En los últimos años, el análisis y el diseño administrativos se han enriquecido al involucrar para su comprensión elementos de sistemas y de procesos que permiten mirar el todo y las partes de la organización, la reflexión dentro y fuera de lo general y de la especialización, de la integración interna y de la adaptación externa de la eficiencia y de la eficacia.
INTRODUCCIÓN
Se entiende por sistema el conjunto de elementos interdependientes e
ínter actuante es mayor que el resultado que las unidades podrían tener
si funcionan independientemente con dos propiedades fundamentales:
1. Todo sistema tiene uno o algunos propósitos u objetivos y que las
unidades o elementos, como también las relaciones, definen una
distribución que trata siempre de alcanzar como objetivo.
2. Todo sistema guarda la esencia de una naturaleza orgánica, por la
cual, si una acción produce cambios en las unidades del sistema, con
mucha probabilidad producirá cambios en todas las otras unidades. El
sistema siempre reaccionará globalmente a cualquier estímulo producido
en cualquier parte o unidad.
No existe un único modelo o forma de administrar, dado que los
diferentes ambientes llevan al estado a adoptar nuevas estrategias y las
nuevas estrategias exigen diferentes estructuras organizacionales para
poder ser implementadas con eficiencia y eficacia.
Las organizaciones están expuestas a una parte del ambiente y esa parte
puede presentar ciertas características que difieren de las demás. Así,
en los mercados, los ambientes pueden ser:
· Homogéneo: Cuando hay poca segmentación de los mercados.
· Heterogéneos: Cuando hay mucha segmentación de los mercados.
· Estables: Cuando se presentan pocos cambios o cuando los cambios se
caracterizan por un desarrollo lento y previsible.
· Inestables o dinámicos: Cuando se presentan muchos cambios o cuando
los cambios se caracterizan por su imprevisibilidad y turbulencia.
Por ejemplo, existen los llamados procesos genéricos que son un conjunto
de actividades y decisiones con las cuales la organización gubernamental
crea o adiciona valor agregado de los bienes, servicios o productos, que
para definirlos se debe tener en cuenta:
· Que tengan un fuerte impacto potencial en la diferenciación en el
mercado.
· Que tenga distinto fundamento económico y /o tecnológico.
· Que representen una parte significativa o una proporción creciente del
costo total del producto / servicio y que éste satisfaga una necesidad
sentida del total del cliente.
· Que permita sea evaluado mediante indicadores de gestión a fin de moni
torearlo, controlarlo y hacerle retroalimentación sobre la ejecución de
las actividades o, si es del caso, hacerle cambios.
· Que tenga límites definidos y claro alcance del proceso.
· Dueños del proceso.
· Definición clara de interacciones y responsabilidades internas.
· Documentación de procedimientos, requisitos y funciones de los cargos
involucrados.
· Tiempos de ciclos establecidos.
En la administración, la información es un elemento más de la infraestructura de gestión; sin embargo, la tecnología juega un papel importante, no sólo como herramienta de puesta en marcha de partes del sistema de información, sino por las oportunidades que en sí misma ofrece a la organización.
“Analizar permanentemente en la administración gubernamental lo externo e interno permite reconocer las demandas de los cambios del ambiente externo”.
Cómo se sabe el crecimiento económico se rige por el incremento del Producto Interno Bruto con relación al año anterior.
Las naciones que logran establecer condiciones de crecimiento del PIB
constante en el tiempo gozan de niveles de desarrollo muy superiores a
los de los pueblos con sistemas financieros inestables. Esas
diferencias, por pequeñas que sean, generan divergencias muy grandes en
el ingreso per cápita de los países, a la vuelta de un período de tiempo
determinado superior o igual a diez años.
Las nuevas teorías
económicas explican que acumular capital no se relaciona directamente
con el crecimiento a largo plazo. En la nueva realidad mundial, el
desarrollo de los pueblos se debe a la actualización tecnológica y a la
renovación de los procesos de producción para hacerlos más eficientes.
En este sentido, no hay desarrollo tecnológico sin capacitación del
capital humano, es decir, las empresas y sociedades que quieran alcanzar
niveles de prosperidad, deben incentivar la capacitación del trabajador
o de sus pueblos.
ADMINISTRACIÓN EN VENEZUELA
Un análisis
demuestra que Venezuela vivió en el siglo XX dos momentos económicos,
uno milagroso, entre 1950 a 1978, donde el país creció a tal punto de
tener las tasas de crecimiento más altas del mundo, además, en esos
veintiocho años hubo poca inflación.
El otro momento económico se
puede denominar "desastroso". Desde 1978 para acá el Producto Interno
Bruto PIB sigue una tendencia decreciente. Esto se debe, a una serie de
malas y repetitivas políticas económicas y a la falta de un piso
institucional que permita poner reglas de juego claras para los
inversionistas.
Estos desbarajustes han provocado la reacción
internacional, los más destacados economistas del mundo califican a
Venezuela como un desastre en el crecimiento económico y lo más triste,
es que no se explican por qué.
Las estadísticas apuntan que los
países que tienen decrecimientos como el nuestro, que son apenas 4 ó 5,
han sufrido guerras, o desastres naturales extremadamente grandes.
Todos estos datos permitieron señalar que el desastre económico ha
empobrecido al venezolano a tal punto, que nuestro ingreso per cápita es
el mismo que teníamos hace 50 años, es decir el de 1953.
Entre la
década de los cincuenta hasta 1978 la tasa de crecimiento estuvo por
encima del 5%. Por el contrario, de 1978 para acá, la tasa es negativa,
pues está entre un -2 y -3 %.
El patrón de caracterización de la
crisis del Estado engloba algunos puntos recurrentes que sé
interrelacionan en diferentes medidas:
a) fin del desarrollismo
de posguerra debido al fin de Bretton Woods, las crisis del petróleo,
las crisis de liquidez y la inestabilidad del mercado financiero
internacional, los nuevos requisitos de integración competitiva de la
globalización, etc.
b) Crisis del welfare state keynesiano por las
disfunciones y desventajas de la intervención estatal como garantía del
bienestar o de la estabilidad económica, en relación con los atributos
del mercado, de acuerdo con lo sostenido por las corrientes de
inclinación neoliberal a partir de los años 70.
c) Ddisfunciones
burocráticas o crisis del modo de implementación estatal de servicios
públicos.
d) Ingobernabilidad: sobrecarga fiscal, exceso de demandas
y crisis de legitimidad, entre otros problemas.
LA
ADMINISTRACIÓN VENEZOLANA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN.
El Estado debe tomar muy en serio lo expresado por el expresidente
Caldera: “Cuando se haga un análisis de lo realizado en este país, en
los 40 años de democracia, con todos los efectos y fallas que se les
puede asignar a algunos gobiernos o a algunas actividades, sobretodo en
los últimos decenios, se encontrará con una preocupación fundamental por
la educación... por eso he comentado, cuando se habla de la célebre
frase del doctor Uslar Pietri: Sembrar el petróleo”, que si se sembró el
petróleo. Parte se despilfarro, se perdió, quizá dolorosamente, parte se
lo robaron, pero una buena parte, la más importante. Se invirtió no
solamente en obras de infraestructura, sino en la principal
infraestructura que es la humana, que es la infraestructura de la
educación”. Lamentablemente esto último se ha deteriorado, al desviarse
del objetivo de lo que debe ser la educación venezolana en los tiempos
actuales, la contaminación de deterioramiento de los valores se infiltró
en las universidades y así ésta perdió su rumbo, su misión, obteniéndose
en el presente profesionales que requieren ser mejores capacitados. Esto
lo debe de corregir de una vez por todas el Estado venezolano y las
Universidades con una mejor integración entre ellos en pro de su
rescate.
Es un hecho cierto, de que estamos actuando dentro de un
escenario donde la Globalización es determinante en el éxito de los
actores que han decidido participar, como el caso de Venezuela país que
nos concierne, en donde el sector empresarial deberá desempeñar un rol
muy equilibrado, avalado de grandes estrategias, dirigido por gerentes
que saben interpretar lo que se demanda, a fin de satisfacer las
necesidades del consumidor, además de producir, fabricar productos
altamente competitivos, además de servicios que sean rentables, que
garanticen la conquista de nuevos mercados, el desarrollo y ampliación
de las organizaciones.
Como se ha comentado en los informes de
la clase de problemática por sus participantes se hace no solamente
necesario hablar de los obstáculos que enfrentan las empresas
venezolanas ante la globalización, sino que es importante también
evaluar las expectativas y posición de las mismas con respecto a este
reto. Desde luego todo ello nos invita a preguntarnos de sÍ realmente
los empresarios venezolanos que siempre abogan por limitar las
importaciones, buscar protección por sus productos, sienten la necesidad
de enfrentar lo que antes o después deberán encarar como es la
integración total de su economía ante la corriente globalizadora.
LA COMPETITIVIDAD EN LA EMPRESA VENEZOLANA.
Estamos empezando un nuevo siglo, en donde el venezolano, está una
vez más esperanzado en recuperar el tiempo perdido, confiando de que el
país de una vez por toda despegue, salga de la crisis que
lamentablemente dentro de un clima de democracia sus anteriores
gobernantes lo condujeron, sí, esperanzado en alcanzar un nivel de
calidad de vida justo, de que el desempleo no siga siendo una amenaza,
de que el nuevo gobierno nacional ahora representado por un compatriota
que tiene la oportunidad de realizar esta tarea, que se identifica con
el espíritu Bolivariano, como lo es el actual presidente Hugo Chávez, de
una vez por todas, sus promesas no se queden en palabras, sino en
acciones, que genere los cambios que se requieren con programas
económicos convincentes, con profesionales capacitados, excelentes, con
la colaboración de un sector empresarial que requiere que las variables
contingentes de su entorno, como la del Estado, no sean una amenaza,
todo lo contrario, que se les garantice el que su competitividad en un
escenario globalizante sea provechoso y se vea redituado en el Producto
Interno Bruto nacional y no sigamos dependiendo exclusivamente del
petróleo.
Marcel Antornosi Blanco nos señala, que la
competitividad es la habilidad del empresario para diseñar, producir y
mercadear bienes y servicio, cuyas calidades y precios conforman un
paquete más atractivo que el de los competidores.
La empresa
venezolana no puede ignorar que está en escenarios en donde la
competitividad es cada vez más dinámica, llena de oportunidades, pero
también de amenazas, todo ello depende de que tan bien se ha preparado
para enfrentar a sus competidores, de saber si cuenta con la tecnología
adecuada, con una gerencia bien capacitada, capaz de enfrentar los
retos, los riesgos, utilizando eficazmente su mente emocional, su
capacidad analítica, sus conocimientos administrativos modernos.
Ya no es posible sobrevivir, ni como empresa, ni como país, con los
tradicionales niveles de productividad y calidad. Sea cual fuera la
capacidad de la dirigencia política, como lo señalan los participantes
de la cátedra de Problemática de la Administración Venezolana de la
escuela de Administración de la Universidad de Carabobo, para adecuarse
al nuevo contexto mundial, la sobre vivencia y la prosperidad de la
empresa depende de la capacidad de sus líderes para asumir el reto de su
propia modernización. Desde luego, eso exige comprender profundamente
las características del cambio tecnológico y gerencial, así como la
naturaleza de la globalización en los mercados. Sólo así se podrán
distinguir los peligros de la oportunidades y sólo con esa comprensión
se podrán diseñar estrategias exitosas para aprender a crecer y a
prosperar en ese nuevo contexto.
La empresa venezolana debe
tornarse competitiva, deber hacer una auditoria administrativa de su
realidad, de cómo está enfrentando la globalización de cuál es su actual
responsabilidad social, de cómo está su capacidad de ofrecer al mercado
su mayor calidad, sus mejores precios y mayor satisfacción a los
consumidores con respecto a lo que está ofreciendo la competencia. Se
debe evaluar el cómo la gerencia actualmente está enfrentando los retos,
de cómo se utilizan las modernas filosofías administrativas, de cómo se
interpretan los paradigmas, cómo se están utilizando las herramientas
administrativas.
La gerencia venezolana nuestro caso de
análisis, no puede ignorar ante la realidad de los actuales escenarios
tanto nacional como el internacional, el hacer uso de la reingeniería,
fundamentada en la premisa de que no son los productos, sino los
procesos que lo crean los que llevan a las empresas al éxito a la larga.
Lo bueno productos no hacen ganadores; los ganadores hacen buenos
productos. Lo que tienen que hacer las compañías es organizarse en torno
al proceso.
La reingeniería nos permite por tanto, rediseñar los procesos de
manera que estos no estén fragmentados, es decir, es un proceso que
incluye la creación de un nuevo diseño para los procedimientos y
funciones de la organización y un rediseño radical y drástico con el
objetivo de lograr mejoras eidas críticas y contemporáneas de
rendimiento, tales como: costos, calidad, servicios y rapidez.
La Dime venezolana no puede eludir al erse y hacer uso de la
reingeniería para lograr ser competitivo, debe volver a empezar con esta
herramienta para arrancar de nuees hacer más con menos, es con menos dar
más al cliente. De aquí que la gerencia encargada de velar la
supervivencia de las Gimes y de alcanzar su éxito debe responsabilizarse
de que la reingeniería le permita colocarse en una ventajosa posición
competitiva.
LA GERENCIA FRENTE A LA ADMINISTRACIÓN VENEZOLANA.
La gerencia venezolana debe adaptarse a los nuevos conocimientos que
demanda los actuales escenarios, no puede quedarse anclada en el pasado,
aplicando viejas teorías, herramientas, modelos que atentan contra la
supervivencia de las organizaciones donde laboran. Hoy los escenarios
son más dinámicos, sometidos constantemente a cambios, a innovaciones, a
turbulencias, en donde las Alianzas son figuras determinantes en la
apertura por conquistar nuevos mercados.
De aquí, que todo ello exige que el gerente del presente debe ser
innovador, proactivo, con visión, con los conocimientos que requieren
los nuevos paradigmas, además de ser un buen estratega, emprendedor,
creativo, un líder de cambio, seductor, persuasivo.
Ya es hora de cambiar el estilo gerencial, puesto que el que hemos
mantenido nos ha indicado que no hemos sabido aprovechar las
oportunidades, retroalimentar nuestras fortalezas y transformar nuestras
debilidades.
Venezuela no puede quedar aislada de los mercados internacionales, están
dadas las oportunidades para que el sector empresarial se manifieste en
ellos con el ofrecimiento de productos de calidad, altamente
competitivos, avalados por un liderazgo gerencial que debe estar
capacitado con los últimos adelantos de la ciencia administrativa, de
saber interpretar cuáles son los requerimientos que actualmente demandan
los mercados a fin de satisfacer las necesidades que el consumidor
requiere, solicita.
Las empresas venezolanas deben aceptar el reto de lo que significa
desarrollar una gerencia que ocupe ese nivel que se necesita para ser
competitivo, especialmente ante la globalización, a pesar de que se
afronta incertidumbre, producto de un sistema político que no ha
garantizado seguridad, más bien ha predominado el riesgo, el temor a la
inversión, y sobretodo, cuando no hay un pronunciamiento claro de los
programas económicos a fin de que la gerencia los evalúe y pueda diseñar
planes, acciones en pro del logro de la responsabilidad social que hoy
debe desempeñar la empresa venezolana.
De no saberse interpretar el escenario en donde se desenvuelven las
empresas, éstas pueden perecer, fracasar, para ello se debe evaluar
cuáles son sus actuales ventajas competitivas, sus obstáculos, sus
debilidades y fortalezas. Cuál debe ser el estilo de liderazgo que
garantice su éxito, la integración de los equipos de trabajo, la
productividad, el logro de la calidad.
La gerencia del presente, deberá saber analizar cuáles deberá ser sus
acciones a fin de interpretar el proceso económico, social, político,
legal, educacional que actualmente se afronta con el gobierno de Hugo
Chávez, a fin de adecuarse a los cambios, tomando muy en serio que el
recurso humano ocupa un lugar importante dentro del marco gerencial,
especialmente el del conocimiento.
La gerencia además, debe prepararse para ser competitivos en los
escenario donde se desenvuelve, tratando de lograr, alcanzar el
liderazgo del mercado. Saber optimizar la calidad de la información,
haciéndola precisa, confiable y oportuna como base para la toma de
decisiones. Rediseñar su estructura administrativa, haciéndola menos
burocrática y más flexible.
Se debe tomar en cuenta que ya empiezan a desaparecer las
organizaciones centenarias, para darle pasos a las nuevas formas
empresariales, como las alianzas, las fusiones, los bloques económicos.
Definitivamente, la gerencia venezolana no puede mantener el estilo de
liderazgo autocrático, se debe abrir a ser más participativo, más
seductor, a convertirse en un verdadero agente de cambio. Debe integrar
un buen equipo de trabajo, hacer que los miembros tomen parte en la
decisiones. No se puede seguir ante el hecho cierto de que el 75% de los
gerentes venezolanos son los que toman las decisiones, ignorándose el
sentido de la integración de grupo, de la atmósfera de una democracia
participativa. Debe la gerencia repensar y cambiar su estilo de
liderazgo, evaluar las causas que lo hacen actuar de esa forma que
afecta el buen clima organizacional.
Deben las empresas rediseñar cuáles deben ser las características del
perfil del gerente que se requiere. Evitar el colocar a personas en
estos cargos por el compromiso político, la amistad, la cofradía, por el
contrario, deben seleccionarse a personas proactivas, dinámicas, con
visión, conocimiento administrativo modernos, verdaderos estrategas,
innovadores, que saben interpretar y producir los cambios sin originar
conflictos, con cultura, responsables, disciplinados, con ética, valores
definidos y conocen a ciencia cierta donde quieren llegar y cómo
alcanzarlo, en donde desde luego, predomine más el interés colectivo que
el individual.
La gerencia debe estar encuadrada en una estrategia de cambio de manera
que se adopten políticas que logren realmente cambios cualitativos donde
exista la capacidad de mantener el liderazgo participativo dirigido a la
comprensión y aplicación de las metas y objetivos de la organización, en
donde se vea a la carrera y el desarrollo de personal como una inversión
y la búsqueda de la satisfacción de sus empleados y el logro de un buen
clima organizacional.
El buen gerente venezolano debe rescatar la figura de lo que es un
buen administrador, no debe caer en la improvisación, de saber optimizar
el uso de sus recursos, contar con operaciones más segura, controlada y
oportuna que permita el incrementar la productividad y desde luego,
estimule la creatividad individual y colectiva, así como el desarrollo y
realización personal.
COMPORTAMIENTO ECONÓMICO
La economía venezolana se basa principalmente en la explotación del
petróleo y sus derivados. En las últimas décadas tiende a diversificarse
con exportaciones de mineral de hierro, aluminio, carbón, cemento y
productos no tradicionales, como materias petroquímicas, manufacturas
metálicas de acero y otras.
Hasta comienzos de la década de 1980, Venezuela disfrutó de una alta
renta petrolera de origen externo, que permitió al Estado elevar
constantemente su gasto sin aumentar la tributación interna, disfrutando
la población de un alto nivel de vida con una notable mejora de los
servicios de salud y educación.
Se logró una industrialización interna que sustituía muchas
importaciones, la construcción de una importante infraestructura viaria,
de regadío e hidroelectricidad y la formación de grandes empresas
públicas.
Ulteriormente se produjo una caída sostenida del ingreso petrolero, el
cual se redujo a un tercio en 1993, acompañado con altos pagos de la
deuda pública externa y una sostenida presión financiera por salida de
recursos monetarios internacionales, que culminó en 1994 con una grave
crisis bancaria, con altos niveles de corrupción, y un descenso en la
calidad de vida.
En este tiempo se implantó una nueva política económica con la
unificación y flotación cambiaria, la liberalización de los precios
internos y de las tasas de interés, el inicio de la privatización de
empresas públicas y la renegociación de la deuda externa. En 1994 el
producto nacional bruto (PNB) sumó 58.250 millones de dólares, dando un
ingreso per cápita de 2.854 dólares.
Esta crisis financiera se ha reflejado en un aumento de la pobreza. En
este marco se ha iniciado, en 1996, un cambio económico en el que se
acentúa la privatización de empresas públicas deficitarias, el estímulo
a la inversión extranjera en varias industrias, como la petrolera,
petroquímica, minería del oro, diamantes, carbón, níquel, explotación
forestal, turismo y otros sectores. Ello se expresa, además, con la
libertad de precios y de adquisición de divisas, y con cambios en el
régimen de Seguridad Social.
Agricultura
El gobierno venezolano aprobó una Ley de Reforma Agraria en 1960, la
cual estaba encaminada a expandir y diversificar la producción agrícola,
que además se ha estimulado con el aumento de la superficie regable a
310.972 ha en 1994. A mediados de la década de 1990, las actividades
agropecuarias ocupaban al 15% de la población activa del país y
contribuyeron con el 6% del PIB anual.
La superficie cultivada ascendió en 1994 a 1.748.907. Los variados
recursos agrarios venezolanos se expresan en diversos sistemas
productivos que cubren desde la agricultura de subsistencia y semi
comercial, desarrollada en tradicionales conucos y en pequeñas fincas
donde se cultivan productos para el consumo doméstico (caraotas,
frijoles, yuca y raíces tropicales), hasta plantaciones de diversos
tipos, como las antiguas (hoy modernizadas en su mayor parte) dedicadas
al cultivo de café, cacao, caña de azúcar y otros productos comerciales.
Se han multiplicado en estas últimas décadas sistemas de cultivos
anuales mecanizados y modernos, como los especializados en maíz, arroz,
sorgo, ajonjolí, maní (cacahuete), girasol y algodón, gracias a la
irrigación, la fertilización y el control de plagas, que han
transformado los paisajes geográficos agrarios de la mesa de Guanipa e
importantes extensiones de Los Llanos centrales y occidentales. Destaca
la introducción reciente de los sistemas innovadores de fruticultura,
viticultura, horticultura y floricultura comercial en los estados
andinos de Zulia, Falcón, Lara, Guarico y Aragua, entre otros.
Se constatan apreciables adelantos en la movilización de recursos
pecuarios con mejoras en los rendimientos de diversos tipos de
ganadería. A comienzos de la década de 1990 la cabaña ganadera de
Venezuela contaba con 13.272.135 cabezas de ganado vacuno, 2.903.900 de
porcino, 525.000 de ovino y unos 57.000.000 de aves de corral. Los
paisajes creados por las explotaciones pecuarias modernizadas se
observan en las tierras bajas del suroeste de la cuenca del lago de
Maracaibo, en Perijá, Bobures, Monay, Bajo Motatán, Carora, sur del
estado de Falcón y en Los Llanos, donde se ha establecido una próspera
zona de producción intensiva de carne y leche.
Selvicultura y Pesca
A pesar de que bosques y selvas cubren gran parte de Venezuela, la
industria maderera ha tenido sólo un desarrollo moderado debido a la
inaccesibilidad a las áreas forestales naturales. Desde 1973 hasta la
actualidad se han realizado masivas plantaciones de pino caribe, con
fines comerciales, al sur de los estados de Monagas y Anzoátegui, junto
a las riberas del Orinoco. La madera se utiliza para las industrias de
la construcción y para la elaboración de muebles y papel. En 1994 se
obtuvieron 498.073.000 m3 de madera de bosque natural y 231.161.190 m3
de madera de plantaciones de pino caribe.
Los extensos recursos pesqueros de Venezuela están compuestos por una
amplia variedad de vida marina. La captura comercial más importante es
la del camarón, seguido por el atún, la sardina, el cazón, el pargo, el
mero y el calamar. Se ha introducido la maricultura de camarones en el
litoral caribeño, la crianza de truchas en piscifactorías de Mérida y
Táchira, y la acuicultura fluvial en Llanos, Zulia y Guayana. En 1994 la
producción pesquera marítima fue de 378.409 t, destacando las
producciones de Sucre, Nueva Esparta y Falcón.
Petróleo y minería
El petróleo es la base de la economía venezolana, generando en 1994 el
73,3% de los ingresos por exportación. Se reconocen opciones de gran
magnitud en todos los tipos de petróleo crudo, lo que explica que en ese
mismo año se extrajeran 2.574.000 barriles diarios, destinándose la
mayor parte a la exportación a Estados Unidos, Europa y otros países de
Latinoamérica. Esta gran producción petrolera se extrae mayoritariamente
de la cuenca del lago de Maracaibo y de las cuencas Barinas-Apure y
Oriental.
El gobierno venezolano nacionalizó la industria petrolera en 1976, que
quedó en manos de la empresa Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), cuyas
empresas filiales operan en siete refinerías del país de diversa
magnitud y tienen una capacidad de refinado de petróleo de 1.320.000
barriles diarios, además de otras nueve en el extranjero (en Curazao,
Estados Unidos, Alemania, Suecia y Bélgica) que procesan 485.000
barriles diarios adicionales. Se prevé un gran porvenir en este sector,
puesto que hay reservas estimadas en 64.877 millones de barriles de
petróleo, incluyéndose tanto las reservas convencionales, como las de la
faja petrolífera del Orinoco, donde ya han comenzado a movilizarse por
el proceso de orimulsión, que es una emulsión de bitúmenes y agua,
principalmente para el uso de plantas generadoras de energía. El país es
uno de los principales productores mundiales de gas natural: en 1994 la
producción fue de 44.173 millones de m3 y de 38.690.000 de barriles de
gas licuado, butano y propano. Venezuela es un miembro fundador de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Otros minerales explotados con fines comerciales son hierro, bauxita,
carbón, oro, sal, fosfatos y calizas. Se descubrieron cerca del río
Orinoco en la década de 1940 extensos depósitos de mineral de hierro en
el llamado cinturón ferrífero de Imataca; fue explotado por empresas
estadounidenses hasta su nacionalización en 1975, y a partir de esta
fecha lo llevó la empresa estatal Ferrominera del Orinoco, subsidiaria
de la Corporación Venezolana de Guayana, que extrajo en 1994 una
producción de 18.309.000 t de hierro de los yacimientos guayaneses de
cerro Bolívar, cerro San Isidro y cerro Los Barrancos, de los cuales se
exportaron 11.150.000 t a Europa, Asia y Estados Unidos.
La extracción de los minerales de bauxita de Los Pijiguaos opera desde
1987, con una producción en 1994 de 2.530.000 t. El hierro es procesado
en Ciudad Guayana, en las instalaciones de la Siderúrgica del Orinoco,
con una producción anual de 2.682.277 t de acero, mientras que la
bauxita es transformada en la misma ciudad por Interalúmina, empresa
subsidiaria de la Corporación Venezolana de Guayana que satisface la
demanda de las empresas productoras de aluminio. La explotación de los
yacimientos carboníferos de Guasare en el estado de Zulia, Carbo
suroeste en Táchira, y Fila Maestra y Naricual en Anzoátegui ha
alcanzado la producción de 4.434.000 t de carbón en 1994. Hay abundancia
de minerales de oro (en especial en los estados de Bolívar y Amazonas)
tanto en vetas como en aluviones, representando su potencial
aproximadamente el 12% de las reservas mundiales conocidas. La
producción de oro en 1994 ascendió a 9.944 Kg y la de diamantes a
314.000 quilates. Venezuela es además un importante productor de caliza
y dolomita con 15.972.083 t anuales, que proporcionan la materia prima a
una quincena de fábricas de cemento. Otras explotaciones de gran interés
son los yacimientos de fosfatos del Táchira que se empezaron a explotar
en 1994 con 57.337 t, los de manganeso en Guayana y los de níquel en
Aragua.
Industria
Desde principios de la década de 1960 el gobierno ha dado gran prioridad
al desarrollo del sector económico de la industria manufacturera. Los
principales productos industriales son derivados del petróleo, acero,
aluminio, fertilizantes, cemento, neumáticos, vehículos de motor,
alimentos procesados, bebidas, textiles, ropa, calzado y artículos de
plástico y madera. En 1993 se registraban 8.974 establecimientos
industriales que ocupaban a 461.653 personas.
La industria se concentra en las ciudades de la región Capital y de la
región Central. En las últimas décadas del siglo XX se va afianzando la
localización de industrias de diverso tipo en las regiones Centro
Occidental, Zulia, Andes y Guayana, destacando la importancia de la
industria pesada en Ciudad Guayana.
Energía
Más del 70% de la electricidad de Venezuela se produce en instalaciones
hidroeléctricas con plantas emplazadas en el estado de Bolívar, donde la
empresa estatal Corporación Venezolana de Guayana / electrificación del
Caroní (EDELCA) ha construido y opera el megaproyecto de la planta
hidroeléctrica Raúl Leoni (capacidad instalada de 10.000 MW) y Macagua I
(capacidad instalada de 360 MW. También tiene importancia, en la región
de los Andes, la empresa estatal Compañía Anónima de Administración y
Fomento Eléctrico (CADAFE), que ha puesto en funcionamiento la planta
hidroeléctrica de Santo Domingo y ha habilitado el complejo
hidroeléctrico Uribante-Caparo, en su primera etapa, en la central San
Agatón. En 1994 se generaron 67.630 millones de Kwh. de electricidad.
Moneda y Banca
La unidad monetaria de Venezuela es el bolívar de 100 céntimos (673
bolívares equivalen a 1 dólar estadounidense en Abril del 2000). El
Banco Central de Venezuela, fundado en 1940, es la dependencia bancaria
del gobierno, el único banco emisor de la moneda y el centro de
intercambio para los bancos comerciales. La principal bolsa de valores
del país se localiza en Caracas.
Comercio Exterior
Las principales exportaciones de Venezuela son el petróleo y los
derivados del petróleo, que juntos representaron en 1994 más del 73,3%
del comercio exterior, aunque en años anteriores significaban más del
80%. Otras exportaciones destacadas son hierro, acero, aluminio, carbón,
oro, productos petroquímicos e industrias básicas. En 1994 el total de
las exportaciones anuales se elevó a 17.089.819.000 dólares. Las
principales importaciones son maquinaria, equipo de transporte,
productos químicos, productos alimenticios y bienes manufacturados. En
1994 el costo de las importaciones fue de 8.277.202.000 dólares. Sus
principales socios comerciales son Estados Unidos, Colombia, Reino
Unido, Antillas Neerlandesas, Japón, México, Italia, Alemania, Brasil,
Canadá, Francia y España. Ha aumentado el comercio con los países
miembros de las siguientes organizaciones: el Grupo Andino, la Comunidad
y Mercado Común del Caribe (Caricom), el Mercado Común Centroamericano
(MCCA) y MERCOSUR (Mercado Común del Cono Sur).
Transporte
Venezuela contaba en 1994 con 95.796 Km. de carreteras, de las cuales el
34,3% estaban pavimentadas. La densidad de autopistas es alta en el área
centro-norte, en el Distrito Federal y en los estados de Miranda, Aragua
y Carabobo; éstas se prolongan en un extenso sistema de autopistas hacia
el interior del país, conectando los mayores centros urbanos con las
áreas rurales más lejanas. El país tiene sólo 450 km de vías férreas en
tramos no conectados entre sí, principalmente una línea de Puerto
Cabello a Barquisimeto y el tramo Yaritagua-Acarigua. Se ha proyectado
una nueva red de ferrocarril para el año 2000. Los puertos marítimos más
importantes son Puerto Cabello, Maracaibo, La Guaira, Guanta, Puerto
Sucre (Cumaná), Guaranao y El Guamache. Es importante el transporte por
aguas interiores, particularmente en el sistema del eje Apure-Orinoco.
Existen varias líneas aéreas, entre las que destacan Avensa, Aeropostal,
Alas de Venezuela (privatizada) y otras pequeñas empresas. La compañía
aérea Venezolana Internacional de Aviación (VIASA) dejó de existir en
1997. En 1994 el transporte aéreo fue utilizado por 6.691.000 pasajeros
en vuelos regulares con destino a una treintena de aeropuertos, entre
los que destacan varios internacionales como los de Maiquetía, Porlamar,
Maracaibo, Barcelona, Barquisimeto, Santo Domingo del Táchira y San
Antonio del Táchira.
Comunicaciones
En 1994 Venezuela contaba con 2.279.218 suscriptores del servicio
telefónico, registrándose 412 poblaciones con servicio directo nacional.
Existían 373 estaciones de radio, pertenecientes la mayoría a cadenas de
ámbito nacional. Ha sido sumamente sostenido y rápido el avance de la
televisión, de la que funcionan varios canales estatales y privados que
son vistos en más del 80% de los hogares venezolanos. Entre los
periódicos de mayor circulación se encuentran El Universal, El Nacional,
El Mundo, El Globo y Últimas Noticias, todos editados en Caracas, así
como otros diarios publicados en las capitales estatales.
ANÁLISIS ADMINISTRATIVO DE VENEZUELA.
Análisis estadístico que se desprende del cierre económico del último
trimestre de 2003 en comparación con la caída observada durante 2002.
“Cerrar en cero crecimiento el último trimestre genera una cifra de
decrecimiento anual de 11,2%. Si a esta cifra se le agrega la caída
abrupta ocurrida durante el año 2002, que fue de 8,9%, tenemos que un
19,11% del total de la actividad económica del país desapareció en un
lapso de apenas cuatro meses”. Este balance indica que el ingreso por
habitante del venezolano cerrará 2003 en 27%, cifra que se ubica muy por
debajo de la registrada para el año 1998, justamente al inicio del
Gobierno del Presidente Hugo Chávez.
Esto significa que si la pérdida de ingreso por habitante se distribuye
con equidad, todos y cada uno de los venezolanos tenemos hoy un ingreso
en términos reales de 27% menos que el de hace cinco años.
Existen algunos personeros del ámbito económico oficial, quienes
sostienen que un crecimiento cero debe observarse como un signo
positivo.
“Esta cifra cero confirma que si quienes condujeron al país hacia al
paro de diciembre cometieron traición a la patria, quienes implementaron
los controles de cambio y crearon Cadivi, también los que decretaron los
controles de precios, la inamovilidad laboral y quienes fomentaron la
inseguridad jurídica y atentaron contra la propiedad privada; cometieron
una traición aún mayor porque sus efectos han sido mucho más
devastadores y prolongados”.
La globalización es el nuevo fantasma que recorre el mundo terráqueo,
donde desafortunadamente, ningún país de la región esta listo para
insertarse y ser competitivo en ella, puesto que los acuerdos de
integración interna, regional y hemisférica no se han agilizado, lo que
constituye un factor determinante dado a que es muy significativo
consolidar sus denominadores comunes, como resultado que cada nación por
si misma es irrelevante para competir en el mercado global.
Lo cierto, que las empresas están en la obligación de adaptarse al nuevo
mundo globalizado donde competirán con empresas nacionales e
internacionales, exigiendo mejorar la calidad de sus productos o
servicios, de sus recursos humanos, por supuesto, todo ello mediante la
preparación de un personal más capacitado, de una buena tecnología que
permita ser más competitivos o de lo contrario quedaran fuera del
mercado, como le ha sucedido a muchas. S.A., todo ello hay que agregar
la eficiencia individual y conjunta de todos los sistemas productivos de
las empresas del país que deben ser cada vez más elevadas. En donde la
gerencia debe estar más preparada, identificado con los nuevos
paradigmas administrativos, con los nuevos conocimientos y en donde las
escuelas de Administración deben estar comprometidas en la formación de
excelentes licenciados en Administración de acuerdo a lo que el
escenario mundial y nacional requiere.
Entre los obstáculos más predominantes que las empresas venezolanas
deberán de afrontar y solucionar se pueden señalar:
• Débil expansión del empleo productivo particularmente en los sectores
de mayor productividad y altos salarios, y una creciente concentración
del empleo en los sectores de menor productividad, como el sector
informal y trabajadores por cuenta propia.
• La falta de un capital humano intelectual altamente capacitado.
• Poca participación de las empresas hacia un desarrollo sustentable que genere y desarrolle una serie de políticas en pro de la conservación ecológica del país.
• Como fruto de la reestructuración de los procesos de industrialización también se observa una tendencia a la adopción de técnicas de manufactura flexible principalmente por la gran empresa, con alto contenido de insumos importados, una lamentable gran dependencia de estos.
• Bajo desarrollo de posicionamiento y alianzas estratégicas diferentes a las del sector industrial de mayor peso como lo es el petróleo, lo que impide que dicho sector y el resto del sector industrial comience a mirar un poco más hacia afuera para poder insertarse estratégicamente dentro del nuevo ámbito Latinoamericano y mundial, dejándose de aprovechar las oportunidades que se tienen en cuanto a posición geográfica e ingeniería local para promover al país como polo de comunicaciones, servicios y transporte tanto intra latinoamericano como Europeo y Asiático.
• Mientras las grandes empresas poseen acceso a capital y nuevas tecnologías ubicándose en los mercados internacionales, numerosos pequeñas y medianas empresas no cuentan con el acceso a importantes fuente de capital, y van quedando rezagadas o tienden a desaparecer con la apertura comercial.
• No se dispone de una infraestructura de telecomunicaciones ampliada y de normas adecuadas.
• Desafortunadamente, las empresas venezolanas carecen de una tradición de ciencia y tecnología, dado a que nunca se han preocupado en desarrollarla, tornándose dependientes de quienes se la suministran.
• Ninguna empresa nacional, desarrolla nuevos productos en los que pueda hacer valer ventajas competitivas de tipo tecnológico.
• Existen mercados financieros limitados y anticuados, es decir, los mercados de capital venezolano han obstaculizado la competitividad de la economía nacional. El sector bancario tradicionalmente careció de capital, experiencia y conocimientos especializados para suministrar los recursos necesarios para las necesidades de las empresas. Aunque esta situación haya cambiado un poco con el ingreso de la banca extranjera, sigue existiendo la misma mentalidad cerrada, es así como se desconoce por ejemplo, el concepto de capital a riesgo. Justamente, las tasas de interés son el reflejo en parte de la inflación, pero en otra medida, de los altos costos operativos de los bancos nacionales.
• Existe muy escasa preparación de la gerencia del país para enfrentar los retos de la competitividad, en donde las escuelas de administración de las universidades nacionales, han desempeñado un rol muy significativo al no adaptar sus pensar a los requerimientos del presente.
• Desde luego se da una mentalidad rentista de los empresarios
nacionales y por último se puede agregar, una débil cultura del trabajo,
que ha estancado a muchas pequeñas empresas.
En la Pyme del país, nos encontramos con varios impedimentos, entre
ellos, el desconocimiento de las ventajas, alcances y repercusiones del
uso de esta herramienta en pro del desarrollo de las empresas. Es
sabido, que la gerencia de la Pyme venezolana, ha sido ocupada por
personas con mucho desconocimiento de los conocimientos administrativos,
más bien por empíricos, personas que han aportado el capital, que las
han heredado d e su familia, que van adquiriendo experiencias a través
del tiempo, de su ejercicio. No obstante, la gran mayoría carece de
formación universitaria, lo que le impide poner en prácticas las
herramientas que le garanticen el éxito, el saberlas administrar
eficientemente. Todo nos indica que ha habido una incapacidad de medir
en términos cuantitativos el retorno positivo que tiene un proceso de
reingeniería cuando es acertado.
A ello se agrega además, la ausencia de una buena cultura del empresario
venezolano, que es receloso de proporcionar a quien sea, datos sobre la
realidad económica de la empresa, en donde se manifiesta una ausencia de
la ética, en donde se da la corrupción, el deterioramiento de los
valores.
Desde luego la incertidumbre política también ha desempeñado un rol
determinante, así como la carencia de visión de la gerencia y la poca
integración de las empresas con el Gobierno en pro de la conquista de
nuevos mercados aprovechando la apertura comercial, muchas veces muy mal
diseñada en la política de comercio exterior. Agregándose además, la
desvinculación, el divorcio, poca participación de las universidades con
el sector empresarial, a través de sus escuelas de administración, lo
que ha impedido que la Pyme se beneficie de la capacitación que éstas
instituciones le pueden legar.
Saliendo de la fosa de Cariaco
En el decrecimiento del PIB, que durante el primer trimestre llegó a la
cifra récord de -27,6%, el sector no petrolero privado contribuyó con
12,9%, mientras que el aporte del sector petrolero público fue de
10,32%. La suma de ambos arroja un 23,22%, o sea que un 84% del total de
la caída del PIB fue producto del sabotaje petrolero y en consecuencia
es imputable a quienes se responsabilizaron del mismo. Este impacto fue
disminuyendo a lo largo del año, para una caída menor del PIB, en el
segundo trimestre, de -9,4%, con un 7,21% del sector no petrolero
privado, y 1,65% del petrolero público, representando ambos sectores,
sobre el total, un 94,2% mayor que en el primer trimestre. Sin embargo,
fue la incidencia del sector no petrolero privado la que influenció más
en la caída del PIB en el segundo trimestre de 2003, al contribuir con
un 76,78%, mientras que la incidencia del petrolero público fue menor en
términos porcentuales con un 17,5%, indicando la recuperación que se
venía dando gracias al esfuerzo realizado por los trabajadores de PDVSA
en particular.
Para el tercer trimestre el PIB siguió cayendo con cifras menores a los
anteriores trimestres en un 7,1%. De ese total, el sector no petrolero
privado decreció en 4,17%, contribuyendo en un 58,7% del total, en
proporción menor que en el segundo trimestre, pero en un porcentaje
mayor que en el primero. El sector petrolero público, en su incidencia
en la caída del PIB durante el tercer trimestre, contribuyó en una
proporción mayor que la aportada en los trimestres anteriores, siendo de
40,2% en el tercero, 17,5% en el segundo, y 37,4% en el primero. Falta
por conocer el resultado del PIB durante el cuarto trimestre.
Reservas en alza
La recuperación y uso de las reservas internacionales ha mostrado otro
de los rasgos positivos que se establecieron luego de la adopción del
control de cambio en febrero de 2003.
En enero de 2003 las Reservas Internacionales (RIN), llegaron a su
mínimo desde el arranque del actual gobierno, ubicándose en 13.908
millones de dólares, incluyendo 1984 del FIEM, siendo las operativas del
Banco Central de Venezuela (BCV) 6.533 millones de dólares, y las no
operativas 4.787. Luego de la aplicación del control de cambio y de dos
operaciones de financiamiento de la República, en dólares, a la tasa de
cambio de 1.600 bolívares por dólar, por un total de 2.500 millones de
dólares en agosto y diciembre de 2003, el RIN, al 19 de diciembre de
2003, llegan a 20.655 en total, incluyendo 700 millones de dólares para
el FIEM; las operativas se ubican en 14.401 y las no operativas del BCV
en 5.554 millones de dólares. Esta recuperación de 6.747 millones de
dólares para el período llega a superar los 20.485 millones de dólares
que se tenían en diciembre de 2000, las cuales incluían 4.588 en el
FIEM. Este tamaño del RIN casi es equivalente al de la deuda externa
venezolana, en una proporción uno a uno, relación esta inalcanzable para
cualquier país latinoamericano. Esta envidiable posición teóricamente
podría significar un respaldo total para el tamaño de la deuda externa
del país, lo que demuestra una solidez indiscutible para Venezuela como
garantía de sus compromisos de pagos.
Riesgo país en picada
El riesgo país de los países emergentes se mide de muchas maneras. Una
de ellas lo expresa el índice denominado EMBI+. Dicho indicador, que
expresa una ponderación de varios países llamados emergentes, incluye a
Venezuela con un peso de 3,9%, en contraste con la ponderación de 22,3%
para Brasil, 20,8% para México, y 20,3% para Rusia. El indicador, que en
febrero de 2003 llegó a 1.406 puntos básicos, ha venido disminuyendo
paulatinamente hasta llegar a 594 el 19 de diciembre de 2003. Esta
disminución de 812 puntos básicos significa la disminución de un 8,12%
menos en la tasa de interés que debería pagar el país de buscar recursos
en los mercados internacionales. Comparativamente el índice se encuentra
sobre el promedio de 427 del EMBI+, y también por encima del índice
parea Brasil de 479, y Colombia de 430. Igualmente sobre el de México
que es de 207 puntos básicos.
Como una referencia curiosa, en parte derivada de la situación actual
del país, la cotización de los bonos globales de Venezuela, que se
encuentran en 90,50%, superaron los de un país como Colombia con un
riesgo país menor.
Tasa de financiamiento interno
Otro de los parámetros que refleja el mejoramiento de las condiciones de
financiamiento interno es el de la tasa en la que se emiten las Letras
del Tesoro de Venezuela a 91 días. Este indicador, constituido en una
especie de tasa marcadora, ha venido declinando desde un 43,96%, al que
se encontraba en febrero de 2003, hasta llegar a 15,20% a finales de
diciembre de 2003, representando prácticamente un tercio del valor que
se tenía a principios de año.
Bienaventurado petróleo
Luego de la recuperación del volumen de la producción petrolera a
finales del primer trimestre del 2003, como resultado del heroico
esfuerzo realizado por los trabajadores de PDVSA, posterior a la salida
de casi 17.000 personas que abandonaron sus puestos de trabajo durante
el sabotaje, se logró la normalización de dicha producción, así como el
mantenimiento de los precios de la canasta venezolana en alrededor de
25,56 dólares por barril, lo cual ha permitido estabilizar el aparato
productivo nacional. El lema de la nueva PDVSA que surgió luego del
sabotaje se reafirma con las medidas posteriores dirigidas a normalizar
la producción, la operatividad, y el desarrollo a futuro, bajo los
parámetros de mayor transparencia e interconexión con el aparato
productivo nacional.
Continúa siendo el petróleo el máximo motor del aparato productivo
venezolano, suministrador de divisas de alrededor de 13 mil millones de
dólares durante el 2003, contribuyendo en un 25% al PIB, y en un 50% a
los ingresos del fisco, entre otros factores largos de enumerar. Su
dinámica resulta demasiado importante para dejarla de lado, tanto en el
corto como en el mediano y el largo plazo.
ÍNDICES DE INFLACIÓN EN VENEZUELA.
La inflación que había venido siendo controlada durante los años
1999,2000, y 2001, llegó a superar, en sus variaciones interanuales, el
valor de 38,7% en febrero de 2003. Sin entrar a considerar las causas
que motivaron tal aumento, los valores de dicha inflación han venido
decreciendo hasta ubicarse, en octubre, en 25,7%, con un repunte a final
de año de 26,1% en noviembre. Faltando el cierre de diciembre, se tiene
un valor acumulado enero-noviembre de 2003 de 24,8%.
Es conocido el carácter inercial de la inflación venezolana, la cual,
luego de unos aumentos elevados de 2,9% en enero y 5,5% en febrero, se
ha mantenido entre un 0,8% y un 2,3%, con un valor promedio en los
últimos nueve meses del año 2003 de 1,56%, lo que permitiría intentar un
pronóstico, de mantenerse en ese valor promedio, de una inflación
cercana al 20%, al dejar de considerar el efecto que se tuvo durante los
dos primeros meses del año, previos a la decisión del control de cambio
y sujetos en parte a la dinámica que vivió el país durante los últimos
meses del sabotaje petrolero.
La inflación en Venezuela se ubicó en 1,8% en diciembre pasado, para
acumular 27,1% en el cierre del año 2003, informó este viernes el emisor
Banco Central de Venezuela (BCV).
El índice inflacionario de diciembre fue ligeramente menor al registrado
en noviembre, cuando se situó en 1,9%, indicó el emisor en un
comunicado.
El acumulado al cierre del año también fue inferior al de 2002 cuando el
índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró en 31,2%.
El incremento de precios en diciembre "es atribuible, por una parte, a
los ajustes concertados en las tarifas de los servicios de transporte
terrestre de pasajeros y electricidad; por otra, al remanente de los
ajustes autorizados en noviembre para algunos bienes pertenecientes a la
canasta de alimentos controlados", señaló el BCV.
Las alzas se evidenciaron en los rubros de Bebidas Alcohólicas y Tabacos
(de 0,4% a 1,5%), Vestido y Calzado (de 2,2% a 2,6%), Servicios de la
Vivienda (de -0,4% a 3,2%), Comunicaciones (de 0,5% a 1,2%) y
Esparcimiento y Cultura (de 1,3% a 1,7%).
"Entre los productos alimenticios que mostraron alzas importantes se
encuentran el pan de jamón, carnes de cerdo y de pollo, cebolla,
pimentón y harina de maíz precocida", dijo el comunicado.
Por separado, los bienes integrantes del IPC reflejaron un crecimiento
(2,2%) mayor que el de los servicios (1,5%), "con lo cual los primeros
cierran el año 2003 con una inflación acumulada de 35,3%, en tanto que
la correspondiente a los servicios se ubicó en 20,0%".
El BCV recuerda que el 2003 "estuvo caracterizado por la aplicación de
controles de precios y de cambio, vigentes desde mediados del mes de
febrero. Los bienes y servicios sujetos a la medida de control de
precios reportaron una variación acumulada en el año de 17,9%, mientras
que los bienes y servicios que se rigieron por el libre juego de la
oferta y la demanda reflejaron una variación acumulada de 38,4%".
Los siguientes son los índices de inflación mensual en Venezuela:
2003
- Enero 2,9%
- Febrero 5,5%
- Marzo 0,8%
- Abril 1,7%
- Mayo 2,3%
- Junio 1,4%
- Julio 1,8%
- Agosto 1,3%
- Septiembre 1,4%
- Octubre 1,5%
- Noviembre 1,9%
- Diciembre 1,8%
QUE HACER PARA GENERAR CRECIMIENTO
Si se respetan las siguientes variables, en 25 años podríamos tener el
desarrollo de un país del primer mundo. Para lograrlo se debe establecer
un crecimiento económico de 10% anual durante ese período de tiempo.
A continuación las variables:
- Educación de la población, pues se tendría una mano de obra capacitada
y atractiva.
- Garantizar salud a los ciudadanos, pues alivia las empresas de
realizar inversiones en seguros médicos.
- Defender las patentes y estimular su creación, en este sentido, se
deben respetar los derechos de autor.
- Respeto a los contratos y a la propiedad privada.
- Respaldar a investigadores económicos para que creen nuevas teorías
adaptadas a nuestra realidad.
- Respaldo a la creatividad, para que se creen productos adaptados a
nuestra realidad.
- Reformas fiscales.
- Crear piso institucional.
- Lograr la estabilidad macroeconómica.
- Controlar la tasa de inflación y ajustarlas a la realidad del mercado.
- Evitar devaluaciones excesivas, exageradas e injustificadas.
- Desarrollar sectores donde tengamos ventajas competitivas, por ejemplo
tecnología petrolera.
- No limitarse a ser productores de materias primas.
- Diversificar la economía, actualmente, el 80% de las divisas del país
provienen del petróleo.
- Invertir en desarrollo tecnológico para evitar la dependencia.
- Producir productos de valor agregado pues son más cotizados en el
mercado.
- Privatizar empresas que no generen ingresos.
- Abrir el mercado para la competencia y mejorar la productividad
empresarial.
- Falta de claridad en las definiciones, partiendo de la base que no
dominan el concepto de reingeniería de procesos, por tal razón, no
logran realizar un rediseño rápido y radical de los procesos
estratégicos de valor agregado a fin de optimizar los flujos de trabajo
y la productividad de una organización.
- Desconocimiento del proceso como tal, porque lo ven como una
dificultad y no como agente de cambio que aumente su competitividad y
eficiencia.
- Falta de capital para transformar procesos, ya que estas empresas se
caracterizan por ser de bajo capital.
- Dificultad en el acceso al crédito por ser pequeñas empresas, en donde
a las instituciones financieras les parece riesgoso darles créditos.
-resistencia al cambio por parte de estas empresas a mejorar la calidad
de sus productos así como su productividad.
- Las Pymes no tienen expectativas realistas; quizás por falta de
claridad en las definiciones o por exceso de optimismo para enlazar los
beneficios de la reingeniería, además de que muchos no creen en estos
beneficios.
- Falta de motivación por parte de la gerencia a planear procesos que
reestructuren sus operaciones.
- La preferencia a proyectos de bajo riesgo y de resultados rápidos, a
corto plazo, más que a proyecto sólido.
- El temor al tecnocentrismo, es decir, a la tecnología que es un
capacitador clave de la reingeniería, ya que constituye para muchas
Pymes un riesgo, debido a que involucra capacitación, costos y su
eficiente manejabilidad involucra tiempo, aspecto que lo constituyen una
amenaza especialmente ante los grande y rápidos cambios de ésta.
CONCLUSIÓN
Como una conclusión preliminar, que puede ampliarse al visualizar otros
aspectos del avance que ha tenido el país en el campo social, es de
esperar que la recuperación del aparato productivo, junto a esta
atención masiva a los problemas sociales, puedan revertir la tendencia
que trataron de imponer desde finales del 2002 quienes pretendieron
destruir su industria básica y estratégica. El año duro de roer que fue
el 2003 está siendo dejado de lado por otro más prometedor y
constructivo.
Las organizaciones gubernamentales de hoy deben incorporar también para
su administración tecnologías que les facilite la respuesta a las
necesidades del personal y del medio. La elaboración de un plan de
sistemas de información, tradicionalmente se ha llevado a cabo mediante
un análisis de procesos por medio del ciclo de las actividades y
trabajos para producir los bienes productos y servicios. Este ciclo de
vida se utiliza para identificar y agrupar lógicamente los procesos que
se pueden identificar con base en los siguientes criterios:
· Tengan un fuerte impacto potencial.
· Tengan distinto fundamento en la información, económica y / o
tecnológica.
· Representen una parte significativa o una proporción creciente del
costo total.
· Creen o modifiquen una entidad o le adicionen y modifiquen información
durante su realización.
Para la Administración son importantes los siguientes procesos que, de
alguna manera, ya se han mencionado como áreas importantes del ejercicio
de la administración.
A. Los procesos primarios: son el conjunto de actividades para: 1. La
preparación del servicio, bien o producto; lo prepara directamente la
organización para proveer los servicios existentes y ganar en
acercamiento a la comunidad. 2. La prestación del servicio desde el
momento en que se define, hasta el momento en que se completa su
presentación. 3. Seguimiento al servicio, bien o producto.
B. Procesos Integrados como: 1. La adquisición, que está asociado con
la incorporación de insumos o de información necesaria para la
producción del bien, producto o servicio. 2. Desarrollo tecnológico:
asociados con el esfuerzo para mejorar conocimientos y capacidades
adquiridas,
3. Administración de los equipos de personas vinculadas a la
organización: asociados con la selección, contratación, entrenamiento,
desarrollo y compensación de todo el personal de la organización.
Procesos de infraestructura de la organización cultural, que apoyan
normalmente todos los procesos anteriores y la administración general,
como: planeación, finanzas, asuntos legales y normas gubernamentales.
La cuestión, tal como se presenta, consiste en establecer un patrón de
interacción entre política y administración que atienda simultáneamente
a los requisitos de inserción social y de regulación política. La
solución es tan intrincada, como el dilema en el cual es planteado
tradicionalmente y sobre todo mal interpretado, donde se somete la
burocracia instrumental al control político, incrementándose el
ejercicio de la política, o se crea una burocracia que no sea puramente
instrumental, sino integrada y permeada por la racionalidad política del
sistema político, no por su propia racionalidad. Ambas alternativas
implican el advenimiento de un aparato post-burocrático, por definición,
un sistema administrativo estatal fundado en ambas racionalidades,
sustantiva e instrumental. La utopía post-burocrática es el sentido
correcto de superación de la sociedad burocrática y de liquidación de la
burocracia.
Los paradigmas examinados y tantos otros venideros son tipos-ideales de
administración pública. Importa explorar la construcción y el análisis
crítico de paradigmas en el sentido de fundamentar una visión de la
administración venezolana que no avale la tradicional dicotomía entre
administración y política, entre burocracia y democracia, sino que
procure aprovechar su integración en términos de legitimidad de la
acción pública. Esto no significa abogar en favor de una línea
heterodoxa stricto sensu, basada en la preselección de alternativas de
acuerdo con las circunstancias políticas. Tampoco significa revisar los
paradigmas ortodoxo y liberal mediante un entendimiento más innovador
sobre instrumentos de gestión más adecuados y sobre la conducta ética y
moral más apropiada para los burócratas, alegando que sería preferible
actualizar el paradigma ortodoxo en una óptica de sumisión a la
política, que someter la política a la lógica empresarial de la
administración pública (Moe, 1994). La buena administración es una
posibilidad de implementación organizacional del conjunto de las
relaciones político-administrativas del Estado.
BIBLIOGRAFÍA
“Problemática de la Administración Venezolana ”
Fuente: Archivos de la UC FACES.
“Formación en Administración y Gestión cultural”
Fuente: Archivos de UCV FACES.
“Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Area Metrpolitana de
Caracas”.
Fuente: Nota de prensa del Banco Central de Venezuela.
“Ingresos Per Capital del Venezolano”
Fuente: Nota de prensa de El diario EL Carabobeño.
“2003 Un año duro de roer”
Fuente: Nota de prensa del Ministerio de Planificación y Desarrollo.
ANEXOS:




