En varios países del sur de América Latina se han evidenciado crisis
económicas profundas, con
consecuencias perdurables en los sistemas sociales. Los mercados
financieros presentaron fuerte
inestabilidad, y los riesgos de insolvencia se generalizaron hasta
grados inesperados.
Las cooperativas de ahorro y crédito no fueron entidades ajenas a estas
crisis. Algunas cooperativas vieron
incluso agravada su situación antes y en mayor grado que los bancos,
pero otras en el sentido contrario,
aumentaron su participación de mercado, ocupando espacios de otros
competidores.
Entre DGRV y FUCAC, que han implementado conjuntamente importantes
proyectos de fortalecimiento del
sector, en todos los países del Cono Sur en el caso de DGRV, y en
Uruguay en el caso de FUCAC, surgieron
inquietudes que originaron la presente investigación. ¿Cómo afectaron
las crisis a los sistemas cooperativos?
¿Qué características presentan estos mercados, aún asociados a la
inestabilidad y a altos riesgos de
insolvencia? ¿Qué comportamientos reflejan las cooperativas en este
contexto? ¿Qué capacidades se
evidencian en las cooperativas para superar las crisis de los mercados?
En la selección de los países para la investigación, se consideró que
Chile había mostrado un comportamiento
diferente, con resultados bastante alejados de la recesión que sacudió
la región; en el caso de Brasil, se
prefirió no considerarlo por las particularidades y complejidades que
representa tanto su sistema financiero
como el propio sector cooperativo, menos relacionadas con la realidad
que se convivió en otros cuatro países
del sur.
Se pretende que el valor agregado del estudio sea la identificación de
fortalezas y debilidades de distintas
experiencias, lo que permitiría inferir estrategias y medidas adecuadas.
Para ello la investigación intenta
nutrirse de un cuerpo conceptual amplio que considera aspectos
relevantes como: el sistema financiero en el
cual se desarrollan las experiencias, la regulación y supervisión a las
que están expuestas, el tratamiento
impositivo que reciben, las características de la gobernabilidad interna
y la especialización de su negocio, y
las habilidades desarrolladas en la administración de sus riesgos
específicos. Cada uno de estos temas de
por sí, justificaría una investigación específica, pero en este trabajo
se intenta incorporarlos en un esfuerzo de
síntesis, para relacionarlos como condiciones integradas entre sí y no
ajenas al contexto de crisis, en el
desempeño de las entidades.
Los resultados de la investigación permiten concluir a los autores que
ha valido el esfuerzo reunir a Argentina,
Bolivia, Paraguay y Uruguay en un mismo trabajo, para asimilar sus
similitudes y diferencias y para identificar
en el desarrollo de unos, las amenazas y oportunidades de otros.
Argentina, con uno de los sistemas cooperativos más ricos y profundos de
América Latina, decididamente
desmantelado por parte de los gobiernos nacionales. Bolivia, con un
sector cooperativo que compite con
experiencias de microfinanzas que han sido tomadas como modelo por parte
de muchas instituciones
internacionales. Paraguay, donde el sistema cooperativo tiene una alta
porción del mercado después del
desprestigio de la banca tradicional. Uruguay, con procesos de
concentración fuertes y donde la mayor parte
de las cooperativas no pueden administrar ahorro de sus miembros.
A pesar de rasgos diferenciales e historias particulares, el sector
cooperativo todo, en la región, tiene la
oportunidad histórica de asumir un mayor protagonismo en la
bancarización de los sectores populares, de
incorporar herramientas que le permitan ampliar la operatoria y hacerla
más eficiente, y de consolidar un rol y
una imagen propios. Existen trazos que permiten confirmar que
compartiendo experiencias y asumiendo
niveles de rigurosidad profesional homogéneos, el sector puede
fortalecerse y facilitar realizaciones
esenciales en el cumplimiento de su misión y en beneficio directo de sus
miembros.
Capítulo 1
La crisis económica en el sur de América Latina
El contexto económico internacional ha sido muy adverso durante el 2002
debido al bajo crecimiento del
mundo desarrollado y a una creciente aversión al riesgo por parte de los
inversionistas internacionales,
afectados tanto por los escándalos contables en los países centrales
como por el default argentino y la
incertidumbre electoral en Brasil. Estados Unidos sigue una política
fiscal expansiva para paliar su
desaceleración (crecimiento del 2.3%), mientras que Europa y Japón
registraron crecimientos muy próximos al
cero por ciento. A pesar de las disminuciones en las tasas de interés en
Estados Unidos, las restricciones
externas no dejaron de incrementarse para América Latina desde 1998.
Los países analizados siguieron durante la década del 90 un modelo de
crecimiento económico
estrechamente relacionado a los flujos de capitales financieros y en
menor medida a la inversión extranjera
directa. La crisis asiática de mediados de 1997 y la moratoria de la
deuda rusa en el 98 llevaron los flujos de
capitales a cifras netas negativas. Desde ese momento las tasas de
crecimiento de han sido casi nulas y el
ingreso per capita ha caído un 0.3% anual desde 1998.
El desempeño económico de América Latina fue pobre durante el año 2002,
la región se vio fuertemente
afectada por la crisis argentina (agudizada desde fines del 2001), con
fuertes repercusiones en el ámbito
financiero en los países objeto de este estudio. El continente se haya
en una fase de retroceso económico,
cuya magnitud más emblemática es el ingreso per capita que es hoy menor
que hace cinco años y para
alguno de los países estudiados inferior al de hace una década. Desde
hace cinco años se observa una
retracción de los flujos de capitales a la región, lo que potenció la
baja del ciclo y ha quitado margen de
maniobra para enfrentar los problemas externos que los países sufren.
Los términos de intercambio se han
deteriorado desde 1998 y el comercio intra región se debilitó por la
crisis argentina, que afectó el comercio y el
turismo con Paraguay y Uruguay, así como las remesas familiares que
desde Argentina se giran a Bolivia y
Paraguay.
La caída del PBI en los cuatro países analizados se vincula fuertemente
con la contracción de la actividad
económica en la Argentina. La inversión ha sido el componente de la
demanda agregada más sensible a las
fluctuaciones en los flujos de capitales, destacándose que en Argentina
en cinco años la inversión se redujo
un 60%. El consumo también se ha reducido, aunque su baja elasticidad
ingreso hace que su erosión resulte
muy leve. Las exportaciones en la región cayeron mas de un 4%,
fundamentalmente porque las importaciones
argentinas desde sus vecinos cayeron a menos del 50%.
En el ámbito fiscal la situación es un reflejo de la crisis; los
primeros años de recesión (97 98) coincidieron
con aumentos del déficit fiscal que logro financiarse con deuda publica.
La restricción posterior obligo a
reducir el déficit, buscando una mayor austeridad. Sin embargo, el éxito
ha sido esquivo ya que los ingresos
fiscales caen debido a la recesión y el costo del endeudamiento comienza
a ser uno de los principales rubros
de derogación para las tesorerías.
Como el Estado se ha ajustado en menor medida que lo que las
restricciones de financiamiento exigen, el
sector privado ha debido hacerlo fuertemente. El indicador de este
ajuste es que de un déficit en cuenta
corriente promedio del 5% en 1998, se paso a una situación de cuasi
equilibrio en el 2002. Es decir, el ajuste
se logra por el recorte del gasto privado, fundamentalmente en la
inversión.
Los ajustes han pasado en general por los tipos de cambio, al reducirse
el financiamiento externo; varios
países han acudido a la flexibilización cambiaria como forma de
recuperar su cuenta corriente. El tipo de
cambio real ha aumentado un 70% en la región desde 1998, destacándose
que en Argentina superó el 150%.
Estas depreciaciones cambiarias han dejado fuertes secuelas para el
gobierno y el sistema financiero y estas
dos han sido las razones para que las correcciones cambiarias fueran en
general un recurso utilizado en
última instancia, cuando las reservas internacionales impedían la
defensa de la moneda. Las crisis financieras
han seguido a las correcciones cambiarias, con la posterior restricción
crediticia interna que potencia los
procesos recesivos. El crédito bancario ha casi desaparecido en algunos
países, con una gran parálisis
financiera ya que la demanda de crédito se ha reducido y los bancos no
encuentran oportunidades de
colocación en contextos de mayor riesgo macroeconómico y cambiario.
La inflación aumentó en la región, fruto de la devaluación y las
políticas monetarias expansivas seguidas en
algunos países. De todas formas las tasas de inflación no constituyen
una amenaza para la estabilidad
macroeconómica, aunque muestran el contexto de restricciones al
financiamiento fiscal por una fuente distinta
a la emisión.
5
En el ámbito social los países muestran el esperado correlato de sus
deterioros económicos. Los mercados
laborales han perdido dinamismo y el desempleo se incrementó en los
cuatro países analizados al tiempo que
el salario real cayo en casi todos los países. La pobreza ha mostrado
una tendencia preocupante, luego de
una década del noventa en que varios países siguieron un círculo
virtuoso. Según la CEPAL Argentina,
Paraguay y Uruguay muestran una tendencia a la exacerbación de la
pobreza y su producto debería crecer en
cifras muy importantes para cumplir la meta de la Declaración del
Milenio de Naciones Unidas respecto a
reducir la pobreza a la mitad entre 1990 y 2015.
ARGENTINA
La economía argentina recorre un duro proceso recesivo desde 1999, luego
de que el modelo de crecimiento
basado en un alto financiamiento externo se agotara a mediados de la
década. En la primera mitad de los
noventa el país se desprendió de las empresas industriales, comerciales
y extractivas del Estado, obteniendo
por tanto un fuerte flujo de IED, que creó las condiciones para un
rápido crecimiento. Un régimen de tipo de
cambio fijo generaba un entorno de estabilidad macro que alentó la
entrada de capitales y permitió un nivel de
gasto publico difícilmente sustentable en el largo plazo. Una importante
inflación en dólares encareció la
economía, reduciendo la competitividad y abarató el acceso a bienes de
consumo duradero de origen
importado, creando la típica burbuja de consumo y financiamiento. Al
agotarse los activos estatales, se
esfumaron los fundamentos del modelo, dificultándose el mantenimiento de
un régimen cambiario que exigía
un fuerte respaldo en reservas internacionales. Sin embargo, el
financiamiento externo de vinculado a fondos
de inversión sustituyó los flujos de IED en el segundo lustro
permitiendo la convivencia de altos déficit fiscales
y comerciales. El sistema financiero se expandía captando recursos,
bancarizando, financiando a las familias
para la adquisición de bienes durables y a las empresas,
fundamentalmente las privatizadas.
Hacia 1998 la retirada del financiamiento internacional de los mercados
emergentes, agregó restricciones al
modelo, comenzando un proceso contractivo con altos niveles de
desempleo. Sin embargo, tanto el sector
publico como privado continuaron gastando como si dichas restricciones
no existieran, aunque las crecientes
dificultades para financiarse fueron apagando una máquina que había
funcionado a gran velocidad. El
régimen cambiario se mantuvo ya que los costos electorales de su
abandono no estaban en condiciones de
ser asumidos por el sistema político. El financiamiento del mismo
comenzó a involucrar al sistema bancario,
primero voluntariamente, luego en forma compulsiva cambiando una
relativa fortaleza por una clara debilidad
la que al ser percibida por el público creó las condiciones para una
persistente corrida bancaria. El colapso se
produjo en diciembre de 2001 cuando se restringe el acceso a los fondos
de los ahorristas, lo cual generó un
clima de inestabilidad política que se produjo la caída del gobierno.
Casi inmediatamente se produce el default
de la deuda pública y la pesificación asimétrica, un colosal cambio en
las reglas de juego que paralizó la
economía por varios meses.
El 2002 es la fotografía posterior a los dos hechos anteriores: caída
del producto del 11% (20% acumulado en
4 años), PBI per capita en un nivel de 10 ejercicios atrás, el desempleo
afectando al 22% de la PEA y casi la
mitad de la población en situación de pobreza. La devaluación del 200% y
una inflación moderada (41%)
recuperó la competitividad permitiendo que la balanza comercial
registrara un superávit del 16.4%, lo que
junto al default arrojaron por primera vez en años un superávit en
cuenta corriente. Algunos sectores primarios
comenzaron una primavera a raíz de la fuerte competitividad ganada y de
récordes de cosecha, siendo la
base para que las expectativas para el 2003 sean favorables.
URUGUAY
El modelo de crecimiento uruguayo durante los noventas buscó consolidar
una estabilidad macroeconómica
que el país había perdido a principios de los ochenta, apoyado en un
ancla cambiaria. Esta política era
consistente con altos flujos de capitales financieros, que financiaban
al Estado y a los particulares. La
economía se encarecía fruto de la abundancia relativa de capitales, el
gasto privado se expandía
fundamentalmente orientado a bienes durables. El país obtiene el grado
de inversión a mediados de la década
accediendo a financiamiento privado desde los países centrales a tasas
moderadas. En los años 1998 y 1999
el gobierno que mantenía una política fiscal relativamente disciplinada
expande el gasto público, financiando
su déficit con deuda. A comienzos de 1999 Brasil, principal cliente
comercial del Uruguay abandona su política
cambiaria, abaratándose relativamente de manera muy importante. Este
shock negativo detiene el crecimiento
de la economía uruguaya, poniendo en tela de juicio el tipo de cambio
real que el país mantenía. Desde ese
6
Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
entonces el producto no ha dejado de caer, acumulando una retracción del
20% en cuatro años, el desempleo
se ha duplicado en ese lapso y el déficit fiscal ha rondado el 4% del
producto.
El 2002 refleja el fin del modelo, debido a los efectos de la crisis
argentina que produjo una importante
retracción en la demanda externa e interna y alejó los flujos de
capitales a los que el país había tenido acceso
a un costo muy bajo. El sistema financiero empieza a ser atacado por
movimientos especulativos y
escándalos de gran magnitud que originan una fuerte corrida tanto por la
profundidad como por la duración,
que debilita las reservas internacionales del BCU y obliga a abandonar
la política de bandas cambiarias
sostenida en una década. El colapso de medio sistema bancario, hace
desaparecer el crédito interno,
profundizando la crisis del sector real. El PBI cae un 12%, el desempleo
llega al 19% (record desde que el
país lleva estadísticas), la producción industrial retrocede a niveles
de hace 20 años y las importaciones caen
un 31%. Sólo el sector agropecuario parece encontrar un circulo virtuoso
fruto de una recuperada
competitividad y de precios adecuados en algunos rubros.
BOLIVIA
Bolivia ha seguido durante los noventa una estrategia de mediano plazo a
través de la cual buscó una mayor
estabilidad macroeconómica y estimuló el crecimiento. Los progresos en
esta materia han sido significativos,
sin embargo los últimos tres años han mostrado un retroceso de
consideración. La desaceleración del
producto es marcada desde 1999, los niveles de crecimiento promedio en
el cuatrienio han sido menores al
1.5%, lo que en función del aumento de la población determina que el
producto per capita sea menor en el
2002 que en 1998..
La desfavorable evolución en materia de precios de los productos
exportables, afectó la minería, el agro y la
industria; lo que agregado a la devaluación de Brasil en 1999, la
desaceleración de la economía
norteamericana desde el 2001 y la crisis argentina de fines del 2001 y
2002, provocaron un fuerte impacto en
toda la actividad económica boliviana. Es importante marcar que el
combate acelerado a los cocales desde el
2000, provocó una fuerte reducción de la demanda interna, ya que los
recursos ingresados al país por este
concepto son importantes.
La contracción en la demanda y una política monetaria restrictiva
determinaron una inflación muy baja, tanto
en términos absolutos como con relación a la historia del país, ya que
en promedio el ultimo cuatrienio es
inferior al 3% anual.
PARAGUAY
La economía guaraní viene recorriendo un proceso recesivo iniciado desde
la devaluación brasileña de enero
de 1999. El PBI ha tenido tasas de crecimiento moderadas en los últimos
cuatro años, con un relativo repunte
en el 2001 y una contracción en similar en el 2002. Este proceso
determina que el producto a precios
constantes sea prácticamente el mismo al cierre del 2002 que en 1998.
La recesión y la depreciación de la moneda local hacen que el PBI per
cápita paraguayo sea de USD 940
anuales, el más bajo en los últimos diecisiete años luego de un pico de
casi USD 2.000 en el año 1996.
La inflación ha sido moderada, registrándose un 14.6% de aumento de los
precios minoristas, esto es
prácticamente el doble que en el año 2001 (8.4%). El guaraní se depreció
un 49.7% en el año con relación al
dólar, la devaluación monetaria más grande que el país sufrió en los
últimos quince años.
La difícil situación económica impacta en la recaudación fiscal,
determinando que el peso del déficit sobre el
PBI se duplique respecto al año 2001, pasando del 1.1% en dicho período
al 2.5% en el 2002.
El sistema financiero se ha visto impactado por la recesión y la
devaluación con un fuerte aumento de la
morosidad que alcanzó el 14%. Las tasas activas se incrementaron para
recoger el mayor riesgo de crédito y
las de guaraníes para absorber el riesgo cambiario (en dólares rondan el
9.5% y en moneda local el 53.6%).
Paraguay, al igual que los demás países de la región registró durante
algunos años balanzas comerciales
deficitarias, lo que comienza a corregirse fruto de las modificaciones
de tipo de cambio real acontecidas en la
región durante el 2002. Igualmente el pasado año fue deficitario en sus
transacciones de bienes con el
exterior en 612 millones dólares, un 30% menor que el del 2001 a causa
de la devaluación y la recesión que
redujeron las importaciones.
7
Capítulo 2
Descripciones del sector cooperativo en los países investigados
En esta sección se procede a describir orígenes, características
particulares y señales que identifican de
acuerdo a los datos recopilados por los autores, la situación actual de
los sectores cooperativos de ahorro y
crédito en los países seleccionados para la investigación.
En primer lugar se realiza una introducción al sistema financiero de
cada país, sintetizando información sobre
los agentes financieros que compiten en el mercado, su significación y
el condicionamiento del mismo a la
actividad de las cooperativas.
Luego se procede a realizar una descripción de los sistemas de
regulación y supervisión, y del tratamiento
fiscal, que se aplican a cada caso.
La descripción pasa posteriormente a introducirse a aspectos internos
del sector, remitiéndose
fundamentalmente a temas relacionados a la gobernabilidad y a la
especialización de la operatoria de las
cooperativas, dónde enfocan su actividad y los grados de diversificación
de su negocio.
Finalmente se refiere a los principales rasgos encontrados en las
capacidades internas de administración de
las cooperativas de ahorro y crédito, desde los principales riesgos de
la actividad. De una manera básica se
pretende desde allí, esbozar debilidades y oportunidades esenciales que
posteriormente en la comparación de
los casos, permita trazar niveles y tipos de desarrollo y experiencias
replicables en otras organizaciones y
países.
Paraguay
1. Sistema Financiero
En el sistema financiero paraguayo participan los siguientes actores que
están regulados por el Banco Central
Paraguayo:
7 sucursales de bancos extranjeros
7 bancos nacionales con participación extranjera mayoritaria
3 bancos nacionales con participación local mayoritaria
1 banco estatal
20 financieras
4 sociedades de ahorro y crédito para vivienda
Las cooperativas de ahorro y crédito con actividad registradas en el
último censo del año 2000 ascendían a
280, las cuales captan depósitos de sus asociados y no están reguladas
por el Banco Central Paraguayo.
Una característica importante del sistema financiero es su bajo nivel
relativo de intermediación donde el total
de depósitos a septiembre del 2002 era apenas superior a los 1.000
millones de dólares; la ratio depósitos
/PBI es menor al 25% que el de Uruguay después de la crisis del año
2002.
El nivel de dolarización de los depósitos es superior al 70%.
La frecuencia e intensidad de crisis financiera es también otro rasgo
importante, donde en el año 1995 y 1997
quebraron muchas instituciones de intermediación financiera, y en el año
2002 la caída del Banco Alemán
perteneciente a un grupo financiero de origen uruguayo y con presencia
también en Argentina, volvió a
8
Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
sacudir fuertemente al mercado, dado que era uno de los bancos más
grandes y más prestigiosos del
sistema.
Desde 1995 a la fecha han cerrado 12 bancos, 20 financieras y 4
sociedades de ahorro y préstamo para la
vivienda. El total de entidades que cerraron en siete años representa el
85% del total de entidades que hoy
están reguladas por el Banco Central Paraguayo.
Se anuncia el retiro de otros bancos y financieras del sistema, a su vez
las perspectivas de la rentabilidad del
sistema bancario se ven cuestionados por los siguientes factores:
- alto nivel de morosidad, 22% en los bancos y 16% en financieras, como
consecuencia de la
recesión de la economía paraguaya, la alteración de los precios
relativos al haber devaluado
un 50% en el año 2002 y la caída de las carteras con el sector no
financiero por
necesidades de liquidez
- baja del volumen de negocios por retiro de depósitos. A su vez, el
gobierno anunció que los
depósitos del Estado serán transferidos al BCP, lo que agravará la caída
del stock de
depósitos y obligará a mantener porcentajes altos de fondos líquidos.
- aumento esperado en la dolarización de los depósitos con su impacto
negativo en el margen
financiero.
Con relación a la participación de las cooperativas de ahorro y crédito
en el sistema financiero paraguayo,
ésta es muy peculiar dada su alta participación en la captación de
ahorros totales, cercana al 15% (fuentes del
BCP lo sitúan en 8%, y fuentes de las cooperativas de ahorro y crédito
en 20%) según nuestras estimaciones,
y por no estar reguladas por el Banco Central Paraguayo.
A diferencia de lo analizado en relación con el resto del sistema
financiero, las cooperativas han crecido y se
han desarrollado fuertemente a partir de 1995 como consecuencia de
anteriores crisis bancarias, donde el
prestigio del que gozan les ha permitido absorber parte de los depósitos
que fugaron del circuito bancario.
A partir de 1995 comienzan a ser las cooperativas validadas en el
mercado como una opción para los
depositantes del sistema, mientras que, hasta esa fecha sólo lograban el
pequeño ahorro de quienes
requerían el servicio de crédito. Al haberse validado como alternativa
de ahorro les permitió crecer en forma
acelerada.
Si bien consideramos que las cooperativas enfrentan amenazas que más
adelante analizaremos, no hay
dudas que se han fortalecido mucho en imagen y pueden ser instrumentos
importantes en los procesos de
bancarización en el Paraguay.
2. Regulación y Supervisión
El tema de la regulación y supervisión, es el que está en pleno debate
actualmente1 en el sector cooperativo
en Paraguay, y se percibe mucha sensibilización en relación con este
tema, donde la manera que se termine
resolviendo podrá ser determinante para el futuro de las cooperativas de
ahorro y crédito.
Como ya mencionáramos como un aspecto llamativo del sistema financiero
paraguayo, las cooperativas
tienen una participación muy importante en la captación de ahorro y
están por fuera de la regulación y
supervisión del Banco Central del Paraguay.
Las cooperativas de Paraguay tienen consagrada en la Constitución de la
República su independencia y
autonomía. Por ley el Incoop (Instituto Nacional de Cooperativismo)
dependiente del Ministerio de Agricultura
y Ganadería es quien tiene las facultades por ley de realizar la
regulación y supervisión de las cooperativas.
1 El trabajo de campo se realizó en Paraguay en el mes de febrero,
cuando aún no habían sido resueltas las
iniciativas de supervisión de las cooperativas por parte del BCP.
Finalmente, las cooperativas no vieron modificadas
sus relaciones de supervisión, manteniéndose en el área del Incoop. Todo
el texto se mantuvo considerando que era
de interés el proyecto de supervisión presentado por el BCP, y su
comparación con las actuales normas para el
sector cooperativo en el resto de la región.
9
Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
El Incoop jugó y juega un papel muy activo en el proceso de constitución
y auge de las cooperativas en la
década de los '90, cuando se constituyeron masivamente cooperativas
barriales. Ese instituto especializado
de cooperativas orientó la formación de un importante número de
entidades y les otorgó su personería
jurídica. Por otra parte, es el único instituto al que deben presentar
información económico financiera,
haciéndolo con periodicidad anual. Si bien el Incoop tiene todas las
potestades para la supervisión y para
generar normas en el sector, sus debilidades de estructura operativa le
ha impedido generar exigencias
suficientes de información, revisión y evaluación.
Por tanto las cooperativas de ahorro y crédito no están obligadas en la
práctica a cumplir ninguna relación
técnica de gestión, más allá de la voluntad propia de autorregulación
que establezcan en sus estatutos o en
sus políticas prudenciales.
Ante el crecimiento de las cooperativas en el sistema financiero en los
años '90, el BCP comenzó a recibir
cuestionamientos por parte de los organismos internacionales de crédito,
por no cumplir con su papel de
regulación y supervisión de todos los agentes financieros.
En 1996 comienza un proceso conjunto entre el BCP y el Incoop para que
éste los fiscalice, básicamente en
estándares de plan de cuentas, central de riesgos y criterios de
previsiones de cartera donde el BCP le
sugería la normativa y los sistemas de reportes y seguimiento para que
el Incoop lo ejecutara.
Dicho proceso no tuvo avances y en 1999 un técnico del BID realiza un
diagnóstico de las cooperativas donde
se plantea que el sector no podía seguir sin regulación; con dicho
insumo se diseñó el régimen de regulación
y supervisión que está en debate.
La norma plantea que todas las cooperativas que captan depósitos serán
reguladas por el BCP, las que
registren un nivel de ahorros superiores a USD 1.500.000 serán
supervisadas por la SIIF, y las de menor
monto por el Incoop.
La normativa refiere tanto a los aspectos organizacionales como a los
alcances de la operativa y la definición
de relaciones técnicas. En los aspectos organizativos define las
estructuras de gobierno y sus funciones,
como así los requisitos para poder participar en los mismos. Incorpora
restricciones importantes como la
exigencia de tener una experiencia mínima de 3 años en niveles de
gestión o control en el sector financiero o
cooperativo para integrar el Consejo de Administración o Vigilancia, y
la exigencia de título universitario en
administración, finanzas o economía para ser Gerente General.
El proyecto no genera restricciones evidentes a la actividad actual del
sector cooperativo. En cuanto a las
relaciones técnicas es similar a las regulaciones en los países de la
región, donde los aspectos más
novedosos refieren a que, si bien no exige un capital mínimo para
funcionar, la relación de patrimonio y sus
activos de riesgo lo fija en 12% (para los bancos es 10%) y pone límites
de concentración de créditos, que
por socio no puede superar el 2% del patrimonio. A su vez los créditos
recibidos de entidades públicos y
organismos internacionales no podrán superar el 20% del patrimonio.
Las cooperativas se oponen con fuerza a este proyecto y el tema se
dilucida en la Suprema Corte de Justicia.
Los cuestionamientos más importantes de las cooperativas son:
· el BCP está muy politizado y que sufre la presión de los bancos y el
objetivo de los proyectos es
debilitar a las cooperativas.
· que es una intromisión en la autonomía de las cooperativas y por lo
tanto es inconstitucional.
· fundamentalmente se oponen a que regulen el funcionamiento de sus
cuerpos dirigenciales y los
requisitos para acceder a los cargos directivos y gerenciales
· por otro lado plantean la incompetencia técnica del BCP, donde han
quebrado muchos bancos y
financieras y por tanto su discrecionalidad, en un marco de falta de
capacidad y desprestigio, puede
afectar a las cooperativas.
El Incoop también está en contra del proyecto y plantea que la
supervisión del sector es competencia propia.
Las cooperativas plantean que están a favor de que exista un cuerpo
normativo y supervisión, pero por fuera
del BCP.
Las alternativas que nos han planteado pasan por:
· fortalecer el Incoop para que pueda cumplir el rol
· otros plantean que el Incoop tendría que salir de la órbita estatal
para poder regular y supervisar
10
Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
· otra alternativa es crear un órgano nuevo, proveniente del sector
cooperativo, que cumpla dicha
misión con el asesoramiento de organizaciones internacionales.
El BCP manifiesta que su intención es fortalecer a las cooperativas para
desarrollar el ahorro popular, y que
por los estudios que han realizado sobre unas ocho cooperativas que
tienen captación de depósitos mayor a
U$S 1.500.000, ha determinado que cuatro de éstas requerirían un plan de
adecuación de tres años para
cumplir la normativa.
Como comentario general, no nos parece pertinente opinar sobre este
debate de cuál debe ser el órgano que
cumpla el rol de regulación y supervisión, pero sí parece imperioso que
exista un cuerpo normativo con
regulación prudencial adecuada que brinde transparencia y solidez al
sector cooperativo, y que el órgano que
lo asuma deberá tener las potestades y poder suficiente para hacer
cumplir la normativa definida.
Consideramos que si se posterga la resolución de este tema, el prestigio
del que hoy gozan las cooperativas
se podría revertir si aparecen instituciones cooperativas insolventes,
generando un efecto contagio en el resto
de las instituciones.
3. Impuestos
Las cooperativas de ahorro y crédito no tributan ningún impuesto en su
actividad habitual con sus asociados,
a diferencia de los países de la región. Esto es una ventaja comparativa
importante, que recoge el espíritu de
la Constitución del Paraguay que consagra al cooperativismo como una
modalidad a fomentar.
De todas maneras creemos que la exposición de las cooperativas es alta
en cuanto al riesgo regulatorio,
donde, y de acuerdo a la experiencia demostrada en otros países vecinos,
la recesión y los abultados déficit
fiscales llevan a los gobiernos a extender con rapidez la base imponible
de sus tributos.
A su vez el crecimiento vigoroso de la captación de ahorros en el sector
cooperativo genera más incentivos al
gobierno a incluirlas en el régimen fiscal que abarca a los agentes
financieros. Las cooperativas tributan por
operaciones que realicen con terceros, como por ejemplo los comercios
con organismos para el cobro de
facturas, pero esta operativa es marginal.
4. Gobernabilidad
No haremos consideraciones conceptuales con relación a los temas de
gobernabilidad, dado que la teoría de
la agencia ampliamente difundida en estudios sobre cooperativas, los
abarca.
Las entrevistas con actores calificados y la información contenida en
las memorias de las cooperativas nos
permiten realizar las siguientes consideraciones:
1) GRUPOS DE INFLUENCIA
- los cuerpos dirigenciales en Paraguay presentan una alta independencia
de grupos de
presión, ya sea estos políticos partidarios, religiosos o gremiales
- si bien en sus orígenes entidades religiosas fueron propulsoras de
varias cooperativas de
ahorro y crédito, aquellas nunca intentaron hegemonizar los órganos de
gobierno y su
participación fue minoritaria, incluso en las primeras etapas de su
formación
- a su vez la política partidaria no ha visualizado en las cooperativas
un centro de militancia y
conquista de espacios de poder
- existen especulaciones de que una minoría entre las cooperativas,
presentan influencias de
grupos económicos importantes.
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Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
2) IDENTIFICACION CON LA COMUNIDAD
- se percibe una alta identificación de las estructuras de directivos
con su comunidad (barrial
en la mayoría de los casos) o de grupos de afinidad en otros casos (por
ejemplo
profesionales universitarios).
- el auge de las cooperativas en la última década lleva a que haya una
importante
participación de los socios en las instancias electivas y en los órganos
de gobierno.
- se estima una alta capacidad de movilización contra medidas que
perjudicaran a las
cooperativas
3) PROFESIONALISMO
- si bien en los cuerpos dirigenciales los socios que participan han
adquirido experiencia en el
funcionamiento de la cooperativa y participan en cursos de capacitación,
en la gran mayoría
de los casos no tienen formación profesional en administración
financiera o afines y como se
ha comentado, no hay requisitos técnicos al respecto. La opinión del BCP
respecto a la
idoneidad de las direcciones de la mayoría de las cooperativas, es
negativa.
4) ALCANCE DE SUS ROLES
- tienen una intensa actividad de representación y defensa gremial
- en la mayoría de los casos su participación en el co-gerenciamiento de
la cooperativa es
alto, a través de los directivos de los órganos de gobierno como así de
la presencia de
comités de gestión para temas específicos (créditos, comunicación,
planificación,
solidaridad, etc.)
- se evidencia mucho celo de los dirigentes en evitar la gerentocracia
en las cooperativas.
5. Especialización
El sistema cooperativo de ahorro y crédito paraguayo estuvo desde sus
orígenes concebido para desarrollar
servicios financieros a familias.
Existen en Paraguay cooperativas de producción que tienen destacada
relevancia por representar alrededor
del 50% de la producción nacional; tienen un peso importante en la
generación de productos exportables y
han incorporado en régimen de multiactividad el ahorro y crédito para
optimizar el manejo financiero de sus
socios.
Las experiencias de cooperativas que en exclusividad realizan ahorro y
crédito son posteriores, desde fines de
la década de los 60's y principios de los 70's. Han surgido orientadas a
movilizar el ahorro barrial o de grupos
de afinidad como los casos de cooperativas de profesionales. En ese
sentido han jugado un rol muy
importante en el proceso de bancarización de los sectores populares,
incluyendo trabajos con la comunidad,
de educación en la administración del presupuesto familiar para
facilitar la generación de ahorro. El impacto
social ha sido muy alto en muchas experiencias, desde la posibilidad de
financiar el saneamiento y el
empedrado en un barrio, hasta generar oportunidades de desarrollo
profesional a recientes egresados de las
universidades.
El negocio de intermediación habitual entre las cooperativas paraguayas
consiste en la captación de ahorros
vía capitalización, cajas de ahorro y depósitos a plazo fijo, los que se
canalizan a otorgar créditos al consumo
bajo la modalidad de créditos a plazo fijo, amortizables y tarjetas de
crédito.
Existen algunas cooperativas que financian a pequeños empresarios, y
otras que comenzaron a diversificar su
negocio mediante líneas de crédito hipotecario y a pequeñas empresas. En
el primer caso tanto la lógica y
metodología de evaluación del riesgo como los productos, son iguales a
las tradicionales en la operatoria de
atención de consumo; en cuanto a experiencias de diversificación, el
volumen de negocios constituido es aún
muy marginal.
La especialización en el segmento familiar sin embargo no ha llevado a
innovaciones en la generación de
productos (si bien ofrecen tarjetas de crédito y de débito) o
metodologías de evaluación de riesgos.
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Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
En relación a los productos no se han desarrollado cuentas múltiples en
base a la tarjeta de débito, que
permita la expansión del pago de salarios (metodología de productos que
ha permitido en otros países de la
región una masificación en la bancarización de las familias). Los
criterios de evaluación de riesgos no se han
basado en el desarrollo de sistemas de evaluación por criterios
estadísticos como es el caso del credit
scoring; en las cooperativas está generalizada la actividad de comités
de créditos que actúan sobre criterios
tradicionales de experiencia y conocimiento personal de los asociados.
Estas consideraciones implican la observación de que experiencias de
especialización en el segmento familiar
en otros países, han desarrollado instrumentos y metodologías de gestión
que no se aplican en su mayoría en
la experiencia paraguaya, lo que representa una oportunidad tecnológica
ante el desafío de una alta
participación relativa en los procesos de bancarización de los sectores
populares.
Con relación al financiamiento a micro y pequeñas empresas que como
señaláramos es muy incipiente; una
restricción que van a enfrentar es no poder acceder a las líneas del
BID, principal fuente de fondos externos
con aplicación específica y condiciones adecuadas de precio y plazo, al
no estar reguladas por el BCP.
Si bien el financiamiento a pequeñas y medianas empresas es el otro
segmento tradicional de las
experiencias cooperativas, donde además es de un elevado impacto social
fundamentalmente en países con
dificultades de empleo, para que las cooperativas en Paraguay
generalicen y expandan dicha actividad,
requerirían un programa de fortalecimiento institucional que apunte al
desarrollo de capacidades y
metodologías de gestión específicos para la gestión de un segmento que
posee complejidades superiores a la
administración del riesgo de personas.
Otro rasgo de especialización es que las cooperativas trabajan casi en
exclusividad en moneda nacional y no
captan ahorros en dólares, a pesar de que el mercado de captaciones en
dólares representa el 70% del
mercado.
6. Administración de Riesgos
a- RIESGO DE LIQUIDEZ2
En este sentido la regulación prudencial determina en los intermediarios
financieros un nivel de encaje
obligatorio que las instituciones deben mantener en efectivo en sus
cajas o en depósitos a la vista en el Banco
Central. Las cooperativas en Paraguay al no estar reguladas no tienen
este requisito de encaje obligatorio.
En los casos que estudiamos se pudo observar un componente de
disponibilidades y colocaciones bancarias
a corto plazo que representaba un porcentaje significativo (en promedio
del 25%), pero en la mayoría de los
casos no refería al cálculo de un encaje técnico asociado al análisis de
su flujo de fondos y de la volatilidad
histórica de sus depósitos.
Aquí confluyen por un lado la ausencia de instrumentos de análisis
financieros adecuados, y por otro lado la
percepción de que existe una imagen y credibilidad muy importante en las
cooperativas y que ésta no se va a
revertir.
De todas maneras los niveles de liquidez son adecuados en el presente y
se ve un manejo conservador de las
colocaciones los que casi en su totalidad están en colocaciones a corto
plazo en los bancos sin tenerlas
comprometidas en inversiones de riesgo, y sobre los que se realizan un
seguimiento periódico.
