Las relaciones laborales son para cualquier país un elemento de
importancia esencial.
No sólo porque definen la calidad de las interacciones entre empleadores
y trabajadores, sino fundamentalmente, porque definen también la calidad
de una sociedad.
Llevando el concepto de relaciones laborales a un sentido más técnico y
restringido este envuelve, entre muchas otras dimensiones, temas tan
fundamentales para el mundo del trabajo como por ejemplo, los salarios,
tipos de contratos, las jornadas de trabajo, la previsión, la
retribución a la productividad, la calidad del producto y la
capacitación de la fuerza de trabajo, el comportamiento de los mercados
laborales, los empleos, la disciplina laboral, las condiciones de
higiene, salud y medioambiente laboral, las medidas de bienestar, la
información y participación, así como también, los comportamientos del
actor sindical y empresarial.
Finalmente, pero no menos importante, una dimensión de las relaciones
laborales es su cristalización en una normativa laboral, es decir el
conjunto de deberes y derechos que están protegidos por una legislación
que debe mantener una ecuanimidad y equilibrio entre los actores.
Ecuanimidad y equilibrio son dos características básicas, para que una
legislación tenga legitimidad social, es decir una adhesión basada en
convencimiento y el consentimiento de quienes tienen que ejercerla y no
sólo como una imposición externa asegurada con medidas de fuerza o de
poder.
Por otra parte, la existencia de un tipo u otro de relaciones laborales
no es neutra. En su conformación influyen las concepciones políticas,
económicas, sociales y culturales de los actores. Por nombrar sólo
algunas características, las relaciones entre empleadores y
trabajado-res pueden ser en distintos grados, autoritarias o
participativas. Pueden tener un carácter predominantemente tecnocrático
o incluir dimensiones sociales.
Pueden ser modernas, es decir, basadas en una racionalidad instrumental
y normativa, o tradicionales, basadas en ideologías o prejuicios. Pueden
ser adecuadas al momento de desarrollo de la economía y la sociedad, o
presentar una cierta disfunción a ese desarrollo. Pueden mostrar
diversos niveles de eficacia en logros económicos y sociales. Pueden
también tener diferentes grados de legitimidad de acuerdo a los
intereses de los acto-res; ser consensuales o motivo de controversia.
Cualquiera sea la caracterización que de ellas se haga, es importante
tener en cuenta que las relaciones laborales son antes que todo, un
fenómeno social y en cuanto tal, los actores y sus comportamientos son
un elemento esencial en su definición . Por ello, sería equivocado
conceptualizar, las relaciones laborales como un resultado estructural o
económico mecánico, aunque evidentemente, la economía y la dimensión
estructural son parte constitutiva de éstas.
Fuente:
http://www.dt.gob.cl/estudios/temas01.htm
Respecto al marco legal que regula las relaciones laborales te cuento
que está dado por cada país en su legislación laboral y contempla todos
los aspectos antes mencionados, los salarios, tipos de contratos, las
jornadas de trabajo, la previsión, la retribución a la productividad, la
calidad del producto y la capacitación de la fuerza de trabajo, el
comportamiento de los mercados laborales... Te recomiendo buscar la
legislación laboral de tu país para que la estudies y te enteres mejor
de cómo funciona, también te recomiendo visitar la página de la OIT,
Organización Internacional del Trabajo,
http://www.ilo.org/public/spanish/ , en ella seguro encontrarás
recursos para conocer sobre regulaciones laborales.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |