistir la adversidad antes de tener derecho a esa
denominación.
George Washington
El Mullá Naserudín vio un grupo de policías en la plaza del pueblo, y
echó a correr inmediatamente a toda velocidad para escaparse. Los
policías lo persiguieron calle tras calle y campo tras campo por todo el
pueblo y los alrededores. Por fin, él se paró de repente, se dio la
vuelta y dio la cara a sus perseguidores. Los policías casi se le
cayeron encima con la velocidad que llevaban; por fin pararon y lo
rodearon. Cuando todos recobraron el aliento, el Mullá preguntó: ¿Por
qué me perseguíais? Contestaron: Porque te estabas escapando de
nosotros. Bien, replicó el Mullá, pero ahora no me escapo de vosotros. A
lo cual el jefe de la policía respondió: Tampoco nosotros te perseguimos
ahora. Y así acabó el enfrentamiento. Esta es la historia de muchos
malentendidos entre amigos.
Crea el hábito de la lectura
Los libros son las abejas
que llevan el polen de una inteligencia a otra.
Lowell
Algunas personas se han preocupado por no tener una carrera, y piensan
que no lograrán ser alguien importante en la vida por esta carencia,
pero yo te voy a decir lo contrario: no es condición necesaria y
suficiente cursar una carrera para triunfar en la vida, sólo basta que
tengas la instrucción adecuada para funcionar en la sociedad. La mejor
manera de tener dicha instrucción dentro de cualquier área del
conocimiento es leyendo. La lectura te da información actualizada de lo
que está pasando en el mundo, de las corrientes del pensamiento, de la
nuevas tecnologías, etc. La lectura tiene doble propósito; por un lado
te instruye y por otro, leer me parece considero que es una muy buena
manera de relajarse. Entrar en la mente y en la experiencia de otro ser
humano que quizá desde hace muchísimos años dejó de existir, es una
experiencia inolvidable.
El hombre que no ha tenido el hábito de leer, está prisionero en su
mundo inmediato en cuanto a tiempo y espacio. Su vida cae dentro de una
rutina establecida; se limita al contacto y la conversación con algunos
amigos y conocidos, y no ve más de lo que sucede en su alrededor. De
esta prisión no hay fuga posible. En el momento en que tomas un libro
entras en un mundo distinto, y si se trata de un buen libro,
inmediatamente entras en contacto con uno de los mejores narradores del
mundo. Este narrador te guía y te conduce a una nación diferente o a una
época distinta, y te platica situaciones que nunca te hubieras imaginado
o te invita a discutir algún tema especial o un aspecto de la vida de la
que nada conoces.
Para vivir un par de horas en un mundo y alejar nuestros pensamientos de
las exigencias del presente inmediato, es un privilegio que deben
envidiar aquellos que se encuentran presos en las cárceles corporales.
La lectura es un hábito, y como tal es necesario formarlo. Algunas
personas podrían decir que no encuentran satisfacción en leer; que se
cansan desde el momento en que ven la extensión de un texto o un libro.
Otros afirmarán que tal o cual tema no les interesa. Quizás algunos
dirán: "Yo comienzo con entusiasmo, pero después de diez o doce
renglones me canso y lo dejo". A todos les contesto que la lectura es un
hábito que surge de un simple acto de elección. Un mal hábito puede ser
substituido por un buen hábito. ¿Por qué no mejor te formas el hábito de
permitirte un breve espacio de cinco minutos al día para leer?
Si no tienes el hábito de leer, mi mejor recomendación es que te
comprometas a trabajar en ello. Existe una extensa fuente de
publicaciones como libros, manuales, literatura técnica, periódicos y
revistas, para ampliar tu propio conocimiento y acervo cultural. La
lectura es poder absoluto. Cuando abres un libro, abres un mundo lleno
de conocimiento, diversión y entusiasmo. Únete a esos científicos,
poetas y héroes en una emocionante travesía para visitar otros mundos
maravillosos y misteriosos, englobados dentro de la palabra escrita.
¿Alguna vez te interesaste en un libro o una publicación? ¿Qué te llamó
la atención? ¿El título? ¿Las ilustraciones? ¿El tema? ¿La portada? Todo
parece coincidir con la subjetividad con que te fuiste formando. Te has
formulado preguntas, has hecho análisis de todo lo que te rodea. Y allí
comienza una especie de oferta y demanda entre lo que necesitas o deseas
saber y lo que quieren hacerte saber. Tú deberías elegir, porque
necesitas tener una vivencia correcta de las cosas. En cierto modo,
necesitas creer en algo. Creer no sólo en sentido espiritual, sino en
aceptar (o no) conceptos, hechos y realidades de otros hombres. Es éste
el momento, entonces, de tomar un libro, de familiarizarse con lo
escrito. Todo lo que venga a tu mano léelo, analízalo, estúdialo. Luego
extrae lo bueno. “Claro, (me dirás) encontrar lo justo, lo adecuado, lo
positivo, lo preciso, no siempre es fácil, incluso puede ser subjetivo".
Pero te contesto que no podrás diferenciar lo bueno de lo malo de tal o
cual autor, si antes no lees su pensamiento. Luego de la lectura vendrá
el análisis y la crítica.
El hábito de la lectura irá profundizándose en ti hasta llegar a
momentos extraordinarios. Si algún amigo o compañero te preguntase:
¿Cuándo leer? contéstale: lee cuando necesites saber y creer. Hazte
tiempo para eso. ¿Dónde leer? En donde te sientas a gusto. ¿Cómo leer?
Con el deseo y la disposición de aprender. ¿Para qué leer? Para conocer
al mundo y sus ideas. ¿Qué leer? Todo lo que puedas y que sea de
provecho para ti.
Recuerda que la lectura te hace libre, te da seguridad y te provee de
una armadura para luchar contra la adversidad.
Estrategias de desarrollo económico
¿Si no yo quién; si no hoy cuándo?
El tiempo es precioso, pero la verdad
es más preciosa que el tiempo.
Disraeli
Ya he mencionado en la sección 1.1, que los medios humanos: La libertad,
la voluntad y la inteligencia, son elementos integradores para labrar
nuestra verdadera identidad. He dedicado tiempo para tener claro cuál de
estos tres aspectos es el más importante y llegué la conclusión que no
debo perder tiempo en esta búsqueda, porque el uso de cualquiera de los
atributos en forma independiente, carecería de fuerza y no me serviría
en nada para tomar decisiones en mi desarrollo. La vida es tan limitada,
que en lo trascendental de ella, nada más que tu, tienes la libertad de
decidir sobre cuándo hacer o dejar de hacer las cosas, en esta decisión
deberás hacer uso de tu inteligencia. La libertad te la otorgó Dios y
deberás usarla con responsabilidad y esto te dará la fuerza para la toma
de decisiones. Aquí se requiere que manejes adecuadamente tu voluntad,
porque sin ella, el arbitraje se hará tedioso y en ocasiones, imposible.
Recuerda: Tu y nadie más que tu, eres el responsable de tu vida, hoy.
Hace muchos años llegó a la ciudad donde vivo Ana María Rabatte y
ofreció una charla (así le gustaba nombrar a sus conferencias). Al
declamar un poema de su propia inspiración que se titula “En vida
hermano, en vida”; me permití un momento de reflexión y decidí
aprovechar la oportunidad que nos da Dios de estar en este mundo y mi
enfoque hacia la vida empezó a cambiar. He aquí el poema:
Si quieres hacer feliz
a aquel a quien más amas,
díselo hoy, no esperes a mañana,
en vida hermano, en vida...
Si deseas dar una flor
no la mandes a la tumba,
hoy con amor debes darla,
en vida hermano, en vida
Si deseas mostrar tu amor
a quien comparte tu casa,
al amigo, cerca o lejos,
en vida hermano, en vida...
No esperes que mueran
tus amigos para amarlos,
y hacerles sentir un afecto,
en vida hermano, en vida.
Tu serás muy feliz
si enseñas a ser felices,
a todos los que conozcas
en vida hermano, en vida...
No visites panteones
ni llenes tumbas de flores
llena de amor los corazones,
en vida hermano, en vida.
Utiliza adecuadamente tu tiempo
Vacía tu dinero en tu mente
Y luego tu mente llenará tus bolsillos.
Benjamín Franklin
Alguien dijo: Se puede perder la riqueza y también la salud, pero con
dedicación y trabajo podrán recuperarse, sin embargo: ¿Quién conoce a
alguien que haya recuperado una hora perdida? El tiempo es un recurso
ilimitado por igual para todos: 24 horas por día ó 60 minutos por hora;
ni uno más ni uno menos. El tiempo para algunas personas parece
transcurrir lentamente, para otras rápidamente. Es el recurso que unos
aprovechan, mientras que otros desperdician impunemente. Para un niño de
un año; ese año es toda su vida. Para un adolescente de 17 años, un año
es una 1/17 parte de su vida. Un hombre de 40 años, un año es 1/40 parte
de su vida. Para una persona de la tercera edad de 85 años, un año es
1/85 parte de su vida. Esta idea, nos lleva, a sentir que un año es
relativamente más pequeño para un adulto que para un niño, por la
proporción que significa en su vida. Recuerda cuando estabas en la
primaria y esperabas tu nuevo cumpleaños; pasaba muchísimo tiempo
(relativamente); ahora recuerda con qué velocidad pasa el tiempo.
¿Es el tiempo en sí diferente para cada persona? No. La diferencia está
en la idea y comportamiento que cada uno de nosotros tiene y aplica ante
ese recurso. Quienes lo aprovechan son aquellos que lo han entendido
como recurso limitado, al modificar su forma de pensar y actuar, siendo
más eficientes y efectivos en un mismo intervalo de tiempo; una forma de
ser diferente para quienes viven “haciendo tiempo”. En ese grupo también
están los hombres de gran talento y sorprendente inteligencia, que
aunque tienen otras capacidades y habilidades, no saben utilizar su
tiempo, ese recurso limitado. Un sabio platicó de un hombre que le pidió
a Dios que le aligerase los eventos más importantes de su vida, Dios le
entrega un carrete de hilo con un número limitado de nudos y le dice:
Ésta es tu vida, y cada uno de los eventos más importantes, son los
nudos. El hombre, como deseaba vivir plenamente, terminaba de disfrutar
un evento importante en su vida y jalaba el carrete para que el próximo
evento llegara pronto. La vida se le acabó en un santiamén.
Toma con madurez los asuntos de dinero
A mayor poder, mayor prudencia.
Anónimo
Seamos sinceros. La mayoría de las personas que se enredan cuando
manejan asuntos de dinero es por falta de responsabilidad a hacia ello.
El problema es que gastan más de lo que ganan. La solución del conflicto
no es nada fácil. Cuando se está inmerso dentro de un mar de deudas,
parece imposible nadar para salir de nuevo a la superficie. Cuando se
enmaraña la situación tan complicadamente; el temor, la culpa y los
resentimientos de inseguridad tienden a dificultarnos todo pensamiento y
acción. Culpamos a todos, menos a nosotros de nuestros problemas
financieros y esto nos lleva a estar dentro de un juego peligroso.
Aristóteles dijo: Lo que tenemos que aprender a hacer, lo aprendemos
haciéndolo. El mejor plan para liquidar tus deudas y poner en orden tu
vida financiera será aquel que descubrirás por sí solo al hacerlo.
Solamente tienes que tomar las cosas con calma reconociendo que
únicamente tu y sólo tu eres el responsable de lo que pasa.
Comprométete a ti mismo en llevar las riendas del asunto y con decisión
piensa en ello y toma riesgos para tener respuestas que te ayudarán a
salir de este atolladero. Y tal vez esto que ahora puedas estar pasando,
te sirva de experiencia para tus futuras decisiones y pienses dos veces
que hacer con tu dinero y con lo que todavía no tienes.
Establece límites financieros
Siempre vaya hasta donde su vista alcance;
Cuando llegue ahí, siempre podrá ir más adelante.
Zig Ziglar
A como van las cosas dentro de la cultura de la tarjeta de crédito, la
mayoría de la gente no sabe si tiene dinero o no. ¿Cómo es posible?
Usualmente no poseen una idea clara del balance de su cuenta bancaria, y
ni qué decir de lo que deben. Segundo, jamás elaboran un presupuesto
personal o familiar y, si lo llegan a hacer, no se atienen a vivir
dentro de los límites considerados.
Así que sin un presupuesto, aunque tengan el dinero en la mano, no se
acordarán que la mayor parte de ese dinero ya está destinado a liquidar
su tarjeta de crédito y sus deudas, o bien para su sustento, o pensando
favorablemente: para incrementar sus ahorros. De modo que siguen
gastando como borrachos en parranda y preguntándose por las mañanas por
qué les duele tanto la cabeza. Pues es la cruda del remordimiento de
haber gastado irresponsablemente, y lo más triste es que ni siquiera
pueden disfrutar lo que se han comprado.
Si no tienes un presupuesto, ¿por qué no dedicas un viernes en la noche
o un sábado por la mañana a realizar un jueguito de presupuesto? Las
reglas son sencillas. Establece un límite financiero y comprométete a
vivir dentro de él. Anota los gastos por prioridades y los compromisos
de pago de lo que debes. No olvides ahorrar al menos el diez por ciento
de tus ingresos.
Siéntate con tu familia, si eres soltero puede hacerlo solo; si eres
casado deberás hacerlo con tu esposa(o), sin hijos. Hablar de dinero no
tiene necesariamente que ser una tortura. Puede resultar divertido.
¡Atrévete a hacerlo!
Liquida tu adeudo
Sé cauto en prometer algo,
porque tendrás que cumplirlo.
Anónimo
Ha llegado el tiempo de detenerte en tu loca carrera y liquida tus
adeudos lo más pronto que puedas. Apriétate el cinturón y resuelve
cumplir con el deber de sanear tus finanzas:
· Primero, suma todo lo que debes.
· Segundo, tienes que sacar la cuenta de las cantidades semanales o
mensuales que estás en posibilidades de pagar.
· Tercero, asegúrate de notificar a tus acreedores y negocia con ellos,
para ver si los pagos son adecuados.
· Cuarto, paga puntualmente.
· Y quinto, vive por favor dentro de tus posibilidades para que no te
metas otra vez en semejantes líos.
Sé que este plan parece muy simplista. Pero es, al fin y al cabo un
plan. Y cualquier plan es mejor que ninguno.
Ahorra un poco todos los días
Si ahorra el diez por ciento de sus ingresos,
habrá dado el primer paso
hacia la riqueza y la prosperidad.
George S. Clason
¿Qué porcentaje de tus ingresos ahorras mensualmente? ¿Cuánto dinero
tienes en el banco para cubrir tus emergencias? Recuerda la regla básica
del ahorro. Necesitas tener en tu cuenta de ahorro por lo menos el
equivalente a tres meses de tus ingresos para protegerte de un desastre.
Considerando este promedio ¿estás arriba o abajo? O definitivamente no
cuentas con absolutamente nada. Sé que puede resultarte muy difícil
ahorrar, especialmente cuando se está endeudado y la necesidad de
efectivo parece aumentar día con día, pero a la larga te sorprenderás al
ver cuánto dinero puedes ahorrar en el peor de los tiempos si depositas
en el banco un diez por ciento de tus ingresos cada mes, con constancia
y fidelidad.
Comparte con otros
Los buenos modales son el modo feliz de hacer las cosas.
Ralph W. Emerson
Una buena alternativa para salir de deudas es diezmar. Dios está
esperando siempre. Él dice: No habéis alimentado a los pobres, dado
techo a la viuda y al huérfano ni os habéis preocupado por los
oprimidos. En el tercer capítulo de Malaquías, el viejo profeta escucha
a Dios decir: ¡Me estáis robando! Cuando la gente le preguntó a Dios,
¿Cómo? Dios replicó: En diezmos y primicias. Cuando hablamos sobre
compartir, sobre compasión, no estamos hablando simplemente de donar un
porcentaje de nuestras utilidades. Hablamos de una actitud de compasión
que afecta todas las cosas que hacemos. En mi experiencia,
independientemente de mi condición religiosa, pienso que las personas
que comparten generosamente son los que triunfan. Son los que dan afecto
y gratitud no importando a quien. A fin de cuentas, cuando la vida
termine, la forma como se te recuerde es lo que hace la diferencia y
nosotros determinamos esos recuerdos desde el principio.