La exposición más riesgosa es la de descalce de plazos, donde el plazo
promedio de los créditos es
sensiblemente superior a la de los depósitos (con un componente muy
importante de cajas de ahorro), y si
bien el financiamiento con patrimonio es importante superando en todos
los casos el 20% de los activos, un
porcentaje elevado está comprometido en cartera vencida e inmovilizado
de gestión.
En la medida que existe una crisis de confianza, el descalce de plazos
podrá provocar una crisis de liquidez.
2 El riesgo de liquidez contiene principalmente la eventualidad de que
la cooperativa no pueda devolver en tiempo y
forma las obligaciones por depósitos de sus socios y otros pasivos.
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Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
b- RIESGO CREDITICIO3
Las cooperativas de ahorro y crédito del Paraguay, al no estar reguladas
no están obligadas a cumplir con
normativas específicas de valuación y calificación de carteras. De todas
maneras, en la mayoría de las
cooperativas estudiadas se aplicaba el criterio de previsión de cartera
que se exige a los bancos.
La evidencia empírica muestra que el nivel de morosidad en los bancos es
del 22%, en las financieras es 16%
y en las cooperativas es inferior al 12%.
Es difícil evaluar si la menor morosidad en la cartera de las
cooperativas obedece a que no están sometidos a
la regulación ni a las inspecciones del Banco Central que permita una
revisión de los criterios de previsiones y
las políticas de refinanciación de cartera que escondan niveles
superiores de morosidad.
Son muchos los ejemplos en América Latina donde las cooperativas tenían
un manejo discrecional de las
refinanciaciones de cartera, e instituciones que mostraban índices
saludables de cartera vencida cuando se
terminaba el ciclo de refinanciaciones se hacía imposible mantener
dichos guarismos.
Nos remitimos también a las consideraciones realizadas en el tópico de
Especialización en relación a la
metodología de evaluación de créditos y al proceso de aprobación de los
mismos.
Deseamos resaltar algunos aspectos que consideramos muy saludables y que
pueden explicar la menor
morosidad relativa de las cooperativas en el sistema financiero.
- el tener su cartera en moneda nacional, donde el impacto de la
devaluación en el año 2002
no afectó la capacidad de pago de sus socios, cosa que en los bancos fue
relevante
- la existencia de topes de crédito exigentes que permite tener un
portafolio de créditos muy
atomizado
- niveles de tasa de interés activa inferiores a la de sus competidores
que protege contra la
selección adversa
- mantener relaciones de crédito a capital que van desde 1 a 4 a 1 a 10,
generando una
protección en cuanto a cobertura
- por último su especialización en el sector de familias que en épocas
de crisis y recesión han
mostrado niveles de solvencia superiores a los de grandes y pequeñas y
medianas
empresas
c- RIESGO DE MERCADO 4
3 El riesgo crediticio es el más importante asociado a la insolvencia de
una entidad financiera, dado que la cartera de
créditos es el activo generalmente de mayor incidencia en las
instituciones financieras. Al ser la intermediación un
negocio de leverage elevado, una incobrabilidad de cartera importante
lleva a que pueda desaparecer el patrimonio de
una institución.
Este fue el riesgo considerado por Basilea en 1988 para la adecuación
patrimonial de los bancos, cuyas directivas se
universalizaron hacia todas las instituciones financieras. La
desvalorización de activos está atrás de la mayoría de las
crisis financieras.
Los Bancos Centrales han establecido normas prudenciales para la
administración del riesgo crediticio que pasan por:
- requisitos mínimos de información en la carpeta de deudores.
- clasificación de carteras por criterios objetivos y subjetivos
- sistema de previsión de carteras
- normas sobre criterios de refinanciación de deudas
4 Los riesgos de mercado han tomado relevancia desde la globalización de
los mercados financieros y el aumento de las
volatilidades tanto de los flujos financieros, como de los precios. Los
riesgos de mercado implican la exposición que
tienen las instituciones financieras ante cambios de la tasa de interés,
el tipo de cambio y el precio de comodities y
acciones. En las cooperativas de ahorro y crédito generalmente sus
exposiciones refieren a las volatilidades sobre el
tipo de cambio y la tasa de interés, dada su especialidad no tienen
negocios con comodities y acciones, ni
instrumentos derivados.
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Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
En la realidad paraguaya, observamos que no tienen exposición en moneda
extranjera dado que su operativa
es exclusivamente en guaraníes (la mayor cooperativa paraguaya tiene
negocios en moneda extranjera, pero
no alcanza al 20% de su volumen de negocios).
Por tanto la exposición a riesgos de mercado relevante en las
cooperativas de ahorro y créditos paraguayas
es el de cambios en la tasa de interés.
Tal como analizábamos en el tópico de riesgo de liquidez, se observa un
descalce de plazos importantes en
las carteras activas y pasivas, donde la duración de la cartera de
créditos es sensiblemente superior a la
cartera de depósitos (que mayoritariamente está conformada por depósitos
en cajas de ahorro).
En este sentido un aumento importante en las tasas de interés de mercado
generará un ajuste primario en la
renovación de las carteras pasivas, y el impacto en la cartera activa
será posterior dado el descalce de plazos.
Esto provocará una baja real del spread financiero, cuestionando
seriamente la rentabilidad de la cooperativa.
Existen razones fuertes para pensar que las tasas de interés tiendan a
subir, si bien la inflación en el año 2002
fue inferior al 15%, la devaluación fue del 50%, por tanto quienes
mantuvieron depósitos en moneda nacional
a tasas que no superaban el 22% sufrieron una pérdida de capital
importante. A su vez ese nivel de
devaluación puede provocar un arrastre en la inflación, y ya en los dos
primeros meses del año 2003 la misma
acumuló una suba de 6%, que en términos anualizados es una inflación del
41%.
Por su parte el gobierno para evitar una corrida al dólar está
ofreciendo en el mercado letras de tesorería a
tasas en el entorno del 30%.
Por tanto las tasas pasivas deberían ajustarse al alza en el mercado
local, con el riesgo de consumir el spread
financiero que manejan las cooperativas que es entre 15 y 18 puntos.
d- RIESGO DE CAPITALIZACIÓN 5
En América Latina los Bancos Centrales han aumentado en los últimos años
dicho standard llevándolo a
guarismos del 10% (en el proyecto del BCP para cooperativas lo fija en
12%).
El riesgo de capitalización, vale decir el riesgo de que la institución
financiera pierda su patrimonio vía
pérdidas o que no cumpla la normativa vigente, es un riesgo derivado de
otros riesgos ya analizados como el
riesgo crediticio y los riesgos de mercado.
Los niveles de capitalización en las cooperativas analizadas fueron
altos, en guarismos que van desde el 20%
hasta el 50% con relación a los activos totales, por tanto los niveles
de solvencia son muy superiores a los
esperados para una institución de intermediación, lo que implica que en
el corto plazo no es de esperar
problemas en este sentido.
Sin embargo en un enfoque a mediano y largo plazo consideramos que
existen factores que cuestionan las
expectativas de rentabilidad positiva hacia delante, lo que se podrá
reflejar en un deterioro en la relación
patrimonial actual.
Los factores que analizamos en este sentido son:
- un mayor castigo de cartera como consecuencia de una mayor supervisión
e inspecciones
de los órganos que se terminan definiendo
- una caída de los spread por el descalce de plazos analizado en el
tópico de riesgos de
mercado
- la conformación actual de los resultados se explica en la mayoría de
los casos por ingresos
no referidos al negocio tradicional, como por ejemplo en el ejercicio
2002 fue la posición
comprada en moneda extranjera
5 El negocio de intermediación financiera es un negocio de alto leverage
(relación pasivos sobre activos), por tanto el
riesgo de capitalización es elevado. La normativa prudencial de los
Bancos Centrales recoge lo establecido en el
Acuerdo de Basilea de 1988 que fijó un estándar mínimo de capital del 8%
de los activos ponderados por riesgo.
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Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
- un elevado nivel de costos operativos, cuyos guarismos en las
cooperativas analizadas
representaban entre el 13% y el 18% de la cartera activa, porcentajes
que están muy cerca
de absorber todo el margen financiero
e- RIESGO REGULATORIO 6
Este tema fue analizado en los tópicos 2 de Regulación y 3 de Impuestos,
donde tanto la ofensiva del BCP
hacia las cooperativas, como los incentivos que pueden tener el gobierno
para gravar una actividad que ha
crecido fuertemente, dejan a las cooperativas con una alta exposición al
riesgo regulatorio.
En este sentido la capacidad de convocatoria y movilización que muestra
el sector cooperativo en base al
importante prestigio que se ha ganado en la población, podrán mitigar
dicha exposición a este riesgo.
Argentina
1. Sistema Financiero
El sistema financiero argentino sufrió a fines del año 2001 una crisis
de tal dimensión que se cristalizó a
principios del año 2002 con la medida de inamovilidad de depósitos en el
sistema bancario, medida que se
conoció con el nombre de "corralito".
El corralito implicó que por ley los bancos tenían la facultad de no
devolver los depósitos a sus clientes.
Esta medida se dio en un contexto macroeconómico caótico en Argentina en
el cual se declaró el default de
su endeudamiento externo, la prohibición de giros de dólares al
exterior, y la pesificación de todos los
depósitos y créditos bancarios.
El sistema financiero argentino a diciembre del año 2001 tenía la
siguiente estructura:
- 13 Banco Públicos: 2 Banco Públicos Nacionales
11 Banco Públicos Provinciales
- 73 Bancos Privados: 32 Bancos de Capitales Nacionales
21 Bancos Locales de Capital Extranjero
18 Bancos Sucursales de Extranjeros
2 Bancos Cooperativos
- 2 Cajas de Crédito
- 19 Compañías Financieras: 7 Compañías Financieras de Capital Nacional
12 Compañías Financieras de Capital Extranjero
Todas las instituciones financieras que captan depósitos del público,
están reguladas y supervisadas por el
Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El nivel de bancarización previo a la crisis era muy elevado, con un
nivel de depósitos que llegó a ser de USD
95.000.000.000.
Como otros datos relevantes que refieren a la bancarización en el país,
seleccionamos los siguientes:
- 3.080.000 cuentas corrientes
6 Refiere a los cambios en la normativa del ente regulador, o de normas
que pueden incidir en el funcionamiento y la
competitividad de la institución financiera.
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Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
- 14.600.000 cajas de ahorro
- 11.470.000 créditos a personas
- 1.350.000 créditos a empresas
- 10.540.000 tarjetas de crédito
El nivel de concentración bancaria era otro aspecto destacable, donde
los cinco bancos más grandes (Banco
de la Nación Argentina, Banco Provincia de Buenos Aires, BBVA Banco
Francés, Banco Río de la Plata y
Banco de Galicia y Buenos Aires) manejaban el 50% del total de depósitos
sobre un total de 107 instituciones
financieras.
A su vez los diez mayores representaban el 75% del total de los mismos
(si no consideramos los bancos
públicos, los 10 mayores privados concentraban el 50% de los depósitos
sobre el total de los bancos, sin
incluir los públicos).
El nivel de dolarización de los depósitos era del 70% a diciembre del
2001.
El sistema financiero argentino tuvo dos crisis importantes en el año
1995 como consecuencia de la crisis
mexicana (efecto tequila) y en el año 1997 por la crisis de los países
asiáticos.
En ambas crisis los niveles de corrida bancaria fueron entre el 20% y el
25%.
Estas crisis provocaron la caída de más de 200 instituciones
financieras, fundamentalmente bancos de
capitales nacionales y bancos cooperativos.
Esto provocó un proceso de absorciones entre instituciones financieras
donde los depositantes, en el 95% de
los casos, preservaron sus ahorros en el banco que absorbía la
institución bancaria que había quebrado.
A partir de allí el BCRA comienza un proceso de "fortalecimiento" del
sistema financiero que consistió en los
siguientes pilares.
- eliminación de regulaciones distorsivas
- aumento de regulación prudencial, en especial el aumento de las
exigencias de capitales
mínimos, aumento de la relación patrimonio sobre activos de riesgo y
aumento de los
encajes
- proceso de fusiones y concentración de bancos
- ingreso de nuevos grandes bancos extranjeros
El sistema financiero argentino estaba sólido según la opinión de los
analistas financieros más destacados.
La crisis financiera se da como consecuencia de una crisis económica y
política muy intensa que fueron
agravándose en forma conjunta.
La hipótesis de que la paridad cambiaria estaba agotada, dado que sin un
cambio en la misma era
imposible terminar con un proceso recesivo que acumulaba tres años de
caída del producto bruto, y la
fragilidad y posterior caída del gobierno de De la Rúa generaron una
crisis de desconfianza que provocó una
corrida bancaria que hasta la instauración del corralito llegó a ser
casi del 30%.
El sistema bancario fue obligado a canjear liquidez por bonos del
gobierno, debilitando la capacidad de los
bancos para continuar devolviendo depósitos, lo que a su vez llevó a los
bancos extranjeros a negarse a traer
las divisas del exterior provocando la instauración del corralito.
A un año y tres meses sin crédito bancario, con un crecimiento
vertiginoso de la morosidad, con un fuerte
posicionamiento en bonos públicos que se han desvalorizado y con un
proceso de pesificación asimétrica (los
créditos pesificados a una cotización de US$ 1 a $ 1 y los depósitos de
US$ 1 a $ 1,4) el nivel de insolvencia
del sistema financiero argentino parece difícil de superar.
En el momento de hacer este diagnóstico se está instrumentando la
apertura del corralito y el sistema de
compensaciones que operarán para los bancos y para los ahorristas por el
proceso de pesificación.
Es de esperar que la reestructuración del sistema financiero argentino
venga sostenida por cambios
regulatorios y un nuevo proceso de achicamiento del número de entidades
bancarias. El restablecimiento de
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Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
la confianza de los agentes en relación con el nuevo gobierno que surja
a partir de las elecciones que se
celebrarán en el mes de abril, será un factor determinante para el
desarrollo del nuevo sistema financiero.
Con relación a la participación de las cooperativas de ahorro y crédito,
donde en el año 1990 existían más de
70 bancos cooperativos que realizaba intermediación financiera y
representaba el 18% del total de los
depósitos, el proceso de destrucción de los mismos es muy llamativo.
Después de la crisis de 1995 y 1997
quedan 7 instituciones cooperativas reguladas por el BCRA, donde
desaparecieron instituciones muy
importantes como Banco Patricios, Banco Mayo, Banco BUCI, entre otros
que tenían volúmenes de negocios
relativamente altos en comparación con la banca cooperativa del resto de
América Latina.
Al día de hoy quedan 2 bancos cooperativos y 2 cajas de crédito que en
total representan el 2,5% del volumen
de depósitos, siendo Banco CREDICOOP el 90% de dicha participación.
La presente crisis provocó la caída de una caja de crédito (Caja de
Crédito Floresta Luro Vélez) y de un banco
de origen cooperativo (Banco Bisel) asociado a Credit Agricole.
Fuera de la órbita de la supervisión bancaria, existen unas 350
cooperativas de crédito que no pueden realizar
intermediación financiera, que ocuparon un espacio importante en el
financiamiento a familias y pequeñas y
medianas empresas como analizaremos.
2. Regulación y Supervisión
En el sistema financiero argentino todas las instituciones que realizan
intermediación financiera tienen que
estar reguladas y supervisadas por el BCRA.
Las instituciones financieras cooperativas que realizan intermediación
financiera pueden adoptar dos formas
jurídicas:
- Bancos Cooperativos
- Cajas de Crédito
Las cooperativas de crédito que no captan depósitos están regulados y
supervisados por el Instituto Nacional
de Asociativismo y Economía Social INAES. En Argentina los cambios
regulatorios impulsados por el BCRA
han condicionado el desarrollo de las instituciones cooperativas.
Los cambios normativos a fines de los años setenta llevó a un forzoso
proceso de fusiones entre instituciones
cooperativas para que pudieran transformarse en bancos cooperativos y
poder continuar operando con el
servicio de cuentas corrientes. Por este motivo, se pasó de tener en el
mercado financiero de 7 bancos
cooperativos a casi 80 bancos cooperativos por el proceso de fusión de
860 cajas de crédito.
En los años noventa las mayores exigencias de requisitos de información
y procesos de inspecciones, y sus
costos asociados, llevaron a que las instituciones cooperativas de menor
volumen de negocios prefirieran salir
del sistema de intermediación y transformarse en cooperativas de
capitalización.
Luego de la crisis de 1995 el deseo de las autoridades del BCRA de
converger a un sistema financiero más
concentrado con grandes actores y con respaldo internacional, se reflejó
tanto en un aumento de la normativa
prudencial que perjudicaba a las instituciones financieras que operaban
en el sector minorista, como así en
una política discriminatoria a la hora de conceder redescuentos en el
Banco Central por necesidades de
liquidez provocadas por la corrida bancaria, lo que provocó un nuevo
proceso de desaparición y fusiones de
instituciones cooperativas.
Tal como mencionáramos en el capítulo anterior, existen sólo cuatro
instituciones financieras cooperativas
realizando intermediación financiera, donde la única experiencia
relevante tanto por su volumen de negocios
como por su situación económico-financiera es Banco CREDICOOP.
A principio de los años noventa la existencia de bancos cooperativos
poderosos fueron relevantes para el
desarrollo productivo de muchas regiones, como las experiencias de Banco
BUCI en el litoral argentino y
Banco BICA en Santa Fe; también el Banco Mayo fue una institución que
financió los emprendimientos de
pequeñas y medianas empresas de la capital de manera relevante.
18
A consecuencia de esto, la participación de los bancos cooperativos en
el mercado de captación de depósitos
pasa a representar del 18% en el año 1990 a representar el 2,5% en 2003,
donde la ideología y políticas del
BCRA fueron determinantes en este proceso. En cuanto al alcance de la
operatoria, los bancos cooperativos
cumplen las mismas exigencias técnicas y de información que los bancos y
no tienen restricciones en su
operatoria.
Las cajas de crédito pueden operar con un capital inferior al de los
bancos y tienen algunos límites a la
operatoria, donde el más importante es que no pueden operar con el
servicio de cuenta corriente. Las
cooperativas `cerradas' como señaláramos no pueden captar depósitos y
están reguladas por el INAES.
La regulación y supervisión del INAES son similares a la del resto de
los países estudiados; se limita a recibir
los balances, memorias y actas de asamblea de las cooperativas, pero no
genera normativa de gestión y muy
excepcionalmente realiza alguna acción de supervisión con finalidades de
control de legalidad.
Las cooperativas `cerradas' o de capitalización disponen de un
instrumento de capital complementario
conocido como TICOCA títulos cooperativos de capital complementario-
que permite a las cooperativas
captar inversiones bajo dicha modalidad a plazos no inferiores a 6 meses
y por un máximo de hasta una vez y
media el patrimonio. Este instrumento permitió el acceso a fondos de las
cooperativas de capitalización para
aumentar su operatoria crediticia.
La magnitud de la crisis argentina y de su sistema financiero provocó la
desaparición del crédito en el país; las
cooperativas de capitalización con el auspicio del INAES están
elaborando un proyecto de ley para poner a
consideración del parlamento, que plantea lo siguiente:
- permitir a las cooperativas `cerradas', la captación de depósitos a
través de cuentas a la
vista reembolsable mediante letras de cambio, y depósitos a plazo fijo
- ratificar al INAES como el órgano administrativo para dictar las
normas reglamentarias, las
relaciones técnicas y las regulaciones prudenciales sobre solvencia,
liquidez, respaldo
patrimonial, etc.
- crear una Superintendencia de Entidades Solidarias de Ahorro y Crédito
dependiente del
Ministerio de Economía para que ejerza la supervisión de las entidades
- otorgar a las entidades de segundo grado la facultad de administrar
las cámaras
compensadoras de letras de cambio y ser depositarios de las reservas de
las cooperativas.
Estas normas implicarían un cambio relevante para las cooperativas; se
cuenta con la negativa cerrada del
BCRA ante una iniciativa de tal naturaleza, como así con el impredecible
rumbo de una clase política
dispuesta a apoyar iniciativas de contenido populista en instancias
electorales.
3. Impuestos
Los bancos cooperativos y cajas de crédito tributan los siguientes
impuestos
21% IVA sobre intereses de crédito
35% IRIC
3,5% ingresos brutos
1% sobre activos
Las cooperativas no supervisadas por el BCRA tributan:
21% sobre los intereses de los créditos
4,9% de los intereses facturados
2% impuesto al patrimonio
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Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
Como vemos la carga impositiva es elevada al igual que la experiencia
uruguaya, y diferenciándose
claramente de la experiencia paraguaya.
Los aspectos impositivos y regulatorios muestran por tanto diferencias
notorias en la clase política de estos
países con relación al papel de las cooperativas en el proceso de
intermediación financiera
4. Gobernabilidad
En la experiencia argentina se pueden identificar estilos de
gobernabilidad claramente diferenciados, quizá
asociado a sus orígenes y a los grupos de influencia que los
conformaron, que desarrollamos a continuación.
a) GRUPOS DE INFLUENCIA
- Por un lado las experiencias cooperativas que surgieron al influjo del
Instituto Movilizador de
Fondos Cooperativos (IMFC), que hoy se expresa en la experiencia de
Banco CREDICOOP,
con una fuerte influencia ideológica en cuanto a concebir al
cooperativismo como una forma
de transformación ideológica de la sociedad, con influencia socialista
traída por inmigrantes
europeos fundamentalmente de la colectividad judía.
- Por otro, las experiencias cooperativas que se mantuvieron en la
órbita de la Federación
Argentina de Cooperativas de Ahorro y Crédito (FACC), la que hoy nuclea
a un porcentaje
importante de las cooperativas de capitalización, con cortes ideológicos
opuestos a los del
IMFC, donde también la influencia de la colectividad judía es
destacable.
- Si bien no hemos estudiado casos concretos en este trabajo, sabemos
que en el interior de
Argentina existieron experiencias cooperativas muy fuertes bajo el
influjo de inmigrantes
europeos y asiáticos de origen italiano, español y árabes que no se
encuadran en ninguna
de las dos experiencias señaladas anteriormente.
b) IDENTIFICACION CON LA COMUNIDAD
- no existen estudios acerca de la imagen de este sector de
cooperativas, ni de la
identificación que producen en la opinión pública como alternativa o
grupo diferenciados en
el sistema financiero; en el marco de esta investigación sólo se pudo
relevar algunos
ejemplos basados en las entidades y no en un movimiento que abarque a
todas las
entidades o una porción significativa de ellas.
- en el caso de la experiencia de Banco CREDICOOP, tanto por la
existencia de las
comisiones de asociados en todas las filiales del país (las que jugaron
un rol muy importante
en la comunicación con los socios en esta última crisis financiera),
como por las acciones de
contenido social llevadas adelante por el IMFC, han hecho de la
identificación con la
comunidad un valor empresarial distintivo que les ha permitido un claro
posicionamiento en
el sistema financiero argentino.
- la experiencia de cooperativa BICA a través de una fundación en
defensa de valores
culturales, la atención integral a 200 niños en situación de extrema
pobreza y una biblioteca
popular, le han generado lazos muy fuertes con su comunidad.
c) PROFESIONALISMO
- En las experiencias de Banco CREDICOOP y cooperativa BICA, sus
dirigentes tienen un
perfil de pequeños y medianos empresarios, que se capacitan en temas de
dirección
bancaria en la propia institución.
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Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
- En el caso relevado de las cooperativas de la FACC y de Caja la
Capital del Plata, la
dirección tienen una alta formación profesional y gerencial previa a las
cooperativas.
d) ALCANCE DE SUS ROLES
- en todos los casos se percibe una intensa actividad de representación
y defensa gremial.
- en los casos de Policrédito, CONCRED, La Plata y La Capital del Plata,
la participación de
los directores en el gerenciamiento de las mismas es determinante,
siendo en la mayoría de
los casos los gestores comerciales más activos.
- En el caso de Banco CREDICOOP y Cooperativa BICA, su participación en
la planificación
estratégica, en la toma de decisiones de aspectos importantes de gestión
como en la
actividad de control son importantes, pero en éstos casos la existencia
de una estructura
gerencial muy profesional independiente de los cuerpos directivos son
claramente quienes
tienen la tecnología de gestión y el gerenciamiento de las operaciones.
5. Especialización
Desde sus orígenes las cooperativas de ahorro y crédito en Argentina
estuvieron ligadas al sector de micro,
pequeñas y medianas empresas. Los consejos directivos de las mismas eran
integrados por pequeños
empresarios que iniciaban un emprendimiento cooperativo para resolver
sus necesidades de ahorro y
financiamiento, dada la exclusión que sufrían por los intermediarios
bancarios tradicionales.
