Suscríbete GRATIS al boletín y recibe:
10 ebooks con las lecciones empresariales más representativas de Jack Welch, Kenichi Ohmae, Michael Newman y otros exitosos líderes de primer nivel en el mundo de los negocios...
Al pulsar aceptas los términos de uso y la política de privacidad
O mediante uno de los siguientes servicios:
1. Introducción
A lo largo del tiempo diversos factores van dando forma a la cultura,
conciencia y espíritu de los pueblos. Una enorme cantidad de
circunstancias tanto políticas, como históricas, climáticas,
geográficas, religiosas, económicas, institucionales, culturales,
psicológicas, antropológicas y sociológicas se van entrelazando para ser
al mismo tiempo causa y efecto de la naturaleza propia de cada sociedad.
Los métodos, instrumentos, herramientas y sistemas de gestión empresaria
son el producto de diversos grupos sociales, en ellos se engendran y
hacia ellos están destinados. Así pues tenemos a lo largo y ancho del
mundo diversas formas de encarar la gestión económica, política y
administrativa, tanto de los Estados, como de las empresas u otros tipos
de organizaciones. A su vez esa diferente forma de gestionar cambia con
el transcurso del tiempo ante los cambios que sufre el entorno, cambios
a los cuales no están sujetas de igual forma todas las sociedades.
Esa diferente forma de evolución no sólo es propia de las diversas
sociedades, sino que otro tanto acontece tanto con grupos menores como
son las empresas, y la familia, como así también con los individuos.
De ello se deduce que sistemas que producidos en un determinado tipo de
empresas o sociedad dan excelentes resultados, pueden no dar iguales
frutos en empresas o sociedades que reúnen otras características
socio-culturales.
Muchas metodologías o sistemas de administración que trataron de
imponerse o trasplantarse en determinadas organizaciones no lograron
avanzar y si lo hicieron fue con pésimos resultados o sin alcanzar a
cubrir las expectativas en ellos depositados.
El grave error de muchos especialistas es considerar que el mundo es
uniforme, que en todos lados se piensa y siente de igual forma. De tal
modo que tratando de implantar ideas políticas, económicas, culturales,
educativas y administrativas en sociedades diferentes y en algunos casos
totalmente distintos a aquellas en las cuales fueron engendrados, sólo
obtuvieron desastrosos resultados.
Ahora bien, están aquellos individuos que partiendo de lo antes
observado se niegan a hacer frente al cambio sistemáticamente, bien sea
por obstinación, por temor al cambio, o a la pérdida de privilegios. En
tal situación ellos dicen: “ello no funcionará acá, pues aquí las cosas
son diferentes”.
Así pues tenemos dos cuestiones importantes a resolver. La primera es
saber en que medida es posible implantar un sistema en un marco
sociocultural y económico diferente al que le dió origen. Y en segundo
lugar, de poder implantarse tal sistema en que medida y de que forma
puede lograrse ello, además de que tanto cabe esperar como resultado.
Este estudio se ha de encarar para determinar que tan posible o
imposible es implantar en occidente el sistema Kaizen, el cual tuvo
lugar en el Japón, sino además saber que tan buenos resultados cabe
esperar del mismo. O sea, saber primero si es factible aplicarlo en su
totalidad o no, de ser posible si es menester realizar algunos cambios,
y que tan buenos resultados pueden esperarse tanto en comparación con
los sistemas tradicionales de occidente, como con las empresas
japonesas.
2. Primero: definamos el Kaizen
Kaizen significa mejoramiento. Por otra parte, significa mejoramiento
continuo en la vida personal, familiar, social y de trabajo. Cuando se
aplica al lugar de trabajo, Kaizen significa un mejoramiento continuo
que involucra a todos, gerentes y trabajadores por igual.
Desde el punto de vista estratégico el Kaizen es la acción sistemática y
a largo plazo destinada a la acumulación de mejoras y ahorros, con el
objeto de superar a la competencia en niveles de calidad, productividad,
costos y plazos de entrega.
Como filosofía, el Kaizen es una forma de vida y de ver la vida. Una
forma de búsqueda incesante de mejoramiento destinado a superar
continuamente sus propios niveles de performance, y de lograr mayores
niveles de satisfacción para el consumidor. Constituye tanto una ética
del trabajo, como una férrea disciplina destinada a mejorar los procesos
para bien tanto de la empresa, como de sus miembros, propietarios,
clientes y la sociedad en su conjunto. Así pues, es tan importante
mejorar los niveles de performance para una mejor calidad de vida de los
trabajadores, como para suministrar productos de mayor valor a los
clientes y consumidores, disminuir los niveles de desperdicio y
contaminación, mejorar las utilidades para los propietarios y
suministrar fuentes de trabajo de calidad, buenos salarios, para mayor
número de individuos y con mayor seguridad en el empleo.
Una última definición del Kaizen puede enfocarse desde el punto de vista
técnico como el conjunto de sistemas e instrumentos tanto técnicos como
de gestión destinados a la mejora continua mediante la estandarización
de los procesos y la eliminación de los diversos tipos de desperdicios.
Ahora bien, en occidente también hay sistemas de mejora continua, la
pregunta que cabe hacerse es que tan diferente son éstos del Kaizen.
Para ello es preciso saber como funcionan unos y otros, el entorno en el
cual tuvieron su origen y posterior desarrollo, y los resultados
alcanzados.
3. Breve historia de la mejora continua
Para la mayoría la mejora continua es una invención japonesa, sin
embargo no es así. Los programas de mejora continua se crearon,
desarrollaron y maduraron en los Estados Unidos.
La NCR a fines del siglo XIX estableció un sistema destinado a resolver
y mejorar los niveles de calidad, como reacción a los elevados grados de
insatisfacción de sus clientes. Ello llevó a su presidente y fundador a
trasladar su escritorio al área de trabajo (algo que hoy los japoneses
denominan visitar el gemba), para averiguar que sucedía y desarrollar un
programa destinado a mejorar los niveles de performance en materia de
calidad, como de costos y productividad. Producto de sus análisis hizo
del taller un recinto bien iluminado y agradable, con paredes 80% de
vidrio, la incorporación de médicos y enfermeros al personal, mejoras en
las prácticas de seguridad e incluso obligar diariamente ejercicios
físicos. Por otra parte se instauro un programa de sugerencias, se
fomento el entrenamiento y capacitación del personal, y se implantó un
proceso de desarrollo organizacional.
Otra empresa estadounidense que hizo punta en materia de sistemas de
mejora continua fue la Lincoln Electric Company (actualmente el mayor
fabricante de equipo y suministros para soldadura por arco en el mundo).
A los efectos de aprovechar la capacidad creativa e inventiva del
personal, se fijó mediante contrato una tarifa por pieza que no se
alteraría ante la mejora de métodos e incrementos de la productividad.
Posteriormente se instauró un sistema de bonos basado en ganancias que
incluían ideas generadas al calcular los bonos individuales. Todo ello
llevó a la empresa a ocupar los primeros lugares en materia de
productividad, algo que aún hoy ostenta gracias al mantenimiento de
tales políticas y estrategias.
Procter & Gamble implantó en la década de 1960 lo que se dio en llamar
“cambio deliberado” como enfoque de equipo destinado a reducir los
costos de producción. Este enfoque se basa en que la mejora continua de
los métodos permiten importantes ahorros en materia de costos. La
filosofía de Procter & Gamble es que “la perfección no es una barrera
para el cambio”. Esto significa que, aunque pueda resultar casi
imposible mejorar un método de trabajo existente, aún así puede y debe
hacerse todo lo posible para dar origen a un método diferente y
superior.