El propósito de la vida humana, es servir y mostrar compasión y deseo
por ayudar a los otros. La mejor porción de la vida de un hombre bueno,
son sus pequeños, anónimos, olvidados actos de bondad y amor. Lo
importante es compartir sólo por el gusto de hacerlo. La mayoría de
nuestros pequeños actos de compartir pasarán sin ser recordados, pero
los seguimos haciendo. El acto de compartir, honra a nuestro creador. Da
esperanza y ayuda a los más necesitados y un sentido de placer y
retroalimentación a nosotros. El hombre debe escoger si ha de ser rico
en cosas o en libertad de usarlas. Cualquier pequeño acto de compartir,
especialmente cuando “no tenemos con qué hacerlo”, ¡nos proporciona la
libertad!
Estrategias de desarrollo social
Redefine tu lenguaje
Todos tenemos la obligación
de decir cosas sensatas y razonables
Goethe
Los maestros, amigos, familiares al igual que los padres, tienen un
largo dedo índice que apunta vigorosamente hacia ti y te dice que
deberías ser diferente. Siempre que te encuentres con la palabra
debería, la culpa aparecerá inmediatamente. Donde quiera que encuentres
culpa, encontrarás una cantidad equivalente de resentimiento de aquellos
que están involucrados con su creación.
Cuando respondemos al debería encontramos dónde estamos atorados en
nuestras creencias y cuáles son las limitaciones que creemos tener.
Debería, es una de las palabras más nocivas del lenguaje. Cada ocasión
en que utilizamos debería, estamos, en efecto diciendo: Equivocado. O
estamos equivocados, o estuvimos equivocados o vamos a equivocarnos. No
creo que necesitemos más equivocaciones en nuestra vida, necesitamos
tener más libertad de opción. Me gustaría tomar la palabra debería y
remplazarla del diccionario por la palabra podría. Podría nos da una
opción y así nunca nos equivocamos.
Otra palabra que trae mucha confusión es tengo que..., se siente como
una obligación que francamente afecta nuestra acción. Sugiero que la
cambie de su lenguaje con la palabra quiero y prefiero hacer...
Ejemplo: Tengo que trabajar, por quiero y prefiero trabajar.
Todo lo que yo hago, lo hago porque sincera y personalmente quiero
hacerlo, no porque tenga que hacerlo. Es verdad que muchas de esas cosas
me desagradan, las considero equivocadas, no las apruebo e incluso las
rechazo.
Sin embargo al cambiar mi lenguaje, los voy aceptando, porque al fin y
al cabo forman parte de mi vida como el trabajo y el estudio.
Cambia tus creencias
—No Juan, no hay tal lugar. El cielo no es un lugar ni un tiempo.
—El cielo consiste en ser perfecto...
Se quedó callado por un momento
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
Nuestros sueños nos inspiran, nuestros temores nos motivan y nuestro
sistema de creencias, o nos sabotean o nos apoyan. Nuestras creencias
ejercen un poder increíble y nuestras fuerzas creadoras y destructoras,
son guiadas por ellas. Es por eso que es tan importante el reestructurar
nuestro sistema de creencias, para asegurarnos que validan y apoyan
nuestra perfección.
Todas las creencias se relacionan con el pasado. Se derivan de esa
combinación de experiencias y juicios que están almacenados en tu mente
subconsciente o tu sistema de creencias. Cuando te aferras a viejas
creencias, estás haciendo caso omiso de la verdad que brota de la
evidencia y de las nuevas experiencias. Cada experiencia nueva que
tienes, está conectada con todo tu sistema de creencias. Estas creencias
cambian el tono, la forma y el significado de todas las nuevas
experiencias para que se vuelvan consistentes con las antiguas. Es así
como nuestra habilidad para percibir lo que es, está limitada por
nuestro sistema de creencias previamente establecido, por lo que, en
nuestra búsqueda para experimentar la verdad, debemos permitir que
nuestro sistema de creencias sea lo más flexible posible.
Cada día de tu vida, estás rodeado por nuevos patrones de luz y de
nuevas oportunidades para descubrir a través de tus experiencias. Cuando
tenazmente te resistes a todo, menos a lo que previamente percibiste
como la verdad, excluyes de tu vida todas las verdades, excepto aquellas
que forman la diminuta cuerda de la que te sostienes. Creas tu realidad
de acuerdo con los conceptos que crees que son verdad. Cuando, por
ejemplo, te crees enfermo hasta que tu mente se abre lo suficiente para
ver que la enfermedad es sólo una pequeña parte de tu experiencia
completa y que el estar sano, está a tu alcance y sólo basta con
tomarlo.
Los pensamientos dependen de las creencias de las personas que los
tiene. Si no te gusta lo que se manifiesta en tu vida, analiza lo que
has pensado y las creencias que hay detrás de tus pensamientos. Cambia
las creencias, renuévalas lingüísticamente, y en tu vida surgirán nuevas
manifestaciones. Tu estás al mando de tu nave. Saca las manos de los
bolsillos, toma el timón con firmeza y determinación y pon rumbo hacia
los mares que hayas elegido, aquellos que antes surcaste en tu océano
mental.
A este respecto, la Biblia también nos enseña cómo emprender un proceso
de cambio:
En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que
está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu
de vuestra mente (Efesios 4:22-23).