Dicho carácter empresarial y emprendedor que como señaláramos en el
capítulo anterior tuvo una fuerte
influencia de corrientes inmigratorias de empresarios y artesanos de
diversas comunidades europeas y
asiáticas fue un carácter distintivo del sistema cooperativo argentino
de ahorro y crédito, que lo diferencia
claramente de los restantes tres países estudiados en este trabajo. Las
experiencias cooperativas
influenciadas por la corriente inmigratoria de la colectividad judía se
dividieron en dos proyectos que las
diferenciaba en su orientación ideológica, por un lado la experiencia
del IMFC y por otro lado la FACC. Una
diferencia que podría esbozarse en estas experiencias, es la de
organizaciones cuyo desarrollo estuvo
contenido por procesos de liderazgos políticos en grupos de base
ideológica común, y aquellos en los que los
liderazgos se dieron por el desarrollo empresarial de algunos de sus
directores (y esto desembocó en mayor
influencia entre sus pares). Esto se traduce en relaciones de liderazgo
distintas a las del resto de los países
estudiados.
En los dos movimientos, con base en la IMFC y en la FACC, el carácter
empresarial que les permitió construir
y gestionar instituciones cooperativas de un volumen de negocios muy
importantes, fue una característica
común. Tanto en las experiencias netamente urbanas como en aquellas
relacionadas con el desarrollo de
sectores rurales, el carácter profesional de las cooperativas imprimió
un perfil diferencial, de empuje a la
producción local en donde estaban localizados (por ejemplo la
experiencia de Banco BUCI que financió el
desarrollo vitivinícola en la región oeste del país, y que luego de su
desaparición le permitió a Chile consolidar
la vanguardia en dicho rubro).
También en el presente, esa relación entre carácter empresarial y
desarrollo local está presente en muchas de
las cooperativas. Cooperativa BICA es una cooperativa cerrada de la
región de Santa Fé, que abandonó la
actividad de intermediación impulsada a través de un banco en el cual se
asoció a un banco cooperativo
europeo (Credit Agricole). Ahora BICA está evaluando volver a solicitar
la licencia de intermediación dado que
considera que en un proyecto de diez años tiene la capacidad de
conseguir depósitos y financiamiento por un
volumen de U$S 400.000.000 y que, llevados esos recursos a
emprendimientos regionales podría contribuir a
resolver problemas económicos y sociales de su región de influencia,
transformándola en un polo de
desarrollo.
Las instituciones reguladas por el BCRA analizadas en este trabajo como
Banco CREDICOOP y Caja de
Crédito la Capital del Plata se financian fundamentalmente a través de
depósitos del público, tanto en cuenta
21
Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
corriente (sólo Banco CREDICOOP), cajas de ahorro y depósitos a plazo
fijo, también han realizado
emisiones de obligaciones negociables, y cuentan con aportes de capital
social.
En el caso de Caja de Crédito La Capital del Plata su negocio ha
cambiado casi en su totalidad a
financiamiento a familias (cuando su origen fue el de financiar las
empresas de la rama textil),
fundamentalmente a través de la modalidad de tarjetas de crédito,
negocio que incorporaron por la absorción
de cooperativas del interior del país.
Banco CREDICOOP luego de la crisis posicionó su financiamiento a
empresas en el corto plazo, -donde la
modalidad de descuento de cheques es lo más extendido-. También
incursionó en el financiamiento a familias,
donde estaba bien posicionado para competir en la bancarización de
familias a través del pago de salarios,
llegando de ésta forma a tener más del 30% de su cartera en créditos al
consumo y tarjetas de crédito en un
proceso que fue desde el año 1995 al año 2000.
Las cooperativas `cerradas' se financian con recursos propios, donde la
posibilidad de tener títulos
cooperativos de capital complementario a plazos no menores a 6 meses y
con el pago de una tasa de interés,
fue una fuente de fondeo adicional (cuasi depósitos) para las
cooperativas `cerradas'. En las cuatro
cooperativas `cerradas' o de capitalización analizadas, sólo cooperativa
BICA no había utilizado esta
modalidad. Dos cooperativas `cerradas' (CONCRED y POLICREDITO)
mantuvieron su especialización en el
financiamiento a empresas, casi en exclusividad bajo la modalidad de
descuento de cheques, mientras que
las otras dos cooperativas (La Plata y BICA) están posicionadas en
créditos a familias (en el caso de La Plata
con la modalidad de descuento por planilla de las cuotas), si bien
tienen sus orígenes en bancos cooperativos
cuya especialización eran los segmentos de pequeñas y medianas empresas.
En relación con el fondeo de las cooperativas `cerradas' a través de la
modalidad de títulos cooperativos de
capital complementario a la hora de la corrida bancaria tuvieron el
mismo comportamiento de los depósitos
bancarios; dos cooperativas devolvieron casi en su totalidad los pasivos
formalizados con estos títulos. Los
miembros de la otra cooperativa resolvieron dejar sus inversiones en el
negocio, apostando a una valorización
de los aportes dentro de la propia cooperativa. La concentración en
pocos tenedores de títulos generó una
fuerte presión de estos inversores sobre la dirección. En cuanto a la
especialización de las cooperativas en el
segmento de pequeñas y medianas empresas en el financiamiento de capital
de giro, consideramos que los
niveles de eficiencia operativa y la capacidad de evaluación de riesgos,
ambos apoyados en sistemas de
información muy modernos y funcionales en relación con otros que operan
en la región, han sido factores
destacables de las experiencias comparadas.
Esto nos ha llevado a concluir que la caída de las instituciones
cooperativas está asociada no a problemas de
gestión, sino fundamentalmente a condicionamientos normativos al sector
cooperativo a mediados de los
noventa, a la caída estrepitosa de la economía argentina y su
repercusión en el sistema financiero y a algunos
episodios de corrupción que, aunque excepcionales, pueden afectar la
reputación del sector en su conjunto.
6. Administración de Riesgos
a- RIESGO DE LIQUIDEZ
Estamos analizando las experiencias cooperativas en el marco de un
sistema financiero que quebró por
problemas de liquidez. Los encajes habían crecido fuertemente luego de
las crisis bancarias de 1995 y 1997,
y luego de que la corrida en 2001 llegara al 30% de los depósitos se
decretó el "corralito"7.
Medidas gubernamentales como el canje forzoso de liquidez de los bancos
por bonos precipitó la
desconfianza y la medida de decretar la inamovilidad de depósitos. En
este esquema están las instituciones
cooperativas reguladas, como Banco CREDICOOP y Cooperativa la Capital
del Plata.
El caso de Banco CREDICOOP cuyo volumen de negocios cayó fuertemente
como el resto de las
instituciones del sistema, siente que ha salido fortalecido de la
crisis, reflejando en un aumento en la
participación en el volumen de depósitos en el total de mercado, y que
el Banco ha ganado en imagen dado
que hay una revalorización en Argentina de la banca nacional y un
retroceso de los bancos extranjeros que
han perdido un 10% de su participación en el mercado de depósitos. Por
tanto se muestran optimistas de lo
que pueda suceder con la gradual apertura del corralito.
7 Se refiere a normas que impidieron a los ahorristas acceder a los
saldos depositados. Estas normas recién dejaron de tener efecto
gradualmente desde fines del 2002 hasta principios de 2003.
22
Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
En la investigación no se accedió a información al 2003, pero el balance
a junio del 2002 muestra que el nivel
de liquidez es sensiblemente inferior al del año 2001.
Caja de Crédito La Capital del Plata está en un proceso complejo en
busca de un socio que aporte liquidez
luego de una crisis que golpeó muy fuerte a la institución.
En el caso de las cooperativas `cerradas' o de capitalización que no
deberían estar expuestas a este riesgo
por no captar depósitos, ya hemos señalado que los títulos cooperativos
de capital complementario operaron
como depósito y aquellos que los devolvieron (CONCRED y Policrédito)
quedaron con un volumen de
negocios que no les permite tener la escala necesaria para que el
proyecto sea rentable.
b- RIESGO DE CREDITO
Los niveles de morosidad de las cooperativas han estado correlacionados
a la etapa del ciclo económico en
que se encuentra el país, con altas porciones de cartera irrecuperables
o con dificultades de cobro,
directamente relacionadas con la situación de default del país y la
recesión que se prolonga por más de cuatro
años.
El BCRA establece para las entidades reguladas, el siguiente esquema de
previsión:
CATEGORIA DIAS DE SIN GTÍA. CON GTÍA GARANTIA
ATRASO PREFERIDA PREFERIDA AUTOLIQUIDANTE
1 0-30 1% 1% 1%
2 31-90 5% 3% 1%
3 91-180 25% 12% 1%
4 181-365 50% 25% 1%
5 + 365 100% 50% 1%
Las garantías preferidas incluye las hipotecas y las prendas, las
garantías auto liquidables incluye depósitos
en garantía, certificados de warrants, garantía de banco del exterior y
descuentos de facturas del estado.
A los criterios objetivos de calificación por días de atraso se agregan
los criterios subjetivos de clasificación
(disponibilidad de información, resultado del ejercicio y evolución
patrimonial, situaciones de concordato o
quiebras, entre otros)
Las cooperativas `cerradas' o de capitalización que analizamos,
aplicaban los mismos criterios de previsiones,
con excepción de los criterios subjetivos dado que las especializadas en
pequeñas empresas, justamente
atendían a los empresarios no atendidos por los bancos por no cumplir
los requisitos de información o estar
en situación de concordato.
El BCRA está estudiando medidas que tiendan a flexibilizar los niveles
de castigo de cartera.
La única medida que jugó a favor del mantenimiento de los pagos fue la
pesificación de las deudas. La
morosidad declarada por el sistema es del 18%, pero el BCRA evalúa que
la misma puede llegar al doble de
la declarada. En una de las cooperativas `cerradas' estudiadas, el nivel
de impago de cheques descontados
fue en el entorno del 50%.
Parece claro que ante la apertura del corralito, un sinceramiento de los
niveles de morosidad podría ser un
dato que juegue en contra de la retención de los depósitos en el país.
c- RIESGO DE MERCADO
Los problemas del sistema financiero argentino fueron claramente de
liquidez y de solvencia, donde los
riesgos de mercado no jugaron un papel significativo en dicho proceso.
Dada la pesificación tanto de créditos como de depósitos, el riesgo de
tipo de cambio deja de ser relevante.
La casi nula participación de las instituciones cooperativas en el
mercado de acciones y de negocios con
comodities, restringe el análisis a considerar el riesgo de
volatilidades en la tasa de interés.
23
Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
En este sentido pasa a ser relevante el calce de plazos donde de existir
descalce en los mismos puede
generar volatilidades en la rentabilidad de las instituciones por
cambios en la tasa de interés.
En las cooperativas `cerradas' que luego de la devolución de los títulos
cooperativos de capital
complementario se financian con capital propio no tienen exposición por
tanto a variaciones en el margen
financiero.
En el caso de las cooperativas reguladas que estudiamos en este trabajo,
los plazos promedio de las carteras
activas no supera los 120 días, dada su especialización en
financiamiento en capital de giro en el caso de
Banco CREDICOOP, y de financiamiento vía tarjeta de crédito en el caso
de Caja de Crédito La Capital del
Plata.
Con la apertura del corralito con reprogramación de depósitos a plazo
fijo entre 90 y 120 días, no vemos que
exista una exposición relevante en este riesgo.
d- RIESGO DE CAPITALIZACION
Las cooperativas `cerradas' o de capitalización que devolvieron los
títulos cooperativos de capital
complementario, sufrieron un importante proceso de descapitalización.
Los altos niveles de morosidad, unidos a la pesificación asimétrica del
volumen de negocios a un tipo de
cambio menor al de mercado, provocaron en todos los agentes una fuerte
caída patrimonial en términos
reales y en dólares.
Lo que queda más cuestionado, tanto por la baja del volumen de negocios
que sufrieron algunos, como así la
mayor morosidad del sistema, es la posibilidad de poder generar
resultados operativos positivos hacia el
futuro, lo que implica mayores dificultades en el proceso de
capitalización. En el caso de las cooperativas
reguladas por el BCRA (al igual que todas las instituciones financieras
que captan depósitos) las relaciones
que delatan la insolvencia son notorias. Si se cotizara los valores
públicos a precios de mercado y si se
previsionaran las carteras según los criterios vigentes, prácticamente
todos los agentes de intermediación
tendrían patrimonio negativo. Cambios en la regulación permitirán
implementar mecanismos de registración
que permitan suavizar esta realidad.