En Japón se implantó la mejora continua a principios de los años
cincuenta. Si bien los japoneses ya poseían una filosofía de mejora
continua, ella era aplicable sobre todo en la vida personal y en las
artes guerreras. No se puede desconocer que aplicaban hasta cierto punto
los procesos de mejora continua a su producción, pero ello era de
carácter limitado y la prueba de ello es que los productos japoneses era
considerados en occidentes como baratos y de baja calidad, y hasta como
burdas y ordinarias copias de productos occidentales. Pero no fue sino
hasta la incursión de las ideas de Deming y Juran en materia de calidad,
mejora continua y control estadístico de procesos, que sumada a la
filosofía ancestral produjo una verdadera explosión productiva y de
altos niveles de calidad, lo cual llevó a la industria japonesa a
revertir totalmente la visión que de ella tenían los consumidores
occidentales. “Made in Japan” paso a ser sinónimo de alta calidad y
valor agregado, a un muy buen precio.
Por un lado la mejora continua se implantó en el Japón por ser una forma
barata de mejorar la producción y reducir los costos en un período de
fuerte escasez de recursos. Y por otro lado se debió a la presión de las
autoridades de la ocupación para utilizar métodos de mejora continua
destinadas a acelerar la reconstrucción después de la Segunda Guerra
Mundial. En 1949, los militares de Estados Unidos establecieron un
contrato con TWI Inc. a los efectos de desarrollar programas de
capacitación para las compañías japonesas. La idea fundamental de estos
programas era capacitar a las personas en métodos estándar, para que
luego ellos capacitaran a otros, o sea, capacitar al capacitador.
Aunque los japoneses utilizaban círculos de calidad y sistemas de
sugerencias como parte habitual de su gestión, la mejora continua
aumentó su atractivo durante la crisis petrolera de 1973, como método de
reducción de costos sin fuertes inversiones. Así, la automotriz Toyota
recibió ese año seis veces más sugerencias que en 1970. Canon inició una
campaña destinada a ser líder mundial, lo que le permitió ahorrar 200
millones de dólares en costos directos gracias a la implantación del
sistema de mejora continua.
En la década de 1980 ante la invasión de productos nipones, las empresas
americanas retoman con más ímpetu el desarrollo de sistemas de mejora
continua, entre las cuales resultó notorio los resultados de empresas
como Xerox, Motorola, Harley Davidson y General Electric entre otras.
En 1984 en unas viejas instalaciones de General Motors ubicadas en el
estado de California, ésta compañía conjuntamente con Toyota establecen
una compañía de participación conjunta denominada NUMMI (New United
Motor Manufacturing Inc.). La planta de GM había cerrado debido a
conflictos obrero – patronales, mala calidad y bajos niveles de
productividad. Para resolver ello NUMMI implantó el sistema Just in Time
(JIT), estipuló un nuevo convenio con el sindicato (UAW) destinado a la
mejora de la calidad, el incremento en los niveles de productividad y la
mejora en el ambiente de trabajo por medio del Kaizen, lo cual incluía
el JIT, los círculos de calidad, y programas de sugerencias. Para que
esto funcionara, el sindicato estuvo de acuerdo en reducir el número de
clasificaciones de puestos, de 64 a 4, a cambio de lo cual la patronal
se comprometía a no reducir o despedir personal como producto de
aumentos en los niveles de productividad.
4. Características distintivas de la mejora continua
Existen dos características esenciales que distinguen a los sistemas de
mejora continua de los tradicionales, llamados también sistemas de
mantenimiento de estándares.
Por un lado bajo el sistema de mejora continua, la gerencia considera el
nivel de rendimiento de la empresa como algo “que hay que enfrentar y
aumentar continuamente”. En tanto que bajo el sistema de mantenimiento
de estándares, se le considera esencialmente fijo, por las restricciones
tecnológicas y la organización existente. De la única forma que pueden
vencerse tales restricciones es a través de la innovación.
Por otro lado los gerentes de las empresas que practican la mejora
continua creen que la participación de los empleados y el trabajo en
equipo son la clave para las mejoras. Ello es algo que no acontece con
la mayoría de los gerentes que siguen una perspectiva de mantenimiento
de estándares. Ellos hacen más hincapié en la automatización de procesos
que en el trabajo de equipos y la gestión participativa. Eso no
significa que las corporaciones que siguen la mejora continua no tengan
interés en el avance tecnológico y la automatización de procesos, sino
que en primer lugar tienden a fortalecer el trabajo y el crecimiento de
los empleados.
Entre las diferencias más importantes entre los sistemas de
mantenimiento de estándares y los de mejora continua están que este
último sistema privilegia la existencia de equipos de trabajo
multifuncionales, dirección participativa, orientación hacia grupos y
toma descentralizada de decisiones.
5. Particularidades del Kaizen
El Kaizen como filosofía dinámica acepta y absorbe todas aquellas
técnicas y metodologías que permitan el mejor logro de sus fines últimos
que son una mejora continua en los procesos a los efectos de la
eliminación de desperdicios, el continuo incremento en la calidad y
productividad, a los efectos de generar cada día un mayor valor agregado
para los usuarios y consumidores.
Así dentro de este sistema de mejora continua llamado Kaizen forman
parte diversas técnicas, muchas de las cuales tuvieron su origen en
corporaciones occidentales pero que en el Japón fueron utilizadas dentro
de un sistema armónico y totalizador.
Entre los seis principales sistemas que conforman el Kaizen tenemos:
1. El Sistema Just in Time (JIT)
2. El Sistema de Gestión de Calidad Total (TQM)
3. El Sistema de Mantenimiento Productivo Total (TPM)
4. Las actividades de grupos pequeños (entre los cuales se encuentran
los Círculos de Control de Calidad)
5. Los Sistemas de Sugerencias
6. El despliegue de políticas
En cuanto a la filosofía Kaizen, esta se basa en dos conceptos
fundamentales:
1. La firme creencia en que los desperdicios deben ser eliminados de
cualquier manera.
2. Y, la practica del respeto supremo por las personas.
Eliminación de desperdicios. Cuando los japoneses hablan de
desperdicios, la definición que de ella hace Fujio Cho es “cualquier
cosa que no sea el mínimo de equipo, materiales, partes y trabajadores
(tiempo de trabajo) absolutamente esencial para la producción”; lo cual
significa nada de excedentes, nada de existencias de seguridad. Nada se
almacena. Si no puede usarse ahora, entonces no se puede fabricar ahora
y es un desperdicio. Existen siete elementos básicos en este concepto.
1. Redes de fábricas especializadas. En vez de construir gigantescas
instalaciones donde se haga todo, los japoneses construyen pequeñas
plantas especializadas. Siendo varias las razones para hacer esto.
Primero, es muy difícil administrar una instalación de gran magnitud;
conforme aumenta el tamaño, crece la burocracia. Su estilo de gestión no
se presta a este tipo de ambiente. Segundo, una planta diseñada para un
propósito específico, se puede construir y manejar de manera más
económica que una universal. Podemos comparar esto con la compra de una
máquina herramienta especial para realizar un trabajo importante en vez
de adaptar una herramienta universal.
2. Tecnología de grupo. Dentro de la planta, los japoneses emplean una
técnica llamada tecnología de grupos. Las empresas tradicionales
procesan un trabajo y lo envían de departamento a departamento, porque
así es la organización de las plantas (departamento de sierras, de
molinos, de tornos). Por lo general, para cada una de las máquinas del
departamento hay un empleado que se especializa en esa función. Para que
un trabajo pase por el taller, muchas veces se requiere un largo y
complicado proceso por causa de los tiempos de espera y de tiempo de
movimiento (con frecuencia entre el 90 y el 95% del tiempo total de
procesamiento). Los japoneses, por el contrario, toman en cuenta todas
las operaciones que se requieren para fabricar una pieza e intentan
agrupar las máquinas. Así pues un solo operador puede hacerse cargo del
funcionamiento de numerosas máquinas, lo que aumenta la utilidad del
operador y elimina el movimiento y las colas de espera entre operaciones
dentro del agrupamiento. De tal forma no sólo se aumenta la
productividad, sino que además se reduce notablemente el inventario de
trabajo en curso. Para lograr tal tipo de práctica, la gente tiene que
ser flexible; y para ello, debe identificarse con sus empresas y tener
un alto nivel de seguridad en el empleo.
