Puede definirse como la actitud del trabajador frente a su propio
trabajo, dicha actitud está basada en las creencias y valores que el
trabajador desarrolla de su propio trabajo.
Las actitudes son determinadas conjuntamente por las características
actuales del puesto como por las percepciones que tiene el trabajador de
lo que "deberían ser".
Generalmente las tres clases de características del empleado que afectan
las percepciones del "debería ser" (lo que desea un empleado de su
puesto) son:
1. Las necesidades, 2. Los valores, 3. Rasgos personales.
Los tres aspectos de la situación de empleo que afectan las percepciones
del "debería ser" son:
Las comparaciones sociales con otros empleados
Las características de empleos anteriores
Los grupos de referencia.
Las características del puesto que influyen en la percepción de las
condiciones actuales del puesto son:
Retribución
Condiciones de trabajo
Supervisión
Compañeros
Contenido del puesto
Seguridad en el empleo
Oportunidades de progreso.
Además se puede establecer dos tipos o niveles de análisis en lo que a satisfacción se refiere:
Satisfacción General: indicador promedio que puede sentir el trabajador frente a las distintas facetas de su trabajo.
Satisfacción por facetas grado mayor o menor de satisfacción frente a aspectos específicos de su trabajo: reconocimiento, beneficios, condiciones del trabajo, supervisión recibida, compañeros del trabajo, políticas de la empresa. La satisfacción laboral está relacionada al clima organizacional de la empresa y al desempeño laboral.
Fuente:
www.monografias.com
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