Tanto las dificultades para encontrar una escala de negocios y niveles
de riesgo adecuados para obtener
rentabilidad, como así las dificultades que pueda traer la apertura del
corralito, llevan a pensar que el
tratamiento especial de registración jugará un rol fundamental hasta que
la economía argentina crezca, se
reconstituya la confianza y el sistema financiero recupere niveles de
solvencia adecuados para realizar
intermediación financiera. Este `estado de excepción' puede facilitar
decisiones voluntaristas de las
autoridades de supervisión, tanto para beneficiar a la banca nacional
como para propender a la concentración
del mercado entre algunos pocos agentes de la banca extranjera.
e- RIESGO REGULATORIO
Dados los antecedentes argentinos en cuanto a cambios regulatorios y
cambios legales que no respetaron los
contratos establecidos entre privados y la particular visión del BCRA
sobre el rol de las instituciones
cooperativas, el nivel e incertidumbre en este capítulo es muy grande.
Las cooperativas reguladas seguramente no se diferenciarán de lo que se
resuelva para todo el sistema
financiero; como comentáramos, se está considerando cambios regulatorios
que flexibilicen aspectos
sustanciales como la normativa de previsiones, castigo de cartera y
capitalización.
Las cooperativas `cerradas' lucharán para que se apruebe el proyecto de
ley que les permita captar depósitos
y expandir un mercado crediticio en el que los bancos extranjeros no
están dispuestos a competir
actualmente.
El proyecto lo impulsa el INAES (que no ha mostrado tener capacidades de
generar normativa en materia
financiera y menos aún supervisión) y lo apoyan las cooperativas
vinculadas a la Federación Argentina de
Cooperativas de Crédito, las que han sufrido un proceso de
desintegración importante en este proceso.
Desde el punto de vista impositivo las cooperativas ya soportan una
carga importante y difícilmente sufran
mayores impuestos.
24
Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
Bolivia
1. Sistema Financiero
El sistema financiero boliviano está configurado por una serie de
actores, algunos de ellos regulados por la
Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras, otras bajo
regulaciones leves y controles débiles del
INALCO (Instituto Nacional de Cooperativas).
Las entidades reguladas por la SBEF son las siguientes: 12 Bancos, 13
Mutuales de Ahorro y Préstamo, 22
Cooperativas de Ahorro y Crédito abiertas, 8 Fondos Financieros
Privados.
A su vez, fuera de la regulación de la SBEF existen por lo menos 90
Cooperativas de Ahorro y Crédito
cerradas, controladas en términos formales por el INALCO. De estas
cooperativas, 4 se encuentran en
proceso de evaluación por parte de la superintendencia a los efectos de
otorgarles la licencia de operación
abierta.
La diferencia fundamental entre las cooperativas abiertas y cerradas
radica en la posibilidad de captar
depósitos que tienen las primeras, lo cual las hace sujeto de
regulación. La baja regulación de las cerradas,
dificulta el acceso a la información a escala global (determinar los
volúmenes manejados o simplemente tener
información oficial de cuantas existen), sin embargo su peso y
relevancia las hace también objeto de este
análisis.
Es importante marcar el bajo nivel de intermediación financiera que
existe en el país, con un ratio de depósitos
/ PBI del 25%, lo cual es acorde con el bajo nivel de desarrollo
económico que Bolivia tiene respecto a otros
países del continente. Otra característica es la alta dolarización, la
cual desde la hiperinflación sufrida por el
país en los 80, supera el 95% de los depósitos.
La economía boliviana se encuentra en crisis desde el año 1998, lo cual
ha repercutido en el sistema
financiero, particularmente sobre los bancos que han sufrido corridas
muy importantes (junio-julio 2002) que
redujeron su volumen de negocios en unos USD 500 millones. La
rentabilidad del sistema se ha visto
golpeada, los resultados son bajos (ROE menor al 1%), encontrándose en
un circulo de difícil reversión ya
que se observan pocas oportunidades de colocación y la liquidez crece,
siendo el mecanismo elegido de
mejora en la rentabilidad el ajuste de costos y la reducción de la red
(incluso la venta de cartera consumo a
las cooperativas). Algunos bancos extranjeros se han retirado (ABN) y
otros redujeron su operatoria al mínimo
(banca corporativa y negocios con el exterior). La morosidad es alta, se
castigó un 4% de la cartera en el
pasado ejercicio, fruto de la crisis económica y del aumento del
desempleo abierto (sin contar el enorme
subempleo en el que vive una alta porción de los bolivianos).
Las cooperativas de ahorro y crédito abiertas participan con un 5.6% en
el total de depósitos del sistema
financiero regulado, siendo el tercer agente en importancia luego de los
bancos (80%) y las mutuales de
ahorro y préstamo (10%). Sin embargo, resulta fundamental resaltar que
existen por lo menos 90 cooperativas
`cerradas' o de capitalización que captan ahorro bajo la forma de
aportes de capital remunerados con
intereses, las cuales según estimaciones de agentes calificados superan
el 3% del sistema financiero,
aunque en algunas ciudades (Santa Cruz) esta participación es muy
superior. De esta manera se podría
marcar que el sector cooperativo tiene un peso respetable en el manejo
del ahorro público, una parte bajo la
modalidad de depósitos, otra como integraciones de capital con rescate
prepactado en el corto plazo.
Creemos que las cooperativas en Bolivia enfrentan algunos desafíos que
son comunes a cerradas y abiertas:
- la crisis económica que reduce las oportunidades de negocios, - la
alta morosidad y la baja escala que la
mayoría tiene como para encarar las inversiones en tecnología que el
mercado les exige. Sin embargo, hay
problemáticas especificas a cerradas y abiertas que detallaremos a
continuación. Las cooperativas cerradas
captan recursos como capital, con plazos de devolución en promedio
apenas superiores al año, ahorros que
difícilmente sean percibidos como inversión de riesgo por parte de los
titulares. Esta asimetría de percepción,
no solamente demuestra una falla en el mercado, sino que pone a las
cooperativas `cerradas' en convivencia
con el problema de que la clarificación de esta situación puede ponerlas
frente a un riesgo fuerte de corrida
y/o nueva regulación. Por el lado de las abiertas, la competencia de
entidades muy similares para el público,
con menores costos (encajes, previsiones, supervisión en general) es un
desafío difícil de enfrentar e impide
que el sector tenga intereses en común.
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Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
América Latina DGRV / FUCAC
2. Regulación y Supervisión
La Ley General de Sociedades Cooperativas promulgada en 1958 es el marco
legal básico para una sociedad
cooperativa. En 1993 la ley de Entidades Financieras establece que las
entidades financieras no bancarias
que tengan como objeto la captación de recursos del publico se
encontraran fiscalizadas por la
Superintendencia de Entidades Financieras. Las cooperativas de ahorro y
crédito que sólo realicen
operaciones de intermediación financiera, de ahorro y crédito entre sus
socios quedan excluidas de la ley. Un
decreto supremo de 1996 reglamenta la ley anterior estableciendo la
vigencia de las Cooperativas Abiertas
con Fondo Social Variable y Responsabilidad Limitada, definiendo cuatro
categorías de acuerdo al patrimonio.
Dicho decreto autoriza una serie de operaciones activas y pasivas según
la categoría y establece el periodo
de adecuación de las cooperativas a los efectos de la obtención de la
Licencia de Funcionamiento de la
SBEF. Las abiertas pueden realizar operaciones activas sólo con sus
socios y pasivas con sus socios, el
publico y con entidades financieras nacionales y extranjeras. Por el
lado de las cerradas, prohíbe la captación
de recursos del publico debiendo operar exclusivamente con sus socios.
Como se señaló, las cooperativas abiertas tienen operaciones con sus
socios, el sector publico y entidades
financieras nacionales y extranjeras. La SBEF otorga las licencias y es
también el órgano fiscalizador.
Las cerradas realizan operaciones exclusivamente con sus socios. Pueden
ser de vínculo laboral
(trabajadores de una empresa o institución estatal) o de carácter
comunal (es decir en el ámbito de un
municipio). Se encuentran supervisadas por el INALCO, instituto que
supervisa todas las cooperativas de
cualquier actividad (producción, consumo, etc). En los hechos a mas de 6
años de promulgado el decreto
supremo, ninguna cooperativa cerrada ha recibido inspección del INALCO y
según agentes de la plaza una
gran parte de ellas no replica en su ámbito las normativas de
previsiones, descalce y encaje de las
cooperativas abiertas. Incluso existen heterogéneos planes de cuenta y
criterios contables de devengamiento.
Ninguna entidad publica ha generado normativa sobre los aspectos
mencionados, encontrándose en la
actualidad el Viceministerio de Servicios Financieros negociando con la
Federación de Cooperativas
`cerradas' (FECOAC) la reglamentación a la que estarían sujetas a partir
de este año.
En el año 2000 se promulga el decreto supremo 25703 que establece dos
tipos de cooperativas `cerradas' o
de capitalización: de vínculo laboral y las de vínculo comunal
prohibiéndoles la captación de recursos a la
vista y a plazo, pudiendo emitir certificados de aportación con
remuneración fija. En el decreto se otorga un
plazo de 3 años para que las cooperativas adecuen su situación a esta
normativa.
De esta manera las cooperativas `cerradas' quedan fuera del ámbito de la
SBEF, no pueden intermediar
recursos a la vista o a plazo, siendo todas sus captaciones operaciones
de carácter patrimonial. La escasa
regulación y supervisión del INALCO no ha establecido un orden de
relación frente a una liquidación de los
dos tipos de certificados de aportación (los voluntarios que remuneran y
los obligatorios que no lo hacen). Se
permite la multiactividad o la existencia de servicios complementarios
en las cooperativas `cerradas', en la
mayor parte de los casos se trata de servicios de asistencia social.
En la actualidad la mayoría de las cooperativas `cerradas' es de
carácter comunal (las dos terceras partes)
pero en los hechos muchas de ellas no respetan la circunscripción zonal
que deberían tener, lo cual se vincula
con el hecho de que más de la mitad de las mismas son urbanas y en este
ámbito abren agencias en distintos
barrios sin que exista control.
En resumen, las cooperativas `cerradas' o de capitalización tienen un
gran riesgo regulatorio, en la medida en
que la aplicación de criterios prudenciales estándar, dejaría a varias
con la única opción de liquidarse o
fusionarse.
A continuación detallaremos los principales aspectos supervisados y
normalizados por la SBEF:
1 Se define las funciones de los Consejos de Administración y
Vigilancia, la Gerencia General y el Auditor
Interno. Se limita los periodos de mandato a 3 años, con una reelección
y un descanso obligatorio de 3
años.
2 Se establecen cuatro tipos de cooperativas, con distintos
requerimientos de capital según su
patrimonio:
Cat. I capital entre 100.000 y 250.000 DEGs (USD 335.000) Cap / Activos
20%
26
Investigación en Sistemas Cooperativos de Ahorro y Crédito en el Sur de
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Cat. II capital entre 250.000 y 630.000 DEGs (USD 850.000) Cap / Activos
15%
Cat. III capital entre 630.000 y 5.500.000 DEGs (USD 850.000) Cap /
Activos 10%
Cat. IV capital mayor a 5.500.000 DEGs (USD 7.500.000) Cap / Activos 10%
El grueso de las cooperativas se ubica en las categorías intermedias,
solo una cooperativa es Categoría IV y
otra es categoría I.
3 El capital se integra por Certificados de aportación, Conversión de
Ahorros en Certificados de
aportación, Reservas y Donaciones. Se limita el retiro de certificados
de aportación, debe existir un
preaviso de 90 días, no tener deudas con la cooperativa. La cooperativa
no puede devolver capital si
estuviera incumpliendo algún limite técnico, si los retiros superaran el
10% en el ejercicio y si los
resultados acumulados son negativos.
4 A los directivos se les prohíbe tener deudas morosas con la
cooperativa, no pueden ser socios de otras
cooperativas abiertas y durante su mandato no pueden recibir créditos.
Los funcionarios no pueden
tener crédito de la cooperativa.
5 No se puede inmovilizar mas del 100% del patrimonio neto y los
bienes tomados en pago deben ser
vendidos antes de 2 años. No puede invertirse en sociedades.
6 Se topea el crédito individual en un 3% del patrimonio y la
colocación en una entidad financiera hasta el
20% del capital. Los créditos se clasifican en cuatro tipos (micro
créditos, consumo, hipotecario de
vivienda y comercial). Los tres primeros califican solo por atraso, el
comercial también tiene calificación
subjetiva si supera los USD 10.000 aproximadamente.