3. Jidoka, calidad en la fuente. Jidoka quiere decir “detengan todo
cuando algo salga mal” y equivale a controlar la calidad en la fuente.
Para aplicar este principio la gerencia debe tener una gran confianza en
su personal. Así pues, en vez de utilizar inspectores para encontrar
problemas que alguien más pudo crear, en una fábrica japonesa el
trabajador se convierte en su propio inspector. Ohno determinó que lo
mejor era darle a cada persona una sola pieza a la vez para que
trabajara en ella, de manera que en ninguna circunstancia pudiera omitir
los problemas al trabajar en piezas diferentes. En las líneas de montaje
de Toyota se instalaron botones jidoka, de manera tal que si algo salía
mal, sea por piezas defectuosas o por no poder mantener el ritmo de
producción, el trabajador tenía la obligación de oprimir el botón, de
manera tal de generar la detención de la línea de producción. Ello
motivaba la reunión de personal de diversas áreas a los efectos de dar
solución al problema. El jidoka también significa inspección
automatizada, llamada autonomatización. Los japoneses creen que la
inspección, como en la automatización y la robótica, la puede realizar
una máquina, porque es más rápido, más fácil, más repetible o más
redundante, por lo que no debería hacerlo una persona. Así pues, tenemos
que en Japón, al contrario de lo que acontece en Occidente, se alienta
la detención de la línea de producción par proteger la calidad y porque
la gerencia confía en el trabajador.
4. Producción justo a tiempo. El sistema japonés se basa en un concepto
fundamental llamado producción justo a tiempo. En él se requiere la
producción de las unidades necesarias, en las cantidades necesarias y en
el momento necesario, para lograr un desempeño con una variación de cero
en tiempo de programa. Esto significa que producir una pieza adicional
es tan malo como producir una de menos. Es más, se considera como
desperdicio a cualquier cosa que no forme parte del mínimo necesario, ya
que el esfuerzo y el material empleados para producir algo que no se
necesita no se pueden volver a utilizar. Algo diferente al concepto
usual en Occidente en el cual la medida del buen desempeño siempre ha
sido el cumplimiento o superación de lo programado. En muchas empresas
tradicionales los gerentes de manufactura continúan almacenando insumos
y productos terminados por si algo sale mal. En el sistema justo a
tiempo, el tamaño ideal del lote es una pieza. Los japoneses consideran
al proceso de manufactura como una gigantesca red de centros de trabajo
conectados entre sí, donde la disposición perfecta sería que cada
trabajador completara su tarea en una pieza y la pasara directamente al
siguiente trabajador en el momento en que éste estuviera listo para
recibir otra pieza. La idea es aproximar a cero las colas de espera,
para:
· Invertir lo mínimo en inventario.
· Reducir los tiempos de entrega de la producción.
· Reaccionar más rápidamente ante cambios en la demanda.
· Descubrir cualquier problema en la calidad.
Los japoneses consideran que el inventario es el nivel de agua de un
estanque y que los problemas que pueden ocurrir en el taller son rocas.
Si hay mucho agua en el estanque, se ocultan los problemas y la gerencia
supone que todo está bien. Sin embargo, el nivel del agua siempre baja
en el peor de los momentos, por ejemplo, durante una recesión económica.
Entonces, la gerencia debe enfrentarse a los problemas sin contar con
los recursos necesarios para resolverlos. Los japoneses dicen que es
mejor reducir a propósito el nivel del agua (sobre todo en las buenas
épocas), para poder exponer claramente los problemas y darles una
solución satisfactoria antes de que ocasionen dificultades. Así pues
para los japoneses el inventario es un aspecto negativo, no un activo.
5. Carga uniforme de planta. Para hacer factible el Just in Time, es
menester que la producción presente un flujo de máxima uniformidad. El
punto de partida es lo que los japoneses denominan carga uniforme de
planta. Su objetivo es absorber las reacciones normales ante variaciones
en los programas de trabajo.
6. Sistema kanban de control de la producción. El método kanban requiere
un sistema de control sencillo, autorregulable, que proporcione buena
visibilidad a la gerencia. El sistema de control y entrega del taller y
de los proveedores se llama kanban, nombre que en japonés significa
tarjeta. Es un sistema sin papeles, que utiliza contenedores y tarjetas
o necesidades viajeras que se reciclan. Este sistema se lo conoce
también como sistema de arrastre kanban, ya que la autorización para
producir o abastecer proviene de las operaciones que están más adelante
en el flujo. Los centros de trabajo y los proveedores planifican su
trabajo con base en programas, pero lo ejecutan con base en kanbans.
7. Tiempos de preparación mínimos. El método japonés de productividad
exige que se produzcan lotes pequeños. Esto resulta imposible de
tardarse horas en la preparación de las máquinas. Así pues uno de los
factores fundamentales del éxito japonés radica en la continua reducción
de los tiempos de preparación.
Comparación en los tiempos de preparación para una prensa de 800
toneladas utilizada en la fabricación de guardabarros y cubierta de
motor.
Los ahorros en el tiempo de preparación se usan para aumentar el número
de lotes producidos, lo que ocasiona una reducción de los tamaños de
lote. Esto hace factible la producción justo a tiempo, lo que a su vez
hace práctico el sistema de control kanban.
Respeto por las personas. El segundo principio que guía a los japoneses,
junto con la eliminación de los desperdicios, es el respeto por las
personas. Este principio cuenta también con siete elementos básicos.
Ellos son:
1. Empleo para toda la vida.
2. Sindicatos.
3. Actitud hacia los trabajadores.
4. Automatización y robótica.
5. Dirección participativa.
6. Redes de subcontratistas.
7. Círculos de calidad.
Empleo para toda la vida. Cuanto se contrata a un japonés para un puesto
permanente en una de las principales empresas industriales, tiene empleo
para toda la vida en esa compañía, siempre que trabaje con diligencia.
Si las condiciones económicas son difíciles, la compañía mantiene la
nómina casi hasta el punto de quebrar. Debe dejarse claro que estas
normas sólo se aplican al personal permanente, la cual constituye una
tercera parte de la fuerza de trabajo en Japón. Este tipo de contrato
para toda la vida hace que el personal no sólo considere a la empresa
como el lugar donde recibirán un cheque, sino que llevan a éstos a ser
más flexibles y harán todo lo que puedan para ayudar a alcanzar los
objetivos a la empresa.
Sindicatos. Los trabajadores japoneses se agremian no identificándose
con el tipo de trabajo que realizan, sin con la compañía para la cual
trabajan. Así, Toyota formó un sindicato que incluía a todos sus
trabajadores, sin importar su oficio. El objetivo del sindicato y de la
gerencia es lograr el máximo de salud de la compañía. De tal forma las
relaciones son de colaboración y no confrontativas. El sistema japonés
de compensaciones apoya estos objetivos, ya que se basa en bonos que
dependen del desempeño de la compañía. En las compañías japonesas, todos
los empleados reciben un bono dos veces por año. Como resultado de todo
esto, los empleados piensan: “Si a la compañía le va bien, a mí me va
bien”, lo que es muy importante a la hora de solicitar la ayuda de los
trabajadores para mejorar la productividad.
Actitud hacia los trabajadores. También es decisiva la actitud de la
gerencia hacia los trabajadores. Los japoneses no consideran a las
personas como máquinas humanas. Es más, consideran que si una máquina
puede realizar un trabajo, entonces no debe hacerlo una persona, ya que
no sería digno de ella. Otro aspecto importante de la Dirección japonesa
es darle la oportunidad de mostrar el máximo de sus capacidades.
Automatización y robótica. Cuando la gente se siente segura, se
identifica con la empresa y cree que tiene la oportunidad de desplegar
todos sus talentos; no considera que la automatización y la robótica
sean una medida de recorte de personal, sino una manera de eliminar
trabajos tediosos para que las personas puedan hacer cosas más
importantes. Los japoneses creen sinceramente que los robots liberan a
la gente para que realicen tareas más importantes, por esto, es mínima
la resistencia de los trabajadores a su implantación. Es más, ellos
hacen todo lo posible para determinar qué trabajos son más aburridos y
cómo pueden eludirse porque saben que la compañía les encontrará algo
mejor y más interesante.
Dirección participativa. Esta especie de confianza mutua es una muestra
del estilo de dirección que los japoneses llaman dirección
participativa; también conocida como dirección por consenso o dirección
por comités. Es algo innato en los japoneses pues han crecido con la
idea de que el grupo es más importante que el individuo. Debe tenerse en
cuenta que en un territorio conformado por islas, de 369.000 km.
cuadrados, siendo 80% de la misma montañoso, y sometida a terremotos y
maremotos, habitan más de 124 millones de personas. Bajo estas
circunstancias, los ciudadanos deben tener mucho respeto por sus
vecinos, pues de lo contrario sería imposible la supervivencia social.
Este concepto cultural es ideal en una instalación de manufactura, ya
que el proceso requiere que las personas trabajen en conjunto para
fabricar un producto. El individuo no puede funcionar
independientemente, sin tomar en cuenta a los demás, porque lo único que
lograría es perder el ritmo con respecto al resto del grupo y arruinar
el proceso. La dirección participativa es un lento proceso de toma de
decisiones, en la cual los japoneses hacen participar a todas las
secciones que tengan interés potencial, hablan mucho acerca del
problema, cambiando opiniones hasta que todos estén de acuerdo. Si bien
el proceso de toma de decisiones resulta lento, ello lleva a una rápida
y efectiva puesta en marcha.
Redes de subcontratistas. La naturaleza especializada de las fábricas
japonesas ha alentado el desarrollo de una enorme red de
subcontratistas, la mayoría de éstos con menos de 30 empleados. Existen
dos tipos de proveedores: los especialistas en un campo, que atienden a
varios consumidores, y los cautivos, que por lo general fabrican una
pequeña variedad de piezas para un solo cliente, siendo éste el tipo
predominante en el Japón. Así los negocios con un proveedor único
funcionan bien porque las relaciones se basan en una enorme confianza
mutua, realizando para ello acuerdos a largo plazo. Los proveedores
japoneses se consideran parte de la familia de sus clientes, así pues
los proveedores entregan piezas de alta calidad varias veces al día, en
ocasiones directamente a la línea de montaje del cliente, sin recepción
ni inspección. Como muchos de los proveedores son pequeños y carecen de
capital, los clientes les entregan dinero por adelantado para
financiarlos, de ser necesario. Los ingenieros de proceso y el personal
de control de calidad del cliente ayudan a los proveedores a mejorar su
sistema de manufactura y a cumplir con las estrictas normas de calidad y
de entrega que les imponen. También se trabaja para que los proveedores
reduzcan el costo de su proceso de producción y aseguren su
rentabilidad.
Círculos de calidad. Un círculo de calidad es un grupo de empleados
voluntarios que se reúnen una vez por semana para discutir su función y
los problemas que identifican; tratan de encontrar soluciones y las
proponen a la gerencia. Sólo una tercera parte de las propuestas
realizadas por estos grupos tienen que ver con la calidad, y más de la
mitad tienen que ver con la productividad y la reducción de costes.
6. Las economías externas en el Japón
Las economías externas son los factores del entorno que ayudan a las
empresas a incrementar su capacidad de producción y crecimiento, y por
ende la generación de mayores niveles de rentabilidad.
Entre las economías externas existentes en el Japón tenemos:
· Los altos niveles en el sistema educativo, con el fuerte hincapié en
el trabajo en equipo y las matemáticas. La escolaridad comienza a los 3
años, edad a partir de la cual se le inculcan el deber de estudiar,
trabajar y colaborar con la sociedad.
· Fuerte intromisión del Estado a través del MITI en las políticas y
estrategias de desarrollo, por medio de medidas proteccionistas de
diversas naturaleza y creatividad.
· Trabajo conjunto de empresarios y el Estado. Así los representantes de
la industria trabajan con el Ministerio de Comercio Internacional e
Industria a los efectos de conformar una visión conjunta tras la cual se
fijan las metas hacia las cuales debe encaminarse la economía.
· Políticas fiscales-impositivas y monetarias de largo plazo, que además
alientan fuertemente la producción. En 1989, las tasas reales de interés
fueron para las empresas líderes del 6% en los Estados Unidos y de sólo
el 2,9% en el Japón.
· Se permite a los Bancos ser propietarios de paquetes accionarios de
empresas, y se alientan los fuertes conglomerados económicos.
· Vías de transporte y comunicación de alto nivel de calidad que
facilitan la aplicación del JIT.
Los japoneses dividen sus estructuras en keiretsu verticales, formados
por proveedores, productores y minoristas, y keiretsu horizontales
formados por firmas de diferentes industrias. En la cima de la pirámide
de los grupos empresarios japoneses están los grandes y antiguos grupos
denominados zaibatsu: el grupo Mitsui (23 firmas), el grupo Mitsubishi
(28 empresas), el grupo Sumitomo ( 21 firmas), el grupo Fuji (29
empresas), el grupo Sanwa (39 empresas), el Dai-Ichi Kangyo (45 firmas).
Los miembros de cada uno de estos grupos poseen un paquete de acciones
que permiten controlar a otras empresas del grupo. Además, cada empresa
adherida a un grupo tendrá un grupo secundario de clientes y proveedores
menos importantes, su keiretsu, organizado alrededor del principal.
Hitachi tiene 688 firmas en su familia; Toyota, 175 miembros principales
y 4.000 miembros secundarios.
7. Estrategias de desarrollo
Mientras los norteamericanos concentraban la atención en la tecnologías
de los productos, Japón y Alemania Occidental se concentraban en las
tecnologías de los procesos. No procedían así porque fueran más astutos
que los norteamericanos, sino porque Estados Unidos llevaba tanta
ventaja tecnológica en la década de 1950 y la de 1960 que prácticamente
era imposible que Japón y Alemania Occidental se convirtiesen en líderes
en el desarrollo de nuevos productos. A lo sumo, podían abrigar la
esperanza de competir en los mercados existentes que los norteamericanos
estaban abandonando. En consecuencia, Japón y Alemania Occidental
invirtieron menor parte de su PNB en investigación y desarrollo, y lo
que, en efecto, invirtieron se orientó más intensamente hacia la
investigación y desarrollo de los procesos.
Pero lo que fue una estrategia norteamericana eficaz hace treinta años,
es decir, la concentración en las tecnologías de los productos nuevos,
hoy es una pesima estrategia. Los niveles de perfección técnica en
Alemania, Japón y Estados Unidos ahora son muy diferentes, y la
ingeniería de la repetición, se ha convertido en una forma de arte
sumamente desarrollada. El carácter del cambio puede ser claramente
observado en la historia económica de tres importantes productos nuevos
incorporados al mercado de consumo masivo durante las dos últimas
décadas: la videocámara y el grabador, el fax y el reproductor de discos
compactos. Los norteamericanos inventaron todos ellos excepto el
reproductor de CD que fue inventario por los holandeses. Pero en
términos de las ventas, el empleo y los beneficios, los tres se han
convertido en productos japoneses. La moraleja del caso es evidente. Los
que pueden fabricar más barato un producto pueden arrebatárselo al
inventor. En el mundo actual de muy poco sirve inventar un producto
nuevo si el inventor no es el productor más barato de ese producto.
Si las tecnologías de los procesos están en el corazón de la ecuación
competitiva, también es necesario tener ejecutivos principales que
comprendan las tecnologías de procesos. Los japoneses lo entienden así,
no en cambio la mayoría de las empresas anglosajonas y las que adhieren
a esta filosofía, la cual da primacía al marketing y las finanzas. En
ello radica una de las principales razones de la lentitud a la hora de
adoptar nuevas y revolucionarias tecnologías en los procesos, como por
ejemplo los centros flexibles de producción, los inventarios “justo a
tiempo” y el control estadístico de procesos.
10. Un pincelazo sobre la tradición japonesa
Un paisaje lleno de arrozales se vislumbra al recorrer la campiña
japonesa. Este panorama tan peculiar no fue producto de la casualidad
sino una consecuencia de la tecnología del arroz, producto básico de la
dieta del japonés. El cultivo del arroz requiere un sistema de
irrigación que sólo es posible a través del arduo trabajo de muchos
campesinos. Además, se necesita la cooperación de por lo menos 20
personas para sembrar y cosechar este producto. El trabajo de una sola
familia no puede producirle ni siguiera el arroz indispensable para
sobrevivir, pero si se unen los esfuerzos de 12 familias se puede lograr
un excedente. Así, vemos que la lucha por la supervivencia ha hecho que
los japoneses aprendan a trabajar juntos de un modo armónico
independientemente de las fuerzas que pugnen por una ruptura o
desintegración social.
El Japón es una nación erigida íntegramente sobre las cumbres de
volcanes gigantescos que yacen bajo el agua. Una escasa parte de su
territorio es plana y propicia para la agricultura. Aprovechan por medio
de terrazas, cada pie cuadrado de tierra arable. Las casas se construyen
unas tras otra lo más cerca posible para conservar la tierra. El Japón
subre también desastres naturales, tales como terremotos y huracanes.
Desde tiempo atrás, las viviendas se han construido con materiales
ligeros para que, en caso de que los techos se desplomaran debido a las
fuerzas de la naturaleza, no aplastaran a sus ocupantes. Esto ayudaría,
además, a que las labores de reconstrucción no llevaran mucho tiempo ni
resultaran muy costosas. Durante el período feudal y hasta la
restauración Meiji de 1868, los señores feudales trataban de impedir que
sus súbditos se desplazaran de un poblado a otro por el temor de que un
vecino poderoso pudiera reunir suficientes agricultores que le
permitieran obtener grandes cosechas y organizar un ejército que
amenazara su seguridad. Si aunamos todas estas características,
tendremos un estilo de vida que refleja la imagen de una nación cuyos
habitantes guardan una homogeneidad en cuanto a raza, historia,
lenguaje, religión y cultura. Durante muchos siglos, y a través de
cientos de generaciones, han vivido en el mismo pueblo, convivido con
los mismos vecinos. La proximidad de sus viviendas y la poca intimidad
de que disponían, permitió a los japoneses sobrevivir y unir sus
esfuerzos para trabajar juntos en armonía. En estas circunstancias, era
inevitable que surgiera un valor social trascendental, un valor sin el
cual la comunidad no podía seguir adelante: el individuo no importaba.
Ello lleva a que el japonés este mejor preparado para hacer frente al
industrialismo moderno. La producción moderna y la vida industrial en
general se adaptan mejor a una actitud de cooperación que de
individualismo.
11. Comparación de las dimensiones culturales entre países según
Hofstede
Individualismo / Colectivismo
Individualismo: se refiere a un marco social cerrado donde se supone que
la gente cuida, básicamente, sus propios intereses y los de su familia
inmediata.
Colectivismo: se caracteriza por un marco social estrecho donde las
personas esperan que otros, pertenecientes a su mismo grupo les cuiden y
protejan cuando tienen problemas.
Distancia al poder
Una sociedad con gran distancia del poder acepta grandes diferencias de
poder en las organizaciones. Los empleados manifiestan gran respeto por
las personas que tienen autoridad. Los títulos, los rangos y las
posiciones tienen mucho peso. Una sociedad con poca distancia del poder
reduce las desigualdades en la medida de los posible.
Elusión de incertidumbre
Vivimos en un mundo lleno de incertidumbre. El futuro nos es desconocido
en gran parte y siempre lo será. Las sociedades responden de diferentes
maneras a esta incertidumbre. Algunas preparan socialmente a sus
miembros para que la acepten con ecuanimidad. Las personas de estas
sociedades se sienten más o menos cómodas ante los riesgos. Asimismo,
toleran, relativamente, los comportamientos y las opiniones que difieren
de los propios porque no lo sienten como amenazas. Estas sociedades
evaden poco la incertidumbre, es decir la gente se siente relativamente
segura. Una sociedad que evade mucho la incertidumbre se caracteriza
porque su gente siente mucha ansiedad, la cual se manifiesta en forma de
nerviosismo, tensión y agresividad. En estas sociedades, como la gente
se siente amenazada por la incertidumbre y la ambivalencia, se crean
mecanismos para ofrecer seguridad y reducir los riesgos. Es probable que
las organizaciones tengan reglas más formales, se tolerarán menos las
desviaciones en cuanto a ideas y conductas.
Cantidad en comparación con calidad de vida
Algunas culturas dan importancia a la cantidad de vida y valoran
aspectos como la agresividad y la consecución de dinero y objetos
materiales. Otras culturas tienden a la calidad de vida, conceden
importancia a las relaciones y muestran sensibilidad e interés por el
bienestar de otros.
12. Analizando ciertos mitos
En los negocios japoneses no existen posiciones sociales. Este mito ha
aparecido en varios libros y artículos sobre el milagro japonés y la
administración de calidad. La verdad es que los japoneses son de las
personas más interesadas en las posiciones sociales en el mundo. En la
mayor parte de las organizaciones japonesas existe una rígida jerarquía.
el destacar como ejecutivos y en la administración son la norma y es
algo en extremo deseado en Japón.
Todas las compañías japonesas son modelos de calidad. Aunque Japón ha
hecho progresos sorprendentes en la administración de la calidad, nadie
se encuentra más preocupado que los japoneses ante el número de
compañías que se han quedado muy atrás. Por lo general sus industrias de
exportación son modelos, pero otras son tan malas como las compañías
occidentales. El profesos Mizuno ha dicho que “la tendencia es hacia
proclamar los éxitos mientras que se esconden los fracasos”.
El trabajador japonés es dócil. Ha existido un período de calma relativa
en las relaciones industriales pero sin embargo, antes de creer que esto
forma parte integral de la cultura japonesa, debería leerse el informe
que presento David Halberstam en su libro The Reckoming sobre las luchas
de los sindicatos en Japón durante la década de 1950. El mismo Ohno hace
referencia a las dificultades que se tuvieron en Toyota y luego en otras
empresas con los sindicatos, para poder llevar a la práctica el JIT,
sobre todo en cuanto a la necesidad de polivalencia por parte de los
trabajadores.
Los japoneses están enviciados en el trabajo. Es cierto que el empleado
japonés trabaja más horas y tiene menos vacaciones de lo que se
acostumbra en el Occidente, en particular en Europa. Sin embargo, la
tendencia actual es hacia un mayor tiempo de descanso y la semana de
cinco días es en la actualidad un hecho. Las generaciones más jóvenes
son consumidores más ávidos y están recibiendo la influencia del
pensamiento occidental.
El empleo para toda la vida da como resultado lealtad de toda la vida
hacia la compañía. Esto nunca fue cierto por completo y en los años
recientes la movilidad entre los trabajos ha aumentado, en especial
entre la administración media. El trabajo para toda la vida nunca se
aplicó a toda la fuerza de trabajo. El uso óptimo de la mano de obra
femenina escondió los verdaderos puntos altos y bajos del ciclo
económico.
13. Posibilidades de aplicación de los conceptos japoneses a las
fábricas estadounidenses
De las 14 técnicas que se describieron en el punto sobre las
particularidades del Kaizen, y los conceptos fundamentales que conforman
su filosofía, las siguientes según el consultor Wantuck presentan
mayores dificultades para su implantación en Estados Unidos:
· Empleo para toda la vida, sindicatos de la compañía y redes de
subcontratistas. Todos estos conceptos se basan en la cultura japonesa o
en relaciones económicas que no prevalecen en Estados Unidos.
· La actitud hacia los trabajadores y la dirección participativa. Son
características propias del estilo de gestión japonés, que sólo serán
adecuadas para algunas compañías de Estados Unidos.
· Redes de fábricas especializadas, automatización y robótica. Es obvio
que pueden aplicarse en las corporaciones norteamericanas, pero en la
actualidad son grandes decisiones estratégicas y de inversión que toma
la alta gerencia. En resumen, pocos gerentes de operaciones pueden
influir en estas decisiones a corto plazo.
¿Qué es lo que queda? Según Edward Hay, consultor en Just in Time queda
un grupo de seis elementos que son los más importantes. apropiados y
prácticos para implantarlos en las empresas estadounidenses. Estos seis
principios están clasificados de la siguiente manera:
1. Actitud
Justo a Tiempo (filosofía)
Calidad en la fuente
2. Ingeniería de manufactura
Minimización en los tiempos de preparación
Carga uniforme de planta
Tecnología de grupos pequeños
3. Control de la producción
Sistema kanban
14. Análisis final
Llevar a la practica el Kaizen requiere de la aplicación de diversos
sistemas y métodos de trabajo, pero su aplicación puede depender o no
del empresario o director de la empresa. Pasemos a revisar los
principales aspectos:
Un elemento fundamental para el incremento de la productividad,
relacionado con la organización del trabajo en células, es la
polivalencia de los trabajadores. Ello es contrario a las ideas,
legislaciones y patrones de conductas de los sindicatos que tienden a
defender la especialización, lo cual implicaría la imposibilidad, o bien
un altísimo costo salarial en caso de querer fomentar y aplicar dicha
polivalencia.
Para que los trabajadores estén dispuestos a detectar formas de eliminar
actividades sin valor agregado, o bien no opongan una resistencia al
cambio, es menester asegurarles que no serán objeto de despido, ya no
sólo en caso de incremento de la productividad, sino también en caso de
caída en la demanda, pues el estar sujeto al peligro de la pérdida de
trabajo hace disminuir la motivación y el compromiso con la empresa en
el largo plazo.
El fomento de la productividad marcha de la mano con la motivación, sea
esta interna o externa. Generar mayores beneficios y no poder participar
de ellos llevará a la imposibilidad de aplicación productiva de los
nuevos sistemas, o bien a la posterior caída en los niveles de
productividad una vez los empleados no hayan recibido premio por su
mayor empeño y laboriosidad.
El sindicato por empresas es otro factor crítico rechazado por los
sindicalistas y políticos, sobre todo en Latinoamérica.
Debe tenerse en cuenta que muchas técnicas tuvieron su origen en
occidente y por lo tanto pueden ser objeto de aplicación también en las
empresas occidentales.
La cuestión fundamental es realizar una auditoría cultural de la empresa
y la sociedad a los efectos de realizar al sistema Kaizen las
adaptaciones necesarias para una mejor puesta en práctica. Tenemos que a
los rodados deben adaptárselos a condiciones como son altas o bajas
temperaturas, la nieve, la arena, la altura y hasta las condiciones de
rutas y calles. En el caso de los cereales también se efectúan cambios
en su genética para adaptarlos a distintos tipos de climas, pestes y
tipos de suelo. Así pues, si en el mundo físico y en el biológico deben
efectuarse cambios para adaptar los componentes a ciertos factores
externos, con mucha más razón debe efectuarse ello cuando se trata de
organizaciones humanas. Así pues en más fácil el trabajo en equipo en
una sociedad con elevado nivel de colectivismo, pero ello no implica
motivar y crear las condiciones de trabajo en equipo en una sociedad
individualista, si se premia la labor conjunta y se fomenta, capacita y
entrena a las personas para que adopten determinado tipo de actitudes.
El Estado debe contribuir con la mejora continua por medio de medidas y
planes económicos a largo plazo, previsibles y que apoyen la
productividad, la calidad y la competitividad. Sólo así el empresario se
verá motivado a efectuar planes de mejora continua sabiendo que lo que
gana no lo perderá de un día para otro producto de medidas económicas
inconsultas y perniciosas. De igual forma que los empleados necesitan de
motivación, otro tanto acontece con los directivos y propietarios.
Los sindicatos deben asumir su obligaciones. Querer mantener el statu
quo no hará más que terminar con las empresas en su conjunto, y con los
obreros como resultado de ello. Deberían tener más en cuenta a Karl Marx
cuando dijo en “El Capital” que cuando una superestructura (en este caso
las leyes, culturas y políticas) se oponen al avance de la
infraestructura económica, tarde o temprano son arrasadas por la fuerza
y realidad de estas últimas. De igual forma Marx se anticipó a los
modernos conceptos del benchmarking cuando dijo que el valor social de
un producto está dado por la demanda social que de él existe, y por el
nivel medio de trabajo necesario para producirlo. Así pues si en una
economía globalizada ciertos tipos de productos dejan de ser demandados,
su fabricación deja de tener razón de ser. Y por otra parte ante una
industria que genera productos a costos cada vez menores, resultante del
avance en las técnicas, métodos y sistemas de producción, tratar de
seguir produciendo a costos superiores por no adoptar los nuevos
métodos, sólo predice ser borradas de la economía.
Hay factores éticos, culturales y sociales, tanto a nivel empresa, como
a nivel sociedad, que favorecen o desfavorecen tanto la aplicación de
los sistemas de mejora continua, como de la aplicación de nuevos avances
tecnológicos y administrativos. De la facilidad y capacidad de una
empresa y de la sociedad en su conjunto para adaptarse al cambio y a las
modificaciones del entorno, determinarán como en el caso de la
supervivencia de las especies quién sobrevivirá y quién no en el plano
económico. Si bien una sociedad puede resistirse al cambio, el resultado
será la continua degradación de sus niveles y calidad de vida.
Los triunfos japoneses como pudo verse anteriormente, no sólo ha sido
resultado de métodos de trabajo, sino en conjugar el análisis y
aplicación de esos métodos dentro de una estrategia efectiva a largo
plazo.
La aplicación del Desarrollo Organizacional (DO) resulta fundamental a
la hora de querer generar cambios y aplicar nuevos sistemas en la
organización. El DO es la aplicación sistemática de los conocimientos de
las ciencias de la conducta en varios niveles (grupal, intergrupal y de
toda la organización) para la efectiva realización de un cambio
planeado. Sus objetivo son una mayor calidad de la vida laboral,
adaptabilidad y eficacia. Persigue el uso de los conocimientos
conductuales para la modificación de opiniones, actitudes, valores,
estrategias, estructuras y prácticas a fin de que la organización pueda
adaptarse mejor a acciones competitivas, adelantos tecnológicos y el
acelerado ritmo de otros cambios en el entorno. El DO se hizo necesario
debido principalmente a que muchos administradores no reconocían que las
organizaciones son sistemas que se mantienen unidos por relaciones
interpersonales dinámicas. El siguiente paso fue intentar el cambio en
grupos, unidades y organizaciones enteras para que apoyaran los
esfuerzos de cambio. Así pues, el objetivo general del DO es cambiar
todas las partes de la organización para hacerla más sensible a los
factores humanos, más eficaz y más capaz de aprendizaje organizacional y
autorrenovación. El DO es un proceso complejo. Su diseño e
instrumentación puede durar un año o más y el proceso puede continuar
indefinidamente. Por medio del DO se intenta hacer pasar a la
organización de la situación en la que se encuentra en un momento dado
(para lo cual se requiere de un diagnóstico) a la situación en la que
debería hallarse.
15. Conclusiones
Aun si las naciones desean reducir el desperdicio de sus recursos y
disponer de más bienes y servicios para sus habitantes, no es fácil
obtener resultados. Dado que cada nación es diferente, las prácticas
empresariales eficaces de un país no pueden transferirse directamente a
otro. La idea de la contingencia cultural significa que la determinación
de las prácticas más productivas de una nación en particular dependerá
en gran medida de su cultura. Las ideas que operan en la cultura de una
nación deben combinarse con el sistema social, nivel de desarrollo
económico y valores de los empleados del país anfitrión. La lección que
de ello se deriva es que no deben usarse de manera exclusiva ni los
enfoques de productividad del país de origen de la idea (en el caso que
nos ocupa, el Japón), ni las prácticas tradicionales del país anfitrión
(en este caso el de cualquier país occidental). En cambio, debe
desarrollarse un tercer grupo de prácticas en el que se integren las
ideas más funcionales de ambas naciones.
La Teoría Z constituye un útil ejemplo del modo en que las
prescripciones conductuales de la administración deben adaptare al
entorno cultural de la organización. La combinación en ella operada de
conceptos estadounidenses y japoneses ha sido de gran utilidad para
muchas compañías de Estados Unidos. Mientras que un modelo japonés
“puro” de prácticas administrativas incluiría muchas características
inapropiadas para Estados Unidos (como los sindicatos por compañía, las
mujeres como trabajadoras temporales y la evaluación y el ascenso con
base en la antigüedad), la teoría Z adapta selectivamente algunas
prácticas japonesas a la cultura estadounidense.
Las características distintivas de las compañías que han adoptado la
teoría Z tales como:
· Empleo a largo plazo
· Trayectorias profesionales no especializadas
· Responsabilidad individual
· Interés por la persona integral
· Sistemas de control menos formales
· Toma de decisiones por consenso
· Índices de ascenso más lento
El uso de la teoría Z fomenta relaciones estrechas, cooperativas y de
confianza entre trabajadores, administradores y otros grupos. La noción
central es la creación de un equipo industrial en un entorno de trabajo
estable en el que se satisfagan las necesidades de asociación,
independencia y control de los empleados al tiempo que se cumplan
también las necesidades de un trabajo de alta calidad de la
organización. El primer paso en esta dirección es elaborar y difundir
una declaración humanística de la filosofía empresarial, la cual guiará
las políticas de la empresa. Muchas grandes empresas, como Eli Lilly,
Rockwell International y Dayton-Hudson, afirman profesar los valores de
la Teoría Z. Algunos de los ejemplos más notorios de prácticas
administrativas japonesas en acción han ocurrido en las armadoras
automotrices de Toyota, Honda y Nissan que operan en Estados Unidos.
Mediante el énfasis de la calidad, el trabajo en equipo, la producción
justo a tiempo y relaciones laborales no adversas, los administradores
japoneses de la sociedad en participación de Toyota-General Motors en
Fremont, California, obtuvieron resultados sumamente diferentes a los de
la previa operación de GM. Se alcanzaron altos niveles de producción de
automóviles nuevos con sólo la mitad de la fuerza de trabajo anterior,
los conflictos laborales sobresalientes disminuyeron de 5.000 a 2 y los
índices de ausentismo se desplomaron de 20% a menos de 2%. “La filosofía
japonesa consiste en hacer de las personas un elemento muy importante”,
concluye el gerente general de recursos humanos, y las evidencias
parecen confirmar ese argumento.
Las evaluaciones de los métodos de la teoría Z indican la existencia de
características tanto positivas como negativas. En cuanto a los aspectos
positivos, las organizaciones que siguen la teoría Z han hecho un
encomiable esfuerzo por adaptar (no trasplantar) a sus empresas ideas
japonesas. La teoría Z se basa en un interés compartido en las múltiples
necesidades de los empleados, y tipifica claramente la tendencia hacia
los enfoques de apoyo y colegial con el uso de decisiones de consenso.
Además, se dispone de evidencias de que las empresas adoptadoras de la
teoría Z han sido, y pueden ser, productivas (como lo demuestra el
ejemplo anterior de la planta de Fremont).
En lo relativo a las principales críticas tenemos que para algunos la
teoría Z carece de criterios útiles para ayudar a los administradores a
decidir cuándo usarla y cuándo no usarla. Algunas empresas de industrias
tan volátiles como la de componentes electrónicos han tenido
dificultades para hallar un equilibrio entre su deseo de ofrecer empleo
de por vida y la necesidad de ajustar su fuerza de trabajo para
responder a las demandas del mercado. Finalmente, los empleados
estadounidenses, acostumbrados a ascensos frecuentes en industrias de
rápido crecimiento, pueden sentirse frustrados con los mucho más lentos
índices de ascenso de las empresas seguidoras de la teoría Z, aunque
incluso los empleados japoneses han comenzado ya a mostrar impaciencia
por su sistema.
Como punto final a esta conclusión cabe mencionar que los autores Heizer
y Render en su obra Dirección de la Producción subrayan como los seis
conceptos claves para aplicar la Gestión de la Calidad Total (TQM) en
una empresa:
1. La mejora continua
2. Participación de los trabajadores
3. Punto de referencia (benchmarking)
4. Justo a Tiempo
5. Técnicas de Taguchi
6. Conocimientos de las herramientas de gestión
Agregando luego: “Un programa de gestión de calidad total requiere de un
proceso ininterrumpido de mejoras que incluya personas, equipos,
proveedores, materiales y procedimientos. La base de la filosofía es que
todos los aspectos de una operación son susceptibles de mejoras. El
objetivo final es la perfección absoluta, que nunca se puede conseguir,
pero siempre se debe buscar”.
Con ello Heizer y Render, dos importantísimos consultores americanos en
materia de Administración de Operaciones, reflejan claramente la
necesidad de aplicar los principales principios en los cuales se basa el
Kaizen a los efectos de lograr la Calidad Total y hacer factible la
competitividad de las empresas occidentales. La mejora continua, la
participación de los trabajadores, el Just in Time, las técnicas de
Taguchi y la aplicación de las herramientas de gestión son una
demostración clara no sólo de la necesidad, sino también de la
aplicabilidad, adaptada claro esta, de las métodos y procedimientos
japoneses a las organizaciones occidentales.
16. Anexo – Lista de algunas empresas occidentales que aplican el Kaizen
Cabe aclarar que el Kaizen fue aplicado en las siguientes empresas en
todas o en parte de las áreas o procesos y actividades de dichas
empresas.
1. Walt Disney World (USA)
2. Sunclipse (USA)
3. Excel Industries Inc. (USA)
4. Leyland Trucks Ltda. (Gran Bretaña)
5. Löhr & Bromkamp GmbH (Löbro) (Alemania)
6. Siemens Oostkamp (Bélgica)
7. Frigorífico Tres Cruces (Argentina)
8. Matarazzo (Argentina)
9. Alpargatas (Argentina)
10. Infotec (Italia)
11. Fidelity Investments (USA)
12. Lucas Automotive GMBH (Alemania)
13. La Buenos Aires Cía. de Seguros (Argentina)
17. Bibliografía
Kaizen – Masaaki Imai – CECSA – 1999
Cómo implementar el Kaizen en el sitio de trabajo – Masaaki Imai –
McGraw Hill – 1997
Teoría Z – William Ouchi – Hyspamerica – 1982
Creación del Valor – William A. Band – Díaz de Santos – 1994
Calidad Global – John Macdonald y John Piggott – Panorama – 1993
Kaisha. La corporación japonesa – James Abegglen y George Stalk – Plaza
& Janes – 1990
El trabajo de las naciones – Robert Reich – Vergara – 1993
La guerra del siglo XXI – Lester Thurow – Vergara – 1992
Comportamiento Organizacional – Stephen Robbins – Prentice Hall – 1993
Comportamiento Humano en el Trabajo – Keith Davis y John W. Newstrom –
McGraw Hill – 1999
Comportamiento Organizacional – Judith R. Gordon – Prentice Hall – 1997
Dirección y Administración de la Producción y de las Operaciones – Chase
y Aquilano – McGraw Hill / Irwin – 1992
HOJA DE VIDA DEL AUTOR: MAURICIO LEÓN LEFCOVICH.
Apellido y Nombres: Lefcovich, Mauricio León
Nacionalidad: Argentino
Edad: 44 años
Títulos de Grado: Contador Público Nacional y Licenciado en
Administración de Empresas por la Universidad Nacional de Entre Ríos
Títulos de Post-Grado: En Mejora Continua por Georgia Tech – Economic
Development Institute
Especializado: En Mejora Continua y Reingeniería por la Universidad
Nacional de Buenos Aires, En Kaizen por el Kaizen Institute, En Seis
Sigma por el Instituto Argentino de Control de la Calidad
Especialista en: Administración de Operaciones, Calidad, Reducción de
Costos, Productividad, Logística, Mejora Continua, Control de Gestión,
Planificación y Presupuestación, y Sistemas de Control Interno.
Consultor e Investigador en: Calidad, Productividad, Control y
Reducción de Costos, Mejora Continua, Satisfacción del Consumidor,
Finanzas y Estrategias de Negocios.
Miembro de: AAM – Asociación Argentina de Márketing - AMA - Asociación
Americana de Management - IAAI - Instituto Argentino de Auditores
Internos - SLADE-Sociedad Latinoamericana de Administración Estratégica
- IACC - Instituto Argentino de Control de la Calidad.
Actividad Profesional: Director de Consultora Lefcovich & Asociados,
Consultor – Asesor – Capacitador – Entrenador – Conferencista. En temas
vinculados a: Administración de Operaciones, Administración Estratégica,
Control y Reducción de Costos, Calidad, Productividad, Mejora Continua,
Trabajo en Equipo, Resolución de Problemas, Estrategia de Negocios,
Planificación, Presupuesto, Control de Gestión, Investigación de
Operaciones, Economía de la Empresa, Administración Financiera,
Mantenimiento Productivo Total, Just in Time, Kaizen, Seis Sigma,
Relevamiento y Evaluación del Control Interno. Risk Management.
Diseñador de softwares de gestión.
Empresas en las cuáles trabajó
Banco Cooperativo del Este Argentino Limitado. Primer banco privado de
la Provincia de Entre Ríos en depósitos y cartera crediticia. Trabajé
allí durante el transcurso de diez años, llegando a la Gerencia de
Auditoría Interna. (Actualmente dicho banco forma parte del Nuevo Banco
de Entre Ríos S.A., producto de un proceso de fusión entre tres bancos
como consecuencia del llamado Efecto Tequila).Período: 1983/93.
Grupo Losi (conformado por: Losi S.A. – Empresa constructora de obras
viales y cantera de piedra basáltica; FERESA – fábrica de camiones
livianos; Hotelera Río Uruguay S.A. – Hotel Quirinale (Cinco Estrellas);
URANCO S.A. – explotación de uranio en el Desierto de los Colorados /
Pcia. de La Rioja / Argentina; Canal 5 de Televisión de Paraná,
Radioemisora Río, Empresa constructora de Edificios. Cargo: Jefe de
Contaduría, Presupuestación y Control de Gestión. Período: 1993/1996
Consultora Coronel Troncoso & Asociados – Consultor en Planificación,
Presupuestación, Control de Gestión, Control y Reducción de Costos,
Reingeniería y Mejora Continua. Período: 1996/99
Sagemüller S.A. – Industria agroalimentaria, con facturación por más de
U$S 120 millones anuales. Encargado de Controles Financieros. Período:
1999/2002.
Director de Consultora Lefcovich. Desde 1999. Labores que se especifican
en el anterior punto sobre Actividad Profesional. He diseñado y
desarrollado diversos sistemas de computación destinados al control de
gestión, la toma de decisiones, el control interno, el control de
calidad. Entre ellos puedo mencionar los siguientes:
· Sistema para Control Estadístico de Procesos
· Sistema para Control Estadístico de Procesos para la Productividad y
los Costos
· Sistema Matricial de Control Interno (SMCI)
· Control de Gestión mediante Cash Flow
· Control de Gestión mediante Base de Datos
· Sistema de Control de Unidades Medibles (SCUM)
Dicto conferencias, seminarios y cursos en Centros Comerciales,
Institutos Profesionales, o a través de organizaciones de capacitación.
También organizo por cuenta propia cursos y seminarios.
Como docente realizo seminarios especiales en la UAP (Univ.Adventista
del Plata) sobre Competitividad y en la Univ. Siglo XXI sobre Control de
Gestión y Auditoría Operativa.
En cuanto a clientes y su rubro de actividades, las mismas comprenden
todo tipo de actividades y servicios, llámense empresas de transporte de
cargas y personas, empresas distribuidoras de energía eléctrica ,
clínicas y sanatorios, laboratorios de productos medicinales, fábricas
de autopartes, agroexportadoras, agroalimentarias, industrias lácteas,
fábrica de componentes electrónicos fábricas de pinturas, explotaciones
forestales y mineras, constructoras, financieras y aseguradoras,
shopping, fcas. de acoplados, fcas. de neumáticos deportivos, entre
muchas más.
Creador del:
Sistema Matricial de Control Interno (sistema destinado a la prevención,
análisis y seguimiento de fallas en el control interno).
Costometría (sistema para la determinación y análisis de costos
partiendo de los conceptos de Econometría e Ingeniería Industrial).
Poseo más de 30 trabajos publicados en más de 20 sitios de internet,
muchos de ellos correspondientes a Universidades, además gran número de
estos trabajos están siendo utilizados como material de consulta en las
mismas.
Algunas de las monografías publicadas en Internet:
1. Kaizen aplicado a la mejora continua en calidad, productividad y
reducción de costos.
2. Kaizen aplicado a las entidades de salud
3. El Kaizen aplicado a la gestión pública
4. La mejora continua aplicada a las actividades y procesos
administrativos – burocráticos
5. Kaizen aplicado a las actividades y procesos informáticos
6. Auditoría Interna – Un enfoque sistémico y de mejora continua
7. Matriz de Control Interno
8. Satisfacción del consumidor
9. Reducción de Costos – Costeo Kaizen
10. Control y Reducción de Costos mediante el Control Estadístico de
Procesos
11. Kaizen. Filosofía – Cultura y Ética de la Mejora Continua
12. Estrategia Kaizen
13. Las 5 S Plus
14. Seis Sigma – Hacia un nuevo paradigma en gestión
15. Kaizen – La mejora continua y el cuadro de mando integral
16. Calitividad
17. Kaizen y la Curva de Aprendizaje
18. Kaizen
19. Reducción de Costos – Análisis Crítico
20. Control de Gestión mediante Base de Datos para la Reducción de
Costos e incremento de la Rentabilidad
21. Gestión de Calidad para la Excelencia
22. Kaizen – Detección, Prevención y Eliminación de Desperdicios
En el caso de Matriz de Control Interno, en sólo uno de los sitios donde
se encuentra publicada la misma, ésta fue objeto de consulta por
aproximadamente 7.000 visitantes en sólo tres meses.
Además dichos trabajos han sido publicados en diversas revistas técnicas
y empresariales de Latinoamérica y España.
Recientemente he sido invitado a publicar obras para las universidades
por parte de la editorial electrónica e-libro de los Estados Unidos de
Norteamérica.
Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento. Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior
Consultor en Administración de Operaciones y Estrategia de Negocios. Especialista en Calidad, Productividad, Mejora Continua, Reducción de Costos y Satisfacción del Consumidor
mlefcovicharrobahotmail.comBuscar recursos sobre
Master internacional desde España (Online)- Becas parciales
Una frase memorable
Acerca de GestioPolis: Qué es GestioPolis — Términos de uso y Política de privacidad — Mapa del sitio — Contácto — Aliados — Contratar publicidad
Derechos de Autor: Los contenidos están bajo la licencia Reconocimiento - No comercial - Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported de Creative Commons a menos que se indiquen derechos de autor específicos. Si desea citar o utilizar públicamente alguno de los contenidos le solicitamos ponerse en contacto con el respectivo autor.
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web GestioPolis.com © 2008 Carlos López