De antemano sabemos que un comportamiento renovado y un enfrentamiento a
los retos actuales no es fácil de alcanzar, sino que es una actuación
que demanda mayor esfuerzo, dedicación y principalmente fe..., mucha fe.
Date la oportunidad de cambiar tus creencias y la vida te recompensará.
Vive el presente
—¡Pero si es verdad! ¡Soy una gaviota perfecta y sin limitaciones! Y se
estremeció de alegría
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
El primer paso para poner nuestra vida en orden, es admitir la realidad:
Es como es. Aprende a no preocuparte por lo que pueda ocurrir la semana
que viene o por lo que pasó la semana anterior. El pasado como el futuro
son fantasía. El futuro no te ha sucedido todavía y el pasado está
desvirtuado, porque inmediatamente después de que ocurre cualquier
incidente, tu percepción del mismo empieza a distorsionarse por las
realidades presentes y por tu siempre cambiante punto de vista. El
pasado nunca es recordado exactamente como ocurrió, por el contrario, es
visto a través de la distorsión retroactiva, una distorsión resultante
del hecho de que la memoria está sujeta a las presiones abrumadoras de
las creencias. Normalmente, no volvemos al pasado a tiempo para poder
crear nuevamente la escena como originalmente sucedió; miramos hacia
atrás desde nuestro punto de vista actual y lo vemos como creemos que
sucedió.
El pasado ya pasó. Ya no podemos cambiarlo. Sin embargo, sí podemos
cambiar nuestros pensamientos acerca del pasado. No debemos castigarnos
en el momento actual porque alguien nos hirió en el pasado. Si optamos
por creer que somos víctimas indefensas y que todo es inútil, entonces
el Universo nos ayudará en esta convicción, y nos iremos por la
coladera. Es vital que liberemos estas ideas y creencias anticuadas y
negativas que no nos apoyan ni nos nutren. Incluso nuestro concepto de
Dios debe ser uno que esté a favor de nosotros, no en nuestra contra.
Vivir el presente es realmente para personas valientes, personas que
saben pagar precio soltando su pasado y enfrentando la realidad que
tienen frente a sus ojos. Hace algunos meses fui a un encuentro de
escritores y alguien dijo: El recurso más valioso del poeta es el
instante, y así lo creo, el instante es lo único que existe; antes y
después se encuentra el pasado y el futuro, de ahí la verticalidad del
tiempo que anotan algunos físicos.
Ríndete a lo que es
—Esteban Gaviota, tienes la libertad de ser tu mismo, tu verdadero ser,
aquí y ahora, y no hay nada que te lo pueda impedir. Es la ley de la
gaviota, la ley que es.
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
He aprendido que rendirme a lo que es, me asegura el triunfo de todos
los esfuerzos. El universo fluye, como fluye un río en un campo
perfecto, siempre cambiante en su camino al mar desde donde proviene.
Imagina que te has arrojado a este río de la vida desde la orilla de un
viejo muelle destartalado, al final de la cual hay una cuerda atada a un
madero que flota en la corriente. Has decidido sumergirte en el río de
la vida, respiras profundamente y saltas desde el muelle. Pero a medio
camino, antes de que siquiera hubieras tocado el agua, te arrepentiste.
Parecía demasiado drástico, demasiado aterrador, así que te afianzaste
de lo que estaba más cerca de ti y resultó que era una cuerda. Estás
ahora en el río de la vida, tomado de la cuerda, flotando, pero sin ir a
ningún lado. La corriente te golpea. Tus manos se están cansando. Te
aterra la idea de que la cuerda se pueda romper o que se te resbale y la
dejes ir. Esta cuerda simbólica representa el apego que tienes hacia las
cosas que crees correctas.
Tienes miedo de que si te desprendes de tus creencias, éstas
desaparecerán y te quedarás sin nada que le dé validez a tu existencia.
Por lo tanto te pregunto: ¿En dónde estarías si soltaras la cuerda que
está atada a tu sistema de creencias? La verdad es que estarías en el
río de la vida donde ya estás de todos modos. La diferencia consistiría
en que ya no estarías luchando contra la corriente, te estarías dejando
llevar por ella.
Ya sientes dolor en los brazos. Los costados te duelen de tanto luchar
contra la corriente. Rendirse significa soltar la cuerda. Si la sueltas,
sentirás alivio; ya no te dolerá nada, podrás nadar de espalda y mirar
al cielo. Podrás ver pasar los árboles y a los niños jugar a las orillas
del río. La misma corriente que antes te golpeaba, te acariciará y
sostendrá. Serás libre de nadar a donde te plazca, a uno y otro lado del
río, y cuando hayas recobrado tu fuerza, podrás también nadar río arriba
siempre que así lo desees. Tu vida se habrá rendido a la corriente del
río. Si alguna vez llegaras a sentir miedo, siempre habrá una cuerda
flotando en el agua para que puedas asirte a ella, de cuando en cuando,
que te enfrentes a la corriente para que te impresione su fuerza y se
afirme en tu mente que la rendición es una forma de vida.
De acuerdo al análisis precedente; si así fuere, la historia de tu vida
ha sido una de la que se han alternado entre la resistencia y la
rendición. Cuando te resistes, sufres y lo que resistes es siempre la
corriente natural de la verdad; lo que es. Tu formas parte del río de la
vida. Poco a poco, a través de la eternidad de tu ser, te rindes y
fluyes con la vida como ésta es. Al rendirte, descubres para tu deleite,
que no estás siendo sacudido a lo loco y lanzado en todas direcciones,
sino que estás siendo adoptado suavemente al patrón de la madre
naturaleza. Rendirte permite a tu voluntad y a tu fuerza brotar de la
luz, del flujo perfectamente diseñado de la vida eterna. Como resultado,
tendrás ahora la fuerza de la corriente del río para apoyar tus sueños y
tu fuerza será aumentada muchas veces.
¿Cómo sabrás que no te estás dejando llevar por la corriente, que te
estás resistiendo? Un dispositivo envía mensajes de alerta a través de
tu sistema cuando olvidas rendirte. El mensaje es el dolor. El dolor te
aterrará y te impulsará a actuar. Para librarte del dolor, descubre la
causa de tu resistencia y ríndete a ella.
Solamente aceptando y fluyendo con nuestras propias vidas, podremos
empezar a saber realmente “quiénes somos” como seres eternos. Crear
fantasías entre las realidades de la vida, nos facilita el poder
esconder nuestro eterno yo. Cada uno de nosotros podrá descubrir su
identidad eterna sólo si los procedimientos que utilicemos para hacerlo
están libres de ilusión y fantasía.
Ten siempre una imaginación creativa
¡Hay una razón para vivir! Podremos alzarnos sobre nuestra ignorancia.
Podremos descubrirnos como criaturas de perfección, inteligencia y
habilidad. ¡Podremos ser libres!¡Podremos aprender a volar!
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
La imaginación es más importante que los conocimientos. Un ser humano
puede lograr lo que desea, siempre y cuando sus deseos sean sensatos y
definidos, y ponga en él toda su capacidad de anhelar, y toda la fuerza
dirigida de su imaginación. La imaginación creativa es útil en los
buenos tiempos, pero es esencial para los tiempos de crisis.
Hoy más que nunca el hombre debe tener la capacidad de enfrentarse a su
medio con imaginación creativa, ya que estamos en una época difícil en
la que se lucha con ideas para superar limitaciones de recursos o
condiciones de crisis aunque muy poca gente ha nacido con una
imaginación creativa extraordinaria, también es cierto que toda persona
“normal” puede cultivar y desarrollar esa facultad mental en forma
ilimitada. En principio, todos tenemos potencialmente esa capacidad
mental, pero la mayoría la ha atrofiado por falta de aplicación, por
tender al conformismo y aceptar, sin cuestionamiento, la información que
recibe.
Recordemos que vivimos en una sociedad condicionada por patrones
regulares de información, y que la gente los acepta por la “ley del
menor esfuerzo”, porque simplemente no le gusta pensar,
independientemente de otros obstáculos que también impiden el desarrollo
de nuestra creatividad: Temor al fracaso, fallas en el sistema
educativo, preferir la crítica, etc. También porque la creatividad es
una forma de pensar que frecuentemente se considera difícil, tal vez
porque es contraria a los hábitos lógicos y tradicionales con los cuales
hemos convivido. La creatividad implica quebrar las rutinas y patrones
establecidos, es observarlos desde otra perspectiva con una mente
abierta para recibir y dar nuevas ideas.
El pensamiento creativo mantiene una lucha cerrada contra todos los
prejuicios, hechos y conceptos tradicionales comúnmente aceptados.
Adolfo Torres indica que la imaginación es la más divina de todas las
cualidades del hombre, la que más lo acerca a Dios. Yo así lo creo. Así
como nuestro cuerpo físico lo entrenamos para mantenerlo en forma,
también es necesario entrenar y cultivar nuestro pensamiento creativo.
Hay que estimularlo presentándole retos que demanden soluciones
creativas en un ambiente apropiado. Deberá apartar su tiempo para
reflexionar, meditar y visualizar sobre sus objetivos o problemas
específicos. Hagamos nuestro taller mental para llegar a la esencia
misma de la imaginación creativa. También aprendamos y desarrollemos
verdaderamente el hábito de usar dos herramientas básicas: Lápiz y
papel; nos sorprenderán lo resultados obtenidos.
Planea antes de actuar
—Pedro Pablo Gaviota ¿quieres volar?
—Sí, quiero volar.
Gaviota que ve lejos, vuela alto.
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
Todo lo que existe en el Universo físico surgió en primer lugar en la
mente. El pensamiento es energía, y la energía sigue al pensamiento. Los
pensamientos generan sentimientos, que generan comportamientos. Los
comportamientos tienen consecuencias en el universo físico, que a su vez
generarán nuevos pensamientos, lo cual completa el ciclo de
pensar/sentir/actuar.
La sabiduría es el uso inteligente del conocimiento consciente e
inconsciente. La experiencia, asociada a una profunda reflexión interna
descubrirá los secretos del Universo, pues es ahí, en el interior de
cada cual, donde están guardados.
La sabiduría se manifiesta mediante la agudeza de la percepción y la
flexibilidad de la acción. Si lo que estás haciendo no funciona,
detente, piensa, analiza y decídete por una nueva acción. Continuar
actuando de la misma manera y esperar resultados distintos es una
manifestación de desequilibrio mental. Actuar a veces puede significar
no hacer nada. No hacer nada es, en muchas ocasiones, hacer lo que es
necesario hacer.
Numerosos casos han demostrado que las personas más efectivas son las
que se han habituado a pensar (planear) antes de actuar; que han
definido claramente sus propósitos y hacia ellos canalizan en forma
dirigida sus esfuerzos y, sobre todo, saben responder a las
oportunidades inesperadas, capitalizándolas para su beneficio. Dicho en
otras palabras, son personas que han aplicado sus propósitos de la
Planeación Estratégica a su vida personal. Y tiene que ser así, porque
el mundo actual de cambio acelerado, con eventos sorpresa y altamente
turbulento, exige personas efectivas, orientadas a resultados.
Persevera siempre
Las puertas sólo se abren para quien gira el picaporte.
José Narosky
La perseverancia es también una expresión de fe para llegar a donde se
quiere; es una actitud positiva que se traduce en acción dinámica para
avanzar con un propósito. Sin este ingrediente, la perseverancia
desaparecerá para dar paso a un comportamiento que, aunque dinámico en
apariencia no tiene propósito alguno definido.
El secreto para cultivar la perseverancia está en saber qué es lo que se
quiere y cómo se espera lograrlo. Recuerde que para alcanzar el éxito,
lo único que se necesita es persistencia y jamás, pero jamás, pensar en
la derrota.
Estrategias de desarrollo ético espiritual
Imita a JESÚS, “El varón perfecto”
Quisiera conocer los pensamientos de Dios,
lo demás son sólo detalles.
Albert Einstein
Jesús es el único modelo perfecto a seguir en el desarrollo de tu vida.
En Él puedes ver la manifestación del deseo de Dios para cada uno de sus
hijos; Él es el Hijo perfecto, rey de reyes, señor de señores. Imitar a
Cristo, resulta entonces en seres humanos maduros, sabios, disciplinados
y perfectos; enteramente preparados para toda buena obra.
Toda la creación de Dios obedece a un diseño exacto y perfecto que el
Creador especificó. Es nuestra responsabilidad el buscar comprender y
respetar tal diseño; todo aquello que está fuera de lo establecido por
el diseño de Dios, debe ser restaurado a ese orden.
Debido a que la obra de Dios opera fundamentalmente en forma individual,
es preciso establecer que todo proyecto que tu realices, deba enfocarse
a tu desarrollo integral y el desarrollo armónico de tu familia y tu
comunidad. El éxito se mide exclusivamente en el testimonio que estés
dando en la vida. De allí que, todo programa en tu vida obedecerá a las
leyes de la siembra y la cosecha: Sembrar verdad, cosechar justicia.
El objetivo de Dios es que seamos sus hijos dichosos, felices; y tenemos
la responsabilidad de facilitar el que cada uno de sus hijos sea un
verdadero representante de Dios en su círculo social; esto implica no
sólo tener información y acatar lo que Dios dice, también debes
proveerte de espacios, para que se desarrolle lo que Dios dice; si Dios
dice que eres un embajador, debes proveerte de una embajada para que tal
representación sea realidad. La visión de Dios es de naturaleza
comunitaria y debe ser nuestra regla. Lo que somos en Dios debe
manifestarse directamente en la comunidad en la forma de buenas obras.
Somos la solución que Dios ha dado a los problemas y necesidades
sociales de nuestras comunidades.
La jurisdicción de Dios está por sobre toda jurisdicción humana; Dios es
el rey de toda la tierra y ésta es de Él. Nuestra participación entonces
se basa en este precepto de verdad y se hace en obediencia a toda la
instrucción de la Palabra de Dios, la cual establece el respeto y
obediencia a las leyes constitucionales del país y de la entidad, dentro
del marco de justicia divina.
Es importante que lo anteriormente anotado se lea y se relea hasta
comprenderlo completamente. De aquí el éxito de la encomienda que
tenemos como hijos de Dios.
Busca siempre la armonía con Dios
Bendice, alma mía,al Señor, y bendiga todo su ser su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios. Él
es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;
el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y de
misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo de que te
rejuvenezcas como el águila.
Salmo 103
El ser humano está en permanente búsqueda. Buscamos algo que nos dé
sensación de paz, la eternidad del momento. Aunque no sepamos definirlo,
nos dirigimos incesantemente al encuentro de la armonía. Procura
armonizarte con Dios, con todo y todos los que te rodean, con el ritmo
del tiempo y contigo mismo, entonces el estrés desaparecerá de tu vida y
la liberación dará su recompensa. La armonía es la esencia de la
existencia.
Todos formamos parte de Dios. Todo lo que pensamos, decimos o hacemos
contribuye de forma positiva o negativa a la armonía que tenemos con el
universo. Si experimentas tu existencia a través del miedo y la falta de
armonía, tu contribución será negativa para la frecuencia vibratoria del
universo. Pero si vives en armonía y respetas tus relaciones con los
demás, si te empeñas en pensar globalmente y actuar localmente con la
misma coherencia, estás contribuyendo al éxito universal. El éxito
universal y tu éxito personal siempre van de la mano porque son
interdependientes. En días pasados escuché en la televisión que cada
hombre es como una célula en la naturaleza y que si el hombre enfermaba,
la naturaleza enfermaba también. Uno es consecuencia de otro.
Todas las mañanas realizo un recorrido de 25 kilómetros a mi centro de
trabajo, el mayor disfrute lo encuentro en contemplar la obra de Dios
durante los veinte minutos del trayecto, cuando las luces se entrelazan
entre las nubes y estallan en mil colores entonces pienso que es momento
adecuado para hacer oración. Si estos espectáculos se dieran cada cien
años, estaría el mundo entero pendiente de tal acontecimiento. Pero el
hecho que suceda a diario, el hecho que sea tan común, llega a ser tan
cotidiano que no le hacemos el menor caso y perdemos la oportunidad de
armonizarnos con la obra de Dios. ¿Desde cuándo viste por última vez a
las estrellas? ¿Cuándo fue el último día que te sentaste a contemplar
gustoso un atardecer? ¿Cuál fue el último día que te abandonaste a Dios?
Una reflexión que nos invita al abandono hacia nuestro Dador de la Vida,
está en el Salmo 23 que dice:
“El Señor es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos
me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi
alma; me guiará por sendas de justicia por amor a su nombre. Aunque ande
por un valle de sombras de muerte, no temeré mal alguno, porque tu
estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas
mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores. Unges mi cabeza
con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la
misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y en casa del Señor
moraré por largos días.”
Busca el momento que más te guste para hacer oración y armonizarte con
Dios. Pero, ten mucho cuidado, porque no puedes decir Padre nuestro; si
no ves a todos los hombres como tus hermanos; si los desprecias o
simplemente los ignoras. No puedes decir que estás en el cielo; si tu
visión no ve mas allá de tus propias narices y lo que más te preocupa
son tus bienes materiales en la tierra. No puedes decir santificado sea
tu nombre; si lo que tu realizas a cada momento es jurar el nombre de
Dios en vano y no consideras su santidad porque en tu vida está la
imagen de un Cristo falso. No puedes decir hágase tu voluntad, si existe
un discernimiento entre tu voluntad y la voluntad de Dios y lo que te
importa es lo que tu deseas, más de lo que Dios tiene preparado para ti.
No puedes decir danos hoy nuestro pan de cada día; si no compartes el
pan con los necesitados; si no dedicas tiempo a tu familia, padres y
amigos; si no compartes el pan de la palabra con ellos. No puedes decir
Perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos
ofenden; si tu vida está encadenada al laberinto culpa/resentimiento y
estás viviendo una permanente ofensa a la justicia y a la caridad. No
puedes decir no me dejes caer en tentación y líbranos del mal; si caes a
cada rato consciente de que lo que haces te hace daño; si
intencionalmente entras a la vorágine de la maldad y de la injusticia y
cierras los ojos para no extender la mano a los olvidados y perdidos. Si
huyes de tus responsabilidades como hombre o como mujer en la
construcción de un mundo mejor. No puedes decir amén; porque mientes si
no aceptas todo esto (Razo, 1997).
Medita constantemente
No tengo ninguna revelación en especial de la voluntad de Dios… Él se
revela a Sí mismo a todo ser humano diariamente, pero nosotros cerramos
nuestros oídos a su aún pequeña voz.
Mahatma Gandhi
Muchos consideran a la meditación solamente como una práctica espiritual
o como una cuestión religiosa. Y en ocasiones nos topamos con que
algunas sectas están completamente en desacuerdo con ella y manifiestan
que es una práctica inadecuada de origen oriental o bien es una
corriente de la new age, la mayoría opina más por desconocimiento, que
por razonamiento de lo que realmente es.
Sin embargo la meditación nos sirve para muchas cosas. Para entrenar a
la mente a enfocarse en forma efectiva y clara, para el relajamiento del
cuerpo y la mente y también para conectarnos con nosotros mismos.
Pero lo fundamental de la meditación es el que entres en contacto con
Dios. Recuerda que cuando oras, le estas hablando a Dios. Cuando
meditas, le permites a Dios que te hable. ¿Cómo es esto? Dicen los
expertos que tenemos alrededor de 60,000 (sesenta mil) pensamientos al
día. ¿Si esto es así, cómo entonces estando ocupada nuestra mente todo
el tiempo, podemos escuchar esa aún pequeña voz en nuestro interior?
Debemos darnos al menos quince minutos al día para relajarnos
completamente, acallar nuestros pensamientos, aquietar la mente y entrar
en contacto con Dios (los místicos le llaman meditación contemplativa).
Al meditar, podremos encontrar las respuestas a las dudas que nos
agobian, la solución a grandes problemas, paz y serenidad. Se pueden
mejorar con la meditación la confianza en uno mismo, la memoria y
reducir el estrés. Podemos lograr una mejora en nuestra calidad de vida
con la práctica cotidiana de la meditación.
Numerosos estudios han demostrado fehacientemente que cuando meditamos
se estimula nuestro sistema límbico, nivelando la producción de
sustancias conocidas como hormonas del estrés. La relajación empieza por
el cerebro y nuestro sistema endocrino responde a la meditación,
favoreciendo el estado de los huesos, músculos y órganos internos y
también equilibrando el ritmo cardiaco y el ritmo respiratorio.
También al meditar se estimula nuestro sistema inmunológico, reforzando
nuestra protección contra las enfermedades. Además de la práctica de la
meditación en forma relajada podemos realizar actividades y meditar al
mismo tiempo por ejemplo la meditación con movimiento como el Tai Chi, o
bien al estar desempeñando nuestro trabajo, ejercitándonos o simplemente
caminando.
Lo que tenemos que hacer es concentrarnos precisamente en esa actividad,
sin dejar que nuestra mente divague. Si acaso llega algún pensamiento no
relacionado con lo que estamos haciendo, sin esfuerzo, dejemos que ese
pensamiento se aleje. Poco a poco aprenderemos a enfocar nuestra mente
en forma efectiva y clara en lo que estamos haciendo. Así, obtenemos los
beneficios de la meditación y al concentrarnos, hacemos mejor lo que
estemos haciendo, con más calidad. Estaremos viviendo y disfrutando del
momento presente, el aquí y el ahora.
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