Los porcentajes de previsión son Cat I (normal) 1%, Cat II (problemas
potenciales) 5%, Cat III
(deficientes) 20%, Cat IV (Dudosos) 50% y Cat V (perdidos) 100%. La
previsión del 100% se alcanza
tempranamente ( a los 91 días).
7 El encaje exigido depende de la estructura de plazo de los
depósitos, en promedio implica una
inmovilización del 12% de los depósitos. Esta liquidez se debe colocar
en bancos privados que actúan
por cuenta del banco central.
8 Por ley las cooperativas no pueden emitir tarjetas de crédito y por
carecer de autorización especifica de
la superintendencia no pueden manejar cuentas corrientes.
En la práctica coexisten en el sistema dos tipos de cooperativas, con
operaciones y naturaleza muy similar.
Esto provoca grandes asimetrías en el mercado y pone en riesgo la salud
del sistema. En el caso de las
cooperativas `cerradas' existe una gran desinformación de los socios
respecto a que su inversión es capital de
riesgo y cuando esto se conoce (en las cooperativas que no han devuelto
algún certificado de aportación) el
retiro masivo es inmediato. De allí al contagio a otras cooperativas
(tanto cerradas como abiertas) puede
haber poco tiempo y la buena regulación y supervisión sobre las abiertas
puede haber sido en vano.
3. Impuestos
Las cooperativas (tanto abiertas como cerradas) están sujetas a la misma
carga impositiva que los otros
intermediarios financieros. Tributan IVA sobre los intereses cobrados
(13%), impuesto a las transacciones
también sobre los intereses (2.5%) e impuesto a las ganancias calculado
sobre el resultado final con una tasa
del 25%.
Además las cooperativas son agentes de retención del impuesto a los
intereses de los depósitos, que recae
sobre los ahorristas.
Por tanto, las cooperativas no gozan de ninguna exoneración fiscal,
estando en el extremo opuesto al caso
paraguayo.
27
4. Gobernabilidad
Las cooperativas bolivianas han surgido la mayoría en la década del 60
en entornos parroquiales y en menor
medida vinculadas a ámbitos laborales. A fines de la década del 70 se
produce la separación de las
parroquias, manteniendo en general el nombre de la iglesia de origen. De
acuerdo a las entrevistas
efectuadas y al material que aportan las memorias de las cooperativas es
posible analizar los diferentes
aspectos.
a) Grupos de Influencia
En algunas zonas de Bolivia funcionan logias, grupos de individuos que
priorizan sus vínculos y buscan que
sus miembros ocupen puestos de relevancia en varios ámbitos. Según
algunos entrevistados, existen
cooperativas con muy baja renovación de cuadros directivos y en los que
las logias operan históricamente. Sin
embargo, estos casos parecen ser puntuales y muy bien conocidos por los
agentes del mercado.
La política partidaria parece estar al margen del gobierno cooperativo,
dándose en la práctica un bajo
relacionamiento político de las cooperativas que impide que encuentre
interlocutores en el parlamento para la
defensa de sus intereses.
b) Identificación con la comunidad
Las cooperativas bolivianas, tienen una alta identificación con el medio
local, observándose particularmente
esto entre algunas cooperativas `cerradas' o de capitalización con gran
arraigo comunitario en zonas pobres
del país. Se pudo observar el trabajo en una cooperativa de una zona muy
pobre, la cual enfrenta dificultades
para devolver sus depósitos (certificados de aportación voluntarios), la
cual ha debido programar sus pagos y
en la que sus socios respetan y entienden las dificultades y aceptan
amortizaciones parciales de sus
certificados de aportación voluntarios.
c) Profesionalismo
En el ámbito de las cooperativas abiertas existen regulaciones de la
SBEF respecto a la capacitación de los
directivos, que operan favoreciendo la formación de los cuadros
directivos, aunque la prioridad para la SBEF
son los gerentes en cuanto a que es por ellos que pasa la gestión y de
quienes esperan profesionalismo. En
varias cooperativas abiertas sus directivos son profesionales con
formación en administración, contabilidad o
economía.
Las cooperativas `cerradas' encuentran una realidad más heterogénea, con
cooperativas que manejan
comités de selección que proponen a socios calificados para que la
asamblea los elija (tanto para el consejo
de administración, como para el consejo de vigilancia). En estos casos
se observa un buen nivel de formación
y de comprensión que el entendimiento en el negocio es básico para poder
dirigir efectivamente.
d) Alcance de sus Roles
El rol directivo suele estar bastante bien clarificado, aunque es un
tema de fuerte preocupación por parte de la
SBEF, quien, en algún caso de cooperativas con problemas, ha propuesto
el gerente general buscando que el
mismo reoriente la gestión y oficie como contrapeso a estructuras
directivas con influencia en el
gerenciamiento.
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En las cerradas, en la mayor parte de los casos se percibe una adecuada
división de roles, existiendo sin
embargo en otros, un involucramiento claro de dirigentes en el micro
gerenciamiento.
5. Especialización
Las cooperativas de ahorro y crédito bolivianas trabajan con familias y
microempresas, aunque en su origen el
peso de los asalariados del estado era muy importante.
Bolivia tiene una gran masa de microempresarios o más claramente
trabajadores independientes que venden
mercaderías y servicios diversos según la época, cuya única oportunidad
de crédito históricamente ha sido el
sector de las cooperativas. En los últimos años las ONGs han comenzado a
cumplir un rol de financiamiento,
aunque su incapacidad para absorber ahorro restringe su ámbito a los
fondos externos.
Muchas cooperativas han desarrollado actividades multiactivas, pero las
abiertas han debido suspenderlas y
las cerradas en general han tendido a especializarse en el negocio
financiero. De todas formas, es importante
marcar que algunas cooperativas tienen una alta inmovilización originada
en la incursión de otras actividades
de servicios a la comunidad que llegan incluso hasta el turismo.
Los sectores populares bolivianos han sido bancarizados por las
cooperativas, hoy conocen la tecnología de
los cajeros automáticos en la medida que algunas cooperativas empiezan a
emitir tarjetas de débito. De todas
maneras la imposibilidad de manejar cuentas corrientes hasta la fecha,
impide que el proceso de
bancarización se complete y pone obstáculos en las posibilidades de
crecimiento en el segmento empresarial.
En materia de captación, las abiertas lo hacen vía ahorros a plazo fijo
y cajas de ahorro, con tasas arbitradas
con el mercado y a plazos relativamente largos en la comparación con la
región (el plazo medio supera los
180 días). Las cooperativas `cerradas' captan certificados de aportación
que pagan una tasa fija, son
inversiones de capital tratadas como depósitos. Aquí los plazos también
son largos, superando en general la
media de 180 días.
Los créditos en general responden tanto en abiertas como en cerradas al
esquema propuesto por la
superintendencia (comerciales, microcrédito, consumo e hipotecarios de
vivienda). Al no existir la posibilidad
de emitir tarjetas de crédito, el financiamiento del consumo de corto
plazo se realiza bajo la modalidad de
créditos amortizables. Algunas cooperativas han recibido fondos públicos
para prestar en el agro, ganando un
margen y absorbiendo el riesgo crediticio.
La innovación en materia de productos es baja, la tarjeta de debito es
una novedad muy reciente para algunas
cooperativas y no es mas que un proyecto para otras (tanto abiertas como
cerradas). La imposibilidad de
manejar tarjetas de crédito y de recibir fondos en cuenta corriente,
impide la creación de productos integrales
que han sido un soporte de la bancarización en Argentina y Uruguay.
Una característica del negocio es la alta dolarización, que llega al 95%
de la operatoria. La población tiene
viva en su memoria la hiperinflación de mediados de los 80, la más alta
observada en América del Sur en las
últimas tres décadas, por lo que su reticencia a trabajar a ahorrar en
moneda nacional es alta, aunque la tasa
real en dólares obtenida es muy importante.
Los problemas de escala que pueden tener en el mediano plazo, al
resultar muy costosos los aparatos
técnicos y la inversión en informática necesarios, no son considerados
por un problema tanto por cooperativas
como por reguladores. El único proyecto de alianza refiere a una caja
central para el manejo financiero (el
aspecto claramente menos atendido por las cooperativas) de forma de
uniformizar los procedimientos de
manejo de riesgos de mercado. En los hechos la SBEF desestimula el
crecimiento y la fusión, ya que cree que
las cooperativas no deben ocupar un espacio muy superior en el sistema
por debilidades intrínsecas
insalvables a su juicio (lentitud de capitalización, estructura
burocrática, riesgo moral de la dirección ya que no
juega sus recursos en sus decisiones).
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6. Administración de Riesgos
a) Riesgo de Liquidez
Este riesgo puede definirse como el que se produce cuando existe una
determinada probabilidad de que la
cooperativa no poder devolver sus depósitos o los certificados de
aportación en el caso de las cooperativas
`cerradas'.
Las cooperativas abiertas deben guardar encajes de un 12% sobre su
captación, observándose buenos
niveles de disponibilidades (en el entorno del 20% promedio). Los
entrevistados señalan que las bajas
oportunidades de colocación ha incrementado los fondos líquidos de las
cooperativas y empujado a la baja las
tasas pasivas.
Se observa una alta seguridad respecto a no enfrentar corridas, incluso
en momentos en que los bancos
vienen de sufrirla, se confía en la buena imagen de las cooperativas.
En el caso de las cerradas la situación es más heterogénea. Algunas
siguen las regulaciones de la SBEF y
guardan niveles adecuados de liquidez con relación al vencimiento de los
certificados de aportación. Sin
embargo, otras cooperativas tienen una situación de disponibilidades muy
débil, con estrangulamientos muy
probables cuando no ya ocurridos. En los casos observados la recesión
que ha reducido la cobranza de
créditos, no ha permitido una adecuada recuperación de liquidez, rubro
sobre el que en los hechos se
apoyaba la devolución de certificados. Altos niveles de inmovilización
por inmuebles, alta morosidad,
concluyeron en problemas de liquidez que en algún caso sólo la nula
regulación y control del sector de
cooperativas `cerradas' o de capitalización permite que siga
funcionando.
El descalce de plazos se da en que los plazos promedio de los depósitos
son a 180 días y el de créditos de 24
meses, y no disponen de instrumentos financieros para manejarlo.
b) Riesgo de Crédito
Las cooperativas de ahorro y crédito tienen como fuente principal de
generación de ingresos el otorgamiento
de préstamos, razón por la cual el riesgo de crédito es fundamental a la
hora de evaluar las expectativas del
negocio. La incobrabilidad de la cartera, estrangula la posibilidad de
cumplir con los depositantes al reducir el
patrimonio drásticamente (en función del bajo peso de este como fuente
de financiamiento).
La SBEF de Bolivia genera normativa sobre riesgo de crédito, en especial
sobre la calificación de la cartera,
topes de concentración y el acceso al crédito de las personas con
capacidad de mando en las cooperativas
abiertas.
Tal como se mostró anteriormente, existen cinco categorías crediticias
con un criterio muy conservador por el
cual a los 91 días de retraso un crédito está 100% previsionado (salvo
que existan hipotecas o prendas). Esto
se complementa con inspecciones de cartera que auditan el cumplimiento
de las previsiones, incluso se
controlan los sistemas informáticos para que automáticamente cumplan con
las reclasificaciones. El castigo
anual representa representan entre un 1 y un 7% en los casos analizados,
lo que para los plazos en los que
se castiga la cartera resulta un ratio bajo.
En resumen las cooperativas abiertas en general tienen bien controlado
el riesgo de crédito, fruto en buena
medida de una supervisión estricta. De todas formas puntualmente algunas
cooperativas presentan niveles de
morosidad superiores al 25%, aunque la SBEF realiza una supervisión
particular en este caso habiendo
incluso recomendado el cambio de gerente general y alejado a los
directivos de la gestión directa.
En el caso de las cooperativas `cerradas' la situación es más difícil de
analizar, ya que éstas no tienen
regulación ni supervisión. Algunas de ellas siguen la normativa de la
SBEF y muestran niveles de morosidad
razonables, en otros casos se observan altos niveles de atraso y grandes
dificultades para el seguimiento
(incluso por falta de escala para desarrollar esta actividad). Los
ahorristas de las cooperativas `cerradas'
aparecen mucho menos protegidos que los de las abiertas, ya que existen
grandes dificultades para evaluar la
calidad del activo de la institución.
Las cooperativas de vínculo laboral presentan mejor manejo de la
morosidad, al conocer muy bien su
mercado y poder descontar los créditos de los haberes de sus socios.
Aq